Archivo de la Categoría ‘Unión Europea’

11
Ene

El 4 de enero del año pasado el euro cotizaba a 1,39 dólares y desde entonces viene cayendo. Ayer lo hacía por debajo de los 1,18 dólares, una caída anual de más del 15% que le ha llevado a marcar su mínima cotización de los últimos nueve años. Esta fuerte depreciación del euro en 2014 y comienzos de 2015 está beneficiando a la economía de España y a la de los demás países de la zona del euro. Razones para esta depreciación no faltan:

1)    Política monetaria más expansiva. Cada día que pasa las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) ponga en marcha un plan de expansión cuantitativa (QE) para la eurozona aumentan. En diciembre, la inflación fue negativa en la zona por primera vez desde 2009 y el BCE quiere evitar la deflación a toda costa. Como consecuencia, el BCE en su reunión del 22 de enero va a tomar medidas y entre ellas está la compra de deuda soberana. La zona del euro está sufriendo un estancamiento económico que mantiene excesivamente elevado el nivel de desempleo. Un desempleo que se produce por insuficiencia de demanda agregada. Por eso, para estimular la demanda, el BCE está dispuesto a comprar hasta medio billón de euros en deuda soberana (QE) expandiendo la base monetaria y bajar así aún más los tipos de interés. El mercado ya lo ha descontado motivo por el que el euro se ha venido depreciando.

Foto: Draghi (BCE) y Yellen (FED)

Draghi

2)    Elecciones griegas. La crisis política en Grecia, con elecciones anticipadas el 25 de enero, está socavando la confianza de los inversores mundiales en el euro y está provocando que se refugien en el dólar. Las encuestas dan a Syriza una probabilidad razonable de victoria electoral. Este partido quiere renegociar la deuda de 240.000 millones de euros que mantiene Grecia con  el sistema financiero, el FMI y el BCE y eliminar algunas dolorosas medidas de austeridad que le han impuesto los organismos acreedores. Alemania y Francia se oponen a las peticiones de Syriza: ceder terreno con Grecia podría hacer que otros países de la eurozona que están también muy endeudados exijan un tratamiento similar. Una situación borrascosa que ha generado desconfianza en la moneda única a pesar de que la salida de Grecia del euro no es un punto que Syriza lleve en su programa. Seguir leyendo…

18
Dic

2015: entre el optimismo y la prudencia

Escrito el 18 diciembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española, Unión Europea

En este final del año 2014 parece que existe una percepción más optimista sobre la evolución futura de la economía mundial. Como consecuencia, la OCDE está revisando al alza las previsiones de crecimiento para el año 2015 tanto para España como para Estados Unidos (EEUU) y también para algunos países emergentes como India. Además, según las estimaciones publicadas este mes por la ONU, el crecimiento económico del conjunto del mundo será mayor en 2015 (3,1 %) y en 2016 (3,3 %) que en 2014 (2,6%).

economía española

Sin embargo, parece que la zona del euro no acaba de despegar. Así, la síntesis de los indicadores adelantados de la OCDE, que se acaban de publicar, se redujo en la Eurozona una décima: desde 100,7 en septiembre a 100,6 en octubre de este año. Recordamos que un dato superior a 100 significa que el crecimiento económico futuro se situará por encima de la tendencia. Esta ligera caída del indicador se debió a las malas expectativas para Alemania, cuyo indicador adelantado se situó por debajo de 100 (99,5) y que no pudo ser compensado, por ejemplo, con el buen comportamiento de España que alcanzó el 102,67.  Con este dato España obtuvo en octubre su índice más alto de las últimas tres décadas y superior al del conjunto de la de la media de los 18 países que conformamos la zona del euro Eurozona (100,6).

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14
Dic

¿Hay riesgo de japonización en Europa?

Escrito el 14 diciembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía Mundial, Unión Europea

Hoy se celebran elecciones anticipadas en Japón. Una decisión a la que el primer ministro Shinzo Abe se ha visto obligado a tomar tras la caída continuada del Producto Interior Bruto (PIB) que ha sumido al país en su cuarta recesión de los últimos seis años.abenomics

La recuperación de Japón tras la Segunda Guerra Mundial fue espectacular, obtuvo un crecimiento medio anual de más del 6% entre 1962 y 1992 que estuvo propiciado por un extraordinario desarrollo tecnológico y que situó al país entre los más avanzados del mundo. Sin embargo, a partir de mediados de los años 80 la especulación inmobiliaria, la concesión indiscriminada de créditos y la elevada inflación generaron una de las mayores burbujas financieras e inmobiliarias de la historia que, al estallar, dejó al país sumido en una crisis económica de la que todavía hoy no se ha recuperado.

