Archivo de la Categoría ‘América Latina’

22
Nov

Las elecciones presidenciales de hoy en Argentina

Escrito el 22 noviembre 2015 por Rafael Pampillón en América Latina

Hoy, habrá elecciones en Argentina, en las que se decidirá quién será el nuevo presidente de la república. Tras una campaña electoral que no ha dejado a nadie indiferente las encuestas dan como favorito a Mauricio Macri, de la formación Cambiemos. El otro candidato a la Presidencia, el oficialista Daniel Scioli, tiene menos posibilidades de ganar: la desastrosa gestión económica de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner le pasará factura en las urnas.

Efectivamente, a partir del año  2011, el populismo de Cristina Fernández fue desmoronando poco a poco la estructura económica del país. Las causas se pueden encontrar en el deterioro de las instituciones y las malas políticas aplicadas, como fueron: el aumento de impuestos y de controles de precios, las restricciones aduaneras, los mayores aranceles a los productos importados, la prohibición a las exportaciones de carne, los subsidios a los precios de la energía, una política monetaria excesivamente laxa, un gasto público desbordado, la nacionalización del sistema de pensiones privadas, el elevado déficit público, la falta de seguridad jurídica, la hostilidad del Gobierno hacia la inversión extranjera, la intromisión política en la Justicia y la corrupción generalizada.

Argentina 2

El resultado de estas medidas heterodoxas ha sido un desastre económico importante:

1) El crecimiento económico es muy bajo: este año será del 0,7% y en 2016 un 0,5%. Un crecimiento que está muy por debajo del de otros países de su entorno. Así, Chile crecerá este año un 2,8% y el año que viene un 3,7%, México 2,3% y un 2,9%, Colombia al 3,3% y 3,9% y Perú al 3,9% y 4,8%.

2) La inflación argentina está disparada. Este año la subida de los precios cerrará en diciembre en el 28%, frente al 24%, en 2014. Para el año que viene se estima una inflación mayor: el 32%. Es la consecuencia de: a) una política monetaria expansiva, b) un tejido empresarial estrangulado e intervenido que genera una producción insuficiente para abastecer la demanda y c) el aumento del déficit público, que este año podría estar cerca del 6% del PIB.

3) El estancamiento económico y la elevada inflación están reduciendo el bienestar de la población. Está empeorando el nivel de vida de los ciudadanos. Desde el año pasado la renta per cápita ha seguido disminuyendo. El resultado ha sido una caída en el consumo de las familias. Además, la pérdida de poder adquisitivo del peso está incentivando a los argentinos a lanzarse a la compra de dólares como refugio; lo que a su vez fortalece la economía sumergida, especialmente la que se refiere al mercado cambiario. Una práctica ilegal que genera incertidumbre e incomodidad en la población y que, por tanto, es también una fuente de descontento.

4) Desde el año 2010 el déficit exterior ha ido aumentando. En los dos últimos años este desequilibrio se ha agravado por la caída del valor de las exportaciones como consecuencia del desplome de los precios de los productos agrícolas y del petróleo; pero también porque el gobierno saliente se ha empeñado en mantener un tipo de cambio real apreciado, es decir, poco competitivo, que está provocando una reducción de las ventas al exterior de productos manufacturados. El peso cotiza en el mercado negro por encima de 15 pesos/dólar mientras en el oficial se intercambia a 9,7 pesos/dólar.

¿Qué política económica se debe aplicar?

Por tanto el nuevo presidente deberá cambiar las políticas. La solución a los problemas económicos de Argentina pasa por hacer una política económica que consiga aumentar el tejido empresarial, que genere crecimiento económico y empleo, que estabilice los precios, que equilibre la balanza de pagos y que mejore el bienestar de los ciudadanos.

Se trata de políticas económicas ortodoxas, que suponen la eliminación de los controles de precios, de las restricciones aduaneras a los productos importados y de los impuestos a la exportación. También se debería reducir las subvenciones para controlar el déficit público, aplicar una política monetaria menos expansiva y unificar el tipo de cambio del peso oficial con el del mercado paralelo.

