29
Oct

Hold on Tigh: La situación actual de Latinoamérica:

Escrito el 29 octubre 2019 por Mikel Aguirre en América Latina

En poco más de una semana hemos podido ver cambios en Argentina, Chile, Colombia, Bolivia y Ecuador que van a definir la marcha del continente en los próximos años

En Argentina,  el pasado 27/10 los ciudadanos han vuelto a dar su apoyo a los peronistas  en la figura de Alberto Fernández quitando de la presidencia a Mauricio Macri  que ha estado en el cargo  poco menos de cuatro años. Una inflación galopante, la obligación de devolver el mayor préstamo histórico entregado por el FMI de 57.000 millones de USD y la frustración de los ciudadanos entre las promesas realizadas y su día a día han dado un vuelco en el partido gobernante. El partido de Macri , Juntos por el Cambio no ha logrado ni el volumen suficiente ni el interés de sus compatriotas para logra el deseado cambio

En Colombia se ha producido un cambio también con la victoria de Claudia López para la alcaldía de  Bogotá. La líder de la Alianza Verde tendrá a su cargo una ciudad que supone una quinta parte del país y el segundo puesto de más relevancia después de la Presidencia. Esta victoria supone un revés para el partido Centro Democrático del presidente Iván Duque y del que lo fue hasta 2010, Álvaro Uribe. La alcaidesa López ha sido una abanderada con tras la corrupción otra cuestión sobre la que parece que había un importante hartazgo en los ciudadanos del país. Lo que suceda en Bogotá lógicamente es una referencia para todo el país

En  Bolivia desde el pasado 20/10 se están produciendo revueltas entre los que defienden a Evo Morales y quienes solicitan o una segunda vuelta o una repetición electoral. Morales es presidente del Estado Plurinacional de Bolivia desde las elecciones de diciembre del 2005. Ha logrado reducir de forma significativa la pobreza y la desigualdad en este país de poco más de 11 millones de habitantes  pero en estos últimos años también se ha producido una progresión en la división entre la población urbanita y rural , que es lo mismo que decir entre población blanca e indígena con intereses cada vez menos coincidentes.

En  Chile el pasado 4 de octubre el Ministerio de Transportes chileno anunció una nueva alza en los pasajes de Metro, de 30 pesos chilenos, dejando el valor total del pasaje, en horario punta, en 830 pesos (poco más de un euro). Dos días después los estudiantes se organizaron para evitar el pago de forma coordinada. La reacción del gobierno de Sebastián Piñera está suponiendo una escalada de violencia en la que ya se habla de más de 11 muertos .Después de los cuatro años del gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018) volvió con fuerza las tesis económicas neoliberales y la Constitución de 1980 gran valedora de este modelo. Chile es una economía modelo en la zona con un rendimiento sobre la media del continente pero lo que estás revueltas están mostrando nuevamente es que la desigualdad social y la frustración de los jóvenes está muy latente.

En Uruguay parece que está a punto de producirse otro vuelvo electoral, en este caso de la opinión de derecha frente al oficialismo de izquierda, que puede suponer el mayor cambio en tres lustros;  en Venezuela ya no se habla de un cambio en el gobierno mientras se avanza en la dolarización del país y en Ecuador se han vivido 10 días de agitadas protestas tras las medidas anunciadas por el presidente Moreno

¿Qué sucede en Latinoamérica?

Parece ser que los ciudadanos desean cambios y no tiene mucha paciencia para esperar que sus deseos se cumplan.  Si el mandatario elegido no es capaz de conseguir las mejoras prometidas en menos de una legislatura va a ver ahora y en el futuro su puesto peligrar.  La paciencia del electorado es escasa

Hay una amplia capa de ciudadanos del continente  americano que a través sobre todo de la formación  y de las expectativas creadas pensaban que  su vida iba a mejorar y la realidad está siendo diferente.

En el 2007 la crisis se asomó a través de las economías con renta per cápita alta y en la actualidad parece que la inestabilidad política que siempre conlleva inestabilidad económica viene con la carta de presentación de economías emergentes en este caso de Latinoamérica.

29
Oct

La Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de 2019 muestra que durante el tercer trimestre se produjo una reducción en el número de desempleados en solo 16.200: el peor dato en siete años. España tiene ahora 3,21 millones de parados, que es el volumen más bajo de los últimos once años. Es muy posible que a partir de ahora esa cifra se mantenga o que, desgraciadamente, empiece a subir.

La desaceleración de la economía española, junto con la incertidumbre internacional, subida del salario mínimo y el aumento de las cotizaciones sociales están debilitando el ritmo de creación de empleo. Además, se ha encendido una luz roja, una señal de alarma: el paro, en España en términos desestacionalizados, lleva dos trimestres creciendo.

A continuación, vamos a analizar los diferentes tipos de desempleo. Se trata de un análisis pedagógico cuya única finalidad es informar al público en general y de forma sencilla a que responde el fenómeno del desempleo. Comprender porque se produce el desempleo ayuda a combatirlo.

El paro cíclico

No es coincidencia que estas espectaculares cifras de desempleados se produzcan en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión. El desempleo está muy supeditado a la actividad económica; de hecho, parece lógico que cuando la Demanda Agregada es vigorosa, la producción global aumenta y se necesita más gente para generar más bienes y servicios. En cambio, cuando la Demanda Agregada decae, las empresas suprimen empleos y la desocupación sube. Este tipo de desempleo se denomina de varias maneras: cíclico, coyuntural, por insuficiencia de demanda agregada o keynesiano. Es un paro involuntario e imprevisible que aumenta cuando retrocede la demanda agregada, y viceversa.