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25
Nov

Los datos de las últimas semanas confirman que el ciclo económico internacional sigue comportándose de forma desigual, con dos importantes polos de debilidad: Europa y Japón. En el caso de la economía japonesa, la caída de la formación bruta de capital fijo explicaría, en gran parte, el retorno del país a la recesión, al decrecer la actividad por segundo trimestre consecutivo (-0,4% y -0,8% en términos nominales). Es la cuarta vez desde la quiebra de Lehman Brothers que Japón entra en recesión, así que tampoco el experimento de “las Abenomics” ha logrado sacar al país del estancamiento secular que sufre desde hace 25 años. Como consecuencia, el gobierno ha convocado elecciones anticipadas, retrasará casi dos años la nueva subida prevista de los impuestos indirectos (no importa que la deuda pública ya se encuentre situada en el 240% del PIB) y, seguramente, en caso de necesidad, el banco central volverá a dar una nueva vuelta de tuerca a la política monetaria.

lanzar billetesPor tanto, los experimentos monetarios de los últimos años van a tener su máxima expresión en las actuaciones del BOJ, al que ya sólo le queda lanzar billetes desde helicópteros. Eso sí, lo que todavía no se ha probado son las reformas estructurales que necesita el país. Además, veremos cómo se toman los vecinos de la región la depreciación adicional que va a experimentar el yen en el medio plazo. Y, por tanto, el efecto arrastre que pueda tener en otros bancos centrales.

El crecimiento del tercer trimestre en Europa (+0,2 trimestral/ 0,8% en términos interanuales) mantiene a la región cerca del estancamiento, dando argumentos a los que siguen asignando una elevada probabilidad al riesgo de recesión. En el lado positivo, a falta de información más desagregada, vuelve a estar la evolución de la demanda externa, mientras la inversión sigue comportándose de manera negativa. Por tanto, además de insuficiente, el crecimiento sigue estando desequilibrado por la preocupante debilidad de la demanda interna. La esperanza es que, probablemente, se está infravalorando el efecto positivo que tendrá el cambio favorable en dos variables clave para elaborar las previsiones del año que viene: precio de la energía y tipo de cambio.

Sin embargo, el efecto positivo de una mejora del contexto externo se puede diluir si, de una vez por todas, no se termina de cerrar el debate en Europa sobre el “timing” y la combinación de políticas económicas que necesita la región. Y, desde luego, no ha sido muy edificante ver como la pelea entre Francia y Alemania se trasladaba la semana pasada a las páginas de Financial Times: los franceses alertando, a través de su ministro de economía, que si no hay dinero nuevo en el Plan Juncker no servirá de mucho; y los germanos mostrando el viernes dudas sobre la voluntad reformista francesa, pues consideran que lo anunciado hasta ahora ni hace más sostenible al sistema de pensiones, ni reduce suficientemente los costes laborales. Lo cierto es que en este debate el tiempo se acaba, pues esta semana la Comisión deba dar el visto bueno al presupuesto francés que necesita una prórroga de dos años para cumplir el objetivo de reducir su déficit por debajo del 3%. En este contexto, la única opinión sensata fue la del economista jefe del BCE (Peter Praet), señalando que la mayor amenaza en el escenario europeo es el deterioro de las expectativas y, por tanto, el pesimismo que empieza a filtrarse sobre el futuro a corto y medio plazo de la región.

En este contexto, los últimos mensajes desde la Fed, BoE o BCE han sido muy moderados y el Banco de China rebajó los tipos de interés el viernes por la mañana. De hecho, aunque en el último G20 oficialmente no se habló de política monetaria, este foro desde el inicio de la crisis sólo ha tenido incidencia en las medidas de coordinación monetaria, especialmente tras las crisis de Lehman Brothers. Por tanto, probablemente, sí que se discutió sobre tipos de interés y tipos de cambio. Y, aunque el margen de sorpresas con los bancos centrales parece más que cubierto, no descartemos alguna adicional para el año que viene. Por cierto, el BCE cada vez parece más sensible al comportamiento de los mercados; veremos si la “Draghi put” ha llegado para quedarse, pero sus últimas declaraciones señalando que no se deben descartar las compras de deuda pública han provocado subidas en las bolsas y en los mercados de renta fija. Sin embargo, en Europa lo importante va a ser la política fiscal y, poco a poco, se están empezando a conocer más detalles del Plan Juncker (Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas). Tendrá un importe de 315.000 millones de euros financiado con 20.000 millones aportados por los países y el BEI, 60.000 millones captados en emisiones de bonos y, el resto, lo aportará el sector privado. Los sectores que concentrarán la inversión serán energía, telecomunicaciones y nuevas tecnologías. De momento los países han mandado más de 1.800 proyectos viables y, España ha sido el tercer país con más proyectos enviados (con un valor de 51.000 millones de 2015 a 2017) centrados en conexiones ferroviarias, I+D e interconexiones energéticas con Francia. La anécdota es que de momento Alemania no ha mandado ni un proyecto, lo que pone de manifiesto su opinión sobre este tipo de políticas….

