Archivo de la Categoría ‘Política Monetaria’

3
sep

Las recetas de Mario Draghi

Escrito el 3 septiembre 2014 por José Ramón Diez Guijarro en Economía Mundial, Política fiscal, Política Monetaria, Uncategorized, Unión Europea

La información económica publicada en la zona euro durante el verano no ha sido muy alentadora. Una vez más los datos han decepcionado y contrastan con una economía americana que va ganando solidez y que aproxima a la FED al momento en el que tendrá que empezar a subir los tipos de interés. Sin embargo, en la UEM, al reducido crecimiento real en la zona euro en el segundo trimestre (+0,2%) se ha unido el dato más bajo de inflación en 5 años (+0,3% en agosto), con algunos países como Italia en los mínimos de los últimos 55 años. De esta manera, el crecimiento nominal trimestral es claramente insuficiente, sobre todo, si pensamos en los países del sur de Europa que necesitan desapalancarse. Y recuerda mucho a la situación de Japón en los últimos 20 años. Es más, las bajísimas rentabilidades de la deuda pública (en zona negativa hasta el plazo de 2 años en buena parte de la UEM) estarían descontando una larga etapa de bajísimos crecimientos nominales en la región, con el evidente riesgo de terminar cayendo en un proceso deflacionista.

DraghiAnte este panorama y mientras los políticos europeos anuncian la enésima reunión en Italia a la búsqueda de medidas que aumenten el empleo en la zona euro, el único que ha vuelto a hablar alto y claro ha sido el presidente del BCE en la reunión de banqueros centrales de Jackson Hole. Hay que reconocer que el verano suele inspirar a Draghi y después de las milagrosas palabras de hace dos años (“whatever it takes….”) esta vez pronunció un interesantísimo discurso en EEUU sobre el problema del desempleo, alertando que el futuro de la zona euro dependerá de la capacidad de las autoridades económicas en afrontar esta lacra. Draghi reconoció que los elevados niveles de paro, en parte se deben a factores cíclicos y en parte a factores estructurales. Europa está muy cerca de la trampa de la liquidez y los tipos de interés reales son excesivamente altos para alcanzar equilibrios en los mercados de bienes y factores de producción. Por tanto, el desempleo sólo se puede afrontar con una adecuada combinación que incluya políticas de oferta y demanda.

Por tanto, en el recetario de Draghi (al estilo de las tres flechas de las Abenomics en Japón) se incluyen tres grandes tipos de medidas: 1) Políticas de oferta/reformas estructurales, 2) Política monetaria y 3) Política fiscal. En el primer punto no hubo muchas novedades, para aumentar el crecimiento potencial y reducir el desempleo estructural se necesitan reformas en los mercados de trabajo y, sobre todo (aunque no lo dijo explícitamente) que dos países como Francia e Italia pongan en marcha medidas para flexibilizar sus economías. Sin embargo, las novedades más importantes del discurso vinieron en la parte que le atañe (política monetaria), pero sobre todo, en las recomendaciones de política fiscal. En el primer punto y fuera del discurso que se repartió a la prensa, Draghi dejó claro que el BCE utilizará todos los instrumentos a su disposición para asegurar la estabilidad de precios, es decir, se va aponer en marcha un programa de compra de ABS y, si es necesario, el BCE comprará títulos de deuda pública (QE). Y la probabilidad de todo ello aumenta, pues Draghi reconoció un fuerte descenso de las expectativas de inflación en los últimos meses, es decir, el BCE va “por detrás de la curva de inflación”.

Pero todavía más sorprendente es que Draghi abogó por una política fiscal más expansiva, justificada por el significativo componente cíclico del desempleo en Europa y por la limitada eficacia de la política monetaria en un contexto caracterizado por una baja inflación y una elevada deuda pública y privada. En este sentido presentó cuatro ideas: 1) flexibilizar los objetivos de políticas fiscal, 2) modificar la composición de las políticas fiscale: menos impuestos en las áreas con multiplicadores fiscales más elevados a corto plazo y menos gasto público en las zonas con multiplicadores más reducidos, 3) más coordinación en las políticas fiscales de los 18 países del euro (forma muy educada de pedirle más inversión pública a Alemania y sus vecinos) y, 4) un programa de inversión pública a nivel europeo (propuesta Juncker).

