1
mar

Menores precios y más crecimiento económico

Escrito el 1 marzo 2015 por Rafael Pampillón en Economía española

Ayer el INE adelantó la evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC) durante este mes de febrero que ha vuelto a disminuir por octavo mes consecutivo. Otros indicadores de precios de la economía española que se han conocido esta semana muestran la misma tendencia: a) durante el mes de enero el Índice de Precios Industriales se redujo un 2,8% anual, fundamentalmente a consecuencia del descenso en los precios de la energía (-10,4%); y b) en el año 2014 el deflactor implícito del PIB fue negativo (-0,5%) por primera vez en toda la serie histórica iniciada en 1996. 

 ¿Estamos en deflación?

Aunque los precios continúen disminuyendo durante algún tiempo, no podemos afirmar que la economía española haya entrado en un proceso deflacionario. Recordemos que la deflación es una caída persistente de los precios (más de un año), generalizada (afecta a los precios de la mayoría de los bienes y servicios) y significativa (caídas superiores al 2%). En este sentido, España no está en deflación. Pero, además, la deflación se caracteriza porque genera en las familias y en las empresas expectativas de futuras reducciones de precios que les animan a retrasar las compras de bienes de consumo y de inversión a la espera de que sigan bajando los precios. Sin embargo, esto no está sucediendo. Los datos de Contabilidad Nacional publicados este jueves por el INE muestran que en 2014 la demanda de bienes de consumo y de inversión crece cada vez con más fuerza. En el cuarto trimestre del año pasado el consumo de las familias aumentó un 0,9% trimestral de modo que se mantuvo en torno al 1% en los últimos tres trimestres del año pasado. Por su parte la inversión en bienes de equipo creció un 12,2% en el conjunto del año 2014. 

La demanda externa crece 

A corto plazo, los precios continuarán reduciéndose debido a la bajada del precio del petróleo. Sin embargo, a medio plazo, la buena marcha de nuestra economía nos invita a pensar que los precios volverán a subir. Por el momento, los menores precios están favoreciendo nuestras exportaciones de bienes y servicios y facilitando la consecución del superávit de la cuenta corriente. Efectivamente en 2014,  junto con el buen comportamiento del consumo y de la inversión en bienes de equipo, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron un 4,2% entre otros motivos gracias a la caída de  los precios españoles. La devaluación interna que sufre la economía española desde hace años está permitiendo que las exportaciones crezcan muy por encima de la producción nacional de tal forma que han pasado de representar el 24% del  PIB español en 2009, al 32% en 2014.  

Prevemos que este aumento de las exportaciones proseguirá en 2015 como consecuencia a) de la reducción de los costes empresariales, especialmente en lo que se refiere al abaratamiento de la energía, b) de la mayor competitividad de los productos españoles en los países que están fuera de la Unión Económica y Monetaria gracias a la depreciación del euro, y c) de las exportaciones dentro de la propia zona de euro ya que nuestros precios son cada vez más bajos que la media del conjunto de esos países.  

La inversión en vivienda aumenta

Este aumento de las exportaciones y del consumo está exigiendo una mayor inversión en bienes de equipo y en construcción. Efectivamente, según la Contabilidad Nacional, durante el cuarto trimestre de 2014 la producción de bienes de equipo aumentó por décimo trimestre consecutivo. Por su parte la inversión en construcción, que se redujo drásticamente durante la crisis, ha vuelto a crecer tanto en el segundo trimestre del año pasado (+1,3%), como en el tercero (+0,5) y en el cuarto (1,4%).

En este sentido, esta semana el Ministerio de Fomento informó de que en el cuarto trimestre del año se produjo un aumento de los precios de la vivienda del 0,5% respecto al tercer trimestre, el primer crecimiento positivo desde que comenzó la crisis y una consecuencia de la mayor demanda de inmuebles. Así, según los últimos datos del INE, en el conjunto del año 2014 se constituyeron 3.300 hipotecas más que el año anterior y el importe total contratado fue un 10% mayor. Una señal clara del aumento de la demanda interna y otro indicio de recuperación que también contribuye a pensar que no estamos en deflación ya que los agentes económicos no están esperando a que sigan bajando los precios, en este caso de la vivienda, para comprar más barato.

Perspectivas para 2015

En definitiva parece que, de forma más rápida de lo previsto, la economía española se recupera. Según nuestras previsiones el PIB crecerá en este primer trimestre del año un 0,8%, una décima más que en el cuarto trimestre. Sin embargo, la gran asignatura pendiente de la economía española sigue siendo la grave situación del mercado laboral. Pero en este terreno también hay motivos para el optimismo. Así, según los datos de la Contabilidad Nacional que estamos comentando, en 2014, se crearon 440.000 empleos. Este ha sido el ritmo de aumento más intenso desde 2008 y ha supuesto 392.100 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo. Parece que el prolongado ajuste en los salarios que ha venido soportando la economía española durante la larga crisis (cinco años) ha contribuido a mejorar la capacidad competitiva de la economía. Un proceso muy duro para trabajadores y empresarios pero que se ha visto recompensado por el aumento del empleo, de las exportaciones y del consumo. Afortunadamente, está devaluación interna está llegando a su fin y las caídas de los costes laborales unitarios son cada vez menores (-0,1% interanual en el cuarto trimestre del año pasado).

No hay duda de que nuestro mercado laboral no es algo de lo que podamos estar orgullosos pero, poco a poco, va mejorando y lo hace al compás de los avances que se están produciendo en el conjunto de la economía.

Crecimiento con caídas en los precios

Pero, ¿a qué se debe que la economía esté creciendo durante los últimos siete trimestres (si incluimos el primero de este año) a la vez que los precios disminuyen? La respuesta está en que: 1º) la utilización de la capacidad productiva existente sigue siendo baja con respecto a la fase expansiva que experimentó la economía española en el periodo 1997-2007; 2º) las políticas monetarias expansivas e inflacionistas adoptadas por el Banco Central Europeo no están contribuyendo, por ahora, a que los precios en la Eurozona aumenten; 3º) la internacionalización de la economía española la está obligando a competir con países emergentes que producen a costes más bajos y, por tanto, venden a menores precios. Una prueba de ello es que mientras que los precios de los servicios aumentan, ya que están menos expuestos a la competencia internacional, los precios de los bienes industriales bajan porque tienen más facilidad para ser exportados. El motivo es que es más fácil sustituir los productos industriales españoles por los producidos en otros países que sustituir los servicios.

Así las cosas, parece que este año 2015 será mejor para el crecimiento económico y el empleo que el año pasado ya que gozaremos de: 1) la rebaja de los impuestos, b) una política monetaria más expansiva y, por tanto, mejores condiciones de crédito para las empresas y familias; c)  la depreciación del euro y d) el bajo precio del petróleo.