17
Nov

I+D: España y Zona Euro

Escrito el 17 noviembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española, Unión Europea

Por gentileza de perpe.es

I+D

19
Oct

En los últimos días se han producido turbulencias importantes en los mercados financieros internacionales que presagiaban que la economía europea podría entrar de nuevo en una recesión. Sería la tercera desde que comenzó la crisis. De ahí que el martes de esta semana se reuniera el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea (ECOFIN) para buscar soluciones que permitieran mejorar el crecimiento económico europeo. Además, los últimos datos de Alemania son inquietantes: la producción industrial cayó considerablemente en el mes de agosto y en octubre la confianza de los inversores se volvió a deteriorar.

Por su parte, Francia está reclamando a la Unión Europea (UE) una mayor flexibilidad para incrementar su gasto público, sobre todo en inversiones en infraestructuras, como medio para generar crecimiento económico. Algo que podría también aplicar la economía italiana que también tiene serias dificultades en su crecimiento. Efectivamente, en los últimos trimestres se observaba que la economía de la zona del euro seguía una tendencia de crecimiento positivo impulsado por sus cuatro grandes países Alemania, Francia, Italia y España. Ahora el problema es que en el segundo trimestre de este año Alemania va para atrás (-0,2% de crecimiento del PIB), Francia se ha estancado (0%) e Italia sigue cayendo (-0,2%, la segunda caída trimestral). Sólo España ha mejorado su producción con un crecimiento del PIB del 0,6%.

barco 3A pesar de los problemas que sufre Europa, la economía mundial sigue avanzando. Los países emergentes continúan teniendo previsiones de crecimiento cada vez mayores, como indicó la semana pasada el FMI, a la vez que Estados Unidos se está fortaleciendo con rapidez principalmente por el buen comportamiento del sector energético y manufacturero. Hay pocas dudas sobre la solidez de los cimientos de la recuperación económica global. Sin embargo, la UE, una vez más, se está quedando rezagada del resto del Mundo. Lo que viene certificado, por ejemplo, por los datos de producción industrial.

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3
Oct

En estos momentos España se encuentra en una situación de incertidumbre política y económica motivada por las actuaciones separatistas que se están produciendo en Cataluña. Precisamente el sábado pasado el presidente de la Generalitat, Artur Mas, firmó el decreto para convocar la consulta sobre el futuro político de Cataluña. El panorama nos parece complicada porque, por un lado, existe un movimiento social en pro de la independencia legítimo y respetable y, por otro, se han aducido argumentos para impulsarlo que no se ajustan a la realidad como, por ejemplo, “fuera de España nos iría mejor”, “una Cataluña independiente seguiría formando parte de la Unión Europea (UE)” y “la independencia nos daría más prosperidad”.

cataluñaEstancamiento económico

Dejando aparte que una Cataluña independiente estaría peor económicamente, el propio proceso plebiscitario está generando una inestabilidad que está perjudicando considerablemente las expectativas económicas y de inversión en la Comunidad Autónoma. Además, el momento no puede ser más inoportuno ya que el entorno económico europeo no parece muy favorable y, como ya avanzó Mario Draghi la semana pasada, Europa se enfrenta a una posible situación de estancamiento. Efectivamente, el conjunto de la zona del euro avanza muy lentamente y todavía mantiene un nivel de crecimiento inferior al del comienzo de la crisis, mientras que otros países como Estados Unidos ya lo han superado. Además, se han detenido las tasas de crecimiento de economías muy importantes como la de Alemania, Francia e Italia.

Así la confianza empresarial alemana se ha debilitado y el componente de expectativas del Índice IFO, que elabora mensualmente el Instituto de Estudios Económicos de la Universidad de Múnich, ha caído en septiembre al nivel más bajo desde hace veinte meses: un 99,3 (recordemos que valores superiores a 100 indican expansión económica e inferiores señalan contracción). Este es, en parte, el resultado del conflicto entre Ucrania y Rusia, que abastece el 40% de la energía en Alemania y que está deteriorando las expectativas económicas de sus empresarios.

