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May

¿Por qué las ballenas se extinguen y los ciervos no?

Escrito el 12 mayo 2008 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía

Históricamente, muchas especies animales han estado o están amenazadas por la extinción. Antes de que llegaran los europeos a América del Norte, había más de 60 millones de búfalos errando por el continente. Sin embargo y debido a la caza indiscriminada en 1900 la población de este animal descendió a alrededor de 400 ejemplares. Actualmente, en algunos países africanos los elefantes corren un peligro similar, ya que los cazadores furtivos los matan por el marfil de sus colmillos. Los defensores del medio ambiente se manifiestan un día sí y otro también para protestar por la pesca abusiva que está llevando al borde de la extinción a las ballenas.

Sin embargo, no todos los animales que tienen un valor comercial corren este peligro. Por ejemplo, los animales de caza (ciervos, gamos, muflones, perdices, jabalíes, etc.) nadie teme, en la actualidad, que se extinga rápidamente. De hecho, la proliferación de cazadores y la cada vez mayor afición a la caza parece garantizar que estas especies continuarán existiendo. Por eso no hay manifestaciones para pedir que se protejan a los animales de caza ¿Por qué los animales de caza no están en peligro de extinción?

Le pregunté a mi amigo Ignacio Pérez Avendaño (que tiene una empresa de GESTIÓN Y DESARROLLO AGROCINEGÉTICO) y me contestó que las poblaciones de ballenas han ido disminuyendo porque no pertenecen a nadie (son un recurso común). Viven en aguas internacionales y, si bien existen tratados que intentan protegerlas, varios países se han negado a cumplirlos. Los balleneros japoneses y noruegos se dan perfecta cuenta de lo que están haciendo: poner en peligro la supervivencia de las ballenas y, por tanto, su propio sustento. Pero cada ballenero sabe también que, si él no captura una ballena, otro se encargará de hacerlo. Por tanto, a ningún ballenero le interesa controlar la población de ballenas. La ciencia económica ha bautizado este fenómeno como “la tragedia de los bienes comunales (comunes)”.

Según Ignacio, al menos en España, la mayoría de los animales de caza están en fincas bajo el dominio de algún propietario. De alguna manera se puede decir que los animales de caza pertenecen a alguien, son bienes privados. Si el propietario se gana la vida dando cacerías, o disfruta de su finca cazando, le interesa mucho mantener un equilibrio ecológico. Es decir, debe cuidar que haya un balance entre el número de animalers que caza y el número de los que nacen todos los años para evitar agresiones al medio ambiente. El dueño está interesado en mantener en la finca una carga de animales que resulte óptima con el tamaño de la propiedad. En este sentido, en España, los propietarios de las fincas de caza tienen un incentivo para preservar las especies cinegéticas, pero también y gracias a esos esfuerzos cuidan de otras especies protegidas o en peligro de extinción que se encuentran en sus propiedades.

En definitiva, al estar los animales circunscritos a una propiedad hace que esos animales estén a salvo de la extinción. Tanto los animales que se cazan, en los campos y montes españoles, como las ballenas del mar poseen un valor económico. El hecho de que las personas disfruten de derechos de propiedad sobre los primeros (bienes privados), pero no sobre las segundas (recursos comunes), explica por qué aquéllos están a salvo y éstas en peligro de extinción. O al menos eso es lo que me ha explicado mi amigo Ignacio.

Fuente: GESTIÓN Y DESARROLLO AGROCINEGÉTICO
El Economista naturalista, página 158 (¿Por qué las ballenas y no los pollos están en peligro de extinción? )
Principios de Economía de Gregory Mankiw, página 164 (“¿Por qué no se han extinguido las vacas?”)

