Archivo de la Categoría ‘Economía Mundial’

25
Nov

Los datos de las últimas semanas confirman que el ciclo económico internacional sigue comportándose de forma desigual, con dos importantes polos de debilidad: Europa y Japón. En el caso de la economía japonesa, la caída de la formación bruta de capital fijo explicaría, en gran parte, el retorno del país a la recesión, al decrecer la actividad por segundo trimestre consecutivo (-0,4% y -0,8% en términos nominales). Es la cuarta vez desde la quiebra de Lehman Brothers que Japón entra en recesión, así que tampoco el experimento de “las Abenomics” ha logrado sacar al país del estancamiento secular que sufre desde hace 25 años. Como consecuencia, el gobierno ha convocado elecciones anticipadas, retrasará casi dos años la nueva subida prevista de los impuestos indirectos (no importa que la deuda pública ya se encuentre situada en el 240% del PIB) y, seguramente, en caso de necesidad, el banco central volverá a dar una nueva vuelta de tuerca a la política monetaria.

lanzar billetesPor tanto, los experimentos monetarios de los últimos años van a tener su máxima expresión en las actuaciones del BOJ, al que ya sólo le queda lanzar billetes desde helicópteros. Eso sí, lo que todavía no se ha probado son las reformas estructurales que necesita el país. Además, veremos cómo se toman los vecinos de la región la depreciación adicional que va a experimentar el yen en el medio plazo. Y, por tanto, el efecto arrastre que pueda tener en otros bancos centrales.

El crecimiento del tercer trimestre en Europa (+0,2 trimestral/ 0,8% en términos interanuales) mantiene a la región cerca del estancamiento, dando argumentos a los que siguen asignando una elevada probabilidad al riesgo de recesión. En el lado positivo, a falta de información más desagregada, vuelve a estar la evolución de la demanda externa, mientras la inversión sigue comportándose de manera negativa. Por tanto, además de insuficiente, el crecimiento sigue estando desequilibrado por la preocupante debilidad de la demanda interna. La esperanza es que, probablemente, se está infravalorando el efecto positivo que tendrá el cambio favorable en dos variables clave para elaborar las previsiones del año que viene: precio de la energía y tipo de cambio.

Sin embargo, el efecto positivo de una mejora del contexto externo se puede diluir si, de una vez por todas, no se termina de cerrar el debate en Europa sobre el “timing” y la combinación de políticas económicas que necesita la región. Y, desde luego, no ha sido muy edificante ver como la pelea entre Francia y Alemania se trasladaba la semana pasada a las páginas de Financial Times: los franceses alertando, a través de su ministro de economía, que si no hay dinero nuevo en el Plan Juncker no servirá de mucho; y los germanos mostrando el viernes dudas sobre la voluntad reformista francesa, pues consideran que lo anunciado hasta ahora ni hace más sostenible al sistema de pensiones, ni reduce suficientemente los costes laborales. Lo cierto es que en este debate el tiempo se acaba, pues esta semana la Comisión deba dar el visto bueno al presupuesto francés que necesita una prórroga de dos años para cumplir el objetivo de reducir su déficit por debajo del 3%. En este contexto, la única opinión sensata fue la del economista jefe del BCE (Peter Praet), señalando que la mayor amenaza en el escenario europeo es el deterioro de las expectativas y, por tanto, el pesimismo que empieza a filtrarse sobre el futuro a corto y medio plazo de la región.

En este contexto, los últimos mensajes desde la Fed, BoE o BCE han sido muy moderados y el Banco de China rebajó los tipos de interés el viernes por la mañana. De hecho, aunque en el último G20 oficialmente no se habló de política monetaria, este foro desde el inicio de la crisis sólo ha tenido incidencia en las medidas de coordinación monetaria, especialmente tras las crisis de Lehman Brothers. Por tanto, probablemente, sí que se discutió sobre tipos de interés y tipos de cambio. Y, aunque el margen de sorpresas con los bancos centrales parece más que cubierto, no descartemos alguna adicional para el año que viene. Por cierto, el BCE cada vez parece más sensible al comportamiento de los mercados; veremos si la “Draghi put” ha llegado para quedarse, pero sus últimas declaraciones señalando que no se deben descartar las compras de deuda pública han provocado subidas en las bolsas y en los mercados de renta fija. Sin embargo, en Europa lo importante va a ser la política fiscal y, poco a poco, se están empezando a conocer más detalles del Plan Juncker (Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas). Tendrá un importe de 315.000 millones de euros financiado con 20.000 millones aportados por los países y el BEI, 60.000 millones captados en emisiones de bonos y, el resto, lo aportará el sector privado. Los sectores que concentrarán la inversión serán energía, telecomunicaciones y nuevas tecnologías. De momento los países han mandado más de 1.800 proyectos viables y, España ha sido el tercer país con más proyectos enviados (con un valor de 51.000 millones de 2015 a 2017) centrados en conexiones ferroviarias, I+D e interconexiones energéticas con Francia. La anécdota es que de momento Alemania no ha mandado ni un proyecto, lo que pone de manifiesto su opinión sobre este tipo de políticas….

