2
Nov

Bohemian Rhapsody: Etiopia

Escrito el 2 noviembre 2018 por Mikel Aguirre en Economía Global

Una película que va a dar mucho que hablar en este fin de año va a ser el biopic de la banda de música Queen, Bohemian Rhapsody .  Siendo una historia en la que me imagino que la mayoría de los espectadores conoce que el protagonista falleció en la vida real  tiene la habilidad más que destacable,  de terminar en un punto álgido con más de diez minutos de la actuación de la banda en el concierto Live Aid del 13 de Julio de 1985.  Fueron dos conciertos simultáneos en el Estadio de Wembley en Londres y el John F. Kennedy de Pensilvania con una retransmisión televisiva estimada para 1.900 millones de personas que era casi el 40% de la población del planeta en aquella época.  Se estima que se logró recaudar unos GBP150M  por estos dos conciertos y otros similares (en Alemania Occidental, Japón, la Unión Soviética o Canadá) que tuvieron lugar el mismo día.

El origen de aquel evento fue el reportaje de la BBC del 23 de Octubre de 1984 sobre el hambre en Etiopia. Lo que fue descrito como una hambruna bíblica del siglo XX motivo el sencillo de estrellas inglesas  “Do they know it´s Christmas “que sirvió para recaudar GBP 8M en aquellas Navidades y el álbum “We are the world” con cantantes norteamericanos que vio la luz el 7 de Marzo de 1985 recaudando unos USD 63M de la época.

¿Cómo se encuentra Etiopia en la actualidad?

Si bien siempre se destaca la disminución de la pobreza en este país del este de África de casi 100 millones de habitantes hay que destacar que su PIB per cápita actual es de USD795 ¡al año! con una población de más de 55 años que sólo supone el 5% del total

¿Cuáles son los fundamentos de la economía etíope actualmente?

Se trata del segundo país más poblado de África, después de Nigeria y cabe destacar que de los 188 países que forman parte del FMI ha tenido una tasa de crecimiento económico entre el 8 y el 11% desde el 2006.

¿Por qué sigue siendo entonces hoy en día uno de los países con menor renta a nivel mundial?

Son fundamentales tres aspectos:

En primer lugar el punto tan bajo de partida, desde el punto de vista económico. Es decir cuando nos llevamos las manos a la cabeza por crecimientos del 2% en países de USD 30.000 hay que considerar que con un 10% de crecimiento en una economía con una renta per cápita de  USD 800, tardaran más de una década en alcanzar los USD 2.000.

En segundo lugar el 70% de los trabajadores siguen empleados en el sector agrícola con lo que la dependencia del clima es muy importante. En el 2015 sufrieron la peor sequía en treinta años (desde más o menos el Live Aid) por el fenómeno climático denominado El niño que afectó a 8,2 millones de etíopes en una extensa área del tamaño aproximado de Reino Unido, creando una situación de inseguridad alimentaria, que volvió a hacer al país dependiente de la ayuda del gobierno y otras organizaciones internacionales. Los grandes avances logrados en la seguridad alimentaria, educación y salud a lo largo de la década precedente se volvieron a poner en peligro.

Finalmente señalar que el cantante de Queen murió de un virus del que poco se habla ya en los medios occidentales, pero que tiene infectados a más de 600.000 habitantes del país Africano  causando unas 15.000 muertes al año.

¿Sería posible un Live Aid hoy en dia?

En tiempos de internet y redes sociales parece poco probable y es una pena porque el problema sigue estando dónde lo dejamos hace más de tres décadas.

 

27
Oct

14,55 % de chômage. Le taux, dévoilé ce jeudi lors de la publication des chiffres trimestriels de l’emploi de l’Institut national de statistiques (INE), pourrait sembler un piètre résultat dans de nombreux pays européens. Mais en Espagne, c’est le témoin d’une baisse spectaculaire et quasi ininterrompue au cours des cinq dernières années, depuis que le taux de sans-emploi atteignit le niveau record de 26,94 %, au premier trimestre 2013. Une évolution que les spécialistes expliquent surtout par la modération salariale encouragée par les pouvoirs publics et l’amélioration très sensible de la croissance espagnole tirée par les exportations.

Pour Rafael Pampillon, directeur d’analyse économique à l’IE Business School, la réduction ou la modération des salaires est le premier facteur. «   Comme sur n’importe quel autre marché, lorsqu’il y a un excès d’offre, les prix doivent baisser pour absorber le stock. Les réformes ont permis aux entreprises de fixer les salaires en dehors des conventions collectives », explique-t-il. Résultat, les salaires ont stagné, les entreprises ont été plus compétitives et ont pu réembaucher.

Florentino Felgueroso, spécialiste du marché du travail au think-tank Fedea, complète cette analyse : « En réalité, le salaire à l’heure n’a pas baissé, ce qui a diminué, c’est le temps de travail annuel. Le problème est qu’il y a des gens qui travaillent, mais qui n’accumulent pas assez d’heures pour obtenir un revenu et des cotisations suffisants. » L’Espagne est devenue le pays de l’Union européenne où le taux de travailleurs pauvres est le plus élevé : selon l’OCDE, 14,8 % des ménages dans lesquels au moins un membre a un travail sont sous le seuil de pauvreté. Au sein de l’OCDE, seule la Turquie fait pire, avec 15,3 %.

Pour Felgueroso, « la réforme du gouvernement de Mariano Rajoy a eu un effet significatif sur l’emploi, mais elle a penché clairement du côté de l’entreprise et de la flexibilité plutôt que du côté du salarié et de sa sécurité » . Bilan aujourd’hui : entre 25 et 33 % des contrats signés chaque mois ont une durée inférieure ou égale à une semaine. Avant la crise, on était autour de 10 %. L’économiste précise toutefois que la précarisation de l’emploi était une tendance déjà observable avant la réforme du marché du travail.

À cela s’ajoute un facteur émigration. De nombreux chômeurs, espagnols ou étrangers, ont quitté le pays pour chercher un travail en dehors de nos frontières. La population active s’élevait à 23,3 millions de personnes en 2008, elle est aujourd’hui de 22,8 millions. Du reste, liée en partie à la modération salariale, l’excellente santé des entreprises espagnoles à l’étranger a également favorisé l’emploi. En 2008, les exportations de biens et services représentaient 23 % de notre PIB. Ce taux s’élève aujourd’hui à 34 %. « Au-delà du tourisme, l’export de services non touristiques s’est également développé : la gestion des aéroports, le conseil aux entreprises, les télécommunications, l’électricité ou les banques, par exemple  », détaille Rafael Pampillon.

