26
Sep

ESTRUCTURA DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA POR SECTORES ECONÓMICOS Y EMPLEO (2021 y 2022)

En ocasiones colegas, amigos, alumnos, periodistas, etc. preguntan sobre la estructura sectorial de la producción y del empleo en la economía española. Los datos de Contabilidad Nacional publicados hoy por el INE (y también los de la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2022). Te la pongo a continuación por si te puede ser útil.

Estructura sectorial de la economía española

El tejido productivo español se caracteriza por un elevado peso del sector servicios y por una baja presencia del sector industrial. Si bien, no siempre ha sido así, los datos de Contabilidad Nacional y la Encuesta de Población Activa, muestran que en las décadas de los años 70 y 80 el peso de la industria y la energía en la producción nacional y el empleo superaban el 25%.

Los datos de la tabla 1 muestran, sin embargo, que desde 1970 España registra una disminución paulatina de la contribución de la industria en el PIB, mientras el sector servicios ha ido adquiriendo un mayor peso con el transcurso del tiempo. Así, desde 1970 el sector servicios tiene una importancia creciente pasando de representar el 46% del PIB en 1970 al 75% en 2022. Esta terciarización es habitual en el proceso de desarrollo económico de la mayoría de los países. En este sentido, España es una economía de servicios y tiene un importante número de empresas que son muy competitivas en ese sector. Por ejemplo, buena parte de la inversión española en el exterior y de las exportaciones está en los sectores, bancario, distribución, ingeniería, gestión y construcción de infraestructuras (aeropuertos, autopistas, etc.), gestión de aguas y basuras, hoteles, producción y distribución de energía, energías renovables, seguros, telefonía, etc.

Tabla 1 – Estructura de la producción en la economía española (Datos en porcentaje)

Agricultura y pesca Industria energía Construcción Servicios
1970 11,0% 34,0% 8,8% 46,2%
1980 7,0% 28,6% 7,9% 56,5%
1990 5,5% 25,1% 8,8% 60,6%
2000 4,1% 20,6% 10,1% 65,2%
2005 3,0% 18,8% 11,6% 66,6%
2010 2,6% 17,2% 8,8% 71,4%
2015 2,5% 17,1% 5,5% 74,9%
2021 2,9% 16,9% 5,6% 74,6%

Fuente: INE (2022)

En términos de empleo, y a partir de la década de los 80 (ver tabla 2), la industria empezó a perder importancia. Así, mientras que la población empleada en el sector servicios ha ido aumentando su porcentaje sobre el total de los trabajadores ocupados, la industria ha ido reduciendo su participación.

Tabla 2.- Estructura del empleo en la economía española (Datos en porcentaje)

Agricultura y pesca Industria energía Construcción Servicios
1970 29,3% 25,3% 8,9% 36,5%
1980 18,6% 27,2% 9,3% 44,9%
1990 11,5% 23,7% 9,8% 55,0%
2000 6,8% 18,8% 12,0% 62,4%
2010 4,6% 13,8% 9,3% 72,3%
2015 4,3% 13,6% 5,8% 76,2%
2022 3,9% 13,6% 6,5% 76,0%

 

Fuente: INE (2022/2º trim.)

La tabla 2 muestra también un aumento espectacular de la participación del sector de la construcción en el total del empleo hasta el año 2000. Sin embargo, la crisis inmobiliaria a partir de 2008 ha cambiado las tendencias, y así a partir de 2005, la construcción disminuye su participación en el empleo, observándose al mismo tiempo una pérdida importante de peso en términos de producción.

La industria, ha tenido una fuerte contracción hasta el año 2022, tanto en términos de producción (tabla 1) como en términos de empleo (tabla 2).

 

27
Mar

El próximo día 5 de abril, a las 19 h. en IE Tower piso 20 (Aula 20.01) presento mi libro: «Cuando los votantes pierden la paciencia».

Una oportunidad para conocer la 5ª Torre de IE University.

Para poder entrar hay que inscribirse: normas de la casa.

Cuento para el debate con los siguientes ponentes:

Ana Palacio, abogada, exministra de Asuntos Exteriores.

Cristóbal Montoro, catedrático de Hacienda Pública, exministro de Hacienda.

Gayle Allard, profesora entorno económico, IE University

Carlos Salas, periodista ex director de El Economista y Capital. Ex redactor jefe de El Mundo.

Pincha aquí para más detalles y descargarte la invitación y el link

Para cualquier tema, quedo a tu disposición.

15
Ene

“Cuando los votantes pierden la paciencia”.

Escrito el 15 enero 2022 por Rafael Pampillón en Uncategorized

Tengo el placer de presentaros mi libro R. Pampillón. “Cuando los votantes pierden la paciencia”. Prólogo de Juan Ramón Cuadrado. Editorial @McGrawHill_ES  Se trata de una crónica a través de la cual se intenta averiguar por qué se producen cambios pendulares en la Política Económica. 150 páginas. Te gustará.  https://bit.ly/

8
Jul

El rebote de Europa

Escrito el 8 julio 2020 por Rafael Pampillón en Economía española, Unión Europea

Ayer se dieron a conocer las previsiones económicas de verano de la Comisión Europea (CE): el panorama es aún más terrible que el informe de primavera. Para el año 2020 el crecimiento del PIB de la Zona del euro se reduce hasta un -8,7%. Conviene señalar que el descenso en la producción de este año no va a ser igual en todos los países. Cada país saldrá de la crisis de forma diferente y a ritmos muy distintos dependiendo de las políticas económicas que apliquen.

Así, la economía española, con una caída para este año del 10,9%, se ha convertido, junto con Francia 
(-10,6%) e Italia (-11,2%), en la de 
peor comportamiento entre las grandes economías de la zona del euro. Quizá porque las tres han sido las más estrictas y más duraderas en las medidas de confinamiento. En cambio, países con cierres más leves registran caídas menores del PIB: Alemania (-6,3%), los Países Bajos 
(-6,8%), Austria (-7,1%) y Finlandia (-6,3%).