En Cataluña parece que también se tuercen las cosas. Según el último informe de Convivencia Cívica Catalana, la inversión extranjera que llegó a Cataluña durante el segundo trimestre de este año fue un tercio (34%) de la que recibió en el mismo periodo del año anterior. Un reflejo claro de las intenciones de los inversores internacionales ante un posible resultado independentista. El panorama de las empresas no es mucho más halagüeño. Dos grandes entidades financieras catalanas, CaixaBank y Banco Sabadell, ya tienen planes para trasladar su sede fuera de Cataluña. Si Cataluña se independiza se quedará fuera de la zona del euro y, por tanto, sus bancos no recibirían créditos del Banco Central Europeo (BCE) que además de ser baratos (tienen un tipo de interés del 0,05%), son el último recurso con el que cuentan las entidades de crédito para resolver situaciones de falta de liquidez.

Este es sólo un ejemplo de los efectos que está teniendo no ya la independencia, sino el mero hecho de plantear una posible consulta sobre ella.

Colapso económico

Si, además, la separación fuera real los efectos sobre la economía catalana podrían ser considerables. Cataluña se contraería y el colapso económico podría ser considerable fundamentalmente porque una parte de las empresas radicadas allí se irían. La actividad empresarial no se mueve por sentimentalismos nacionalistas sino por motivos económicos y sociales y desde el momento en que se hiciera efectiva la independencia las empresas catalanas tendrían que luchar para hacerse un hueco en los mercados internacionales.

¿Por qué esta situación de inferioridad de las empresas en un contexto de independencia? En primer lugar porque la independencia supondría la salida automática de Cataluña de la UE. Lo que significaría que la UE aplicaría inmediatamente un arancel a la importación de productos catalanes. Sería el mismo que soportan los países que no son miembros de la UE. Además, Cataluña podría caer en la tentación de elevar barreras arancelarias para proteger a sus empresas de los productos extranjeros.

En definitiva, las empresas catalanas verían como aumentan sus costes de importación de las materias primas y bienes intermedios que no se produzcan en Cataluña a la vez que disminuyen sus ingresos por exportaciones. La solución al problema está clara: trasladar la empresa fuera de Cataluña para continuar trabajando en un territorio que forme parte de la UE y de su mercado único. Además, como señalan los libros, el aumento de aranceles generaría una reducción del comercio internacional y una menor eficiencia económica. Todo ello disminuiría considerablemente las oportunidades de Cataluña de generar ventajas competitivas.

Elevado déficit público

Esta situación de reducción de la producción dificultaría la solvencia del sector público catalán y llevaría a un desequilibrio de las cuentas públicas. Primero, porque los ingresos se contraerían por la menor actividad económica que generaría la deslocalización de las empresas lo que disminuiría las bases imponibles y como consecuencia la recaudación fiscal.

Y segundo, los gastos serían mayores. El Gobierno de Cataluña tendría que financiar la constitución del nuevo Estado y hacerse cargo de aquellas partidas que estaban aseguradas por el Estado español como las pensiones y los sueldos de los funcionarios (como la educación, la sanidad y la defensa). Asimismo, debería continuar haciendo frente a los pagos del servicio de la deuda pública española que le correspondiese al menos durante algunos años. Años que formarían parte de un periodo clave para consolidar económicamente la independencia.

Por tanto el resultado sería un grave déficit público catalán que no podría recurrir a la emisión de deuda para su financiación ya que la previsible desconfianza de los inversores en su devolución impediría a Cataluña acceder a los mercados internacionales. Es difícil pensar que un país de reciente creación, pequeño comparado con los gigantes europeos y sin apoyo internacional sea merecedor de la confianza de los compradores de bonos que, en definitiva, puede destinar sus recursos a cualquier otro territorio con mejores expectativas.

El abandono de la zona del euro y la creación de una nueva moneda

Además, si Cataluña se independizase se vería obligada a abandonar la Unión Monetaria Europea. En ese posible escenario a Cataluña se le abrirían dos posibilidades mantener el euro o crear su propia moneda.

En el primer caso, nadie puede impedir que Cataluña continúe usando el euro. Pero para que un país pueda utilizar una moneda que no controla debe conseguir acercarse al equilibrio fiscal. Sólo así podría tener acceso a la financiación internacional.