Pero este paro cíclico no se reduce inmediatamente que aumenta la Demanda Agregada y la producción. Lo normal es que las empresas primero intenten recuperarse de una desaceleración haciendo que el mismo grupo de empleados trabaje o produzca más, y que contraten solo a medida que la recuperación se afiance. Por tanto, es posible que el desempleo cíclico tarde en comenzar a bajar, hasta mucho después de que la economía se fortalezca. Lo contrario sucede cuando una economía empieza a enfriarse: las empresas prefieren recortar las horas de trabajo o los sueldos antes de despedir empleados. La desocupación toma ímpetu únicamente si la desaceleración se prolonga. Por ese motivo, el desempleo por insuficiencia de demanda agregada es un indicador retrasado de la actividad económica.

La sensibilidad de la tasa de paro al crecimiento económico depende de varios factores, sobre todo de las condiciones del mercado de trabajo y de su regulación. Por ejemplo, la ley de Okun postula que en España un aumento del PIB del 2% no reduce el desempleo.

 El desempleo estructural y friccional

Cabe preguntarse si, en caso de que las economías se expandieran indefinidamente, el desempleo desaparecería. La respuesta es negativa incluso. ¿Alguna vez dejará de haber desempleo?

Según la teoría económica clásica, todos los mercados —incluso el laboral— deberían alcanzar un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda. Pero la existencia misma del desempleo parece implicar que eso no ocurre en ningún mercado laboral del mundo. ¿Sufren acaso el mercado laboral un fallo permanente?

Lo que impide el equilibrio en el mercado laboral son varios factores que generan el paro estructural: 1) la falta de formación profesional que puede generar una inadecuación de la oferta de trabajo a lo que demandan las empresas, 2) las regulaciones laborales como es la legislación sobre el salario mínimo, la negociación colectiva, los subsidios de desempleo o las indemnizaciones por despido,  3) los sindicatos cuando piden aumentos de sueldos superiores a los que pueden pagar las  empresas, 4) los impuestos sobre el trabajo (en España se llaman cotizaciones a la Seguridad Social) y 5) los salarios de eficiencia. Cuando esas rigideces del mercado laboral producen un exceso de oferta, se habla de desempleo estructural, y la población estructuralmente desempleada en promedio sufre períodos de desocupación más prolongados.

Sin embargo, aunque haya pleno empleo siempre habrá cierto desempleo, en EEUU es un 4,5% de la fuerza laboral, aunque solo sea porque siempre habrá gente que deja un trabajo para encontrar otro o está al comienzo de su vida laboral. No están desempleados porque escasee el empleo en el mercado, sino porque encontrar un trabajo lleva tiempo. Esa desocupación de corta duración y voluntaria se denomina desempleo friccional.

 La tasa natural de desempleo (NAIRU)

 La combinación de estos dos factores desempleo friccional y desempleo estructural produce un promedio a largo plazo en torno al cual suele rondar la tasa de desocupación y que se denomina tasa natural de desempleo (TND) en España este tipo de paro ronda el 10%. El término “natural” no denota ni que sea natural ni siquiera una constante inalterable; al contrario, implica que esa tasa es un suelo que se forma por las propias características del mercado laboral. Y el mercado laboral responde a las políticas vigentes. Por ejemplo, el nivel relativamente elevado de la desocupación europea, en comparación con la estadounidense, se debe en parte a que en Europa los sindicatos son más poderosos y las regulaciones laborales, más rígidas y estrictas. Gracias a estas instituciones laborales, los trabajadores europeos tienen en teoría más poder de negociación, pero también pueden resultar demasiado costosos para los empleadores. En Estados Unidos, los sindicatos son más débiles y los mercados laborales, más flexibles; por eso la tasa de empleo de EEUU suele ser más baja que en Europa.

La tasa natural de desempleo a veces se denomina tasa de desempleo no aceleradora de los precios (NAIRU, por sus siglas en inglés), porque refleja una economía que está creciendo de acuerdo con su potencial a largo plazo, sin presiones alcistas o bajistas sobre la inflación. El problema es que, si el desempleo se desvía provisionalmente de la NAIRU, la inflación se vería afectada. Tomemos el ejemplo de una recesión, cuando la actividad económica está apocada. Ante la caída de la demanda de bienes y servicios (Demanda Agregada), las empresas comienzan a despedir personal y suben menos los precios. Lo que cabría esperar entonces durante una recesión es un aumento del desempleo y una caída de la inflación. Sin embargo, esa relación entre el desempleo y la inflación —curva de Phillips— es pasajera: una vez que los precios llegan a un nuevo equilibrio en el mercado de bienes y servicios, las empresas retoman la producción a plena capacidad y el desempleo vuelve a bajar, hasta llegar a la NAIRU.

Comprender qué genera desempleo y cuáles son los tipos de paro, las autoridades saben lo que pueden hacer —o no— para reducirlo. Por ejemplo, las políticas que intentan reducir el desempleo estimulando la demanda de los consumidores (y fomentando así la producción) surten efectos cuando hay un exceso de capacidad productiva ociosa. Si hay pleno empleo expandir la Demanda Agregada solo tendrá efectos pasajeros, y a expensas de hacer subir la inflación más adelante. En cambio, las políticas que buscan aliviar el desempleo friccional o estructural pueden promover el empleo sin afectar necesariamente a la inflación.

No obstante, la NAIRU también puede cambiar a lo largo del tiempo sin que medien políticas explícitas: los cambios estructurales, como los avances tecnológicos, la mejora en la formación o la evolución demográfica pueden tener consecuencias duraderas y positivas para las tendencias del desempleo. Por ejemplo, muchos economistas convienen en que el boom tecnológico de los años noventa incrementó la productividad de la mano de obra, realzando el “atractivo” de cada trabajador para los empleadores, y por ende redujo la NAIRU, si bien inicialmente el desempleo dio un salto porque los trabajadores que no estaban preparados para usar las nuevas tecnologías se vieron desplazados. El rápido envejecimiento de la población —que está ocurriendo en muchas economías avanzadas— es otro factor importante que reduce el número de personas en el mercado laboral y hace bajar el desempleo.

