11
Mar

¿Qué pasó con los BRICS?

Escrito el 11 marzo 2017 por Mikel Aguirre en Economía Global

La creación de Acrónimos para señalar la próxima zona de crecimiento económico global ha sido un clásico en las últimas décadas: Tigres, águilas o ladrillos se han sucedido ininterrumpidamente.  Hace 8 años el foco estaba puesto en Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que dieron lugar a los BRICS, quizás para contrarrestar a los ya existentes PIGS que eran países europeos en dificultades.

En la televisión y la radio, abundan programas tipo, ¿qué fue de? Y en el mundo económico sería interesante hacer cada lustro un resumen con ¿Qué paso con las predicciones sobre…?

Vivimos una época de continua y masiva información pero sin reflexión sobre hechos pasados estamos condenados a repetir los mismos errores una y otra vez.  Los BRICS aportaron  un 45% del crecimiento mundial global  en los peores años de la crisis, 2008-2011, pero atendiendo a los datos de los últimos dos ejercicios parece que su brillo se ha ido desvaneciendo.  Brasil y Rusia cerraron el  2015 y 2016 con decrecimiento del PIB; Sudáfrica, la segunda economía del continente lleva dos años tratando de revertir un casi nulo crecimiento económico y una tasa de paro enorme, mientras que  China manteniendo un avance económico notable –previsión del 6.5 en 2017-  ha reducido su crecimiento en más de 3 puntos desde el 2011.  ¿Qué ha pasado con India? ¿Es la única excepción entre este grupo de has-beens (1)?

Atendiendo a  datos como la eficiente y efectiva desmonetización de la economía con medidas, como la inesperada retirada  de los billetes de 500 y 1000 INR en Noviembre del año pasado, que suponían cerca del 86% del dinero en circulación o una previsión de crecimiento superior al 7% para el 2017, superando por primera vez al gigante asiático, parece que podríamos pensar en un desarrollo positivo.

Siendo así, tenemos que ser cautelosos con la economía india, donde la mayor parte de las transacciones se siguen haciendo en efectivo, con lo que la desmonetización ha podido crear un importante incremento de los stocks de las empresas restando crecimiento a las mismas.  Deberíamos suponer además que la reducción de efectivo vendría compensada con un incremento del crédito bancario, pero actualmente el importe de los créditos bancarios con problemas (NPL) superan ya el 12% con lo que el Banco Central de India, que no tiene actualmente una política de quantitative easing (2) en vigor,  está pidiendo medidas urgentes  a las entidades para controlar este apartado.  Es decir 2017 va  a ser un año de ajuste en la economía india, sobre todo a nivel corporativo con lo que la precaución es una medida a tener en cuenta.  En el lado de la balanza positivo, frente a una política monetaria restrictiva el gobierno indio ha decidido implementar una política fiscal expansiva, con reducción de impuestos e incremento del gasto público para que la economía india siga siendo el silver lining(3) de los Brics

(1)Expresión para personajes famosos que ya  no lo son

(2) Política Monetaria Expansiva

(3)El lado bueno/excepción positiva

2
Mar

En ocasiones colegas, amigos, alumnos, periodistas, etc. preguntan sobre la estructura sectorial de la producción y del empleo en la economía española. Los datos de Contabilidad Nacional publicados hoy por el INE (y también los de la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2016 publicados en el mes de enero de este año) permiten actualizar esa información al año 2016. Te la pongo a continuación por si te puede ser útil.

Estructura sectorial de la economía española

El tejido productivo español se caracteriza por un elevado peso del sector servicios y por una baja presencia del sector industrial. Si bien, no siempre ha sido así, los datos de Contabilidad Nacional y la Encuesta de Población Activa, muestran que en las décadas de los años 70 y 80 el peso de la industria y la energía en la producción nacional y el empleo superaban el 25%.

Los datos de la tabla 1 muestran, sin embargo, que desde 1970 España registra una disminución paulatina de la contribución de la industria en el PIB, mientras el sector servicios ha ido adquiriendo un mayor peso con el transcurso del tiempo. Así, desde 1970 el sector servicios tiene una importancia creciente pasando de representar el 46% del PIB en 1970 al 75% en 2015. Esta terciarización es habitual en el proceso de desarrollo económico de la mayoría de los países. En este sentido, España es una economía de servicios y tiene un importante número de empresas que son muy competitivas en ese sector. Buena parte de la inversión española en el exterior y de las exportaciones está en los sectores, bancario, distribución, ingeniería, gestión y construcción de infraestructuras (aeropuertos, autopistas, etc.), gestión de aguas y basuras, hoteles, producción y distribución de energía, energías renovables, seguros, telefonía, etc.

Según el Banco de España en el año 2016 las exportaciones de servicios no turísticos contabilizaron 60.000 millones de euros un 6,8% más que en el año 2015. En cambio las exportaciones de bienes crecieron un 1,7% y las de servicios turísticos un 7,1%.

Tabla 1 – Estructura de la producción en la economía española (Datos en porcentaje)

Agricultura y pesca Industria energía Construcción Servicios
1970 11,0% 34,0% 8,8% 46,2%
1980 7,0% 28,6% 7,9% 56,5%
1990 5,5% 25,1% 8,8% 60,6%
2000 4,1% 20,6% 10,1% 65,2%
2005 3,0% 18,8% 11,6% 66,6%
2010 2,6% 17,2% 8,8% 71,4%
2012 2,5% 17,2% 6,3% 74,0%
2013 2,8% 17,1% 5,6% 74,5%
2014 2,5% 17,1% 5,4% 75,0%
2015 2,5% 17,1% 5,5% 74,9%
2016 2,6% 17,8% 5,6% 74,1%

Fuente: INE (2017)

En términos de empleo, y a partir de la década de los 80 (ver tabla 2), la industria empezó a perder importancia. Así, mientras que la población empleada en el sector servicios ha ido aumentando su porcentaje sobre el total de los trabajadores ocupados, la industria ha ido reduciendo su participación.

