28
Oct

Asignatura pendiente en el empleo: la temporalidad

Escrito el 28 octubre 2016 por Rafael Pampillón en Economía española

Esta semana conocimos la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de 2016. Los resultados han sido buenos y señalan, una vez más, que la economía española avanza por la senda del crecimiento económico y del empleo.

Según esta encuesta, durante el tercer trimestre se produjo una reducción en el número de desempleados de 253.900 personas, la segunda mayor caída en un tercer trimestre de toda la serie histórica. Como consecuencia, la tasa de paro entre julio y septiembre de este año fue del 18,9%. Inferior, por tanto, al 22,4% del mismo trimestre de 2015. Además, es la menor tasa de desempleo desde el cuarto trimestre de 2009. España tiene ahora 4,32 millones de parados, que es el volumen más bajo de los últimos siete años.

Paro

Durante este tercer trimestre, la ocupación aumentó, respecto al segundo, en 226.500 empleos. Es decir, no toda la reducción del paro (-253.900) se tradujo en un crecimiento de la ocupación. La diferencia (-27.300) corresponde a la disminución de la población activa; continúa así la tendencia de caída iniciada hace ya cuatro años, en el tercer trimestre de 2012.

La calidad del empleo

Así pues, sigue creciendo el empleo en España pero, ¿se puede decir que también aumenta la calidad? Como en casi todo, la respuesta no es única, pero la EPA parece mostrar una mejora de ésta durante el tercer trimestre:

1) La mayoría, el 85%, de las personas que trabajan, lo hace a tiempo completo; en el tercer trimestre, la ocupación en este régimen creció (+330.500), mientras que la de tiempo parcial se redujo (-104.000).

2) Mejora bastante el mercado de trabajo juvenil. El número de empleados con edades comprendidas entre los 16 y los 24 años se incrementó en 98.600 personas, mientras que el de parados bajó en 45.400. Como consecuencia, el paro juvenil, aunque siga estando en niveles muy elevados, ha caído hasta el 42%. Conviene recordar que, hace un año, se situó en el 48% y, en el primer trimestre de 2013, alcanzó la cota máxima, con un 57%.

3) Casi todo el empleo creado en el tercer trimestre se generó en el sector privado (+218.000); mientras que el público se acrecentó en 9.000 personas. Este aumento del empleo público se debería haber evitado y, en el futuro, si se quiere reducir el déficit, habrá que ir ajustando las plantillas de las Administraciones Públicas.

4) Siguió creciendo el empleo por cuenta propia. Además, en el último año se dieron de alta 32.700 autónomos, que, a su vez, proporcionaron trabajo a otras personas.

5) El número de hogares en los que todos sus miembros activos están ocupados creció durante el trimestre en 202.000.

6) Disminuyó el número de hogares en los que todos están parados (-136.000); si bien continúa siendo una cifra elevada, 1,7 millones, pero es la más baja desde el año 2010.

Sube la temporalidad

Desgraciadamente, a estos aspectos positivos hay que unir el aumento de la temporalidad. Durante el tercer trimestre, los contratos de este tipo aumentaron en 246.000, es decir, un 6,3%, más que en el trimestre anterior mientras que los indefinidos se redujeron (-29.100). Este incremento de la temporalidad, la más alta desde el año 2008, está íntimamente ligada al espectacular crecimiento del empleo del sector servicios, que se engrosó en el tercer trimestre con 179.000 personas más.

Este fortalecimiento también ha quedado recogido en el Índice de Actividad del Sector Servicios, publicado esta semana por el INE, y que muestra que, en agosto, ésta aumentó un 6% en tasa anual, quitados los efectos estacionales y apoyada principalmente en el mayor dinamismo de los subsectores de Venta y reparación de vehículos y motocicletas, Actividades profesionales, científicas y técnicas y Hostelería.

Crecimiento del empleo en los servicios que se debe también en buena medida a las pujantes cifras de turismo de este verano. Y es que, durante el tercer trimestre, las pernoctaciones hoteleras alcanzaron niveles sin precedentes en las series históricas de ocupación. Aumentaron un 5,3% respecto al mismo trimestre del año pasado, gracias, especialmente, al incremento de las realizadas por extranjeros (+7,5%). Las de los españoles cerraron el trimestre con un moderado crecimiento del 1,3%.

Todo esto hace que la temporalidad del empleo en España se sitúe en el 27%, 2 puntos más que en el mismo trimestre de 2015 y la más alta de los últimos ocho años. Sigue, por tanto, repuntando en la fase expansiva del ciclo, después de haber descendido durante los años de la crisis, cuando, efectivamente, sufrieron mucho más los  trabajadores temporales que los que tenían contratos fijos. Así, en 2012, la temporalidad bajó hasta mínimos históricos del 23%. Con la información conocida ayer, desgraciadamente, España sigue liderando los niveles de temporalidad de la OCDE y de la Unión Europea, áreas donde la reactivación económica ha traído aparejado un descenso de la misma.

En el cuadro que tienes más arriba puedes observar que, desde su cota más baja, el empleo fijo creció un 5% mientras que el temporal lo hizo en un 35%.

La economía sigue avanzando

El importante aumento de la ocupación que se viene produciendo en España en los últimos dos años (más de un millón de empleos) es el reflejo de un comportamiento ascendente de la senda económica. En el tercer trimestre, respecto al segundo, el Producto Interior Bruto (PIB) creció el 0,7%, consolidándose así la tendencia positiva que comenzó hace más de tres años. En los próximos trimestres se mantendrá la senda de suave reducción de la tasa de crecimiento, entre otros motivos porque el nuevo gobierno tendrá que avanzar en el ajuste fiscal, con el fin de alcanzar el objetivo de déficit público en 2017. En consecuencia, el crecimiento económico en 2016 se situará en el 3,2%, mientras que el año próximo será algo menor (+2,5%).

Un mayor empleo supone una renta disponible de los hogares más elevada, lo que fortalece el consumo privado. Ante esta mayor demanda, las empresas están produciendo más y, por tanto, también necesitan invertir más. De ahí que haya crecido la formación bruta de capital en el tercer trimestre. Esta mayor inversión genera un círculo virtuoso que hace repuntar el empleo, el consumo y la producción.

Perspectivas de futuro

España ya tiene un nuevo gobierno, que deberá afrontar las tareas pendientes. Hace falta un Ejecutivo estable, que insufle confianza a la inversión empresarial, incluida la directa exterior. Tendrá que poner en marcha una segunda generación de reformas del mercado de trabajo que consoliden la recuperación del empleo a largo plazo y que reduzcan la temporalidad y, todavía más, la tasa de paro.

En definitiva, los datos del tercer trimestre muestran que España está mejorando notablemente, tanto en crecimiento económico como en su mercado laboral, pero que aún queda mucho por hacer, como reducir la temporalidad. Para ello se necesita unificar los tipos de contrato laboral y reforzar la cualificación de la mano de obra, de modo que se adecúe más a lo que demandan las empresas.

Fuente: Rafael Pampillón. Asignatura pendiente en el empleo: la temporalidad.Expansión,  28 de octubre de 2016. Página 61.

 

25
Oct

Las consecuencias económicas del envejecimiento.

Escrito el 25 octubre 2016 por Rafael Pampillón en Economía española, Política fiscal

El INE publicó la semana pasada que, dentro de 50 años, los españoles mayores de 64 años serán 14 millones, frente a los 9 millones que son hoy. Además, como consecuencia de la drástica caída en la tasa de natalidad (una de las más bajas de Europa, con 1,33 hijos por mujer), la población española se reducirá desde los 46 millones actuales a los 41 millones. Así, la proporción de mayores de 64 años se doblará, pasando a representar el 34,5% del total en 2066, frente al 17,5% de 2016.