24
Nov

La desigualdad mundial se reduce

Escrito el 24 Noviembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía Global, Economía Mundial

Desde el jueves ya podemos leer en español el famosísimo libro de Thomas Piketty “El capital en el siglo XXI” que aunque se publicó en francés el año pasado, no tuvo un éxito rotundo hasta que fue traducido al inglés en el mes de marzo. Precisamente pasada semana fue elegido “libro del año” por el Financial Times, una decisión controvertida ya que fue esta publicación una de las que más duramente criticó la metodología del autor francés calificándola de poco exacta y sesgada.

En su libro Piketty estudia la distribución de la riqueza y la renta en algunos países desarrollados (EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia y Suecia) y afirma que si el crecimiento de la riqueza es superior al de la producción las desigualdades aumentan. Es decir, quienes tengan la capacidad de acumular capital serán cada vez más ricos y el resto serán relativamente más pobres. Y así continuará indefinidamente. Para limitar este efecto y conseguir que la desigualdad se suavice Piketty propone aumentar la imposición a los más ricos algo que, en su opinión, no afectaría al crecimiento económico.

Es preciso recordar que el crecimiento económico viene determinado por cuatro factores productivos: mano de obra, tecnología, capital (entendido como maquinaria, edificios e infraestructuras que se utilizan para producir bienes y servicios) y recursos naturales. Si los aumentos de la producción generasen un mayor crecimiento del factor capital que de la mano de obra empleada, entonces es probable que la riqueza de los ricos aumentase más rápidamente que la del resto de los ciudadanos.

Si fuera así, la tesis de Piketty podría parecer adecuada: gravemos el capital para que una parte de él se recaude y luego se distribuya para favorecer una mayor igualdad. Sin embargo, esta tesis plantea algunos puntos débiles:

1º) Mucha gente cree que el capital es aquel que está invertido en el sistema financiero (capital financiero). Sin embargo, el auténtico capital es el productivo: el que permite que las actividades económicas tengan lugar y generen crecimiento. Piketty no distingue entre capital financiero y capital físico. Y al no diferenciar entre estos dos tipos de capital los impuestos pueden tener importantes efectos negativos sobre el crecimiento económico y el empleo.

2º) Además, y lo que parece más importante al gravar el capital este se encarecería. Como consecuencia las empresas tendrían más complicado realizar inversiones en nuevas tecnologías que les permitiesen mejorar sus sistemas productivos o satisfacer las necesidades de los consumidores, es decir, tendrían mayores restricciones para generar bienestar. Algo que no es deseable en ningún caso.

3º) El aumento de los impuestos, que recomienda el autor francés, podría, desgraciadamente, ser un incentivo a la salida de capitales del país de forma que la economía perdería parte de los ingresos impositivos de los que capitales que se van, sean éstos muchos o pocos.

El Mundo está mejor

4º) Es bien sabido que los países desarrollados han alcanzado un nivel de vida mayor que los países en desarrollo, debido a que en las economías más avanzadas llevan muchos años aumentado su stock de capital. Lo importante es resaltar que el incremento de ese capital ha ido incorporando innovaciones tecnológicas que han permitido impulsar el crecimiento económico. Por su parte, los países emergentes se han beneficiado de esas innovaciones lo que les ha permitido obtener los beneficios del cambio tecnológico a mucha más velocidad que los países desarrollados. En definitiva, muchos países emergentes han podido aplicar las innovaciones sin necesidad del largo y costoso proceso de investigación. Como consecuencia gran parte de la población mundial (no olvidemos que únicamente China e India ya representan más de un tercio del total mundial) se encuentra ahora en una situación mejor que hace cuarenta años porque, entre otros motivos, han sabido aprovecharse de la Tercera Revolución Industrial. Algo que se ha visto reflejado en el aumento de su esperanza de vida, la menor mortalidad infantil y la reducción de su pobreza de muchos países en desarrollo. Un proceso de erradicación de la pobreza que no se había visto antes en la historia del mundo.

