Archivo de la Categoría ‘América Latina’

19
Oct

Conferencia: “Emprender e innovar en Argentina”

Escrito el 19 octubre 2016 por Rafael Pampillón en América Latina

Argentina

16
Oct

Colombia: las consecuencias económicas de la paz.

Escrito el 16 octubre 2016 por Rafael Pampillón en América Latina

Esta semana nos han llegado dos buenas noticias sobre el proceso de paz de Colombia. En primer lugar, que el presidente Juan Manuel Santos ha prorrogado hasta el 31 de diciembre de este año el alto el fuego con el grupo guerrillero de las FARC, que había expirado el pasado 2 de octubre. Segundo, que el otro grupo guerrillero colombiano el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció, también esta semana, que iniciaba diálogos de paz con el gobierno, algo asombroso después de haber fracasado el plebiscito para aprobar los acuerdos de paz con las FARC.Farc 2

Un plazo más largo y todos los actores discutiendo en la mesa de negociación van a ser un aliciente para que el gobierno de Colombia siga trabajando, sin precipitaciones, en las diferentes propuestas de paz. No obstante, tanto las FARC como el ELN así como las tendencias políticas que se oponen al presidente Santos (encabezadas por el expresidente Uribe) tendrán que tomar una posición un poco más abierta con el fin de lograr un acuerdo que logre un efecto positivo para la economía y los ciudadanos colombianos.

Colombia es el segundo país con mayor biodiversidad del Planeta, el segundo exportador más grande de flores, el que tiene el café más suave y aromático y la cuarta economía más grande de América Latina. Sin embargo, por desgracia cuando pensamos en Colombia lo primero que se viene a la cabeza es el cultivo de cocaína, el narcotráfico, la guerra  y la inseguridad.

Ello se debe a que desde su independencia de España en 1819, ha sufrido diversos conflictos internos que se prolongaron hasta nuestros días, el último de ellos con los grupos guerrilleros que se conformaron en 1962, lo que representa medio siglo de conflicto y más de 7 millones de víctimas en todo el país.

El proceso de paz

Durante las últimas décadas ha habido un cierto interés político por parte de los distintos presidentes de la República para desarrollar diálogos de paz, pero muchos de ellos han sido infructuosos tal como ocurrió entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC en el período 1998-2002. Otros en cambio como, por ejemplo, durante el gobierno de Virgilio Barco se llegaron a acuerdos con el grupo M19 (Movimiento 19 de abril) para su desmovilización en 1990.

Desde el año 2010, representantes del gobierno colombiano han estado dialogando, en La Habana, con el grupo guerrillero de las FARC, para llegar a un acuerdo de paz que se firmó el 26 de septiembre de 2016 en la ciudad de Cartagena (Colombia) donde asistieron personalidades políticas de los dos hemisferios. Sin embargo, este acuerdo, un documento de 297 páginas, no ha sido del agrado de muchos colombianos por lo que poco a poco han ido apareciendo en el país corrientes de opinión que consideraban que ese pacto daba demasiadas concesiones a las FARC.

Como la opinión entre los que estaban a favor del documento y los que estaban en contra se iba polarizando el presidente Santos llamó a las urnas a toda la población en edad de votar para que el 2 de Octubre contestaran SI o NO a una única pregunta que decía: “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?”. El resultado de la votación fue una ligera mayoría por el NO (una diferencia de menos de 100.000 votos) y una abstención de un 60%. Los resultados mostraron las grandes diferencias existentes entre los partidarios del Acuerdo de Paz que se firmó y los que estaban en contra de dicho acuerdo. A estos dos grupos hay que unir una parte importante de la población que tiene sentimientos encontrados entre esas dos facciones.