Tabla 2.- Estructura del empleo en la economía española (Datos en porcentaje)

Agricultura y pesca Industria energía Construcción Servicios
1970 29,3% 25,3% 8,9% 36,5%
1980 18,6% 27,2% 9,3% 44,9%
1990 11,5% 23,7% 9,8% 55,0%
2000 6,8% 18,8% 12,0% 62,4%
2005 5,3% 16,2% 13,8% 64,7%
2010 4,6% 13,8% 9,3% 72,3%
2012 4,7% 13,5% 6,8% 75,0%
2013 4,8% 13,4% 6,1% 75,8%
2014 4,6% 13,4% 5,9% 76,2%
2015 4,3% 13,6% 5,8% 76,2%
2016 4,4% 13,9% 5,8% 75,8%

Fuente: INE (2017)

La tabla 2 muestra también un aumento espectacular de la participación del sector de la construcción en el total del empleo hasta el año 2005. Sin embargo, la crisis ha cambiado las tendencias, y así a partir de 2005, la construcción disminuye su participación en el empleo, observándose al mismo tiempo una pérdida importante de peso en términos de producción.

La industria, que como ya hemos mencionado tuvo una fuerte contracción hasta el año 2010, consolida su participación a partir de ese año, al menos en términos de producción (tabla 1) y va cayendo ligeramente en términos de empleo (tabla 2).

En 2016, parece observarse una ligera recuperación del sector agrario e industrial en términos de empleo (tabla 2) y de producción (tabla 1), especialmente la industria manufacturera. En cambio parece que pierden peso el sector servicios y la construcción.

23
Feb

 


21 de Marzo de 2017

OBJETIVOS

Después de un 2016 de gran ajetreo político, económico, humanitario y ambiental afrontamos un nuevo año que hereda muchos de los problemas e incertidumbres del año pasado, si bien 2017 parece que comienza mejor. De hecho, las proyecciones del FMI y de distintos analistas, muestran que las probabilidades de recesión son mínimas y que el crecimiento económico será mayor que en 2016.

A nivel global, este año seguirá siendo prioritario acercarse a los objetivos a largo plazo propuestos por los organismos internacionales: la equidad social y de género, el crecimiento de la productividad, el mejor funcionamiento de los sistemas financieros, el aumento del comercio internacional, el mejor comportamiento de los mercados laborales, mayor tolerancia en los temas culturales y religiosos (que mitigaría las guerras, los atentados terroristas y las crisis de refugiados) y la lucha contra el cambio climático.

Es posible que las relaciones entre los EEUU y Rusia mejoren,. En cambio, Europa, China y México sufrirán las políticas proteccionistas de Gran Bretaña y del nuevo presidente de EEUU. Y la lucha contra el cambio climático puede ralentizarse fuertemente.

Las perspectivas para el antiguo continente durante el nuevo año se perciben muy difusas por los diversas citas electorales y los retos sociales y económicos que se deben enfrentar y que inciden de forma sustancial en el crecimiento económico de la región. Mientras, en España, al igual que el año pasado, tendremos que seguir luchando contra el desempleo, el desequilibrio fiscal, el problema de las pensiones y la baja productividad de una buena parte del aparato productivo.

En esta Jornada debatiremos acerca de todos estos temas, sus posibles consecuencias y soluciones de la mano de representantes del gobierno, políticos y profesionales relevantes de la economía española.

AGENDA

8.45hr.             Acreditación y recogida de la documentación

Moderador: D. Rafael Pampillón, Profesor de Entorno Económico, IE BUSINESS SCHOOL   

9.00 h.             Apertura de la sesión con un enfoque europeo.

Jorge Toledo Albiñana. Secretario de Estado para la Unión Europea , MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES Y DE COOPERACIÓN

9.30 h.              PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA EN 2017 

Rafael Pampillón, Profesor de Entorno Económico y Director de Análisis Económico, IE BUSINESS SCHOOL  

10.15h. Café

10.45h.             MESA REDONDA: LA TRANSICIÓN DEL SISTEMA FINANCIERO

Mayor regulación, políticas monetarias menos expansivas, nuevas tecnologías, digitalización y competencia.

Moderador:

José María O´Kean, Catedrático de Economía Aplicada. Profesor de Economía en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y en IE BUSINESS SCHOOL

Ponentes:

Rafael Doménech, Economista jefe de Economías Desarrolladas, BBVA y profesor de Economía en la Universidad de Valencia

 José Luis Jiménez Guajardo-Fajardo, Director General del Área Corporativa de Inversiones, MAPFRE

 Pablo Zalba, Presidente, ICO

12.15h.             MESA REDONDA: EVOLUCIÓN POLÍTICA EN EUROPA Y EE.UU Y SU INFLUENCIA EN LA ECONOMÍA ESPAÑOLA 

La sostenibilidad del sistema de pensiones, el mercado laboral, la política fiscal y el cumplimiento de los presupuestos son algunos de los temas de debate de esta mesa.