 La medición del desempleo

No todo el que no trabaja es un desempleado. Para que las estadísticas del gobierno consideren a una persona desempleada, no solo debe estar sin trabajo, sino que también debe estar buscando empleo activamente. En casi todos los países que cuentan con un sistema estadístico organizado la desocupación se mide mediante una encuesta trimestral o mensual que se pasa en los hogares y que abarca una muestra representativa de la población. La fuerza laboral (población activa) incluye tanto a las personas con trabajo como a quienes lo están buscando. La tasa de desempleo es el porcentaje de la fuerza laboral que no tiene trabajo pero que busca activamente obtener un empleo. La relación entre la fuerza laboral y la población en edad activa se denomina tasa de actividad.

La población activa no incluye a las personas de edad activa que ni están empleadas ni están buscando trabajo —por ejemplo, pensionistas, estudiantes y amas de casa—, pero tampoco a las personas que buscaron empleo durante un tiempo pero que abandonaron la búsqueda. Cayeron en el intento y son trabajadores desanimados (paro encubierto) y es una de las razones por las cuales las estadísticas pueden subestimar la verdadera demanda de empleo en una economía.

Fuente: Ceyda Oner “Back to Basics: What Constitutes Unemployment?” Finance & Development, September 2010, Vol. 47, No. 3

 

9
Oct

LAST TRAIN TO LONDON: Quien gana con el Bréxit

Escrito el 9 octubre 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Una clara prueba que frente a la globalización y la internacionalización se está imponiendo un esquema de aranceles, de negociaciones bilaterales entre países que buscan su único provecho y de decisiones inexplicables y muchas veces personalistas,   es el Bréxit.

Como hay una larga tradición de llevar la vida de los primeros ministros ingleses al cine (será porque ninguno acaba su mandato para irse a un plácido retiro) algún día veremos la vida de David Cameron en el celuloide y una parte importante del metraje será para contarnos que aunque gano dos elecciones generales y dos referéndums en diez años nadie le mando meterse en el de la pertenencia  de su país en la UE.  Sobre todo sin tener cuando menos,  un plan de contingencia o una forma de aminorar el  impacto  de un resultado que sorprendió a todos (la decisión final  debía ser aprobada, por ejemplo, por tres cuartas  partes del electorado).

El Reino Unido, denominación adoptada desde el Acta de Unión de 1.707,  y ahora oficialmente Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte fue el primer país industrializado del mundo y actualmente  es la quinta economía del mundo por PIB. Por lo tanto el impacto de su abandono de la UE no es una cuestión menor sino de repercusiones globales.

La BBC cito en ocho las razones que hicieron triunfar el Brexit siendo la una de ellas  que los ciudadanos ingleses no se creyeron las advertencias sobre el impacto económico del mismo.  En 2019 El FMI ha tasado el impacto de un Brexit sin acuerdo con un efecto negativo para el PIB Británico de más del 3% y para la UE del 0,5%. El Reino Unido está perdiendo gradualmente influencia en una de sus industrias líderes,  la  bancaria y financiera, no solo en Europa, sino en todo el mundo. Según datos de Analistas Financieros Internacionales (Afi), por ejemplo el  Santander UK es  depositario de entre el 10% y el 20% de las cuentas corrientes británicas.

Otros de los puntos citados por la BBC es que muchos votantes ingleses se creyeron que el Brexit daría lugar a un ahorro de 350M GBP de transferencias a la UE. Ahora son turistas y jubilados ingleses los que se manifiestan en muchos países europeos para exigir la permanencia al ver peligrar por ejemplo la atención médica que no en todo el Continente  es Universal para ciudadanos no UE

Al final un punto importante del resultado del Brexit fue el carisma y capacidad de trasladar sus ideas de Nigel Farage, Boris Johnson y Michael Gove.  El primero ha logrado ser líder de su propio partido (Brexit Party), el segundo ha llegado a primer ministro del país y el tercero ha logrado convertirse  en  Canciller del Ducado de Lancaster que más o menos es un ministerio sin cartera.  No puede ser que las únicas ganancias del Brexit sean los beneficios personales de sus principales promotores. Son más de 65 millones de ciudadanos ingleses y cientos en el resto del mundo los que se van a ver afectados, parece que en cuestión de semanas.

21
Sep

Just what I needed: La Menor tasa de crecimiento en 10 años

Escrito el 21 septiembre 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Tras 1984, 1992, 2000 y 2008 parecía que un ciclo expansivo de ocho años seguido de una gran depresión se había diluido al lograr en 2016 un crecimiento del PIB mundial del 3,1% seguido del 3,7 en 2017 y 3,6 en 2018.  La cuestión es que la OCDE ha establecido un crecimiento potencial en el 2019 del 2,9% y 3% en el 2020, el datos más bajo desde hace una década.

¿Qué está sucediendo? La definición meteorológica de una tormenta perfecta es cuando se combina calor en la superficie, aire frio en las capas altas, humedad y movimientos ascendentes del aire.

Económicamente hablando en el tercer trimestre del 2019 tenemos un incremento del endeudamiento privado a sumar al público;  una gran incertidumbre derivada del Brexit y una guerra comercial entre EE.UU y China que escala posiciones mes a mes.

Los inversores siguen con cautela el conflicto comercial reteniendo sus órdenes de compra, que unido a muchas dudas sobre las políticas monetarias que imperan en la actualidad  y la desconfianza sobre los mercados de capitales pone en tela de juicio un potencial crecimiento que ya se preveía a principios de año como débil.

A todo esto se suma la potencial evolución de precios del petróleo, en la actualidad en torno a USD65 el barril Brent, con una tendencia clara al alza por los ataques sufridos esta misma semana por refinerías de Arabia Saudí, que obligo a este país a interrumpir la mitad de su producción. El principal señalado por estos hechos es Irán y el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo, lo ha definido como “un acto de guerra”.  Recordar que en EEUU el cargo de Secretario de Estado es una suerte de Ministerio de Asuntos Exteriores

Tras Arabia Saudí, los Emiratos han sido señalados como un nuevo potencial destino de futuras agresiones lo que motivará reducciones en la oferta de la preciada materia prima.