Sin embargo, ante un escenario de elevado déficit público, sin ayudas de la UE y sin recurso al BCE, es imposible utilizar una moneda como el euro. Por tanto, lo más probable es que Cataluña en el caso de independizarse desarrollaría su propia moneda: llamémosla “catalino”. En ese caso tendría que hacer un “corralito” que evitase la estampida de depósitos en euros. El tipo de cambio inicial, por comodidad sería: 1 euro = 1 catalino. Entonces el gobierno de Cataluña invitaría a sus ciudadanos a que vayan al Banco Central de Cataluña y/o por extensión a los bancos comerciales ubicados en Cataluña a cambiar sus euros por catalinos. ¿Alguno de ustedes, queridos lectores, iría corriendo al banco a cambiar sus euros por catalinos? Nadie. Todos los catalanes guardarían sus euros a buen recaudo o se los llevarían al extranjero. Y antes de que el gobierno catalán hiciese un “corralito” y bloqueara las cuentas en euros para convertirlas más tarde y  automáticamente en catalinos,  retirarían rápidamente sus depósitos en euros y los pondrían en una cuenta en otros países como España, Andorra o Francia.  Lo harían entre otras cosas, porque una vez introducida la nueva moneda, el siguiente paso es la devaluación del catalino, con el fin de financiar el déficit público y también para ganar en competitividad.

Al principio, para evitar suspicacias, haría falta mantener un tipo de cambio fijo. Pero al poco tiempo se depreciaría su moneda y Cataluña habría ganado competitividad, porque los precios en euros de sus exportaciones se habrían reducido considerablemente.

Pero con la nueva moneda no todo serían ventajas y habría también importantes inconvenientes. El primero, la inflación, por varios motivos: 1) los precios de las importaciones, valorados en catalinos, aumentarían lo que incrementaría el nivel de precios de los bienes de consumo y 2) crecerían los costes de producción de las empresas que necesiten comprar en el exterior, lo que reducirían sus márgenes de beneficio y elevarían sus precios de venta.

El segundo, mayores dificultades para hacer frente a las deudas expresadas en euros, que serían la mayoría y que después de la devaluación serían mucho mayores en términos de la nueva moneda local.

Y finalmente, descontento social. Los que pudieron mantener sus ahorros en euros habrán visto aumentar su poder adquisitivo mientras aquellos que sufrieron el corralito o simplemente no tuvieron la oportunidad de retirar sus depósitos se habrán empobrecido.

En definitiva, las consecuencias de una Cataluña fuera del euro serían muy graves. A corto plazo el panorama se tornaría muy complicado: dificultad para pagar tanto la deuda privada como la pública, deslocalización del sistema financiero y parte del tejido productivo y como consecuencia débil crecimiento económico. Por supuesto, como es fácil ver, esto no sólo sería perjudicial para Cataluña sino también para España.

Una forma de evitar estas indeseables consecuencias sería que Cataluña siguiera perteneciendo a la Unión Económica y Monetaria. Esta favorable situación económica de tener el euro como divisa, es algo que se está dando por hecho en las reivindicaciones independentistas. No obstante, el proceso de adhesión a la UE está firmemente regulado y está sujeto a numerosos requisitos. Además, haría falta unanimidad en el Consejo de la UE, del que forma parte España, para aceptar la entrada del nuevo miembro. Por supuesto, la decisión se toma en función de los costes y beneficios económicos y políticos y, además, es muy probable que la adhesión de Cataluña beneficiara también a España. Sin embargo, la incertidumbre existe y es una herramienta más de negociación, igual que lo es la valoración de qué parte de la deuda española corresponde a Cataluña.

El papel de las expectativas

Es cierto que la economía catalana cuenta con una importante parte del tejido empresarial e industrial del país. Pero no se puede olvidar que la actividad económica futura está basada, entre otras cosas, en la confianza y en la estabilidad.

Probablemente los aficionados a la economía recuerden que las expectativas de los agentes afectan al funcionamiento de los mercados y también a las decisiones políticas. Esta característica que describe la Real Academia como la “posibilidad razonable de que algo suceda” es ahora el principal condicionante económico de nuestro país y un potencial freno a nuestro ritmo de crecimiento.

Son precisamente éstas expectativas económicas las que anticipan un desequilibrio importante en las finanzas públicas catalanas y que aumentaría bajo la hipótesis de la independencia ya que aumentarían los gastos (motivados por la creación del nuevo Estado, el pago del servicio de la deuda pública española que le correspondiese y el mantenimiento de las instituciones y de las administraciones públicas) y se reducirían los ingresos por el efecto de una menor actividad económica. A lo anterior se une que los agentes económicos puedan cuestionar la permanencia de Cataluña en el euro lo que haría que la confianza en la economía catalana se viera perjudicada.

En definitiva, el sentimiento independentista es respetable y siempre que sea conforme a derecho se debería saber cuál es la intención de la mayoría de los catalanes sobre su pertenencia a España. Pero la independencia de Cataluña es una realidad mucho más compleja de lo que en general se está planteando. Además, en un entorno como el actual de debilidad económica de la UE el mero hecho de hacer una consulta sobre la independencia de Cataluña añadiría todavía más incertidumbre y, por tanto, inestabilidad a la frágil economía europea, española y catalana.