Aujourd’hui, le débat porte sur le salaire minimum. Un accord entre le gouvernement socialiste de Pedro Sánchez et le parti Podemos (gauche radicale) prévoit de faire passer le smic local de 736 euros par mois (en 14 mensualités, comme c’est l’habitude en Espagne) à 900 euros en 2019 puis 1 000 euros en 2020. Les organisations patronales sont vent debout contre une augmentation qu’elles jugent disproportionnée, tandis que les syndicats y voient un rattrapage des années de disette et du différentiel avec leurs voisins européens. Pour Felgueroso, « le problème n’est pas tant le futur niveau du smic que la rapidité avec laquelle il doit augmenter. Cela peut représenter un choc pour les entreprises ». Avec le risque d’un nivellement des salaires par le bas : «  Aujourd’hui seuls 2 % des salariés sont payés au salaire minimum. Avec un smic à 1 000 euros, ce taux de couverture pourrait atteindre les 12 % .  »

Fuente: Mathieu de Taillac. “Plus de flexibilité et un regain de compétitivité ont dopé le mar ché du travail espagnol“. Le Figaro, FIGARO ECONOMIE. 26 October 2018 

25
Oct

Show me the way: Donald Trump a mitad de su mandato

Escrito el 25 octubre 2018 por Mikel Aguirre en Economía de EEUU

La opinión en Europa sobre Donald Trump no es precisamente positiva pero como acaba de dedicarle la revista Time un reportaje sus votantes y seguidores son una base bastante más amplia que la caricatura que desde el partido demócrata y muchos medios del viejo continente se presenta al público general.

Según Time, dos años, después de su victoria presidencial le siguen apoyando el 86% de los  votantes Republicanos, el 39% de aquellos declarados independientes, con una tasa global de aceptación del 43% entre los ciudadanos norteamericanos que es muy similar a la que tuvieron Obama, Clinton o Reagan a mitad de su primer mandato.  Como se dijo profusamente en la campaña de  Bush Vs Clinton en 1992 es la economía, estúpido:

  • Actualmente Estados Unidos lidera el crecimiento de los países avanzados y alcanzará en el 2019 el ciclo económico más extenso de su historia (el anterior fue de 120 meses desde Marzo 1991- 2001).
  • Los beneficios empresariales de la administración Trump, como la rebaja del tipo impositivo al 15%, ha producido una fortaleza en la inversión de las empresas.
  • La tasa de empleo se encuentra con cifras del periodo más alto de la último ciclo expansivo (2006) y la tasa de desempleo a mínimos de 1969 con un ratio de gente parada sobre puestos vacantes en mínimos.
  • El crecimiento del PIB del 2,9% (frente a un 2,1 de la zona Euro) se traduce en un sentimiento de confianza del consumidor y de optimismo generalizado que ha empujado la inflación en torno al 2%, que se ha traducido en una nueva subida de tipos de la Reserva Federal al 2,25%. Mientras en Europa se sigue posponiendo potenciales subidas de tipos en Estados Unidos se han producido 8 alzas desde diciembre del 2015.
  • Finalmente por primera vez en una década la Tasa Interna de Retorno de un bono a 2 años (2,8%) superó la rentabilidad por dividendo del S&P 500 (1,9%).

En Europa, donde la críticas a Trump son constantes, el Banco Central Europeo ya ha anunciado que en diciembre  2018 se terminará el fin de las compras netas de Activos (Asset Purchase Program), y llevamos nueve meses consecutivos con caída de la confianza empresarial  planteándose en muchos estudios para 2019 una tasa en la Zona Euro por debajo del 2% frente a un 2,5% de Estados Unidos.

Trump ha aprendido en dos años a dar a sus votantes lo prometido. Quedan las políticas polémicas y las declaraciones y twitter altisonantes pero los datos económicos son claros. Queda poco para ver si en las elecciones al del próximo 6 de noviembre en la Cámara de Representantes y del Senado los ciudadanos norteamericanos apoyan o rechazan estos dos años

21
Oct

La destrucción de la ciudades

Escrito el 21 octubre 2018 por Rafael Pampillón en Economía española

El auge del alquiler turístico y la falta de viviendas disponibles para alquilar, en determinadas zonas de España está provocando fuertes subidas en los precios de los alquileres. Para intentar solucionar este problema, el Gobierno de España y Unidos Podemos han llegado a un acuerdo para intentar limitar las subidas de precios de los alquileres. El acuerdo faculta a los ayuntamientos de todo el país para establecer límites a los alquileres en aquellas zonas en las que se considere que se están produciendo importantes tensiones en los precios.

 Dicen los economistas que poner topes a los alquileres y los bombardeos son dos formas distintas de destruir las ciudades. La diferencia entre una y otra está en la forma y velocidad de la demolición. El bombardeo de Dresde (Alemania) que llevaron a cabo las Fuerzas Aéreas del Ejército Aliado hacia el final de la Segunda Guerra Mundial aniquiló la ciudad en tres días, mientras que la limitación de los alquileres, tal y como se ha observado en muchas ciudades, es un derribo más lento.

 Aunque las discrepancias entre los economistas son habituales, su opinión sobre poner precios máximos a los alquileres es casi unánime. El 93% están de acuerdo en que esta política de topes reduce tanto la cantidad de viviendas disponibles para alquilar como su calidad. Los efectos negativos del control de los alquileres se dejan sentir tanto por el lado de la oferta como de la demanda. Es decir, tanto los compradores como los vendedores tienen incentivos para cambiar de conducta en respuesta a la limitación de los precios del alquiler.

 La oferta se reduce

 Por lo que se refiere a la oferta, los caseros, ante la perspectiva de menores rentas, ofrecerán menos casas, porque ahora les compensa menos atarse las manos alquilándolas a un precio que consideran bajo. Así las pueden reservar por si las precisasen para un hijo, o tenerlas disponibles para venderlas. La oferta también se reducirá porque los propietarios dejarán de construir nuevas casas para alquilar. Además, si no pueden cobrar unos precios razonables que les permitan obtener un beneficio y realizar gastos para un buen mantenimiento de las viviendas, es probable que algunos caseros piensen que no les compense invertir en mejoras. En definitiva, disminuye la oferta y la calidad de las casas en alquiler, y el parque de viviendas se deteriora.

 La demanda aumenta

 Por lo que se refiere a la demanda, los bajos alquileres estimularán a la gente joven a alquilar (en lugar de vivir con sus padres o de compartir piso con otras personas) y animan a más ciudadanos de los pueblos a trasladarse a la ciudad, generando más demanda en las ciudades y mayor despoblación en el campo. A esta situación de mayor demanda se une la de aquellas personas que están dudando entre comprar o alquilar: si los alquileres son más bajos, pueden inclinarse con más facilidad hacia el alquiler, lo que aumentará todavía más la demanda de alquiler.

 Mas demanda y menos oferta genera escasez ¿Serán los más necesitados los que se queden con el menor número de casas que se van a alquilar? No. Prevalecerán criterios de adjudicación basados en lazos de amistad, familiares, raciales o de género. Y los inquilinos podrán pagar en negro un complemento de adjudicación. De ahí que los economistas sostengan habitualmente que el control de los alquileres es un mecanismo sumamente ineficiente para ayudar a los pobres a mejorar su nivel de vida.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo (Director de Análisis económico del IE Business School). “La destrucción de las ciudades”. La Voz de Galicia. 21 de Octubre de 2018.

19
Oct

We didn´t start the fire: El caso de Colombia

Escrito el 19 octubre 2018 por Mikel Aguirre en América Latina

Este año se están produciendo tres  aniversarios de  importantes eventos que sucedieron en el 2016 : El 23 de Junio se cumplieron dos años del referéndum del Brexit; el 2 de octubre  del plebiscito sobre  los acuerdos de paz en Colombia y el próximo 8 de Noviembre de la victoria de Donald Trump a la presidencia de EEUU y

En los tres casos el resultado no fue el esperado por los convocantes o previsto por la mayoría de medios.  Trump va alcanzar la mitad de su mandato y el partido conservador inglés está más dividido que nunca (su fragmentación fue lo que motivó el referéndum en el Reino Unido).