Sólo con esta intervención, Draghi consiguió recuperar a los mercados financieros después del susto de principios de agosto y acentuar el debilitamiento del euro, variable clave para reequilibrar el crecimiento entre las dos grandes potencias.

En este contexto, para la reunión del BCE del jueves, no parece muy probable que se anuncien nuevas medidas (aunque hay gente que piensa en una nueva bajada de tipos de interés), pero sí que se mantenga el tono “dovish” de Jackson Hole. El QE sólo se considerará después de los “stress-test”, una vez que se compruebe si los TLTRO han tenido alguna incidencia. Pero lo importante, es que el BCE reconoce que la política monetaria tiene límites y que sólo con una adecuada coordinación con la política fiscal y las políticas de oferta se pueden afrontar los problemas en Europa. Por tanto, es el turno de los políticos.

23
jul

Atentos a la Reserva Federal

Escrito el 23 julio 2014 por José Ramón Diez Guijarro en Economía de EEUU, Economía Global, Política Monetaria

Los problemas del Banco Espirito Santo en Portugal y el aumento de la inestabilidad geopolítica han provocado en las últimas semanas un aumento de la volatilidad en los mercados financieros y una búsqueda de activos refugio que ha vuelto a beneficiar especialmente a los bonos de EEUU y de los países centrales de la zona euro.

En un mercado con baja volatilidad, valoraciones ajustadas e importantes plusvalías latentes es normal que, ante el mínimo shock, se produzcan correcciones en los precios, teniendo en cuenta además que los volúmenes en esta época del año son bajos. También es verdad que la mayoría de grandes cambios de tendencia en los mercados financieros suelen tener su origen en pequeños shocks que terminan creciendo y convirtiéndose en perturbaciones globales. Esto suele ocurrir (por ejemplo, en el caso de las subprimes en 2007) cuando el shock inicial es la punta del iceberg de un problema económico o financiero global. No parece este el caso, aunque siempre es difícil valorar las consecuencias económicas y financieras de un aumento del riesgo político.Yellen

De cara al siempre complicado período veraniego, quizás la atención habrá que centrarla más en EEUU que en Europa. Un par de datos más muy positivos en el mercado de trabajo americano van a hacer imposible que la FED impida un importante aumento en las expectativas de tipos de interés (el forward guidance tiene sus límites) y eso sí que puede tener una incidencia importante en el comportamiento de los mercados en los últimos meses del año. Un adelanto en las subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EEUU podría conllevar también una corrección más o menos severa en los mercados de riesgo (los emergentes serían potencialmente los más vulnerables, como quedó patente durante el pasado verano), al menos en el corto plazo.

Existen dos motivos por los que podría concretarse este escenario. En primer lugar, el más negativo sería por un aumento de la inflación hasta niveles significativamente superiores al objetivo. No obstante, para que la Fed reaccionase de esta forma, la mayor inflación tendría que venir acompañada de sólidos datos de crecimiento y de empleo. Por tanto, se trataría de un escenario no ideal, pero, en cualquier caso positivo, y lo más probable es que los ajustes potenciales en los mercados de riesgo fuesen temporales. En segundo lugar, la Fed podría subir los tipos antes de lo esperado si el crecimiento del PIB y del empleo superase las expectativas. Pero se trataría de un escenario benigno de medio plazo (de hecho, el escenario que se busca), difícilmente compatible con un deterioro en la tendencia positiva de medio plazo de las bolsas.

El perdedor en este contexto, cualquiera que sea la causa de las subidas de tipos, más inflación y/o más crecimiento, serían los bonos: se mire como se mire, si la expansión se afianza y recuperamos la normalidad, las tires deben entrar en una tendencia alcista, más o menos gradual. De esta forma, los activos financieros ganadores de las últimas semanas, podrían tener un final de año complicado. Por tanto, el principal condicionante para la evolución del escenario en las próximas semanas continuará siendo el devenir de la economía estadounidense y su política monetaria y, por tanto, hay que seguir muy de cerca el comportamiento del crecimiento, del mercado laboral y de la inflación de su economía.