Pero los retos del nuevo gobierno no se circunscriben a los cambios y ajustes en las políticas macroeconómicas. Debería, también, fortalecer las instituciones para dar mayor confianza a la iniciativa empresarial y a la inversión extranjera. Desgraciadamente los organismos internacionales y los “think tanks” citan permanentemente a la Argentina como uno de los peores países para hacer negocios. Además, la situación ha empeorado en el último año. Tres informes publicados recientemente así lo señalan.

Pérdida de posiciones en la economía global

En el “Índice de libertad económica” que elabora The Heritage Foundation, Argentina sale muy mal parada. Ocupa puestos de cola. En 2015 está en la posición 169, de un total de 178 países, y lo que es peor pierde 3 puestos con respecto al año 2014.

Esta falta de libertad económica, que va en aumento, está estrechamente relacionada con la dificultad para hacer negocios, tal como muestra el informe “Doing Business 2016” del Banco Mundial. Argentina ocupa una mala posición, la 121, lo que supone un descenso de 4 puestos respecto al informe del año 2015, en el que se clasificó en el 117.

También ha empeorado su posición en el último ranking del “Índice de Percepción de la Corrupción” que publica Transparencia Internacional. Argentina ha obtenido 34 puntos (donde cero significa altos niveles de corrupción y 100 muy bajos niveles de corrupción). Con esa puntuación pierde dos puestos y se sitúa en el número 107, de los 174 países del ranking de corrupción gubernamental.

En definitiva, ni los ciudadanos argentinos, ni sus empresas, ni los organismos económicos internacionales, ni el capital extranjero confían en los políticos que gobiernan hoy la Argentina, ni en sus jueces, ni en los organismos reguladores. Al final, los 12 años de gobierno de la familia Kirchner han terminado empobreciendo a la población, estrangulando el sistema productivo, ahuyentando a la inversión extranjera y desprestigiando a las instituciones.

Cambios institucionales

De ahí que el nuevo presidente tendrá que poner orden en muchos ámbitos relacionados con las instituciones económicas. Tendría que: a) mejorar el funcionamiento de los mercados, restableciendo la competencia, y abandonar el Programa de Precios Cuidados aplicado desde 2013 por el ministro Axel Kicillof; b) dar mayor seguridad jurídica a las empresas, respetando, en mayor medida, los derechos de propiedad y haciendo que se cumplan los contratos; c) reducir la corrupción en todos los niveles de la Administración Pública y d) dotar de mayor independencia al poder judicial, al banco central y a los organismos reguladores (no se debe olvidar que la existencia de instituciones creíbles, transparentes e independientes son factores clave para el éxito económico de los países y el buen funcionamiento de las empresas).

Tanto Daniel Schioli y Mauricio Macri han manifestado su deseo de recomponer la economía, dar mayor confianza a las empresas, atraer a la inversión extranjera y recuperar las relaciones económicas con Estados Unidos (deterioradas por la decisión de la Corte Suprema americana de rechazar la apelación de Argentina frente a los fondos buitres).

También parece probable que se fortalezcan los lazos económicos y políticos de Argentina con la  Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) y con Europa. Una buena noticia para las empresas españolas que todavía trabajan en ese país: Banco Santander, BBVA, Mapfre, Telefónica, Gas Natural-Fenosa, Endesa, Indra, Inditex, OHL, ACS, entre otras. Además, sobre todo si ganase Macri, Argentina tenderá a distanciarse de los gobiernos populistas de Venezuela, Ecuador, Cuba y Bolivia.

Pero independientemente de quien gane hoy, resulta deseable, y hasta necesario, un profundo cambio en el país.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. «Argentina necesita un cambio profundo.» Expansión. 21 de Noviembre de 2015.

