24
Mar

Tropa de Elite: Brasil en 2019

Escrito el 24 marzo 2019 por Mikel Aguirre en América Latina

Tras trescientos años de dominación portuguesa, Brasil obtuvo su independencia en 1822 proclamándose la república en 1889.  Son menos de dos siglos de gestión independiente en los que los gobiernos militares y populistas se han sucedido uno a otro.

1985 marcó un punto de inflexión cuando las fuerzas armadas cedieron pacíficamente el poder a las organizaciones civiles pero al mismo tiempo eran años de crisis económicas e inflación descontrolada. Las décadas posteriores trajeron a presidentes bisoños como Collor de Mello, que tuvo que dimitir acusado de corrupción, Itamar Franco que con una inflación del 2.400% en 1993 promovió el exitoso Plan Real que aupó a la presidencia a su Ministro de Hacienda Fernando Henrique Cardoso , a quien sucedió en 2002  Luiz Inácio Lula da Silva.

En Enero de este año, el militar de reserva y político Jair Bolsonnaro se ha convertido en el presidente nº 38 del país.

El pasado jueves 21 su antecesor el ex presidente de Brasil Michel Temer fue detenido  en el marco de una investigación anticorrupción, convirtiéndose en el tercer exjefe de Estado  de forma consecutiva que cae en desgracia en los últimos años en el gigante sudamericano.

El  12 de julio de 2017, Luiz Inácio Lula da Silva el primer presidente obrero de Brasil, fue sentenciado a nueve años y seis meses de prisión, con una ampliación posterior a 12 años y 11 meses,  por corrupción y lavado de dinero.

Su sucesora Lula, Dilma Rousseff, se convirtió en la primera mujer elegida presidenta de Brasil en 2010, reelegida después en 2014. Acusada de haber modificado las cuentas públicas, el Congreso la apartó del poder el 12 de mayo de 2016, cuando abrió un controvertido proceso de impeachment en su contra.

Ocupó su lugar el entonces vicepresidente Michel Temer, del  Partido del Movimiento Democrático Brasileño que como he indicado ha sido detenido esta misma semana en São Paulo con la acusación de desvío de fondos de infraestructuras públicas

En 2019 hay muchas expectativas sobre el futuro económico de Brasil. Tras una caída del -3,3% del PIB en 2016, 2017 y 2018 fueron años de una continua lucha por revertir la crisis que para el año en curso comenzaba a disiparse. Cómo afectará la detención de Temer en la confianza de los inversores extranjeros está todavía por dilucidarse pero el país de orden y progreso necesita claramente cierta estabilidad política.

La clasificación del Doing Business del Banco Mundial sitúa a Brasil en el puesto 109 de 190 (frente al 46 de China o 54 de México) con valoraciones tan negativas como la gestión de impuestos con un 184. Brasil tiene mucho que aportar al crecimiento económico del continente y mundial si logra salir de ese círculo vicioso de inestabilidad presidencial, corrupción y políticas económicas de corto recorrido.

2
Mar

Cualquiera que haya visto la retransmisión televisiva de Richard Nixon del 15/08/1971 (disponible en youtube) declarando el fin del cambio fijo de 1 onza de oro por USD35 se dará cuenta de lo actual que parece. A pesar de sus casi 50 años se citan los argumentos que en definitiva acabaron con el sistema de cambio fijo creado en 1944 en la conferencia de Bretton Woods : Grabar las exportaciones con destino a EEUU, evitar utilizar la moneda como devaluación para exportar más, medidas proteccionistas, populismo, los Estados Unidos primero….…

Probablemente desde el 04 de Julio de 1776, lo que sucedió en el verano de 1971 es lo más cercano a una Suspensión de Pagos que ha realizado Norteamérica en su historia. El patrón oro en vigor desde mediados del siglo XIX fijaba el valor de la divisa de un país en una determinada cantidad de oro, con lo que los billetes y monedas de cualquier país dependían de la cantidad del metal precioso con el que contaba. Se optó por el oro en detrimento de la plata para fijar el valor de cada moneda nacional. Era un sistema sencillo y no necesitaba de más medidas que aplicar las reglas una vez fueron aceptadas globalmente: En teoría cada país no podía poner en circulación más monedas que su equivalente en oro en cada reserva nacional. Los países con una balanza comercial positiva incrementaban sus reservas de oro y los que tenían un saldo deficitario daban salida a las suyas. EEUU ofrecía así su moneda como valor reserva, y ésta hacía las veces del oro, sustituyéndolo, pero manteniendo su paridad con él (los citados USD 35 por onza ).

A principios de la década de los setenta dos países exportadores como eran y son, Francia y Japón decidieron solicitar cambiar al gigante norteamericano sus reservas de USD en oro, con lo que los depósitos del metal precioso de Estados Unidos comenzaron a bajar de manera alarmante y se generó una gran desconfianza frente a la moneda estadounidense. En 1971 Norteamérica se endeudaba de forma continua y creciente al tener un enorme gasto derivado de la guerra de Vietnam, que duró hasta 1975.

Lo que hizo Nixon fue en vez de suspender pagos (no tenían oro como contravalor a todos los USD en circulación) cancelar el tipo de cambio fijo de la moneda de su país con el Oro. A partir de ese momento la paridad la decidiría la oferta y la demanda.

Llevamos casi cincuenta años con un sistema monetario que se basa en la confianza de un gigante con pies de barro. El año pasado el déficit comercial norteamericano marco récord históricos y la emisión de deuda sigue.

Si todos los titulares de activos financieros en USD fuera de Estados Unidos quisiesen hacerlos efectivos en el 2019, simplemente no hay manera que hubiese liquidez para todos ellos.  O se deprecia el valor de USD de forma significativa o seguiremos con una venda en los ojos hasta la próxima crisis financiera.