8
jun

Política monetaria y crecimiento económico

Escrito el 8 junio 2014 por Rafael Pampillón en Política Monetaria, Unión Europea

Esta semana se ha publicado abundante información sobre la economía de la eurozona (inflación, sector manufacturero y política monetaria). En mayo, la tasa interanual de inflación del conjunto de los 18 países que comparten el euro creció menos de los esperado y registró su nivel más bajo en más de cuatro años (0,5%). Por su parte, la inflación subyacente (que excluye  energía, alimentos, tabaco y alcohol) alcanzó en mayo su mínimo histórico (0,7%). Estos indicadores muestran la debilidad de la recuperación económica de la zona del euro.  Seguir leyendo…

3
jun

Hacia el último recorte de tipos del BCE

Escrito el 3 junio 2014 por Antonio Zamora en Política Monetaria

El próximo jueves el BCE bajará tipos.

Nunca antes habría podido afirmarse algo así con tanta certeza, pero las palabras de Draghi tras la reunión de política monetaria del pasado mes de mayo no dejaban lugar a dudas: el BCE no se resigna a las actuales perspectivas de inflación baja pero quiere conocer las nuevas previsiones económicas de sus economistas antes de actuar. Estas previsiones, que se publicarán también el jueves, revisarán con seguridad a la baja las perspectivas de inflación, en especial después de que hoy mismo se haya sabido que la inflación subyacente de la Eurozona ha vuelto en mayo a su mínimo histórico del 0,7% interanual, de manera que una acción monetaria expansiva resulta prácticamente inevitable. Seguir leyendo…

18
may

Esta semana se ha publicado el comportamiento del Índice de Precios de Consumo (IPC) durante el mes de abril de Estados Unidos, la Eurozona y España. En estas tres economías se produce un aumento de la inflación pero con consecuencias muy diferentes.

En EEUU el IPC ha crecido un 0,3% en abril, lo que equivale a un aumento de los precios del 2% en tasa interanual, el mayor incremento desde julio de 2013. La inflación subyacente, la más idónea para analizar la tendencia de los precios al margen de variaciones volátiles de la energía o los alimentos frescos, alcanzó el 1,8%, su cota más alta desde agosto de 2013. Esta información ha generado cierta inquietud ya que la Reserva Federal (FED) no es partidaria de que el nivel de inflación supere el 2%.

 Estrategia de salida de la FED

Los dos principales indicadores que sigue  de cerca la FED son el IPC y la tasa de paro. Pues bien, como hemos visto, los precios están a un nivel próximo al máximo deseado y la tasa de desempleo es del 6,3%, por debajo del objetivo la FED (6,5%) Tanto los datos de inflación como los de paro pueden favorecer que la política monetaria de EEUU adopte un sesgo bastante menos expansivo que el actual.

No obstante a corto plazo se prevé que la FED Aunque, por ahora, parece que la FED seguirá manteniendo el tipo de interés de referencia en niveles excepcionalmente bajos (mínimos históricos). Es una situación bien conocida de política monetaria muy laxa, que ha sido la respuesta de la FED y de casi todos los bancos centrales del mundo a la mayor crisis económica desde la Gran Depresión de los años treinta y que ha supuesto una gigantesca expansión del dinero, especialmente en el caso de los Estados Unidos y del Reino Unido y últimamente Japón. Todo ello ha contribuido a evitar un escenario deflacionista y a sentar las bases de la recuperación. Sin embargo, una expansión monetaria de tal magnitud y tan prolongada en el tiempo empieza a notarse en los precios.  Por eso la FED ha comenzado una lenta pero firme estrategia de salida, basada en reducirlos programas de compras de activos y, a medio plazo, aumentar el tipo de interés de intervención.

El BCE quizá aumentará la cantidad de dinero

En cambio, en la Eurozona la situación es muy diferente. La tasa de inflación anual en los 18 países que comparten el euro aumentó en abril un 0,7% en términos interanuales. Esto supone algo más que el 0,5% de marzo pero sigue estando muy por debajo del objetivo del Banco Central Europeo (BCE), que es una inflación cercana pero por debajo del 2%. La situación es muy diferente a la de EEUU, porque la tasa de paro en Europa sigue estando muy alta. En cinco años EEUU ha sido capaz de reducir su tasa de paro desde el 10%, en octubre de 2009, hasta el 6,3%, en abril de este año, mientras que la Eurozona en ese mismo periodo tiempo aumentó su tasa de desempleo desde el 10% hasta el 11.8%.

