Archivo de la Categoría ‘Economía española’

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dic

El INE publicó hoy el Índice de Precios de Consumo que disminuyó en noviembre un 0,4% interanual, continuando la tendencia que mantiene desde junio de este año. Ya son seis meses de caídas de precios interanuales. Es el resultado, en parte, de la reducción de los costes energéticos que está aumentando la competitividad de las exportaciones. Otra lectura positiva de este dato es que menores precios permite que los jubilados y los trabajadores no pierdan poder adquisitivo y que los productos españoles continúen siendo muy competitivos en los mercados internacionales.

Cierto que en este final de este año se está produciendo una caída de los precios. Pero es en un escenario que por ahora no es deflacionista. Para que haya deflación tendrían que darse cuatro condiciones:

a) que el IPC tendría que estar bajando durante más de un año;

b) que la reducción de precios debería producirse de forma generalizada; lo que se está produciendo ahora es una caída del precio de sólo una parte de la cesta de la compra y, además, producida en el exterior;

c) que el gasto de los bienes de consumo duradero tendría que empezar a disminuir cuando en realidad está aumentando y no parece, al menos por ahora, que los consumidores españoles estén posponiendo sus decisiones de compra de bienes duraderos; y

d) que la cantidad de dinero tendría que disminuir cuando en realidad está aumentando gracias a las políticas monetarias expansivas que favorecen el crédito a las empresas y familias y, por tanto, el aumento del consumo y la inversión.

En todo caso las estimaciones del Banco de España y de FUNCAS señalan que a partir de ahora vamos a tener algo de inflación. En todo caso en 2015 la inflación española seguirá contenida.

11
dic

Producción y empleo: más y mejor

Escrito el 11 diciembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española

La semana pasada tuvimos abundante información económica. La Agencia Tributaria publicó el informe de Ventas, Empleo y Salarios de las grandes empresas, el INE informó sobre los datos de Producción Industrial de octubre y Markit dio a conocer el Índice de Gerentes de Compras (PMI por sus siglas en inglés) del pasado mes de noviembre. Además, tuvimos buenos datos de afiliación a la Seguridad Social y de paro registrado: tras la pérdida de dinamismo que se venía observando en el mercado laboral desde junio, los datos de noviembre han sorprendido positivamente. Todos estos indicadores señalan que la economía española avanza y que la recuperación se consolida.

En esta misma dirección de mejora apunta el informe de Ventas, Empleo y Salarios en las Grandes Empresas de la Agencia Tributaria (aquellas con un volumen de operaciones superior a los seis millones de euros). En octubre, las ventas brutas totales, deflactadas y corregidas de calendario de las grandes empresas crecieron un 2,7% respecto al mismo mes de 2013. Este dato se enmarca dentro de la recuperación que venimos observando en estas empresas desde comienzos del año.

Aumentan las exportaciones

Las ventas en el mercado nacional crecieron un 2,2% interanual en octubre, cinco décimas por encima del dato del tercer trimestre de 2014. También aumentaron las exportaciones y lo hicieron a un ritmo del 4,7% en tasa interanual, manteniendo la tónica de revitalización que se aprecia desde comienzos de este año. Las grandes empresas están diversificando el destino de sus exportaciones, hasta el punto de que las ventas a países de fuera de la UE aumentaron un 6,4%, mientras que las ventas a los países de la UE crecieron la mitad, un 3,2%. Este diferente comportamiento se ha podido producir por tres motivos:

1) La depreciación del euro está teniendo un efecto positivo sobre las ventas a terceros países. El menor valor de nuestra moneda frente al dólar hace que los precios relativos de los productos de la zona euro, incluida España, disminuyan y, por tanto, sean más competitivos en los mercados internacionales.

2) La continua reducción de los precios de nuestras exportaciones. Hace dos semanas el INE informó de que en octubre la tasa de variación anual del Índice de Precios de Exportación fue del -0,6%, la vigésima caída consecutiva. Esta mejora de la competitividad se debe también a la buena evolución de los costes laborales unitarios. En el futuro, y gracias a la moderación salarial y a la reducción del precio del petróleo, esperamos que los precios de nuestras exportaciones sigan cayendo.