Sin olvidar que España, Francia e Italia también sufrirán más que otros países por la importancia que tiene en los tres el sector del turismo. La CE ha estimado, para España una recuperación del 7,1% para 2021. Una vez tocado fondo solo se puede subir, aunque el impulso del año que viene no será suficiente para recuperar todo el terreno perdido.

Estos datos anuales muestran que durante el periodo de confinamiento la actividad económica de la UEM sufrió un golpe monumental. Los últimos datos confirman que los meses de marzo y abril fueron los de menor actividad en la UEM en toda su historia. Sin embargo, ocultan otra realidad: la recuperación; es decir, el rebote histórico de la economía en mayo y junio.

Señales de recuperación

Efectivamente, la economía de la UEM después de tocar fondo, en abril, poco a poco y gracias al levantamiento de las medidas de bloqueo, se ha empezado a recuperar de forma intensa y generalizada. Tras tres meses en los infiernos, la situación se empieza a normalizar y el consumo y la inversión privada comienzan poco a poco a despegar.

Así, las ventas minoristas en la UEM aumentaron un 17,8% mensual en mayo después de las tremendas caídas de marzo y abril (-10,6% y -12,1%, respectivamente). También aumentaron con fuerza en Francia, Italia y España, aunque todavía se mantienen muy por debajo de los niveles anteriores a la crisis.

En Alemania, la producción industrial registró en mayo una subida histórica en términos mensuales (+7,8%), pero, todavía está un 20% por debajo de los niveles anteriores a la crisis. En definitiva, los datos de coyuntura muestran un importante aumento de la actividad, en los meses de mayo y junio pero que el regreso a los niveles previos a la crisis está lejos y no será fácil.

Son datos esperanzadores, pero no se puede cantar victoria. Se mantendrá la recuperación si se aplican las políticas económicas adecuadas.

En el caso de España, se precisa aumentar el acceso al crédito del sector privado también a los autónomos. También hay que bajar los impuestos como han hecho Alemania, Francia y Bélgica. No hay que subirlos.

Efectivamente, la subida del IVA o del IRPF afectaría al consumo ya que reduciría la capacidad de compra de los ciudadanos. Si se reduce el consumo también disminuye la producción de las empresas que generan esos bienes y servicios, y esa menor producción significaría mayor paro.

Por el contrario, estimular el consumo es determinante para aumentar el crecimiento de la producción, el empleo y la masa salarial. Además, en estos duros momentos para la economía española y como consecuencia de la fuerte caída de la actividad económica, no parece que una subida de impuestos vaya a suponer una mayor recaudación para las Administraciones Públicas, al menos en el corto plazo. En cambio, hay que pagar los ERTE y también las devoluciones del IRPF.

Sin embargo, el problema no es solo de insuficiencia de la demanda interna, como es el caso del consumo. Se debe seguir insistiendo en mejorar la oferta productiva: aumentar los niveles educativos, flexibilizar el mercado de trabajo (en vez de suprimir la Reforma Laboral), sostener el sistema de pensiones, hacer una reforma de las Administraciones Públicas que las haga más eficientes y, por tanto, que suponga un menor coste para el contribuyente. Con menos burocracia se conseguiría reducir los elevados niveles de gasto público y de deuda lo que permitirá dar más financiación a las empresas y familias.

Con estas políticas pragmáticas conseguiremos que España logre financiación del Fondo de Recuperación Europeo, que se está negociando en Bruselas, lo que permitirá un nuevo impulso reformista que coloque a nuestra economía en mejor posición para competir en la economía del siglo XXI.

Fuente: Rafael Pampillón. «El rebote de Europa». 8 de Julio de 2020. Páginas 20 y 21

24
Mar

¿Que hacen los bancos?

Escrito el 24 marzo 2020 por Rafael Pampillón en Política Monetaria

Los bancos desempeñan un papel crucial en la determinación de los niveles de vida de las economías modernas. Tienen la capacidad de recoger una parte muy importante del ahorro de la sociedad y distribuirlo entre las empresas y las familias que demandan fondos prestables para financiar sus actividades económicas. Mediante este proceso, el sector bancario puede mejorar la trayectoria del crecimiento económico, sobre todo en países que no cuentan con fuentes alternativas de financiación como son los mercados de capitales desarrollados (mercados de deuda, bolsa, fondos de inversión, etc.).

Un banco se define como una institución cuyas principales operaciones consisten en recibir depósitos del público (comprar dinero) y otorgar préstamos (vender dinero). En este proceso de intermediación financiera, los bancos comerciales financian la mayoría de sus préstamos con depósitos por lo que mantienen altos niveles de apalancamiento. La naturaleza de esta operación implica transformar los pasivos (depósitos) en activos (créditos) de tal manera que se corren diferentes tipos de riesgos simultáneamente. Los bancos, al conceder préstamos, afrontan lo que se conoce como riesgo crediticio (el riesgo de que no se recupere el crédito), riesgo de liquidez (vinculado a las diferencias de vencimientos entre los pasivos, que son más a corto plazo, y los activos, que suelen ser créditos a más de un año), riesgo de tipos de interés y otros riesgos que surgen del mercado como los riesgos relacionados con la fluctuación del tipo de cambio. La combinación de estos riesgos imprime una fragilidad inherente a la actividad bancaria, que se ve exacerbada por desequilibrios macroeconómicos globales.

¿Por qué es importante el crédito bancario?

La mayoría de las actividades de los bancos están relacionadas con la distribución eficiente de los recursos financieros, función esencial para el desarrollo económico. Los bancos son agentes fundamentales en la financiación del capital y, por tanto, favorecen el desarrollo económico. De hecho, existe una alta correlación entre el crédito bancario/PIB y el producto interno bruto (PIB) per cápita. Los países con sectores bancarios proporcionalmente pequeños tienen niveles más bajos de desarrollo. Esta fuerte correlación es una clara señal del vínculo existente entre el desarrollo financiero y el económico.

Desde el punto de vista teórico, no queda claro en qué dirección opera la causalidad de este vínculo. El desarrollo financiero puede dar lugar al desarrollo económico al mejorar la distribución del ahorro en la economía, pero también el desarrollo económico, mediante la creación de buenas instituciones, puede promover el crecimiento del sistema financiero. No obstante, estudios empíricos demuestran que un desarrollo financiero inicial más alto da lugar posteriormente a un mayor crecimiento del PIB, concluyendo que el desarrollo financiero realmente induce el crecimiento económico. Los bancos sólidos que proporcionan crédito de manera estable y poco costoso revisten gran importancia para el desarrollo.