Además, a esto hay que unir el débil crecimiento de la Eurozona. En el primer trimestre de este año solo creció un 0,2%, muy por debajo de las expectativas de los mercados que esperaban un crecimiento del 0,4%. Además, esta semana Eurostat revisó a la baja el crecimiento en el cuarto trimestre de 2013, de 0,3% a 0,2%. Conviene recordar que aunque la Eurozona salió de larecesión en el segundo trimestre de 2013, lo está haciendoa un ritmo muy lento.

Toda esta información (inflación, desempleo y crecimiento económico) apunta a que la Eurozona sigue lejos de alcanzar una situación económica aceptable. La reactivación está siendo tan lenta que no ayuda a reducir el riesgo de deflación. Una situación que favorece el que el BCE, en su próxima reunión del 5 de junio, pueda tomar medidas adicionales de expansión monetaria entre las que se barajan: a) bajar sus tipos de interés hasta cero, b) una tasa de interés negativa sobre los depósitos de los bancos comerciales, c) préstamos sin límites a los bancos comerciales entre mediados de 2015 y mediados de 2016 y d) adoptar medidas más heterodoxas de estímulo monetario como puede ser la compra masiva e ilimitada de bonos (“quantitativeeasing”).

De hecho, los mercados ya han descontado esta política y esta semana se ha producido una brusca depreciación del euro. En todo caso, para resolver los problemas económicos de Europa no podemos poner solo nuestra confianza en la política monetaria para lograr más crecimiento económico y empleo duradero a largo plazo se necesitan además reformas estructurales.

En España el IPC nos dio una buena noticia. El crecimiento de los precios fue del 0,4%, en tasa interanual, la más alta desde agosto del año pasado. Nos vamos alejando así del pantanoso terreno de la deflación. Este dato es también bueno porque significa que el diferencial de inflación con la media de la Eurozona (nuestro principal competidor) sigue siendo negativo (-0,3), lo que favorece la mejora de la competitividad de nuestras empresas. Una inflación tan baja, junto con el mayor crecimiento económico y del empleo se está trasladando a una mejora de la confianza en nuestra economía: aumenta el consumo, la inversión en bienes de equipo y  la compra de viviendas.

España: aumenta la compra de vivienda

Precisamente la semana nos ha dejado información relevante sobre el mercado de la vivienda en España: la compraventa empieza a remontar. Según, el INE durante el mes de marzo se registró un aumento en la compra de 27.047 viviendas, un 5,2% más que en febrero. Y en los 12 meses que van desde abril de 2013 a marzo de 2014 la compraventa de viviendas (nuevas y usadas) fue de 297.595 unidades lo que supone un crecimiento interanual del 23%, el primer aumento interanual en 11 meses y el más intenso desde el año 2010.Un análisis más detallado de los datos publicados muestra que:

1) Desde hace varios meses se nota un aumento importante de la inversión extranjera en vivienda. Además, a esta buena evolución de la demanda extranjera se está uniendo la recuperación de la demanda nacional.

2) El mejor comportamiento del mercado se sigue produciendo en Madrid y en las zonas costeras, especialmente en Baleares, Canarias, Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana.

3) Se está dando una fuerte convergencia entre el mercado de vivienda nueva y el de segunda mano. Hasta ahora la tónica era que mientras las ventas de las viviendas nuevas se reducían, las de las viviendas usadas aumentaban. Sin embargo, en el último año tanto las ventas de las viviendas nuevas como las de las usadas crecen; aunque las de las usadas crecen más (+35,5%) que las de las nuevas (+9%). Este mejor comportamiento de la vivienda usada se debe a que tiene precios más ajustados.

4) Se acelera la tendencia de reducción del stock de vivienda que está sin vender. Las ventas superan la entrada de obra nueva, lo que permite reducir el stock que se ha ido acumulando durante la crisis. Aún así, teniendo en cuenta la cantidad de viviendas que se construyen se necesitarían cerca de 4 años para normalizar la situación del mercado de la vivienda y que se reanude la actividad en la construcción.

5) El mayor crecimiento se puede explicar por la demanda de los fondos de inversión, por el aumento del empleo, por un poco más de financiación bancaria y sobre todo por la caída de los precios. Es bien conocido que antes de la crisis, en la fase del boom inmobiliario, los precios se habían incrementado notablemente. Sin embargo, según el INE, tras el estallido de esta burbuja, a partir del año 2008 y hasta abril de 2014, los precios de los inmuebles empezaron a caer acumulando un descenso de más de un 40%. Este dato difiere del que suministró, también esta semana, el Colegio de Registradores que calcula que desde los máximos, alcanzados durante los años del boom inmobiliario, la caída de precios ha sido del 33%.