3) El estancamiento económico de los países centrales de la UE está teniendo un efecto de desaceleración del crecimiento de las exportaciones españolas hacia la eurozona. Una situación que deja a la zona del euro cerca de una posible contracción el próximo año. La consultora Markit informó hace dos semanas de que el índice PMI compuesto de la zona del euro retrocedió desde los 52,1 puntos de octubre hasta los 51,1 puntos en noviembre, el nivel más bajo en 16 meses y apunta a una expansión económica de sólo el 0,1% en los últimos tres meses del año.

De momento, el saldo entre estos tres efectos se revela muy positivo, pues las exportaciones españolas están logrando crecer en un contexto de debilidad en la zona del euro. El esfuerzo en competitividad y diversificación geográfica están permitiendo cierto desacoplamiento de las exportaciones españolas de la evolución de la economía europea.

Más producción industrial

También la producción industrial continúa su tendencia positiva. El INE publicó el pasado jueves que el Índice de Producción Industrial creció un 1,2% en tasa anual corregida de efectos estacionales y de calendario, por lo que ya son doce meses seguidos de aumento. Parece que en lo que queda de año esta tendencia continuará. Así, en noviembre, según los últimos datos publicados por Markit, el índice PMI de la industria sigue subiendo y alcanzó el mayor nivel desde hace cuatro años (54,7). No se debe olvidar que la industria es un sector fundamental para la recuperación económica de España: la mayor parte de nuestras exportaciones son productos industriales competitivos y de calidad.

Con la mejora de la actividad económica también lo está haciendo el mercado laboral español. Los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social para el mes de noviembre muestran que en los últimos doce meses España registra 296.792 parados menos (el mayor descenso interanual, un -6%, en un mes de noviembre desde hace 16 años) y 402.209 afiliados más a la Seguridad Social.

En noviembre se incorporaron al mercado laboral 5.232 trabajadores, la mejor cifra en ese mes desde el año 2007. Además, si corregimos los efectos estacionales y de calendario el aumento ha sido de 95.040 afiliados, el mayor crecimiento desde agosto de 2005; es decir, desde antes de la crisis económica.

Los datos de las grandes empresas de la Agencia Tributaria también reflejan la mejoría del mercado laboral. El empleo en estas compañías sigue creciendo, tal como viene sucediendo desde febrero de este año, después de dejar atrás los más de dos años y medio de reducción de las plantillas. En octubre hubo un 1,9% más de trabajadores que un año antes.

Previsiones para 2015

En definitiva, la economía española continúa mejorando. La producción industrial aumenta y los precios de exportación se reducen, algo que puede presagiar el esperado fortalecimiento del sector exterior español en 2015. Especialmente gracias a los mercados que están fuera de la zona del euro, ya que nuestros socios europeos se están resintiendo económicamente en los últimos meses.

Asimismo, la economía española sigue teniendo indicios claros de una mayor creación de empleo, también en las grandes empresas. La novedad es que está siendo especialmente favorable para los trabajadores jóvenes y los contratos indefinidos. Así, en el último año el paro registrado de los menores de 25 años se ha reducido en un 8%, es decir, 35.451 parados menos. Por su parte, los contratos indefinidos a tiempo completo crecieron el mes pasado a una tasa interanual del 28%.

Los buenos datos de empleo del mes de noviembre anticipan que la economía española podría crecer en este cuarto trimestre cerca del 0,5% (2% anual). De ahí que esperemos que en 2015 la economía crezca por encima de la previsión del 2% y con cerca de 500.000 empleos más. A estos objetivos van a contribuir la reducción de los impuestos, la depreciación del euro, el bajo precio del petróleo y la caída de los tipos de interés. El Banco Central Europeo también ayudará, ya que parece que en enero tomará medidas de flexibilización cuantitativa para aumentar la liquidez del sistema financiero y continuar facilitando el acceso al crédito de las empresas.

Esperemos también que la incertidumbre política generada por las elecciones del año que viene, la mayor percepción de corrupción, la posible independencia de Cataluña y la aparición de partidos políticos populistas se reduzca, y con ella la amenaza a la buena imagen de España en el exterior. Se conseguiría así que los mercados internacionales aumenten su confianza en España, lo que facilitaría el crecimiento económico y del empleo a largo plazo.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “Producción y empleo: más y mejor”. Expansión, 9 de diciembre de 2014. Página 54.