Como consecuencia de este resultado a favor del NO el panorama político y económico de Colombia se ha vuelto muy incierto, el pueblo está dividido y desmoralizado sin saber a quién seguir. Los partidarios del NO esperan que sus representantes (liderados por el expresidente Uribe) logren que las FARC y el Gobierno cedan, en algunos de sus puntos, mientras tanto los partidarios del SI solo quieren que las conversaciones tripartitas entre el Gobierno, los “uribistas” y la guerrilla logren alcanzar un acuerdo que libere al país del permanente conflicto y la inseguridad. Al mismo tiempo muchos colombianos están realizando marchas pacíficas para presionar a la mesa de dialogo  a pactar esa  paz tan anhelada.

Incertidumbre económica

Una paz va a permitir un cambio radical en el aumento de la inversión extranjera, de la productividad en la agricultura (un sector clave para la economía) y del crecimiento del PIB. Por tanto, el fin del conflicto que sufre Colombia desde hace 54 años supondría un nuevo impulso en el crecimiento económico del país, por la mejora de la seguridad y la llegada de inversores extranjeros.

Pero mientras la paz definitiva no llega el país avanza poco y los mercados están consternados lo que ha derivado en una devaluación del peso colombiano y en un mercado de valores inquieto. El FMI ha previsto que la economía colombiana registrará un crecimiento del 2,7% este año, un ajuste a la baja de 0,3 puntos respecto a sus estimaciones del mes de julio.

La reforma fiscal

El gobierno tiene además una fuerte presión de los organismos multilaterales y las agencias de rating, quienes anticipan un descenso en la calificación del riesgo-país de no aprobarse la reforma tributaria y la regla fiscal que obligaría al gobierno a mantener un déficit del 1.9% del PIB para 2018, por debajo del actual 3.5%.

Desgraciadamente, como el presidente Juan Manuel Santos ha perdido mucho apoyo político tiene muchas dificultades para aprobar la reforma tributaria que ha elaborado su ministro de hacienda Mauricio Cárdenas. Esperaba la aprobación de esa reforma en el Congreso de la República, tras un supuesto éxito en el plebiscito, pero al no triunfar el SI la aprobación parece que será bastante más difícil y turbulenta. Esta reforma fue pensada como una nueva fuente de ingresos fiscales para poder reducir así el déficit público. Efectivamente, pese a que Colombia en los últimos diez años ha crecido a un promedio de 3,9% anual, el desplome del precio del petróleo y de otras materias primas está perjudicando su crecimiento económico y el equilibrio de sus finanzas públicas.

El economista J. M. Keynes, demostró y predicó que por medio de castigos severos a los perdedores de una guerra no se llegaría a la paz sino que se generarían más odios y más guerras. De ahí la importancia de que cuanto antes los grupos armados, los opositores, el gobierno y la población colombiana, cierren sus heridas y busquen, a través del diálogo, acuerdos que lleven a la paz y, por tanto, a un futuro más próspero para este rico y hermoso país.

Fuente: Rafael Pampillón (Universidad CEU San Pablo e IE Business School) y Carolina Ramírez (Master en Economía por University College London).Colombia: las consecuencias económicas de la paz”. Expansión,  15 de octubre de 2016. Página 43.