En cinco décadas, España se convertirá en uno de los países más envejecidos del mundo. En la actualidad, las españolas, con una esperanza de vida de 85 años frente a una media europea de 80, están entre las más longevas, mientras que los hombres españoles se sitúan en los 80 años frente a una media de 73 en el viejo continente.

pirámide de población en españaViviremos más

En la pirámide adjunta se puede observar como en 2066 (color morado) el número de personas entre 75 y más de 100 años es muy superior a la que habrá 2031 y hay en 2016. Ya nadie duda de que cada vez alcanzaremos edades más elevadas, gracias a los notables avances sanitarios, y eso generará muchas dificultades para conseguir mantener el sistema de pensiones y de salud públicas.

¿Hasta cuándo va a seguir aumentando nuestra expectativa de vida? La investigación científica se dirige, cada vez más, a descubrir soluciones a los problemas relacionados con la edad. Señalan que nuestro cuerpo envejece porque, a lo largo de nuestra vida, vamos acumulando desperfectos que lo dañan. Es como un coche viejo, pero susceptible de arreglarse. ¿Acaso no hay automóviles muy antiguos que se conservan en perfectas condiciones? El objetivo pasa por encontrar tratamientos capaces de desacelerar el proceso de degradación del organismo, para mantenerlo saludable durante más tiempo.

Pensiones no garantizadas

Esta mayor longevidad vendrá acompañada de un crecimiento en la tasa de dependencia, es decir, de un incremento del porcentaje de personas que no trabajan en relación a las que sí lo hacen. En otras palabras, la proporción de gente que trabaja respecto al conjunto de la población está disminuyendo. Así, según el INE, en 2066, por cada persona en edad de trabajar, habrá en España otra que no estará en edad de hacerlo, porque será menor de 16 años o mayor de 64. En concreto, la tasa de dependencia se elevará hasta casi el 90%, partiendo del 50% actual.

Por tanto, un menor número de trabajadores va a tener que sustentar a un mayor contingente de jubilados. Aquéllos, por consiguiente, tendrán que pagar cada vez más para que se puedan seguir prestando los servicios sociales a los mayores: pensiones y gastos médicos. La Seguridad Social consumirá, de año en año, una parte más sustanciosa de nuestra renta nacional, lo que arroja serias dudas sobre la capacidad de garantizar el actual sistema público de pensiones español.

Ante la bomba demográfica que tenemos delante, y que acabará explotando, diversos economistas y organismos multilaterales han venido sugiriendo al Estado Español la implementación de políticas tales como: prolongar todavía más la edad de retiro, eliminar la jubilación temprana, compatibilizar el cobro de la pensión con seguir trabajando y, por tanto, cotizando, incrementar los fondos de pensiones privados obligando a los trabajadores a cotizar en ellos, ampliar la recaudación fiscal o incentivar el número de nacimientos. Cabe hacer notar que, de no aplicarse estas medidas, España tendrá que poner en marcha una política migratoria similar a la ejecutada en países como Canadá y Australia, con el fin de incorporar personas jóvenes que mantengan el sistema de pensiones en los años venideros. De lo contrario, colapsará. El problema es tan grave y de tan difícil solución que hay quien está planteando que los robots deberían entrar en el sistema pensional, lo cual se puede interpretar como un impuesto a las empresas como forma de recompensar a la sociedad por la eliminación de puestos de trabajo.

Aumento de la productividad

Sin embargo, pagar por tener robots desincentiva su uso y, en consecuencia, daña la productividad, precisamente cuando que ésta aumente es la mejor solución al actual problema de las pensiones. Y es que, a mayor productividad, mayor producción, mayores salarios, mayores pagos en concepto de cotizaciones sociales y mayor recaudación para la Seguridad Social.

¿Y cómo aumentar la productividad? Pues a través de la mejora en la innovación tecnológica y el capital humano. En este sentido, la mayoría de los economistas están de acuerdo en que el gobierno debería eliminar gastos corrientes improductivos (recortando la grasa que sobra en el conjunto de las Administraciones Públicas) y mantener la financiación de aquellas actividades que mejoran la productividad, como es el caso de la educación y la investigación. Algo absolutamente necesario en un contexto de permanente cambio tecnológico. Es bien conocido que la llamada Cuarta Revolución Industrial avanza a un ritmo imparable, trasformando la manera en la que trabajamos y nos relacionamos. Un nuevo sistema conformado por cuatro pilares: la revolución digital, la ingeniería genética, la robótica y la inteligencia artificial.

Esta revolución tecnológica, como todas las anteriores, viene acompañada de cambios profundos en las formas de producir. De ahí la necesidad de que la población activa se prepare para dirigirse hacia esos nuevos sectores. Es decir, que para evitar el desempleo futuro, es preciso incentivar a los trabajadores para que se reconviertan profesionalmente y alcancen un nivel de formación que se adecué en mayor medida a lo que están demandando las empresas.

Desde la Primera Revolución Industrial hasta la actual revolución tecnológica, los principales inventos y avances científicos y su aplicación en la industria han generado importantes ganancias de productividad, mejora en el nivel de vida y, a medio plazo, incrementos en el nivel de empleo.

En definitiva, el fuerte envejecimiento de la población, que ya es una realidad y que se acentuará todavía más en las próximas décadas, exige adoptar políticas que faciliten la viabilidad financiera de las pensiones. Una solución que pasa por el aumento de la productividad. El nuevo Gobierno de España se encuentra frente a la necesidad de resolver un problema en el que convergen aspectos demográficos, económicos, sociales y tecnológicos, y que requiere de respuestas inmediatas. Los representantes del pueblo no pueden seguir esperando de brazos cruzados a ver cómo evoluciona la población. Ya es de dominio público: viviremos muchos más años.

Fuente: Rafael Pampillón “Las consecuencias económicas del envejecimiento.Expansión,  22 de octubre de 2016. Página 26.

22
Oct

Una de las principales modificaciones que podremos tener en nuestro modo de vida en la próxima década, va a ser la relación con los vehículos que nos desplazamos.

Algunas cifras interesantes de este sector En España:

El mercado de turismos  incorpora cada año entre 1,2 y 1,3 millones de nuevos vehículos al parque automovilístico

La fabricación de vehículos y componentes supone cerca de un 9% del PIB español que se eleva hasta el 10% al incluir la comercialización, servicios financieros y postventa

Frente a una facturación global de las marcas que operan a nivel nacional de cerca de 61.000 millones de EUR  su contribución a la Hacienda Pública fue de 25.807 millones de EUR en el pasado ejercicio debido a la recaudación fiscal en la adquisición de vehículos, consumo de carburante, impuesto de circulación, transferencias de segunda mano, tasas de matriculación, permisos de circulación y tasas de cambio de titularidad

En el 2015 el valor de las exportaciones de vehículos, que supone un 18% del total,  superó los 34.000 millones de EUR, con un saldo positivo de 17.000 millones y una diversificación de exportación a países fuera de la Unión EuropeaUber

La semana pasada tuve la ocasión de escuchar una interesante ponencia de Eric Alexander, CEO de Uber en Asia.  La principal cuestión que planteaba es que se debía replantear la posesión de un vehículo frente al modelo de economía participativa.  Como he indicado anteriormente el sector de automoción en España se basas en un incremento de nuevos unidades que supera el millón de unidades anuales. Uber, creada , como Ubercab, en San Francisco en 2009 ofrece actualmente su servicio en más de 66 países y 507 ciudades en el mundo.   Señalar que debido al éxito de la aplicación han surgido otras similares tratando de replicar su operativa (Yaxi, Cabifi oTaxiBeat)

La polémica tradicional ha sido entre los taxistas tradicionales y los servicios de estas compañías, pero ¿Cuál será el impacto en 10 años sobre el sector de automoción de extenderse la compartición de vehículos? ¿Cuál será el impacto sobre medios tradicionales de transporte como el avión y el tren si además un viaje entre dos ciudades pudiese hacerse con un automóvil autónomo (Tesla o similar).