En resumen: la economía española crece más rápidamente de lo previsto y, por ahora, con poco riesgo de deflación. Efectivamente, el dinamismo que presenta el consumo privado, la inversión y el empleo muestra que ni los consumidores ni las empresas parecen estar postergando sus decisiones de consumo e inversión, sino más bien lo contrario.  

No obstante, hay que estar prevenidos. La deflación es un escenario que, aunque parezca poco probable, podría tener graves consecuencias para nuestra economía. Efectivamente, la tendencia hacia la deflación puede ser negativa si la caída de precios se generaliza a la mayor parte de los precios, se alarga en el tiempo y aumenta en intensidad. Pero por ahora los menores precios son una buena noticia para nuestra economía, ya que se deben a la bajada del precio de la energía, y suponen una ganancia de poder adquisitivo para los consumidores, a la vez que un aumento de competitividad para nuestras exportaciones. 

Fuente: Rafael Pampillón y Cristina Mª de Haro. “Menores precios y más crecimiento económico”. Expansión, 28 de febrero de 2015. Pagina 43.

27
feb

En ocasiones colegas, amigos, alumnos, periodistas, etc. preguntan sobre la estructura sectorial de la producción y del empleo en la economía española. Los datos de Contabilidad Nacional publicados ayer por el INE (y también los de la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2014 publicados en el mes de enero de este año) permiten actualizar esa información al año 2014. Te la pongo a continuación por si te puede ser útil.

Cuadro1: Estructura del PIB por sectores económicos en España (en %).
Año Agricultura y pesca Industria y energía Construcción Servicios
1970 11,0 34,0 8,8 46,3
1980 7,0 28,6 7,9 56,5
1990 5,5 25,1 8,8 60,6
2000 4,4 20,9 8,3 66,4
2005 3,1 18,4 11,6 66,8
2009 2,5 15,1 10,7 71,7
2010* 2,7 15,6 10,1 71,6
2010** 2,6 16,1 11,9 69,3
2011 2,7 16,9 11,5 69,0
2012 2,5 17,4 8,6 71,5
2013 2,6 17,5 7,8 72,1
2014 2,5 17,5 5,6 74,4
*Base 2000; ** Base 2008. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Contabilidad Nacional del INE.

En el cuadro 1 se observa cómo en España desde 1970 y hasta 2009, se registra una disminución paulatina de la contribución de la industria en el PIB, mientras que el sector servicios ha ido adquiriendo una importancia creciente con el transcurso del tiempo.

Desde el año 2010 la construcción es el sector que más porcentaje pierde en el PIB: 11,9% en 2010 al 5,6% en 2014.

La industria, que tuvo una fuerte contracción hasta el año 2009, empieza a recuperar participación a partir del año 2010: pasa de representar el 15,1% en 2009 al 17,5% en 2013 y 2014. Por tanto, desde 2009, la industria ha recuperado en parte la participación que había perdido en la estructura económica de los sectores económicos.

En el cuadro 1 también se observa cómo, en España, desde 1970 el sector servicios ha ido adquiriendo una importancia creciente con el transcurso del tiempo pasando de representar el 46,3% del PIB en 1970 al 74,4% en 2014. Esta terciarización es habitual en el proceso de desarrollo económico de la mayoría de los países. En este sentido, además, España es muy competitiva en el sector servicios, buena parte de la inversión española en el exterior está en los sectores bancario, distribución, ingeniería, gestión y construcción de infraestructuras (aeropuertos, autopistas, etc.), gestión de aguas y basuras, hoteles, producción y distribución de energía, energías renovables, seguros, telefonía, etc.

En el año 2014, ganan participación en el PIB los servicios, en cambio la industria mantiene la participación que en 2013. La agricultura y la construcción pierden presencia en la producción nacional.

Cuadro 2. Estructura del empleo de la economía española (en %).
Año Agricultura y pesca Industria Construcción Servicios
1970 29,3 25,3 8,9 36,5
1980 18,6 27,2 9,3 44,9
1990 11,5 23,7 9,9 55,0
2000 6,6 20,0 11,2 62,3
2005 5,3 17,3 12,4 65,0
2007 4,6 16,0 13,3 66,3
2009 4,2 14,4 9,7 71,7
2010 4,4 14,2 8,5 72,8
2011 4,5 14,2 7,2 74,1
2012 4,6 14,0 6,4 75,0
2013 4,7 13,6 5,8 75,9
2014 4,1 13,9 5,9 76,1
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE.

En el cuadro 2 se observa cómo en España, desde 1980 y hasta 2013, se registra una disminución paulatina de la contribución de la industria al empleo. Así, mientras que la población empleada en el sector servicios ha ido aumentando su porcentaje sobre el total de los trabajadores ocupados, en cambio la industria ha ido reduciendo su participación. El cuadro muestra también la caída espectacular de la participación del sector de la construcción en el total del empleo, hasta el año 2007. Sin embargo, el año pasado tanto la construcción como la industria han recuperado ligeramente su participación en el empleo.

En definitiva, en el año 2014 ganan participación en el empleo la industria, la construcción y los servicios y pierde la agricultura.

25
feb

Hoy el INE ha publicado los indicadores definitivos del sector español de alta tecnología del año 2013. Se trata de información relevante y muy detallada del comportamiento de los sectores manufactureros de construcción, aeronáutica y espacial, maquinaria de oficina y equipo informático, material electrónico, equipos y aparatos de radio, TV y comunicaciones, productos farmacéuticos, instrumentos científicos, maquinaria y material eléctrico, productos químicos, maquinaria y equipo mecánico y armas y municiones.

En este post nos vamos a fijar solamente en el comercio exterior.

Cuadro: Comercio exterior español de productos de alta tecnología (en millones de euros)

Año Exportación (X) Importación (M) Saldo Cobertura X/M (%)
2005 9.110 24.779 -15.669 37
2006 8.380 25.849 -17.469 32
2007 8.024 27.598 -19.574 29
2008 7.842 27.852 -20.010 28
2009 7.790 19.903 -12.113 39
2010 9.144 22.685 -13.541 40
2011 10.432 21.104 -10.672 50
2012 11.398 19.874    -8.476 57
2013 12.870* 19.682    -6.758** 65*

*Máximo histórico. ** Mínimo histórico Fuente: INE 2015.

Por lo que se refiere al comercio exterior, las exportaciones españolas de productos de alta tecnología alcanzaron en 2013 su máximo histórico: 12.870 millones de euros (ver cuadro), lo que supone un aumento del 13% con respecto a 2012.

Por su parte y como consecuencia del deterioro de la economía española durante ese año y especialmente de la demanda interna en 2013, las importaciones cayeron situándose en 19.682 millones de euros, una disminución del 1,2% respecto al año anterior (ver cuadro).