30
nov

Vuelve con fuerza el déficit exterior

Escrito el 30 noviembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española

Durante esta semana se han publicado datos muy relevantes sobre la situación actual de la economía española. El INE dio a conocer la Contabilidad Nacional del tercer trimestre de este año, los Índices de Comercio al por Menor de octubre y la evolución de los precios de consumo durante este mes de noviembre. Además, el Banco de España publicó ayer la balanza de pagos de los nueve primeros meses del año. Todo ello confirma que la economía española está creciendo gracias a la demanda interna, a la vez que el déficit exterior aumenta (debido al deterioro del desequilibrio comercial). Este aumento del déficit comercial muestra que el fuerte aumento de las exportaciones y la brusca caída de las importaciones que se produjeron durante la crisis (2007-2013) tuvieron un elevado componente cíclico. Desgraciadamente, ahora que la economía crece a un ritmo mayor el déficit comercial empieza a repuntar.

desequlibrio

29
nov

¿Impagar la deuda?

Escrito el 29 noviembre 2014 por Miguel Aguirre en Economía española

Me imagino que todos, quizás siendo niños, nos hemos planteado por qué hay gente pobre.  Por qué no es posible dar a todos los necesitados, e, g, 200.000 eur para que salgan de su situación de necesidad.  Últimamente, leyendo los periódicos parece que hay mucha gente que no se ha dado cuenta que cuando imprimes papel sin nada que lo soporte, lo que vas acabar teniendo es papel que cada vez tiene menos valor y una inflación que hace esa mayor renta disponible se tenga que utilizar en pagar precios más altos para pagar los mismos bienes.

Si un joven empresario crea una sociedad con un capital social de 10.000 EUR y quiere vender acciones a un valor nominal de 1 EUR, es obvio que puede vender 10.000.  Si duplicase el valor de la oferta  el valor real se dividiría por dos, si lo cuadruplicase, se dividiría por cuatro…. y así hasta lograr que los tenedores de sus acciones tuviesen papeles cuyo valor fuese inferior que el propio papel en el que está impreso.DEUDA PUBLICA 2014

En España tuvimos ya ejemplos en el 2010 en el que  un incremento poco racional del gasto público focalizado en inversión no productiva (levantar y cerrar aceras, aeropuertos sin aviones, circunvalaciones sin coches) lo que genera es el gasto, deja la deuda y su efecto en la economía real es efímero.  Si en una familia los gastos son inferiores a los ingresos se genera capacidad de ahorro o de consumo.  Si por el contrario los gastos superan a los ingresos se tiene que financiar ese exceso a través de prestamistas.  Si eres una familia que permanentemente vives por encima de tus posibilidades tienes que ser consciente que te lo están permitiendo tus financiadores.   Si te dedicas a insultar a estos o amenazarles con posibles impagos de los créditos debidos lo que estas pidiendo a gritos es que te cierren el grifo de la liquidez.  Es cierto que una deuda enorme, digamos como el PIB de España -1 billón de EUR- es un problema para el deudor y también para los acreedores.  Pero plantear en el siglo XXI que no se va a pagar a los financiadores al mismo tiempo que se anuncia que se va a duplicar el gasto es desafiar la lógica más elemental.  Una buena idea sería adecuar el gasto al ingreso para no depender sistemáticamente de los prestamistas y dejar de inflar a impuestos a empresas y clase media para pagar una estructura del gasto cada vez más  improductiva

26
nov

Chart of the Day

En los cinco últimos meses el precio del petróleo se redujo en un 35% (en el cuadro se puede observar la evolución del precio del galón en Estados Unidos). Una buena noticia para todos los que tenemos que comprar gasolina o gasóleo para trasladarnos de un sitio a otro. A los ciudadanos nos queda ahora, gracias a la bajada del precio del petróleo, mas renta disponible para consumir en otras cosas. Lo que sin duda reanimara la economía.

Para países importadores de petróleo como España y casi todos los países de la Unión Europea la reducción del precio del petróleo supone además una rebaja de los costes energéticos para las empresas. En concreto para las empresas españolas supone una mejora de su competitividad y un aumento de los beneficios que facilitará la autofinanciación de las empresas en una época en que siguen relativamente endeudadas y que el crédito que dan los bancos sigue siendo relativamente escaso.

Para los países exportadores de crudo  esta reducción del precio va a suponer una caída importante en el valor de sus exportaciones y, por tanto, un aumento de su déficit exterior. Lo que sin duda puede generar una depreciación de sus monedas.

