Miguel Roig dice en un comentario al post ¿Ha comenzado la decadencia de los Estados Unidos? que escribí el sábado, en este blog de economía, que los argumentos de Samuel P. Huntington son una memez. La opinión de Miguel Roig está avalada también por Francis Fukuyama quien critica el libro de Huntington (¿Quiénes somos?) . Señala Fukuyama que la amenaza más grave para el imperio americano no proviene, como dice Samuel P. Huntington de los inmigrantes mexicanos sino de las propias contradicciones internas de los estadounidenses y más concretamente de los wasp (white anglosaxon protestantes). A diferencia de Huntington, Fukuyama cree que “los inmigrantes hispanos contribuyen a reforzar algunos valores culturales como el énfasis en la familia y en el trabajo, así como el carácter cristiano (solidario) de la sociedad americana”. Para Fukuyama los verdaderos protestantes de ahora son esos propietarios de tiendas coreanas, o empresarios indios, o ingenieros taiwaneses o conductores de camión rusos o taxistas hispanos que tienen pluriempleo en el mercado laboral relativamente libre y desregulado de Estados Unidos. Fukuyama recuerda que cuando vivió en Los Ángeles había siempre grupos de “chicanos reunidos en ciertas intersecciones a las 7 de la mañana, esperando ser contratados para trabajar como jornaleros. Ahí no faltaba la ética del trabajo: por eso los hispanos han desplazado a los afroamericanos en los trabajos no especializados en cualquier ciudad en la que compiten con ellos”.
jun
¿Hacia donde va Estados Unidos?
Escrito el 26 junio 2007 por Rafael Pampillón en Economía Mundial, Miscelánea
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El retraso tecnológico las empresas europeas.
Escrito el 25 junio 2007 por Rafael Pampillón en Unión Europea
El viernes pasado colgamos, en este blog de economía, un post titulado: “La dependencia tecnológica de España: déficit en el comercio de bienes de equipo” . Pues bien Cus hizo un comentario a ese post señalando que cabe esperar que en el futuro haya cada vez más empresas que apuesten por tener mejor tecnología que los competidores y no sólo tener mejor precio. Y pregunta Cus ¿apoya el gobierno suficiente la I+D? Contestaré otro día más directamente. Hoy solo voy a situar el problema que plantea Cus, para el caso de España, en el contexto europeo con el fin de poner de manifiesto que no se trata sólo un problema español.
Como es sabido en el contexto de la competencia internacional, la tecnología ocupa un papel esencial: las empresas deben innovar para poder diferenciarse y utilizar las tecnologías más recientes para optimizar su productividad. Ello supone invertir en I+D+i y en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC), pero también implica proteger las innovaciones con patentes. Las empresas europeas (UE-27) invierten relativamente poco en inversión y desarrollo tecnológico. La inversión de las empresas europeas en I+D+i es del 1% del PIB (en España el 0,55%) mientras que en EEUU supone el 1,6% del PIB y en Japón el 2,4% del PIB. En el seno de la UE, las empresas alemanas y escandinavas se caracterizan por llevar a cabo una inversión en I+D+i bastante superior a la media. La otra cara de la moneda son las empresas de los Estados miembros del sur, como España, y de los Estados recién incorporados cuya inversión en I+D+i se considera insuficiente.
La UE está recuperando gran parte de su retraso tecnológico en cuanto a tecnologías de la información y la comunicación (NTIC). Así, en 2005, la inversión destinada a las NTIC representa el 6,4% del PIB en la UE, un nivel próximo al de los EEUU (6,7%) pero aún alejado del de Japón (7,6%). Aún así, Europa no se ha especializado en la producción de bienes de alto contenido tecnológico. En España los productos de alta tecnología representan solo el 5,8% de las exportaciones totales y en la Eurozona el 16,3% frente al 32,3% de los EEUU y el 30% en China. Este es el problema de la escasa especialización productiva de España y Europa.