5º) Afortunadamente, la desigualdad a nivel mundial se ha ido reduciendo. La explicación es muy simple: como consecuencia del espectacular progreso económico de los países emergentes se ha producido un proceso de convergencia de las rentas personales en el mundo. Lo que significa que más de la mitad de la humanidad lleva décadas en un proceso de acercamiento (catch-up) a los niveles de bienestar de los países ricos.

La mejora de las instituciones

Por tanto, el crecimiento económico nos ha llevado a niveles de producción que son los mayores de la historia. Los valores de la producción de los países son cada vez más asombrosos y las rentas per cápita no dejan de aumentar. Este aumento del bienestar y de la igualdad a nivel mundial no se ha conseguido aumentando los impuestos sobre el capital como propone Piketty. Las causas de la mejora del bienestar hay que encontrarlas, una vez más, en la buena calidad de las instituciones; es decir, en la estabilidad política, los bajos niveles de corrupción, la igualdad de oportunidades, la seguridad jurídica, el buen funcionamiento de los mercados y las garantías a la propiedad industrial que son los mejores incentivos a la inversión nacional y extranjera y al desarrollo tecnológico.

En definitiva, el crecimiento económico y la reducción de la desigualdad a nivel mundial no se consiguen aumentando los impuestos como propone Piketty. Lo que hay que hacer es generar instituciones inclusivas e incentivos que favorezcan los aumentos de la productividad y de la actividad empresarial que son, al fin y al cabo, las que generan el crecimiento económico, el empleo y el bienestar de los ciudadanos.

Fuente: Rafael Pampillón y Cristina Mª de Haro. “La desigualdad mundial se reduce”. Expansión 22 de noviembre de 214. Página 50

 

12
Oct

Este fin de semana, como es habitual por estas fechas el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial están teniendo su reunión anual, esta vez en Washington, para estudiar el comportamiento de la economía mundial. Coincidiendo con la reunión, el FMI publicó esta semana la edición de octubre del informe “World Economic Outlook” en la que desgraciadamente ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento económico mundial que hizo en el mes de julio. Para este año 2014 el crecimiento económico global se estima en un 3,3% anual, el mismo que el año pasado. Sin embargo, el crecimiento económico mundial aumentará y en el próximo año 2015 se espera un crecimiento del PIB mundial del 3,8%. Será el resultado del crecimiento del 2,3% de los países avanzados y del 5% en los países emergentes.

A pesar de este mayor crecimiento la directora del FMI, Christine Lagarde, ha señalado que Europa puede caer en una “era de la mediocridad”. Ello se debe a que el crecimiento europeo se está debilitando y tiene importantes amenazas como son el alto nivel de endeudamiento, el grave deterioro del mercado laboral y la falta de crédito para las empresas.

Por el contrario, otros países compensan la difícil situación europea. Este es el caso de Estados Unidos, donde se espera un aumento del PIB del 3,1% en el año 2015, o el de México (3,5%). Por regiones, Asia es la que más avanzará. Así, el grupo asiático ASEAN (Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam) espera uno de los crecimientos económicos más destacados del mundo junto con India y China.

Los BRICS

Dentro del grupo de los países emergentes, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) avanzan, aunque lo hacen de forma desigual. Así, Rusia y Brasil crecerán más moderadamente en 2015 (0,5% y 1,4% respectivamente), Sudáfrica superará a ambos (2,3%) y China continuará creciendo como lo lleva haciendo en los últimos años, aunque en esta ocasión disminuirá ligeramente su velocidad (7,1% previsto en 2015 frente al 7,4% de 2014). En esta ocasión la sorpresa es India, que crecerá más rápidamente y acelerará el proceso de convergencia con China: el FMI prevé que la economía india crezca un 6,4% en 2015.