La balanza comercial de productos de alta tecnología arrojó un saldo negativo de 6.758 que es el menor de toda la serie histórica iniciada en 2005 (ver cuadro). Como consecuencia, la tasa de cobertura del comercio exterior de la industria de alta tecnología fue de 65%, por lo que alcanzó su record histórico. En 2012, por cada 100 euros que importamos de productos de alta tecnología exportamos 65 euros cuando en 2008 (mínimo de cobertura de la serie histórica) eran 28.

Estos datos señalan una mejora en la competitividad del país; tanto más en cuanto que el sector de alta tecnología se caracteriza por una rápida renovación de conocimientos, muy superior a la de otros sectores, ya que dada su elevada complejidad exige un continuo esfuerzo en investigación.

24
feb

Debate entre la recuperación y las sombras populistas

Escrito el 24 febrero 2015 por Rafael Pampillón en Economía española

Hoy comienza el Debate del Estado de la Nación donde el presidente Mariano Rajoy insistirá, en sede parlamentaria, en la buena situación y el futuro de la economía española. Además de los asuntos económicos, que se explican en este artículo, el debate también tratará de otros aspectos como son: la lucha contra la corrupción y la agenda social.

¿Qué argumentos esgrimirá el presidente del Gobierno en su comparecencia? Comentará la considerable mejora de la situación económica poniendo de relieve que las reformas de los últimos años han tenido un efecto fulminante en la reducción de los grandes desequilibrios de la economía española. Desde hace un año se ha producido más empleo, mayor crecimiento económico, menor déficit público y equilibrio en la balanza de pagos.

El mercado de trabajo

No hay duda de que en el debate se hablará del comportamiento del mercado laboral en 2014. La evolución ha sido favorable. Recordemos que solo hace dos años España tenía un nivel de paro creciente a la vez que se producía una fuerte destrucción de empleo. Sin embargo, el año pasado se crearon 440.000 puestos de trabajo y el ritmo de la contratación indefinida creció con fuerza. También se espera que se debata sobre la reforma laboral, tanto con el objetivo de demonizarla en unos casos como con la intención de continuar haciendo cambios con el fin de facilitar todavía más la recuperación económica y del empleo, en otros.

Los dos grandes ausentes en el Hemiciclo serán los partidos emergentes de Ciudadanos y, sobre todo, Podemos. En ambos casos ya han esbozado su recetario para el mercado laboral. El partido de Albert Rivera defiende reformar más el mercado laboral con un modelo de contrato único indefinido que sustituya a las modalidades actuales y que cuente con una indemnización por despido creciente en función del tiempo trabajado. Una medida de flexibilización que sigue la misma dirección que la emprendida por el PP. En 2013 el Gobierno redujo el número de contratos posibles, pasando de 42 tipos a 4 –indefinido, temporal, formación y aprendizaje y prácticas–. Unificar la contratación es un paso más en la consecución de un mercado de trabajo más eficiente, justo y transparente.

En cuanto a Podemos, que tampoco tiene representación parlamentaria, su líder, Pablo Iglesias, dará un mitin para replicar la intervención de Rajoy, es previsible que vuelva a utilizar su lado más populista para plantear un modelo laboral insostenible que sólo puede tener como consecuencia una rigidez extrema en el mercado y, por tanto, el aumento imparable de los costes laborales, lo que significa pérdida de competitividad de nuestras exportaciones, una caída en el crecimiento económico y el aumento del desempleo.

La mejora del bienestar

En el Debate de hoy, el presidente Rajoy también detallará cómo las mejores condiciones económicas ya están teniendo notables efectos sobre la vida diaria de muchos ciudadanos. Además de la mejora en el empleo se observa un avance en el mercado de la vivienda: en el año 2014: la compra de vivienda aumentó por primera vez en tres años y lo hizo en un 2,3%. Efectivamente, la economía crece. Es más, para este primer trimestre del año se espera un crecimiento del PIB del 0,8%, una décima más que el cuarto trimestre del año pasado, lo que significaría que la economía española está teniendo una velocidad de crucero del 3,2% anual por lo que en el conjunto del 2015 se podría superar con facilidad el 3% de crecimiento. Ello se debe a que la demanda interna se está fortaleciendo, el consumo aumenta, y los ciudadanos están recuperando parte de la capacidad adquisitiva que perdieron durante la crisis, no sólo por el aumento del empleo sino también como consecuencia de la caída de los precios de los bienes de consumo españoles. Una situación deflacionaria que viene provocada por la notable caída de los precios del petróleo y que reduce todavía más los costes empresariales y beneficia la competitividad de nuestra economía. Favorece, por tanto, el aumento de la producción española y la creación de nuevos puestos de trabajo.

Este mayor crecimiento de la economía viene de la mano del aumento del crédito. Recordemos que hace dos años el sistema financiero español se estaba reestructurando y era objeto de rescate por parte del Frob. Ahora, en cambio, nadie duda de que nuestros bancos han demostrado saber hacer frente a las dificultades, han mejorado su solvencia y se encuentran entre las entidades más sólidas de la UE. 

Finanzas públicas

Hace dos años, el déficit público español era el cuarto más acusado de la Unión Europea: se situó en el 7,1% del PIB. Sin embargo, en 2014 podría haber caído hasta el 5,6%. Un avance hacia la estabilidad presupuestaria que no habría sido posible sin el necesario control de gasto público de los últimos años. En definitiva, es innegable que los desequilibrios de la economía española se han reducido y en el caso de la balanza por cuenta corriente arroja saldos positivos. Por tanto, la situación económica de España que puede exhibir Rajoy en este debate del Estado de la Nación es mucho mejor de la que había hace un año.

¿Por qué hay una mejoría?

El consenso económico de PwC que se publicó ayer explica por qué está mejorando la economía española y parece que lo va a seguir haciendo en el futuro. Esta publicación pregunta trimestralmente a un grupo estable de ejecutivos de empresa y expertos económicos sobre la evolución futura de la economía española y mundial; la edición del primer trimestre de este año es el resultado de una encuesta elaborada a partir de 123 respuestas.

Sobre las tensiones cambiarias, los encuestados esperan que el tipo de cambio euro-dólar se deprecie todavía un poco más hasta llegar quizá a la paridad de 1 dólar 1 euro. Un trabajo reciente de Sosvilla-Rivero y Ramos-Herrera (“On the forecast accuracy and consistency of exchange rate expectations: the Spanish PwC”) publicado en la revista Survey Applied Economics Letters demuestra que el Consenso tiene una capacidad predictiva del tipo de cambio bastante significativa para los siguientes dos trimestres por lo que podemos esperar que se alcance la paridad citada a lo largo de este año. Y esto es importante porque la considerable depreciación de la moneda única frente al dólar que se viene produciendo desde hace más de un año ha favorecido que el año pasado la economía española alcanzase otro récord de exportaciones: 240.000 millones de euros. Este importante aumento de las exportaciones (+2,5% anual) ha conseguido que el déficit comercial en 2014 haya sido sólo de 24.500 millones de euros. Además, la caída del euro ha permitido una mayor diversificación geográfica de los productos españoles en el exterior. Así las exportaciones españoles dirigidas a mercados no comunitarios crecieron un 7% entre diciembre de 2013 y diciembre de 2014. El aumento de las ventas a algunos mercados ha sido verdaderamente espectacular, como por ejemplo: Estados Unidos (36%), Japón (32%) y Turquía (67%). También crecen con fuerza las exportaciones de servicios. Por lo que se refiere a los servicios turísticos, sólo en el mes de enero llegaron a nuestro país 3,2 millones de turistas extranjeros, un 3,6% más que hace un año. Este ha sido el mayor dato de la serie histórica, de acuerdo con los datos de Frontur.