Keep me searching for a heart of gold and I’m getting old

15
Feb

Here Comes the Sun: La energia Renovable en 2019

Escrito el 15 febrero 2019 por Mikel Aguirre en Uncategorized

Según la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) los países que han liderado el crecimiento energético  en esta área a nivel mundial fueron en 2018, China, Estados Unidos y Brasil. España figura en décima posición después de Rusia

Claramente parece haber una tendencia  mundial en los países  que buscan limitar las emisiones de carbono, ampliar el acceso a la energía, reducir la contaminación del aire y mejorar la seguridad energética.

Cabe destacar que entre todas las fuentes sostenibles que existen a día de hoy, la energía fotovoltaica es la que predomina- en segundo lugar la eólica- , con más de un 30% de la producción total y un crecimiento del 10% respecto al último año. Este crecimiento e interés creciente de la energía fotovoltaica es consecuencia de la reducción del precio que ha experimentado las instalaciones de kits y paneles para la instalación de parques solares.

Señalar que China se está convirtiendo en un gigante del sector renovable copando ya más de la mitad del mercado mundial. Siendo Estados Unidos el segundo en este ranking mundial, se trata de un país donde el sector del carbón  y por tanto los recursos fósiles aportan casi un 30% de la producción total con lo que viendo su mix energético la  distancia con el gigante asiático  en producción renovable no deja de crecer.

Estados Unidos tiene pendiente una transición energética que no parece que llegará en el primer mandato de Trump quien en el 2017 firmo un decreto declarando el fin de la guerra al carbón.  Se trata de un sector que sigue dando empleo a más de 50.000 norteamericanos

El carbón fue la principal combustible de las eléctricas en EE UU durante el último siglo. Hace solo una década  representaba la mitad de la generación de electricidad. Pero la demanda por esta fuente de energía fósil empezó a caer cuando las nuevas técnicas de extracción permitieron destapar yacimientos adicionales de gas natural.

El gran reto en un año en el que el barril de petróleo sigue una tendencia al alza en la franja USD60-70 es una transición energética en muchos países a un futuro modelo donde esta sea fácil de adquirir, accesible en el precio y lo más inocua posible con el medioambiente

28
Ene

Venezuela: El colapso total de una economía

Escrito el 28 enero 2019 por Rafael Pampillón en América Latina

Venezuela sufre graves problemas políticos, económicos y sociales que, desgraciadamente, se han ido deteriorando a lo largo de los últimos años. A las malas políticas económicas y a la inseguridad jurídica se ha unido un descenso en los precios y en la producción de petróleo. En 2013 bombeaba 3,2 millones de barriles diarios frente a 1,17 millones el pasado diciembre. La consecuencia es que su capacidad productiva se está reduciendo drásticamente. Esta contracción de la oferta, junto al elevado déficit público, está colapsando la economía y generando una hiperinflación que, previsiblemente, seguirá aumentando este año con niveles de cuatro dígitos.

Es curioso que, mientras la economía latinoamericana se está recuperando, Venezuela se hunde cada vez más. Según publicó la semana pasada el FMI, América Latina es la única región del mundo que, durante 2019, tendrá mayor crecimiento económico que en 2018. Efectivamente, el PIB de América Latina podría subir un 2% este año, desde el 1,1% del pasado. Algunos de estos países experimentarán incrementos muy positivos, caso de Perú (3,5%), Chile (3,5%), Colombia (3%) y Brasil (2,5%). Otros tendrán un comportamiento más débil, como México (2%), debido en gran medida a la típica desaceleración económica en el primer año de un nuevo gobierno. En el furgón de cola, con crecimientos negativos, están Argentina (1,6%), y claro, Venezuela (6%).

En 2017, la economía de este último país se desplomó (14%). En 2018, con la reducción del precio del petróleo, la caída del PIB fue todavía mayor (18%). Esto significa que, en tres años (2017-2019), su PIB habrá sufrido un derrumbe del 40%. ¿Cómo es posible este fuerte deterioro si su situación geográfica es excelente, y su clima templado debería favorecer el desarrollo económico? Hay que acudir al pasado más inmediato de Venezuela para entender la zambullida en la miseria de uno de los países con mayores recursos naturales del mundo. Una crisis económica, social y política que no cuenta con precedentes en la historia reciente de América.

El desastre económico tiene su origen en 1999, cuando Hugo Chávez, después de un golpe de Estado fracasado, llegó al poder de forma democrática, con firmes convicciones y promesas de transformar un país en el que la corrupción de las altas esferas se presumía insostenible para los estándares de la época. Las desigualdades entre las élites y la gran mayoría de la población eran muy importantes. Unos pocos oligarcas aglutinaban el poder y una inmensa riqueza, mientras que los demás rozaban la exclusión social y la pobreza. El gran descontento producido por estos contrastes y la esperanza de cambio radical alentaron la llegada a la Presidencia de Chávez.

Hugo Chávez

Las medidas que éste propuso se centraron, sobre todo, en la reducción de las desigualdades sociales. Para ello, promulgó una serie de programas de gasto público de gran alcance, destinados en su mayoría a la alfabetización, la atención médica a las comunidades pobres, y el subsidio de alimentos y otros productos de primera necesidad para ciudadanos con escasos recursos. Esta enorme presión sobre las arcas del Estado se justificaba y se sustentaba, al principio, por los crecientes ingresos provenientes de las explotaciones petrolíferas (a comienzos de la primera década del siglo XXI, la economía del país dependía en un 70% de este sector). Durante esos años, y hasta la llegada de la crisis financiera mundial, las políticas sociales se pudieron sufragar, con éxito y respaldo social, mediante recursos propios y la emisión de deuda externa (que era obtenida fácilmente por las previsiones favorables de incremento del precio del barril). Pero, lo que al principio se vio como un triunfo, pronto se empezó a percibir como un aumento, cada vez mayor y peligroso, de dependencia económica del petróleo.