En definitiva, la recuperación de la Eurozona sigue siendo demasiado débil con un crecimiento del PIB del 0,2% en el primer trimestre. Además, el comportamiento es desigual y mientras que España (+0,4), Alemania (+0,8%) y Bélgica (+0,4%) crecen muy por encima de la media, otros países como es el caso de Francia (0%), Holanda (-1,4%) y Portugal (-0,7%) tienen un peor comportamiento. Como consecuencia del bajo crecimiento y la baja inflación parece que el BCE,en su próxima reunión aplicará una política monetaria más expansiva. Se generará, por tanto, un desacompasamiento en las políticas monetarias: mientras que la Eurozona será más laxa, en EEUU la tendencia tenderá a ser más contractiva. Afortunadamente, los datos que se publican sobre España muestran signos evidentes de reactivación, por ejemplo, después de más de seis años de crisis, el mercado de la vivienda se empieza a recuperar.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “Política monetaria y el mercado de la vivienda”. Expansión. Sábado, 17 de mayo de 2014; página 47

5
may

Semana importante para la economía española

Escrito el 5 mayo 2014 por José Ramón Diez Guijarro en Economía española, Política Monetaria

Semana importante por la publicación de los datos de afiliación del mes de abril en España que, seguramente serán positivos por el efecto Semana Santa, y por la reunión quincenal del BCE.

Política monetaria

Respecto a este último tema, la subida de la inflación en la UEM en el mes de abril del 0,5% al 0,7%, disminuye la probabilidad de los escenarios deflacionistas y, por tanto, también reduce la posibilidad de que el BCE vaya a iniciar un QE o a situar la facilidad de depósito en territorio negativo. Sobre todo, si el crecimiento en la región se aproxima a ritmos potenciales a lo largo del año, como parece sugerir la evolución de los indicadores de confianza de los agentes o los primeros datos de PIB del primer trimestre ya adelantados. Este escenario no facilitará la depreciación del euro esperada (y deseada) por casi todos, ni el freno al goteo al alza del Euribor a doce meses que se viene produciendo en las últimas sesiones, aunque en este último caso el movimiento está claramente relacionado con el descenso del exceso de liquidez en el sistema bancario de la zona euro por debajo de los 100.000 millones de euros. Seguir leyendo…

21
abr

Los datos definitivos de IPC publicados la semana pasada confirman que la inflación descendió en marzo en Europa hasta su nivel más bajo desde octubre de 2009 (0,5%). En cuanto a la inflación subyacente (excluido energía, alimentos, tabaco y alcohol) vuelve a situarse en mínimos históricos (0,7% vs 1,0%). Por países, el descenso de la inflación ha sido generalizado en la UEM, salvo en dos casos: Irlanda (0,3% vs 0,1) y Eslovenia (0,6% vs 0,2%). En las grandes economías centrales el descenso de los precios sitúa la inflación por debajo del umbral crítico del 1,0%: en Alemania cae a mínimos de más de cuatro años (0,9% vs 1,0%) y en Francia retrocede a los valores de finales de 2013 (0,7% vs 1,1%). En las economías periféricas, salvo en Irlanda, el descenso de la inflación vuelve a poner de manifiesto sus dificultades para alejarse de valores nulos o negativos: Italia 0,3% vs 0,4%; España -0,2% vs 0,1%; Portugal -0,4% vs -0,1%; y Grecia -1,5% vs -0,9%.

IPC eurozonaLo más probable es que la caída de la inflación en marzo haya sido puntual ya que, en buena parte, se ha debido a factores temporales (energía y efecto calendario por la celebración de la Semana Santa en marzo en 2013). No obstante, en los próximos meses, la inflación seguirá en valores muy bajos (por debajo del 1,0% hasta verano, según nuestras estimaciones). La tendencia de medio y largo plazo para la inflación general continúa estable en un rango entre 1,0%-1,2%, aunque los riesgos a la baja persisten. Desde luego, una situación preocupante para la recuperación global, como ha puesto de manifiesto el FMI en sus informes semestrales publicados hace un par de semanas.