Estas ventas de bienes y servicios al exterior son consecuencia de la mayor competitividad de España y también del mayor crecimiento de la económica mundial. El Consenso de PwC considera que la situación económica del mundo está mejorando y lo seguirá haciendo en el futuro. Se fortalecen especialmente las economías de Estados Unidos y China y también la de la Unión Europea. Además, los últimos datos de Japón señalan que en el cuarto trimestre del año pasado la economía nipona creció un 0,6%, apoyada en un considerable crecimiento de las exportaciones del 2,7%. Parece ser que Japón, por fin, ve los efectos de las tres políticas económicas aplicadas por su Primer ministro Shinzo Abe, las Abenomics (reforma fiscal, política monetaria expansiva y reformas estructurales).

También los encuestados en el Consenso han opinado sobre el mercado laboral español y la mayoría reconoce que las reformas de los últimos años han conseguido aumentar el empleo por encima incluso de la producción. Asimismo, más de la mitad de ellos cree que si queremos aumentar el nivel de empleo las reformas deben continuar.

Sin embargo, aunque desde el punto de vista económico este año se presenta favorable, hay riesgos y factores de inestabilidad. Los expertos consultados por PwC consideran que lo que más condicionará el futuro económico a corto plazo es la creciente inestabilidad geopolítica y en cambio dan menos importancia a la crisis financiera, que en los Consensos anteriores era la que determinaba las expectativas sobre la economía.

Fragmentación política

España tiene, además, un riesgo político añadido, que aporta una inestabilidad a la buena marcha de la economía. De hecho, un 63% de los encuestados por PwC está de acuerdo o muy de acuerdo en que, si no fuera por las incertidumbres políticas, el resto de factores impulsarían con más brío el crecimiento de la economía española.

Ciertamente que la situación política es ahora mucho más complicada y heterogénea que hace un par de años: el PP está bajando en las encuestas, el PSOE se desangra, Podemos se ha instalado como tercera fuerza política y Ciudadanos se está convirtiendo para muchos votantes de centro derecha en su opción preferida para ser representados en el Congreso de los Diputados.

En dos años hemos pasado de una situación políticamente estable, con una mayoría absoluta del PP, pero económicamente desastrosa, a otra mucho más inestable desde el punto de vista político aunque mucho más halagüeña desde el punto de vista económico. Sin embargo, la buena marcha de la economía española, junto con las complicadas negociaciones de Grecia con sus socios europeos y la Troika, parece que están desinflando a Podemos.

Los ciudadanos españoles tienen en Syriza un referente de lo que puede o no puede hacer Podemos si ganase las elecciones generales en España. Los votantes se van dando cuenta de que votar a un partido con un programa político con promesas que no se pueden cumplir les puede provocar desengaño y frustración. De ahí que hoy el Presidente Rajoy y otras fuerzas políticas deban señalar que un cambio político que genere un gobierno heterodoxo, populista y manirroto podría poner en entredicho la solvencia de la economía española, dificultar considerablemente su financiación y echar por tierra los logros conseguidos en los últimos años.

Así las cosas y pese a la incertidumbre política, se puede decir que en conjunto la situación española ha mejorado y lo seguirá haciendo en el futuro. En el debate de hoy el Gobierno pondrá encima de la mesa y explicará a los diputados los logros alcanzados por su política económica y el esfuerzo de los españoles: equilibrio exterior, crecimiento económico, mejora del mercado inmobiliario, más empleo de la mano de obra y reducción del déficit. Pero, además, es de esperar que expondrá también lo que me parece más importante: que se seguirá en el camino emprendido de las reformas. Mantenerse en ese camino es fundamental, intensificando más la reforma del mercado de trabajo, reducir más los impuestos, mejorar la formación profesional y reconversión de oficios y cambiar el sistema de incentivos a la I+D+i. Se debe, además, seguir liberalizando los sectores intervenidos o regulados como energía, transporte por ferrocarril, telecomunicaciones, horarios comerciales y servicios profesionales con el fin de mejorar la situación económica y el bienestar de

Fuente: Rafael Pampillón. “Debate entre la recuperación y las sombras populistas”. Expansión, 23 de febrero de 2015, páginas 22 y 23.

23
feb

Igualdad de género en los Oscars

Escrito el 23 febrero 2015 por Patricia Gabaldón en Uncategorized

El domingo, Patricia Arquette en su discurso al recoger el Oscar a la mejor actriz secundaria mencionó muchos nombres a los que agradecer y terminó con un alegato a la igualdad de salarios entre hombres y mujeres. Gracias a Patricia Arquette, la relevancia de esta diferencia se pone como titular en los periódicos del mundo.

La brecha salarial no es una leyenda. En la mayoría de los países desarrollados las mujeres están concentradas en sectores donde los salarios son más bajos, pero, además, incluso dentro de profesiones similares, las mujeres ganan menos que sus colegas masculinos. Mucho se ha estudiado al respecto: diferencias de carácter, diferencias en el uso del tiempo, diferencias en la experiencia laboral, etc. Sin embargo, es muy improbable que estos motivos justifiquen en su totalidad la diferencia salarial entre hombres y mujeres dada la importante diversidad dentro de los dos colectivos.

El Gender Gap Index que realiza el World Economic Forum muestra una mejoría global en la situación de las mujeres en el mundo en los 9 años que lleva realizándose. Sin embargo, tal y como explica el informe, este avance procede mayoritariamente del aumento de la presencia de mujeres en las esferas políticas y de liderazgo. Pero si nos fijamos con un poco más de detalle en los subíndices, en el relativo a la participación económica (Economic Participation and Opportunity) ningún país del mundo presenta igualdad de salarios. Además hay pocas sorpresas: los países escandinavos son los mas igualitarios en este aspecto y los países menos desarrollados los menos. En el índice global, esta diferencia entre el salario de hombres y mujeres que hacen trabajos similares es del 62%. Y es verdad que muestra una tendencia a la baja, pero no es nada radical desde luego.