En América latina países como Colombia, México, Ecuador y Venezuela que son exportadores netos de petróleo van a sufrir además una caída de sus ingresos fiscales. En cambio, países como Brasil y Argentina que también son exportadores de petróleo pero tienen equilibrio en su balanza energética exterior les afectará mucho menos. Países de Centro América y Uruguay, Paraguay y Chile que son importadores de petróleo esta bajada del precio les beneficiará.

En general es una buena noticia ya que la inflación a nivel mundial se va a reducir lo que permitirá una mejora del poder adquisitivo de sus trabajadores y pensionistas.

Por último, la lección que se puede sacar de esta bajada del precio del crudo es que los países exportadores de petróleo, también los de América Latina, deben diversificar su cesta exportadora para no depender tanto de las exportaciones de materias primas que tienen un elevado componente de volatilidad en sus precios.

22
nov

España: Ganando productividad ¿De qué tipo?

Escrito el 22 noviembre 2014 por Miguel Aguirre en Economía española

Últimamente hay opiniones divergentes sobre el principal motivo del impulso de las exportaciones españolas desde el 2009.

Está claro que la exportación ha sido el principal motor de la Demanda Agregada con incrementos del 44% en los últimos cinco años.  Se indica, según datos de Eurostat que los costes laborales en la Industria Española han descendido un 5% en el mismo periodo, frente por ejemplo a un incremento del 12% en Francia, lo que ha hecho los bienes españoles más atractivos a los mercados exteriores.  Y  eso sin tocar la moneda.

Ahora que conocemos que las importaciones se han incrementado un 6% interanual, hasta septiembre 2014, lo que por otra parte era previsible cuando la situación económica fuera mejorando nos encontramos ante la pregunta de si este aumento en productividad es sostenible para el próximo ejercicio.

Quiero plantear en estas líneas que si tres millones de trabajadores han salido del mercado laboral está claro que se ha dado un incremento brutal a la productividad del tejido empresarial español.  Pero se ha realizado disminuyendo el denominador  del cociente de la productividad.  Para que las exportaciones sigan incrementándose, además de la situaciones de los mercados compradores (se espera un crecimiento de Francia del 0,8% en el 2015 o del 1,3% de la Eurozona) va a ser necesario un incremento de la inversión para la mejora del tejido productivo que produzca productos más atractivos y punteros.  Parece que los datos de inversión van en la buena dirección pero el endeudamiento privado y público sigue siendo alto y en esta situación el ahorro sigue siendo un deseo y las líneas de circulante se siguen utilizando para cancelar deuda y no para renovar el tejido productor.

Las exportaciones han tenido un buen dato de incremento hasta septiembre del 1,9%, pero la diferencia entre ventas y compras ha llevado al déficit comercial a incrementarse en el año a un déficit de 18.854 millones frente a 11.007 del 2013.

El gran reto de España en los próximos meses es mantener el incremento exportador vía productividad que vamos a llamar buena, frente a la obtenida del menor número de empleados en las empresas.  Los datos de incremento de exportaciones a destinos extracomunitarios como China (+41%) o Estados Unidos (+28%), en los primeros nueve meses del año o que el 19,9% de las exportaciones se sitúen en los sectores de tecnología media y alta (como los bienes de equipo) indican que la dirección es la correcta.

17
nov

I+D: España y Zona Euro

Escrito el 17 noviembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española, Unión Europea

Por gentileza de perpe.es

I+D

16
nov

I+D y crecimiento económico

Escrito el 16 noviembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española

El Consejo de Ministros aprobó ayer el proyecto de una nueva Ley de Patentes con el fin de mejorar el nivel tecnológico de España. La capacidad del sistema científico y tecnológico español para investigar y generar innovaciones sigue siendo bajo. Precisamente este jueves el INE publicó los datos de gasto en Investigación y Desarrollo (I+D) del año 2013, que no fueron buenos. En el año 2013 el gasto en I+D fue de 13.052 millones de euros, lo que supuso una reducción del 2,5% respecto al año anterior. Descensos que lamentablemente se vienen repitiendo en los tres últimos años. La reducción del año 2013 se debió a una caída en el gasto en I+D del sector público del 3% y a un descenso del 2,1% en el del sector privado.