Toda esta incertidumbre está siendo especialmente severa con el sector industrial, sobre todo en los países de la OCDE, siendo un claro ejemplo la economía alemana con un crecimiento potencial del 0,5% en 2019, un 1% inferior al de 2018.

La OCDE calcula que la economía norteamericana crecerá en torno al 2,4% en el año en curso y un 2% el próximo ejercicio, China un 6,1% y un 5,7% y la eurozona, un  1,1% y un  1% en 2020

Van a ser unos meses interesantes hasta las próximas elecciones presidenciales norteamericanas para ver si de forma global se logra extender aún más el periodo expansivo que estamos viviendo desde el 2014.

Economistas de gran predicamento indican que quizás esta situación puede llevar cuando menos el final del periodo de austeridad que se instaló en el viejo continente hace más de un lustro.  Y eso quizás es lo que necesita Europa para empezar a crecer con fuerza.

Pd: El autor de Just What I needed  Ric Ocasek falleció el pasado 15.09.2019. Un gran cantante de un gran grupo

27
Ago

(Just Like) Starting Over:Ultimos meses del 2019

Escrito el 27 agosto 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Empezado el nuevo curso escolar es interesante ver cuáles eran las principales inquietudes que tenían los economistas a principios de año y analizar su evolución. Los principales temores eran:

  • Un aumento de los tipos por parte de la FED: En diciembre del 2018 los tipos estaban entre el 2,25% y 2,5%, en Junio se mantuvieron y en la actualidad el consenso de los analistas apuesta por una potencial rebaja en el próximo mes de septiembre.
  • Desaceleración por parte de la Economía China: La economía china creció el 6,2% el segundo trimestre del 2019, el menor ritmo en casi tres décadas, representando la tasa más baja desde que empezaron a publicarse los datos trimestrales en 1992. (e.g. en 2010 fue del 10,6).
  • Conflicto comercial China-EEUU: El 23 de Agosto en las puertas de la cumbre del G7 el gobierno chino anunció aranceles de hasta un 10% a importaciones por valor de USD 75.000 millones de EE.UU a lo que Donald Trump respondió con otras dos subidas de aranceles a productos chinos.

Poco antes, el presidente norteamericano ya había aumentado las tensiones al anunciar que solicita a las empresas estadounidenses que evaluasen una alternativa a producir en China que incluya el traslado de la producción a su país de origen.

En la declaración final de la cumbre, el 26 de Agosto El G7 se declara comprometido con un comercio mundial abierto y justo y la estabilidad de la economía mundial.

El G7 quiere cambiar en profundidad la Organización Mundial del Comercio (OMC) para que sea más eficaz en la protección de la propiedad intelectual, solución de litigios y la eliminación de las prácticas comerciales desleales. El G7 se compromete a encontrar un acuerdo en 2020 para simplificar las barreras reglamentarias y modernizar la fiscalidad internacional en el marco de la OCDE, del que China no forma parte.

  • Desaceleración de la eurozona: El crecimiento de los 19 en el Q2 2019 fue del 0,2% la mitad que el primer trimestre del año, sumando a este punto una inflación a la baja del 1,1%. Respecto al segundo semestre los indicadores señalan una baja confianza en el sector industrial, un deterioro del motor exterior y una posible canalización de las alzas salariales hacia el ahorro en lugar del consumo que debilitarían la demanda interna.
  • Un Brexit duro, que implicaría que Reino Unido se quede sin acuerdo de salida de la UE: Boris Johnson se convirtió en primer ministro del Reino Unido el pasado 24 de julio y desde entonces está presionando con eliminar la salvaguarda irlandesa (una vez que el brexit se materialice, la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte pasaría a ser una frontera real. Esto supondría un grave problema tanto en lo que se refiere al aspecto comercial como con los acuerdos de Viernes Santo, firmado en Belfast en 1998, que puso fin al conflicto irlandés y que contempla como condición la ausencia de fronteras físicas en la isla) , además de amenazar con reducir en 32.000 millones de Libras el importe a pagar a la UE por un brexit sin acuerdo el próximo 31 de Octubre.
  • Caída del precio del petróleo ante un exceso de oferta mundial: En agosto el precio medio del barril de crudo de la OPEP a día de hoy de USD 59,67 frente a los 64,71 del mes julio, lo que supone un 7,79% de descenso. En los últimos doce meses el precio del barril de petróleo de la OPEP ha descendido un 17,45%. Revisando el histórico de la cotización del crudo de la OPEP desde 2003, observamos que alcanzó su precio máximo, USD 131,22, en julio de 2008 y su precio mínimo, USD 25,24 en abril de 2003.

 

Es decir ante un panorama con tantas luces como sombras los dos máximos responsables de política monetaria de la OCDE, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed) y Mario Draghi del Banco Central Europeo (BCE) tienen todavía herramientas para conseguir que el final del ciclo expansivo actual se retrase. En resumen, en sus manos está que el «final de ciclo» se convierta en un «ciclo que está en su fase final», dos situaciones que ha diferenciado  Joachim Fels,  el renombrado asesor económico mundial de Pimco.

25
Jul

You can´t always get what you want: Debt-Trap Policy

Escrito el 25 julio 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Una expresión que se utiliza cada vez más al analizar la política exterior de China es la Debt-Trap Policy o la Política de la Trampa de la Deuda. No es exclusiva del gigante chino pero parece que es quien la está implementando últimamente de forma más efectiva: Se trataría de una relación bilateral entre dos países en las que uno invierte de forma masiva con el objetivo de lograr influencia política y/o recursos naturales o estratégicos  del país receptor.