Comentarios

Enrique Albert 11 mayo 2008 - 17:20

Estoy en todo de acuerdo,pero me gustaria puntualizar algo mas.En la legislacion Española(Creo que en otros paises afortunadamente para ellos esto no es asi)los animales de caza desde “la epoca de Carolo” se definen como “res nulius”,es decir cosa de nadie.Hay gente que entiende que al ser de nadie es de todos…¡Pergrina deduccion!.Los propietarios de fincas de caza son por tanto “depositarios” de estos animales,que por supuesto nadie puede matar sin su permiso.Pero al tener esta perigrina y arcaica definicion de “res nulius” los dueños estan obligados a pedir permiso a la Autoridad competente(En este caso la Consejeria de Medio Ambiente de la zona donde este la finca).El tema es tan chocante como que si en vez de Ciervos,Gamos,Jabalies,etc el prpitario tiene vacas,ovejas,cerdos,etc puede manejar el tema como le convenga a sus intereses,pero si tiene animales de caza(Que en el 80% de los casos le dan perdidas anuales importantes),no puede hacer nada sin pedir permiso…y que lo concedan la correspondiente autorizacion,tanto en tiempo como en numero.El “Spain is different” se cumple una vez mas.Pero lo cierto es que desde que existen Fincas ,no solo privadas,sino tambien en muchos casos cercadas,el numero de animales de caza se han multiplicado por 20 como minimo,esto por supuesto en los terrenos privados.En los de propiedad publica en muchos casos por caza incontrolada,por enfermadades o por simple desidia,han casi desaparecido y en el mejor de los casos mantenido.

María 11 mayo 2008 - 18:34

A mí me encanta patear el campo, y soy una foribunda senderista y degustadora de turismo rural, y lo que he podido observar es que antes, hasta el último rescoldo estaba cultivado, bien de cereales, bien de esparto, o por el uso del bosque como madera, así como existia una inmensa caballa lanar que pastaba hasta en la cima más encrespada, y se pueden ver aún montañas casi totalmente esteriles por el uso del pastoreo y el esparto, pero donde ya empiezan a brotar arbustos o alguna encina o pino, al margen de los millones y millones de pinos replantados, que hacen que donde hace 20 años existian montañas y montañas, cordilleras enteras sin un sólo arbol, ahora ves ya bosques compactos que abarcan toda la cordillera, siendo imposible distinguir la foto de hace 30 años a la situación actual, y con los bosques ha vuelto la fauna a las tierras de España.

Las ballenas estaban casi del principio de la vida, mientras la vida en tierra es más tardia, pero aún así la fauna de España evolucionó con el hombre, y han sobrevivido los que han sabido escapar de él, las ballenas se los encontraron de golpe, armados con buques arponados. No han tenido tiempo de adaptarse al hombre, y al igual que los mamuts, que fueron aniquilados por el hombre, lo están siendo ellas. Las ballenas son los mamuts del mar, y las sardinas los conejos. No sé si tendrán algo que ver el que existan cotos de caza, pero creo que no, y de todas maneras, matar por diversión es un acto de barbarie, con independencia de que se proteja así o no a alguna especie.

Es como los toros, donde puede que los toros de lidia sólo puedan existir mientras existan seres que disfrutan del sufrimiento del toro en su muerte cruel, pero prefiero que no existan toros a ver como alguien grita de júbilo al ver sangrar a un toro.

No estoy a favor de prohibir los toros, pues eso no hará que deje de haber gente que disfrute con el sufrimiento ajeno, pero me gustaria que algún dia nadie fuera a los toros a disfrutar con semejante acto de barbarie.

Javier Tomás 11 mayo 2008 - 20:41

Es tan claro lo que así de comenta, tan de dos más dos cuatro, que aún choca escuchar y/o leer toda clase de comentarios anti taurinos.

Como todo el mundo sabe, el toro de lidia existe porque hay corridas. Sobrevive porque en torno a 300.000 familias de este país viven de la fiesta.
Si a los aficionados nos prohíben los toros, quien quiera que se venga conmigo a la andanada del tendido 7 cuando quiera, o simplemente decidimos “que un día ya no vamos a ir a disfrutar con actos de semejante barbarie” no solo el toro de lidia tendrá el dudoso honor de entrar en la lista de especies en vías de extinción sino que, además, un montón de gente (desde el modestísimo arenero de la plaza, al aguacil, pasando por el ganadero multimillonario) tendrán que irse al paro.

Está claro que siempre los podremos recolocar en el sector servicios, al igual que a todos los afectado por la crisis inmobiliaria. Donde cenan tres, cenan treinta, por supuesto.

Por último quisiera pedir perdón a todas las personas que encuentras deleznable que “grite de júbilo cuando sangra un toro”. Espero que, con los años, seáis capaces de educarme lo políticamente correcto y despertar mi interés en aficiones mucho más civilizadas.