Los mercados de capitales

El desarrollo económico no solo se relaciona con el del sistema bancario, sino también con el de otros intermediarios financieros como los mercados bursátiles y de bonos y otras instituciones no bancarias que ofrecen crédito. Los países desarrollados cuentan con los mercados financieros más desarrollados en todas sus dimensiones y poseen mercados de capital que pueden complementar y en algunos casos incluso sustituir al crédito bancario.

El crédito bancario en términos relativos reviste mucha mayor importancia en los países en desarrollo que en los países desarrollados. Es perfectamente natural que los países con un sistema bancario subdesarrollado tengan un mercado de capital subdesarrollado. La experiencia internacional sugiere que un sector financiero basado en operaciones bursátiles y emisiones de deuda pública y privada debe apoyarse en un sector bancario maduro. Esto quiere decir que existe una secuencia en el proceso de desarrollo de los mercados bancarios y de capitales y estos últimos se desarrollan una vez que esté plenamente establecido el primero. Para funcionar adecuadamente, los mercados de capitales necesitan bancos, y los bancos también necesitan mercados de capital para protegerse contra ciertos tipos de riesgos y también para poder crecer. Por lo general, al final de toda transacción en un mercado de capital, existe un banco que aporta la liquidez necesaria para completar la transacción. Más aún, los bancos crean mercados, como se ha visto en el desarrollo de los mercados de deuda pública.

La concesión de crédito

Habida cuenta de que son pocas las fuentes alternativas de financiación, el desarrollo y la estabilidad del sector bancario resultan cruciales para lograr una senda estable de crecimiento económico. Cuando los mercados de capitales están poco desarrollados, son los bancos los que absorben casi toda la responsabilidad de identificar proyectos de inversión seguros y rentables que necesiten capital financiero, y de suministrarles ese capital. Pero si se carece de una tecnología eficiente de distribución del capital financiero, no se emprenderán proyectos rentables y se verá impedido el crecimiento económico.

La estabilidad del proceso de suministro de crédito también es fundamental para el desarrollo porque los proyectos rentables a largo plazo exigen un acceso continuo a fuentes de financiación. Si se interrumpe la oferta de crédito puede obstaculizarse la inversión, el crecimiento y de ahí la prosperidad de la economía. No es de sorprender que los países con mercados de crédito más desarrollados registren tasas más elevadas de crecimiento económico y una menor volatilidad de todo tipo en respuesta a diversos tipos de shocks. Desde esta perspectiva, las políticas que dan mayor capacidad a los bancos para suministrar crédito y manejar adecuadamente los riesgos resultan primordiales para aprovechar los beneficios potenciales de los mercados crediticios a fin de asegurar la distribución eficiente del crédito y el crecimiento económico.

En España, las entidades financieras sufrieron mucho las consecuencias de la crisis y esto tuvo mucho que ver con el aumento de la morosidad. Este aumento les exigía mucha prudencia en la concesión de créditos, analizando cuidadosamente el nivel de riesgo. Ya no pueden dar crédito con la misma alegría que tenían antes de la crisis. La fuerte expansión del crédito estuvo entonces acompañada por un relajamiento de los estándares de riesgos. Ahora, en cambio, antes de conceder un crédito se evalúa detalladamente las posibilidades de que sea devuelto. O lo que es lo mismo, los elevados niveles de morosidad no es otra cosa que los bancos tienen todavía en sus balances algunos créditos tóxicos que valen menos de lo que figura en su contabilidad, como consecuencia están teniendo menos beneficios y están teniendo mucha más precaución en las concesiones.

Algunos problemas actuales para la banca

Por eso el Banco Central Europeo, que es el supervisor bancario de la Unión Económica y Monetaria, debe seguir manteniendo bajo estrecha vigilancia al sistema bancario europeo que están pasando por un momento de debilidad como consecuencia de:

  1. a) la mayor regulación para aumentar su solvencia (conocida como Basilea III),
  2. b) los tipos de interés negativos,
  3. c) las necesarias reformas estructurales para adaptarse a las nuevas tecnologías y a la digitalización,
  4. d) el necesario cambio de sus operaciones de negocio en un contexto de enfriamiento económico y
  5. e) la competencia de otros intermediarios financieros poco regulados y que trabajan con costes más bajos como es el caso del shadow banking (hedge funds y otros).

Coronavirus

Como consecuencia, los precios de las acciones de los bancos están en niveles muy bajos.

Además, el sector financiero europeo se encuentra ahora en alerta debido a la crisis del coronavirus cuyos efectos podrían propagarse desde las empresas al sector bancario. En algunos sectores los problemas son dramáticos: viajes de negocios, turismo, muchos servicios reducen su actividad (conferencias, espectáculos deportivos, culturales, restauración, transporte, etc.), otros cierran (tiendas) otros se reinventan: colegios y universidades. Además, la fuerte corrección de los mercados bursátiles genera: a) un efecto pobreza que hace que las familias reduzcan su consumo, b) la pérdida de valor patrimonial de las empresas que aumentan sus dificultades para financiarse y conseguir créditos y c) como consecuencia de lo anterior aumenta de forma significativa la desconfianza de los empresarios sobre las expectativas de beneficios lo que reduce la inversión.

Una contracción de la demanda de consumo e inversión que unida a la fuerte caída del precio del petróleo tendrá como consecuencia una considerable bajada de la inflación y del crecimiento económico mundial durante los próximos meses.

Fuente: José Luis Pelejero Romero. “El papel que desempeña el sector bancario en las economías modernas”

 

12
Mar

La Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2019 muestra que durante el conjunto del año pasado se produjo una reducción en el número de desempleados en solo 16.200: el peor dato en siete años. España tiene ahora 3,2 millones de parados, que es el volumen más bajo de los últimos doce años. Es muy posible que a partir de ahora esa cifra se mantenga o que, desgraciadamente, empiece a subir.