¿Qué paso con el tercer caso en discordia? En el país que recibe su nombre de Cristóbal Colón hace dos años el 50,21% de los colombianos votaron no a la propuesta de acuerdo  de paz frente a un 49,79% a favor de la opción opuesta.  Eran condiciones logradas tras cuatro años de negociaciones entre el Gobierno y las FARC en Cuba.  El Presidente Juan Manuel Santos, principal promotor de votar afirmativamente en el referéndum logro finalmente firmar en noviembre del 2016 un nuevo acuerdo  (del Teatro Colón) entre el Gobierno y la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Tras más de medio siglo de conflicto esto ha supuesto un nuevo periodo nuevo, ilusionante y desconocido para el país.

¿Dónde nos encontramos actualmente? El 27 de mayo del 2018 se celebraron elecciones presidenciales y como ningún candidato alcanzo más del 50% de los votos se realizó una segunda vuelta el 17 de  Junio. Los dos contendientes finales fueron el centro derecho representado por Iván Duque y la Gran Coalición por la Paz un movimiento de izquierdas  cuyo candidato fue el antiguo alcalde de Bogotá Gustavo Petro

Iván Duque ganó la primera vuelta presidencial con el 39,14% de los votos, que corresponden a 7 569 693 votos, la votación más alta en la historia de una primera vuelta presidencial del país. El 17 de junio de 2018 resultó vencedor en la segunda vuelta presidencial con el 54% de los votos, que corresponden a 10 373 080 votos (nuevo record de aceptación en una elección presidencial del país)  frente a  8 034 189 del otro candidato.

Colombia un país con puertos en dos océanos, con casi 50 millones de ciudadanos y con una ingente capacidad de producir diversas materias primas (petróleo, gas oro o café) se encuentra en quizás el momento más positivo de las últimas décadas para ocupar el papel que le corresponde no sólo en la economía del continente americano sino  a nivel mundial.

11
Oct

Tenemos una cierta inestabilidad política  y económica en Europa y como ejemplo se puede señalar a dos pilares del viejo continente como son Italia y el Reino Unido. En mi opinión los motivos que afectan a estos dos países son similares pero opuestos en sus causas.

Italia tiene el mismo PIB que hace 20 años y tras lustros de estancamiento, escándalos políticos y políticas económicas no muy acertadas, los ciudadanos del país piensan que su futuro será mejor que su pasado pero siempre que dejen las riendas del país en gobernantes fuertes con políticas rupturistas.

El Reino Unido quiere salirse de la Unión Europea porque principalmente echa de menos su pasado  Creen que hasta 1973 (fecha de su incorporación a la UE) y durante siglos habían sido un imperio y que pueden volver a serlo sin la rémora de sus socios comunitarios .

Es decir unos idealizan su pasado y otros su futuro y lo que quizás ninguno está haciendo es centrase en el presente.

Uno de los principales problema del viejo continente, es como lo indica su propia denominación, el envejecimiento.

La proporción de personas en edad laboral de la Unión Europea está reduciéndose, mientras que el número relativo de personas jubiladas va en sentido contrario. El porcentaje de personas mayores en relación con la población total se incrementará considerablemente durante las próximas décadas, cuando una gran parte de la generación del baby boom de la posguerra llegue a la edad de jubilación. Esto, a su vez, va a implicar un aumento de la carga del gasto social de las personas en edad laboral para hacer frente a las necesidades en materia de servicios de una población envejecida.

La situación de la pirámide poblacional no es sostenible en Europa y en vez de levantar barreras entre países vecinos, nos deberíamos dar cuenta que ni un idealizado pasado que no volverá ni expectativas irreales del futuro van a solucionarnos los problemas del presente.

6
Oct

Mañana elecciones en Brasil: entre Bolsonaro y Haddad

Escrito el 6 octubre 2018 por Rafael Pampillón en América Latina

Mañana, se celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. Serán los comicios más disputados de los últimos años con dos claros favoritos: el ultraderechista Jair Bolsonaro y el heredero de ‘Lula’, Fernando Haddad.

Tras una campaña electoral muy accidentada, las encuestas, en primera vuelta, dan como favorito a Jair Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal (PSL), de extrema derecha, excapitán del ejército, y diputado federal desde hace 28 años. De acuerdo con el último sondeo divulgado por IBOPE, Bolsonaro podría tener el 35%  de los votos (y subiendo) en la primera vuelta.

El expresidente Lula da Silva del Partido de los Trabajadores (PT), preso por corrupción y lavado de dinero a la par que considerado inelegible por los tribunales de justicia, nombró a Fernando Haddad como su sucesor. Haddad entró en la carrera presidencial a menos de un mes para las elecciones y ya ocupa el segundo lugar con un 22% de los votos (y bajando). El candidato del PT, es profesor de ciencias políticas, exalcalde de São Paulo y ex ministro de Educación. Los demás candidatos, Ciro Gomes (PDT), Geraldo Alckmin (PSDB) y Marina Silva (Rede), reciben el 11%, 7% y 4% respectivamente de las intenciones de voto. La incertidumbre de este proceso electoral se debe a que los resultados de las encuestas en una segunda vuelta dan un empate técnico entre Bolsonaro (que añadiría los votos de Marina Silva a los suyos) y Haddad.

La complejidad del actual escenario político en Brasil tiene su origen en la fuerte crisis económica iniciada en 2014 y en los escándalos de corrupción acaecidos en la petrolera estatal Petrobras, lo que provocó una fuerte polarización de la opinión pública, disminuyendo la popularidad de los partidos más tradicionales, tanto de la izquierda (PT) como de la derecha (PSDB) y también del centro (MDB). El actual presidente, Michel Temer (MDB), rompió la coalición con el gobierno del PT tras el impeachement de Dilma Rousseff y asumió una postura política de centro derecha. Ahora Temer está sufriendo la popularidad más baja de un presidente en la historia de la democracia brasileña: apenas un 4% de la población califica como buena la política de su gobierno. Además, como sus dos antecesores (Lula da Silva y Dilma Rouseff), Temer está siendo investigado por corrupción.

Todos estos escándalos han generado una gran desconfianza en los políticos brasileños. Así, en el último Índice de Democracia en 2017, que elabora The Economist Intelligence Unit, Brasil aparece con una puntuación de 6,86, en una escala de 0 a 10, que es el más bajo de los últimos diez años. El índice revela que los brasileños tienen muy poco compromiso político, en gran parte causado por la elevada corrupción y la falta de credibilidad en los organismos públicos. Esto ha hecho que la campaña presidencial se convirtiera en una disputa entre los candidatos menos rechazados: la extrema derecha y la izquierda fallida del PT.

Las políticas de Temer

Sin embargo, los retos para la recuperación económica de Brasil tampoco son sencillos. El presidente Temer realizó en menos de dos años reformas importantes:

* En la educación secundaria; ofreciendo a los alumnos la oportunidad de adaptar su currículo escolar a sus habilidades y las demandas del mercado.

* En el mercado laboral; flexibilizando los contratos de trabajo, permitiendo contratos por horas y ampliando la jornada de trabajo hasta 12 horas diarias, así como flexibilizando la contratación de terceros y eliminando la obligatoriedad que tenían los trabajadores de pagar la contribución sindical.

* En política fiscal; limitando el aumento de los gastos públicos a la inflación del mismo año.