Es difícil poner puertas al campo y los anuncios para compartir viaje en, por ejemplo una facultad universitaria, son muy antiguos.  Lo que ha permitido las nuevas tecnologías ha sido escalar de una forma exponencial esta forma de economía compartida.  Por un lado tenemos un menor uso del vehículo, lo que claramente llevará a  ayudar a la descongestión de las grandes urbes y al ahorro de combustible en interminables atascos.  Pero por otro hay que exponer el impacto económico que puede tener en la primera actividad exportadora del país.  Hay muchos sectores que se ha reciclado desde la minería, al naval o el siderúrgico.  Es la ley de la globalización existente y de la competencia internacional.  Claramente el sector de automoción que hoy conocemos tiene por delante una década muy interesante y llena de cambios

21
Oct

¿Qué es un banco?

Escrito el 21 octubre 2016 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía

Los bancos desempeñan un papel crucial en la determinación de los niveles de vida de las economías modernas. Tienen la capacidad de recoger una parte muy importante del ahorro de la sociedad y distribuirlo entre las empresas y las familias que demandan fondos prestables para financiar sus actividades económicas. Mediante este proceso, el sector bancario puede mejorar la trayectoria del crecimiento económico, sobre todo en países que no cuentan con fuentes alternativas de financiación como son los mercados de capitales desarrollados (mercados de deuda, bolsa, fondos de inversión, etc.).

banco

Un banco se define como una institución cuyas principales operaciones consisten en recibir depósitos del público (comprar dinero) y otorgar préstamos (vender dinero). En este proceso de intermediación financiera, los bancos comerciales financian la mayoría de sus préstamos con depósitos por lo que mantienen altos niveles de apalancamiento. La naturaleza de esta operación implica transformar los pasivos (depósitos) en activos (créditos) de tal manera que se corren diferentes tipos de riesgos simultáneamente. Los bancos, al conceder préstamos, afrontan lo que se conoce como riesgo crediticio (el riesgo de que no se recupere el crédito), riesgo de liquidez (vinculado a las diferencias de vencimientos entre los pasivos, que son más a corto plazo, y los activos, que suelen ser créditos a más de un año), riesgo de tipos de interés y otros riesgos que surgen del mercado como los riesgos relacionados con la fluctuación del tipo de cambio. La combinación de estos riesgos imprime una fragilidad inherente a la actividad bancaria, que se ve exacerbada por desequilibrios macroeconómicos globales.

¿Por qué es importante el crédito bancario?

La mayoría de las actividades de los bancos están relacionadas con la distribución eficiente de los recursos financieros, función esencial para el desarrollo económico. Los bancos son agentes fundamentales en la financiación del capital y, por tanto, favorecen el desarrollo económico. De hecho, existe una alta correlación entre el crédito bancario/PIB y el producto interno bruto (PIB) per cápita. Los países con sectores bancarios proporcionalmente pequeños tienen niveles más bajos de desarrollo. Esta fuerte correlación es una clara señal del vínculo existente entre el desarrollo financiero y el económico.

Desde el punto de vista teórico, no queda claro en qué dirección opera la causalidad de este vínculo. El desarrollo financiero puede dar lugar al desarrollo económico al mejorar la distribución del ahorro en la economía, pero también el desarrollo económico, mediante la creación de buenas instituciones, puede promover el crecimiento del sistema financiero. No obstante, estudios empíricos demuestran que un desarrollo financiero inicial más alto da lugar posteriormente a un mayor crecimiento del PIB, concluyendo que el desarrollo financiero realmente induce el crecimiento económico. Los bancos sólidos que proporcionan crédito de manera estable y poco costoso revisten gran importancia para el desarrollo.

Los mercados de capitales

El desarrollo económico no solo se relaciona con el del sistema bancario, sino también con el de otros intermediarios financieros como los mercados bursátiles y de bonos y otras instituciones no bancarias que ofrecen crédito. Los países desarrollados cuentan con los mercados financieros más desarrollados en todas sus dimensiones y poseen mercados de capital que pueden complementar y en algunos casos incluso sustituir al crédito bancario.

El crédito bancario en términos relativos reviste mucha mayor importancia en los países en desarrollo que en los países desarrollados. Es perfectamente natural que los países con un sistema bancario subdesarrollado tengan un mercado de capital subdesarrollado. La experiencia internacional sugiere que un sector financiero basado en operaciones bursátiles y emisiones de deuda pública y privada debe apoyarse en un sector bancario maduro. Esto quiere decir que existe una secuencia en el proceso de desarrollo de los mercados bancarios y de capitales y estos últimos se desarrollan una vez que esté plenamente establecido el primero. Para funcionar adecuadamente, los mercados de capitales necesitan bancos, y los bancos también necesitan mercados de capital para protegerse contra ciertos tipos de riesgos y también para poder crecer. Por lo general, al final de toda transacción en un mercado de capital, existe un banco que aporta la liquidez necesaria para completar la transacción. Más aún, los bancos crean mercados, como se ha visto en el desarrollo de los mercados de deuda pública.

La concesión de crédito

Habida cuenta de que son pocas las fuentes alternativas de financiación, el desarrollo y la estabilidad del sector bancario resultan cruciales para lograr una senda estable de crecimiento económico. Cuando los mercados de capitales están poco desarrollados, son los bancos los que absorben casi toda la responsabilidad de identificar proyectos de inversión seguros y rentables que necesiten capital financiero, y de suministrarles ese capital. Pero si se carece de una tecnología eficiente de distribución del capital financiero, no se emprenderán proyectos rentables y se verá impedido el crecimiento económico.

La estabilidad del proceso de suministro de crédito también es fundamental para el desarrollo porque los proyectos rentables a largo plazo exigen un acceso continuo a fuentes de financiación. Si se interrumpe la oferta de crédito puede obstaculizarse la inversión, el crecimiento y de ahí la prosperidad de la economía. No es de sorprender que los países con mercados de crédito más desarrollados registren tasas más elevadas de crecimiento económico y una menor volatilidad de todo tipo en respuesta a diversos tipos de shocks. Desde esta perspectiva, las políticas que dan mayor capacidad a los bancos para suministrar crédito y manejar adecuadamente los riesgos resultan primordiales para aprovechar los beneficios potenciales de los mercados crediticios a fin de asegurar la distribución eficiente del crédito y el crecimiento económico.

En España, las entidades financieras sufrieron mucho las consecuencias de la crisis y esto tuvo mucho que ver con el aumento de la morosidad. Este aumento les exigía mucha prudencia en la concesión de créditos, analizando cuidadosamente el nivel de riesgo. Ya no pueden dar crédito con la misma alegría que tenían antes de la crisis. La fuerte expansión del crédito estuvo entonces acompañada por un relajamiento de los estándares de riesgos. Ahora, en cambio, antes de conceder un crédito se evalúa detalladamente las posibilidades de que sea devuelto. O lo que es lo mismo, los elevados niveles de morosidad no es otra cosa que los bancos tienen todavía en sus balances algunos créditos tóxicos que valen menos de lo que figura en su contabilidad, como consecuencia están teniendo menos beneficios y están teniendo mucha más precaución en las concesiones.