En España, en el 2013, este ratio estaba en torno al 54%. Y aunque la correlación no es directa, hay muchas más mujeres que hombres con educación terciaria (un 22% más). Muchos otros motivos además de la educación pueden estar detrás de estas diferencias salariales pero, en cualquier caso, estamos hablando de cifras difíciles de justificar (y de entender). Solo para que tengamos un poco más de información de España, el mes que viene (marzo 2015) termina el plazo “voluntario” – 8 años- que la Ley de Igualdad de 2007 impuso para la creación de paridad dentro de los consejos de administración. El porcentaje medio durante el año pasado en lo que a representación de mujeres en consejos se refiere fue del 15,6%. De nuevo, inferior al 40% propuesto inicialmente. Y es verdad que las cifras han mejorado, pero estamos lejos de una potencial igualdad en la representación de los dos géneros en las altas esferas económicas.

La desigualdad en estos ámbitos está muy relacionada y lastra el potencial de los países para crecer, ya sea por no aprovechar mano de obra cualificada o por la injusticia social que implica la falta de expectativas positivas generadas a la mitad de la población. Gracias Patricia Arquette por recordarnos que no nos debemos olvidar de este tema.

21
feb

El Origen de los paraísos fiscales: El caso de Luxemburgo

Escrito el 21 febrero 2015 por Miguel Aguirre en Política fiscal

Cuando cualquier lector de estas líneas compra un libro en Europa en Amazon se encuentra haciendo negocios con una compañía con su sede social en Luxemburgo.  Al descargarse el último disco de su grupo favorito en itunes , el aviso legal le indicará que está haciendo negocios con una firma localizada en el mismo sitio.  Y si habla utilizando, Skype sucederá lo mismo.

En un país de poco más de medio millón de habitantes hay censados más de 148 bancos de 27 países y 40.000 empresas. Incluyendo más de 200 firmas estadounidenses.  Es un país-negocio creado hace poco más de 40 años, ya que hasta los años setenta, el Gran Ducado de Luxemburgo era conocido principalmente por la calidad y relevancia de sus empresas productoras y manipuladoras del acero.  Recordemos que fue uno de los seis países fundadores de la Comunidad Europea del carbón y el acero en 1951, que seis años después se convertiría en la Comunidad Económica Europea.  Cuando vieron en los setenta que la crisis económica afectaba al sector del acero, decidieron convertir el pequeño país en un centro de atracción de inversiones extranjeras, ofreciendo a empresas del mundo entero la posibilidad de ahorrar millones en sus impuestos anuales.  Y la estrategia funcionó ya que es el segundo país como centro de inversión de fondos, ¡después de Estados Unidos!: En 2014 se cifra el  importe de los fondos gestionados en el pequeño ducado en 3.000 trillones de dólares, lo que ha convertido al país en el segundo más rico del mundo con una renta per cápita de USD 80.100.

Actualmente todo este sistema se encuentra en tela de juicio, por dos cuestiones principalmente: La crisis financiera internacional del 2008 ha obligado a los gobiernos de todo el mundo a buscar con insistencia más ingresos fiscales y en segundo lugar , hace cuatro meses se filtraron miles de documentos de firmas auditores , LuxLeaks , que indicaban que algunas de las principales empresas del sector habían creado complejas estructuras para que sus clientes invirtiesen en Luxemburgo y se evitaran millones en impuestos en sus países de origen.luxemburgo-desde-el-castillo

¿Qué sentido tienen los paraísos fiscales y aún más aquellos que existen dentro de Europa?  Parece que Suiza, Gibraltar, Luxemburgo, Mónaco, o las Islas de Man o Jersey son como la ausencia de cámaras que ayuden al árbitro en un partido de la Copa de Europa.  Se sabe que el sistema es mejorable pero globalmente parece que es más importante aprovecharse de la posibilidad de un fallo favorable, aunque muchas veces injusto, que de solucionar realmente el problema de fondo.  En Luxemburgo, las autoridades piensan, que si la Unión Europea quiere que cambien su regulación fiscal, también deben hacerlo los otros paraísos mundiales: Bahamas, Granada, Islas Cook, Liberia, Maldivas, Seychelles….

En un mundo globalizado el dinero siempre se moverá hacia aquellos destinos que prometan una menor tributación.  Esto es un problema global de difícil resolución con parches parciales .  Según se ha publicado en la prensa española de las 467 sociedades que las empresas cotizadas españolas tienen en territorios “off shore” el 28% se encuentran en estado norteamericano de Delaware.  El que esté libre de pecado….

19
feb

¿Qué esperar de la economía española en 2015?

Escrito el 19 febrero 2015 por Rafael Pampillón en Economía española

Hay una opinión prácticamente generalizada de que la actividad económica de España está teniendo, en los últimos meses, su mejor comportamiento de los últimos siete años. Por ese motivo se reduce el desempleo y se están revisando al alza los datos de crecimiento económico. Debemos reconocer que las proyecciones económicas han sido, en ocasiones, demasiado pesimistas. Ahora, en cambio, parece que la percepción de los economistas y organismos internacionales sobre nuestro futuro está cambiando a mejor.

España despega en las previsiones

Hace un mes el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó sus previsiones de crecimiento económico para España. Estimó que en este año 2015 se producirá un aumento del PIB del 2% (tres décimas más que lo que anunció el pasado otoño). Esto convirtió a nuestro país en el único de la Unión Económica y Monetaria (UEM), dentro de las grandes economías, que según el FMI registraba una revisión al alza.

A continuación, le tocó el turno a la Comisión Europea (CE) quien confirmó la buena marcha de la economía española y también mejoró las previsiones que había hecho en otoño. Según la CE, la economía española crecerá este año un 2,3% (seis décimas más que su anterior previsión) y en 2016 hasta un 2,5% (tres décimas más). Además, descendió su estimación de la tasa de desempleo hasta el 22,5%, (un punto porcentual menos que en otoño) y calculó que en 2016 caerá hasta el 20,7%, tres puntos porcentuales menos que la tasa de paro de la última EPA la del cuarto trimestre de 2014.

La semana pasada el BBVA también revisó al alza el crecimiento y el empleo de la economía española. Para el Servicio de Estudios del BBVA, la economía española acelerará su crecimiento en 2015 (2,7%, siete décimas más que la previsión que había hecho en enero) y también en 2016 (2,7%). Si se cumplen estas previsiones, serían los mejores dos años consecutivos de crecimiento desde 2006 y 2007. Además, el BBVA espera que se creen más de un millón de empleos en este bienio. Eso quiere decir que con el paso del tiempo el conjunto de la población española tendrá más dinero para gastar en bienes de consumo y en la compra de viviendas.

Toda esta información está en concordancia con el aumento de los indicadores de confianza de los consumidores, inversores y mercados internacionales quienes desde hace tiempo perciben que el futuro de la economía española va a ser cada vez mejor. 

¿Por qué se están revisando al alza las proyecciones económicas de la economía española?