Total, la fiesta solo ha inspirado a gente como Federico García Lorca, Ernest Hemingway, Andrés Amorós, Francisco de Goya, Pablo Picasso, Pedro Almodóvar, Joaquín Sabina o Jaime Urrutia. Con aficionados de semejante calaña solo cabe esperar que, quienes vamos a las plazas, recapacitemos sobre nuestra vil naturaleza y desear que todos los aprovechados que se forran con nosotros se dediquen a profesiones más honrosas. El sector del turismo estará encantado de acogerles.

Pelillos a la mar. Mis próximas cañas en El Rincón de Jaén, bar “infame” que hace su agosto con las corridas, y mí siguiente boleto a razón de 4 euros la tarde, andanada del tendido 7, fila 40, van por ese grupito de anti taurinos que hicieron la sentada en la arena de Las Ventas. Si queréis uniros, nos echamos unas risas y vemos la corrida.

Luego nos vamos de excursión a un prado, charlamos con el pastor para que nos explique lo que tan bien está explicado en este post, y terminamos en un matadero para comprobar in situ lo dignas y dichosas que son las muertes de los animales en esos lugares

JAM 12 mayo 2008 - 07:42

Excelente análisis.
Referente a la proliferación de cotos de caza mayor en España, ¿hay alguna estimación del negocio que mueve al año? Me parece una estupenda manera de fomentar turismo de lujo (y no del borrachuzo) siendo a la vez un modo de preservar el medio natural, ya que, que nadie se extrañe, si aumentan los bosques en los montes antes pelados y aumentan las poblaciones de jabalíes y plantígrados es por que aquí hay negocio y eso hay que cuidarlo.
Ojalá se le encontrase una explotación similar en el caso de la ballena.

María 12 mayo 2008 - 09:39

Hola Javier

Que quede claro que yo no soy ninguna radical de Greenpeace, ni nada por el estilo. A mí no me importa tanto el sufrimiento del toro (que me importa) como el placer que obtiene los espectadores de dicho espectáculo. Lo que me deja aterrada es que haya gente que disfruta del espectáculo del tormento y la muerte de un animal, no el animal. Y digo bien, tormento y muerte.

El que me quieras confrontar cuestiones economicas con sentimientos, no creo que sea pertinente, pues ninguna razón economica justifica la barbarie. No creo que reinstauremos los circos romanos, echando personas a los leones, o enfrentando a muerte a gladiadores, para ver si así se hacen ricos los tratantes de leones, esclavos, o disminuye el paro. No creo que sea debatible siquiera.

Podrias hacer corridas para el turismo sin sangre, igual hasta tendria más éxito, pero no será así, porque la gente de los toros no ama el riesgo, si no la sangre, y no creo que deje que se hagan corridas sin sangre, aunque será la evolución natural, y así será dentro de no mucho.

Yo no quiero que tú dejes de ir a los toros, si necesitas ver la tortura y muerte de un animal para pasar una buena tarde, lo que me gustaria es que no sintieras la necesidad de ir a ese tipo de espectáculo. Podrias ir a un espectáculo de baile, y el empleo seguiria siendo el mismo, si lo que te preocupara fuera dar trabajo a gente del espectáculo, en vez de justificarte.

Sabes, Javier, Aristóteles defendia la esclavitud, y lo hacia por el simple motivo de que era un hombre de su tiempo, como Goya. La cuestión seria ¿Que harian esos personajes geniales en estos tiempos?

Y Javier, sin acritud, pues mi opinión no es más que otra más, pero tan respetable como cualquier otra. Yo jamás me opondré a las corridas, mientras no me obliguen a asitir a ellas, pues aún con todo, un toro no es una persona, como en el circo, pero me es imposible no verlas como un autentico acto de barbarie.

María 12 mayo 2008 - 10:00

Hola JAM, yo no lo veo así.

Si me paso por el campo, lo que veo son aldeas y aldeas abandonadas, almendros, cerezos, olivos y otros perales asilvestrados mezclados con maleza y arboles que brotan aquí y allá.

Las aldeas agotaban hasta la extenuación los recursos que la rodeaban, y puedes ver los efectos que causaron, en la aridez de las montañas que la circundan, pues habian sido desforestadas para usar la madera como combustible de panaderias, herrerias, calefacción, etc, así como despajarlas para pastos o sembrar plantaciones de secano.

Pero cambió la forma de vida, sin que mediara decisión politica alguna, si no como simple cambio de hábitos, y los hornos, fundiciones, casas, pasaron de usar la madera como combustible a usar petroleo, al tiempo que la gente abandonaba el campo y se iba a la ciudad, y el campo quedaba abandonado, y con las reforestaciones, la colonizacion natural de las especies, y la no persecución de la caza para sustento, la fauna y la flora volvió a surgir.