Por tanto, si la inflación no repunta en el mes de abril, el BCE se verá obligado a actuar, algo que anticipó Draghi en la última reunión de la autoridad monetaria europea. De hecho, en las últimas semanas varios medios alemanes han especulado con simulaciones de compra de deuda que estaría realizando el BCE por valor de un billón de euros a lo largo de un año, unos 80.000 millones de euros mensuales. Es decir, un programa parecido al que todavía tiene en marcha el banco central americano. En esas simulaciones, esas compras de deuda podrían hacer aumentar la inflación en medio punto porcentual. De esta forma, la inflación media en la UEM se situaría cerca del 1,5%, lo que permitiría a los países periféricos seguir recuperando competitividad frente al norte de Europa con una inflación próxima al 1%.

5
abr

Esta semana hemos conocido la balanza de pagos de España de enero de este año, los precios de los productos exportados y los datos de mercado de trabajo del mes pasado.

afiliadosssSon datos que certifican que en 2014 el crecimiento de la economía española será mayor que lo que preveían los expertos. Entre los datos de la balanza de pagos destaca especialmente la balanza comercial, gracias al aumento de las exportaciones a pesar de las complicaciones que atraviesan los mercados emergentes.

Aumentan las exportaciones

Según el Banco de España, el déficit comercial en enero de este año se redujo en un 29,5% con respecto a enero de 2013, y alcanzó los 2.057 millones de euros. Las importaciones aumentaron muy ligeramente (0,05%) y sumaron 20.938 millones de euros y las exportaciones crecieron un 4,8% hasta alcanzar los 18.882 millones de euros. Una tendencia que se mantuvo en febrero. Según, el “Informe de ventas, empleo y salarios en las grandes empresas” publicado este jueves por la Agencia Tributaria, las exportaciones crecieron también en febrero, aumentando el 3,6% (dos puntos superiores al dato observado en 2013).

En los dos primeros meses de 2014 el patrón comercial según el destino geográfico sigue siendo similar al del final del año 2013: subidas significativas de las exportaciones a los países de la Unión Europea (+8.2%) y una ligera caída de las exportaciones a países no comunitarios (-0.6%).

Por su parte la balanza de servicios sigue teniendo un comportamiento extraordinario. En enero arrojó un saldo positivo de 2.659 millones de euros, un 18,3% más que en el mismo mes del año pasado. El componente de ingresos por turismo y viajes (que supone el 34,5% del total de los ingresos por servicios) anotó un crecimiento del 7,6% con respecto a enero del año pasado. A este positivo comienzo del año se une el buen resultado del 2013. Según el Instituto de Estudios Turísticos el año pasado llegaron a España más de 60 millones de turistas extranjeros, un 5,6% más que el año anterior. Durante 2014 la tendencia creciente se mantiene y en el mes de enero nos visitaron 3 millones de turistas extranjeros, un 12% más que en el mismo mes del año 2013.

Por su parte, las exportaciones de servicios no turísticos, que son el 65,5% restante del total de los ingresos por servicios, experimentaron un crecimiento anual del 8,2% en enero de 2014. Por tanto, el conjunto de las exportaciones de bienes y servicios sigue aumentando rápidamente (5,8%). El incremento de estas exportaciones se debe a la mejora de la competitividad de nuestras empresas. La mayor competitividad queda reflejada en que, según publicó ayer el INE, la tasa anual del Índice de Precios de Exportación en el mes de febrero fue del -4,4%, nueve décimas inferior a la registrada en enero y la mayor disminución en los precios de los bienes que exportamos en toda la serie histórica. Una caída brutal que está permitiendo una mayor internacionalización de la economía española y que ha venido a quedarse, al menos en el medio plazo, por lo que prevemos que el aumento de las exportaciones proseguirá a lo largo del 2014 y también en el 2015.

Mejora el mercado laboral

Los buenos datos del sector exportador van de la mano de la mejora en el mercado laboral. El Ministerio de Empleo informó esta semana que en el mes de marzo la afiliación a la seguridad Social aumentó en 83.984 trabajadores, el mayor incremento mensual en un mes de marzo desde el año 2006. En términos desestacionalizados la afiliación aumentó en marzo por séptimo mes consecutivo y lo hizo en 25.475 trabajadores. Por su parte el paro registrado descendió en el mes de marzo de 2014 en 16.620 parados y hay que remontarse a 2006 para encontrar un mes de marzo más favorable. En términos desestacionalizados ya son ocho meses consecutivos de reducciones en el paro registrado.