Dibujo de

Además, en la economía española el gasto en I+D se distribuye de forma extraña. Las administraciones públicas gastan el 47% del total, mientras que el sector que más impulsa la I+D es el empresarial con el 53% del gasto en el año 2013. Sin embargo, esta proporción es muy distinta a la del resto de los países desarrollados, en los que el gasto de las administraciones públicas representa un poco menos del 40% del gasto total en I+D y en cambio el gasto empresarial supone más del 60%.

Esta proporción diferente de España pone de manifiesto la mayor dificultad que, con respecto a otros países desarrollados, tiene el sector empresarial español para desarrollar innovaciones tecnológicas. Más innovación permitiría a las empresas situarse en una posición más competitiva en los mercados internacionales.

Además, el volumen del gasto en I+D en España es muy limitado: en el año 2013 representó el 1,24% del PIB, algo inferior al del año 2012 (1,27%) y también inferior al nivel de gasto realizado por otras economías de nuestro entorno, tal como ha puesto de manifiesto la OCDE, este miércoles, en su informe “Perspectivas de la OCDE sobre Ciencia, Tecnología e Industria 2014”. Así, por ejemplo, en los últimos años, Alemania y Francia han duplicado el gasto de España, medido en porcentaje del PIB.

Desgraciadamente, la contracción del gasto en I+D también se está reflejando en la competitividad de la economía española. El World Economic Forum (WEF) en su último informe sobre competitividad mundial sitúa a nuestro país en la posición número 35 del mundo, mientras que muchos de los socios de la UE se encuentran en posiciones más avanzadas. Finlandia es la cuarta economía más competitiva del mundo, Alemania la quinta, Holanda la octava y Reino Unido la novena. Todas ellas superan a España en inversión en I+D medida en porcentaje del PIB. La clasificación muestra claramente que los países más innovadores son también los más competitivos.

En el caso de España, las consecuencias de la crisis y los recortes presupuestarios en I+D se han dejado notar en la menor capacidad de innovación de nuestra economía. Parece que la política tecnológica no funciona bien. Sirva como ejemplo que el WEF ha clasificado de nuevo a España en la posición número 102 (de un total de 148 países) según las facilidades que el gobierno da a las familias y a las empresas para la adopción de nuevas tecnologías.

La necesidad de las patentes

El WEF también señala que el volumen de patentes que se generan en España no es suficiente (puesto 26). Es por este motivo por lo que ayer se aprobó el proyecto de una nueva Ley de Patentes, con el objetivo de facilitar su concesión y fomentar y proteger la innovación. No se debe olvidar que en los últimos años la probabilidad de que la investigación produzca patentes ha aumentado significativamente. En el caso de España la producción de patentes es manifiestamente mejorable, ya que tenemos un excelente plantel de científicos e ingenieros que el ranking del WEF lo sitúa en el puesto 11 del mundo.

Es más, parece que en 2014 las cosas van un poco mejor. Los últimos datos del INE sobre el comercio exterior de servicios muestran que en el primer semestre de este año las exportaciones de royalties (los ingresos generados por la utilización en el exterior de patentes españolas) aumentaron un 16% respecto al mismo periodo del año pasado, mientras que las importaciones cayeron un 1,7%. Estos ingresos corresponden en su mayoría a filiales de empresas nacionales que utilizan patentes españolas en su actividad en el extranjero.

Este mejor comportamiento de la balanza tecnológica puede estar reflejando que, dado que la situación económica del mundo en el primer semestre de este año fue mejor que la española, las filiales de nuestras empresas en el exterior aumentaron su actividad y, con ella, sus pagos por royalties a la sede central en España. En cambio, como la actividad económica en España fue más lenta disminuyó la utilización de patentes extranjeras y, por tanto, se redujeron los pagos por royalties. La balanza tecnológica señala que España está aumentando su capacidad para exportar tecnología y para utilizar tecnología propia. Suele ocurrir que cuanto mayores son los ingresos de la balanza tecnológica mayores son los esfuerzos en I+D.

Los últimos datos de la OCDE (que corresponden al año 2012) hacen hincapié en la necesidad de mejorar el desarrollo del sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en nuestro país. Del total de las patentes solicitadas en España en el año 2012 (1.559) el 26% correspondían al sector TIC, mientras que en otros países más desarrollados tecnológicamente como Finlandia o Estados Unidos este porcentaje se elevaba hasta el 53% y el 40% respectivamente.