Moderadora:

Dña. Gayle Allard, Profesora de Entorno Económico, IE BUSINESS SCHOOL

Ponentes: 

Nacho Álvarez, Responsable de Economía, PODEMOS

 Carlos Floriano, Portavoz Adjunto en el Consejo de Dirección del Grupo Parlamentario Popular

José Muñoz, Responsable de Economía, Empleo y Sostenibilidad de la Comisión Gestora del PSOE

Francisco de la Torre, Presidente Comisión de Presupuestos en el Congreso de los Diputados, CIUDADANOS

13.45                Clausura de la Jornada

 Germán López Madrid, Senior Advisor Volvo Car Corporation

14:30               Fin de la Jornada

18
Feb

IT IS THE ECONOMY, STUPID

Escrito el 18 febrero 2017 por Mikel Aguirre en Economía Global

1992, Año de los juegos Olímpicos  y la Expo en España  mientras en Estados Unidos, el presidente y padre de futuro mandatario, George H.W. Bush y el candidato, siguiente presidente y marido de la futura candidata,  Bill Clinton, se disputaban ser el 42 presidente del país.  Sólo han pasado cinco lustros y es difícil que ambos supiesen en ese momento, el papel tan importante que iban a jugar en las siguientes décadas , un hijo del primero y la esposa del segundo.

Poco antes de aquel año, George H.W. Bush había llevado a su país a una victoria muy rápida en la Guerra del Golfo I , nada que ver con las armas de destrucción masiva nunca aparecidas de la Guerra IIª parte del 2003; había terminado con la guerra fría con el inolvidable derribo del muro de Berlín y, tenía  un ratio de aceptación por sus votantes y ciudadanos histórico (cercano al 90% cuando hoy a duras penas pasan el aprobado muchos mandatarios).

¿Cómo es posible que perdiese la reelección con un “joven candidato de 47 años”, Bill Clinton, que sería el tercer presidente más joven de la nación?

El estratega de la campaña de Bill Clinton, James Carville Jr.,-olvidado estos días-, se dio cuenta que para ganar a un líder de prestigio internacional se debía realizar una estrategia que enfrentase a los ciudadanos a algo nuevo y rupturista. Dos de los tres puntos sobre los que pivotó aquella campaña fueron:

-Cambio frente a más de lo mismo

-Es la economía, estúpido

¿Cuántos dirigentes están llegando a los escaños de los parlamentos, actualmente,  apoyándose en uno o en los dos mantras anteriormente citados?

Cuando todavía se da vueltas en Europa sobre la victoria de Donald Trump y la esposa de Bill Clinton se preguntará ¿Cómo he perdido? la respuesta le rebotara del principio de la década de los noventa:

-La situación económica de los ciudadanos de Estados Unidos, principalmente del Medio Oeste no eran como se lo vendía la administración Obama.  Por ejemplo en Iowa gano el candidato republicano, porque las subvenciones en el sector agrícola y los aranceles sobre las importaciones son dos cuestiones que decidieron el voto en aquel Estado. En otros como  Ohio, Wisconsin, Michigan o Pensilvania, que pasaron de votar demócrata a republicano el mensaje proteccionista y contra el libre cambio del entonces candidato Trump, tuvo un gran predicamento ¿Por qué? Detroit (Michigan) ha pasado de ser un referente mundial económico a ser sinónimo de crisis económica.  Nuevamente aranceles a la importación de los coches mexicanos tenía un público amplio.  Finalmente Trump ganó Florida porque se ha comprobado muchas veces que además de los grandes ideales cuando se trata del bolsillo, aquellos que tienen ya la ciudanía por años o nacimiento (Puerto Rico) no quieren la llegada masiva de emigrantes de países en vías de desarrollo

Trump ha ganado utilizando las mismas herramientas que Clinton en 1992:

Es la economía estúpido!

Pd: Hoy en día con 72 años , James Carville Jr enseña ciencias políticas en la Universidad de Tulane en Luisiana, figura que debería ser reivindicada por el papel que jugó en la victoria de Bill, que no Hillary, Clinton

28
Ene

EVOLUCIÓN MUNDIAL DE LA ECONOMÍA EN EL 2017

Escrito el 28 enero 2017 por Mikel Aguirre en Economía Global

El Fondo Monetario Internacional ha indicado en sus previsiones de este mes, que este año y el siguiente traerán un crecimiento global superior al del incierto 2016.  Frente al 3,1% alcanzado el año del Brexit o de la victoria de Trump se espera  alcanzar un 3,4% durante los próximos 12 meses y un 3,6% en el 2018. Los países  de renta per cápita más elevada seguirán dando pequeños paso adelante, 1,9% en 2017 y 2% en 2018 (frente al 1,6% del 2016) mientras que las economías emergentes seguirán siendo los principales motores del crecimiento global, 4,5% en 2017 y 4,8% en 2018 frente al 4,1% del ejercicio precedente.

Desde el 2008 hemos escuchado repetidamente el término decoupling o crecimiento desajustado entre los países OCDE y los emergentes.  Casi una década después no parece que este desajuste se vaya a reducir.  Los factores que han impulsado el crecimiento en las economías desarrolladas como políticas monetarias, relajadas, baja inflación, precio del petróleo a la baja no parecen continuar a lo largo de los próximos 12 meses. El índice de materias primas del FMI apuesta por un incremento del 11% en el 2017 frente a una caída similar el año anterior.  En Estados Unidos independientemente de la sorpresa inicial de la elección del nuevo presidente, la Reserva Federal subió los tipos de interés, continuando con lo realizado un año antes y es bastante probable que este ejercicio sea el tercero consecutivo de subidas de tipos.  Esto tiene que motivar lógicamente una apreciación del USD frente a otras divisas en los primeros seis meses del 2017.  Finalmente la inflación en las economías OCDE muy probablemente se incrementará durante este ejercicio aunque sólo sea como reacción a una subida en los precios de las materias primas.