Con esta información podemos sumar los datos del primer trimestre de este año. El resultado es un aumento del paro de 33.000 personas. Pero si se corrigen los efectos estacionales y de calendario, en vez de aumentar, el paro disminuye en 86.000; una reducción que es mayor que la del cuarto trimestre de 2013 en el que el paro se redujo en 23.017.

En cuanto a la afiliación, en el primer trimestre pasa algo parecido: se pierden 110.000 afiliados. Sin embargo, si se corrigen los efectos estacionales y de calendario, el panorama para el primer trimestre fue muy positivo: un aumento del empleo de 95.000 personas, lo que supone una mejora en relación con el crecimiento de 52.000 afiliados en el cuarto trimestre del año pasado.

Es bien sabido que los datos del mercado laboral del primer trimestre suelen ser malos por razones estacionales. Habrá que esperar al 29 de este mes para conocer la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2014 que es la mejor radiografía del mercado de trabajo. Pero cabe esperar que la EPA, que se presenta sin desestacionalizar, vaya en la misma dirección que los datos brutos de afiliación y paro registrado.

Teniendo en cuenta la información de esta semana es de esperar que durante el primer trimestre del año la economía española haya crecido un 0,4%, una décima más de lo que prevé el consenso de los analistas. Además, para el conjunto del año 2014 el crecimiento económico se aproximará al 1,5% (tal como preveíamos en estas mismas páginas el 18 de diciembre de 2013) y el mercado de trabajo tendrá una mejora sensible: se reducirán la población activa, el número de parados, la tasa de paro y la población que vive en España, sobre todo la extranjera. Y aumentará el empleo. Con la caída del paro disminuirá también el número de beneficiarios de las prestaciones por desempleo. La buena noticia es que menores prestaciones facilitarán la reducción del gasto público y por tanto del déficit y de los tipos de interés.

Bajan los tipos de interés

Precisamente el jueves, los tipos de interés de la deuda pública siguieron cayendo, como viene siendo habitual desde hace más de un año. El Tesoro vendió este jueves bonos a 5 años a unos costes de financiación históricamente bajos. Esta caída de los tipos está permitiendo que se retorne a una situación de normalización de los mercados monetarios y es una señal de que sigue aumentando la confianza en la economía española. Un dato: siguen creciendo a gran velocidad (18,5% anual) las compras de deuda pública por parte de los inversores internacionales. Los extranjeros poseen 251.900 millones de euros en deuda pública española, que es casi el 40% del saldo en circulación de bonos y obligaciones del Tesoro.

A estas muestras de confianza en la economía española se une la buena disposición del Banco Central Europeo (BCE) de introducir un programa de compra de deuda pública. Esto significa  una posible mayor demanda de bonos españoles provocada por las potenciales compras del BCE lo que otorga otro aumento de las cotizaciones de la deuda o, lo que es lo mismo, una bajada de los tipos de interés. Efectivamente los mercados reaccionaron ayer muy positivamente. El interés del bono a diez años bajó del 3,2% por primera vez desde el año 2005, y la prima de riesgo alcanzó los niveles más bajos de los últimos cuatro años, por debajo de los 160 puntos.

En resumen, los datos del mercado de trabajo del mes pasado fueron los mejores en un mes de marzo desde el año 2006. Este buen comportamiento del mercado laboral es coherente con un crecimiento de la economía española mayor del que preveían los expertos. El sector exterior sigue siendo el principal motor de ese crecimiento y parece muy probable que mantenga esta contribución positiva durante los próximos trimestres. Ya nadie duda de que las exportaciones son las grandes protagonistas de la salida de la crisis. Lo que se está traduciendo en un mayor crecimiento económico y del empleo, que es lo que deseamos todos.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “La recuperación está siendo más rápida de lo previsto”. Expansión. Sábado 5 de abril de 2014, página 47.