9
Jul

El mes decisivo de Brasil

Escrito el 9 julio 2016 por Mikel Aguirre en América Latina

Brasil se encuentra en pleno proceso de moción de censura contra su presidenta Dilma Rousseff (Ahora mismo el país tiene dos presidentes, la Sra Rousseff y el interino Michel Temer), que ha sido apartada de su cargo 6 meses a contar desde el inicio del proceso de destitución el pasado 12 de Mayo. Del 5 al 21 de Agosto se celebran los Juegos Olímpicos en el país pero el mes decisivo para el país no será ese sino el próximo mes de Noviembre
¿Por qué? Dilma Rousseff obtuvo su segunda victoria presidencial el pasado mes de octubre del 2014 con un estrecho margen al obtener el 51,6% de los votos frente al 48,3% del otro candidato Aécio Neves. Su primer mandato se caracterizó por el populismo con medidas como la congelación del precio del coste de los servicios básicos como la electricidad o el agua, el incremento de un número importante de trabajadores públicos y la total falta de reformas. Nada más ser relegida ya se dio cuenta que la situación era insostenible y nombre Ministro de Economía a Joaquim Levy, un economista ortodoxo y con gran experiencia en la Banca Privada, aunque sólo duró hasta diciembre del 2015. Los brasileños han visto como el año pasado al luz les subió más de un 70%, el desempleo ha subido del 9,9% al 12,5% en un año y la inflación creciendo a dos dígitosbetrayal
¿Cuál es la encrucijada de Brasil?
Existe una amplia preocupación que la continuidad de la presidenta, independientemente de los casos de corrupción, traería más populismo y profundizaría en la crisis del país. El cambio de Temer traería quizás la necesidad de realizar las reformas que el país necesita: Atajar el déficit de cuenta corriente, la regulación de los precios de los servicios básicos y el gran endeudamiento de las empresas y el gobierno debido al excesivo crédito de los últimos años . Es fundamental también el papel del Banco Central reduciendo los tipos de interés en cuanto la inflación se controle Sólo así se podría volver a datos de crecimiento en el 2017. Michel Temer no tiene ningún tipo de experiencia empresarial, pero en este caso sus casi 40 años de parlamentario pueden ser fundamentales para lograr la cohesión del fragmentado parlamento brasileño a la hora de tomar medidas no muy populares a corto plazo: La mitad del presupuesto gubernamental se utiliza para el gasto de la Seguridad Social en un país donde la edad de jubilación ronda los 55 años o los gastos de Salud y Educación están actualmente indexados a la inflación
Brasil estaba creciendo al 7,5% en el 2010 y lleva dos años en recesión, si las reformas necesarias son realizadas la deuda se estabilizará y la senda del crecimiento se retomará
Feliz Verano

11
Jun

La situación económica de Venezuela

Escrito el 11 junio 2016 por Mikel Aguirre en América Latina

El petróleo genera casi la mitad de los ingresos previstos del gobierno. Si siguen los precios actuales ¿Es posible un impago de la deuda externa?  Ya en 2015, se evitó el incumplimiento por un estrecho margen gracias a los préstamos chinos (una situación muy similar a la Argentina), logrando así pagar los vencimientos de deuda de febrero 2016 de 1.500 millones de dólares.  Durante los próximos meses, octubre y noviembre,  se prevén dos nuevos vencimientos de 4.800 millones de dólares.

¿Tiene capacidad el gobierno venezolano para atender este importante importe sin ayuda exterior?

Durante los últimos años, Venezuela se ha convertido en un país mono exportador, suponiendo el petróleo el 95% de las exportaciones. Sin embargo la baja calidad de las infraestructuras petrolíferas ha motivado dos situaciones:

Por un lado afecta negativamente en la producción y por otro los hidrocarburos son el segundo epígrafe más importante de las importaciones del país motivado por la baja calidad de las refinerías nacionales. La cuenta corriente del país pasó a ser deficitaria en 2015 por primera vez en décadas y confiar en la inversión extranjera en la situación actual, con una inflación que supera el 200% anual, parece, hoy por hoy, poco probable

¿Qué podemos esperar en el corto plazo?Venezuela

Hace 16 años que Hugo Chávez se convirtió en presidente del país. Estos tres lustros monocolores se vieron interrumpidos por la victoria en el parlamento en Diciembre del 2015 de la Mesa Unitaria Democrática (MUD).  La cuestión más relevante es si hay un plan económico alternativo para volver a poner a Venezuela en la senda del crecimiento.  La MUD está centrada en reformar la constitución para limitar el poder del presidente Maduro, mientras que éste ha decidido establecer una serie de planes de emergencia nacionales.  Entre estos se encuentra la primera subida de la gasolina en 20 años y la devaluación de más de un 50% de uno de los tres tipos de cambio usados en el país.  Se espera que esta última medida impulse las exportaciones y la muy maltrecha producción nacional