* En política monetaria; los tipos de interés (siempre muy altos en Brasil) cayeron a su más bajo nivel de la historia: 6,5%. La inflación está controlada: 3,4% en 2017 y 3,7% en 2018.

Crisis económica y social

Sin embargo, el proceso de recuperación económica de Brasil sigue siendo muy lento. El crecimiento del PIB se estancó en 2014 (+0,1%), para después desplomarse en 2015 y 2016 (-3,5% cada año). En 2017, el PIB tuvo un ligero crecimiento (+1%) y para este año, 2018, se espera algo más (+1,5%). La previsión de crecimiento para el año que viene es de un 2,4%, lo que tampoco supondrá una mejora importante de la economía.

Como consecuencia de falta de actividad económica, la tasa de paro ha ido subiendo paulatinamente desde el 6,2% en 2013 hasta el 12,2% en 2018. Este aumento del desempleo ha venido acompañado de una caída en la demanda de bienes de consumo.

La tensión social tuvo su punto culminante en la provincia de Río de Janeiro, cuando en 2017 la violencia alcanzó su nivel récord de los últimos 5 años. Según el ISP (Instituto de Seguranza Pública) cerró el año con 6.749 homicidios y 10.599 robos de materiales, lo que hizo que el gobierno federal accionara la intervención militar hasta diciembre de 2018.

Además, ahora, la subida del precio del diésel en las gasolineras está suponiendo una pérdida de poder adquisitivo, pues los salarios no se están incrementando con la inflación. En protesta, el 21 de mayo de este año los camioneros entraron en huelga durante una semana, en la que más de 6.000 millones de euros en mercancías dejaron de circular en la economía y 1.000 millones de euros se dejaron de recaudar en impuestos. Finalmente, el paquete de reformas no podrá concluirse este año, ya que la reforma de las pensiones no puede ser votada en congreso hasta el fin de la intervención militar.

El fenómeno Bolsonaro

La popularidad de Jair Bolsonaro crece con el aumento de la criminalidad, las revueltas de los trabajadores y las consecuencias de la crisis económica, sobre todo el desempleo. Conviene recordar que fue Bolsonaro el que estuvo a favor de la dictadura militar que colapsó la economía brasileña entre 1964 y 1985 y que también apoyó la posesión de armas por la población civil. Desgraciadamente, fue víctima de su propia retórica en favor de la violencia. Fue atacado a golpe de cuchillo durante el acto de campaña celebrado en Juiz de Fora el 6 de septiembre.

Además, el candidato consiguió popularidad al defender que un policía que no mata no es un policía y por apoyar la reducción de la edad de responsabilidad penal a los 14 años. En 2011, declaró que preferiría un hijo muerto a uno gay. En 2014, le dijo a una congresista que no la violaría porque era “muy fea”. En 2016, al votar en favor del impeachment de Dilma Rousseff, dedicó su voto a Carlos Alberto Brilhante Ustra, comandante de una unidad de policía responsable de 500 casos de tortura y 40 asesinatos durante la dictadura militar de Brasil. El año pasado, un tribunal lo multó por insultar a las personas que viven en quilombos (asentamientos fundados, hace siglos, por esclavos fugitivos). Aun así, Bolsonaro para ganarse el voto de los cristianos se declara defensor de los valores de la familia.

El discurso polémico del candidato esconde algunas incertidumbres en el campo económico. No tiene una propuesta económica clara, argumentando que tendrá un ministro de finanzas que se encargará de la política económica. De convertirse en Presidente, este ministro sería Paulo Guedes, economista renombrado, conocido por su ortodoxia económica e ideas liberales, favorable a la privatización de las empresas públicas, una reforma fiscal más amplia y realizar una reforma del sistema de pensiones que las haga más sostenibles y justas. Guedes es la esperanza de que la economía de Brasil logre cualquier éxito en el caso de un gobierno de Bolsonaro y de que Brasil pueda alcanzar una mayor eficiencia económica y apertura al exterior, de que mejorase el funcionamiento de los mercados con el objetivo de aumentar el bienestar material de sus ciudadanos y de devolver la confianza a la inversión extranjera.

El peso de la corrupción

En cambio, el candidato del PT, Fernando Haddad, a pesar de ser un académico respetado, provoca dudas en los sectores económicos y financieros sobre la capacidad de dar mayores grados de libertad al sistema económico. Haddad mantiene una postura más conciliadora y equilibrada que la de su partido. Sin embargo, el mercado teme que su gobierno ponga un impuesto a las transacciones bancarias (lo que aumentaría los tipos de interés), cancele la reforma fiscal de Temer que puso un techo al aumento del gasto público y que no ejecute la reforma de pensiones que sí promete Bolsonaro.

Haddad tiene a su favor la popularidad de Lula da Silva y sus políticas sociales, que redujo drásticamente el número de brasileños que viven en la extrema pobreza: del 20,2% en 2003 al 3,8% en 2011, según el Banco Mundial. Pero debe deshacerse del pesado fardo de la imagen que tiene su partido asociada a la corrupción. Según Transparencia Internacional, Brasil dejó de ocupar el puesto 54 en el ránking del Índice de Percepción de la Corrupción en 2003 para ocupar la posición 73 en 2011 y el 96 en 2017 (último informe).

¿A qué se debe el éxito de Bolsonaro? El ultraderechista está sabiendo aprovechar el sentimiento de insatisfacción de una parte importante de la población que, desde 2014, está viviendo una grave crisis económica con un elevado nivel de desempleo y que está haciendo que los partidos brasileños tradicionales, el PT incluido, pierdan legitimidad política. Es decir, un divorcio entre los representantes y los representados. Una frustración que procede de la mayor inseguridad económica y laboral que sufren muchos brasileños, así como de la creciente desigualdad en la distribución de la renta. La consecuencia es el auge, con más rapidez de lo que se imaginaba, del Partido Social Liberal de la extrema derecha.

Se trata del típico cambio pendular que se produce siempre después de una crisis económica. En Brasil, parece que está siendo un movimiento desde la izquierda a la extrema derecha. Desde los gobiernos de Lula da Silva, y luego Dilma Rousseff, ambos del Partido de los Trabajadores (PT) hacia Bolsonaro (PSL), pasando en el camino por el gobierno de Temer del MDB, un gobierno de transición. La victoria de Bolsonaro consolidaría este cambio pendular. Sería un gobierno con una estrategia de política económica más liberal que la del actual y contaría con la novedad de una posición de extrema derecha en América Latina. Por tanto, más a la derecha que los actuales gobiernos de Chile y Argentina.

Los retos del nuevo gobierno

Después de muchos años de corrupción, el papel de los políticos tradicionales, que han hecho larga carrera en el partido, no satisface el anhelo de la sociedad brasileña por la renovación política. Sin embargo, el nuevo presidente de Brasil tendrá como principal desafío la aceleración del crecimiento frente a una sociedad frustrada por años de recesión y corrupción. Deberá adoptar mayor austeridad en el gasto público, para resolver el grave problema del déficit público que han generado los gobiernos de Rousseff y Temer. Como consecuencia, la deuda pública, en solo cinco años, ha pasado de representar el 50% del PIB en 2013 al 80% en 2018.

Para aumentar el crecimiento, tendrá que hacer una política económica que logre recuperar y aumentar el tejido empresarial, modernizar las políticas y el sistema de seguridad pública, especialmente en regiones controladas por las milicias.