Desgraciadamente, con la recesión económica de 2007 y la caída drástica de los precios del crudo, la situación de bonanza se convirtió en una crisis de liquidez: los gastos del Estado eran cada vez mayores que los ingresos. Los precios del petróleo pasaron en pocos años de récords históricos, cercanos a los 150 dólares por barril, a los mínimos de 45 dólares (ayer cotizaba a 61). La mala planificación de los recursos y la mala gestión del Gobierno se evidenciaba en las nulas previsiones dotadas en los presupuestos para estas posibles caídas. Lo que en ese momento debería haber constituido una señal de alerta para reducir los gastos resultó una reafirmación de las políticas populistas, que se limitaron a esperar una nueva subida de los precios, confiando en que sólo sería cuestión de tiempo y aguante que todo retornase a la normalidad. No ocurrió así y la situación económica del país empeoró de manera imparable; para financiar el incesante aumento del gasto, no respaldado por ingresos, se requirió de préstamos de las pocas naciones amigas (China, Rusia o Irán).

Hiperinflación

Con la muerte de Chávez, en 2013, su vicepresidente y ministro de Asuntos Exteriores, Nicolás Maduro (por deseo explícito del fallecido dirigente) asumió las responsabilidades de la Presidencia del Gobierno. Lejos de cambiar el rumbo de las políticas que habían llevado al país al colapso económico y social, decidió profundizar más en ellas. La brecha social aumentó, debido a una hiperinflación galopante (una de las más altas registradas en la historia mundial), provocada por la impresión descontrolada de dinero y motivada por la imperante necesidad de pagar deudas que ningún organismo internacional quería refinanciar. El dinero pasó a valer prácticamente nada, y los precios de los productos, incluidos los de primera necesidad, comenzaron a multiplicarse de un día para otro. No se cuenta con datos oficiales, pero en su informe de octubre de 2018, el FMI estimaba que la inflación se situará en el 10.000.000%, al menos, hasta 2020. Como nota curiosa, Bloomberg ha señalado que una taza de café con leche cuesta ahora unos 800.000 bolívares, frente a 0,45 bolívares en enero del año pasado: un aumento del 177.678%.

Con estas subidas salvajes de precios, el Gobierno instrumentó políticas para controlarlos, a la vez que aplicaba medidas de racionamiento, más propias de periodos de guerra o postguerra. Entre éstas, se encontraban excentricidades como la ampliación del fin de semana a tres días, el racionamiento del agua o la electricidad en las ciudades (a algunas, incluso, no llega suministro alguno) o la introducción del carné de la patria. Éste actúa de cartilla de racionamiento ante la escasez de productos de toda clase que sufre el país por la incapacidad de importar.

Una calamitosa situación, que todavía hoy impera, y que ha dado como resultado un descontento social generalizado. Las condiciones de vida, si antes eran malas, ahora son mucho peores, con índices de paro oficial que rondan el 30%, índices de pobreza y de miseria que siguen subiendo, y unas desigualdades entre ricos (cada vez menos) y pobres (cada vez más) que se han visto aumentadas. Los niveles de criminalidad e inseguridad ciudadana se encuentran entre los más altos del mundo; a la cabeza se halla Caracas, que tiene la tasa de asesinatos por habitante más elevada del planeta, peor incluso que la de Ciudad de México, donde operan los poderosos y violentos cárteles de la droga.

Represión

La represión violenta por parte de las fuerzas de seguridad y el Ejército se han convertido en una constante en las cada vez mas regulares manifestaciones contra el Gobierno y su gestión de una crisis que va a peor. Por si fuera poco, éste niega responsabilidad alguna sobre las causas de esta desesperada situación, y achaca toda la responsabilidad a una supuesta “guerra económica” instigada por EEUU, parte de sus vecinos latinoamericanos y la UE, con el supuesto objetivo de desestabilizar al Ejecutivo y dañar la estabilidad política de la patria bolivariana.

El futuro de Venezuela resulta borroso y difícil de descifrar. Lo que sí parece claro es que las políticas que se han llevado a cabo hasta ahora no servirán para salir de la crisis. Hace falta cambiar el rumbo y, como ha pasado antes en la Historia, para ello se necesita un nuevo liderazgo, que aporte credibilidad y seguridad, y que dirija al país en una dirección muy distinta. Por ello, ante esta situación de parálisis política y económica, muchos venezolanos han creído que la única solución pasa por el derrocamiento de este Gobierno mediante un golpe de Estado, promovido por fuerzas internas o internacionales.

Nuevas medidas

Las probabilidades de que Venezuela tenga una recuperación limpia y rápida con Maduro es sumamente remota. Pero un nuevo gobierno podría adoptar una serie de medidas que facilitasen la salida de la crisis: 1. Un control riguroso de la inflación, que la reduzca a niveles razonables; para ello, es preciso recobrar la independencia del Banco Central. 2. Aprovechar el actual crecimiento económico de América Latina para llevar a cabo una política de restablecimiento de relaciones internacionales con los países vecinos, que conduzca a acuerdos comerciales beneficiosos para todos. 3. Parece necesario un redimensionamiento del gasto público, hasta ahora desbocado, y reorientarlo hacia políticas que aumenten la productividad y competitividad del tejido empresarial, actualmente ahogado y desmantelado por los imposibles costes de producción. 4. Conseguir privatizar (o cerrar) muchas empresas que fueron nacionalizadas durante el chavismo y que se han vuelto lentas e ineficientes. 5. Diversificar las exportaciones (la dependencia del petróleo y sus derivados asciende ahora a casi el 100%) hacia actividades productivas no relacionadas, algo que no debería ser muy complicado en un país tan rico en materias primas y con una localización tan atractiva.

Por último, pero no por ello menos importante, reinstaurar el orden y la seguridad en las calles, a la vez que se cortan de forma tajante las corruptelas tan instaladas en la Administración. Se conseguiría así asentar las bases para la mejora progresiva de la convivencia entre los venezolanos y de su calidad de vida, tan degradada durante estos últimos años.