El mejor ejemplo de esto es el Nuevo Cinturón de la Seda /Belt and Road Initiative (BRI) impulsado por el Presidente de China, a finales del 2013 y que comenzó en Kazajstán e Indonesia. Esta Iniciativa (este término fue elegido frente al original de estrategia para evitar suspicacias en los países involucrados) afecta hoy en día a casi setenta países que suponen tres cuartas partes de la población mundial y un 40% del PIB mundial con datos de hace dos años.

De todos los países involucrados uno de los más citados para ilustrar la implementación de esta teoría ha sido Sri Lanka, el pequeño país estratégicamente situado en el centro de las rutas comerciales entre Asia y Oriente Medio.

En 2008 las autoridades del país aceptaron un préstamo del Exim Bank Chino para la construcción de dos importantes infraestructuras: El puerto Hambantota y el aeropuerto internacional de Mattala. El coste del préstamo era del 6,3% anual y los contratistas encargados en el desarrollo de las infraestructuras dos empresas propiedad del Estado chino. En el 2017 y debido a la incapacidad del prestatario en hacer frente a los pagos de la deuda las autoridades del país otorgaron  como alternativa al reembolso de la misma,  la licencia de explotación  mediante un leasing del citado puerto llamado actualmente Magampura durante 99 años al gobierno chino. Se supone que este alquiler limita el uso militar de las instalaciones pero la gestión del puerto quedará en manos de las autoridades del gigante asiático que está siguiendo políticas similares en otros países cercanos  como Myanmar,  Pakistán, Filipinas o Laos.

 

Además de la impresionante evolución de China en las dos últimas décadas, el enorme superávit comercial del país les permite tener una capacidad gigantesca de inversión que ha pasado de casi ser irrelevante en el 2000 a más de USD 700bn actualmente. Con ello se convierte en el mayor prestamista oficial a nivel mundial con más del doble del importe que manejan conjuntamente el Banco Mundial y el FMI.

El final de la crisis del 2008 trajo un periodo largo de intereses bajos y apetito por el préstamo sobre economías emergentes. En el 2019 parece que tipos al alza y depreciación de las monedas locales puede traer más dificultad a los deudores para hacer frente a los importantes montos debidos. Y quien acabará marcando las pautas sobre el bien financiado será el prestatario.  La mejor manera de no ser sometido a un colonialismo financiero es reconocer que las deudas se pueden refinanciar pero siempre se deben devolver-la alternativa es el default y la pérdida de credibilidad de los mercados que conlleva, con lo que un monto  muy elevado puede poner elementos estratégicos de un país en manos del prestamista.

Feliz verano 2019

28
Abr

Technological Wars

Escrito el 28 abril 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Desde 2017 China ocupa el segundo lugar en número de registros de patentes  a nivel mundial adelantando en ese puesto a Japón y sólo por detrás de Estados Unidos, siendo la firma  Huawei Technologies el que ocupa ese puesto a nivel de empresas.  Con un crecimiento en registro de patentes de 13,4 en 2017 y 9,1 en 2018 es muy probable   que el gigante asiático pueda alcanzar el primer puesto en un par de años

Uno de los principales ejes de actuación en la guerra comercial Chino-Norteamericana, está siendo el sector de las tecnologías y la información donde la preocupación se ha extendido a otros gobiernos de los “Five Eyes”- Australia, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Reino Unido- en la futura implementación de la tecnología 5G.

Siendo los Semiconductores la piedra angular sobre el que se apoya la tecnología de la era de información, China se ha marcado dentro del ambicioso objetivo “Made in China 2025”una producción que alcance USD 305 billones que supondría un 80% de la demanda doméstica. En el 2019, China depende de la importación de una gran cantidad de semiconductores  y el gobierno del país está dispuesto a revertir la situación.

Los semiconductores se usan en aplicaciones electrónicas, en especial para la fabricación de componentes como transistores, diodos y circuitos integrados. También son usados como accesorios o complementos de sensores ópticos, como láseres de estado sólido, y algunos dispositivos de potencia para sistemas de transmisión de energía eléctrica. En la actualidad, este tipo de elementos está siendo empleado para desarrollos tecnológicos en los ámbitos de las telecomunicaciones, sistemas de control y procesamiento de señales, tanto en aplicaciones domésticas como industriales.

En el verano del 2018, el Gobierno de Estados Unidos presentó una nueva ley de Defensa, que incrementaba  el presupuesto destinado a seguridad hasta la cifra récord de 715.000 millones de dólares (unos 635.000 millones de euros) aumentando los poderes del Gobierno y del Congreso para revisar y bloquear cualquier tipo de inversión extranjera en su economía bajo el argumento de la amenaza a la seguridad nacional. Aunque la ley no menciona a ningún país en concreto, los expertos coinciden en que el destinatario de semejante reforma no es otro que China.

Esa es, en realidad, la verdadera guerra que oculta la guerra comercial que libran estos dos gigantes. En juego están el dominio tecnológico del futuro y el control de la alta velocidad que viene: el 5G.  Esta tecnología que tiene como potencial año de lanzamiento el 2020 tiene en su campo de actuación  cuestiones tan futuristas pero reales como vehículos que se conducen solos, la realidad virtual, las ciudades inteligentes y los robots que trabajen en red

El número de usuarios de las redes 5G en China alcanzará los 460 millones en el 2025, superando el número de usuarios de Europa y América del Norte en conjunto lo que convertirá al país asiático en el mayor mercado para esta nueva tecnología, según el informe de la Asociación de operadores móviles GSM. Se espera que el monto de las inversiones en el desarrollo de las redes 5G alcance en el 2019 y 2020 unos 58.000 millones de dólares y en ese periodo

Las dos principales potencias económicas del mundo, Estados Unidos y China, han evolucionado su guerra comercial para convertirla en una guerra que también es tecnológica.