jun
Qué es el desarrollo sostenible
Escrito el 24 junio 2007 por Javier Carrillo en Diccionario de Economía, Energía, medio ambiente y cambio climático
El desarrollo sostenible, y la interdependencia entre la economía y el medio ambiente, son conceptos que en los últimos años han provocado un creciente interés entre los poderes políticos, y las sociedades en general, a lo largo del mundo. El debate sobre esta problemática surge en los primeros años 1970 tras la publicación por D. H. Meadows del libro Los Límites del Crecimiento. La discusión, desarrollada y ampliada por otros muchos autores a lo largo de esa década, giraba en torno a si el crecimiento económico continuo llevaba sin remedio a una degradación medioambiental y a un colapso social a escala global. Finalmente, se llegó a la conclusión de que el desarrollo económico podía ser sostenido ilimitadamente siempre que fuera modificado para tener en cuenta su dependencia en última instancia con el medio ambiente. El concepto de desarrollo sostenible como tal quedó firmemente grabado en la agenda internacional con la publicación en 1987 del informe Our Common Future de la World Commission on Environment and Development. En este documento se acepta, en principio, que los recursos de la Tierra bastan para abastecer las necesidades humanas a largo plazo, siendo los aspectos esenciales a debatir la desigualdad en la distribución territorial de las capacidades naturales de sustentación y el análisis del uso ineficaz e irracional de tales recursos.
Si bien desde entonces las diferentes instituciones internacionales, así como numerosos gobiernos nacionales, vienen dedicando una considerable atención al análisis y desarrollo de “políticas sostenibles”, conviene señalar que aún hoy día no existe entre los economistas un consenso claro sobre cómo formalizar las ideas asociadas con la sostenibilidad.
jun
¿Ha comenzado la decadencia de los Estados Unidos?
Escrito el 23 junio 2007 por Rafael Pampillón en Economía Mundial, Miscelánea
A lo largo de los últimos 500 años los imperios han surgido y desaparecido con relativa rapidez. El mundo ha estado dominado sucesivamente por españoles (la España imperial duró siglos), franceses e ingleses. En el siglo pasado aparecieron finalmente el imperio soviético y el americano. Tras el colapso del comunismo EEUU se ha convertido en la única potencia mundial. Efectivamente al final del siglo XX EEUU se erigió como país dominante ganando la carrera tecnológica (es la primer potencia tecnológica del mundo), la política (única superpotencia), la militar, que le permite ser el imperio y la económica (es la primera economía del mundo). Su dominio es incluso cultural.
Pero al igual que ocurrió con los otros imperios parece que el americano empieza a desmoronarse. Sobre este tema Samuel P. Huntington ha escrito un libro polémico (¿Quiénes somos?) en el que señala que a corto o a largo plazo EEUU se tambaleará y entonces ¿Qué país ocupará su lugar? ¿China? ¿India? No lo sabemos, pero, desde mi punto de vista, los indicios señalan que poco a poco, lentamente pero de forma perceptible, las bases sobre las que se construyó el sueño americano se tambalean. Para Huntington la caída del imperio, se debe entre otras cosas, a los inmigrantes latinoamericanos, especialmente mexicanos que destruyen las tradiciones de EEUU erosionando la identidad norteamericana. A mi me parece que no. A mi me parece que EEUU se está autodestruyendo por su política unilateral e insolidaria.
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La dependencia tecnológica de España: déficit en el comercio de bienes de equipo
Escrito el 22 junio 2007 por Rafael Pampillón en Economía española
En este blog de economía no es la primera vez que escribimos sobre la fuerte dependencia tecnológica española del exterior. Hace poco publicamos y analizábamos la balanza de pagos tecnológica que recoge los ingresos y pagos de España en concepto de royalties. En otro post señalamos que los indicadores del sector de alta tecnología en el año 2005 no eran aceptables Hoy publicamos los datos de comercio exterior de bienes de equipo. Que también es un indicador que sirve para evaluar el nivel tecnológico de un país, y su relación con el resto del mundo. Ello se debe a que los bienes de equipo, como es sabido, incorporan, por su naturaleza, conocimientos tecnológicos.