Respecto a las economías emergentes en el 2017 podemos esperar la mezcla de crecimiento con incremento en la inestabilidad política de los últimos meses.  Será un año fundamental para que el nuevo presidente de Brasil logre reducir el descontento social en su país; vamos a ver un nuevo escenario geopolítico en el que los hasta hace poco enemigos Rusia y Turquía (en nov 2015 se derribó un avión de combate ruso cerca de la frontera Siria), van a desempeñar un relevante rol internacional con su mayor cercanía a Estados Unidos; seguiremos con detalle la reacción de México ante las medias tomadas por el nuevo presidente norteamericano, país al que envían un 80% de sus exportaciones  y el impacto que pudiese tener en la emigración (las remesas suponen cerca de un 2,5% del PIB Mexicano); veremos si Egipto , tras recibir un préstamo de 12 billones del FMI puede volver a la senda de crecimiento y estabilidad previos a la primavera árabe y si India tiene éxito en bancarizar un país en el que el 90% de las transacciones se realizan en efectivo con medidas como la retirada de los billetes de 500 y 1.000 rupias del mercado.

Parece que este ciclo económico no ha durado 8 años sino que globalmente tenemos que seguir trabajando conjuntamente para ver la luz al final del túnel.  El decoupling significa también que  a nivel global se reducen las diferencias lo que es una buena noticia.

Toca un año más seguir trabajando.

14
Ene

The Trump´s years

Escrito el 14 enero 2017 por Mikel Aguirre en Economía Global

El próximo 20 de Enero del 2017, Donald John Trump asumirá el cargo como el 45 presidente de los EEUU. 1,91cm, 70 años cumplidos el pasado mes de junio y todo polémica.  La revista TIME le ha declarado, “persona del año 2016”, bajo la denominación de: Presidente de los Estados Divididos de América.

¿Cuáles son sus propuestas económicas?

Como se ha comentado previamente en este blog, la primera medida de relevancia es una rebaja fiscal generalizada, incluyendo a las personas físicas (se fijaría entre un mínimo del 12% y un máximo del 33%, el impuesto de sociedades (del 35 al 15%), se bajaría al 10% el gravamen a los beneficios empresariales repatriados del exterior y se eliminaría el impuesto de sucesiones.  Es una clara apuesta porque la reducción en la recaudación se vería compensada por el incremento de Consumo e Inversión, y la correspondiente recaudación fiscal, derivada de la menor presión fiscal.

Respecto al comercio internacional, la administración Trump, ha anunciado que cancelará el Tratado Transpacífico (TTP), acuerdo suscrito entre EEUU y 11 países del Pacífico (incluye a  México, Japón, Singapur o Australia), y que renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del norte en vigor desde el  Enero de 1994.  El secretario de Comercio saliente, Michael Froman ya ha señalado que este tipo de medidas lo único que conseguirán es incrementar la influencia de China en la escena internacional.  Para Trump, la globalización es responsable de la pérdida de un número importante de puestos de trabajo con lo que la solución es proteccionismo.

La última pata de sus tres medidas estrella es realizar un plan muy ambicioso a nivel estatal de obras públicas  anunciando inversiones por un importe de 1 trillón de USD en carreteras, puentes y otro tipo de infraestructuras (colegios u hospitales).  La administración Trump quiere impulsa las alianzas público privadas (PPP o public-private partnership) dando a las contratistas privados masivos créditos fiscales (se habla de un 80% de los desembolsos iniciales) para que inviertan cerca de 167 billones USD.  La lógica de este plan es que el gasto no afectará a los contribuyentes ya que los ingresos derivados del incremento de actividad económica compensarán el menor ingreso fiscal inicial.  Los críticos hablan de un gigantesco plan de bienestar para contratistas privados, que con una mínima inversión podrán poseer importantes infraestructuras nacionales

Más Inversión, menos impuestos y proteccionismo en el siglo XXI.  No parecen tres medidas que surjan de una lógica económica tradicional pero está claro que el futuro presidente de Estados Unidos puede ser definido de muchas formas menos tradicional.  Parece ser que quiere implementar a nivel nacional las medidas que a él le funcionaron  a nivel personal.

La historia nos indica que los Presidentes de EEUU tienen su periodo de actividad más importante durante sus primeros seis meses en el cargo.  Hay que estar muy atentos a las medidas que se tomen desde la semana que viene hasta el otoño.

Feliz e interesante 2017

23
Dic

TODO EL MUNDO VENDE ¿QUIEN COMPRA?

Escrito el 23 diciembre 2016 por Mikel Aguirre en Uncategorized

La Organización Mundial de Comercio ha publicado los datos de exportaciones de los nueve primeros meses del 2016.  Las exportaciones e importaciones han caído a nivel mundial por encima del 4%, situándose a niveles de hace 6 años, en plena crisis subprime.

Miles de firmas en el mundo se plantean el crecimiento esperado en el 2017 conviviendo con la guerra inacabada en Siria y sus efectos colaterales, humanos y de terrorismo; importantes incertidumbres con el nuevo gobierno norteamericano y un potencial avance de políticas proteccionistas; el parón del gigante asiático y una redefinición de su sistema económico ; los problemas de solvencia de los exportadores de materias primas, con especial hincapié en los exportadores de petróleo además de la recesión en la que se encuentra inmersa el gigante brasileño.