Algunos problemas actuales para la banca

Por eso el Banco Central Europeo, que es el supervisor bancario de la Unión Económica y Monetaria, debe seguir manteniendo bajo estrecha vigilancia al sistema bancario europeo que están pasando por un momento de debilidad como consecuencia de:

a) la mayor regulación para aumentar su solvencia (conocida como Basilea III),

b) los tipos de interés negativos,

c) las necesarias reformas estructurales para adaptarse a las nuevas tecnologías y a la digitalización,

d) el necesario cambio de sus operaciones de negocio en un contexto de enfriamiento económico y

e) la competencia de otros intermediarios financieros poco regulados y que trabajan con costes más bajos como es el caso del shadow banking (hedge funds y otros).

Como consecuencia el precio de las acciones de los bancos están en niveles muy bajos. Además el sector financiero europeo se encuentra en alerta debido a la crisis que está viviendo el Deutsche Bank uno de los bancos más importantes a nivel mundial y el más importante de Alemania, cuyos efectos podrían propagarse por el resto del sector bancario. El Deutsche Bank exhibe malos resultados financieros, falta de liquidez y enfrenta una multa descomunal por parte del gobierno de EEUU al haber sido uno de los causantes de la crisis de 2008; además, se encuentra bajo investigación por haber escondido y lavado activos en su sede de Rusia, factores que en conjunto han llevado a que el precio de sus acciones se encuentre en mínimos históricos.

http://www.bis.org/publ/bppdf/bispap36a_es.pdf

Fuente: José Luis Pelejero Romero. “El papel que desempeña el sector bancario en las economías modernas”

 

19
Oct

Conferencia: “Emprender e innovar en Argentina”

Escrito el 19 octubre 2016 por Rafael Pampillón en América Latina

Argentina

16
Oct

Colombia: las consecuencias económicas de la paz.

Escrito el 16 octubre 2016 por Rafael Pampillón en América Latina

Esta semana nos han llegado dos buenas noticias sobre el proceso de paz de Colombia. En primer lugar, que el presidente Juan Manuel Santos ha prorrogado hasta el 31 de diciembre de este año el alto el fuego con el grupo guerrillero de las FARC, que había expirado el pasado 2 de octubre. Segundo, que el otro grupo guerrillero colombiano el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció, también esta semana, que iniciaba diálogos de paz con el gobierno, algo asombroso después de haber fracasado el plebiscito para aprobar los acuerdos de paz con las FARC.Farc 2

Un plazo más largo y todos los actores discutiendo en la mesa de negociación van a ser un aliciente para que el gobierno de Colombia siga trabajando, sin precipitaciones, en las diferentes propuestas de paz. No obstante, tanto las FARC como el ELN así como las tendencias políticas que se oponen al presidente Santos (encabezadas por el expresidente Uribe) tendrán que tomar una posición un poco más abierta con el fin de lograr un acuerdo que logre un efecto positivo para la economía y los ciudadanos colombianos.

Colombia es el segundo país con mayor biodiversidad del Planeta, el segundo exportador más grande de flores, el que tiene el café más suave y aromático y la cuarta economía más grande de América Latina. Sin embargo, por desgracia cuando pensamos en Colombia lo primero que se viene a la cabeza es el cultivo de cocaína, el narcotráfico, la guerra  y la inseguridad.

Ello se debe a que desde su independencia de España en 1819, ha sufrido diversos conflictos internos que se prolongaron hasta nuestros días, el último de ellos con los grupos guerrilleros que se conformaron en 1962, lo que representa medio siglo de conflicto y más de 7 millones de víctimas en todo el país.

El proceso de paz

Durante las últimas décadas ha habido un cierto interés político por parte de los distintos presidentes de la República para desarrollar diálogos de paz, pero muchos de ellos han sido infructuosos tal como ocurrió entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC en el período 1998-2002. Otros en cambio como, por ejemplo, durante el gobierno de Virgilio Barco se llegaron a acuerdos con el grupo M19 (Movimiento 19 de abril) para su desmovilización en 1990.

Desde el año 2010, representantes del gobierno colombiano han estado dialogando, en La Habana, con el grupo guerrillero de las FARC, para llegar a un acuerdo de paz que se firmó el 26 de septiembre de 2016 en la ciudad de Cartagena (Colombia) donde asistieron personalidades políticas de los dos hemisferios. Sin embargo, este acuerdo, un documento de 297 páginas, no ha sido del agrado de muchos colombianos por lo que poco a poco han ido apareciendo en el país corrientes de opinión que consideraban que ese pacto daba demasiadas concesiones a las FARC.

Como la opinión entre los que estaban a favor del documento y los que estaban en contra se iba polarizando el presidente Santos llamó a las urnas a toda la población en edad de votar para que el 2 de Octubre contestaran SI o NO a una única pregunta que decía: “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?”. El resultado de la votación fue una ligera mayoría por el NO (una diferencia de menos de 100.000 votos) y una abstención de un 60%. Los resultados mostraron las grandes diferencias existentes entre los partidarios del Acuerdo de Paz que se firmó y los que estaban en contra de dicho acuerdo. A estos dos grupos hay que unir una parte importante de la población que tiene sentimientos encontrados entre esas dos facciones.

Como consecuencia de este resultado a favor del NO el panorama político y económico de Colombia se ha vuelto muy incierto, el pueblo está dividido y desmoralizado sin saber a quién seguir. Los partidarios del NO esperan que sus representantes (liderados por el expresidente Uribe) logren que las FARC y el Gobierno cedan, en algunos de sus puntos, mientras tanto los partidarios del SI solo quieren que las conversaciones tripartitas entre el Gobierno, los “uribistas” y la guerrilla logren alcanzar un acuerdo que libere al país del permanente conflicto y la inseguridad. Al mismo tiempo muchos colombianos están realizando marchas pacíficas para presionar a la mesa de dialogo  a pactar esa  paz tan anhelada.

Incertidumbre económica

Una paz va a permitir un cambio radical en el aumento de la inversión extranjera, de la productividad en la agricultura (un sector clave para la economía) y del crecimiento del PIB. Por tanto, el fin del conflicto que sufre Colombia desde hace 54 años supondría un nuevo impulso en el crecimiento económico del país, por la mejora de la seguridad y la llegada de inversores extranjeros.

Pero mientras la paz definitiva no llega el país avanza poco y los mercados están consternados lo que ha derivado en una devaluación del peso colombiano y en un mercado de valores inquieto. El FMI ha previsto que la economía colombiana registrará un crecimiento del 2,7% este año, un ajuste a la baja de 0,3 puntos respecto a sus estimaciones del mes de julio.

La reforma fiscal

El gobierno tiene además una fuerte presión de los organismos multilaterales y las agencias de rating, quienes anticipan un descenso en la calificación del riesgo-país de no aprobarse la reforma tributaria y la regla fiscal que obligaría al gobierno a mantener un déficit del 1.9% del PIB para 2018, por debajo del actual 3.5%.

Desgraciadamente, como el presidente Juan Manuel Santos ha perdido mucho apoyo político tiene muchas dificultades para aprobar la reforma tributaria que ha elaborado su ministro de hacienda Mauricio Cárdenas. Esperaba la aprobación de esa reforma en el Congreso de la República, tras un supuesto éxito en el plebiscito, pero al no triunfar el SI la aprobación parece que será bastante más difícil y turbulenta. Esta reforma fue pensada como una nueva fuente de ingresos fiscales para poder reducir así el déficit público. Efectivamente, pese a que Colombia en los últimos diez años ha crecido a un promedio de 3,9% anual, el desplome del precio del petróleo y de otras materias primas está perjudicando su crecimiento económico y el equilibrio de sus finanzas públicas.