América Latina

Para América Latina y el Caribe el FMI espera que se produzca un aumento del PIB del 2,2% en 2015, pero este crecimiento no será homogéneo. Algunos países tendrán importantes crecimientos económicos, como podrá suceder en Panamá (6,4%), Perú (5,1%), Colombia (4,5%), México (3,5%) o Chile (3,3%), mientras que otros continuarán con crecimientos económicos negativos: es el caso de Argentina (-1,5%) y Venezuela (-1%).

Esta dualidad de comportamiento en América Latina nos muestra, una vez más, que las economías se benefician cuando existe un buen nivel de seguridad jurídica y se siguen políticas económicas ortodoxas. No debemos olvidar que las buenas políticas y la mejora de las instituciones son factores diferenciales a la hora de atraer capital extranjero y alcanzar así tasas de crecimiento más altas. Además el aumento de la inversión, tanto extranjera como nacional, favorece el avance de la tecnología y aporta nuevas habilidades organizativas que impulsan una mayor eficiencia económica.

Por el contrario, en los países en los que los gobiernos hacen malas políticas y hay inseguridad jurídica la inversión empresarial se retrae y la competitividad sufre pérdidas significativas. No es casualidad que en el Informe de Competitividad Mundial para el año 2015 del World Economic Forum, Venezuela y Argentina ocupen las posiciones 131 y 104 respectivamente de un total de 144 países, es decir, su competitividad es muy baja. Otros países latinoamericanos con una gestión de las políticas públicas más adecuada han tenido mejores resultados en la clasificación como, por ejemplo, Chile en la posición 33, México en la 61 o Perú en el puesto 66.

Estados Unidos

Durante el próximo año la economía estadounidense volverá a ser uno de los motores del crecimiento económico mundial. Desde el año 2010 la economía de EEUU ha alcanzado tasas de crecimientos cada vez más altas. Y es, además, una de las pocas economías, junto con la española, en las que el FMI ha revisada al alza su tasa de crecimiento. El FMI, considera que EEUU crecerá un 2,2% este año (un 0,5% más que lo anunciado en verano) y un 3,1% en 2015. Este excelente comportamiento está permitiendo que el mercado laboral estadounidense sea en la actualidad uno los que tiene mejor comportamiento, con una tasa de paro del 5,9% en el mes de septiembre (frente al 11,5% de la zona del euro).

Europa

El FMI señala a la zona del euro como la única región del mundo con un 30% de probabilidad de entrar en deflación: lleva demasiado tiempo con un crecimiento de sus precios excesivamente bajo. Otro escenario que se está planteando es la posibilidad de que la salida de la crisis no haya llegado todavía. Ante esto el FMI expresa su preocupación sobre la entrada en una nueva recesión: le da una probabilidad del 38%. Si fuera así la zona del euro volvería a tener tasas de crecimiento del PIB negativas durante un periodo prolongado de tiempo. En definitiva, en esta ocasión las perspectivas para la zona del euro no son muy halagüeñas y la convierten en la región del mundo con un mayor riesgo de deflación y de recesión.

Esta situación vendría agravada porque las malas previsiones económicas tienen el riesgo de que se autocumplan. Como bien ha dicho Christine Lagarde, si las empresas esperan un crecimiento económico muy bajo tendrán menos incentivos para aumentar su actividad, especialmente las inversiones. Esto provocaría que las empresas no renovasen su aparato productivo y perdiesen competitividad.

Renovación de infraestructuras

La solución que da el FMI a este problema es el aumento de la inversión pública. Para el Fondo este es un buen momento para que Europa aumente el gasto en infraestructuras. La institución considera que el sector público debe aprovechar el momento para invertir, ya que 1) los tipos de interés son muy reducidos, por lo que la financiación es barata, 2) se fortalecería la demanda interna lo que impulsaría la producción y el empleo, y 3) se solucionarían los problemas de oferta causados por infraestructuras deficientes; es decir, el mayor gasto en carreteras, autopistas de peaje, infraestructuras hidráulicas y ferrocarriles mejoraría la productividad.