De todas las cosas que se dicen sobre Venezuela, una que no se suele indicar es que se trata de un país muy bonito con maravillas como el Parque Nacional Canaima o Los Roques. Esperemos que los próximos meses traigan mayor estabilidad política al país para poder volver a la senda de crecimiento que tuvo hace décadas.  No es la primera vez que Venezuela se ve afectada por una recesión derivada del petróleo (sucedió en los ochenta ), con lo que hay que confiar en que no se vuelvan a repetir los errores del pasado

4
Mar

En 2014, el PIB de Brasil creció 0,1%. En 2015 se contrajo 3,8%, su mayor caída en 25 años.  Para este año, 2016, se prevé un retroceso del 3,5% y el FMI anticipa un estancamiento (0%) para 2017: sería la peor contracción económica del país en un siglo. El mal comportamiento de la economía el año pasado se vio fuertemente influenciado por la caída de la industria (-6,2%) así como la de los servicios (-2,7%).

Desde el punto de vista de la demanda agregada esta importante caída vino provocada por la desfavorable evolución del consumo privado (por el desempleo creciente) y de la inversión (por la incertidumbre política generada por la corrupción). La corrupción destapada en la estatal Petrobras ha golpeado la economía y ha llevado a la cárcel a grandes empresarios, banqueros y figuras del gobernante Partido de los Trabajadores (PT). El expresidente Lula da Silva, ha sido detenido hoy. La Policía ha indicado que hay pruebas que demuestran que Lula se benefició de la trama de sobornos en Petrobras. Igualmente ha señalado que hay pruebas de delitos en la financiación de las campañas de los gastos del Partido de los Trabajadores de Lula y la actual presidenta Dilma Rousseff.

La popularidad de la presidenta Dilma Rousseff está en apenas 11% y la oposición pide su destitución.

Brasil

6
Dic

Brasil: ¿Dónde está el fondo?

Escrito el 6 diciembre 2015 por Mikel Aguirre en América Latina

Tras una serie de años en los que Brasil deslumbró al mundo por saber conjugar el crecimiento económico con las medidas sociales para sacar de la miseria a millones de ciudadanos, parece que ha entrado en una espiral de caída en la que la pregunta es ¿dónde está el fondo?

En el año en curso, Brasil ha encadenado tres trimestres consecutivos de caída del PIB, a un año vista de importante motor económico que suponen unos juegos olímpicos.   Agencias de clasificación como Standard and Poors han rebajado el pasado mes de Septiembre, la deuda a largo del país como grado especulativo y hay que sumar a esto el deterioro en el clima político ya que a oposición ha pedido esta semana iniciar un proceso de juicio político (impeachment) contra la presidenta Dilma Rousseff y esta solicitud ha sido aceptado por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo  Cunha.

Era previsible un año con turbulencias, ya que en Octubre del 2014, la presidenta fue reelegida con la menor  ventaja  de la historia electoral del país (obtuvo 51,45% de votos frente al 48,55% de su contrincante Aécio Neves).  También era inédito en el país que el mismo partido gobernase  de forma continuada durante 16 años: Luiz Ignacio Lula da Silva asumió su primer mandato el primer día del año 2003.

Un proceso de destitución presidencial no es nuevo en Brasil, ya que en 1992, Fernando Collor de Mello fue el primer presidente latinoamericano  procesado por corrupción.  Entonces el congreso de los diputados voto también a favor del juicio pero él dimitió antes de que el procedimiento fuese votado en el Senado.Brasilmages

Es muy probable que la presidenta Rousseff logre evitar la dimisión pero la situación de inestabilidad y deterioro en las instituciones continuará hasta el final de su mandato a finales del 2018.

¿Puede avanzar con éxito el país en esta situación cuando se encuentra ante la mayor crisis económica desde los años 30?