Por el buen comportamiento de los grandes protagonistas de nuestra economía: el mercado laboral, el consumo, la inversión y las exportaciones. El consumo que constituye, en cuantía, el componente más importante de la economía española, crecerá durante este año más del 3%. Y probablemente el próximo día 26 el INE confirmará que en el cuarto trimestre del año pasado el consumo atravesó su mejor momento en siete años, gracias a la mejora del empleo y a la caída en los precios del combustible. Aunque el precio del petróleo lleva unas semanas fluctuando sigue y seguirá estando en niveles bajos al menos durante un año y por tanto beneficiará a la economía española por dos caminos distintos: a) por la vía de la demanda de consumo, porque está dejando más renta disponible a las familias después de pagar el combustible y b) por el lado de la oferta, porque reduce los costes energéticos de las empresas lo que les permite ser más competitivas. 

Alemania y España impulsan el crecimiento 

En 2015, junto al crecimiento del consumo también se esperan más exportaciones por dos razones: 1) porque el debilitamiento del euro está favoreciendo las ventas fuera de la UEM y 2)  porque la recuperación económica de Europa está aumentando nuestras exportaciones a la zona del euro. Así,  según la CE, la zona del euro crecerá este año al 1,3% tras mejorar en dos décimas las previsiones anteriores. Una señal de esta mejoría es que el PIB de Alemania ha experimentado un avance de seis décimas hasta llegar al 0,7% trimestral en el cuarto trimestre del año pasado. Como resultado el superávit de la balanza de bienes y servicios española seguirá creciendo. Y es precisamente ese aumento de las exportaciones y del consumo lo que está tirando de la inversión. Una mayor inversión que está propiciada, no solo por el incentivo que supone para las empresas producir más para satisfacer la mayor demanda de consumo y de exportaciones, sino también porque parece que aumenta la facilidad para conseguir crédito a la vez que bajan los costes empresariales.

Este aumento del consumo, de las exportaciones y de la inversión queda reflejado en el Informe sobre Ventas, Empleos y Salarios en las Grandes Empresas que publicó el jueves la Agencia Tributaria. Las ventas de estas empresas aumentaron el año pasado un 2,4% en media: el primer valor positivo en siete años. Las ventas nacionales aumentaron un 1,7% pero lo más llamativo ha sido el considerable repunte de las exportaciones. En el cuarto trimestre de 2014 se incrementaron a un ritmo de 7,9% impulsadas por la depreciación del euro y permitieron que su tasa de crecimiento media del año alcanzara el 5%.

Por otro lado, estamos convencidos de que este avance económico irá de la mano de más recaudación fiscal lo que contrarrestará la bajada de impuestos que entró en vigor el pasado 1 de enero. Un aumento de la recaudación al que también está contribuyendo la lucha contra el fraude fiscal. El año pasado, la recaudación por control tributario alcanzó un nuevo récord histórico: 12.300 millones de euros, un 12,5% más que lo obtenido en 2013. Así las cosas, prevemos un déficit público para este año del 4,2% del PIB, que es el objetivo fijado en el Programa de Estabilidad y en 2016 también parece probable que se cumpla el objetivo de déficit del 2,8%. A pesar de que se reducen los desequilibrios fiscales la deuda de las Administraciones Públicas seguirá creciendo y alcanzará este año el 100% del PIB. 

Amenazas

La economía española está controlando muchos de sus desequilibrios: aumenta el empleo, la balanza por cuenta corriente está equilibrada, crece la compra de vivienda (un 2,3% en 2014, el primer aumento en los últimos tres años) y el déficit público se reduce, pero no podemos ser complacientes. Hay mucho camino por recorrer. Existen, además, riesgos que podrían limitar el crecimiento en lo que queda del año.

El primero de ellos es que se produzca un periodo largo con inflaciones negativas como consecuencia de los menores precios de las materias primas y de la energía. El viernes, el INE publicó el Índice de Precios de Consumo cayó un 1,3% anual durante el pasado mes de enero. El problema vendría si las caídas de los precios de los combustibles se filtrasen, en rondas de segunda vuelta, en bajadas de precios en otros productos diferentes a los hidrocarburos y se acentuase la deflación. Sin embargo, la inflación subyacente, que no tiene en cuenta los precios de los alimentos y de la energía, está en positivo (0,2%) lo que indica que esa filtración todavía no se ha producido. Se confirma, por tanto que se trata de una deflación buena que se debe, principalmente, al abaratamiento de los componentes más volátiles (alimentos no elaborados y energía).

Existen también otros factores que añaden incertidumbre a la economía española como son: 1) las tensiones geopolíticas (en particular el conflicto en Ucrania) y también el posible agravamiento de la situación en Oriente Medio; 2) la volatilidad en los mercados financieros sobre las dudas en el futuro económico de Grecia y 3) la situación política española en un año electoral convulso y decisivo en el que están surgiendo voces populistas que podrían poner en peligro los avances económicos conseguidos en los últimos años.

Pero a pesar de estas amenazas la economía española, según todas las previsiones, tiene aún muchos bríos y un considerable margen para crecer. Esto es precisamente lo que refleja la OCDE en su reciente publicación de indicadores adelantados (Composite Leading Indicators). El indicador para España alcanzó en diciembre el valor 102,6. Recordemos que si es mayor que cien significa que el crecimiento económico futuro se situará por encima de la tendencia. Así, este indicador consolida más de dos años de crecimientos continuados y es el mejor dato desde que comenzó la serie en el mes de enero de 1976.

Con esta información se puede prever que el trimestre actual está teniendo un crecimiento económico similar o incluso mayor que el del anterior. Ayer el Ministro de Industria, José Manuel Soria, anunció una revisión al alza del crecimiento económico de este año 2015 desde el 2% hasta el 2,5%; se quedará corta.

Además, las empresas continúan disminuyendo sus inventarios y proyectan una expansión de sus ventas para este año mayor que la del año pasado. En definitiva, 2015 va a ser un año bueno, sobre todo para el empleo y por tanto, también para los consumidores que recuperarán la confianza tras casi siete años de penurias económicas.

Fuente: Rafael Pampillón y Cristina Mª de Haro “¿Qué  esperar de la economía española en 2015?”. Expansión, 18 de febrero de 2015.

18
feb

¿Funcionará el QE del BCE vía Depreciación del Euro?

Escrito el 18 febrero 2015 por Daniel Fernández Kranz en Uncategorized

El euro se ha depreciado frente al dólar un 20% desde máximos de marzo del año pasado. Esta depreciación del euro se aceleró a partir de diciembre, cuando se afianzaron los rumores de que el BCE estaba listo para su programa de compra de deuda pública o Quantitative Easing (QE). Cuando el día 22 de enero Mario Draghi anunció un plan ligeramente más generoso de lo esperado, el euro se depreció un 3,4% en una sola jornada, dejando claro que el programa de compra de deuda del BCE tiene un impacto directo sobre el valor del euro. Es más, con los tipos de interés en mínimos históricos, la bolsa parcialmente recuperada, y los gobiernos en procesos de consolidación fiscal, muchos opinan que el único estímulo económico del QE vendrá de la depreciación del euro. Mi opinión, sin embargo, es que se ha tendido a exagerar el potencial de esta vía de estímulo económico.

