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La muerte de Fidel Castro

Escrito el 2 octubre 2007 por Rafael Pampillón en América Latina, Cuba

¿Ha muerto Fidel Castro? Suponemos que no. Aunque se sabe que el gobierno cubano trata las noticias sobre su salud como un secreto de Estado. ¿Ha muerto ideológicamente? Casi cincuenta años después de llegar al poder en La Habana, y más de un año de que se sometiera a una cirugía abdominal de urgencia, Fidel continúa ejerciendo un dominio emocional y político sobre el pueblo cubano. Sin embargo, el 26 de julio de 2007 Raúl Castro (presidente en funciones), en un discurso de celebración del Movimiento 26 de Julio (que conmemora el primer asalto armado de los rebeldes a la dictadura de Fulgencio Batista en 1953), puso de manifiesto que el gobierno de Cuba no puede seguir ignorando el enorme sufrimiento provocado por el deterioro de la economía que está generando a su vez un fuerte empobrecimiento y descontento de la población. Una población a la que la privación económica pone al borde de la desesperación y al deseo de cambio.


En ese discurso Raúl envió el mensaje de que las cosas en materia económica tienen que cambiar. Raúl se quejó acerca de la baja productividad del trabajador cubano que tiene como consecuencia los pobres salarios que recibe. Resaltó que el salario promedio en Cuba, menos de 20 dólares al mes, es “claramente insuficiente para satisfacer todas las necesidades básicas, por lo que prácticamente ese salario ha dejado de cumplir su papel de asegurar el principio socialista de que cada cual debe aportar según su capacidad y recibir según su trabajo. Tenemos el deber de cambiar concepciones y métodos que fueron los apropiados en su momento, pero han sido ya superados por la propia vida”. En el discurso no hay sombra de apertura política pero sí económica.

En referencia al modelo chino de liberalización económica señaló que se aumentará la inversión extranjera, siempre que aporte capital, tecnología o mercado. Para conseguir que la economía funcione Raúl reiteró la disposición de Cuba a discutir en pie de igualdad con el gobierno de Estados Unidos. Esto, evidentemente, sería más sencillo con un gobierno en el país vecino del partido demócrata que con uno republicano. El levantamiento del embargo americano le daría un mayor margen de maniobra a Raúl, pero no es mucho lo que puede hacer hasta el cambio de gobierno en EEUU y lo que es más importante probablemente no podrá hacer nada hasta la muerte de su hermano mayor. Las reformas pueden tardar porque Fidel Castro siempre ha sido conocido por su resistencia física ¿Se puede hacer la transición económica antes de que se muera Fidel? ¿Se encuentra Fidel Castro en sus últimos días? ¿Cuando Castro finalmente fallezca hará Raúl las reformas que promete? ¿Será Raúl la primera víctima de una contrarrevolución dentro de Cuba?

Comentarios

Fabio Casasús 2 octubre 2007 - 15:58

Desde que Raúl se encuentra al frente del régimen cubano, en mi opinión, la situación es la siguiente: la población está inmersa en un ambiente de incertidumbre; Raúl muestra un perfil bajo como gobernante (véase dictador); EE.UU. se afila los colmillos y los residentes de Miami están de fiesta. La primera consecuencia que evidencia esta situación es que Cuba sin Fidel no volverá a ser Cuba tal y como la conocemos; el pueblo ya no seguirá apoyando la revolución con fervor y será más tolerante a nuevas situaciones. Raúl no es Fidel, y eso esta muy claro. Es por ello que sin el mito viviente a la cabeza, Raúl no podrá llevar las cosas como hasta ahora. Es muy probable que lo que intente llevar a cabo es una transición sobre todo económica como la de China aunque más lenta. Eso sí, se encontrará con una férrea oposición de los más fieles a su hermano. Pero si no lo hace, la oposición será aún más fuerte desde el exterior. Desde Estados Unidos se va a vigilar muy, pero que muy de cerca a Raúl Castro, tanto que probablemente hagan movimientos en Guantánamo con el objetivo de despertar a aquellos que están a favor de que se produzca un cambio en la Isla. En el caso de que se produjese una guerra civil entre comunistas y “liberales”, como algunos opinan, yo creo que los EE.UU. participarían de inmediato en la misma apoderándose de la isla. ¿Qué tiene la isla para que sea tan codiciada por la primera potencia mundial? Pues de todo un poco: los enormes beneficios de explotarla turísticamente (aún más); podría ser un futuro terreno de pruebas atómicas; el gusto de derrocar a un gobierno comunista, etc.
En definitiva, yo creo que Cuba debería a llevar a cabo una transición de forma tranquila, sin presiones externas, ya que Raúl no podrá eternizarse en el poder. No tiene ni el carisma ni la fuerza política para poder lograrlo.