jun
La familia y el matrimonio como factores de desarrollo económico y social
Escrito el 21 junio 2007 por Rafael Pampillón en Miscelánea
El semanario The Economist ofrecía hace poco (26 de mayo-1 de junio) un especial de tres páginas titulado Marriage in America dedicado a explicar las conclusiones de numerosos estudios que muestran la superioridad social de la familia tradicional y más en concreto del matrimonio frente a las demás formas de convivir y tener descendencia. Buena parte de los datos que ofrece The Economist están referidos a Estados Unidos y fueron obtenidos en Why Marriage Matters. Desde distintas perspectivas, The Economist muestra que el matrimonio da los mejores resultados en los distintos indicadores de desarrollo humano, tanto para los adultos como para los niños: bienestar material, productividad laboral, salud física y psíquica, rendimiento escolar, tasa de alcoholismo y drogadicción. Las conclusiones de Why Marriage Matters (he encontrado un resumen en castellano) ponen de relieve que los beneficios que el matrimonio aporta a las familias y a la sociedad, justifica que sea tratado como una opción social preferente.
El divorcio aumenta la pobreza y el deterioro social.
The Economist menciona también una investigación de Adam Thomas e Isabel Sawhill, que analiza el impacto económico de las rupturas familiares. Estos profesores llegaron a la conclusión de que si en Estados Unidos no hubieran subido los índices de divorcio y de cohabitación de 1960 a 1998, la tasa de pobreza infantil, entre la población negra, se habría quedado en el 28,4%, en vez del 45,6% registrado al final del periodo. En el caso de los blancos, no habría pasado del 11,4%, en lugar de llegar al 15,4%. Los estudios citados por The Economist muestran que no todas las uniones afectivas son iguales. Así Mary Parke, del Center for Law and Social Policy, concluye que los hijos de familias monoparentales tienen mayores probabilidades de ser pobres que quienes viven con sus dos padres biológicos (26% frente al 5%). En este sentido, también la formación escolar y los resultados académicos dependen del ambiente familiar: mejoran cuando el entorno es estable y no existen conflictos importantes. El artículo del Economist (The frayed know) señala también que el 30% de los hijos de divorciados afirmaba tener malas relaciones con su madre, frente al 16% de los jóvenes cuyos padres seguían casados.
jun
Sobre la productividad europea
Escrito el 20 junio 2007 por Javier Carrillo en Unión Europea
En su post de ayer, Rafa nos hablaba sobre la falta de competitividad de la economía europea y finalizaba lanzando algunas preguntas en torno a su productividad. No es éste un concepto sencillo y me ha parecido oportuno añadir alguna información al respecto.
En las economías desarrolladas, el crecimiento de la productividad del trabajo suele ser el determinante más importante de las mejoras a más largo plazo del producto potencial y del nivel de vida. Con frecuencia, la evolución del nivel de vida medio de una economía se mide en términos de PIB real per cápita y, en consecuencia, depende más del número de personas sobre las que recae esa producción que del número de personas u horas que son necesarias para su obtención. Al mismo tiempo, las medidas del PIB per cápita y del PIB por hora trabajada están conceptualmente relacionadas. La diferencia entre ambas, que refleja las horas trabajadas por habitante, pone de manifiesto hasta qué punto se utiliza en el proceso de producción el trabajo potencialmente disponible.