11
Abr

Midnight Oil

Escrito el 11 abril 2019 por Mikel Aguirre en Energía, medio ambiente y cambio climático

Desde principios del siglo XX, el petróleo ha sido el principal carburante de las economías occidentales. El uso del carbón ya estaba muy extendido pero el petróleo resultó ser mucho más eficiente y con mucho menor impacto medioambiental.

Hasta el final de la segunda guerra mundial el principal productor del mundo fue Estados Unidos. Por ejemplo, Standard Oil Company of New Jersey que luego se convirtió en la Exxon se había constituido en 1870 entre otros por John D. Rockefeller.  La cuestión es que la demanda norteamericana superaba a su oferta con lo que el país empezó a importar masivamente desde el exterior, principalmente de Oriente Medio. Hasta la década de los 70 el suministro de combustibles fósiles y petróleo parecía ilimitado.  Esto cambió radicalmente con la escalada en el precio de un 400% que decidieron algunos países de la OPEP tras la guerra árabe israelí de Octubre de 1973.  Los incrementos de 1973-74 y posteriormente en 1979-80 (por la guerra Irán-Irak) hicieron ver a muchos países lo tremendamente dependientes que eran del petróleo. Si alguien se ha preguntado de dónde viene el límite de velocidad  de 55 millas en los Estados Unidos es fruto de una de las  muchas medidas que la administración Carter trato de implementar en 1977, estando como se ve algunas en vigor 42 años después.

Los 80 y los 90 trajeron ocho años de la citada guerra Irán –Irak y la primera guerra del golfo. Esta duro muy poco y con un impacto de poca duración sobre el oro negro, pero lo que si trajo este conflicto bélico es que la mayor parte de los empresas petrolíferas se pusieran a invertir de forma masiva en países no OPEP (Canadá, Brasil, México, Omán o Reino Unido) para evitarse futuros boicots o situaciones de escasez.

La llegada del siglo XXI trajo un mercado del petróleo altamente inestable por la creciente demanda de países emergentes como los BRICS. El 11S trajo la invasión de Afganistán y la segunda guerra del golfo con incrementos puntuales del precio del crudo, interrumpidos por aumentos de producción, principalmente de Arabia Saudí. El deseo de aumento de uso de la energía nuclear se ha reducido principalmente a Rusia y China con un consumo mundial que está a niveles de principios de siglo.

En la actualidad la principal potencia económica del mundo tiene un objetivo de consumo en energías renovables que deberían alcanzar el 20% del total para el año que viene. La otra cara de la moneda es que en la última década se ha incrementado exponencialmente la producción del llamado shale gas o pizarra mediante el fracking que ha abaratado enormemente la extracción de gas y petróleo con unas técnicas muy invasivas en el medioambiente. Desde hace años grandes estudiosos de las materias primas han puesto el dedo en un posible hecho futurible como que las reservas de crudo se acaben en un momento dado. Todavía no ha llegado pero en un mundo en el que la movilidad eléctrica se está implantando cada vez más , quizás colectivamente no estamos preparando para un futuro no muy lejano.

2
Abr

El pasado viernes, el Instituto Nacional de Estadística (INE) revisó a la baja el crecimiento de la economía española durante el cuarto trimestre de 2018, para dejarlo en el 0,6 %. También redujo el crecimiento interanual del PIB del cuarto trimestre, que lo ha situado en el 2,3% (el más bajo en 4 años). Después de tres años creciendo por encima del 3, la economía española entró en 2018 en una fase menos expansiva del ciclo económico.

Otros indicadores de coyuntura publicados la semana pasada sobre el consumo y las exportaciones parecen confirmar que la economía española sigue debilitándose. Este decaimiento puede significar que el crecimiento del PIB en el primer trimestre del año estará por debajo del registrado en el trimestre anterior. Sin embargo, para hacerse una idea más completa del comportamiento de la economía en este primer trimestre habrá que esperar a que se publiquen hoy martes los datos de afiliación a la Seguridad Social del mes de marzo. Así, tras la caída de 205.000 afiliados en enero (el peor en dicho mes desde 2013), el reducido aumento de febrero (69.172) y lo que suceda en marzo, resulta probable que este primer trimestre sea el de peor afiliación respeto a períodos similares de los últimos cuatro años.

Este menor crecimiento del empleo estaría ralentizando el aumento de la masa salarial y, consecuentemente, la demanda de consumo. Así, la semana pasada el INE publicó el Índice del Comercio Minorista (ICM) de febrero, en el que se vuelve a observar que el consumo está debilitado. El ICM, en tasa interanual (corregido de efectos estacionales y de calendario) aumentó en enero un 0,9% y en febrero el 1,2 %.

Las exportaciones se reducen

El viernes, el Banco de España publicó información relevante sobre la evolución del sector exterior español durante el mes de enero de 2019. El año empieza mal: en el mes de enero el saldo por cuenta corriente arrojó un valor negativo de 1.472 millones de euros. Si nos preguntamos por las causas de este mal dato en la cuenta corriente la respuesta es clara: es debido a que las exportaciones de bienes que en enero han caído un 1,3% anual. Este descenso supone que se lleven ya tres meses seguidos de caídas y que, por primera vez desde 2006, las exportaciones españolas hayan crecido por debajo de la media de la zona euro. Además, el déficit comercial se situó en los 4.483 millones en enero, casi un 14% más que hace un año. Por último, la balanza de bienes y servicios del mes de enero por primera vez en mucho tiempo arrojó un saldo negativo (641 millones de euros).

La debilidad 
de Europa

Desgraciadamente, esta caída en las exportaciones puede continuar por el menor crecimiento de la Unión Económica y Monetaria (UEM), una zona a la que vendemos el 50% de nuestros productos. En marzo, el Índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) de la UEM se ralentizó a su nivel más bajo desde enero de 2017. El PMI descendió desde los 51,9 del mes febrero a 51,3 puntos en marzo y parece que en abril continuará la caída. Detrás de esta reducción está la incertidumbre de la política económica de Italia, la debilidad de la economía alemana, las elecciones españolas y al Parlamento Europeo, el Brexit y la política comercial proteccionista de Estados Unidos. ¡Casi nada!