En Alemania, la primera economía europea y la cuarta del mundo, la producción industrial ha entrado en tasas de crecimiento negativas y, dado el mal estado de sus infraestructuras, necesitaría realizar obras públicas para mejorar su competitividad. Alemania no tiene problemas de financiación, tiene una deuda muy baja y los tipos de interés a los que se financia su sector público son prácticamente nulos. Esa política de mejora de las infraestructuras daría más confianza a los inversores y mostraría que se avanza en el camino de la construcción de una Europa más fuerte.

Este mayor gasto también dinamizaría el crecimiento económico por el efecto de los multiplicadores. El FMI ha estimado que un aumento del 1% del gasto público en inversión pública podría aumentar el PIB entre un 0,4% y un 1,5% en sólo cuatro años, siendo su impacto mayor en aquellas economías que se encuentren más lejos de su tasa de crecimiento potencial.

En conclusión, según las previsiones del FMI la economía mundial crecerá más el año que viene que este año, lo que puede favorecer y animar la actual fase de recuperación de la economía española. Existen, sin embargo, riesgos. El más importante es el enfriamiento de la economía europea: durante el segundo trimestre de este año el crecimiento económico de la zona del euro fue nulo. Los indicadores económicos de Europa para el tercer trimestre son también decepcionantes.

Para poder reactivar la economía europea harían falta, junto con políticas monetarias y fiscales acertadas, como podría ser la mejora de las infraestructuras, reformas estructurales (mercado laboral, pensiones y redimensionamiento del sector público) especialmente en Francia e Italia. Para poder crecer es preciso que la eurozona siga reduciendo los costes laborales, sociales, financieros y fiscales que soportan sus empresas y que las hace ser menos competitivas en los mercados internacionales. De ahí que Europa deba seguir promocionando la cultura de la competencia.Sin reformas estructurales la zona del euro puede seguir estancada durante años.

Fuente: Rafael Pampillón y Cristina Mª de Haro “PERSPECTIVAS ECONÓMICAS PARA EL AÑO 2015″. Expansión. 11 de octubre de 2014; página 42.

2
Oct

One of the main goals of economic policy is to maintain a high level of economic growth, one that is sustainable over the long term, helping society to develop. The trigger for this process is productivity growth generated by technological change and improvements in human capital.

This connection has often been the object of study in economic theory. Although the focus of these studies may vary, most arrive at the same conclusion: innovation and rising educational levels have a positive impact on the economy and are the basic factors behind sustained economic growth.

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15
Sep

El reto de ganar competitividad

Escrito el 15 Septiembre 2014 por Rafael Pampillón en Economía de EEUU, Economía española, Economía Mundial

Los Presupuestos Generales del Estado del año que viene se enmarcan en una situación de mayor crecimiento económico mundial. Según el Banco Mundial, el PIB global crecerá un 3,4% en 2015, frente al 2,8% en 2014, apoyado por políticas monetarias expansivas, un volumen de crédito más abundante y una menor restricción fiscal. EEUU seguirá siendo el motor de la economía mundial creciendo por encima del 3% gracias al aumento de la producción de bienes de equipo, a la autosuficiencia energética, a la recuperación del mercado inmobiliario tanto en precios como en actividad y a un mayor consumo provocado por el crecimiento del empleo.

regataaaPor su parte, los países emergentes aceleran su crecimiento y corrigen su desequilibrio exterior. Así los datos del Banco Mundial señalan un crecimiento económico de los países en desarrollo en 2015 del 5,4% (4,8% en 2014). América Latina parece que se recuperará del bajo crecimiento de este año (1,9%) y crecerá en 2015 un 2,9%. Brasil también podría conseguir elevar su producción de bienes y servicios el año que viene: un 2,7% (1,5% en 2014). En Asia, el PIB de China crecerá al 7,5% (una décima menos que en 2014) pero en cambio India crecerá más que este año lo que le permitirá acercarse a tasas de crecimiento económico cercanas a las de China. Así mismo, Nigeria y Angola, dos de los países africanos que tienen mejor comportamiento económico, llegarán a aumentar su producción en un 6,5%.

Asimismo, el Banco Central Europeo (BCE) ha estimado para la zona del euro, un mayor crecimiento en 2015 (1,6%) que en 2014 (0,9%).

Es en este entorno de mayor crecimiento mundial y europeo en 2015 en el que la economía española se está recuperando rápidamente. En el segundo trimestre de este año nuestra economía creció un 0,6% trimestral, el mayor ritmo desde hace siete años. Esto ha contribuido a que las previsiones de crecimiento para España para 2014 hayan mejorado hasta el 1,3%; en 2015 el crecimiento será todavía mayor: 2%.