Cambios en la política tecnológica

Es bien sabido que la política de innovación tiene como objetivo el que se desarrollen cambios tecnológicos que mejoren la productividad de la economía y aumenten su competitividad. Así las cosas, el gobierno tiene que actuar eficazmente para conseguir un mayor nivel de gasto en I+D tanto en los presupuestos del Estado como sobre todo en las empresas, generando incentivos para aumentar la financiación de las actividades innovadoras.

La política tecnológica debe tener en cuenta numerosos aspectos para que la I+D tenga el mayor efecto productivo sobre la economía. Señalaremos tres:

Primero, fortalecer las relaciones entre los investigadores del sector público y las necesidades de las empresas. Para competir en los mercados internacionales las empresas deben innovar, y dado que casi la mitad del gasto en I+D en España lo realiza el sector público, se deben estrechar los vínculos entre las universidades y el sector privado. Esto favorecería la innovación en las PYMES. No se debe olvidar que la mayor parte de las empresas españolas son PYMES sin departamentos de I+D.

Segundo, generar mayores incentivos fiscales a la I+D. En esta línea se encuentra la reforma tributaria que entrará en vigor en 2015 y que contempla un aumento de la deducción de los gastos por actividades de I+D. Siguiendo este planteamiento también podrían incentivarse fiscalmente las inversiones de capital riesgo en actividades emprendedoras, que son algunas de las más innovadoras y con las que, según el informe antes citado de la OCDE, España tiene una tarea pendiente. Nuestro país se encuentra dentro de la mitad de los países de la OCDE con menores facilidades para el emprendimiento, con menos patentes entre las empresas emprendedoras y con menor índice de inversión en capital riesgo. La política tecnológica debería facilitar en mayor medida la creación de estas empresas y todavía más si tienen un componente tecnológico.

Tercero, mejorar la formación de la mano de obra y atraer y retener a la más cualificada. Ya hemos comentado en otras ocasiones la urgente necesidad de mejorar formación del capital humano, especialmente al nivel de la formación profesional. En esta ocasión, con motivo de los datos del INE publicados el jueves, hay que resaltar también la situación de los trabajadores de alto nivel de cualificación. En el año 2010 España tenía 222.022 empleados en actividades de investigación y desarrollo (medidos en equivalencia a jornada completa): desde entonces se han perdido 18.411, (de ellos 5.220 corresponden al año pasado). Los que nos gobiernan deben desincentivar la llamada “fuga de cerebros” al impulsar, por ejemplo, programas de formación doctoral y postdoctoral de alta calidad o favorecer los intercambios con centros de investigación internacionales. Poner todos los medios a su alcance para retener y atraer investigadores y tecnólogos que aumenten la plantilla científica e innovadora española.

En definitiva, es necesaria una política tecnológica que impulse mucho más la I+D y que incentive el sector de las TIC, que está siendo clave para mejorar la productividad y la competitividad de las economías. Es de esperar que la aprobación, ayer, del proyecto de Ley de Patentes, permitirá aumentar el número de patentes y, por tanto, la cantidad de innovación. En definitiva, España necesita más I+D que genere más tecnología propia, y con ella obtener más crecimiento económico y empleo de forma duradera en el largo plazo.

Fuente: Rafael Pampillón. “I+D y crecimiento económico”. Expansión, 16 de noviembre de 2014. página 42.

 

2
nov

El reto de la productividad

Escrito el 2 noviembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española

Esta semana hemos recibido abundante información económica sobre la situación de la economía española. El INE ha publicado el avance del PIB del tercer trimestre del año, la inflación adelantada del mes de octubre y los datos para el mes de septiembre del Índice de Comercio Minorista. Además, el Banco de España ha dado a conocer la balanza de pagos del mes de agosto y el Banco Mundial ha publicado su informe anual sobre la facilidad que tienen los países para hacer negocios (Doing Business).

El INE confirmó lo que ya había adelantado el Banco de España la semana pasada: en el tercer trimestre la economía española creció en tasa interanual un 1,6% frente al 1,3% anterior. En tasa intertrimestral el crecimiento fue del 0,5%, que se debió fundamentalmente al aumento de la inversión (1,5% trimestral) y el consumo (0,5%).

Desgraciadamente la evolución de la productividad de la economía española sigue siendo muy baja: 0,14% en el tercer trimestre. Sin embargo, fue mejor que la del segundo trimestre que presentó una tasa negativa (-0,43%).