Fuente: “Venezuela: El colapso total de una economía” Rafael Pampillón Olmedo
 y Ángel Zapata Rubio. Expansión; 28 de enero de 2019. Páginas 28 y 29

19
Ene

Este próximo lunes, día 21, Theresa May está obligada a presentar un Plan B sobre el proceso de salida (Brexit) o permanencia de Gran Bretaña en la Unión Europea, después de que, esta semana, la Cámara baja del Parlamento británico rechazara (con 432 diputados en contra y 202 a favor) el acuerdo que la primera ministra había negociado con Bruselas. El nuevo plan, del que se desconocen los detalles, permitirá a los Comunes introducir todo tipo de enmiendas y propuestas que serán debatidas para luego ser votadas el 29 de enero.

Esta negativa por parte del Parlamento inglés va a exigir un cambio radical que se reflejará en el nuevo Plan que ofrecerá el lunes la Primera Ministra. Ante esta situación incierta para todos, ¿qué otras opciones tiene el país para culminar este proceso el 29 de marzo, como estaba previsto? ¿Se pueden intentar aprobar alternativas a la salida?

Nuevo referéndum

Entre los escenarios posibles, está el de que el Parlamento vote la anulación del Brexit. Para ello, habría que organizar un segundo referéndum, que incluya la opción de permanecer en el bloque. La Justicia europea dejó claro que Londres puede, si lo desea, parar el Brexit de forma unilateral, sin necesidad del consentimiento de los 27 países miembros. Además, una encuesta de YouGov realizada esta semana otorga ventaja a la decisión de quedarse en la UE (56%), frente a la del abandono (44%), el mayor margen desde la consulta de 2016.

En caso de que se convocara un segundo referéndum, la fecha de un posible Brexit debería aplazarse. Se necesitarían al menos 14 meses para aprobar los procedimientos a través del Parlamento y celebrar la votación. Para ello, se precisa una prórroga del artículo 50 del Tratado de la UE, que rige las modalidades de salida de un país miembro, y que debería ser ratificada por unanimidad de los 27 restantes. Algo que solo sería posible si se hiciese antes de finales de junio o principios de julio, momento en que se formará el nuevo Parlamento Europeo surgido de las elecciones de mayo.

Consecuencias para España

Si el resultado del nuevo referéndum fuese que Gran Bretaña no se marcha de la UE, España saldría beneficiada. Nuestro país tiene mucho que perder con el Brexit ya que: a) cada año hay 19 millones de turistas británicos que nos visitan, b) existen 250.000 ingleses que residen aquí y c) nuestra interdependencia comercial y financiera es muy elevada. Lo que hace de Reino Unido el primer socio económico de España. Nos interesa, por tanto, que la relación entre la UE y los británicos cambie lo menos posible: la economía se resentiría tanto más cuanto mayor resulte la separación.

Se puede producir un desastre

En el otro extremo estaría un escenario de un Brexit sin acuerdo. Es una opción poco probable, ya que a ella se opone la mayoría de los diputados británicos. También se trata del desenlace más temido por las empresas. En esa situación, Gran Bretaña quedaría sumida en una grave crisis económica: un desastre sin paliativos. Sus exportaciones a la UE tendrían que pagar el arancel común europeo. El mismo que ahora soportan las importaciones de países extracomunitarios, como Rusia, India o Estados Unidos. Esto les supondría una importante pérdida de competitividad (“efecto frontera”). Además, es muy posible que Reino Unido aplicase aranceles a las importaciones provenientes de la UE, con el fin de proteger a sus empresas frente a la competencia del continente. Ambos aumentos provocarían una reducción del comercio internacional y una menor eficiencia económica, lo que disminuiría las oportunidades de generar ventajas competitivas.

En cuanto al flujo de capitales, hasta hace dos años y medio, Reino Unido era uno de los países favoritos de inversores de todo el mundo, y en especial de la UE. Sin embargo, de darse un Brexit desordenado, y ante la expectativa de menores ventas tanto de bienes como de servicios, parece probable que parte de las compañías radicadas allí se trasladen, como ya ha venido sucediendo después del referéndum, para continuar trabajando en un territorio parte de la UE y de su mercado único. Así las cosas, no puede sorprender que, dependiendo de cómo se desarrolle el proceso más empresas (incluidos algunos bancos) decidan cambiar su residencia fiscal.

La consecuencia inmediata de este proceso (contracción del comercio internacional, cierre de empresas, salida de establecimientos financieros y menores flujos de capitales) sería una caída del PIB británico y una pérdida de su aparato productivo. Esto, al final, derivaría en una disminución importante del empleo. Es más, ningún estudio serio estima que se vaya a producir un beneficio para Gran Bretaña, en términos de crecimiento o renta per cápita, si triunfase una salida. El último, publicado por el Banco de Inglaterra, ha calculado que un Brexit sin acuerdo supondría para el país una caída del PIB de un 8%, la tasa de desempleo se doblaría y la inflación se dispararía lo que forzaría nuevas subidas de tipos. Esto supondría un fuerte golpe para los mercados financieros y también para la libra esterlina que ya cayó un 13% un mes después del referéndum y el Banco de Inglaterra prevé ahora una depreciación del 25%.

Un Brexit blando

Una tercera posibilidad consistiría en negociar un Brexit más blando similar a los acuerdos que ahora tienen Noruega o Canadá. Noruega es miembro del Área Económica Europea, al igual que Gran Bretaña y los otros 27 países pertenecientes a la UE. El acuerdo consistiría en una asociación de Gran Bretaña con la UE, pero sin participación en la toma de decisiones. Noruega ha incorporado tres cuartas partes de la legislación comunitaria, y tiene acceso al mercado único para el libre movimiento de bienes, servicios, capitales y personas. Significa que los noruegos pueden vivir y trabajar en un país de la UE y viceversa.