La desaceleración de la economía española, junto con la incertidumbre internacional, subida del salario mínimo y el aumento de las cotizaciones sociales están debilitando el ritmo de creación de empleo. Además, se ha encendido una luz roja, una señal de alarma: el paro, en España en términos desestacionalizados, lleva tres trimestres creciendo.

A continuación, vamos a analizar los diferentes tipos de desempleo. Se trata de un análisis pedagógico cuya única finalidad es informar al público en general y de forma sencilla a que responde el fenómeno del desempleo. Comprender porque se produce el desempleo ayuda a combatirlo.

El paro cíclico

No es coincidencia que estas espectaculares cifras de desempleados se produzcan en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión. El desempleo está muy supeditado a la actividad económica; de hecho, parece lógico que cuando la Demanda Agregada es vigorosa, la producción global aumenta y se necesita más gente para generar más bienes y servicios. En cambio, cuando la Demanda Agregada decae, las empresas suprimen empleos y la desocupación sube. Este tipo de desempleo se denomina de varias maneras: cíclico, coyuntural, por insuficiencia de demanda agregada o keynesiano. Es un paro involuntario e imprevisible que aumenta cuando retrocede la demanda agregada, y viceversa.

Pero este paro cíclico no se reduce inmediatamente que aumenta la Demanda Agregada y la producción. Lo normal es que las empresas primero intenten recuperarse de una desaceleración haciendo que el mismo grupo de empleados trabaje o produzca más, y que contraten solo a medida que la recuperación se afiance. Por tanto, es posible que el desempleo cíclico tarde en comenzar a bajar, hasta mucho después de que la economía se fortalezca. Lo contrario sucede cuando una economía empieza a enfriarse: las empresas prefieren recortar las horas de trabajo o los sueldos antes de despedir empleados. La desocupación toma ímpetu únicamente si la desaceleración se prolonga. Por ese motivo, el desempleo por insuficiencia de demanda agregada es un indicador retrasado de la actividad económica.

La sensibilidad de la tasa de paro al crecimiento económico depende de varios factores, sobre todo de las condiciones del mercado de trabajo y de su regulación. Por ejemplo, la ley de Okun postula que en España un aumento del PIB del 2% no reduce el desempleo.

Gráfico: Ley de Okun para España

El desempleo estructural y friccional

Cabe preguntarse si, en caso de que las economías se expandieran indefinidamente, el desempleo desaparecería. La respuesta es negativa incluso. ¿Alguna vez dejará de haber desempleo?

Según la teoría económica clásica, todos los mercados —incluso el laboral— deberían alcanzar un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda. Pero la existencia misma del desempleo parece implicar que eso no ocurre en ningún mercado laboral del mundo. ¿Sufren acaso el mercado laboral un fallo permanente?

Lo que impide el equilibrio en el mercado laboral son varios factores que generan el paro estructural: 1) la falta de formación profesional que puede generar una inadecuación de la oferta de trabajo a lo que demandan las empresas, 2) las regulaciones laborales como es la legislación sobre el salario mínimo, la negociación colectiva, los subsidios de desempleo o las indemnizaciones por despido,  3) los sindicatos cuando piden aumentos de sueldos superiores a los que pueden pagar las  empresas, 4) los impuestos sobre el trabajo (en España se llaman cotizaciones a la Seguridad Social) y 5) los salarios de eficiencia. Cuando esas rigideces del mercado laboral producen un exceso de oferta, se habla de desempleo estructural, y la población estructuralmente desempleada en promedio sufre períodos de desocupación más prolongados.

Sin embargo, aunque haya pleno empleo siempre habrá cierto desempleo, en EEUU, en febrero de 2020, solo es de un 3,5% de la fuerza laboral (población activa), aunque solo sea porque siempre habrá gente que deja un trabajo para encontrar otro o está al comienzo de su vida laboral. No están desempleados porque escasee el empleo en el mercado, sino porque encontrar un trabajo lleva tiempo. Esa desocupación de corta duración y voluntaria se denomina desempleo friccional.

 La tasa natural de desempleo (NAIRU)

 La combinación de estos dos factores desempleo friccional y desempleo estructural produce un promedio a largo plazo en torno al cual suele rondar la tasa de desocupación y que se denomina tasa natural de desempleo (TND) en España este tipo de paro ronda el 10%. El término “natural” no denota ni que sea natural ni siquiera una constante inalterable; al contrario, implica que esa tasa es un suelo que se forma por las propias características del mercado laboral. Y el mercado laboral responde a las políticas vigentes. Por ejemplo, el nivel relativamente elevado de la desocupación europea, en comparación con la estadounidense, se debe en parte a que en Europa los sindicatos son más poderosos y las regulaciones laborales, más rígidas y estrictas. Gracias a estas instituciones laborales, los trabajadores europeos tienen en teoría más poder de negociación, pero también pueden resultar demasiado costosos para los empleadores. En Estados Unidos, los sindicatos son más débiles y los mercados laborales, más flexibles; por eso la tasa de empleo de EEUU suele ser más baja que en Europa.

La tasa natural de desempleo a veces se denomina tasa de desempleo no aceleradora de los precios (NAIRU, por sus siglas en inglés), porque refleja una economía que está creciendo de acuerdo con su potencial a largo plazo, sin presiones alcistas o bajistas sobre la inflación. El problema es que, si el desempleo se desvía provisionalmente de la NAIRU, la inflación se vería afectada. Tomemos el ejemplo de una recesión, cuando la actividad económica está apocada. Ante la caída de la demanda de bienes y servicios (Demanda Agregada), las empresas comienzan a despedir personal y suben menos los precios. Lo que cabría esperar entonces durante una recesión es un aumento del desempleo y una caída de la inflación. Sin embargo, esa relación entre el desempleo y la inflación —curva de Phillips— es cada vez es más débil tal como muestra el gráfico en el periodo 2010-19. Quizá la globalización, que lleva años estancado los precios, sea la causa de este aplanamiento de la curva.