No me creo que los ciervos sobrivieran porque eran buenos para comer, si no porque la gente abandonó el campo. Ahora puedes ver manadas de ciervos o cabras montesas pastando en las aldeas donde habian personas que les daban caza.

Y en cualquier caso, yo pago con gusto por ver animales libres en la naturaleza, pero jamás pagaré para ver como se les acosa y se les da caza.

Prefiero comer en una terraza con vistas a un monte arbolado y con rio, desde donde vea pastar a ciervos, a comer en un sitio lleno de cabezas de animales. Te niego que el turismo de lujo sea aquel que necesita matar y depredar, aunque sea cierto que este tipo de gente existe.

Javier Sanz 12 mayo 2008 - 14:05

Como toda analogía, la relación entre el modelo y la realidad está sujeta a interpretaciones…

Llevado al extremo podríamos asemejar la supervivencia del ciervo al funcionamiento del mercado no perfecto y regulado (la supervivencia del pequeño comercio) donde no solo preservo a la especie sino también a su entorno en un intento de congelar el paso del tiempo. España es un país relativamente poco poblado (muy poco poblado en comparación con sus vecinos europeos) y por lo tanto el ciervo y otras especies protegidas deberían ser capaces de sobrevivir por si mismas una vez que la ocupación del suelo por el hombre está en claro retroceso (somos más pero cada vez en menos espacio).

Ni con las ballenas ni con los ciervos funciona la primera aproximación elemental típica de un mercado libre no regulado: lo dejo de cazar y su población aumentará (se ha hecho con ambos). Si que hemos podido actuar sobre microentornos físicos potenciando su desarrollo (buitres, ciervos, etc) pero cuando acabamos con el control del entorno, las especies vuelven a disminuir. Con las ballenas (y muchos animales marinos) el problema es que nuestra capacidad de control sobre su entorno es casi nula (somos capaces de destruir y no de regenerar).

Por lo tanto, en mi opinión la analogía es fallida porque de partida la simplificación de porque sobreviven los ciervos es fallida en si misma. El control cinegético no solo se realiza deteniendo la caza en un límite aceptable sino también añadiendo comida, controlando flora, …

Y esto puede ser terriblemente pernicioso: la comunidad de buitres (protegidos por supuesto) está aumentando (tienen hasta comederos servidos por humanos) hasta tal punto que no tienen comida natural para poder sustentarles (carroña) y están empezando a atacar animales vivos.

Sería más simple tratar de impactar lo menos posible sobre las condiciones de mercado (medio ambiente) con una reglas de utilización claras y transparentes (coste de uso racional) y dejar que los equilibros actuen (que se extingan o aparezcan las especies).

Javier Tomás 12 mayo 2008 - 15:25

Hola María:

¿Que harían esos personajes geniales en estos tiempos? La pregunta retórica, precedida del “hombres de su tiempo” parece formulada para que indefectiblemente se llegue a la conclusión de que Goya y Aristóteles serían hoy anti taurinos. Aunque no soy partidario de este tipo de ejercicios, me meto en el jardín, y me atrevería a afirmar que seguirían siendo muy, muy aficionados. De los de copa de anís y botella de Terry, vaya. Pienso así por varios motivos;

1) les gustaban los toros
2) la gente que hoy abarrota Las Ventas es gente de su tiempo, del siglo XXI
3) No creo que Alejandro Magno fuera menos lujurioso, bisexual o promiscuo de lo que lo fue entonces.

Que las personas disfruten, o no, viendo ese espectáculo que defines “de tormento y muerte” me trae sin cuidado. La gente es lo suficientemente mayorcita para saber lo que le gusta, y lo que no. No creo que nadie necesite variar, reeducar, reformar, olvidar, soslayar o adaptar sus gustos, seas cuales sean, por muy apartados que estén de los míos porque en la variedad está la diversión.

Entiendo que haya gente a las que no les gusten los toros. Rompo una lanza por grupos como Siniestro Total, que se han mostrado contrarios a esta suerte. A principios de los 90, pinchaban mucho su “Alégrame el día”. Es buenísima por la melodía, la letra y la forma de interpretarla.