Fuente: Rafael Pampillón y Cristina Mª de Haro. “El golpe económico de una independencia de Cataluña“. Expansión. 29 de septiembre de 2014. Páginas 28 y 29.

28
Sep

Los Estados desunidos de Europa

Escrito el 28 septiembre 2014 por Mikel Aguirre en Unión Europea

Después del referéndum escocés continuamos con las tensiones  secesionistas en Europa.

Conviene recordar, porque muchas veces las denominaciones tienen su lógica, que el Reino Unido es un Estado Unitario comprendido por cuatro naciones: Escocia, Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte.  Los primeros han decidido permanecer dentro de este país soberano e insular.

Hay otros muchos casos actualmente algunos tan poco conocidos como:

-.La república Srpska es una de las dos entidades políticas que forman Bosnia y Herzegovina.  Fue reconocida tras los acuerdos de Dayton que terminaron con la Guerra de Bosnia en 1995.  Varios analistas han señalado que esta zona dentro de Bosnia y Herzegovina podría ser , después de Crimea , la próxima zona conflictiva en Europa del Este .

o

.-Transnistria es un Estado Independiente desde 1990,  fronteriza con Moldavia y Ucrania, con una población mayoritaria rusa que hoy  en día no está reconocida por la comunidad internacional.naturaleza-corcega-playas

Algunas zonas que nos suenan más sin ser completamente conscientes de sus deseos de independencia, como:

.-Groenlandia es una gran isla políticamente constituida como una región autónoma perteneciente al Reino de de Dinamarca, cuyos ciudadanos votaron en el 2008 que deseaban una mayor autonomía.  No es el único caso en la zona, ya que las Islas Feroe, son un país autónomo de dicho Reino, y no pertenecen a la Unión Europeo

.-Véneto es una región en el noroeste de Italia de casi 5M de habitantes, que desde el 2010 vive una oleada independentista o la cercana Padania donde el partido político La Liga Norte tiene una representación política relevante

.-Sin salir de la zona geográfica italiana nos encontramos a Córcega, que a pesar de su ubicación pertenece desde el siglo XVIII a Francia.

.-Dentro de Bélgica nos encontramos a Flandes donde en las elecciones de esta primavera el partido independentista Nueva Alianza Flamenca obtuvo una representación relevante en el parlamento federal.

Y finalmente hay otro grupo mucho más presente en los medios como:

.-Kosovo, que declaró unilateralmente la independencia de Serbia en el 2008 y es reconocida por Estados Unidos y la mayoría de los países europeos.

-El Norte de Chipre dónde la población de habla Turca se declaró unilateralmente, en 1983, independiente de la población de habla griega del Sur y siguiendo con Turquía termino en Asia donde encontramos el Kurdistán donde una ingente población repartida por Irak, Irán, Siria y Turquía, lucha por un estado independiente desde la primera guerra mundial.

Es decir en muchos países europeos (y algunos vecinos de Asia) siguen vigentes procesos secesionistas.  Confiamos en una buena disposición de los ciudadanos y gobernantes implicados porque si no lo próximo que puede suceder es un referéndum dentro del Reino Unido para valorar su pertenecía a la UE.

21
Sep

Escocia vota no, la economía española mejora

Escrito el 21 septiembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española, Unión Europea

El consenso de los economistas señala que la economía española se recupera con tasas de crecimiento positivas y cada vez mayores (1,3% en 2014 y 2% en 2015). Es el reflejo de los importantes ajustes económicos que trabajadores y empresarios están llevando a cabo en nuestro país. También los datos publicados esta semana indican una continuación de la mejora del sector servicios y del sector industrial. Además, los costes laborales descienden ligeramente, lo que facilita la competitividad de nuestras exportaciones. Sin embargo, no todo está hecho, España todavía tiene que continuar desarrollando reformas que le permitan, entre otras cosas, reducir el déficit comercial y la deuda pública. Afortunadamente, la victoria del “no” en Escocia elimina la incertidumbre y los riesgos de su posible independencia. Una independencia que hubiera limitado mucho las opciones de política económica del gobierno escocés y que hubiera generado un pánico bancario y, por tanto, la salida masiva de depósitos de Escocia con consecuencias negativas para la economía europea.