El economista J. M. Keynes, demostró y predicó que por medio de castigos severos a los perdedores de una guerra no se llegaría a la paz sino que se generarían más odios y más guerras. De ahí la importancia de que cuanto antes los grupos armados, los opositores, el gobierno y la población colombiana, cierren sus heridas y busquen, a través del diálogo, acuerdos que lleven a la paz y, por tanto, a un futuro más próspero para este rico y hermoso país.

Fuente: Rafael Pampillón (Universidad CEU San Pablo e IE Business School) y Carolina Ramírez (Master en Economía por University College London).Colombia: las consecuencias económicas de la paz”. Expansión,  15 de octubre de 2016. Página 43.

8
Oct

¿Hacia dónde se dirige el Reino Unido?

Escrito el 8 octubre 2016 por Mikel Aguirre en Economía Global

El pasado mes de Julio escribía en este blog sobre la esperanza que, tras el brexit, la relación del Reino Unido con la Unión Europea  fuese como la que mantiene Noruega.  El pasado viernes la Libra Esterlina cotizo en su nivel más bajo de  31 años frente al USD, o el JPY.

¿El motivo?  La palabras de la primera ministra inglesa Theresa May que parecen señalar que, en primer lugar, la salida de la UE será más rápida de lo esperado y que el nuevo estatus no será en absoluto como el de Noruega, ni siquiera como Suiza.  Es decir se limitará, por ejemplo, la libre circulación de trabajadores, considerándose, extranjeros a los ciudadanos comunitarios.  El político conservador Jeremy Hunt ha indicado que se asegurarán que el Servicio Nacional de Salud sea autosuficiente.  El Reino Unido, obviamente es una isla pero tratar, en pleno siglo XXI de aislarse del exterior,  no sólo por una cuestión geográfica, sino buscando la autosuficiente en cualquier actividad económica y social, como es la medicina, puede  derivar en futuro impredecible y no muy positivo para el Reino Unido y los que han sido sus socios durante décadas.  La semana ha estado poblada de declaraciones a cuál más polémica, como por ejemplo, cuando la Ministra del Interior, Amber Rudd ha pedido que las firmas británicas elaboren un listado de los trabajadores no nacionales, sugiriendo que estos quitan el trabajo a los británicos.  Hay que señalar que en la actualidad la tasa de desempleo está en torno al 5% mejorando incluso el buen dato de Estados Unidos.  Decir que en un país de 65M de ciudadanos, con una renta per cápita que supera los USD 45.000 y una tasa de ocupación cercana al pleno empleo , uno de los principales problema del país son los extranjeros (incluyendo ciudadanos de la UE) que quitan el trabajo a los nacionales, es cuando menos poco riguroso.UKIP_recorte1

Otra cuestión importante criticada por la primera ministra, ha sido la laxa política monetaria llevada en el Reino Unido en los últimos años: Los bajos tipos de interés y el quantitative easing fueron definidos como “medidas de emergencia”, que se ha convertido en la dieta habitual en el viejo continente, dañando principalmente a los ahorradores  (y pensionistas) a quienes este tipo de actuar de los bancos centrales les ha convertido, desde el inicio de la crisis del 2008 , en más pobres.  Además de nuevamente, tratarse de una afirmación discutible, si las políticas económicos que pretende implementar el Reino Unido a partir del 2017, conllevan menos crecimiento económico, pérdida de valor de los mercados de los activos en libras, depreciación de la moneda o el incremento de la prima de riesgo, ciertamente es difícil ver cómo estas medidas van a ayudar a los ahorradores británicos.  Hay una creencia extendida en que el impacto, hasta la fecha, del Brexit en la economía británica había sido limitado, principalmente por las políticas implementadas por el Banco Central.  Añadir incertidumbre sobre este importante actor, vuelve a ser una medida de inciertos resultados.

El Partido de la Independencia del Reino Unido, Ukip, fundado en 1993 con el único objetivo de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, representa a poco más del 12% de los votantes británicos, pero parece que el partido conservador ha iniciado una urgente carrera para atraer a sus votantes con declaraciones demagogas, que aumentan la incertidumbre y actúan negativamente sobre una economía que se estaba comportado muy positivamente

3
Oct

País sin gobierno, economía renqueante

Escrito el 3 octubre 2016 por Rafael Pampillón en Economía española

La economía mantiene su pujanza durante este año, pero el parón gubernamental le provocará un duro golpe los próximos ejercicios. Ya se notan algunos de los síntomas de desaceleración, como el deterioro fiscal, la caída de inversiones o la menor presencia internacional del país.

El Banco de España, la Comisión Europea, diferentes servicios de estudios, calificadoras de riesgo como Standard & Poor’s, inversores y empresarios han manifestado en los últimos días su preocupación por el futuro de la economía española.

La mayoría de estas instituciones están a la espera de que se concrete un acuerdo entre los distintos partidos políticos, para que España tenga un Gobierno estable que defina una hoja de ruta capaz de mantener un nivel alto de crecimiento económico y de generación de empleo. Es importante recalcar que, a pesar de la situación de interinidad y gracias a las reformas estructurales emprendidas en los últimos ejercicios, durante 2016 la economía seguirá comportándose bastante bien con un crecimiento del 3,2%.

Sin embargo, para mantener esa senda de crecimiento durante los próximos años, es fundamental contar con un Ejecutivo que siga acometiendo reformas.

Un programa que debe contemplar la inmediata reducción de los niveles de déficit fiscal y de deuda pública (la semana pasada se conoció que la deuda volvió a crecer en agosto en 2.831 millones, un 0,3%, más que la registrada en julio).

La publicación, también la semana pasada, de las cuentas trimestrales no financieras de la economía española del segundo trimestre va por el mismo camino. La necesidad de financiación del sector público (déficit) creció un 9,2% en tasa interanual, hasta 26.051 millones de euros, de modo que, en términos acumulados de cuatro trimestres, alcanza los 58.176 millones, cantidad equivalente al 5,3% del PIB, cuando en 2015 era del 5%. Un persistente aumento del déficit público que al generar aumentos constantes de la deuda podría provocar desconfianza en los mercados sobre si el Estado español será capaz de devolver lo que debe. Una situación que ha provocado que las autoridades de Bruselas hayan amenazado con aplicar varias sanciones que, de materializarse, infligirían mucho daño a la economía española.

Para reducir el déficit público el Círculo de Empresarios propone entre otras medidas: a) diseñar un sistema fiscal que incremente la recaudación ensanchando las bases imponibles; b) aumentar la productividad del sector público a través, por ejemplo, de fomentar la colaboración público privada, y c) reformar estructuralmente el sistema de pensiones para hacerlo más sostenible.

En este mismo sentido Standard & Poor’s ha señalado esta semana la necesidad de una reforma estructural del sistema de financiación de las Comunidades Autónomas, ya que observa que existe una diferencia importante entre sus ingresos y gastos fiscales, así como poca transparencia en su funcionamiento económico.

Una situación de deterioro fiscal que se agrava por la ausencia de un Gobierno estable que impide aprobar los presupuestos de las diferentes administraciones públicas, los cuales son esenciales para la reducción del déficit.

También por esta situación de falta de Gobierno, España no ha podido opinar, ni adherirse, ni votar sobre acuerdos importantes de la UE, como por ejemplo el del Brexit, ni firmar tratados internacionales como el del cambio climático o el de disminución de aranceles con países como México.