Comprender qué genera desempleo y cuáles son los tipos de paro, las autoridades saben lo que pueden hacer —o no— para reducirlo. Por ejemplo, las políticas que intentan reducir el desempleo estimulando la demanda de los consumidores (y fomentando así la producción) surten efectos cuando hay un exceso de capacidad productiva ociosa. Si hay pleno empleo expandir la Demanda Agregada solo tendrá efectos pasajeros, y a expensas de hacer subir la inflación más adelante. En cambio, las políticas que buscan aliviar el desempleo friccional o estructural pueden promover el empleo sin afectar necesariamente a la inflación.

No obstante, la NAIRU también puede cambiar a lo largo del tiempo sin que medien políticas explícitas: los cambios estructurales, como los avances tecnológicos, la mejora en la formación o la evolución demográfica pueden tener consecuencias duraderas y positivas para las tendencias del desempleo. Por ejemplo, muchos economistas convienen en que el boom tecnológico de los años noventa incrementó la productividad de la mano de obra, realzando el “atractivo” de cada trabajador para los empleadores, y por ende redujo la NAIRU, si bien inicialmente el desempleo dio un salto porque los trabajadores que no estaban preparados para usar las nuevas tecnologías se vieron desplazados. El rápido envejecimiento de la población —que está ocurriendo en muchas economías avanzadas— es otro factor importante que reduce el número de personas en el mercado laboral y hace bajar el desempleo.

 La medición del desempleo

No todo el que no trabaja es un desempleado. Para que las estadísticas del gobierno consideren a una persona desempleada, no solo debe estar sin trabajo, sino que también debe estar buscando empleo activamente. En casi todos los países que cuentan con un sistema estadístico organizado la desocupación se mide mediante una encuesta trimestral o mensual que se pasa en los hogares y que abarca una muestra representativa de la población. La fuerza laboral (población activa) incluye tanto a las personas con trabajo como a quienes lo están buscando. La tasa de desempleo es el porcentaje de la fuerza laboral que no tiene trabajo pero que busca activamente obtener un empleo. La relación entre la fuerza laboral y la población en edad activa se denomina tasa de actividad.

La población activa no incluye a las personas de edad activa que ni están empleadas ni están buscando trabajo —por ejemplo, pensionistas, estudiantes y amas de casa—, pero tampoco a las personas que buscaron empleo durante un tiempo pero que abandonaron la búsqueda. Cayeron en el intento y son trabajadores desanimados (paro encubierto) y es una de las razones por las cuales las estadísticas pueden subestimar la verdadera demanda de empleo en una economía.

Fuente: Ceyda Oner “Back to Basics: What Constitutes Unemployment?” Finance & Development, September 2010, Vol. 47, No. 3

4
Dic

Feeling 2020

Escrito el 4 diciembre 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Había un cierto consenso sobre llamar a ciertas décadas, los setenta, los ochenta o los noventa, pero actualmente no está muy claro con lo que seguro que acertamos indicando que  quedan unos días para comenzar los años 20 o la tercera década del tercer milenio según el almanaque gregoriano.  Para los usuarios del calendario chino, islámico, hindú o hebreo el año no será tan redondo como 2020.

Y ¿Qué podemos esperar de los próximos 12 meses?

Elecciones presidenciales en EEUU la primera semana de noviembre. Hasta julio del 2020 los demócratas no tendrán un candidato , que en tres meses tendrá que darse a conocer en el electorado para arrebatar el cargo a Donald Trump quien con una economía en pleno empleo y creciendo en torno al 2% deberá evitar cualquier error de bulto que modifique la intención actual de sus electores.

China tendrá su menor crecimiento en dos décadas pero enfatizará lo que se ha dado en llamar moderada prosperidad mientras crece su influencia en tecnología (ya es el segundo país que registra más patentes a nivel mundial) y en geopolítica (a través de préstamos  e inversiones masivas).

El sector bancario europeo se enfrentará al incremento de las normas y regulaciones en un entorno de tipos de interés cercanos a cero.  Probablemente no existe una industria que haya tenido que hacer frente a una mayor reestructuración en la última década.  De dónde van a venir los ingresos será la primera incertidumbre de las entidades financieras europeas y norteamericanas mientras se vaticinan nuevas fusiones.

La importancia de Oriente Medio que se afianzará con Dubai celebrando la Expo Universal bajo el eslogan Conectando Mentes, Creando Futuro y la reunión del G20 en Riad durante el mes de noviembre

Una cuestión muy importante es si la cotización del petróleo Brent seguirá débil sin despuntar de los USD 65 o por el contrario el miedo a una recesión, las medidas de los bancos centrales y una disminución de las guerras comerciales en un año electoral para los norteamericanos servirán para una reactivación económica y por tanto para un repunte del oro negro.  Creo que  hasta noviembre el actual inquilino de la Casa Blanca hará todo lo posible para mantener el momento económico con lo que apostaría por la segunda posibilidad.

Desde el punto de vista social es interesante analizar las revueltas que se están produciendo en los cinco continentes, desde el Líbano hasta Hong Kong, pasando por Bolivia, Argelia o Cataluña. Las razones pueden ser muy variadas desde el decrecimiento económico, a la corrupción o el descontento con la situación política actual de cada ciudad, región o país.  Somos más con más opiniones y deseos de mejora, Cada año añadimos 90 millones de personas netas al total mundial, llegando en el 2020 a los 7.850 millones de ciudadanos en el planeta. Sumar a esto el problema de las pensiones con una  pirámide poblacional invertida en muchos países occidentales, -teniendo en cuenta que los nacidos a partir de 1955 van a cumplir 65- dónde por primera vez los mayores de 30 años serán más numerosos que los menores.