Además, se deberá recuperar la credibilidad que perdieron muchas instituciones con los últimos escándalos de corrupción; determinar el papel de las empresas estatales, como Petrobras, y las políticas públicas sobre la actuación de otras empresas como Embraer. También, se tendrá que responder de alguna manera a las demandas de la población sobre la reforma del sistema de pensiones, alargando la edad mínima y eliminando la jubilación precoz debida al tiempo en el que se ha estado contribuyendo, además del estrechamiento de la diferencia entre hombres y mujeres. La reforma es fundamental para reducir el déficit fiscal, que cerró 2017 en un 8% del PIB.

Independientemente de quien gane mañana en esta primera vuelta, resulta deseable que la política económica que se aplique en Brasil después de las elecciones aumente el crecimiento económico, la generación de empleo y reduzca la deuda pública a la vez que garantice la democracia en Brasil.

Fuente:  Rafael Pampillón y Leonardo Lima; “Elecciones en Brasil: entre Bolsonaro y Haddad” Expansión 5 de octubre de 2018; páginas 32 y 33

 

29
Jul

Medidas de Austeridad: Haití y Grecia

Escrito el 29 julio 2018 por Mikel Aguirre en Economía Global

En enero se cumplieron 8 años del terremoto de magnitud siete en Haití que causo 300.000 muertos y dejo a millón y medio de ciudadanos sin hogar. Hablamos de un país, independiente desde 1.804,  con poco más de 10 millones de habitantes que actualmente es  el de renta per cápita más baja del Hemisferio Oeste.

Estos días ha ocupado tiempo de información la renuncia de su primer ministro Jack Guy Lafontant debido a las importantes protestas sociales por las medidas de austeridad que debía implementar, siendo el hecho más destacado la eliminación de los subsidios al combustible  para poder acceder  a un paquete de ayudas del FMI.  Estas medidas suponían un incremento, en 24 horas,  del 38 y el 51% de los precios de la gasolina y el diesel

La austeridad como fórmula estándar  a aplicar para todos los países que atraviesan dificultades debía ser objeto de reflexión ya que Haití es un buen ejemplo dónde se consiguen de forma constante resultados opuestos a los perseguidas por los organismos multilaterales.  Por ejemplo, hasta mediados de los noventa, Este país consumía casi la totalidad de su producción de arroz.  Bajo la administración Clinton y por indicaciones del FMI  se promovió que implementaran una importante reducción de los aranceles de importación del arroz, del  55 al 3%, para favorecer principalmente las importaciones de arroz de Estados Unidos.  En la actualidad el país con renta más baja de América compra un elemento tan básico de la alimentación como es el arroz al que tiene la renta más alta del continente siendo el 80% del grano consumido  el arroz de Miami como se le conoce en la isla por el puerto de despacho de la mercancía.

Grecia es un país europeo con una población muy similar con la de Haití.  En poco más de un año ha sufrido importantes inundaciones en la localidad de Mandra y un devastador incendio hace días en localidad de Mati, en la costa oriental del Ática con importantes pérdidas humanas y materiales.

¿Ha sido sólo debido a catástrofes naturales fortuitas? Desde que el país Heleno entro en recesión en el 2009 está siendo objeto de una serie de planes de ayuda y medidas de austeridad que se han plasmado entre otras cuestiones en la falta de medios de los encargados de sofocar inundaciones e incendios, – el salario medio de un bombero en la actualidad en Grecia está en torno a los 650 EUR-.

No hay una única causa responsable de la tragedia de Mati, pero la próxima vez que se recete sólo medidas de austeridad a un país con problemas económicos todos deberíamos recordar lo que ha pasado en las últimas semanas en estos dos países.

Feliz verano 2018

14
Jul

Ayer, el INE, publicó el comportamiento del IPC del mes de junio. Durante los doce últimos meses los precios subieron en España 2,3%: máximo de 14 meses. Este repunte de la inflación unida a la subida de impuestos (que se está concretando) va a suponer una pérdida de poder adquisitivo para los ciudadanos.

Foto: Ministra de Hacienda del Gobierno de España, María Jesús Montero.

Conviene recordar que la Teoría Económica, como disciplina científica, demuestra que las subidas de impuestos (incluidos los aranceles) aumentan la inflación, reducen el crecimiento económico y disminuye el bienestar de los ciudadanos. El Gobierno de Estados Unidos (EEUU) está por la labor de subir los aranceles y el de España por aumentar los impuestos. Sin embargo, no parece que este sea el mejor momento para poner palos en la rueda de la economía española, ni para que EEUU suba los aranceles a nuestras exportaciones, ni para que el Gobierno de España aplique una política fiscal que suba los impuestos.

Indicios preocupantes

En tan solo una semana las perspectivas de la economía española parece que han cambiado: los datos publicados muestran una desaceleración del crecimiento económico. Así, para España, la síntesis de los indicadores adelantados (CLI por sus siglas en inglés), que elabora la OCDE y publicada esta semana, vuelve a mostrar descensos. Desde comienzos de año este indicador ha caído desde los 100 puntos en enero a 99,6 puntos de mayo. El dato de mayo representa la cuarta disminución consecutiva del índice. Conviene recordar que este índice está diseñado para anticipar los cambios de tendencia en la actividad económica en un periodo de seis a nueve meses posteriores a su elaboración. Un dato inferior a 100, como es el caso de España, significa que el crecimiento económico futuro se situará por debajo de la tendencia del crecimiento a largo plazo. Por tanto, el CLI (The Composite Leading Indicator) está anticipando que en el año 2019 España crecerá por debajo de la tendencia.

Evolución del Índice Compuesto de Indicadores Adelantados (CLI) de la OCDE en 2018.

  Enero Febrero Marzo Abril Mayo
OCDE 100.2  100.1  100.0  100.0   99.9 
UEM 100.5  100.4  100.2  100.1   99.9 
España 100.0 99.9 99.8 99.7 99.6
Francia 100.3  100.1  100.0   99.9   99.7 
Alemania 100.9  100.7  100.5  100.3  100.2 
Italia 100.7  100.6  100.4  100.2  100.0 
EEUU 100.0  100.1  100.2  100.2  100.2 
China 98.9   98.9   99.1   99.3   99.6
India 100.4  100.7  100.9  101.2  101.4

 Fuente: OCDE, 9 de julio de 2018

Esta información coincide con la publicada también esta semana del Índice de Gerentes de Compras (PMI por sus siglas en inglés). La actividad del sector privado en España moderó su crecimiento durante el pasado mes de junio por la incertidumbre de la política económica nacional y el entorno internacional. El PMI cayó desde los 55.9 puntos del mes de mayo a los 54.8 de junio: su peor registro en los últimos 17 meses. Es preciso recordar que el índice sigue situado por encima de la línea de los 50, que es la barrera que separa el crecimiento de la contracción. Y afortunadamente la economía española lleva 56 meses consecutivos en expansión.

Aunque no debe hacerse una lectura alarmista de la evolución que vienen mostrando estos indicadores (CLI y los PMI),  es factible que se esté produciendo un ajuste de las expectativas, después del extraordinario dinamismo de la economía española durante los últimos 4 años.

 ¿Cuáles son las causas de este enfriamiento?