Para entender la situación de la productividad en la zona euro en la actualidad, es importante echar la vista atrás, a las dos décadas pasadas, y resulta interesante hacer una comparación con EEUU como referencia. Los datos que manejan el BCE y la Comisión indican que el descenso observado en el crecimiento medio de la productividad del trabajo en la zona del euro entre la década de los 1980 y la de los 1990 tuvo su origen en el menor crecimiento de la intensificación del uso del capital y de la productividad total de los factores. En general, los resultados apuntan a que la evolución de la productividad en la zona euro podría mejorar si se eliminaran los obstáculos estructurales que adoptan la forma de rigideces en los mercados de trabajo y de productos. La impresionante trayectoria de la productividad de la economía estadounidense desde la segunda mitad de la década de los 1990 debería llevar a preguntarnos por qué la evolución ha sido menos favorable en la zona euro.
jun
La competitividad de la economía europea.
Escrito el 19 junio 2007 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía, Unión Europea
Desde una perspectiva macroeconómica, la competitividad de una economía puede entenderse en términos generales como su capacidad para alcanzar los objetivos fundamentales de la política económica: crecimiento elevado con pleno empleo, estabilidad de precios y mantener equilibrada su balanza de pagos. Con más precisión, la OCDE señala que la competitividad de una economía puede definirse como el grado en que un país es capaz, en condiciones de libre mercado, de producir bienes y servicios que superan la prueba de los mercados internacionales, a la vez que mantiene e incrementa a largo plazo los ingresos reales de su población. La competitividad de un país también se puede definir como la capacidad de las empresas implantadas en el mismo para afrontar con éxito la competencia nacional e internacional.
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Curva de Laffer
Escrito el 18 junio 2007 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía
Diseñada por el economista Arthur Betz Laffer, defiende que, en ocasiones, es precisamente, con rebajas fiscales como se recauda más. La curva de Laffer se apoya en un sencillo dibujo: una U invertida, en un diagrama que coloca el tipo impositivo en el eje de abscisas, y la recaudación en el de ordenadas. La curva de Laffer relaciona niveles de recaudación con el aumento de impuestos. Si medimos el aumento del impuesto, a través de un tipo impositivo medio t, tendríamos una curva con ésta forma:
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Lo que ha cambiado España en 30 años
Escrito el 17 junio 2007 por Juan Carlos Martínez Lázaro en Economía española
El pasado viernes se conmemoró el trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas celebradas en España tras la muerte del general Franco. Con motivo de ello, en las últimas semanas se han emitido o escrito multitud de reportajes sobre la Transición (periodo de tiempo de transcurre entre la muerte de Franco y las elecciones de 1982 en las que el Partido Socialista obtuvo mayoría absoluta, durante el cual, España se transformó en una democracia), se ha entrevistado a muchos de los protagonistas de aquellos acontecimientos e incluso se ha celebrado un acto institucional en el Congreso con presencia de los Reyes.
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¿Durante cuanto tiempo es sostenible un elevado déficit exterior?
Escrito el 16 junio 2007 por Rafael Pampillón en Economía española
En el post que se publicó ayer en este blog de economía (El déficit exterior de España en cifras récord: 10,2% del PIB) se hicieron unos comentarios muy interesantes por parte de los blogeros Whitard, Fabio Casasús y Ángel acerca de la competitividad de la economía española ¿Es sostenible o no el elevado déficit exterior? ¿Durante cuanto tiempo puede una economía mantener un elevado déficit por cuenta corriente? ¿Llegará un momento en que los inversores extranjeros se desanimen y dejen de financiar la economía española? También esta semana Carlos Lago colgaba un comentario en el post ¿Qué es un tipo de cambio fijo? ¿Cómo se modifica un tipo de cambio fijo? en el que preguntaba por la larga historia de devaluaciones de la peseta y que puede hacer España ahora sin peseta y, por tanto, sin el recurso de la devaluación. Para empezar me gustaría dejar claro que tradicionalmente España ha sido un país inflacionario. Los últimos treinta años de nuestra historia económica constatan que la inflación española ha sido siempre superior a la media de la UE. Los productos españoles serían ahora mucho más caros y, por tanto, menos competitivos que los del resto de Europa si esa pérdida de competitividad generada por una mayor inflación no hubiera sido compensada históricamente con devaluaciones de la peseta.



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