En definitiva nuevas incertidumbres retos y oportunidades

Feliz 2020

29
Oct

Hold on Tigh: La situación actual de Latinoamérica:

Escrito el 29 octubre 2019 por Mikel Aguirre en América Latina

En poco más de una semana hemos podido ver cambios en Argentina, Chile, Colombia, Bolivia y Ecuador que van a definir la marcha del continente en los próximos años

En Argentina,  el pasado 27/10 los ciudadanos han vuelto a dar su apoyo a los peronistas  en la figura de Alberto Fernández quitando de la presidencia a Mauricio Macri  que ha estado en el cargo  poco menos de cuatro años. Una inflación galopante, la obligación de devolver el mayor préstamo histórico entregado por el FMI de 57.000 millones de USD y la frustración de los ciudadanos entre las promesas realizadas y su día a día han dado un vuelco en el partido gobernante. El partido de Macri , Juntos por el Cambio no ha logrado ni el volumen suficiente ni el interés de sus compatriotas para logra el deseado cambio

En Colombia se ha producido un cambio también con la victoria de Claudia López para la alcaldía de  Bogotá. La líder de la Alianza Verde tendrá a su cargo una ciudad que supone una quinta parte del país y el segundo puesto de más relevancia después de la Presidencia. Esta victoria supone un revés para el partido Centro Democrático del presidente Iván Duque y del que lo fue hasta 2010, Álvaro Uribe. La alcaidesa López ha sido una abanderada con tras la corrupción otra cuestión sobre la que parece que había un importante hartazgo en los ciudadanos del país. Lo que suceda en Bogotá lógicamente es una referencia para todo el país

En  Bolivia desde el pasado 20/10 se están produciendo revueltas entre los que defienden a Evo Morales y quienes solicitan o una segunda vuelta o una repetición electoral. Morales es presidente del Estado Plurinacional de Bolivia desde las elecciones de diciembre del 2005. Ha logrado reducir de forma significativa la pobreza y la desigualdad en este país de poco más de 11 millones de habitantes  pero en estos últimos años también se ha producido una progresión en la división entre la población urbanita y rural , que es lo mismo que decir entre población blanca e indígena con intereses cada vez menos coincidentes.

En  Chile el pasado 4 de octubre el Ministerio de Transportes chileno anunció una nueva alza en los pasajes de Metro, de 30 pesos chilenos, dejando el valor total del pasaje, en horario punta, en 830 pesos (poco más de un euro). Dos días después los estudiantes se organizaron para evitar el pago de forma coordinada. La reacción del gobierno de Sebastián Piñera está suponiendo una escalada de violencia en la que ya se habla de más de 11 muertos .Después de los cuatro años del gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018) volvió con fuerza las tesis económicas neoliberales y la Constitución de 1980 gran valedora de este modelo. Chile es una economía modelo en la zona con un rendimiento sobre la media del continente pero lo que estás revueltas están mostrando nuevamente es que la desigualdad social y la frustración de los jóvenes está muy latente.

En Uruguay parece que está a punto de producirse otro vuelvo electoral, en este caso de la opinión de derecha frente al oficialismo de izquierda, que puede suponer el mayor cambio en tres lustros;  en Venezuela ya no se habla de un cambio en el gobierno mientras se avanza en la dolarización del país y en Ecuador se han vivido 10 días de agitadas protestas tras las medidas anunciadas por el presidente Moreno

¿Qué sucede en Latinoamérica?

Parece ser que los ciudadanos desean cambios y no tiene mucha paciencia para esperar que sus deseos se cumplan.  Si el mandatario elegido no es capaz de conseguir las mejoras prometidas en menos de una legislatura va a ver ahora y en el futuro su puesto peligrar.  La paciencia del electorado es escasa

Hay una amplia capa de ciudadanos del continente  americano que a través sobre todo de la formación  y de las expectativas creadas pensaban que  su vida iba a mejorar y la realidad está siendo diferente.

En el 2007 la crisis se asomó a través de las economías con renta per cápita alta y en la actualidad parece que la inestabilidad política que siempre conlleva inestabilidad económica viene con la carta de presentación de economías emergentes en este caso de Latinoamérica.

29
Oct

La Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de 2019 muestra que durante el tercer trimestre se produjo una reducción en el número de desempleados en solo 16.200: el peor dato en siete años. España tiene ahora 3,21 millones de parados, que es el volumen más bajo de los últimos once años. Es muy posible que a partir de ahora esa cifra se mantenga o que, desgraciadamente, empiece a subir.

La desaceleración de la economía española, junto con la incertidumbre internacional, subida del salario mínimo y el aumento de las cotizaciones sociales están debilitando el ritmo de creación de empleo. Además, se ha encendido una luz roja, una señal de alarma: el paro, en España en términos desestacionalizados, lleva dos trimestres creciendo.

A continuación, vamos a analizar los diferentes tipos de desempleo. Se trata de un análisis pedagógico cuya única finalidad es informar al público en general y de forma sencilla a que responde el fenómeno del desempleo. Comprender porque se produce el desempleo ayuda a combatirlo.

El paro cíclico

No es coincidencia que estas espectaculares cifras de desempleados se produzcan en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión. El desempleo está muy supeditado a la actividad económica; de hecho, parece lógico que cuando la Demanda Agregada es vigorosa, la producción global aumenta y se necesita más gente para generar más bienes y servicios. En cambio, cuando la Demanda Agregada decae, las empresas suprimen empleos y la desocupación sube. Este tipo de desempleo se denomina de varias maneras: cíclico, coyuntural, por insuficiencia de demanda agregada o keynesiano. Es un paro involuntario e imprevisible que aumenta cuando retrocede la demanda agregada, y viceversa.

Pero este paro cíclico no se reduce inmediatamente que aumenta la Demanda Agregada y la producción. Lo normal es que las empresas primero intenten recuperarse de una desaceleración haciendo que el mismo grupo de empleados trabaje o produzca más, y que contraten solo a medida que la recuperación se afiance. Por tanto, es posible que el desempleo cíclico tarde en comenzar a bajar, hasta mucho después de que la economía se fortalezca. Lo contrario sucede cuando una economía empieza a enfriarse: las empresas prefieren recortar las horas de trabajo o los sueldos antes de despedir empleados. La desocupación toma ímpetu únicamente si la desaceleración se prolonga. Por ese motivo, el desempleo por insuficiencia de demanda agregada es un indicador retrasado de la actividad económica.

La sensibilidad de la tasa de paro al crecimiento económico depende de varios factores, sobre todo de las condiciones del mercado de trabajo y de su regulación. Por ejemplo, la ley de Okun postula que en España un aumento del PIB del 2% no reduce el desempleo.