23
Oct

Como es sobradamente conocido, el principal foco de inestabilidad económica que compromete la tímida recuperación mundial se sitúa en los países emergentes. El reciente Informe de Estabilidad Financiera del Fondo Monetario Internacional  anunciaba una tibia mejora en las economías avanzadas desde abril, pero cargaba los riesgos sobre las vulnerabilidades de los mercados emergentes: caída en los precios de las materias primas, el fin de la burbuja china y la presión cambiaria. Todo ello íntimamente relacionado con el inminente cambio en la política monetaria estadounidense y el consiguiente ajuste sin precedentes en el sistema financiero global.

En las últimas semanas un creciente coro de voces viene fraguando el término “tercera ola” (también “trilogía”) en torno a la hipótesis de que el fin de ciclo en las emergentes no es uno más en su accidentada historia, sino que se trata de la tercera reencarnación de la crisis financiera internacional que viene acechándonos desde el 2007. Esta idea se recoge en uno de los últimos discursos del Economista Jefe del Banco de Inglaterra, Andrew Haldane: “Recent events form the latest leg of what might be called a three-part crisis trilogy. Part One of that trilogy was the “Anglo-Saxon” crisis of 2008/09. Part Two was the “Euro-Area” crisis of 2011/12. And we may now be entering the early stages of Part Three of the trilogy, the “Emerging Market” crisis of 2015 onwards.” Del mismo modo se posicionó hace unos días Goldman Sachs: “The financial crisis can be viewed as a number of separate but related waves. Wave 1; the US Wave started with the housing market collapse, spread into a broader credit crunch and ended with the Lehman collapse and the start of TARP and QE. Wave 2; the European Wave began with the exposure of banks to leveraged losses in the US and spread into a sovereign crisis, given the lack of a debt sharing mechanism across the Euro area. It ended with the OMT, promises to ‘do whatever it takes’, and finally the introduction of QE. Wave 3; the EM Wave coincided with the collapse in commodity prices.” Podemos encontrar exposiciones similares en los medios en los últimos días: “The world economy is bearing the brunt of a third deflationary wave in less than a decade. The first was the US-led housing and financial crisis of 2008-9, the second wave was the eurozone crisis of 2011-12, and now a third, an emerging markets crisis.”

¿Nos encontramos irremediablemente abocados a esa tercera ola? ¿Estamos preparados para ella?

30
Jun
26
Nov

Chart of the Day

En los cinco últimos meses el precio del petróleo se redujo en un 35% (en el cuadro se puede observar la evolución del precio del galón en Estados Unidos). Una buena noticia para todos los que tenemos que comprar gasolina o gasóleo para trasladarnos de un sitio a otro. A los ciudadanos nos queda ahora, gracias a la bajada del precio del petróleo, mas renta disponible para consumir en otras cosas. Lo que sin duda reanimara la economía.

Para países importadores de petróleo como España y casi todos los países de la Unión Europea la reducción del precio del petróleo supone además una rebaja de los costes energéticos para las empresas. En concreto para las empresas españolas supone una mejora de su competitividad y un aumento de los beneficios que facilitará la autofinanciación de las empresas en una época en que siguen relativamente endeudadas y que el crédito que dan los bancos sigue siendo relativamente escaso.

Para los países exportadores de crudo  esta reducción del precio va a suponer una caída importante en el valor de sus exportaciones y, por tanto, un aumento de su déficit exterior. Lo que sin duda puede generar una depreciación de sus monedas.

En América latina países como Colombia, México, Ecuador y Venezuela que son exportadores netos de petróleo van a sufrir además una caída de sus ingresos fiscales. En cambio, países como Brasil y Argentina que también son exportadores de petróleo pero tienen equilibrio en su balanza energética exterior les afectará mucho menos. Países de Centro América y Uruguay, Paraguay y Chile que son importadores de petróleo esta bajada del precio les beneficiará.

En general es una buena noticia ya que la inflación a nivel mundial se va a reducir lo que permitirá una mejora del poder adquisitivo de sus trabajadores y pensionistas.

Por último, la lección que se puede sacar de esta bajada del precio del crudo es que los países exportadores de petróleo, también los de América Latina, deben diversificar su cesta exportadora para no depender tanto de las exportaciones de materias primas que tienen un elevado componente de volatilidad en sus precios.