La mejora de la industria

Mientras tanto, aquí en casa, el sector industrial continúa creciendo. Esta semana el INE ha publicado la cifra de negocios de la industria que ha aumentado en el mes de julio a una tasa interanual del 1% en términos desestacionalizados. Los principales apoyos han sido la industria metalúrgica (8,2%), el sector textil (17%) y el sector de la automoción (9,5%).

En el futuro el sector industrial seguirá expandiéndose, ya que su cifra de pedidos creció un 2,4% anual en términos desestacionalizados, continuando así una tendencia positiva que comenzó en el año 2013. En este caso el comportamiento de los bienes de equipo ha sido muy llamativo. En términos desestacionalizados los pedidos de bienes de equipo ha aumentado un 8,1% en los siete primeros meses del año con respecto al mismo periodo del año pasado. Este espectacular crecimiento en los pedidos tenderá a elevar en los próximos meses la cifra de negocios de la industria.

De entre las actividades industriales destaca el sector automovilístico español. Según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), entre enero y agosto de este año las ventas han aumentado un 16,4%, frente al crecimiento del 2,6% de Alemania o el 10,1% de Reino Unido. Esta situación queda reflejada en el alza de la actividad de los servicios relacionados con la automoción que, según los datos publicados esta semana por el INE, han crecido en lo que va de año un 9,9% respecto al año pasado.

Aumentan las exportaciones de bienes y servicios

Por su parte, el índice general de la actividad de los servicios también aumentó, aunque lo hizo algo más lentamente en julio (+1,3%) de lo que lo estaba haciendo en el segundo trimestre (2,8%). Esta mejora del sector servicios viene de la mano del aumento de las exportaciones de servicios en el primer semestre del año. Y aunque los ingresos por servicios turísticos continuaron creciendo (4,7%), los servicios no turísticos (financieros, transportes, ingeniería, consultoría y royalties, entre otros) lo hicieron de forma espectacular: un 8% anual. Como resultado la balanza de servicios del primer semestre presentó un superávit de 18.300 millones de euros, un 9,5% más que en el mismo semestre del año pasado.

También esta semana hemos conocido los datos sobre costes del mercado de trabajo. El INE, en su Encuesta Trimestral de Coste Laboral, señala que en el segundo trimestre de este año el coste laboral por trabajador disminuyó un 0,1% respecto al segundo trimestre del año anterior.

Esta mejora de competitividad es un factor importante ya que facilita la actuación de nuestro sector exportador, al que hay que seguir cuidando para que pueda compensar el creciente déficit exterior provocado por la recuperación de la demanda interna (consumo e inversión) que está generando un espectacular aumento de las importaciones. Tal es el caso del sector automovilístico que, aunque esté desarrollando un buen comportamiento, ha aumentado sus importaciones en un 23%.

Efectivamente, el Ministerio de Economía advertía esta semana que aunque las exportaciones de mercancías han crecido en el mes de julio (8,7% anual) lo han hecho después de haber caído de forma continuada durante tres meses. Asimismo, la demanda interna está favoreciendo las importaciones (que crecieron un 13,4%) y deteriorando nuestro saldo comercial que tiene un déficit acumulado de 13.709 millones de euros entre enero y julio. Una situación de desequilibrio que se debe en parte también al bajísimo crecimiento de nuestros principales socios comerciales.

Aumenta la financiación

Por su parte el sistema financiero recibió el jueves el primer apoyo dentro de la línea de actuación del Banco Central Europeo (BCE) por la que se inyectarán más de 400 mil millones de euros en ocho subastas entre septiembre y junio de 2016. En esta primera actuación, de los 82.600 millones de euros que se han concedido al conjunto de la zona del euro los bancos españoles han recibido del BCE 14.500 millones. El plazo de devolución es de cuatro años a un tipo de interés del 0,15% y deberán ser destinados a la concesión de créditos. Este requisito será supervisado y las entidades que lo incumplan verán limitada su capacidad de continuar demandando préstamos al BCE y, en último término, deberán devolver en septiembre de 2016 todo el dinero recibido.

Esta herramienta de política monetaria y la caída en las primas de riesgo facilitará el necesario acceso al crédito de las empresas que podrán volver a retomar sus actividades de inversión. Esto, junto a la depreciación del euro frente al dólar, hace que la economía española tenga la oportunidad de reforzar su presencia en los mercados internacionales fuera de la zona del euro, facilitando la recuperación del sector exterior.

En cuanto al sector público, el Banco de España ha comunicado esta semana que la deuda de las Administraciones Públicas se redujo en julio en 6.929 millones de euros. Esta menor demanda de financiación del sector público favorece la reducción de los tipos de interés y libera fondos que se podrían dirigir a la financiación del sector privado. De ahí que resulte positivo para la economía española que en el primer semestre del año el ahorro público haya aumentado en 10.400 millones. No obstante, la caída de la deuda pública ha sido muy moderada y se situó en niveles del 98% del PIB, valor muy próximo al 99% que se estableció como referencia para este año 2014.