El argumento tradicional es que un euro débil estimulará la economía de la zona euro porque se reducirán las importaciones y se aumentarán las exportaciones. Sin embargo, esto es así siempre y cuando esas importaciones provengan de países fuera de la zona euro y esas exportaciones vayan a parar fuera de la zona euro. En Europa no todos somos iguales, y en el caso de un euro depreciado unos salen ganando más que otros. En el caso de España, menos de un 40% de nuestras exportaciones van a parar fuera de la zona euro, mientras que ese porcentaje asciende a casi el 60% en el caso de Alemania. Por tanto, a tenor de este dato inicial parece que la depreciación del euro podría beneficiar menos de los esperado y más a quien lo necesita menos (Alemania) en lugar de a quien lo necesita más (España).

Además, los intentos de depreciación del euro por parte del BCE empujarán a otros bancos centrales a implementar políticas similares para que sus monedas no se aprecien en exceso en relación al euro. Todos hemos leído en la prensa los casos recientes de Suecia, Dinamarca o Reino Unido, algunos fijando tipos de interés de reposición negativos con la consiguiente depreciación de sus monedas. Esa guerra de divisas persigue no quedarse atrás en la carrera por abaratar las exportaciones y acaba anulando parte de los efectos positivos iniciales.

Asimismo, si bien es cierto que el euro se ha depreciado frente al dólar, esa misma apreciación del dólar ha venido acompañada por una depreciación de las monedas de países dependientes de un dólar barato (muchos de ellos países emergentes de Asia y América Latina). Cuando la Fed (el banco central estadounidense) anunció en otoño pasado el fin de su QE y la intención de subir tipos, se produjo una huída de capitales desde algunos países emergentes hacia los EE.UU. con la consiguiente depreciación de esas monedas e inestabilidad en las bolsas.

Por último, la depreciación del euro ocurre en un momento en el que bien por motivos económicos o bien por motivos geopolíticos, algunas divisas importantes para el comercio de la zona euro, como por ejemplo el yen y el rublo, se están depreciando rápidamente.

Por tanto, es importante ver la evolución del euro en relación no sólo al dólar sino a toda la cesta de monedas que son relevantes para el comercio de los países de la zona euro. Esto es precisamente lo que se observa en la evolución de la Tasa de Cambio Real Efectiva (TCRE) ó Real Effective Exchange Rate, que publica periódicamente el Bank for International Settlements (www.bis.org). La TCRE mide la cotización de una moneda en relación a una cesta de monedas ‘relevantes’ donde el peso de cada moneda en esa cesta viene dado por el peso del comercio entre los dos países. Por ejemplo en el caso de España, la cesta de monedas relevantes incluye el propio euro (¡que pesa un 73%!) pues gran parte del comercio de España es con otros países de la zona euro. En esa cesta, el dólar norteamericano pesa solamente un 6,4% y por tanto la fuerte depreciación del euro contra el dólar que hemos visto en los últimos meses es relativamente poco relevante para España.

El gráfico 1 muestra la evolución de la cotización del euro en relación al dólar (línea azul) y la compara con la evolución de la TCRE del euro desde el punto de vista de España (es decir, ponderando las otras monedas según la distribución del comercio de España con esos otros países), y de Francia, Alemania e Italia.

Gráfico 1. Tipo de Cambio US$/€ y Evolución de la Tasa de Cambio Real Efectiva para España, Francia, Alemania e Italia. Marzo de 2014 – Enero 2015.

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Fuentes: BCE y BIS

Aunque según los datos el euro se ha depreciado para los cuatro países, la magnitud de esta depreciación es mucho menor que la anunciada en los medios de comunicación cuando, por ejemplo, se ha hablado de una pérdida de valor del 20% respecto al dólar. Según la TCRE, la depreciación real efectiva del euro en estos últimos meses no llega al 5%.

Otro elemento que se recoge en la TCRE es la inflación. Si nuestros precios suben más que en los destinos exportadores, podemos acabar perdiendo capacidad exportadora a pesar de que nuestra moneda se deprecie. Ahora mismo la zona euro tiene tasas de inflación cercana a cero, lo que contribuye a nuestra capacidad exportadora. La TCRE mide la evolución del tipo de cambio real, es decir, incluyendo el efecto de la inflación (la inflación se trata como una apreciación de la moneda). Uno de los objetivos del programa de compra de deuda anunciado por M. Draghi el 22 de enero pasado es aumentar la tasa de inflación en la zona euro y acercarla al objetivo del 2%. El éxito en ese objetivo anularía en parte los avances conseguidos por un euro más débil y por tanto esperaríamos una evolución futura de la TCRE aún más plana de la que vemos en el gráfico 1.

11
feb

Mejoran las expectativas de la economía española

Escrito el 11 febrero 2015 por Cristina M. De Haro en Economía española

Durante las últimas semanas los organismos internacionales se han mostrado más optimistas con sus previsiones sobre la economía española.

Primero, el Fondo Monetario Internacional que, para el año 2015 y dentro de las economías desarrolladas, sólo revisó al alza el cálculo de crecimiento económico de España (+0,3 hasta el 2% ) y de Estados Unidos (+0,5 hasta el 3,6%). CLI diciembre 2014 España

Más adelante, la semana pasada, la Comisión Europea no sólo mejoró la previsión de crecimiento de la economía española para este año 2015 en 0,6% décimas hasta el 2,3%, sino que también descendió la estimación de tasa de desempleo hasta el 22,5%, un punto porcentual menos de lo que calculó el pasado otoño. En Europa confían en que la recuperación de España cada vez será más rápida. Para el próximo año, la estimación del crecimiento económico asciende hasta el 2,5% y la de la tasa de paro desciende hasta el 20,7%, tres puntos porcentuales menos que la calculada por la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2014 (23,7%).

Finalmente, este lunes, la OCDE publicó sus indicadores adelantados y el dato para España es extraordinario: 102,6. Consolida más de dos años de aumentos continuados y es el mejor dato histórico, es decir, desde el mes de enero de 1976. Recordemos que si este indicador es mayor que cien significa que el crecimiento económico futuro se situará por encima de la tendencia. Una señal que está en concordancia con el aumento de la confianza de los inversores y de los mercados internacionales y que percibe que el futuro de la economía española será mejor. Esperemos que nuestro país siga esta buena tendencia de mejora de la confianza, del crecimiento económico y del empleo.