Periodista 2 octubre 2007 - 17:13

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha condenado la oleada de detenciones que afectó a la disidencia el 27 de septiembre de 2007, y ha informado de que entre la treintena de personas detenidas se encuentran seis periodistas: Roberto de Jesús Guerra Pérez, corresponsal de los sitios Payolibre y Nueva Prensa Cubana, y de la emisora Radio Martí; Álvaro Yero Felipe y Belinda Salas Tapanes, de la Agencia Libre Asociada (ALAS); y Yoel Espinosa Medrano y Félix Reyes Gutiérrez, de la agencia independiente Cubanacán Press. Los seis periodistas han quedado en libertad veinticuatro horas después de ser detenidos.

Miguel 2 octubre 2007 - 18:33

Creo que el modelo chino dista de ser perfecto, porque estan rozando la esclavitud. Es ironico que un pais que ha sido comunista ahora se convierta en el esclavo del capitalismo occidental. Yo solo espero que las clases medias al mejorar su nivel de vida reclamen mas libertad. Conozco a chinos fuera de China y conozco gente que ha estado alli y la situación dista de ser ideal. La riqueza no se esta distribuyendo y hay gente que vive esclavizada en las fabricas durmiendo en ellas. Es este el modelo de progreso que vende el capitalismo?

Desde luego una evolución económica antes que la politica es lo más adecuado, sino se corre el riesgo de corrupción como en Rusia.

En todo caso creo que la UE debería intentar tener un papel más activo en esa transición pacifica, los americanos creo que tienen menos paciencia y más presiones internas del exilio cubano.

Beltrán Caruana 2 octubre 2007 - 23:13

El problema de Cuba es desde mi punto de vista un problema endémico más allá de lo puramente politico. Evidentemente 50 años de estancamiento económico han dejado la terrible situación de la Isla en la actualidad pero el problema va más allá. Por lo que conozco tampoco la “resistencia” cubana ha sabido organizarse, ni ejercer la presión necesaria para poder tomar las riendas de una posible transición. El exilio de Miami, que vive ya la 3ª generación no tiene mayor interés en regresar a Cuba, quizás sólo de reclamar lo que en justicia es suyo y se les arrebató. El cubano medio, si bien formado, no parece dispuesto a afrontar con seriedad el reto de un cambio político. Todo esto hace que todas las apuestas auguran un futuro al amparo de los Estados Unidos.
Creo que en realidad es lo mejor que les puede pasar a los cubano, aunque en mi corazoncito español me da pena que no puedan ellos mismo crear un pais de verdad en el paraiso que les ha tocado en suerte.

Javier Tomás 3 octubre 2007 - 02:46

El día que muera Fidel, buen título para una canción, todo cambiará. Mi bisabuela se llamaba Fidela y, al parecer, se puso muy contenta cuando llegaron las noticias de que un tocayo suyo había derrocado a Batista. Era el año 1959. Poco antes de su muerte Fidel ya se había alineado del lado soviético, lo que a mi querida antepasada ya no le satisfizo tanto. Esa anécdota familiar, totalmente verídica, sirve para ilustrar que Castro lleva en el poder la intimerata.