A Canadá el acuerdo con la UE le da acceso preferente al mercado único, al eliminar la mayoría de aranceles en los bienes, aunque excluye algunos productos del sector de los alimentos y los servicios. La condición es que los productos que son exportados a la UE tienen que cumplir con los estándares de productos europeos y tener los requerimientos técnicos, sin que Canadá tenga ni voz ni voto sobre esos estándares.

Conclusión

Sea cual sea, el Plan B que el lunes presentará May a los Comunes resultará histórico para el futuro económico de Reino Unido y la UE. La primera ministra deberá ofrecer a los miembros del Parlamento propuestas serias de continuidad o de muy estrecha relación con la UE. Afortunadamente, son conscientes de que iniciar un proceso de profunda separación implicará ahuyentar a los inversores, debilitar su economía y aumentar el desempleo, perjuicios que acabarían repercutiendo también en la propia UE. Por expresarlo en su idioma, se trataría de un lose-lose que harían bien en evitar a toda costa.

Fuente:  Rafael Pampillón. “¿Hacia dónde debe ir Gran Bretaña?”. Expansión, 19 de enero de 2019; página 23.

18
Ene

All the Money in the World

Escrito el 18 enero 2019 por Mikel Aguirre en Economía Global

Todo el dinero del Mundo fue una película del 2017 en la que conocíamos los detalles del secuestro en 1973 de John Paul Getty III y cómo reacciono su abuelo, que en 1966 había sido nombrado el hombre privado más rico del mundo. Pago USD2.2 millones, el máximo deducible fiscalmente y prestó USD 800.000 a su hijo para completar el rescate de su nieto.

El actual presidente de Argentina, Mauricio Macri, también fue secuestrado en 1991, durante 12 días hasta que fue liberado con el pago de USD6M. Sus secuestradores fueron policías corruptos. Este dato quizás desconocido por muchos es uno más de las importantes cuestiones que ha forjado el carácter del ocupante del sillón de Rivadavia.

Su padre Franco llego de Italia sin nada a Argentina (hubo un tiempo no muy lejano que los europeos emigraban a Latinoamérica a trabajar) y sin conocer la lengua local. Con 21 años creó una empresa de construcción y adquiriendo otras con la  obra pública y concesiones diversas para el Estado argentino llegó a ser uno de los hombres más ricos del país. Hubo un tiempo que padre e hijo coincidieron en una de las más importantes firmas automovilistas argentinas, Sevel –Sociedad Europea de Vehículos en Latinoamérica, pero desde el 2001 Mauricio Macri decidió gestionar sus negocios de forma independiente. Él que se ha definido como conservador y pragmático fundó en 2003 el nuevo partido Frente Compromiso para el Cambio aliándose posteriormente con Recrear para el Crecimiento con quien fundaron Propuesta Republicana /Pro. Tras dos mandatos como jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se presentó en noviembre del 2015 a la presidencia del país que ganó con más del 50% de los votos constituyendo un gabinete en el que predominaba el perfil empresarial. Su mandato presidencial termina el 09 de diciembre de este año.

En 2017 la economía Argentino salió de la recesión con un crecimiento del PIB cercano al 3% y después de años de aislamiento internacional el país fue anfitrión del World Economic Forum , de las Conferencia de la OMC y de la presidencia del G20.

Sin embargo 2018 fue complicado para Argentina con una caída del PIB hasta el 0,4% , una inflación creciente y una necesidad de financiación que motivo una petición al FMI de una línea de USD 7.600 millones que les fue otorgada el pasado 19 diciembre.  La depreciación del peso argentino frente a su gran deuda en USD ha creado una incertidumbre muy importante en exportadores e inversores

Tendremos que ver si el importe desembolsado por el FMI hace un mes que es parte de un préstamo de USD57.100 millones puede sacar a Argentina de su nueva crisis económica y cuál es el resultado que tendrá en las elecciones presidenciales previstas para finales de año.

12
Ene

¿Son los Presupuestos que necesita España?

Escrito el 12 enero 2019 por Rafael Pampillón en Economía española, Política fiscal

El Consejo de Ministros aprobó ayer el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de este año. La semana que viene se inicia su tramitación parlamentaria. Estas cuentas públicas son electoralistas y no son las que, desde mi punto de vista, necesita la economía española. El presidente Sánchez las defiende con el propósito de agotar la legislatura.

Son unos Presupuestos que se enmarcan en el contexto de: a) la obligación ineludible de pactar, que impone la situación de minoría parlamentaria en la que se encuentra el Gobierno del PSOE, b) la necesidad de reducir el endeudamiento de España en un entorno de alza de los tipos de interés, c) un crecimiento económico y de creación de empleo, que va a ser menos intenso en 2019 que en 2018 y d) tener que elaborarlos con la senda de déficit del anterior Gobierno (1,3% del PIB) en lugar del objetivo que quería el Ejecutivo de Pedro Sánchez (1,8% del PIB).

Sin embargo, una política fiscal más expansiva, con un déficit público mayor, como el que hubiera deseado el Gobierno, quizá generaría un poco más de crecimiento económico, pero a costa de aumentar más la deuda pública. Afortunadamente, el Gobierno ha heredado el objetivo de déficit del Gobierno de Rajoy. Una suerte, ya que España es todavía un país muy endeudado, que necesita ganar credibilidad ante los acreedores que nos financian.

Por tanto, la política fiscal debe ser restrictiva. Se consigue con ello aumentar la confianza de los mercados financieros, bajar los tipos de interés y reducir los gastos de intereses de la deuda.

Por lo que se refiere al gasto público los Presupuestos contemplan un techo de gasto de 125.064 millones de euros, un 4,4 % superior al de 2018. Un crecimiento excesivo pero que podría ser todavía mayor si el Gobierno y los entes territoriales cayeran en la tentación de ampliar todavía más las políticas populistas dirigidas a conseguir más votos en las elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo.