9
feb

Reforzar la innovación

Escrito el 9 febrero 2015 por Rafael Pampillón en Economía española, Economía Global

La semana pasada se conocieron nuevos datos sobre la mejora de la competitividad de la industria española. El Ministerio de Economía publicó el Índice de Tendencia de Competitividad, el INE el Índice de Producción Industrial y la OCDE actualizó los Indicadores de Ciencia y Tecnología (Main Science and Technology Indicators).

La competitividad de las exportaciones españolas frente a la Unión Europea (UE) y a los países de la OCDE siguió aumentando en 2014 gracias a la mejora tecnológica y a la mayor reducción de costes relativos de las empresas españolas respecto a las de los otros países. Según el Índice de Tendencia de Competitividad (ITC) publicado ayer por el Ministerio de Economía, la competitividad de las exportaciones españolas frente a la UE aumentó un 0,9% en 2014. Además, en el cuarto trimestre del año pasado, la competitividad de las exportaciones españolas frente a la OCDE registraron una ganancia del 3,1 % gracias, entre otros motivos, a la depreciación del euro.

InnovaciónAumenta la competitividad

Esta mejora de la competitividad ha favorecido el crecimiento de la industria. El INE dio a conocer el viernes el Índice de Producción Industrial (IPI): en 2014, la industria española aumentó un 1,4%. Si se corrige el efecto calendario, es decir las diferencias en el número de días hábiles, el crecimiento fue de un 1,1%. Un aumento anual que no se había producido desde el año 2007. Especialmente llamativo es el extraordinario comportamiento de la producción del sector del automóvil que aumentó un 8,1% en el año 2014. Además, se espera que esta expansión continúe. Esta semana Renault y Ford han anunciado mayores inversiones en sus plantas españolas que podría traducirse en un aumento de su capacidad productiva de un 40%.

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5
feb

La Comisión Europea (CE) ha revisado al alza el crecimiento estimado para la UEM, tanto en 2015 (1,3% frente a 1,1%), como en 2016 (1,9% frente a 1,7%). La CE justifica estas mejores perspectivas en base a: (i) el desplome acumulado por los precios del crudo en el último trimestre de 2014; (ii) la intensa depreciación del euro en la última parte del pasado año; (iii) la puesta en marcha de nuevos estímulos monetarios por parte del BCE; y (iv) el Plan de Inversión diseñado por la CE (su impacto será más evidente a partir de 2016).

perspectivas de crec

El crecimiento del PIB será positivo en todos los países por primera vez desde el inicio de la crisis. No obstante, la intensidad y solidez de este crecimiento será desigual por economías y vendrá condicionado, entre otros, por el diferente ritmo y alcance de las reformas aplicadas; por el grado de saneamiento de los balances bancarios; y por los avances en los procesos de desapalancamiento (tanto en el sector privado como en el público). También será determinante el grado de dependencia energético de cada país y su fiscalidad sobre la energía a la hora de beneficiarse del desplome de los precios del crudo.

El fuerte descenso acumulado por los precios del crudo (casi un 60% desde el inicio de la corrección en junio), también explica el notable recorte a la baja de las perspectivas de inflación: -0,1% en 2015 (0,8% previo) y 1,3% en 2016 (1,5% previo). Todos los países han visto recortada sustancialmente la inflación estimada para este año, destacando Alemania (0,1% vs 1,2% en otoño); España (-1,0% vs 0,5% previo) y, en menor medida, Francia (0,0% vs 0,7% previamente) e Italia (-0,3% vs 0,5% inicial).

En cuanto a la evolución de la deuda pública, no se han producido novedades relevantes respecto al informe de noviembre (la revisión a la baja de los ratios de deuda va en línea con la revisión al alza del crecimiento del PIB) y se confirma que en el conjunto de UEM el techo de deuda se alcanzará este año (94,4% del PIB).

La revisión al alza del superávit de la balanza por cuenta corriente en términos de PIB sí ha sido significativa: cerca de 0,5 p.p. en 2015 y 2016, hasta 3,2% y 3,0%, respectivamente. Este resultado se explica, por el mayor superávit estimado en términos de PIB en Alemania (8,0% en 2015 y 7,7% en 2016, frente a 7,1% y 6,7%, respectivamente) y en Italia (2,6% en 2015 y 2016, frente a 1,5% y 1,8%, respectivamente). En este sentido, ya se empiezan a escuchar voces en EEUU (congresistas y senadores) criticando la fuerte apreciación del dólar de los últimos meses. Y, ciertamente, los superávits de balanza por cuenta corriente germanos van a ser motivo de discusión en el futuro.

Pese a que la CE se muestra algo más optimista con la futura evolución de la economía de la región en los próximos años sigue incidiendo en que la intensidad de la recuperación será baja y el ritmo de crecimiento que se alcance será bastante modesto, debido al retraso en la puesta en marcha de reformas. Además, el escenario es cada vez más incierto y los riesgos para estas previsiones están concentrados a la baja (geopolítico, expectativas de inflación a la baja, etc).

Llama la atención, sin embargo, que no se señale de forma explícita la situación en Grecia como un riesgo relevante para el conjunto de la región. De hecho, las previsiones para Grecia sólo reflejan una la modesta revisión a la baja del crecimiento estimado: 2,5% en 2015 (2,9% previo) y 3,6% en 2016 (3,7% anterior). Y, por cierto, el superávit fiscal griego en 2015 (1,1%) será el mayor de toda la Unión Europea.

Por último, la Comisión Europea confirma la consolidación de la recuperación de la economía española y mejora sus previsiones de PIB para 2015 (seis décimas hasta 2,3%) y 2016 (tres décimas hasta 2,5%). El fortalecimiento de la actividad se apoyará en el empuje de la demanda interna, en un contexto de aumento de la confianza, gracias a la reactivación del mercado laboral, las favorables condiciones de financiación y el impacto positivo del abaratamiento de la energía sobre la renta de los agentes. En cuanto a las exportaciones, mantendrán su dinamismo, aprovechando las ganancias de competitividad y la recuperación de nuestros socios comerciales.

Por otro lado, Bruselas no confía en que el incremento de la recaudación fiscal, derivado de la mejora de la economía, contrarreste completamente la bajada de impuestos que entró en vigor el pasado 1 de enero, de modo que prevé un déficit público para este año del 4,5% del PIB, tres décimas por encima del objetivo fijado en el Programa de Estabilidad; en 2016 también se superará el límite (3,7% vs 2,8%). Teniendo en cuenta estos desequilibrios fiscales y el escaso avance del PIB nominal, la deuda de las AA.PP. seguirá creciendo y superará este año el 100% del PIB, llegando hasta el 102,5% en 2016.

Por tanto, aún con luces y sombras, las previsiones de la Comisión Europea empiezan a ser algo más optimistas, reflejando los efectos positivos de la evolución del precio del petróleo y del tipo de cambio. Esperemos que una mala solución a los problemas de Grecia no termine complicando este escenario.

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