De los famosos BRICS que llenaban portadas hace menos de un lustro no hay que olvidar la situación de Rusia: Un barril de crudo en torno a los 55 USD ha provocado una caída de más del 23% en sus exportaciones cayendo casi 10 puestos desde principios del ejercicio. Y el conflicto con Ucrania se mantiene haciendo muy posible que se mantengan las sanciones europeas por lo menos durante los primeros meses del 2017.

Hace 12 meses ¿Quién iba a pensar que las exportaciones del Reino Unido caerían más de un 10% con una moneda devaluada un 8% respecto al EUR? Como escribía  hace poco las políticas de depreciación sino viene acompañadas por medidas más amplias de desregulación tienen cada vez un papel más limitado para el impulso de las exportaciones de un país.  En Japón no logran depreciar el JPY a pesar de sus medidas de política monetaria expansiva, al considerarse una país/moneda refugio, y el Reino Unido no logra reducir las incertidumbres que han generado el referéndum del brexit .

Este estudio de la OMC refleja cómo por un lado han bajado las exportaciones y por otro han caído las importaciones, por la menor liquidez de los países emergentes y los ajustes presupuestarios de las economías desarrolladas dónde las medidas que más se repiten son la reducción del déficit y ajuste fiscal.  Lógicamente los vendedores reducen sus exportaciones  porque los compradores demandan menos.

Unos actores que están destinados a desempeñar una labor muy importante en los próximos meses, para revertir esta situación, son el Fondo Monetario Internacional, los Bancos de Desarrollo locales o el Banco Mundial.

Se producirá un incremento de operaciones internacionales financiadas con fondos multilaterales. Hay una gran variedad de importantes países como Egipto o Mozambique que se encuentran renegociando sus deudas con, por ejemplo el FMI.  El llegar a acuerdos en breve dará mayor tranquilidad a los inversores y reducirá las incertidumbres.  El asegurar programas de financiación en países emergentes será un incentivo para exportadores en países desarrollados.  Este mayor papel se dará tanto por su propia actividad como por el menor flujo de fondos desde China o Arabia Saudi, que como ya hemos citado tienen sus propios problemas internos.

En definitiva, a la vuelta de la esquina nos vamos a encontrar con otros 12 meses muy interesantes en los que debe convivir la aversión al riesgo como el incremento de las incertidumbres. Las crisis en la  economía son como la serie de olas en el mar.  Tienes la certeza que van a llegar. El reto es si surfear la ola o esperar a qué amaine

Feliz 2017

9
Dic

Políticas Económicas clásicas que no funcionan

Escrito el 9 diciembre 2016 por Mikel Aguirre en Economía Global

Una política económica clásica era depreciar la moneda de un país para incrementar sus exportaciones.  Era lógico pensar que al reducir el precio en moneda extranjera de los bienes locales el % de la devaluación (e.g.10-15%), resultarían más atractivos para los compradores extranjeros.   Últimamente esto no está funcionando como un mecanismo automático.

En primer lugar hay que recordar que la exportación está libre de impuestos casi mundialmente, con algunas excepciones como Argentina, pero las importaciones no.  Es decir si los aranceles de importación crecen un 20%, anulan completamente la devaluación del país exportar en su moneda de un porcentaje similarexpansion

En segundo lugar está el timing.  ¿Qué quiero decir con esto?  Aplicar políticas de devaluación para incrementar las exportaciones en un periodo de caída o cuando menos estancamiento de la demanda hace muy difícil que sean medidas de éxito.  En Abril del 2016, la Organización Mundial de Comercio ya anunció que las transacciones internacionales crecería a un ritmo lento, 2,8%, una tasa idéntica a la del año anterior.  Para el 2017, la OMC prevé un crecimiento mayor, del 3,6%, que está casi punto y medio del promedio desde 1990 que es de un 5%.  Señalar que se da casi por seguro una revisión a la baja de este crecimiento previsto si continúa la deceleración de las economías emergentes y la volatilidad financiera en estos mercados.  Señalar como ejemplo, Brasil que registró el crecimiento menor de las importaciones de los principales emergentes, por la profunda recesión que se vive en el país.  El 2016 es el quinto año consecutivo con un crecimiento del comercio mundial a una tasa inferior al 3% -en este lustro el comercio mundial ha crecido más o menos como el PIB mundial y no el doble de rápido como sucedía antes del 2011-.  Además, aunque el comercio mundial ha crecido en términos de volumen, ha disminuido en valor, debido a la depreciación a la baja de las monedas de muchas economías emergentes y a la caída del precio de las commodities, lo que puede afectar al desarrollo de las economías en desarrollo  más dependientes de la inversión extranjera y más endeudadas, que las hace por lo tanto más dependientes.

Finalmente tenemos el ejemplo de Japón, país que sirve siempre de referencia a muchas de las situaciones que suceden después en otras economías OCDE.  Desde Abril del 2013 el Banco de Japón ha implementado una política de quantitative easing que motivó una depreciación del JPY pero que no ha revertido en un incremento de las exportaciones.  Y eso ha sido debido principalmente al motivo antes mencionado de la caída de la demanda exterior  junto con la apreciación de los mercados, en un periodo de turbulencias financieras, que el JPY es un valor seguro frente a otras alternativas.  Este atractivo del JPY como moneda refugio ha neutralizado la política monetaria expansiva del Banco Central.

Parece que frente a la poca efectividad y margen de políticas fiscales y monetarias para retomar el crecimiento en las principales economías de la OCDE, las únicas soluciones viables son las reformas estructurales y la desregulación que logren incrementos de la productividad y crecimiento en los salarios.  Para cambiar la situación de muchas economías OCDE hacen falta medidas valientes y diferentes o se seguirá repitiendo los errores de Japón pero con 10 años de retraso.