Aumentan los Impuestos

Para compensar este aumento del gasto y poder cumplir con el objetivo de déficit, se ha aprobado también subir la recaudación: a) aumentando el IRPF a las rentas más altas, el Impuesto de Sociedades, la tributación del diésel y el Impuesto de Patrimonio; b) introduciendo una tasa a las tecnológicas (“tasa Google”) y también a las transacciones financieras (una especie de “tasa Tobin”) y c) subiendo las cotizaciones sociales. Un conjunto de despropósitos que, junto con la subida del salario mínimo, lo único que van a conseguir es elevar los costes laborales y fiscales de las empresas, lo que significa perder competitividad, y dejar de contratar trabajadores que, en buena parte, serán absorbidos por una mayor mecanización de los procesos productivos.

Todas estas políticas van a deteriorar el crecimiento económico. En este sentido, algunos Servicios de Estudios están revisando a la baja sus estimaciones de crecimiento del PIB para 2019, situándolo por debajo del 2,2%. También porque en 2019, el crecimiento económico de la zona del euro se ralentizará más de lo previsto. Una situación que dificultaría la consecución del objetivo de déficit por lo que, en el caso de que se aprobaran los presupuestos, sería necesario instrumentar, a lo largo de este año, medidas de ajuste complementarias.

Hay que reducir el gasto público corriente

Desgraciadamente la productividad de la economía española, sigue siendo muy baja y lo que es peor lleva dos trimestres cayendo. España necesita otros presupuestos que, en vez de subir impuestos, se dirijan a recortar la grasa que sobra en el sector público, eliminando los gastos corrientes superfluos o improductivos, y de mantener, en cambio, la financiación pública de aquellos engranajes de la economía que mejoren la competitividad, como es el caso del incremento del capital humano y de la innovación.

La UE ha advertido al Gobierno de que la inversión de España en estos campos es muy pobre, y que debería incrementarse. Junto con la mejora del sistema educativo, se precisa aumentar la capacidad del Sistema Científico y Tecnológico de generar mayores niveles de innovación. Y eso supone redirigir hacia esas áreas recursos que ahora se despilfarran.

De ahí que resulte perentoria una reforma de las Administraciones que las haga más eficientes, de manera que supongan un menor coste. Que elimine solapamientos de funciones en ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas y Estado. Que disminuya el número de municipios. Que ahorre, suprimiendo, empresas públicas, observatorios de todo tipo de administraciones prescindibles que generan tantísima burocracia. Que reduzca el abuso del consumo sanitario. Por último, convendría establecer incentivos al desempeño de los funcionarios, para que aumenten su productividad y como consecuencia su número deje de crecer.

Son aspectos que no agradan a los que nos gobiernan –la mayoría de ellos han sido empleados públicos–, ya que ellos y muchos de sus antiguos colegas tendrían que ir por delante predicando la necesaria reforma de las Administraciones y dando ejemplo de una mayor eficiencia laboral. Hay, además, que ajustar las pensiones: indiciándolas a la esperanza de vida, eliminar la jubilación temprana y alargar la edad de jubilación.

El ahorro que supondría la reducción de esos gastos (y también la eliminación de muchas bonificaciones, desgravaciones y subvenciones injustificadas) implicaría no tener que subir los impuestos, las tasas y las cotizaciones sociales.

Sin embargo, parece que el gobierno sigue confiando el futuro de nuestra economía en el tirón del gasto público y de los servicios de baja productividad, en contraste con la debilidad de la inversión y la industria y la flojera de las exportaciones. Una composición nefasta que puede explicar la reducción de la productividad. Ayer, el INE informó de que el Índice de Producción Industrial se redujo en noviembre del año pasado a ritmos anuales del 2,6%, la mayor caída en cinco años. En definitiva, estamos en una fase avanzada del ciclo y parece que la actividad se está desacelerando y que lo hará también en los próximos trimestres.

En resumen, la aprobación del primer Presupuesto del Gobierno de Sánchez, el de 2019, se enmarca en un escenario de pactos con diferentes partidos políticos que complica una mayor reducción del déficit. Un objetivo que resulta mucho más necesario en un contexto internacional en el cual las negociaciones del Brexit, la presidencia de Trump y los movimientos populistas en Italia, Francia y Alemania amenazan de forma significativa las exportaciones, lo cual ocasionará una mayor ralentización de nuestra economía.

Se está a tiempo de corregir. En el trámite parlamentario se debería hacer un esfuerzo por no subir los impuestos, reducir el gasto y el déficit público. Son objetivos que resultan mucho más necesario en un contexto económico y bursátil en el que se ven signos de debilidad en el horizonte.

Fuente:  Rafael Pampillón. “¿Son los Presupuestos que necesita España?“. Expansión, 12 de enero de 2019.

 

18
Dic

Doom or Destiny: Diez años de la caída de Madoff

Escrito el 18 diciembre 2018 por Mikel Aguirre en Economía Global

Hace una semana se cumplió una década de la detención de Bernard Madoff por el FBI. El responsable de la mayor estafa piramidal en los Estados Unidos, siendo un fraude que duró más de 40 años y de cerca de USD 65.000 millones.

Se trataba de algo tan simple como remunerar intereses ficticios, a los clientes antiguos con lo que iba captando de los nuevos ahorradores.  En España algún día se hará una película de la hija del periodista José de Larra, Baldomera, fundadora de la Caja de Imposiciones, que fue una pionera en este tipo de esquemas. Hay que señalar que de los estafados no estadounidenses por Madoff el mayor colectivo eran clientes helvéticos y españoles, y todo esto sucedió años antes de Gescartera, Forum Filatélico, Afinsa, Preferentes….Parece ser que cada vez que alguien cree haber encontrado un chollo sobre cómo invertir su dinero, el número de incautos que se acercan al nuevo engaño, son muy numerosos.