Castro ha creado un estado totalitario que, difícilmente, podrá derivar en una transición a la española. Ni siquiera a la chilena. Los de Franco y Pinochet fueron regímenes autoritarios que, como señala Carlos Huneuus, se caracterizaban por un modelo prusiano al desarrollo. Es decir regímenes estrictos en lo político, pero con una innegable apertura económica.

La muerte de Castro, de la que nos enteraremos con efecto retardado, al estilo soviético, no traerá grandes consecuencias; Fidel lleva tiempo enfermo y ha habido tiempo de sobra para preparar el “día después”, hay un sistema estructurado y un apoyo exterior de países como China, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil o Irán. Alguno opinará que son malas compañías, pero son compañías. Bajo mi punto de vista, nos dirigimos a una transición a la china o a la venezolana; de hecho…,¿no tratará el dirigente bolivariano, con el significado que tiene esa palabra, de erigirse efectiva o tácitamente en el heredero de Castro en la misma isla?.

Siento discrepar con Beltrán Caruana en su visión sobre el pueblo cubano. No todos los cubanos son perezosos, ni se pasan las horas en el malecón diciéndoles piropos a las niñas que usan los capós de los viejos Pontiac como espejo. No todos los españoles somos toreros, ni todas las bicicletas son para el verano.

Pasa que, al igual que decía Ana Larina en sus memorias sobre el estalinismo, “el lenguaje humano es demasiado pobre para describir las dimensiones de aquella catástrofe”. Pasa que vivir en dictadura debe ser muy difícil.

DARIO JOSE SANCHEZ-JUNCO FITER 3 octubre 2007 - 11:32

En el último año y en momentos distintos mis dos hermanos han viajado a Cuba de vacaciones. En las dos ocasiones tuvimos noticias de que Fidel Castro había muerto. La última vez, incluso la fuente venía un amigo nuestro que tiene contactos diplomáticos “de alto nivel”. Como os podéis imaginar la preocupación de mi familia fue absoluta, hasta que ambos llegaron “sanos y salvos” de vuelta en España.
El caso es que nadie sabe lo que va a ocurrir en Cuba cuando Fidel Castro muera, la incertidumbre es máxima y las consecuencias impredecibles.
Actualmente Cuba tiene ciertas similitudes con la situación que vivió España en el periodo 1970-1975, cuando todo el mundo estaba pendiente de la muerte de Franco.
Sin embargo, en España en dicho periodo “se respiraba” la necesidad de un aire nuevo, de cambio, de necesidad de democracia. En cambio, a diferencia de España, la población cubana permanece “aparentemente” pasiva en relación a un verdadero cambio democrático en la isla.
Una de las principales razones puede verse motivada por la situación favorable de España como consecuencia de una creciente apertura hacia Europa y viceversa, a diferencia de Cuba, que se encuentra con un muro a todos los niveles con EEUU. La sociedad cubana se encuentra en una situación de estancamiento y aislamiento internacional, en parte, debido a las leyes Torricelli y Helms-Burton.
En mi opinión, la participación de la sociedad española jugó un papel muy importante en la transición política de España. En el caso de Cuba, la situación es muy diferente, Fidel Castro ha sabido gestionar muy bien la crisis económica que Cuba viene arrastrando desde 1989, achacando al embargo americano todos los males de cuba.
La sociedad cubana, que tiene que desempeñar un papel fundamental para la democratización cubana, no ha tenido la oportunidad de observar la realidad de una sociedad comunista, sin restricciones o embargos.
En este sentido, si Estados Unidos se mantuviera neutral con Cuba, seguramente el nivel de apertura actual de Cuba sería mucho mayor y el apoyo a Fidel Castro y a su modelo económico comunista tendría menos respaldo, por parte de la sociedad cubana.
En mi opinión, si EEUU retirase el embargo a Cuba facilitaría las circunstancias necesarias para una transición democrática de Cuba, de igual manera que Europa apoyó y se lo facilitó a España.