Un gobierno preocupado desde el primer año de su mandato en defenderse de acusaciones de incumplimiento de de las restricciones fiscales o de corrupción no parece una buena garantía.  Los principales indicadores del cuarto trimestre del 2015 parecen avanzar también que los números seguirán siendo rojos, con una caída  interanual de la producción industrial del 11,3%, lo que supone la vigésima caída consecutiva siendo además la caída más pronunciada en la serie histórica, señalando quizás que lo peor está todavía por llegar.

22
Nov

Las elecciones presidenciales de hoy en Argentina

Escrito el 22 noviembre 2015 por Rafael Pampillón en América Latina

Hoy, habrá elecciones en Argentina, en las que se decidirá quién será el nuevo presidente de la república. Tras una campaña electoral que no ha dejado a nadie indiferente las encuestas dan como favorito a Mauricio Macri, de la formación Cambiemos. El otro candidato a la Presidencia, el oficialista Daniel Scioli, tiene menos posibilidades de ganar: la desastrosa gestión económica de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner le pasará factura en las urnas.

Efectivamente, a partir del año  2011, el populismo de Cristina Fernández fue desmoronando poco a poco la estructura económica del país. Las causas se pueden encontrar en el deterioro de las instituciones y las malas políticas aplicadas, como fueron: el aumento de impuestos y de controles de precios, las restricciones aduaneras, los mayores aranceles a los productos importados, la prohibición a las exportaciones de carne, los subsidios a los precios de la energía, una política monetaria excesivamente laxa, un gasto público desbordado, la nacionalización del sistema de pensiones privadas, el elevado déficit público, la falta de seguridad jurídica, la hostilidad del Gobierno hacia la inversión extranjera, la intromisión política en la Justicia y la corrupción generalizada.

Argentina 2

El resultado de estas medidas heterodoxas ha sido un desastre económico importante:

1) El crecimiento económico es muy bajo: este año será del 0,7% y en 2016 un 0,5%. Un crecimiento que está muy por debajo del de otros países de su entorno. Así, Chile crecerá este año un 2,8% y el año que viene un 3,7%, México 2,3% y un 2,9%, Colombia al 3,3% y 3,9% y Perú al 3,9% y 4,8%.

2) La inflación argentina está disparada. Este año la subida de los precios cerrará en diciembre en el 28%, frente al 24%, en 2014. Para el año que viene se estima una inflación mayor: el 32%. Es la consecuencia de: a) una política monetaria expansiva, b) un tejido empresarial estrangulado e intervenido que genera una producción insuficiente para abastecer la demanda y c) el aumento del déficit público, que este año podría estar cerca del 6% del PIB.

3) El estancamiento económico y la elevada inflación están reduciendo el bienestar de la población. Está empeorando el nivel de vida de los ciudadanos. Desde el año pasado la renta per cápita ha seguido disminuyendo. El resultado ha sido una caída en el consumo de las familias. Además, la pérdida de poder adquisitivo del peso está incentivando a los argentinos a lanzarse a la compra de dólares como refugio; lo que a su vez fortalece la economía sumergida, especialmente la que se refiere al mercado cambiario. Una práctica ilegal que genera incertidumbre e incomodidad en la población y que, por tanto, es también una fuente de descontento.

4) Desde el año 2010 el déficit exterior ha ido aumentando. En los dos últimos años este desequilibrio se ha agravado por la caída del valor de las exportaciones como consecuencia del desplome de los precios de los productos agrícolas y del petróleo; pero también porque el gobierno saliente se ha empeñado en mantener un tipo de cambio real apreciado, es decir, poco competitivo, que está provocando una reducción de las ventas al exterior de productos manufacturados. El peso cotiza en el mercado negro por encima de 15 pesos/dólar mientras en el oficial se intercambia a 9,7 pesos/dólar.

¿Qué política económica se debe aplicar?

Por tanto el nuevo presidente deberá cambiar las políticas. La solución a los problemas económicos de Argentina pasa por hacer una política económica que consiga aumentar el tejido empresarial, que genere crecimiento económico y empleo, que estabilice los precios, que equilibre la balanza de pagos y que mejore el bienestar de los ciudadanos.