Como consecuencia de todos estos problemas también bajó la Confianza Económica en la UEM arrastrada por un menor optimismo en la industria. La encuesta de la Comisión Europea mostró que este indicador se redujo desde 106,2 puntos en febrero a 105,5 en marzo, continuando con una tendencia a la baja. Para salir de esta situación de estancamiento lo que Europa necesita son reformas estructurales: armonizar los sistemas fiscales de los países, mejorar el funcionamiento de los mercados de productos y servicios, liberalizar todavía más el mercado laboral, conseguir redimensionar el sector público para reducir el gasto corriente innecesario y aumentar, en cambio, la inversión pública y privada que anime el crecimiento económico y el empleo.

Gobierno en mala dirección

España también necesita más reformas. La fase positiva del ciclo de la que todavía se beneficia España permite que se puedan implantar nuevas medidas que mejoren la competitividad. Desgraciadamente, el Gobierno ha optado por aumentar el gasto público. También porque ha optado por hacer crecer el empleo público. No contentos con los 3.211.000 empleados públicos, que aparece en la última Encuesta de Población Activa, el viernes el Gobierno aprobó una oferta de más de 33.800 puestos en la Administración. En este sentido España va en dirección contraria a otras naciones. Efectivamente, en otros países europeos se está intentando reducir, o al menos no aumentar, el número de empleados públicos como una medida necesaria para reducir el gasto público y con este ahorro disminuir el déficit público.

Sin embargo, en España, el número de funcionarios y asimilados sigue aumentando, hasta el punto que en tan solo 5 años, desde 2013 la cifra ha crecido en 300.000 personas. Desde una perspectiva temporal más cercana, en 2018, el empleo público creció a una tasa descomunal del 4,4% (hay que remontarse a 2003 para encontrar una tasa mayor), mientras que el privado lo hizo al 2,7%. Este repunte en la plantilla de las Administraciones Públicas genera un incremento desorbitado del gasto público. Si este no se frena, Bruselas nos impondría unos recortes tales que obligarían a hacer un ajuste laboral salvaje. ¿Se ha valorado este riesgo al tomar la decisión de una oferta de empleo pública tan gigantesca?

La mejora del 
capital humano

Aunque sea verdad que España sigue manteniendo en 2019 una tasa de desempleo muy alta, la solución no pasa por crear empleo público. Los esfuerzos de España deben dirigirse a aumentar la actividad económica en el sector privado. Por ejemplo, aprovechando las oportunidades que se abren con la Cuarta Revolución Industrial e invertir en nuevas tecnologías y en capital humano para mejorar su productividad y aumentar el empleo. Conviene recordar que las personas que han estudiado a lo sumo la enseñanza secundaria obligatoria o el bachillerato (que es el 60% de la población española de 16 y más años), presentan las tasas de paro más elevadas (20% frente al 14,5% de la media nacional).

De ahí que para aumentar el empleo se deberían introducir reformas educativas que mejoren la calidad del capital humano y, a la vez, tengan en cuenta las necesidades presentes de las empresas, tales como impulsar reformas que mejoren la productividad de la mano de obra, incentivar la movilidad geográfica de la mano de obra con políticas de vivienda o reformas fiscales que estimulen la aceptación de puestos de trabajo fuera del lugar de residencia; o abaratar los costes económicos y burocráticos de creación de empresas o incluso de expansión geográfica de las ya existentes. Estas son algunas de las medidas que se podrían adoptar para reducir el desempleo en España.

Pero, además de la mejora del capital humano, el país necesita de otras reformas estructurales: seguir animando a la inversión extranjera directa, garantizar la sostenibilidad de la deuda pública, reestructurar el sistema público de pensiones y reformar las Administraciones Públicas para reducir el déficit. Desgraciadamente el déficit fiscal no sólo no se reducirá este año, sino que puede ascender al 2,7% del PIB, frente al objetivo aprobado del 1,3%. Con los datos preliminares de la evolución del IPC del mes de marzo (un alza del 1,3%) no tiene sentido que los sueldos de los funcionarios crezcan al 2,5% contaminando la negociación colectiva con subidas de sueldos más allá de la inflación y la productividad.

También es un error que se hayan indexado las pensiones con el IPC. Hay que ir al fondo del problema y vincular las pensiones (y también la edad de jubilación) a la esperanza de vida, la evolución de las cotizaciones sociales y la de la población ocupada. Además, la solvencia del sistema de pensiones y el futuro del bienestar de los jubilados pasa por incentivar el ahorro. Sin embargo, desde 2014 el ahorro desciende mientras los gobiernos de España no hacen nada para evitarlo. El viernes el INE informó que el pasado año el ahorro cayó con fuerza, hasta el punto que en 2018, la tasa de ahorro de los hogares se cifró en el 4,9% de su renta disponible, su mínimo histórico.

Nuevo Ejecutivo

Así las cosas, las medidas populistas que se están aplicando podrían deteriorar la confianza empresarial y la creación de empleo. La falta de moderación que ha mostrado el gobierno de Pedro Sánchez se puede volver a repetir, si ganase las elecciones, y quisiera que le llevasen a la Moncloa los partidos independentistas y antisistema. Un Ejecutivo que continuase las actuales políticas podría ser muy negativo para el conjunto de la nación. Unos y otros socios podrían volver a someter a Sánchez a un chantaje sistemático que causaría un deterioro histórico en la cohesión de España.

En definitiva, sería deseable que el Gobierno que salga de las urnas retomase la agenda reformista orientada a estimular la competitividad, aumentar el empleo en el sector privado, equilibrar las cuentas públicas, reducir la deuda, y mejorar la productividad (que, por cierto, lleva tres trimestres cayendo).