Madoff nunca ha mostrado un claro arrepentimiento de sus actos y señalaba a sus clientes como codiciosos que quisieron creer lo que a todas luces era increíble: Remuneraciones de forma continuada (1-2% mensual) en un mercado tan volátil como el bursátil, durante décadas.  Un buen regalo para estas Navidades seria el libro, No One Would Listen de Harry Markopolos quien alerto en 2000, 2001 y 2005 a la SEC (US Securities and Exchange Commission) que la sociedad de inversión de Madoff era un timo piramidal. Este antiguo ejecutivo del sector de la inversión  cuenta que tardo unos minutos en darse cuenta que era imposible obtener unos resultados como los que habían convertido a Bernard L. Madoff  Investment Securities en una referencia del mercado.

Como estamos terminando el año y trabajamos en un mundo en el que pensamos que alguien –no está muy claro quién-controla cuestiones tan importantes de nuestra vida como pueden llegar a ser nuestros ahorros o el dinero que nos quedará cuando nos jubilemos quiero lanzar al siguiente reflexión: Madoff engaño durante décadas a sus clientes pero ¿Por qué nunca se ha puesto el foco de quienes debían regular que una estafa como esta no pudiese ser llevada a cabo? La SEC se supone que llevo a cabo múltiples investigaciones sobre la firma de inversión de Madoff durante años y no encontró ninguna irregularidad. La realidad era que los estafadores tuvieron cierto conocimiento de las leyes y de cómo aprovecharse de ellas: En Estados Unidos existía una ley federal que limitaba los pagos de fundaciones privadas-fondos manejados por sus propios propietarios- a un 5% anual. Es decir con 1000 millones captados el límite de retiradas se limitaba a un importe de 50 al año lo que aseguraba que el principal durase 20 años. El regulador suele ir  por detrás de los defraudadores.

Cuando hay tanta gente controlando, la realidad es que parece ser que nadie lo hace porque todo el mundo supone que hay un ente superior responsable y claramente en ocasiones o no lo hay o no hace bien su trabajo.  Esperemos que el próximo año ningún inversor se vea atrapado en un esquema de fraude como el de Madoff, para lo que todos tenemos que ser más responsables y exigentes.

Feliz 2019

29
Nov

Another day in Paradise: San Francisco

Escrito el 29 noviembre 2018 por Mikel Aguirre en Economía de EEUU

Con la economía europea llena de incógnitas para el 2019, se comenta últimamente con profusión los sólidos datos de crecimiento esperados para la norteamericana (2,9% frente al 1,9% del viejo continente) que a finales del 2018 tiene una tasa de desempleo en mínimos de las últimas cinco décadas (3,7% frente a un 6,2% de media de desempleados desde 1969)

Como el PIB y la renta per cápita son variables muy útiles pero dejan fuera de su ámbito de valoración, cuestiones tan básicas para los ciudadanos como el nivel de educación, de salud o de felicidad sería interesante analizar si lo que está sucediendo últimamente en San Francisco sería asimilable en cualquier ciudad media europea

El estado de California  (cuyo nombre deriva de una novela de caballerías española de principios del siglo XVI) es la primera economía en referencia al PIB de los Estados de la Unión, con una renta per cápita de cerca de USD 60.000 frente a los 50.000 de media en el país.  Del denominado estado dorado (Golden State) la zona más pujante económicamente es el área de San José, San Francisco y Oakland  que combina a 12 condados (counties).  San José incluye Santa Clara donde está situado Silicón Valley la cuna y líder del desarrollo tecnológico mundial de las últimas décadas.  Si esta área fuese un país sería el 17 del mundo por volumen del PIB con una población de unos siete millones.

Cualquiera que haya visitado San Francisco ( alrededor de800.000 habitantes) en los últimos años se habrá dado cuenta que un problema rampante de la ciudad es la cantidad ingente de los sin techo que hay en una ciudad que básicamente vive del turismo y de las punteras empresas tecnológicas.

El Homeless o sin techo es algo que podemos encontrar en muchas ciudades norteamericanas, pero ¿qué ha sucedido en San Francisco para que esta cuestión haya escalado últimamente de una manera tan exponencial?:

Hace un lustro 500 compañías del sector tecnológico (Twitter y otras como Zynga, Airbnb , Ebates, Pinterest, Dropbox ,Yelp o, Square) desplazaron su centro de operación de Silicón Valley a San Francisco.

Lo que evidentemente fue una buena noticia desde el punto de vista de inversión y crecimiento económico con la implantación de un gigantesco Hub Tecnológico ha traído una consecuencia oscura fruto de la oferta y demanda, principalmente de la vivienda.  Intentar compra una resulta muy complicado y el alquiler de un apartamento de dos habitaciones cuesta una media de USD2.800 al mes. Muchos ciudadanos de la ciudad se desplazaron 20 Km hasta Oakland buscando viviendas más asequibles (Igual que sucedió previamente con Brooklyn y Manhattan) pero el desfase entre las necesidades de vivienda y la oferta ha hecho que los precios hayan seguido una escalada que no parece tener fin.

Una ciudad que es la tercera del mundo el albergar el mayor número de multimillonarios (tras Nueva York y Hong) tiene unos 8.000 ciudadanos viviendo en la calle.  ¿Alguien se imagina un volumen igual de sin techo en Turín, Marsella, Valencia o Ámsterdam?  Es importante replicar las consecuencias positivas del boom tecnológico en la llamada The City pero evitando a toda costa que el 1% de los ciudadanos se vean forzados a vivir en la calle.