Rodrigo García 3 octubre 2007 - 13:56

En mi opinión, creo que la muerte de Fidel física de Fidel y no sólo su alejamiento de la primera línea de la politica cubana va a ser necesaria para que se inicien de manera efectiva los cambios. En otros procesos de introducción de cambios en sistemas comunitas se necesitaron “golpes de efecto”, por asi llamarlos. En el caso de la URSS, por ejemplo, se ejemplificó con la caída del muro, y en el de China, con la muerte de Mao.

El proceso de cambio, dadas las circunstancias del mundo actual, parece inevitable. Pero este proceso se puede llevar a cabo de muy diversas maneras. Aunque hay muchos que apoyan un cambio radical, una “contrarrevolución”, que imponga la democracia occidental, no creo que esta sea la mejor alternativa. Podemos volver a los ejemplos de Rusia y de China, para ver cuales han sido las consecuencias en uno y en otro caso.

Pienso que el modelo a seguir ha de parecerse más al Chino que al Ruso. Cualquier procreso de cambio supone sacrificios y generará resistencia por parte de los que viven acomodados en el régimen actual. Una apertura gradual de la economía, puede ir incrementando el nivel de vida de la población y con el tiempo, se podrán ir introduciendo reformas polícias que vayan incrementando las libertades de los ciudadanos, evitando un shock que pueda sumir al país en un caos económico y político.

Pero también se debería aprender de la experiencia china para tratar de evitar sus debilidades. Sería deseable que las reformas polícias tuvieran un ritmo de implantación más rápido, al tiempo que se toman medida para que el gobierno deberá preocuparse más por una distrubución de los recursos sea más efectiva, haciendo llegar a la moyoría de la población los beneficios de la apertura económica.

Para finalizar, señalar que para que el proceso de cambio tenga éxito, será fundamental el apoyo de la comunidad internacional. Muchos países deberían de cambiar su posición actual respecto a Cuba, para dar un apoyo exterior y facilitar las posibles iniciativas de reformas que se vayan poniendo en marcha.

Paloma Infante 3 octubre 2007 - 14:50

Yo difiero con Beltrán ya que no creo que sea justo decir que han tenido un estancamiento económico de 50 años, ni que el cubano medio no parezca dispuesto a afrontar con seriedad un cambio político.

La verdad es que Cuba se vio favorecida por mucho tiempo por la protección de la Unión Soviética, y que no supieron llevar a cabo políticas económicas apropiadas cuando ésta se disolvió. Sin embargo, yo creo que Cuba es un país que tiene muchas fortalezas, que se han visto deterioradas mayoritariamente por el fuerte embargo llevado a cabo por los Estados Unidos. Pero incluso, a pesar de todo esto, pudieron obtener un crecimiento del PIB de un 7,6% en 1996 y de un 6,2% en 1999, algo que ya quisieran muchos otros países.

Es verdad que la economía cubana se ha visto rezagada sobre todo en cuestiones de productividad por diversos factores, lo que representa el mayor problema y reto para el gobierno cubano. Sin embargo, yo tengo una visión más optimista sobre su futuro: creo que si realmente aplican un modelo de liberalización económica parecido al de China podrían tener avances económicos importantes, ya que cuentan con un sistema educativo y de salud fuertes, lo que contribuye a tener una fuerza laboral capacitada (aunque también es cierto que el gobierno debe de hacer un esfuerzo para seguir asegurando los altos niveles de calidad en estos dos aspectos).

En torno a la pregunta de que si será posible hacer dichas transformaciones antes de un cambio de gobierno en Estados Unidos lo veo difícil, al igual que hacerlo antes de la muerte de Fidel…

Sin embargo, yo apostaría por un futuro no muy lejano en el que Cuba tenga un cambio radical en sus políticas y en su economía, obteniendo niveles de productividad y crecimiento económico mayores a los de muchos países desarrollados. De esta manera los habitantes podrán alcanzar un nivel de vida adecuado a sus necesidades, dejando atrás estos últimos años en los que han tenido que pasar por diversas dificultades.