18
Jun

Argentina nuevamente al borde del impago

Escrito el 18 junio 2014 por José Ramón Diez Guijarro en América Latina

El Tribunal Supremo estadounidense ha prohibido que se utilice el sistema financiero de EEUU para atender al servicio de la deuda de Argentina si no cumple previamente con los acreedores que no aceptaron la reestructuración de 2002 (holdouts). Debemos recordar que Argentina impagó en 2001 y reestructuró la deuda al año siguiente. Según Reinhart y Rogoff, Argentina impagó su deuda en cinco ocasiones desde 1950 (1951, 1956, 1982, 1989 y 2001). Por tanto, la sentencia bloquea el pago previsto de Argentina a finales de junio de 900 millones de dólares a los acreedores que sí aceptaron la reestructuración. Los mercados argentinos reaccionaron muy mal al fallo del tribunal (el precio de algunos bonos y el índice Merval de la bolsa cayeron más de un 10%) y la agencia S&P rebajó la calificación del país hasta CCC- desde CCC+.

Argentina afirma que no tiene recursos ni voluntad para abonar el 100% de la deuda a los holdouts –implicaría un desembolso total de 15.000 millones de dólares, casi un 60% de sus reservas internacionales–, pero aún existe margen para evitar el impago, si bien cualquier decisión conllevará un elevado coste. Por un lado, puede negociar un descuento con los fondos de inversión que han llevado al país a los tribunales, asumiendo el desgaste político y el gasto financiero, pero cerrando definitivamente el problema. Esta opción permitiría rebajar el riesgo-país y recuperar la “normalidad”, si bien cualquier negociación con los holdouts debería cerrarse después del 31 de diciembre, cuando expire la cláusula que impide a Argentina ofrecerles mejores condiciones que las establecidas en la reestructuración (en otro caso, el resto de acreedores tendría derecho a las mismas condiciones). Por otro, el gobierno argentino puede buscar fórmulas para pagar a los bonistas que sí aceptaron la reestructuración (93% del total) sin pasar por el sistema financiero estadounidense (podría intercambiar la deuda por una nueva bajo ley nacional), pero con ello no evitaría el riesgo permanente de embargos y Argentina seguiría sin acceso a los mercados internacionales.

Esta victoria de los holdouts no sólo tiene implicaciones para Argentina, sino que puede influir negativamente en futuras reestructuraciones en otros países: sienta un precedente legal que crea incentivos para que los inversores internacionales sean más beligerantes en las negociaciones con los países en quiebra y más reacios a admitir quitas significativas. Aunque estos problemas tienen fácil solución si se incluyen claúsulas de acción colectiva. La introducción de cláusulas de acción colectiva no altera las obligaciones que se derivan de la Deuda del Estado y sólo facilita la posibilidad de acuerdos vinculantes para todos los tenedores, en el caso de que se plantearan modificaciones en alguna de sus condiciones esenciales.

Frente a los problemas de Argentina, Ecuador va a retornar a los mercados de capitales. El gobierno quiere aprovechar el buen momento de mercado y planea emitir 700 millones de dólares para diversificar sus fuentes de financiación. Desde el impago de 2008 por 3.200 millones de dólares, la mayoría de su financiación en divisas procede de acuerdos con China, algunos respaldados por petróleo (se estima que ha recibido de China 12.000 millones desde 2009). La rentabilidad del nuevo bono podría superar el 7%, rentabilidad muy atractiva en un contexto global con tipos de interés y volatilidades muy bajas.

21
Mar

Como hemos comentado en este blog, la economía de Argentina no evoluciona positivamente; pero hay algunos indicadores que podrían señalar una cierta mejora de su política económica.