Aumentar la productividad

Es importante que la economía crezca, pero también es fundamental que aumente la productividad para que pueda ser más competitiva. Para aumentar la productividad España debería contar, al igual que otros países, con un desarrollo tecnológico importante y con una mayor dotación de trabajadores con la formación necesaria para trabajar en las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento. Ciertamente las empresas españolas se están modernizando e incorporando muchos de los cambios técnicos necesarios para posicionarse mejor en el exterior pero, a veces, no encuentran el capital humano necesario para mejorar su productividad. De ahí que el objetivo de la política laboral no debería ser sólo aumentar la ocupación, sino que los nuevos empleados produzcan más y mejor. También se necesitan mayores incentivos a la I+D, créditos baratos para la creación de nuevas empresas tecnológicas y sobre todo la mejora de la formación de la mano de obra, especialmente la de los trabajadores más jóvenes que tienen más flexibilidad y un mayor recorrido en el mercado laboral.

Este bajo crecimiento de la productividad hace que la economía pierda competitividad, lo que se está traduciendo en el escaso crecimiento de las exportaciones y en el aumento imparable de las importaciones. Ayer el Banco de España informó que de enero a agosto de este año las exportaciones de bienes y servicios sólo crecieron un 1,5% con respecto al mismo periodo del año pasado, mientras que las importaciones lo hicieron a un ritmo del 3,75%.

Afortunadamente, la economía española mantiene todavía un nivel de precios muy moderado que puede favorecer que se produzca en el futuro un mayor aumento de las exportaciones y una reducción del déficit comercial. Así, el INE ha publicado que la inflación del mes de septiembre continúa siendo negativa y se situó en el -0,1% anual. Esto también es una buena noticia para las familias, que ganan poder adquisitivo y pueden aumentar su consumo. Precisamente los datos del INE de comercio minorista del mes de septiembre publicados esta semana muestran un crecimiento internanual del consumo del 1,1% medido en términos desestacionalizados, el mayor aumento desde hace diez meses. Ha afectado especialmente al equipamiento del hogar (4,3%), un indicador de que está aumentando la actividad inmobiliaria.

La construcción se recupera

Efectivamente, el sector de la construcción muestra signos de recuperación. Los datos del Banco de España señalan un aumento de ese sector en el tercer trimestre y lo hace por segunda vez consecutiva, algo que no sucedía desde hacía más de cuatro años. También el número de trabajadores de la construcción afiliados a la Seguridad Social y el consumo de cemento siguen una tendencia positiva lo que es un indicador más de que el sector se está recuperando. Por si eso fuera poco, los datos hipotecarios de esta semana señalan que en el mes de agosto se constituyeron 15.040 hipotecas sobre viviendas, lo que supone un importante incremento anual del 24%. Además, quienes financiaron su casa lo hicieron al menor interés medio desde mayo de 2011, un 3,76%.

Una forma de mejorar la productividad y aumentar el tejido empresarial es la facilidad para hacer negocios. Esta semana hemos recibido una buena noticia: el informe “Doing Business” del Banco Mundial para el año 2015 muestra que España ha alcanzado la posición número 33 del mundo. Un avance de 19 puestos en un solo año que ha hecho que sea el país hispanohablante con mayores facilidades para hacer negocios y que se encuentre a un nivel semejante al de los países de la zona del euro. Ello se debe a que se están reduciendo los trámites para abrir nuevos negocios. Hemos progresado mucho pero no lo suficiente, de ahí que haya que seguir insistiendo en la necesidad de reforzar la estabilidad institucional y la seguridad jurídica. Se consigue así mejorar la competitividad de las empresas nacionales y dar incentivos a la inversión extranjera. Precisamente ayer el Banco de España publicó que la inversión extranjera directa en España aumentó un 33% en los ochos primeros meses del año con respecto al mismo periodo del año anterior.

Aumentar las exportaciones

Aunque, España crece, lo está haciendo mediante el fortalecimiento de su demanda interna: aumentando el consumo, la construcción y las importaciones. En cambio las exportaciones, que han sido el motor de la recuperación y que sería deseable que continuaran siéndolo, se debilitan. Las empresas españolas deberían aprovechar los menores precios de sus productos y la mejor situación de la economía internacional para continuar vendiendo al exterior. Aunque ahora el mercado de la zona del euro no está pasando por un buen momento, España podría dirigirse a satisfacer la demanda de los mercados de América Latina que se espera que continúen teniendo un importante crecimiento económico en el futuro.