Además, Standard & Poor’s también advierte de que la incertidumbre política derivada de los resultados inconclusos de las segundas elecciones generales ha ralentizado las inversiones” inmobiliarias en propiedades comerciales en los dos últimos trimestres. Y ello, “a pesar de que la mejora macroeconómica del país apoya una creciente demanda de alquiler para la mayor parte de las propiedades comerciales”.

Menos crecimiento económico

Todo esto nos muestra que el país está dejando pasar muchas oportunidades, que se ven reflejadas en pérdidas económicas y en previsiones a la baja de las tasas de crecimiento del PIB para los años 2017 y 2018. Por tanto, aunque la economía española crezca un 3,2 % en 2016, los principales organismos nacionales e internacionales y el consenso de los economistas apuntan a que en los próximos años se crecerá bastante menos por los riesgos geopolíticos, las incógnitas sobre la evolución de la economía global y por los efectos de la incertidumbre política nacional sobre las decisiones de inversión y contratación.

Una situación que entorpece la generación de nuevos empleos, tal como señaló la semana pasada la Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE). Por este motivo la OCDE ha revisado a la baja el crecimiento futuro de nuestra economía, y ha puntualizado que las bancarrotas empresariales continúan en niveles muy elevados si se comparan con otros países de nuestro entorno.

También advirtió sobre el riesgo de un menor crecimiento económico por la caída de las exportaciones españolas debido a la alta dependencia que exhiben respecto a los mercados de la eurozona. Esta alerta no puede tomarse a la ligera, ya que, a pesar de los intentos por diversificar geográficamente las ventas españolas en el exterior, todavía se dirigen hacia Europa un 72% de nuestras exportaciones.

A pesar de los achaques descritos, hay que mencionar los buenos resultados del sector del turismo. Según informa el INE, en los ocho primeros meses de 2016 el número de turistas que visitaron España aumentó un 10%, llegando a los 52,5 millones. Los datos de agosto del sector hotelero son también muy alentadores, con una subida del 3,8% respecto al mismo mes de 2015, y una ocupación del 79% de las plazas ofertadas, que es la más alta de la historia. Sin embargo, cabe puntualizar que este sector es cíclico y tiene una elevada dependencia de la coyuntura mundial, lo cual lo hace más vulnerable en períodos de crisis o enfriamiento económico, tal y como sucede hoy día.

En resumen, la situación económica de España se deteriora, en parte porque muchas empresas se encuentran a la espera de saber por dónde transitarán las políticas del nuevo Gobierno. De ahí que para mantener en el futuro la buena marcha que, desde hace tres años, lleva nuestra economía, es fundamental contar con un Ejecutivo que reduzca el déficit público y siga acometiendo otras reformas.

En este sentido, el Barómetro del año 2016 del Círculo de Empresarios propone un programa exhaustivo de medidas que van desde el desarrollo de la formación profesional dual hasta aumentar la colaboración de las universidades con las empresas, pasando por vincular el crecimiento de los salarios a los aumentos de productividad, simplificar los modelos de contratos laborales, reformular las políticas activas de empleo, favorecer el crecimiento del tamaño de las empresas, e insistir en la necesidad de seguir con prácticas de buen gobierno y de lucha contra la economía sumergida, fraude y corrupción.

Además, mientras nuestros partidos políticos deciden si van a formar un Ejecutivo estable, aumentan los desequilibrios de la economía española a la vez que la economía mundial también se debilita. Por eso mismo, deberían olvidar sus diferencias y unirse en torno a un propósito común, que es tener un Gobierno cuya principal misión sea mejorar nuestra economía y aumentar así el bienestar de los ciudadanos.

Fuente: “País sin gobierno, economía renqueante”. Rafael Pampillón y Carolina Ramírez. Expansión. 3 de Octubre de 2016.

26
Sep

El comienzo del curso académico ha coincidido con la publicación de abundante información que confirma que la economía mundial no termina de despegar. El crecimiento global lleva cinco años, incluyendo 2016, por debajo de la media de su tendencia a largo plazo. Además, el FMI ha avisado de que en otoño podría revisar a la baja sus previsiones. Sería un síntoma de que los problemas de fondo de la economía mundial no sólo no se resuelven, sino que se agravan, por lo que podemos entrar en un estancamiento durante un largo periodo de tiempo.

populismoLos motivos de esta parálisis en el crecimiento son bien conocidos: a) bajo crecimiento de la productividad, b) dificultad de mantener los sistemas de pensiones de reparto, debido al envejecimiento de la población, c) excesiva carga de la deuda pública y d) la existencia de barreras crecientes en el comercio internacional.

A ello hay que unir el progreso de movimientos políticos populistas, aislacionistas y xenófobos que también puede paralizar el crecimiento. Se trata de un aumento en el sentimiento de insatisfacción de una parte importante de la población de los países desarrollados que ha derivado en una grave crisis de legitimidad política, es decir, un divorcio entre los representantes y los representados. Una frustración que procede de la mayor inseguridad económica y laboral de aquellos ciudadanos de baja cualificación profesional; también de la creciente desigualdad en la distribución de la renta causada por la grave crisis económica mundial que ha tenido como consecuencia el aumento del paro y la reducción de los salarios en los colectivos menos privilegiados. La consecuencia es la emergencia, con más rapidez de lo que se imaginaba, de partidos políticos que se oponen a la apertura económica con la esperanza de preservar así la identidad y el bienestar material de sus ciudadanos.

Ejemplos no faltan: a) el adiós británico a la Unión Europea (UE) bajo el eslogan “Inglaterra para los ingleses”, b) el avance del partido populista Alternativa para Alemania frente a la política migratoria adoptada por la canciller Angela Merkel, c) el candidato republicano a la presidencia de EEUU, Donald Trump, apelando a los intereses de los americanos frente a la apertura a los inmigrantes y a las importaciones baratas de China y América Latina, d) los gobiernos del Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, la República de Chequia y Eslovaquia), que están utilizando la xenofobia y el populismo para reiterar su total oposición a las políticas de la UE, especialmente en materia de refugiados, e) el triunfo en Austria del Partido por la Libertad, que, además de ultraderechista, es muy influyente y carismático frente a los partidos clásicos, que van para abajo y actúan como dinosaurios, sin identificarse con los problemas de los ciudadanos y, por tanto, sin aportar soluciones, f) la posibilidad de que Marine Le Pen gane las elecciones francesas del año que viene enarbolando la bandera de que hay que reducir la desigualdad y ofreciendo un referéndum para que Francia abandone la UE. En resumen,  movimientos políticos abiertamente xenófobos y proteccionistas que avanzan hacia la descomposición del orden económico internacional.

Menor comercio de China

A ello hay que unir la transformación económica de China, dirigida a favorecer su consumo interior frente a las exportaciones. Durante los primeros ocho meses de este año, el comercio internacional del gigante asiático se redujo un 6,7%. La política que han adoptado es la de dedicar más recursos a aumentar la producción de bienes de consumo y al sector servicios dirigida a satisfacer más adecuadamente las necesidades de sus ciudadanos, lo que reduce sus exportaciones. Va, por tanto, en la misma dirección que señalábamos más arriba de un menor comercio exterior.

El resultado ha sido un menor crecimiento económico de China, que está arrastrando al resto de los países emergentes, sobre todo a los productores de materias primas. El precio del petróleo vuelve a estar por debajo de los 50 dólares, y se espera que se mantenga alrededor de dichos niveles debido a la baja demanda que causa el enfriamiento económico del mundo. Al mismo tiempo, se han incrementado los stocks de crudo por la alta producción de EEUU y Rusia, así como por la entrada en escena de países productores-exportadores como Irán e Irak.