“Por cada suerte y cada tercio
tú tendrás una desgracia entera
no te servirá el burladero
el toro cumplirá su obligación
y se acabará la fiesta

Alégrame el día, torero, alégrame el día
alégrame el día por Dios y la Virgen María”

Toda la canción en ese plan. Lo cortés no quita lo valiente; es genial. Y, por supuesto, nada más taurino que lo anti taurino.

Yo voy a los toros con dos amigos porque nos gustan. No haré poesía barata sobre el arte de lo efímero, ni cosas así. Lo pasas bien, te da el solecito, las chicas van muy monas, es una afición relativamente barata, puede beberse alcohol en el recinto y siempre, por muy penosa que sea la tarde, siempre pasa alguna cosa curiosa. Si con nuestra entrada logramos que 300.000 familias sigan manteniéndose y que el toro de lidia no se extinga, tanto mejor.

Como te decía, María, cuando quieras te vienes a Las Ventas con mis amigos y conmigo. Hay que esperar, eso sí, a Junio, dado que me encuentro trabajando fuera de España, y es entonces cuando vuelvo. Verás lo que disfrutan las parejas de guiris con la espada. Es el momento en el que, les guste o les espante la muerte del toro, se enternecen, se acercan y se dan algún besito.

María 12 mayo 2008 - 18:36

Gracias por tu invitación, Javier, pero entenderás que aunque no estoy por prohibirte ver los toros, bajo ningún caso soportaria ver semejante espectáculo.

Soy de Saboya, de los Alpes, y siempre he tenido animales en casa, caballos, perros de trineo, etc, y mi relación con los animales siempre ha sido de diversión mutua, no de disfrutar viendolos sufrir. Si fuera a una plaza de toros, la montaba, seguro, jajaja.

María 12 mayo 2008 - 19:08

Me congratula, en exceso, que los valencianos hayamos conseguido acallar el SOROLL catalanista victimista y llorón.

Javier Tomás 13 mayo 2008 - 15:42

Hola María:

Creo que en el fondo tienes miedo de ir y que te gusten. Entiendo que sería un marrón reconocer en este foro donde nos reunimos que ha nacido en ti una pasión taurina, hasta entonces desconocida.

Cambiando de tercio. Estoy en Abu Dabhi, Emiratos Árabes Unidos, y confirmo que el sector de la construcción aquí no está en crisis.

Sugiero, humildemente, algún post centrado en las economías de esta zona; Emiratos Árabes, Qatar, Bahrein…Podría ser interesante…

Un saludo

Juan Pablo Velez 2 febrero 2010 - 22:37

Nadie cuida de lo ajeno!!! Siguiendo este principio basico del ser humano, podemos entender lo planteado en el blog. La raza humana solo cuida sus bienes privados y los bienes comunales lastimosamente con el mayor desprecio. Las pobres ballenas son solo el resultado de la avaricia de la raza humana. Increible pensar que tantos anos de existencia y ya se encuentre en peligro de extincion. Convertir a las ballenas en bienes privados presenta una alternativa posible para evitar su extincion, pero como ser dueno de un mamifero que se mueve cientos de kilometros al ano cruzando oceanos enteros? Lastimosamente solo los animales privados son cuidados por los humanos y solo para su benefio economico porque de lo contrario le diera igual. Como las ballenas se encuentran cantidades de especies alrededor del mundo y los paises no logran lo suficiente para evitar su extincion.Privatizarlos puede ser parte de la solucion, lo mas importante es la conciencia en las personas.

Andrés Gómez Olaya 3 febrero 2010 - 00:40

Estoy de acuerdo con el comentario de Juan Pablo. Pero creo que algunos casos se salen de las manos. Pues como se privatizan unas ballenas? Se debe proteger a los animales por medio de sanciones fuertes para las personas que desacaten las normas que buscan proteger la vida e integridad de los animales. Creo que esto se soluciona con más mano fuerte. Pues concientizar a las personas sería lo mejor pero es muy irreal.

martin ventura ernandez 7 septiembre 2010 - 23:00

hijos de perra si soy yo xD nomames jejjejej

jazmin alondra aragon yañez 4 diciembre 2012 - 01:02

sip entendi pero no ablaron de las balle ballenas yo no lo entiedo yla parte en que los reptiles aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaapppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppp

jazmin alondra aragon yañez 4 diciembre 2012 - 01:03

tienes rason martin

jazmin alondra aragon yañez 4 diciembre 2012 - 01:04

aburrido que tontos<3<3 en buena ondaa

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