26
Nov

EL COSTE DEL BREXIT PARA LOS BRITANICOS: SOLUCIONES DESDE EEUU

Escrito el 26 noviembre 2016 por Mikel Aguirre en Economía Global

Esta semana el Ministro de Finanzas Británico (Chancellor of the Exchequer), Philip Hammond ha presentado las previsiones económicas para el Reino Unido durante los próximos cinco ejercicios.  Indicó que la economía británica es resiliente pero que los próximos años traerán mayor inflación, crecimiento débil, austeridad e incremento del gasto público.

En los próximos cinco años el país incrementará su deuda en 122 mil millones GBP, siendo más de la mitad del coste debido al brexit.   El aumento del déficit es derivado del incremento de políticas de gasto en infraestructuras  (carreteras, ferrocarriles o tecnología digital), para lograr facilitar la transición fuera de la UE.

El crecimiento económico del país se ha rebajado de un 2,2% a un 1,4% en 2017, con previsiones de 1,7% en 2018, 2,1% en 2019 y 2020 y 2% en 2021, señalándose que durante los próximos cinco años el crecimiento será un 2,4% menor que si el país hubiese decidido permanecer en la UE.  Las previsiones para el cierre del 2016 son del 2,1, así que el Brexit va a lograr congelar el crecimiento, por lo menos hasta el 2018.

¿Cuál es la solución el Gobierno Británico para los dos próximos ejercicios de impasse?:philip-hammond-2

Como he indicado, más gasto  y menos impuestos: Exenciones de impuestos para ingresos por debajo de GBP 12.500 (ahora es 11.000) y un impuesto de sociedades máximo del 17% (actualmente del 20%), señalado cómo “ de lejos el más bajo –by far the lowest- “de los países del G20.  Quizás lo que el Sr. Hammond no ha tenido en cuenta es que el nuevo presidente electo de Estados Unidos ha presentado su objetivo de fijar la carga sobre las empresas en un máximo del 15% (actualmente  del 35%) y que el programa de más gasto menos impuestos también está siendo ofrecido a los ciudadanos norteamericanos.

Es decir una política fiscal más relajada , después de casi una década de austeridad y un incremento en los tipos de interés en los bonos ingleses y norteamericanos – que se ha producido estas dos últimas semanas- , que anime a los prestamistas ante una política de gasto que aminoré el impacto del Brexit e impulse el crecimiento en EEUU

Redondeando estas medidas, el Reino Unido abandona una importantísima unión de comercio a la que ha pertenecido durante 40 años, mientras que parece que los Estados Unidos se preparan para dar pasos en la misma dirección.

El otro días escuche que los las medidas populistas tienen mucho calado, hoy en día, entre el electorado porque ofrecen soluciones simples para problemas complicados (Jesús Centenera dixit).  Los próximos cuatro años serán un test en las dos economías para ver si es así de simple.

 

25
Nov

Los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene (PGE-2017) se enmarcan en el siguiente contexto: a) el de la obligación ineludible de pactar, que impone la situación de minoría parlamentaria en la que se encuentra el Gobierno del Partido Popular, b) el de la necesidad de reducir el endeudamiento de España, que, de momento, se mantiene por encima del 100 % del PIB, en un entorno de alza de los tipos de interés, y c) de crecimiento económico y creación de empleo, que va a ser menos intenso en 2017 que este año. A pesar de esa desaceleración, la economía española seguirá en una fase expansiva. En este sentido, el Gobierno y los Servicios de Estudios del BBVA y Bankia acaban de elevar dos décimas sus estimaciones de crecimiento para 2017, hasta el 2,5%, por encima, por tanto, del que tendrá la media de los países de la zona euro (+1,5%).

Foto: El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, encargado de defender los presupuestos.

montoroEsta revisión al alza debería facilitar reducir todavía más el déficit público, y también los acuerdos parlamentarios para la aprobación de los PGE-2017. Ello se debe a que los ingresos y los gastos del Estado están íntimamente ligados al crecimiento económico, por lo que, si éste es mayor que el previsto, debería traducirse en una disminución del déficit público.

Reducir el déficit público de 2017

Desgraciadamente, en lo que va de 2016, y a pesar del fuerte crecimiento económico y del empleo, en lugar de reducirse, el desfase presupuestario aumenta. Es más, desde 2012, España no ha cumplido ni un solo año con el objetivo de déficit público y, en 2017, sino se toman medidas, tendremos el más alto de la UE.

Algo que se nos antoja insoportable, ya que la economía es cíclica y, lamentablemente, la ola de proteccionismo y populismo que, poco a poco, está invadiendo el escenario internacional puede provocar que, a partir de 2018, empeore la boyante situación económica en que nos encontramos. Y, si eso ocurriese, las cuentas públicas se tornarían todavía más deficitarias, con el consiguiente aumento de la deuda y de los tipos de interés, tanto más cuanto que, en marzo, el BCE dejará de comprar bonos de los Estados. Por tanto, yerra el Congreso de los Diputados si no se decide a aplicar unos presupuestos más restrictivos.

Además, hay que tener presente que, debido al alto grado de descentralización territorial, los PGE representan menos del 50% del total del gasto. Por ese motivo, el control del déficit exige poner en marcha instrumentos para obligar a las comunidades autónomas (CC.AA.) a que, como mínimo, cumplan con sus compromisos de estabilidad fiscal. El PSOE parece que va en la dirección contraria: a través de Susana Díaz y del presidente de la gestora, Javier Fernández, está reclamando que las CC.AA. dispongan de 4.000 millones de euros más. Lo que significaría que éstas podrían alcanzar un déficit del 0,7% del PIB en lugar del 0,3% previsto.