Estos bajos precios del petróleo están motivando un desequilibrio fiscal en los países productores, por lo que han debido aplicar ajustes tributarios, cancelar proyectos de inversión y sufrir la quiebra de diversas empresas que, directa o indirectamente, prestan servicios en el sector de los hidrocarburos. Una situación que está conduciendo a un menor crecimiento de sus economías y a un aumento en el número de parados.

Como consecuencia, los mercados emergentes se enfrían y se están enfrentando a una dura y nueva realidad. Así, Brasil, Rusia y las dos mayores economías de África (Nigeria y Sudáfrica) se hallan en recesión. Otro caso importante es el de Venezuela, cuyo gobierno viene mostrando un inmenso desajuste fiscal, junto con una descomunal devaluación del bolívar y una muy elevada inflación. Además, se enfrenta al impago de los préstamos recibidos por China y a una reducción de la calificación de riesgo de su petrolera PDVSA.

En definitiva, nos encontramos con un mundo muy inestable e incierto, lo que  limita la toma de decisiones de inversión de los empresarios en un futuro cercano. Esperemos que para finales de este año las perspectivas económicas y políticas se clarifiquen y que, poco a poco, vayan disminuyendo las probabilidades de un mayor enfriamiento mundial.

En definitiva, parece que el péndulo político está oscilando desde la defensa del comercio internacional, la asignación eficiente de recursos y la globalización hacia el proteccionismo en los mercados y la limitación a la libre circulación de personas. No es casualidad que, en la primera mitad de este año, el comercio mundial registrara, en términos reales, tasas negativas de crecimiento del 5,2%.

Las exportaciones españolas crecen

En este contexto, la economía española es una excepción, ya que las exportaciones siguen creciendo. Algo que afortunadamente viene sucediendo desde el inicio de la crisis, en 2008, cuando nuestras empresas salieron en mayor medida al exterior, fortaleciendo las ventas y la inversión directa en el extranjero. Esta estrategia ha sido vital para la continua y ardua recuperación que ha vivido la economía española en los últimos años. Los datos publicados ayer por el Ministerio de Economía y Competitividad muestran que en los primeros siete meses del año España exportó un 0,5% más de mercancías que en el mismo periodo de 2015. En términos reales el aumento fue todavía mayor del 2,9%. Estos aumentos contrastan con las caídas en las exportaciones de las grandes economías de Europa: Alemania (-0,3%), Italia (-1,2%) Francia (-2,2%) y Reino Unido (-5%) y también del conjunto de la UE (-2%).

Sin embargo, las exportaciones españolas podrían sufrir en un entorno económico mundial donde está aumentando el proteccionismo. Si a ello se une un aumento de la incertidumbre sobre el futuro político de nuestro país, corremos el riesgo de que junto a las exportaciones se reduzcan también las inversiones y los planes de expansión de las empresas, poniendo fin al elevado crecimiento que actualmente goza la economía de nuestro país.

Fuente: Rafael Pampillón. “Las consecuencias económicas del populismo”. Expansión 24 de septiembre de 2016.

1
Ago

Mejora la calidad del mercado laboral español

Escrito el 1 agosto 2016 por Rafael Pampillón en Economía española

velaEl Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó la semana pasada la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de este año, donde se muestra una clara mejora en el bienestar social, en la calidad del empleo y un aumento de la productividad de la economía española.

El paro se reduce

En el segundo trimestre de este año, se contabilizaron 217.000 desempleados menos que en el trimestre anterior. Este descenso ha hecho que la tasa de desempleo de nuestra economía se situara en el 20% de la población activa, frente al 21% del trimestre anterior. Supone una mejora del mercado laboral y una vuelta a los niveles de tasa de paro que teníamos hace seis años. Conviene recordar que hace tres años, en el primer trimestre de 2013, esta tasa estaba en el 27%.

Aumenta el empleo en los servicios

En lo que se refiere a la ocupación, entre abril y junio se crearon 271.400 empleos netos fundamentalmente en el sector de los servicios (227.000 empleos más en el trimestre) y que está en línea con la significativa mejora del turismo y de otros servicios de mercado (seguros, transporte, royalties, ingeniería, comercio minorista, financieros, telecomunicaciones, etc.).

Un indicador de que esto es así es que las exportaciones de servicios no turísticos están creciendo a impresionantes ritmos anuales del 8%. Otro es el aumento del comercio minorista que, en junio y en tasa interanual, se situó en el 5,6% (a precios constantes en la serie corregida de efectos estacionales y de calendario). Un crecimiento espectacular debido a la venta de coches; actividades de consultoría,  informática y científicas; cursos de formación y de colocación relacionadas con la mejora del empleo; y al turismo. Efectivamente, los datos publicados sobre turismo para el mes de junio anticipan una muy buena temporada de verano en España. Este año llegarán a nuestro país 70 millones de turistas internacionales, un 3% más que en 2015, sobrepasando el mejor registro de la serie histórica.

Fortalezas

En definitiva, aunque pierde un poco de fuelle, el mercado laboral español sigue mejorando. La mayor parte de los indicadores del segundo trimestre sugieren una mejora en la calidad:

1) La ocupación a tiempo completo aumentó en 300.000 trabajadores, mientras que la de tiempo parcial disminuye (-30.000).

2) Todo el empleo creado en el segundo trimestre fue generado en el sector privado (+295.000); mientras el sector público destruyó puestos de trabajo (-23.000), una reducción que se debería mantener en el futuro si se quiere reducir el déficit.

3) Desde una perspectiva más amplia, en el último año mejoró notablemente el nivel profesional de los ocupados. Aumentó el número de los que trabajan como técnicos, profesionales y científicos (+6%) y también los cualificados de las industrias manufactureras y de la construcción (+3.8). En cambio crece muy poco el empleo de los ciudadanos que no tienen estudios o que sólo han alcanzado los estudios primarios (+1,2%).

4) Como consecuencia de la mayor calidad está aumentando la productividad. Así, si consideramos los últimos doce meses, el empleo aumentó en 435.000 personas, es decir un 2,4% más que en los doce meses anteriores mientras que el PIB lo hace al 3%. Lo que supone un crecimiento de la productividad del 0,6% anual.

5) Creció el empleo por cuenta propia. En el segundo trimestre se dieron de alta 15.700 autónomos que a su vez dieron empleo a otros trabajadores.

6) Aumentó en el trimestre el número de hogares en que todos sus miembros activos están ocupados (+9.660). Por el contrario, se redujeron en 1.500 los hogares en los que todos están parados; sigue siendo una cifra elevada, 1,5 millones, pero es la más baja desde el año 2010.

7) Aunque durante el segundo trimestre, los contratos temporales aumentaron más que los indefinidos, sin embargo en el conjunto de los últimos doce meses los indefinidos (+223.000) crecieron más que los temporales (+202.000).

Esta mejora del mercado laboral es un reflejo del buen comportamiento de la economía española. Con la información del mercado laboral y de otros datos estadísticos que se vienen conociendo, parece posible que durante el segundo trimestre la economía haya tenido un crecimiento del PIB del 0,7% con respecto al primero. En términos anualizados (multiplicando el dato trimestral por cuatro, tal como se hace en EEUU) el PIB aumentó un 2,8%. Por lo que prevemos que para el conjunto del año 2016, la economía crecerá cerca del 2,8%.

En definitiva, aunque los segundos trimestres del año suelen ser siempre los mejores para el mercado laboral español, el de 2016 ha sido especialmente positivo en términos de calidad. Es el resultado de la reforma laboral, la moderación salarial y el repunte económico. Mientras tanto, los analistas siguen manteniendo elevados sus pronósticos de crecimiento económico para este año y el que viene.