 El desempleo estructural y friccional

Cabe preguntarse si, en caso de que las economías se expandieran indefinidamente, el desempleo desaparecería. La respuesta es negativa incluso. ¿Alguna vez dejará de haber desempleo?

Según la teoría económica clásica, todos los mercados —incluso el laboral— deberían alcanzar un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda. Pero la existencia misma del desempleo parece implicar que eso no ocurre en ningún mercado laboral del mundo. ¿Sufren acaso el mercado laboral un fallo permanente?

Lo que impide el equilibrio en el mercado laboral son varios factores que generan el paro estructural: 1) la falta de formación profesional que puede generar una inadecuación de la oferta de trabajo a lo que demandan las empresas, 2) las regulaciones laborales como es la legislación sobre el salario mínimo, la negociación colectiva, los subsidios de desempleo o las indemnizaciones por despido,  3) los sindicatos cuando piden aumentos de sueldos superiores a los que pueden pagar las  empresas, 4) los impuestos sobre el trabajo (en España se llaman cotizaciones a la Seguridad Social) y 5) los salarios de eficiencia. Cuando esas rigideces del mercado laboral producen un exceso de oferta, se habla de desempleo estructural, y la población estructuralmente desempleada en promedio sufre períodos de desocupación más prolongados.

Sin embargo, aunque haya pleno empleo siempre habrá cierto desempleo, en EEUU es un 4,5% de la fuerza laboral, aunque solo sea porque siempre habrá gente que deja un trabajo para encontrar otro o está al comienzo de su vida laboral. No están desempleados porque escasee el empleo en el mercado, sino porque encontrar un trabajo lleva tiempo. Esa desocupación de corta duración y voluntaria se denomina desempleo friccional.

 La tasa natural de desempleo (NAIRU)

 La combinación de estos dos factores desempleo friccional y desempleo estructural produce un promedio a largo plazo en torno al cual suele rondar la tasa de desocupación y que se denomina tasa natural de desempleo (TND) en España este tipo de paro ronda el 10%. El término “natural” no denota ni que sea natural ni siquiera una constante inalterable; al contrario, implica que esa tasa es un suelo que se forma por las propias características del mercado laboral. Y el mercado laboral responde a las políticas vigentes. Por ejemplo, el nivel relativamente elevado de la desocupación europea, en comparación con la estadounidense, se debe en parte a que en Europa los sindicatos son más poderosos y las regulaciones laborales, más rígidas y estrictas. Gracias a estas instituciones laborales, los trabajadores europeos tienen en teoría más poder de negociación, pero también pueden resultar demasiado costosos para los empleadores. En Estados Unidos, los sindicatos son más débiles y los mercados laborales, más flexibles; por eso la tasa de empleo de EEUU suele ser más baja que en Europa.

La tasa natural de desempleo a veces se denomina tasa de desempleo no aceleradora de los precios (NAIRU, por sus siglas en inglés), porque refleja una economía que está creciendo de acuerdo con su potencial a largo plazo, sin presiones alcistas o bajistas sobre la inflación. El problema es que, si el desempleo se desvía provisionalmente de la NAIRU, la inflación se vería afectada. Tomemos el ejemplo de una recesión, cuando la actividad económica está apocada. Ante la caída de la demanda de bienes y servicios (Demanda Agregada), las empresas comienzan a despedir personal y suben menos los precios. Lo que cabría esperar entonces durante una recesión es un aumento del desempleo y una caída de la inflación. Sin embargo, esa relación entre el desempleo y la inflación —curva de Phillips— es pasajera: una vez que los precios llegan a un nuevo equilibrio en el mercado de bienes y servicios, las empresas retoman la producción a plena capacidad y el desempleo vuelve a bajar, hasta llegar a la NAIRU.

Comprender qué genera desempleo y cuáles son los tipos de paro, las autoridades saben lo que pueden hacer —o no— para reducirlo. Por ejemplo, las políticas que intentan reducir el desempleo estimulando la demanda de los consumidores (y fomentando así la producción) surten efectos cuando hay un exceso de capacidad productiva ociosa. Si hay pleno empleo expandir la Demanda Agregada solo tendrá efectos pasajeros, y a expensas de hacer subir la inflación más adelante. En cambio, las políticas que buscan aliviar el desempleo friccional o estructural pueden promover el empleo sin afectar necesariamente a la inflación.

No obstante, la NAIRU también puede cambiar a lo largo del tiempo sin que medien políticas explícitas: los cambios estructurales, como los avances tecnológicos, la mejora en la formación o la evolución demográfica pueden tener consecuencias duraderas y positivas para las tendencias del desempleo. Por ejemplo, muchos economistas convienen en que el boom tecnológico de los años noventa incrementó la productividad de la mano de obra, realzando el “atractivo” de cada trabajador para los empleadores, y por ende redujo la NAIRU, si bien inicialmente el desempleo dio un salto porque los trabajadores que no estaban preparados para usar las nuevas tecnologías se vieron desplazados. El rápido envejecimiento de la población —que está ocurriendo en muchas economías avanzadas— es otro factor importante que reduce el número de personas en el mercado laboral y hace bajar el desempleo.

 La medición del desempleo

No todo el que no trabaja es un desempleado. Para que las estadísticas del gobierno consideren a una persona desempleada, no solo debe estar sin trabajo, sino que también debe estar buscando empleo activamente. En casi todos los países que cuentan con un sistema estadístico organizado la desocupación se mide mediante una encuesta trimestral o mensual que se pasa en los hogares y que abarca una muestra representativa de la población. La fuerza laboral (población activa) incluye tanto a las personas con trabajo como a quienes lo están buscando. La tasa de desempleo es el porcentaje de la fuerza laboral que no tiene trabajo pero que busca activamente obtener un empleo. La relación entre la fuerza laboral y la población en edad activa se denomina tasa de actividad.

La población activa no incluye a las personas de edad activa que ni están empleadas ni están buscando trabajo —por ejemplo, pensionistas, estudiantes y amas de casa—, pero tampoco a las personas que buscaron empleo durante un tiempo pero que abandonaron la búsqueda. Cayeron en el intento y son trabajadores desanimados (paro encubierto) y es una de las razones por las cuales las estadísticas pueden subestimar la verdadera demanda de empleo en una economía.