Las caídas en España de los PMI y de los indicadores adelantados señalan que los empresarios se preparan para un mayor deterioro de la situación. A la  pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos por la mayor inflación y voracidad fiscal se une la desaceleración de la economía europea, y la escalada proteccionista de Trump.

El jueves, la Comisión Europea revisó a la baja las previsiones del crecimiento para la Zona del Euro (UEM), para el año 2018, y en particular las de Francia e Italia. Esta desaceleración económica de Europa reduce el crecimiento de nuestras exportaciones y por esta vía el crecimiento de la economía.

Alemania también declina. Esta desaceleración de la economía alemana se ha notado en la menor confianza de los inversores y analistas alemanes durante este mes de julio. Se trata de un sondeo, publicado esta semana, entre 350 expertos en finanzas que realiza cada mes el Instituto de Economía Europea (ZEW,  uno de los principales centros alemanes para la investigación económica). La confianza de los inversores alemanes se ha hundido al nivel más bajo en casi seis años. El 34% de los encuestados anticipa un deterioro de la situación económica en los próximos meses, mientras en junio era el solo lo hacía el 27%.

La economía europea (y España no es la excepción) se encuentra en un punto de inflexión: vamos ligeramente a peor. Así, la síntesis de los indicadores adelantados (CLI) para la UEM, se redujo seis décimas en lo que va de año. Cayó desde 100,5 puntos en enero a 99,9 en mayo. Esta floja evolución está muy relacionado por las peores expectativas para España, Francia, Portugal, Irlanda y Grecia, cuyos CLI se sitúan por debajo de 100.

El proteccionismo de Trump

También la guerra comercial, iniciada por los EEUU está amenazando nuestras exportaciones, y con ella el crecimiento del PIB. Estas subidas de aranceles es el principal riesgo del escenario mundial por sus efectos perversos: aumento de la inflación y reducción del crecimiento mundial (se estima que podrían reducir el PIB global en un 0,3% en dos años). A los efectos directos sobre las exportaciones y la inflación habría que añadir los indirectos: aumento de la incertidumbre de los empresarios, deterioro en las condiciones financieras, cambio en las reglas del juego y los costes de la necesaria diversificación geográfica para reubicar las cadenas de valor globales de la producción.

Este aumento de aranceles está generando una reducción del comercio internacional y una menor eficiencia económica, lo que disminuirá las oportunidades de generar ventajas competitivas. Tal como señalaron, hace más de 200 años Adam Smith y David Ricardo el comercio internacional es un factor que contribuye poderosamente a aumentar la renta y la riqueza de los países. De ahí que la mayoría de los economistas defiendan las zonas de libre comercio como un instrumento que mejora las condiciones de vida y de trabajo de todos sus protagonistas.

En resumen, el comienzo de este tercer trimestre del año está coincidiendo con una percepción menos optimista de la evolución futura de la economía española y europea. En este contexto de enfriamiento el  Gobierno de España se ha apuntado a la subida de impuestos, que puede tener efectos negativos sobre el crecimiento, el empleo y la inflación, con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo de los consumidores y de competitividad para las empresas.

España, debe continuar en el proceso de consolidación fiscal para conseguir que su deuda en porcentaje del PIB se reduzca y sea sostenible a largo plazo. Para conseguirlo se debe evitar el aumento del déficit público y cumplir con el objetivo pactado con Bruselas. Para ello es preferible reducir el gasto público que aumentar los impuestos. Los contribuyentes perciben que, en ocasiones, el gasto público conduce al despilfarro, a la corrupción y al escándalo. De ahí que una contracción del gasto público sería mejor aceptado por los ciudadanos que el aumento de impuestos. Sobre todo el gasto que es suntuario, improductivo e innecesario, especialmente en las Comunidades Autónomas, Diputaciones y Ayuntamientos. 

Fuente: Rafael Pampillón. “No es buen momento para subir impuestos”, Expansión 14 de julio de 2018, página 27.

30
Jun

México está entre la espada y la pared

Escrito el 30 junio 2018 por Rafael Pampillón en América Latina, Economía de EEUU

El primer problema de México tiene nombre: Donald Trump. El muro de Trump va más allá de los asuntos meramente migratorios. El muro también se expande a los ámbitos comerciales, productivos e institucionales. La posible salida de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) podría situar a la economía de México en una posición dramática: el 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a EEUU.

El segundo problema se materializará mañana, 1 de julio, cuando el populista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) salga elegido presidente. Mañana, 89 millones de mexicanos están llamados a las urnas para votar. Se da como segura la victoria de AMLO que tiene el liderazgo en las encuestas con un 51% de la intención de voto (23 puntos por encima de su principal contrincante, Ricardo Anaya del PAN). El panorama económico es incierto: por primera vez en su historia, México tendrá un presidente de la izquierda radical. De ahí que muchos empresarios con inversiones en México estén asustados y una buena parte de la población mexicana tenga un sentimiento de incertidumbre sobre su futuro.

Foto: Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Donald Trump

El tercer problema es la grave situación social que atraviesa el país y que AMLO quiere solucionar: 1) el elevado nivel de pobreza (el 44% de la población es pobre); 2) la inseguridad ciudadana (32.000 homicidios en el último año, lo que supone un récord histórico); 3) el aumento de la corrupción (según Transparencia Internacional empeora y en el ránking ha caído 30 puestos situándose en el lugar 135 del mundo); 4) la elevada desigualdad (es el décimo país con mayor desigualdad del mundo) y 5 la enorme burocracia en los ámbitos locales y regionales.

A pesar de este conjunto de debilidades, que AMLO pretende corregir, en los últimos años, los anteriores gobiernos de México han sabido llevar a cabo políticas dirigidas a fomentar el crecimiento de la economía, como son: 1) mejorar los marcos regulatorios (tiene, por ejemplo, una de las regulaciones más sofisticadas del mundo en banca y finanzas a través de internet); 2) reducir las cargas y los trámites administrativos para la creación de nuevas empresas y 3) liberalizar el mercado de las telecomunicaciones.

Queda todavía mucho por hacer para seguir aumentando la innovación, la competencia y la productividad del tejido empresarial mexicano. Sin embargo, AMLO parece que, por ahora, ha elegido un camino muy diferente. Sus ideas sobre cómo funciona una economía moderna son muy escasas y simples (en esto se parece a Trump). Así, en su programa electoral promete reducir a la mitad los salarios de los altos funcionarios, incluido el del presidente. Además, quiere que México sea autosuficiente en la producción de alimentos y gasolina (algo que huele a proteccionismo). A ello hay que unir un importante aumento del gasto público: estímulos al sector agropecuario; aumentos de ayuda financiera para estudiantes de familias de ingresos bajos, ancianos y discapacitados; acceso universal a las universidades públicas, y aumentar la instalación de agua corriente y de infraestructura de transporte en el sur del país, donde el 70% de la población es pobre. Pretende, además, cancelar la obra en construcción del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México.

De poner en marcha este conjunto de medidas, su Presidencia sería un experimento arriesgado que está alarmando a los inversores, por sus semejanzas con los gobiernos bolivarianos de Venezuela.

No es tan fiero el león

Sin embargo, no se debe olvidar que AMLO tuvo una actuación económica responsable cuando gobernó la Ciudad de México, lo que permite entrever algunas semejanzas con el expresidente brasileño Lula da Silva, que también fue temido por los mercados cuando ganó la presidencia en 2003. Sin embargo, desde el comienzo de su mandato, adoptó una política económica más ortodoxa que el discurso populista que tiñó su campaña electoral.