No parece, por tanto, que la economía esté siendo penalizada por la espera de un nuevo Gobierno. La hipótesis de que la incertidumbre política frena el crecimiento no se está cumpliendo. Hay una ligera desaceleración, pero está más justificada por el marasmo de la situación económica mundial que por los problemas internos de España.

Así las cosas, y para poder mantener esta buena evolución del mercado laboral y consolidar el crecimiento económico español, el nuevo gobierno deberá seguir aplicando políticas que contribuyan a flexibilizar y dinamizar el mercado de trabajo: aumentar la formación del capital humano para adecuarlo a las necesidades del mercado; aumentar el IVA para poder reducir las cotizaciones sociales; continuar con la moderación salarial; establecer condiciones laborales diferentes para jóvenes en función de su cualificación y, por último, reformar todavía más la legislación laboral para disminuir la temporalidad.

Que tengáis buen verano. Nosotros nos vamos de vacaciones hasta septiembre.

Fuente: Rafael Pampillón. “El mercado laboral se afianza”. Expansión; 27 de agosto de 2016.

 

26
Jul

Hoy, 26 de julio, el petróleo tipo Brent cotizaba a 44,5 dólares/barril, cuando hace un mes lo hacía a 53. Esto supone una caída de 8,5 dólares. Los precios del petróleo llevan  bajando más de dos años como consecuencia de la mayor oferta y la menor demanda. La primera se debe a un crecimiento de la producción gracias a las nuevas tecnologías de fracking (“fractura hidráulica”) y a la entrada de nuevos productores en el mercado de la exportación.

energía

En el otro lado, la reducción de la demanda mundial está provocada por la desaceleración económica global que, a su vez, es consecuencia de la incertidumbre generada por los conflictos políticos, el problema de los refugiados, el protagonismo de los movimientos populistas que se están presentando en diferentes latitudes, y el menor crecimiento de China.

Estos bajos precios del crudo afectan negativamente a los países que lo producen. Por el contrario, benefician a los importadores, a los cuales se les abarata la producción de energía. En el caso de los primeros, la situación ha sido tan dramática que muchos pequeños productores han tenido que cerrar sus pozos, dado que el precio de venta no llegaba para cubrir sus costes.

Históricamente, el precio del crudo sufre de una enorme volatilidad. A principios de este año, llegó a cotizar a 27 dólares/barril,  frente a los 115 de junio de 2014. Para evitar estas variaciones tan bruscas (y problemáticas), desde hace muchos años se están buscando y utilizando fuentes alternativas de energía. Otro de los objetivos es que la producción y el consumo de esa energía causen el menor impacto ambiental posible. De hecho, éste se ha convertido en un tema prioritario de la agenda política de casi todos los países del mundo.

La importancia de la energía proviene de ser uno de los engranajes más fuertes de la economía, tratándose de una de las variables que tiene una correlación más alta con el crecimiento económico, hasta el punto de que el grado de su utilización permite explicar la evolución del PIB mundial. Además, es una excelente medida para visualizar el progreso de un país. Por eso, entre las metas que persigue el Banco Mundial para reducir la pobreza extrema y lograr un desarrollo de las economías emergentes, está el lograr que 1.1 billones de personas que no tienen acceso a la energía eléctrica puedan hacerlo de forma eficiente y limpia. De ahí la necesidad de saber qué tipo de energía debemos utilizar para que el crecimiento económico sea sostenible a nivel mundial y ambiental.  

Otras fuentes de energía

British Petroleum acaba de publicar su informe “BP Energy Outlook” correspondiente a 2015: el consumo mundial de energía creció un 1%, el más bajo de la última década. El lado positivo es que el uso del carbón, tan contaminante, experimentó una caída en la demanda del 1,8% (1 millón de toneladas) y de un 4% en su producción. Esto es consecuencia del desarrollo de nuevas tecnologías de mezclas, que se están empleando en EEUU y China. Adicionalmente, se observa un efecto de sustitución muy marcado, debido a las políticas de incentivo de producción de energías más limpias, y a la caída del precio del petróleo. Esto es positivo, ya que la producción de energía con gas y petróleo emite al ambiente una menor cantidad de CO2 que la generada con carbón. Por lo anterior, economías como las de Australia y Colombia, en las que el carbón tiene un peso importante en sus exportaciones y en la recaudación fiscal, se están viendo muy golpeadas, tanto por la reducción de la demanda como por el bajo precio de este mineral.

Afortunadamente, el año pasado, las energías limpias (no provenientes de productos fósiles) presentaron un crecimiento del 3,6%. Fue debido a las mejoras tecnológicas, la mayor eficiencia, la reducción de costes, y a las políticas energéticas que se están aplicando en la Unión Europea (UE) y China. Por ejemplo, el gigante asiático se acaba de convertir en el cuarto productor más grande del mundo de energía nuclear.

Por último, la producción de energía por centrales hidroeléctricas sigue teniendo un crecimiento muy bajo, aunque constante. En los casos de las energías renovables, la eólica continúa siendo la predominante a nivel mundial. Asimismo, en 2015 la producción de la solar se vio mucho más diversificada geográficamente, debido a que, en años anteriores, el único país que se encontraba a la vanguardia en la producción de energía por medio de esta fuente era EEUU.  

El futuro de la energía

Las proyecciones a largo plazo de las diversas agencias y empresas del sector muestran que la demanda seguirá creciendo. Sin embargo, lo que parece que está cambiando es cómo se va a distribuir. Los países emergentes, como crecen más que los desarrollados, serán en el futuro mucho más relevantes en la demanda mundial de energía. Un gran ejemplo es el de India, la cual se espera que se convierta en el primer demandante, sobrepasando a China. Y eso que esta última continuará exhibiendo un crecimiento estable del PIB, del 6% anual, pero con un aumento en la demanda mucho menor, como consecuencia de sus nuevas políticas e investigaciones para hacer más eficiente el consumo energético.

En cuanto a la fuente de producción, se espera que el 60% de la energía siga proviniendo de fuentes fósiles. El gas tendrá un mayor crecimiento y participación, seguido por el petróleo. Por su parte, el carbón tendrá una demanda menor, a pesar de que se espera que India lo siga utilizando a medio plazo como su principal fuente de producción.

En lo que respecta a las energías renovables, cobrarán una mayor fuerza, debido a que cada día se vuelven más competitivas en el mercado gracias a la reducción de sus costos. Donde más extendido estará su uso será en la UE, seguida de EEUU. El crecimiento va estar impulsado por la solar y la eólica, ya que se espera que el de la hídrica y nuclear se produzca a una tasa constante.  

Panorama mundial

Así las cosas, durante este 2016, no son previsibles aumentos significativos en el consumo de energía. Esta semana, el Fondo Monetario Internacional volvió a revisar a la baja las proyecciones de crecimiento de la economía mundial para el 2016 y 2017 y, en especial, rebajó las previsiones para los países desarrollados. En este mismo sentido, este jueves, el Banco Central Europeo señaló que la recuperación en la Zona Euro se está produciendo a un ritmo muy moderado. En el futuro, continuará proliferando los riesgos de un bajo crecimiento en la zona por la incertidumbre sobre el crecimiento global.

La desaceleración de la economía mundial y los efectos negativos que tiene la volatilidad del precio del petróleo exige que las economías dependientes de las exportaciones de materias primas se replanteen una vez más su modelo productivo. Deberían avanzar hacia uno nuevo, en el que tengan más relevancia la diversificación, la productividad y el valor añadido.

Rafael Pampillón (Universidad CEU San Pablo e Instituto de Empresa) y Carolina Ramírez (Master en Economía por University College London). “El mapa de la energía”. Expansión. 23 de julio.

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