Fuente: Ceyda Oner “Back to Basics: What Constitutes Unemployment?” Finance & Development, September 2010, Vol. 47, No. 3

 

9
Oct

LAST TRAIN TO LONDON: Quien gana con el Bréxit

Escrito el 9 octubre 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Una clara prueba que frente a la globalización y la internacionalización se está imponiendo un esquema de aranceles, de negociaciones bilaterales entre países que buscan su único provecho y de decisiones inexplicables y muchas veces personalistas,   es el Bréxit.

Como hay una larga tradición de llevar la vida de los primeros ministros ingleses al cine (será porque ninguno acaba su mandato para irse a un plácido retiro) algún día veremos la vida de David Cameron en el celuloide y una parte importante del metraje será para contarnos que aunque gano dos elecciones generales y dos referéndums en diez años nadie le mando meterse en el de la pertenencia  de su país en la UE.  Sobre todo sin tener cuando menos,  un plan de contingencia o una forma de aminorar el  impacto  de un resultado que sorprendió a todos (la decisión final  debía ser aprobada, por ejemplo, por tres cuartas  partes del electorado).

El Reino Unido, denominación adoptada desde el Acta de Unión de 1.707,  y ahora oficialmente Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte fue el primer país industrializado del mundo y actualmente  es la quinta economía del mundo por PIB. Por lo tanto el impacto de su abandono de la UE no es una cuestión menor sino de repercusiones globales.

La BBC cito en ocho las razones que hicieron triunfar el Brexit siendo la una de ellas  que los ciudadanos ingleses no se creyeron las advertencias sobre el impacto económico del mismo.  En 2019 El FMI ha tasado el impacto de un Brexit sin acuerdo con un efecto negativo para el PIB Británico de más del 3% y para la UE del 0,5%. El Reino Unido está perdiendo gradualmente influencia en una de sus industrias líderes,  la  bancaria y financiera, no solo en Europa, sino en todo el mundo. Según datos de Analistas Financieros Internacionales (Afi), por ejemplo el  Santander UK es  depositario de entre el 10% y el 20% de las cuentas corrientes británicas.

Otros de los puntos citados por la BBC es que muchos votantes ingleses se creyeron que el Brexit daría lugar a un ahorro de 350M GBP de transferencias a la UE. Ahora son turistas y jubilados ingleses los que se manifiestan en muchos países europeos para exigir la permanencia al ver peligrar por ejemplo la atención médica que no en todo el Continente  es Universal para ciudadanos no UE

Al final un punto importante del resultado del Brexit fue el carisma y capacidad de trasladar sus ideas de Nigel Farage, Boris Johnson y Michael Gove.  El primero ha logrado ser líder de su propio partido (Brexit Party), el segundo ha llegado a primer ministro del país y el tercero ha logrado convertirse  en  Canciller del Ducado de Lancaster que más o menos es un ministerio sin cartera.  No puede ser que las únicas ganancias del Brexit sean los beneficios personales de sus principales promotores. Son más de 65 millones de ciudadanos ingleses y cientos en el resto del mundo los que se van a ver afectados, parece que en cuestión de semanas.

21
Sep

Just what I needed: La Menor tasa de crecimiento en 10 años

Escrito el 21 septiembre 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Tras 1984, 1992, 2000 y 2008 parecía que un ciclo expansivo de ocho años seguido de una gran depresión se había diluido al lograr en 2016 un crecimiento del PIB mundial del 3,1% seguido del 3,7 en 2017 y 3,6 en 2018.  La cuestión es que la OCDE ha establecido un crecimiento potencial en el 2019 del 2,9% y 3% en el 2020, el datos más bajo desde hace una década.

¿Qué está sucediendo? La definición meteorológica de una tormenta perfecta es cuando se combina calor en la superficie, aire frio en las capas altas, humedad y movimientos ascendentes del aire.

Económicamente hablando en el tercer trimestre del 2019 tenemos un incremento del endeudamiento privado a sumar al público;  una gran incertidumbre derivada del Brexit y una guerra comercial entre EE.UU y China que escala posiciones mes a mes.

Los inversores siguen con cautela el conflicto comercial reteniendo sus órdenes de compra, que unido a muchas dudas sobre las políticas monetarias que imperan en la actualidad  y la desconfianza sobre los mercados de capitales pone en tela de juicio un potencial crecimiento que ya se preveía a principios de año como débil.

A todo esto se suma la potencial evolución de precios del petróleo, en la actualidad en torno a USD65 el barril Brent, con una tendencia clara al alza por los ataques sufridos esta misma semana por refinerías de Arabia Saudí, que obligo a este país a interrumpir la mitad de su producción. El principal señalado por estos hechos es Irán y el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo, lo ha definido como “un acto de guerra”.  Recordar que en EEUU el cargo de Secretario de Estado es una suerte de Ministerio de Asuntos Exteriores

Tras Arabia Saudí, los Emiratos han sido señalados como un nuevo potencial destino de futuras agresiones lo que motivará reducciones en la oferta de la preciada materia prima.

Toda esta incertidumbre está siendo especialmente severa con el sector industrial, sobre todo en los países de la OCDE, siendo un claro ejemplo la economía alemana con un crecimiento potencial del 0,5% en 2019, un 1% inferior al de 2018.

La OCDE calcula que la economía norteamericana crecerá en torno al 2,4% en el año en curso y un 2% el próximo ejercicio, China un 6,1% y un 5,7% y la eurozona, un  1,1% y un  1% en 2020

Van a ser unos meses interesantes hasta las próximas elecciones presidenciales norteamericanas para ver si de forma global se logra extender aún más el periodo expansivo que estamos viviendo desde el 2014.

Economistas de gran predicamento indican que quizás esta situación puede llevar cuando menos el final del periodo de austeridad que se instaló en el viejo continente hace más de un lustro.  Y eso quizás es lo que necesita Europa para empezar a crecer con fuerza.

Pd: El autor de Just What I needed  Ric Ocasek falleció el pasado 15.09.2019. Un gran cantante de un gran grupo

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