Habrá que esperar al discurso de toma de posesión del nuevo presidente para tener una idea mejor de las políticas que se van a aplicar. AMLO, al igual que Lula, es una caja de sorpresas. Sin embargo junto a sus gestos populistas, el candidato a ocupar Los Pinos se ha mostrado muy partidario de renegociar el TLCAN rechazando entablar una guerra comercial con EEUU. De ganar la presidencia, Obrador buscaría la apreciación del peso, al que considera depreciado, y lo haría generando un marco de confianza que incentive las inversiones extranjeras, tal como señaló en una reciente entrevista Alfonso Romo, uno de sus asesores económicos y futuro jefe de gabinete.

Romo también adelantó que AMLO buscará fortalecer el Estado de derecho, crear condiciones comerciales que den confianza a los inversores, permitir que el peso cotice libremente (es decir, sin intervenciones) en el mercado cambiario y respetar la autonomía del Banco de México. Como consecuencia de estas declaraciones el peso mexicano, que venía cayendo con fuerza desde finales de marzo, en los últimos 15 días se ha apreciado un 5,5% con respecto al dólar y también al euro. Una alegría para los accionistas de las empresas españolas con presencia en México que tal vez perciban los efectos positivos de la apreciación del peso en el valor de sus acciones.

El futuro del Tratado

Donald Trump, desde que es presidente, está creando enormes tensiones con México en varios campos, incluidos los asuntos económicos. AMLO no lo va a tener fácil. Si Estados Unidos abandonase el TLCAN, Trump provocaría un desastre en la economía mexicana. El 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a EEUU y la mayor parte de la inversión directa exterior que recibe México también procede de su vecino del norte. El crecimiento económico de México se frenaría y la balanza comercial alcanzaría un déficit impresionante. Además el tipo de cambio del peso se derrumbaría por dos razones: a) por las menores exportaciones y b) por la huida de capitales hacia EEUU por tres motivos: 1º) porque la incertidumbre que se ha instalado en México no favorece la entrada de capitales y, en cambio, sí su salida; 2º) por los mayores tipos de interés aplicados por la Reserva Federal y 3º) por las bajas expectativas de crecimiento económico que tendría México.

En cualquier otra situación una depreciación de la moneda incrementaría las exportaciones. En este caso es más difícil. Con la salida de EEUU del TLCAN y la consiguiente subida de aranceles, México quedaría encerrado en un corral, donde sus exportaciones se verían muy afectadas. La buena noticia es que se crearía una situación que obligaría a México a diversificar geográficamente sus exportaciones hacia los países con los que tiene otros acuerdos comerciales. México, desde hace muchos años, ha venido explorado nuevos mercados, lo cual también se ve reflejado en el reciente acuerdo de libre comercio firmado con la Unión Europea.
Además, ha empezado a subir aranceles a productos americanos, como el queso, con el fin de que EEUU sienta las consecuencias que tendría romper los acuerdos comerciales con México. Un dato: el 80% de las exportaciones de queso de Estados Unidos se envían a México.

Por ahora la salida de EEUU de la TLCAN es solo una posibilidad y probablemente una estrategia de Trump para renegociar el actual acuerdo comercial con Canadá y México. No se debe olvidar que gran parte de la cadena de valor de muchas empresas norteamericanas se encuentra detrás de las fronteras mexicanas. Trump sabe, o debería saber, que si quiere aumentar el bienestar de los ciudadanos americanos y la productividad de las empresas de EEUU hay que poner aceite para que funcione la cadena de valor y la logística. Si, por el contrario, pone palos en la rueda de los intercambios comerciales se reducirá la asignación eficiente de los recursos y con ello el crecimiento económico y empleo.

Donald Trump está creando enormes tensiones políticas y económicas con México

El TLCAN va a ser un reto muy importante para el nuevo presidente que necesita salvar ese acuerdo con dignidad para poder sostener su economía. México no puede perder a su mejor cliente. Si bien es cierto que tampoco puede ceder en todo: los chantajes arancelarios tienen un límite. En cualquier caso el gobierno de AMLO no entrará en una guerra frontal en la que es fácil que pierda.

Aumentar la economía

Si bien AMLO, durante la campaña, ha ido poniendo el foco en repartir la tarta, no debe olvidar que también se necesita que aumente su tamaño. Es cierto, como comentamos al principio, que en los últimos años los gobiernos de México han hecho un esfuerzo por aumentar el crecimiento de su economía, reduciendo las cargas regulatorias con el fin de aumentar el nivel tecnológico y la competitividad de sus empresas. Sin embargo, está todavía muy lejos de diversificar adecuadamente su canasta exportadora. México es todavía un país cuyo desarrollo industrial, productividad y capacidad de innovación están en niveles muy bajos. La carencia de innovación y de capital humano son dos grandes retos que impiden el camino de su desarrollo.

Entre 2008 y 2016, México ha aumentado su presupuesto en investigación y desarrollo (I+D). Desgraciadamente, hasta ahora la inversión en I+D se ha hecho principalmente en el sector público, algo que no ha permitido avances significativos en la productividad y la competencia. Afortunadamente, en 2018 se aumentó la desgravación fiscal en las empresas en las áreas de investigación y tecnología, pudiéndose deducir ahora el 30% de esas inversiones.

Pero la baja productividad se debe también a la falta de capacitación del capital humano. El aumento de capital humano, fortalecería la innovación empresarial y con esto también aumentaría la competitividad. En este sentido el sistema educativo mexicano también tiene que valorar la importancia de formar personal cualificado para ayudar a mejorar la productividad del país. La apuesta por la transformación digital y la innovación en el sector de la Inteligencia Artificial pasa por contar con personal cualificado para realizar ese tipo de trabajos.

Una posibilidad es otorgar apoyos para formar estudiantes de master y doctorados en las empresas: un sistema dual que combine trabajo y estudio. Además, el nuevo gobierno debe aprovechar los logros que ha tenido hasta ahora el fomento del emprendimiento, asegurando más oportunidades para todos los ciudadanos para crear empresas de manera que el nuevo tejido productivo se distribuya de forma más equitativa a lo largo y a lo ancho de todo el país.

Tejido empresarial

En resumen, México, hasta el día de hoy, ha tenido una estrecha y potente conexión con los EEUU, beneficiándose de los éxitos empresariales de los americanos y a la vez, perjudicado en las épocas de crisis económicas. Aunque México ha podido ir desarrollando un mejor, y cada vez mayor, tejido empresarial dentro de su territorio, sigue teniendo una amplía necesidad de estar conectado con los Estados Unidos.

De hecho el país azteca sigue estando muy bien posicionado para exportar servicios y bienes a las empresas norteamericanas. Una realidad que exige que el nuevo gobierno de México ponga la negociación del TLCAN en la parte alta de su lista de prioridades. Para continuar creciendo, México debe seguir manteniendo su buena relación con EEUU.