Miguel Burguet 5 octubre 2007 - 01:09

Coincido con Darío en que, tras una eventual muerte del dictador, el cambio sería gradual y no inmediato, y en todo caso no parece posible una ruptura radical con el pasado castrista.
Recientemente se ha publicado una biografía del Comandante escrita por Norberto Fuentes, quien fue durante muchos años amigo personal y director de sus servicios de seguridad; en ella da su particular visión del líder cubano y su evolución personal y política.
Ante todo, Fidel Castro ha creado un sistema en el cual todas sus piezas más importantes tienen mucho que perder en caso de una caída del régimen. No hay que olvidar que la gran mayoría de los miembros de la poderosa comunidad cubana de Miami tienen algún familiar que ha sufrido presidio o ha sido fusilado después de la revolución e incluso hasta bien entrados los años 60. Esto es un poderoso incentivo para la élite dirigente cubana en el mantenimiento del status quo. Teniendo en cuenta el final de los antiguos dirigentes de la Alemania Oriental probablemente Fidel ha usado ésta situación como mecanismo para su propia seguridad y la conservación de su régimen.
En cuanto a la evolución económica, mi opinión es que Castro, un hombre extremadamente leído y entusiasta de Clausewitz, ha sido siempre un pragmático en sus movimientos a corto plazo y terriblemente inflexible en sus objetivos finales. Ello le ha permitido adaptarse muy bien a las circunstancias políticas durante más de 40 años y sobrevivir a situaciones en las que probablemente un político menos hábil habría sucumbido. En este sentido, mi impresión es que la economía siempre ha sido para Fidel Castro una variable secundaria subordinada a sus intereses políticos (y militares) del momento.
De este modo, la reforma agraria después de la Revolución con la creación del INRA fue pausada y adaptada a las circunstancias políticas, especialmente la necesidad de vaciar de contenido las funciones del Partido Socialista Popular, que podía convertirse en un peligroso rival para el propio Fidel.
Igualmente, la entrada en la órbita económica de la URSS fue según muchas fuentes propiciada por Ernesto Che Guevara y su hermano Raúl así como por la incomprensión de los objetivos de Castro por el vicepresidente Nixon. Ésta incorporación le sirvió para obtener abundantes recursos que subordinaría en buena medida a sus costosas aventuras militares en África y Latinoamérica.
Siguiendo la misma línea, mi impresión es que tímida apertura de la economía cubana ha sido exclusivamente fruto oportunista de la extrema necesidad y que no se trata de un compromiso firme con un cambio de modelo.
Por todo ello, creo que de producirse transición económica o política, será pausada y no implicará una ruptura con la actual élite gobernante en la Habana.

Rodrigo Aguilar 8 octubre 2007 - 21:33

Personalmente, veo la muerte de Fidel como un catalizador de cambios economicos, mayormente enfocada a la apertura exterior. Seguramente llegara una mayor inversion extranjera en los ramos del servicio y el turismo. Como resultado habra un fuerte crecimiento en el sector de la construccion y un nivel de empleo que detonara un crecimiento interesante. Terminara siendo una transicion economica muy apoyada por paises como Venezuela, Bolivia, China, Brasil, etc. Se eliminara el embargo de los Estados Unidos y los ciudadanos gozaran de mayor oferta de productos. Sin duda alguna el bienestar social mejorara, aunque se habrá una brecha social bastante marcada.

yosi 26 marzo 2009 - 01:16

fidel es un hijo de puta,descarao,ladron que le roba al pueblo,apravechado,tirano y dictador peor que hittler,abasallador del pueblo que le da de comer,abusador,rompe familia por su causa miles de cubanos estamos en el exilio y dichosas de los que logramos salir de cuba,es un moustruo que quiere aparentar ser una oveja y sobre todo es un mentiroso él y todos sus secuases y creanme que es asi que lo digo yo un cubano que le quitaron la casa le pusieron todo en el camino y nadie respondio por lo hecho.

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