3
abr

Algo se mueve en el BCE

Escrito el 3 abril 2014 por José Ramón Diez Guijarro en Política Monetaria, Unión Europea

Poco a poco y, por tanto, con menos rapidez de lo deseable, el BCE se va adaptando a un contexto económico y financiero muy diferente al del momento de su creación. Ni los problemas son parecidos después de una crisis económica que ha provocado cambios estructurales en el funcionamiento de los mecanismos de transmisión de la política monetaria, ni los objetivos y la estrategia del BCE tendrán nada que ver a partir de ahora con los de las última décadas. Desde el inicio de la crisis, la autoridad monetaria europea ha tenido que afrontar una ampliación de sus objetivos, incluyendo ahora la estabilidad financiera, lo que implica asumir nuevas funciones, la más importante de las cuales ha sido el mecanismo de supervisión de las grandes entidades financieras.

Es un proceso nada sencillo, especialmente por el inmovilismo tradicional que han mantenido en materia de política monetaria los países centrales de Europa, liderados por un Bundesbank todavía impregnado por la filosofía del “marco fuerte”. Sin embargo, la aparición del riesgo de deflación en el escenario y las respuestas mucho más rápidas, flexibles y exitosas de los bancos centrales anglosajones al nuevo entorno financiero (de hecho ya se están planteando posibles subidas de tipos de interés), parece que están acelerando los cambios en el BCE. Por tanto, en el lento proceso “adaptativo” del BCE, en las últimas semanas se empiezan a vislumbrar cambios importantes. Por ejemplo, el presidente del Bundesbank reconoció hace unos días que no se debe descartar la utilización de herramientas no convencionales en caso de necesidad.

Algo que también se ha percibido en la reunión del Consejo del BCE celebrada esta tarde. Aunque considera que el riesgo de deflación es reducido y no ha aumentado, valoración en la que coincidimos, el BCE ha dado claras muestras de estar dispuesto a adoptar nuevas medidas, tanto convencionales como no convencionales, es decir, poner en marcha un programa de compra de activos.

El efecto Semana Santa, dado el presumible impacto que ha tenido en forma de un descenso de la inflación en el mes de marzo, aumenta la relevancia del dato de IPC de abril: si no se produce una corrección de dicho efecto, la probabilidad de que el BCE adopte nuevas medidas ya en su próxima reunión sería muy elevada. En cualquier caso, consideramos que los datos de inflación de los próximos 3 meses van a ser cruciales para la definición de la orientación futura de la política monetaria de la UEM.

Hasta ahora el BCE ha reflejado un comportamiento asimétrico con las desviaciones respecto a su objetivo de inflación, mostrándose más benevolente cuando cae a niveles muy bajos. Sin embargo, todo parece indicar que esto podría empezar a cambiar, habiéndose construido un consenso para el uso de medidas no convencionales.

También se detecta un cambio en la preocupación del BCE por el tipo de cambio, dado su efecto sobre las condiciones monetarias y, por tanto, sobre el escenario económico. Aunque, la instrumentación de la política monetaria de la Fed (actualmente, es más probable que se adelanten las perspectivas de subidas de tipos que se retrasen) debería favorecer una depreciación del euro frente al dólar, sin que el BCE tuviese que adoptar medidas adicionales.

En definitiva, algo se mueve en el BCE, aunque hoy no lo hayan hecho los tipos oficiales. Ello no implica que con toda seguridad vayamos a ver tipos de interés negativos o compras de deuda, todo dependerá de la evolución de la inflación en la zona euro en los próximos meses y del comportamiento del tipo de cambio. Pero lo que sí parece es que poco a poco se está produciendo un cambio de filosofía en el BCE.

2
abr

BCE: en busca del mal menor

Escrito el 2 abril 2014 por Antonio Zamora en Política Monetaria, Unión Europea

La reunión de política monetaria de mañana ofrece al Consejo de Gobierno del BCE una nueva oportunidad para una acción expansiva que el mercado esperaba en marzo y que ahora duda en anticipar, por más que empiece a pedirse con insistencia desde instancias políticas. Si bien niveles de tipos más bajos en el mercado monetario son perfectamente justificables desde un punto de vista teórico, el BCE puede volver a considerar que dejar las cosas como están es aún el menor de los males. Seguir leyendo…

21
mar

Como hemos comentado en este blog, la economía de Argentina no evoluciona positivamente; pero hay algunos indicadores que podrían señalar una cierta mejora de su política económica.

Un cambio muy destacado ha sido la nueva estimación de la inflación que realizó en enero el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).argentijna 33

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