A su vez, el nuevo gobierno debe priorizar la necesidad de diversificar el tejido empresarial, incorporando las ventajas que presenta la transformación digital para estimular la productividad, asegurando así un mayor desarrollo económico futuro. Si, además, quiere hacer reformas sociales con aumentos de gasto público, tiene que conseguir aumentar los ingresos fiscales. Para ello, se precisa una reforma fiscal y una tarta económica más grande.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “México está entre la espada y la pared”. Expansión 30 de junio de 2018. Páginas 26 y 27 

23
Jun

Los aceituneros españoles están sufriendo los elevados aranceles que sobre la aceituna de mesa les está imponiendo la administración americana. Es una medida que se dirige a proteger la producción americana de aceitunas frente a la competencia española. A partir de ahora los americanos tendrán que comer aceitunas de peor calidad y más caras.

Es solo un ejemplo del cambio brusco y profundo que se está produciendo en la política de comercio exterior de Estados Unidos (EEUU). Se trata de la mayor escalada arancelaria que se ha producido desde la Segunda Guerra Mundial. Donald Trump ha iniciado una batalla comercial que no parece que vaya a terminar bien. Las hostilidades comenzaron el 1 de junio cuando la Administración de EEUU aprobó aranceles del 25% y el 10% a la importación de acero y de aluminio procedentes de Europa, China, México y Canadá.  La respuesta de los países afectados no se hizo esperar. Ayer, viernes, los países de la Unión Europea (UE) comenzaron a aplicar aranceles del 25% a unos 200 productos norteamericanos (zumo, tabaco, motos, whisky, cartas, vaqueros o acero) por valor de 2.800 millones de euros. Prudentemente y en aras de que cese la contienda, Bruselas anunció el compromiso de retirar estas medidas si EEUU hace lo propio con el acero y el aluminio.

China, también ha iniciado un proceso de duras represalias a las medidas proteccionistas de la Administración americana. La respuesta de Trump tampoco se ha hecho esperar, y ya está estudiando gravar con más aranceles a la economía de China. Se trata ahora de tarifas del 10% a un total de 200.000 millones de dólares de importaciones chinas (que van desde las lavadoras a los paneles solares). Aunque la Casa Blanca aseveró que estos aranceles se aprobarán, a no ser que Pekín cambie su política económica exterior para exportar menos a EEUU. Sin embargo, parece que China no está por la labor de reducir drásticamente su superávit comercial con EEUU, motivo por el que ha amenazado con tomar medidas cuantitativas y cualitativas contra la entrada de productos americanos.

Cerca de la recesión

Donald Trump es el único responsable de una guerra comercial que, si no se detiene, provocará una crisis que se extenderá por el resto del mundo, lo que provocaría una recesión que se prevé en 2020-2021. El motivo resulta claro: se está destruyendo el sistema internacional de Libre Comercio que creó Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. El presidente norteamericano no cree que arruinar un sistema de comercio global y abierto y perder a sus aliados políticos y comerciales (Europa, México y Canadá) vaya a perjudicar los intereses estadounidenses. Nada más falso.

Se olvida que la Gran Depresión americana de los años treinta (del siglo XX), se produjo en unas circunstancias similares: el dólar estaba apreciado, se derrumbó la bolsa de nueva York con el famoso Crack de 1929, los tipos de interés eran elevados y la política comercial también tenía un sesgo proteccionista. Efectivamente la introducción de la Smoot-Hawley Tariff Act en 1930 -una subida considerable de los aranceles a la importación para proteger a los agricultores americanos-  redujo el comercio internacional y ayudó a hundir la economía americana. Por otra parte, el esquema cambiario de tipos de cambio fijos basado en el “patrón oro” entrañaba una apreciación del dólar, sobre todo cuando otros países como el Reino Unido decidieron salirse y devaluar su moneda.

Ahora las condiciones son parecidas: el dólar está apreciado, los tipos de interés de la Reserva Federal aumentan, el Dow Jones lleva diez días cayendo desde máximos y la Casa Blanca impone aranceles a los productos importados. Estas malas señales presagian una crisis que va a tener consecuencias negativas sobre la productividad de EEUU, su industria manufacturera, la inflación y los tipos de interés. No obstante, es muy poco probable una depresión, como la que siguió a crisis bursátil de 1929; ahora la situación es diferente por la contundencia y velocidad con que se producen las respuestas de la política económica.

España: estrategia exportadora

Estamos ante una guerra comercial en la que España también participa: la aceituna de mesa es solo un ejemplo. Desgraciadamente es una batalla de la que ningún país permanecerá al margen y que afectará también al crecimiento económico de Europa.

De momento esta guerra se nota poco en España porque nuestros productos siguen siendo percibidos por su calidad y precio, lo que nos permite estar en las mejores condiciones para llegar a los mercados internacionales. Así, los datos publicados esta semana sobre el comercio exterior español señalan que continúan creciendo las exportaciones. Éstas han alcanzado el récord histórico de 94.883 millones de euros, en el período enero-abril de 2018, cifra que supuso un alza del 3,7% con respecto al mismo periodo del año anterior. Las exportaciones se afianzan así como motor de nuestra economía. Solo en el mes de abril, las ventas al exterior aumentaron un 9,5% con respecto al mismo mes de 2017. Estos incrementos permiten a España continuar por encima de sus principales competidores europeos.

España mantiene su peso en las exportaciones mundiales de bienes

El crecimiento de las exportaciones se observa también en el alza de la cuota exportadora de nuestro país. Así, según acaba de publicar la Organización Mundial de Comercio (OMC), España mantiene su peso en las exportaciones mundiales de bienes. Es más, es el único país de la tabla que en 2017 sostiene su participación. Los demás pierden en favor de otros países, más pequeños económicamente, que ganan cuota (Corea del Sur, Holanda, Indonesia, Vietnam, Malasia o Polonia). Además, en el periodo 2003-2017 solo España y China ganan participación en las exportaciones mundiales de mercancías. El resto de los países (Estados Unidos, Japón, Alemania y Francia) redujeron su participación.    

                                 Participación (%) en exportaciones mundiales de mercancías

2003 2012 2014 2015 2016 2017 Diferencial 2003-2017
China 5,9 11,4 12,4 14,0 13.1 12,8 +6,9
Estados Unidos 9,8 8,6 8,6 9,1 9,1 8,7 -1,1
Alemania 10,2 7,8 8 8,1 8,4 8,2 -2
Japón 6,4 4,5 3,6 3,4 4,0 3,9 -2,5
Francia 5,3 3,2 3,1 3,1 3,1 3,0 -2,3
España 1,6 1,6 1,7 1,7 1,8 1,8 +0,2

Fuente: OMC (2018)

Una de las razones por las que la economía española crece a ritmos tan elevados es por la competitividad de nuestras exportaciones de bienes y servicios. Conviene recordar que exportar más exige una mayor inversión en infraestructuras y bienes de equipo, algo que mejora el empleo, lo que a su vez da paso a un aumento del consumo.

La guerra de Trump nos perjudica

A pesar de las malas noticias económicas que aparecen estos días, y que van a seguir en los próximos meses como consecuencia de las actuales políticas comerciales en EEUU, España, gracias a las exportaciones, mantiene un elevado ritmo de crecimiento. Por eso la guerra de Trump a España no le interesa: nos perjudica. Producirá, además, una recesión económica en EEUU, China y Europa. Sin embargo, gracias a la Gran Recesión aprendimos que las políticas económicas deben aplicarse con rapidez, intensidad y coordinación. Como consecuencia si se entra en una recesión sabremos salir  pronto de ella lo que debiera llevarnos a tener una visión más optimista del futuro.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “La guerra arancelaria: un perjuicio global”. Expansión 23 de junio de 2018. Página 27.

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