Este aumento de la demanda externa favorecería que las empresas exportadoras aumentasen su plantilla y, por tanto, se redujera el desempleo. Para poder exportar no basta con producir sino también hay que aumentar la productividad y para ello la tecnología es una pieza clave. De ahí que España se tenga que adaptar definitivamente a la nueva situación tecnológica mundial.

La tendencia a proteger a los trabajadores y a refugiarlos en sectores de baja productividad, como la construcción o los servicios de baja cualificación, ha sido uno de los factores que provocaron la crisis económica y el elevado número de parados. Una reforma del mercado laboral que incentive la formación para aprovechar los nuevos empleos que brinda la Tercera Revolución Tecnológica es una herramienta básica para asegurar en el futuro un crecimiento económico de alta productividad y, por tanto, competitivo.

Así las cosas, esperemos que el año que viene la reforma fiscal con su reducción de impuestos aliente la actividad empresarial. Esto unido a los menores precios de la energía, especialmente del petróleo, disminuirá los costes y aumentará el margen empresarial: es un incentivo para conseguir una mayor producción. Además, el mayor dinamismo de la actividad empresarial junto con las iniciativas en el sistema financiero para agilizar el crédito podrá contribuir también a mejorar el crecimiento económico. España tiene ahora la oportunidad de elegir la vía de un crecimiento económico de alto contenido tecnológico. Es tarea de todos.

Fuente: Rafael Pampillón. “El reto de la productividad”. Expansión, 1 de noviembre de 2014. página 47.

27
oct

Buenos datos de empleo

Escrito el 27 octubre 2014 por Rafael Pampillón en Economía española

El jueves de la semana pasada conocimos la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de este año y el Banco de España publicó sus estimaciones del crecimiento económico de España también para el tercer trimestre de este año. Además, el martes de la semana pasada el INE publicó el Índice de Cifra de Negocio Empresarial para el mes de agosto. Los resultados han sido muy buenos y señalan, una vez más, que la economía española se recupera.

Según los datos de la EPA, en el tercer trimestre se produjo una reducción en el número de parados de 195.200 personas, la mayor caída en un tercer trimestre de toda la serie histórica. Como consecuencia la tasa de paro entre julio y septiembre de este año fue del 23,7%. Una notable reducción ya que hace un año se situaba en el 25,7% y es, además, la menor tasa de desempleo desde el cuarto trimestre de 2011. España tiene ahora 5,4 millones de desempleados, que es el volumen de parados más bajo desde el cuarto trimestre de 2011. Además, durante el tercer trimestre de este año España aumentó la ocupación en 151.000 empleos más. El mercado laboral sigue dando signos de crecimiento en el empleo pero ¿se puede decir que también aumenta la calidad? Como en casi todo, la respuesta no es única. Durante el tercer trimestre se pueden observar aspectos más positivos y otros negativos. Seguir leyendo…

26
oct

La tasa de paro en España

Escrito el 26 octubre 2014 por Miguel Aguirre en Economía española

España ha realizado en los tres últimos años severos ajustes que han dado mayor competitividad a la economía, mediante una devaluación interna que han impulsado las exportaciones del país en más de un 30% desde el 2011.    Es una referencia mundial en red de kilómetros instalados de tren de Alta Velocidad, el cuarto país mundial de potencia instalada de Energía Eólica, el 35% de todo el aceite producido en el mundo y el mayor en cuanto a superficie instalada de vino.    Además de la mayor flota pesquera de Europa, duplicando a la segunda del Reino Unido y con el mayor número de empresas de infraestructuras ganadoras en licitaciones internacionales.   Las agencias de rating y riesgo están paulatinamente incrementando la calificación del país, que sin embargo, sigue , después de las subidas, estando con un rating muy por debajo de Alemania, Reino Unido y Francia.Evolucion de la tasa de paro en españa rojo

Una cuestión a tener en cuenta es cómo pesa, para los analistas internacionales la alta tasa de paro, todavía existente en el país.  Para ponerlo en contexto, de los 65 países que actualiza semanalmente la publicación The Economist, sólo Grecia , Sudáfrica y  España tienen una tasa de paro del 25%.  O por poner otros ejemplos , en Francia Hollande se encuentra con serios problemas con un 10% o en Estados Unidos Obama vio como el mayor peligro a su reelección era una tasa del 6%.

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