Se trata de políticas económicas ortodoxas, que suponen la eliminación de los controles de precios, de las restricciones aduaneras a los productos importados y de los impuestos a la exportación. También se debería reducir las subvenciones para controlar el déficit público, aplicar una política monetaria menos expansiva y unificar el tipo de cambio del peso oficial con el del mercado paralelo.

Pero los retos del nuevo gobierno no se circunscriben a los cambios y ajustes en las políticas macroeconómicas. Debería, también, fortalecer las instituciones para dar mayor confianza a la iniciativa empresarial y a la inversión extranjera. Desgraciadamente los organismos internacionales y los “think tanks” citan permanentemente a la Argentina como uno de los peores países para hacer negocios. Además, la situación ha empeorado en el último año. Tres informes publicados recientemente así lo señalan.

Pérdida de posiciones en la economía global

En el “Índice de libertad económica” que elabora The Heritage Foundation, Argentina sale muy mal parada. Ocupa puestos de cola. En 2015 está en la posición 169, de un total de 178 países, y lo que es peor pierde 3 puestos con respecto al año 2014.

Esta falta de libertad económica, que va en aumento, está estrechamente relacionada con la dificultad para hacer negocios, tal como muestra el informe “Doing Business 2016” del Banco Mundial. Argentina ocupa una mala posición, la 121, lo que supone un descenso de 4 puestos respecto al informe del año 2015, en el que se clasificó en el 117.

También ha empeorado su posición en el último ranking del “Índice de Percepción de la Corrupción” que publica Transparencia Internacional. Argentina ha obtenido 34 puntos (donde cero significa altos niveles de corrupción y 100 muy bajos niveles de corrupción). Con esa puntuación pierde dos puestos y se sitúa en el número 107, de los 174 países del ranking de corrupción gubernamental.

En definitiva, ni los ciudadanos argentinos, ni sus empresas, ni los organismos económicos internacionales, ni el capital extranjero confían en los políticos que gobiernan hoy la Argentina, ni en sus jueces, ni en los organismos reguladores. Al final, los 12 años de gobierno de la familia Kirchner han terminado empobreciendo a la población, estrangulando el sistema productivo, ahuyentando a la inversión extranjera y desprestigiando a las instituciones.

Cambios institucionales

De ahí que el nuevo presidente tendrá que poner orden en muchos ámbitos relacionados con las instituciones económicas. Tendría que: a) mejorar el funcionamiento de los mercados, restableciendo la competencia, y abandonar el Programa de Precios Cuidados aplicado desde 2013 por el ministro Axel Kicillof; b) dar mayor seguridad jurídica a las empresas, respetando, en mayor medida, los derechos de propiedad y haciendo que se cumplan los contratos; c) reducir la corrupción en todos los niveles de la Administración Pública y d) dotar de mayor independencia al poder judicial, al banco central y a los organismos reguladores (no se debe olvidar que la existencia de instituciones creíbles, transparentes e independientes son factores clave para el éxito económico de los países y el buen funcionamiento de las empresas).

Tanto Daniel Schioli y Mauricio Macri han manifestado su deseo de recomponer la economía, dar mayor confianza a las empresas, atraer a la inversión extranjera y recuperar las relaciones económicas con Estados Unidos (deterioradas por la decisión de la Corte Suprema americana de rechazar la apelación de Argentina frente a los fondos buitres).

También parece probable que se fortalezcan los lazos económicos y políticos de Argentina con la  Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) y con Europa. Una buena noticia para las empresas españolas que todavía trabajan en ese país: Banco Santander, BBVA, Mapfre, Telefónica, Gas Natural-Fenosa, Endesa, Indra, Inditex, OHL, ACS, entre otras. Además, sobre todo si ganase Macri, Argentina tenderá a distanciarse de los gobiernos populistas de Venezuela, Ecuador, Cuba y Bolivia.