Fuente: “¿Está amenazado el crecimiento de la economía española?” Rafael Pampillón Olmedo
. Expansión; 2 de abril de 2019. Páginas 28 y 29

24
Mar

Tropa de Elite: Brasil en 2019

Escrito el 24 marzo 2019 por Mikel Aguirre en América Latina

Tras trescientos años de dominación portuguesa, Brasil obtuvo su independencia en 1822 proclamándose la república en 1889.  Son menos de dos siglos de gestión independiente en los que los gobiernos militares y populistas se han sucedido uno a otro.

1985 marcó un punto de inflexión cuando las fuerzas armadas cedieron pacíficamente el poder a las organizaciones civiles pero al mismo tiempo eran años de crisis económicas e inflación descontrolada. Las décadas posteriores trajeron a presidentes bisoños como Collor de Mello, que tuvo que dimitir acusado de corrupción, Itamar Franco que con una inflación del 2.400% en 1993 promovió el exitoso Plan Real que aupó a la presidencia a su Ministro de Hacienda Fernando Henrique Cardoso , a quien sucedió en 2002  Luiz Inácio Lula da Silva.

En Enero de este año, el militar de reserva y político Jair Bolsonnaro se ha convertido en el presidente nº 38 del país.

El pasado jueves 21 su antecesor el ex presidente de Brasil Michel Temer fue detenido  en el marco de una investigación anticorrupción, convirtiéndose en el tercer exjefe de Estado  de forma consecutiva que cae en desgracia en los últimos años en el gigante sudamericano.

El  12 de julio de 2017, Luiz Inácio Lula da Silva el primer presidente obrero de Brasil, fue sentenciado a nueve años y seis meses de prisión, con una ampliación posterior a 12 años y 11 meses,  por corrupción y lavado de dinero.

Su sucesora Lula, Dilma Rousseff, se convirtió en la primera mujer elegida presidenta de Brasil en 2010, reelegida después en 2014. Acusada de haber modificado las cuentas públicas, el Congreso la apartó del poder el 12 de mayo de 2016, cuando abrió un controvertido proceso de impeachment en su contra.

Ocupó su lugar el entonces vicepresidente Michel Temer, del  Partido del Movimiento Democrático Brasileño que como he indicado ha sido detenido esta misma semana en São Paulo con la acusación de desvío de fondos de infraestructuras públicas

En 2019 hay muchas expectativas sobre el futuro económico de Brasil. Tras una caída del -3,3% del PIB en 2016, 2017 y 2018 fueron años de una continua lucha por revertir la crisis que para el año en curso comenzaba a disiparse. Cómo afectará la detención de Temer en la confianza de los inversores extranjeros está todavía por dilucidarse pero el país de orden y progreso necesita claramente cierta estabilidad política.

La clasificación del Doing Business del Banco Mundial sitúa a Brasil en el puesto 109 de 190 (frente al 46 de China o 54 de México) con valoraciones tan negativas como la gestión de impuestos con un 184. Brasil tiene mucho que aportar al crecimiento económico del continente y mundial si logra salir de ese círculo vicioso de inestabilidad presidencial, corrupción y políticas económicas de corto recorrido.

2
Mar

Cualquiera que haya visto la retransmisión televisiva de Richard Nixon del 15/08/1971 (disponible en youtube) declarando el fin del cambio fijo de 1 onza de oro por USD35 se dará cuenta de lo actual que parece. A pesar de sus casi 50 años se citan los argumentos que en definitiva acabaron con el sistema de cambio fijo creado en 1944 en la conferencia de Bretton Woods : Grabar las exportaciones con destino a EEUU, evitar utilizar la moneda como devaluación para exportar más, medidas proteccionistas, populismo, los Estados Unidos primero….…

Probablemente desde el 04 de Julio de 1776, lo que sucedió en el verano de 1971 es lo más cercano a una Suspensión de Pagos que ha realizado Norteamérica en su historia. El patrón oro en vigor desde mediados del siglo XIX fijaba el valor de la divisa de un país en una determinada cantidad de oro, con lo que los billetes y monedas de cualquier país dependían de la cantidad del metal precioso con el que contaba. Se optó por el oro en detrimento de la plata para fijar el valor de cada moneda nacional. Era un sistema sencillo y no necesitaba de más medidas que aplicar las reglas una vez fueron aceptadas globalmente: En teoría cada país no podía poner en circulación más monedas que su equivalente en oro en cada reserva nacional. Los países con una balanza comercial positiva incrementaban sus reservas de oro y los que tenían un saldo deficitario daban salida a las suyas. EEUU ofrecía así su moneda como valor reserva, y ésta hacía las veces del oro, sustituyéndolo, pero manteniendo su paridad con él (los citados USD 35 por onza ).

A principios de la década de los setenta dos países exportadores como eran y son, Francia y Japón decidieron solicitar cambiar al gigante norteamericano sus reservas de USD en oro, con lo que los depósitos del metal precioso de Estados Unidos comenzaron a bajar de manera alarmante y se generó una gran desconfianza frente a la moneda estadounidense. En 1971 Norteamérica se endeudaba de forma continua y creciente al tener un enorme gasto derivado de la guerra de Vietnam, que duró hasta 1975.

Lo que hizo Nixon fue en vez de suspender pagos (no tenían oro como contravalor a todos los USD en circulación) cancelar el tipo de cambio fijo de la moneda de su país con el Oro. A partir de ese momento la paridad la decidiría la oferta y la demanda.

Llevamos casi cincuenta años con un sistema monetario que se basa en la confianza de un gigante con pies de barro. El año pasado el déficit comercial norteamericano marco récord históricos y la emisión de deuda sigue.

Si todos los titulares de activos financieros en USD fuera de Estados Unidos quisiesen hacerlos efectivos en el 2019, simplemente no hay manera que hubiese liquidez para todos ellos.  O se deprecia el valor de USD de forma significativa o seguiremos con una venda en los ojos hasta la próxima crisis financiera.

Keep me searching for a heart of gold and I’m getting old

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