14
Nov

London Calling: Los primeros ministros ingleses

Escrito el 14 noviembre 2018 por Mikel Aguirre en Economía Global

Winston Churchill anunció a los ciudadanos de su país el 08 de Mayo de 1945 que habían salido victoriosos de la Segunda Guerra Mundial. El 5 de Julio del mismo año Clement Attlee del Partido Laborista gano las elecciones generales con un 49% de los votos frente al 36% de su contrincante. En menos de dos meses, el único primer ministro inglés que ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura  (1953) pasó de ser elogiado como un gigante político a abandonar su  puesto al mando del ejecutivo inglés.

El 3 de Mayo de 1979 Margaret Thatcher ganó las elecciones generales del Reino Unido convirtiéndose en primera ministra. Durante los primeros años de la década de los ochenta sus medidas económicas y la victoria en la guerra de las Malvinas consiguieron su reelección en el 09 de junio de 1983. En 1987 accedió a su tercer mandato. En 1990 Geoffrey Howe, el único miembro activo de su gabinete original dimitió por la negativa de Thatcher a avanzar en la adopción de una moneda única en Europa. Unas semanas después, el 22 de noviembre,  dimitió al considerar que no tuvo el apoyo suficiente en la votación interna frente a Michael Heseltine por el liderazgo en el partido conservador.  Tras once años y medio en el puesto uno de los políticos influyentes del siglo XX tuvo que abandonar su cargo.  Su sucesor John Mayor, que quizás es recordado por lograr el alto el fuego del IRA tras veinte años de actividad , perdió con rotundidad las elecciones de 1997 frente a Tony Blair principalmente por la situación de división interna del partido conservador.  Este escocés dio al partido laborista  tres mandatos consecutivos como premier británico pero su final también vino en forma de división tras la ingente contestación interna por la participación de soldados ingleses en las guerras de Irak y Afganistán.  Su sucesor Gordon Brown dimitió el 10 de mayo de 2010 tras perder las elecciones generales contra David Cameron, quien formó un gobierno de coalición con los socialdemócratas, En 2015 ganó las elecciones con mayoría absoluta con un mandato claro para los siguientes cinco años.  El 24 de junio del 2016 tras conocer el resultado del referéndum del Bréxit presentó su dimisión para dejar paso a Theresa May, segunda mujer en ocupar el cargo en el Reino Unido.

Las noticias que hay hoy sobre el acuerdo del gobierno británico y la UE parecen muy optimistas. Con la división, otra vez, que hay hoy en día en el partido conservador y estos antecedentes no es descartable que una de las posibles opciones sea una nueva dimisión.

2
Nov

Bohemian Rhapsody: Etiopia

Escrito el 2 noviembre 2018 por Mikel Aguirre en Economía Global

Una película que va a dar mucho que hablar en este fin de año va a ser el biopic de la banda de música Queen, Bohemian Rhapsody .  Siendo una historia en la que me imagino que la mayoría de los espectadores conoce que el protagonista falleció en la vida real  tiene la habilidad más que destacable,  de terminar en un punto álgido con más de diez minutos de la actuación de la banda en el concierto Live Aid del 13 de Julio de 1985.  Fueron dos conciertos simultáneos en el Estadio de Wembley en Londres y el John F. Kennedy de Pensilvania con una retransmisión televisiva estimada para 1.900 millones de personas que era casi el 40% de la población del planeta en aquella época.  Se estima que se logró recaudar unos GBP150M  por estos dos conciertos y otros similares (en Alemania Occidental, Japón, la Unión Soviética o Canadá) que tuvieron lugar el mismo día.

El origen de aquel evento fue el reportaje de la BBC del 23 de Octubre de 1984 sobre el hambre en Etiopia. Lo que fue descrito como una hambruna bíblica del siglo XX motivo el sencillo de estrellas inglesas  “Do they know it´s Christmas “que sirvió para recaudar GBP 8M en aquellas Navidades y el álbum “We are the world” con cantantes norteamericanos que vio la luz el 7 de Marzo de 1985 recaudando unos USD 63M de la época.

¿Cómo se encuentra Etiopia en la actualidad?

Si bien siempre se destaca la disminución de la pobreza en este país del este de África de casi 100 millones de habitantes hay que destacar que su PIB per cápita actual es de USD795 ¡al año! con una población de más de 55 años que sólo supone el 5% del total

¿Cuáles son los fundamentos de la economía etíope actualmente?

Se trata del segundo país más poblado de África, después de Nigeria y cabe destacar que de los 188 países que forman parte del FMI ha tenido una tasa de crecimiento económico entre el 8 y el 11% desde el 2006.

¿Por qué sigue siendo entonces hoy en día uno de los países con menor renta a nivel mundial?

Son fundamentales tres aspectos:

En primer lugar el punto tan bajo de partida, desde el punto de vista económico. Es decir cuando nos llevamos las manos a la cabeza por crecimientos del 2% en países de USD 30.000 hay que considerar que con un 10% de crecimiento en una economía con una renta per cápita de  USD 800, tardaran más de una década en alcanzar los USD 2.000.

En segundo lugar el 70% de los trabajadores siguen empleados en el sector agrícola con lo que la dependencia del clima es muy importante. En el 2015 sufrieron la peor sequía en treinta años (desde más o menos el Live Aid) por el fenómeno climático denominado El niño que afectó a 8,2 millones de etíopes en una extensa área del tamaño aproximado de Reino Unido, creando una situación de inseguridad alimentaria, que volvió a hacer al país dependiente de la ayuda del gobierno y otras organizaciones internacionales. Los grandes avances logrados en la seguridad alimentaria, educación y salud a lo largo de la década precedente se volvieron a poner en peligro.

Finalmente señalar que el cantante de Queen murió de un virus del que poco se habla ya en los medios occidentales, pero que tiene infectados a más de 600.000 habitantes del país Africano  causando unas 15.000 muertes al año.

¿Sería posible un Live Aid hoy en dia?

En tiempos de internet y redes sociales parece poco probable y es una pena porque el problema sigue estando dónde lo dejamos hace más de tres décadas.

 

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