Pero independientemente de quien gane hoy, resulta deseable, y hasta necesario, un profundo cambio en el país.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “Argentina necesita un cambio profundo.” Expansión. 21 de Noviembre de 2015.

23
Oct

Como es sobradamente conocido, el principal foco de inestabilidad económica que compromete la tímida recuperación mundial se sitúa en los países emergentes. El reciente Informe de Estabilidad Financiera del Fondo Monetario Internacional  anunciaba una tibia mejora en las economías avanzadas desde abril, pero cargaba los riesgos sobre las vulnerabilidades de los mercados emergentes: caída en los precios de las materias primas, el fin de la burbuja china y la presión cambiaria. Todo ello íntimamente relacionado con el inminente cambio en la política monetaria estadounidense y el consiguiente ajuste sin precedentes en el sistema financiero global.

En las últimas semanas un creciente coro de voces viene fraguando el término “tercera ola” (también “trilogía”) en torno a la hipótesis de que el fin de ciclo en las emergentes no es uno más en su accidentada historia, sino que se trata de la tercera reencarnación de la crisis financiera internacional que viene acechándonos desde el 2007. Esta idea se recoge en uno de los últimos discursos del Economista Jefe del Banco de Inglaterra, Andrew Haldane: “Recent events form the latest leg of what might be called a three-part crisis trilogy. Part One of that trilogy was the “Anglo-Saxon” crisis of 2008/09. Part Two was the “Euro-Area” crisis of 2011/12. And we may now be entering the early stages of Part Three of the trilogy, the “Emerging Market” crisis of 2015 onwards.” Del mismo modo se posicionó hace unos días Goldman Sachs: “The financial crisis can be viewed as a number of separate but related waves. Wave 1; the US Wave started with the housing market collapse, spread into a broader credit crunch and ended with the Lehman collapse and the start of TARP and QE. Wave 2; the European Wave began with the exposure of banks to leveraged losses in the US and spread into a sovereign crisis, given the lack of a debt sharing mechanism across the Euro area. It ended with the OMT, promises to ‘do whatever it takes’, and finally the introduction of QE. Wave 3; the EM Wave coincided with the collapse in commodity prices.” Podemos encontrar exposiciones similares en los medios en los últimos días: “The world economy is bearing the brunt of a third deflationary wave in less than a decade. The first was the US-led housing and financial crisis of 2008-9, the second wave was the eurozone crisis of 2011-12, and now a third, an emerging markets crisis.”

¿Nos encontramos irremediablemente abocados a esa tercera ola? ¿Estamos preparados para ella?

30
Jun
26
Nov

Chart of the Day

En los cinco últimos meses el precio del petróleo se redujo en un 35% (en el cuadro se puede observar la evolución del precio del galón en Estados Unidos). Una buena noticia para todos los que tenemos que comprar gasolina o gasóleo para trasladarnos de un sitio a otro. A los ciudadanos nos queda ahora, gracias a la bajada del precio del petróleo, mas renta disponible para consumir en otras cosas. Lo que sin duda reanimara la economía.

Para países importadores de petróleo como España y casi todos los países de la Unión Europea la reducción del precio del petróleo supone además una rebaja de los costes energéticos para las empresas. En concreto para las empresas españolas supone una mejora de su competitividad y un aumento de los beneficios que facilitará la autofinanciación de las empresas en una época en que siguen relativamente endeudadas y que el crédito que dan los bancos sigue siendo relativamente escaso.

Para los países exportadores de crudo  esta reducción del precio va a suponer una caída importante en el valor de sus exportaciones y, por tanto, un aumento de su déficit exterior. Lo que sin duda puede generar una depreciación de sus monedas.

En América latina países como Colombia, México, Ecuador y Venezuela que son exportadores netos de petróleo van a sufrir además una caída de sus ingresos fiscales. En cambio, países como Brasil y Argentina que también son exportadores de petróleo pero tienen equilibrio en su balanza energética exterior les afectará mucho menos. Países de Centro América y Uruguay, Paraguay y Chile que son importadores de petróleo esta bajada del precio les beneficiará.