Reforma de las Administraciones Públicas

Esto es un despropósito, porque es precisamente en las CC.AA. donde hay margen para seguir haciendo el ajuste, fundamentalmente por la vía de los gastos, lo que, a su vez, daría más credibilidad a España de cara a suscitar la confianza de los inversores. Por eso, los partidos políticos no pueden meter la cabeza debajo del ala. Deben afrontar de una vez por todas la reforma de las Administraciones Públicas y, de todos modos, el Gobierno no tendría que financiar a ninguna autonomía o administración local que no cumpla con la requerida contención presupuestaria.

Resulta perentoria una reforma de las Administraciones que las haga más eficientes, de manera que supongan un menor coste. Que elimine solapamientos de funciones en ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas y Estado. Que disminuya el número de municipios. Que ahorre, suprimiendo administraciones y duplicidades que generan tantísima burocracia. Que reduzca el abuso del consumo sanitario, introduciendo, por ejemplo, un copago que retraiga las consultas innecesarias. Por último, convendría establecer incentivos al desempeño de los funcionarios, para que aumenten su productividad y como consecuencia su número deje de crecer. Son aspectos que no agradan a los parlamentarios (la mayoría de ellos han sido empleados públicos), ya que ellos y muchos de sus antiguos colegas tendrían que ir por delante predicando la necesaria reforma de las Administraciones y dando ejemplo de una mayor eficiencia laboral.

El ahorro de todos esos gastos (y también la reducción de muchas bonificaciones, desgravaciones y subvenciones injustificadas) implicaría reducir el déficit público por debajo del 3% del PIB y, como consecuencia, también la deuda y los intereses de pagarla. De no corregirse, habría malas noticias, porque España es un país muy endeudado, que necesita ganar credibilidad ante los acreedores que nos financian. Por tanto, la política fiscal debería cambiar y hacerse más restrictiva, con el fin de que los mercados reciban un mensaje claro y contundente: “España está haciendo todo lo que puede por reducir su déficit”. Desgraciadamente, no parece que vaya a ser así y la prima de riesgo seguirá subiendo.

Mejora de la competitividad

Se trata, en definitiva, de seguir recortando la grasa que sobra en el sector público, eliminando los gastos corrientes superfluos o improductivos, y de mantener, en cambio, la financiación pública de aquellos engranajes de la economía que mejoran la competitividad, como es el caso de la educación y la investigación. La UE ha advertido al Gobierno de que la inversión de España en estos campos es muy pobre, y que debería incrementarse. Junto con la mejora del sistema educativo, se precisa aumentar la capacidad del Sistema Científico y Tecnológico de generar mayores niveles de innovación. Y eso supone redirigir hacia esas áreas recursos que ahora se despilfarran.

En este sentido la mayoría de los economistas están más o menos de acuerdo en que una parte de la investigación, concretamente, la que no tiene fines comerciales, la debe apoyar o bien realizar el sector público. Ello se debe a que las empresas están poco incentivadas a invertir en investigación básica ya que los resultados de este tipo de investigación no son apropiables, es decir, no son patentables pero, en cambio, sus resultados se publican y, por tanto, están disponibles para todos. Por este motivo, es preciso incentivar más la investigación básica que se hace en las empresas y en los centros de investigación.

En resumen, el sexto Presupuesto del Gobierno de Rajoy, el de 2017, se enmarca en un escenario político que complica la consecución de un déficit que debería estar por debajo del 3% del PIB. Un objetivo que resulta mucho más necesario en un contexto internacional en el cual las negociaciones del Brexit, la presidencia de Trump y los movimientos populistas en Francia y Alemania amenazan de forma significativa las exportaciones, lo cual ocasionaría una ralentización de nuestra economía. Y una reducción sensible en el crecimiento de ésta en 2018 puede conllevar un aumento en el número de parados, lo que generaría una disminución del número de contribuyentes y un incremento del déficit, de la deuda pública y del malestar de la población.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo y Carolina Ramírez . “Deberían ser más restrictivos”. Expansión de 23 de noviembre de 2016, páginas 6 y 7.

 

18
Nov

Las barreras que pondrá Trump al libre comercio

Escrito el 18 noviembre 2016 por Rafael Pampillón en Economía de EEUU

En 1980, la victoria de Ronald Reagan que lo convirtió en presidente de Estados Unidos (EEUU) supuso un cambio radical en la economía global. En Gran Bretaña, un año antes, se produjo un cambio de idénticas características: los laboristas, incapaces de resolver la crisis económica, fueron derrotados por Margaret Thatcher, del Partido Conservador. El mundo entró en un ciclo de cuarenta años de neoliberalismo y de globalización financiera. Los resultados de estas políticas fueron buenos durante prácticamente dos décadas (1982-2001). Y aunque el Partido Conservador británico gobernó diecisiete años, sus políticas las siguió aplicando durante algunos más Tony Blair, del Partido Laborista. Lo mismo ocurrió con el Partido Republicano estadounidense, que gobernó durante doce años pero cuyas ideas fueron mantenidas ocho más por el presidente Bill Clinton, del Partido Demócrata.

trumpLa victoria de Donald Trump, junto con la decisión de Gran Bretaña de salirse de la Unión Europea (UE), va a suponer un nuevo cambio radical en la economía mundial. Si las políticas de Thatcher y Reagan apostaban por la apertura exterior, mejorar la productividad, por el cambio tecnológico y el aumento de la competitividad de las empresas, las de Trump se dirigen en la dirección contraria.