En definitiva, la economía española parece que progresa adecuadamente pero todavía quedan por hacer reformas que impulsen todavía más la recuperación. Entre ellas: reducir el déficit comercial aumentando todavía más la competitividad y recuperando unos niveles de inversión que permitan modernizar nuestro sistema productivo. Además, la reforma de las Administraciones Públicas, que está planteando el Gobierno, favorecerá el redimensionamiento del sector público, la eliminación de duplicidades y la tecnificación de los sistemas de gestión; son acciones que podrían actuar a favor de la reducción de los costes empresariales y del gasto público y de una muy necesaria agilización de los servicios públicos.

Así las cosas, el resultado negativo de la consulta del jueves sobre la independencia en Escocia es positivo para la economía mundial, europea y española, ya que elimina incertidumbres a la vez que genera estabilidad a nuestros socios comerciales, beneficiando nuestro comercio exterior. Beneficia también a las empresas españolas con intereses económicos en Escocia. Podemos felicitarnos por ello.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “Escocia vota no, la economía española mejora”. Expansión, 20 de septiembre, página 47.

13
Sep

Días de futuro pasado:Rumania

Escrito el 13 septiembre 2014 por Mikel Aguirre en Unión Europea

El Reino de Rumania se constituyo en el siglo XIX.  La Gran Rumania emergió en una época de progreso y desarrollo en los años previos a la segunda guerra mundial.  Es uno de los pocos países europeos que lucho en los dos lados a lo largo de la contienda.   En 1989 el país inició su transición hacia la democracia y la economía capitalista.  Tras una década de de deterioro de los estándares de vida en los que el hecho más destacable es su adhesión a la Unión Europea el 01/01/2007, Rumanía inicio la recuperación económica.

Sus 21M de habitantes vieron como su crecimiento del 2013 fue un ejemplo para los países de la UE con un  3,5% frente a la media del 1,2%.  Rumania era el país líder de crecimiento de la UE a principios del 2014 , con un crecimiento el primer trimestre del año del 3,8%La-tasa-de-paro-en-Rumania-est_54374089470_54028874188_960_639

Rumania es hoy en día el país de la UE con mayor dependencia del sector agrícola, con un 31% de la población ocupada .  Es un país que ofrece el  coste por hora más atractivo para los empleadores dentro de la UE (4,60 EUR frente a la media de la Eurozona del23,70), lo que ha impulsado a gigantes del motor como Ford y Dacia a instalarse en el país .  En 2014 el crecimiento del sector del retail ha estado en un sólido 9,2%, impulsado por la disminución del IVA de los productos de los productos derivados del pan del 24% al 9%.

La situación e Rumania en el continente supone un marco único para conectar el Este con el Oeste .  El país tiene acceso directo a la antigua Unión Soviética, cubriendo los Balcanes, Grecia, Turquía y Europa del Oeste  .  Se ha convertido en un exportado de grano a todos estos países, obteniendo además ventaja de la situación en Ucrania (otro gran exportador agrícola).

Es muy difícil que Rumania repita los datos de crecimiento del 2013 .  Debemos analizar con detenimiento el repunte del consumo interno y de las exportaciones de automoción para ver si finalmente 2014 es el año de inflexión del país….igual que hace 25 años.

Feliz curso 2014 2015

8
Sep

El antídoto de Draghi contra una tercera recesión.

Escrito el 8 septiembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española, Unión Europea

La semana pasada el Banco Central Europeo (BCE) anunció importantes medidas de política económica. Se publicó también abundante información de coyuntura sobre la economía de España y de la zona del euro (crecimiento económico, inflación y sector manufacturero entre otros).

El estancamiento económico de Europa

Aunque la zona del euro lleva ya más de un año en la senda de la recuperación económica sigue caminando a un ritmo muy lento. La zona del euro ha reducido su crecimiento real en el segundo trimestre al 0,2% en parte por el mal comportamiento del sector industrial. Efectivamente, el índice de actividad industrial de la zona del euro elaborado por Markit se situó en agosto en el 50,7 el menor nivel desde hace trece meses. Precisamente el pasado jueves el BCE revisó a la baja su estimación de crecimiento de la zona euro para este año 2014 situándolo en un exiguo 0,9%. Aunque la zona todavía está lejos de llegar a una situación aceptable, la tendencia es positiva y para 2015 el BCE prevé un crecimiento económico del 1,6%. Seguir leyendo…

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