En general es una buena noticia ya que la inflación a nivel mundial se va a reducir lo que permitirá una mejora del poder adquisitivo de sus trabajadores y pensionistas.

Por último, la lección que se puede sacar de esta bajada del precio del crudo es que los países exportadores de petróleo, también los de América Latina, deben diversificar su cesta exportadora para no depender tanto de las exportaciones de materias primas que tienen un elevado componente de volatilidad en sus precios.

18
Jun

Argentina nuevamente al borde del impago

Escrito el 18 junio 2014 por José Ramón Diez Guijarro en América Latina

El Tribunal Supremo estadounidense ha prohibido que se utilice el sistema financiero de EEUU para atender al servicio de la deuda de Argentina si no cumple previamente con los acreedores que no aceptaron la reestructuración de 2002 (holdouts). Debemos recordar que Argentina impagó en 2001 y reestructuró la deuda al año siguiente. Según Reinhart y Rogoff, Argentina impagó su deuda en cinco ocasiones desde 1950 (1951, 1956, 1982, 1989 y 2001). Por tanto, la sentencia bloquea el pago previsto de Argentina a finales de junio de 900 millones de dólares a los acreedores que sí aceptaron la reestructuración. Los mercados argentinos reaccionaron muy mal al fallo del tribunal (el precio de algunos bonos y el índice Merval de la bolsa cayeron más de un 10%) y la agencia S&P rebajó la calificación del país hasta CCC- desde CCC+.

Argentina afirma que no tiene recursos ni voluntad para abonar el 100% de la deuda a los holdouts –implicaría un desembolso total de 15.000 millones de dólares, casi un 60% de sus reservas internacionales–, pero aún existe margen para evitar el impago, si bien cualquier decisión conllevará un elevado coste. Por un lado, puede negociar un descuento con los fondos de inversión que han llevado al país a los tribunales, asumiendo el desgaste político y el gasto financiero, pero cerrando definitivamente el problema. Esta opción permitiría rebajar el riesgo-país y recuperar la “normalidad”, si bien cualquier negociación con los holdouts debería cerrarse después del 31 de diciembre, cuando expire la cláusula que impide a Argentina ofrecerles mejores condiciones que las establecidas en la reestructuración (en otro caso, el resto de acreedores tendría derecho a las mismas condiciones). Por otro, el gobierno argentino puede buscar fórmulas para pagar a los bonistas que sí aceptaron la reestructuración (93% del total) sin pasar por el sistema financiero estadounidense (podría intercambiar la deuda por una nueva bajo ley nacional), pero con ello no evitaría el riesgo permanente de embargos y Argentina seguiría sin acceso a los mercados internacionales.

Esta victoria de los holdouts no sólo tiene implicaciones para Argentina, sino que puede influir negativamente en futuras reestructuraciones en otros países: sienta un precedente legal que crea incentivos para que los inversores internacionales sean más beligerantes en las negociaciones con los países en quiebra y más reacios a admitir quitas significativas. Aunque estos problemas tienen fácil solución si se incluyen claúsulas de acción colectiva. La introducción de cláusulas de acción colectiva no altera las obligaciones que se derivan de la Deuda del Estado y sólo facilita la posibilidad de acuerdos vinculantes para todos los tenedores, en el caso de que se plantearan modificaciones en alguna de sus condiciones esenciales.

Frente a los problemas de Argentina, Ecuador va a retornar a los mercados de capitales. El gobierno quiere aprovechar el buen momento de mercado y planea emitir 700 millones de dólares para diversificar sus fuentes de financiación. Desde el impago de 2008 por 3.200 millones de dólares, la mayoría de su financiación en divisas procede de acuerdos con China, algunos respaldados por petróleo (se estima que ha recibido de China 12.000 millones desde 2009). La rentabilidad del nuevo bono podría superar el 7%, rentabilidad muy atractiva en un contexto global con tipos de interés y volatilidades muy bajas.

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