Un cambio muy destacado ha sido la nueva estimación de la inflación que realizó en enero el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).argentijna 33

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24
Feb

Argentina de mal a peor

Escrito el 24 febrero 2014 por Rafael Pampillón en América Latina

Una vez más el mundo observa con preocupación a la Argentina, un país que ya estuvo en el punto de mira a comienzos de este siglo con el “corralito”, y que vuelve a tener síntomas de deterioro económico como consecuencia de sus equivocadas políticas públicas.

Sin embargo, Argentina no ha estado siempre en una mala situación. A comienzos del siglo XX tenía la quinta renta per cápita más alta del mundo (3.797 dólares) algo por encima de Alemania (3.648 dólares) y superando bastante a España (2.255) o a Japón (1.387). Desde entonces y hasta la década de los años 50, el crecimiento se mantuvo muy alto, por encima del de Estados Unidos y Alemania. Lamentablemente, este proceso de crecimiento no continuó y a mediados del siglo pasado, con la llegada de Perón al poder, Argentina cambió el rumbo y su economía comenzó a empeorar.

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9
Feb

2014 ¿EL AÑO DE BRASIL?

Escrito el 9 febrero 2014 por Rafael Pampillón en América Latina

BrasilEsta semana el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística informó que la producción industrial de Brasil se contrajo en diciembre de 2013 un 3,5%, su peor caída en cinco años, con lo cual la actividad del sector industrial, creció el año pasado un magro 1,2%. Para 2014 las perspectivas no son buenas: la actividad económica crecerá muy lentamente, el déficit público seguirá aumentando y se situaría en torno al 3,7% (el mayor desde 2003) y también lo harán los tipos de interés. Para luchar contra la inflación el mes pasado el Banco Central do Brasil subió los tipos de intervención un 0,5% situándolos en el 10,5% y el bono a diez años se sitúa en el 13,5%. Seguir leyendo…

27
Ene

globalArgentina provoca un nuevo brote de inestabilidad

Apenas ha transcurrido un año desde que algunos dirigentes de países emergentes manifestasen su preocupación por la excesiva apreciación de sus divisas (se llegó a hablar de “guerra de divisas”), cuando se vuelve a plantear la posibilidad de una crisis por lo contrario. En esta ocasión, la devaluación del peso argentino ha provocado inestabilidad en los mercados de acciones, de bonos y en las divisas emergentes. La aversión al riesgo está aumentando significativamente y las repercusiones empiezan a ser globales, extendiéndose también hacia los países desarrollados.

Los factores detrás de la creciente desconfianza hacia los países emergentes no son nuevos y destacan principalmente los siguientes: Seguir leyendo…

23
Nov

La futura presidenta de Chile

Escrito el 23 noviembre 2013 por Mikel Aguirre en América Latina

Michelle Bachelet fue presidente de Chile del 2006 al 2010, la primera mujer en ostentar ese cargo desde la independencia del país, después de ganar las elecciones de diciembre del 2005 a Sebastián Piñera.    Dejo el cargo en Junio del 2010, sucediéndole curiosamente este último.  3 años después anunció nuevamente su candidatura a las elecciones  presidenciales, convirtiéndose en el candidato del partido Nueva Mayoría, que suma los apoyos del partido Demócrata Cristiano y del partido Radical Socialdemócrata. El 17 de Noviembre, tras enfrentarse a nueve candidatos, algo inédito en la historia electoral de chile, Bachellet obtuvo el 46% de los votos y se medirá en segunda vuelta a la candidata conservadora, Evelyn Matthei, ministra de Trabajo hasta el momento de su presentación como candidata, el próximo, el próximo 15 de diciembre.

Michelle Bachellet

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17
Nov

¿Á dónde va Venezuela?

Escrito el 17 noviembre 2013 por Mikel Aguirre en América Latina, Economía Global

Está semana hemos conocido una nueva política económica que da al traste con otras practicadas durante décadas: Prohibir la inflación por ley.  Esta decisión tomada el pasado día  12 por el presidente Nicolás Maduro, aunque sorprendente, ni siquiera es nueva ya que se trato de implementar hace diez años en Zimbawe, por Robert Mugabe con resultados desastrosos.

SAQUEO DE Daka 2

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