En primer lugar, quiere proteger la economía frente a la competencia exterior y castigar a las empresas americanas que manufacturen sus productos en el extranjero. Para ello, Trump pretende reforzar la producción interna con el lema: “Los norteamericanos deben comprar productos norteamericanos”. También propone derogar el Acuerdo Transpacífico y el TLC de América del Norte, así como incrementar los aranceles a los productos (incluidos los generados por empresas americanas)  que provienen de México y China. Quiere satisfacer de este modo las demandas de los trabajadores y de los empresarios de los sectores más maduros, que sufren la competencia de países con mano de obra más barata, y que, como consecuencia, están perdiendo sus empleos.

En segundo lugar, pretende frenar la inmigración, también la de mano de obra cualificada, como son los investigadores y tecnológos, con el fin de reservar este tipo de empleos a los estadounidenses, lo que va a generar menores niveles de productividad. Entre otras medidas, quiere expulsar a once millones de trabajadores mexicanos indocumentados, para mejorar la situación de los estadounidenses desplazados de sus puestos por esos inmigrantes.

Tercero, va a reducir el avance tecnológico, al apostar por las industrias tradicionales, dado que éstas generan mucho empleo frente a otras más innovadoras, desarrolladas o menos contaminantes.

El populismo avanza

Trump se sitúa así entre los líderes populistas de todo el mundo que aspiran a satisfacer a una parte importante de la población de baja cualificación profesional frustrada por la mayor inseguridad económica y laboral. El discurso de Trump es el mismo que generó el adiós británico a la UE bajo el eslogan “Inglaterra para los ingleses”. El mismo que está permitiendo el avance del partido populista Alternativa para Alemania en contraposición a la política migratoria adoptada por la canciller Angela Merkel, o el que está abriendo la posibilidad de que Marine Le Pen gane las elecciones francesas del año que viene, enarbolando la bandera de que hay que reducir la desigualdad y ofreciendo un referéndum para que el país galo abandone la UE. Movimientos políticos manifiestamente xenófobos y proteccionistas que avanzan hacia la descomposición del orden económico internacional.

De cumplirse las promesas de Tump, cambiará la faz de la tierra, ya que lo que ocurre en EEUU repercute en todas las latitudes del planeta. Cuando EEUU tose, Europa se resfría, Asia se enferma y el resto de las economías emergentes colapsan. Esto no es nuevo, funciona así desde hace muchas décadas, y se debe al éxito de la economía estadounidense, que acapara el 30% del PIB mundial. Una pujanza que se apoya en un crecimiento muy robusto basado en: a) grandes inversiones empresariales, b) un elevado gasto en educación (como porcentaje del PIB, es más alto que la media europea), el cual genera un alto nivel de capital humano y c) una progresión constante en la innovación y la tecnología.

A ello se une una larga tradición de mantener su economía muy abierta al comercio internacional, con libre flujo de capitales; una política laboral extremadamente flexible; instituciones independientes y con mucho poder, que han mantenido la estabilidad macroeconómica a lo largo de su historia; y un respeto absoluto por el mercado y la libre competencia como el sistema más eficiente para asignar los recursos productivos.

Aumenta la desigualdad

Sin embargo, justo este éxito del modelo productivo ha generado un efecto colateral cada vez más preocupante, que es el aumento de la desigualdad, provocada por los bajos salarios. Esto está poniendo en riesgo los pilares del modelo social americano. El desequilibrio en la distribución de la renta se está haciendo insoportable. En 2015, el índice Gini de EEUU estaba en niveles muy altos, 0,48 (el valor 0 representa la igualdad perfecta y el 1, la desigualdad total). La poca equidad en la distribución de la renta, junto a la creciente entrada de extranjeros, es una de las principales causas del descontento de una parte de la población norteamericana.

Por tanto, cerrar esta brecha social es uno de los retos de la Administración Trump. De no implementarse medidas para ello, EEUU se enfrentará a un fuerte problema. 

La necesaria apertura al exterior

Pero luchar contra la desigualdad no significa ir para atrás, como los cangrejos, estimulando a las industrias maduras, introduciendo más proteccionismo y reduciendo la libertad de circulación de las personas.

El proteccionismo, que ahora parecen ensalzar las administraciones conservadoras de Estados Unidos y Gran Bretaña, nunca fue un buen camino para resolver los problemas económicos de los países. A lo largo de la historia, muchos gobiernos se han visto tentados de utilizar políticas de este tipo, que, como su propio nombre indica, implican proteger la producción nacional frente a la competencia exterior. La historia económica demuestra que cuando se utilizan las políticas de sustitución de importaciones, las economías se estancan. En cambio, cuando éstas se abren y siguen una estrategia exportadora, se dan mayores niveles de crecimiento y empleo.

En definitiva, la economía mundial se resentiría profundamente ante un eventual aumento del proteccionismo en EEUU. Pero los efectos más negativos se producirían en la propia economía de este país: el resto del mundo reaccionaría levantando barreras a la entrada de sus productos. Este aumento generalizado de la protección provocaría una contracción del comercio internacional y una menor eficiencia económica, lo que disminuiría las oportunidades de generar ventajas competitivas. Una pena, ya que, tal como demuestra la Teoría Económica, el comercio internacional contribuye poderosamente a aumentar la renta y la riqueza de los países. De ahí que la mayoría de los economistas defiendan el libre mercado como un instrumento que mejora las condiciones de vida y de trabajo de todos los que participan de él.

Fuente: Rafael Pampillón. La barrera Trump al libre comercio.Expansión,  12 de noviembre de 2016. Página 43.

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