La mejora de la competitividad

Por tanto, las reformas económicas que ha hecho España han tenido efecto y están permitiendo un crecimiento mayor que la media de la zona del euro. Además, este buen comportamiento de nuestra economía viene acompañado de una favorable política monetaria del BCE. Las bajadas de tipos de interés y la nueva inyección de liquidez al sistema bancario contribuirán positivamente no sólo a un mayor incremento en el crédito sino también a la depreciación del euro. Un euro depreciado unido a los bajos precios españoles permitirán un importante impulso a nuestras exportaciones durante el año 2015: un 6,1% según el Ministerio de Economía.

Sin embargo, si queremos conseguir un crecimiento equilibrado se debe seguir profundizando en la mejora de la competitividad interna y externa. Precisamente el jueves pasado la Comisión Europea recomendó a España que refuerce la aplicación de la Ley de Unidad de Mercado, que establece requisitos únicos en todo el territorio nacional y mejoras en la distribución de la producción, y que desarrolle también la Ley de Emprendedores, que otorga ventajas fiscales y financieras a los nuevos empresarios.

Precisamente el World Economic Forum (WEF) publicó este mes la edición anual del Global Competitiveness Report (Informe de Competitividad Mundial) que realiza desde 1979. En él se evalúa el potencial productivo de los países, es decir, se analiza su competitividad. Este año España se ha situado en la clasificación global como el país número 35 de los 144 estudiados, la misma posición que ocupó el año pasado. El WEF también nos avisa de que la actividad empresarial en nuestro país está limitada por una falta de acceso a la financiación, una regulación del mercado de trabajo demasiado estricta, un sistema burocrático ineficiente y un elevado nivel impositivo. Aspectos que perjudican la competitividad de las empresas españolas y que limitan su potencial de crecimiento.

Asimismo, la OCDE ha recomendado a España reducir las cotizaciones sociales y mejorar su sistema de innovación con el objetivo de conseguir aumentar la competitividad del sector industrial, para que se sitúe como un país exportador de referencia y se frene el deterioro del saldo comercial.

El aumento de la demanda interna

Se trata por tanto de seguir poniendo en marcha medidas que mejoren la competitividad de nuestra economía también para compensar el aumento de la demanda interna y evitar un mayor desequilibrio de la balanza de pagos. Efectivamente, en 2015 los agentes económicos tendrán una mayor renta disponible para consumir, debido al crecimiento del empleo y a la rebaja del IRPF, lo que hará que la contribución de la demanda nacional al PIB aumente el año que viene un 1,2% (frente al 0,7% de este año). Como consecuencia del aumento de la demanda interna las importaciones también acelerarán su ritmo de crecimiento: según el Ministerio de Economía, en 2015 España importará un 5% más de lo que lo hará este año. En este caso habrá que tener en cuenta sus efectos sobre el saldo comercial, que ya sufrió un importante deterioro en el primer semestre de este año (un déficit de 9.900 millones de euros). Otro indicador relevante de la mejora de la economía está siendo el incremento en la compraventa de viviendas que registró en julio un aumento del 11% anual, el más alto desde diciembre de 2013. Una tendencia que seguirá a lo largo del año 2015.

Este mayor crecimiento económico impulsado por las exportaciones y la mayor demanda interna permitirá seguir aumentando el nivel de empleo. Las últimas previsiones de FUNCAS muestran que en 2015 se producirá un aumento del empleo del 1,5%, lo que hará descender la tasa de paro desde el 24,5% (calculado para este año) hasta el 22,5% del año próximo.

Las reformas necesarias

Así las cosas, el año 2015 será positivo para la economía española, con un mayor crecimiento económico, una recuperación de la demanda interna y una mejora del mercado de trabajo. Para consolidar este buen comportamiento se necesita una adecuada reforma fiscal, un mercado laboral más flexible y una mejora de la competitividad. También es necesario contraer el gasto público para evitar que la deuda siga creciendo, aunque será una labor complicada teniendo en cuenta que 2015 es un año de elecciones municipales, autonómicas y generales.

Pese a que las reformas generan descontento, solo acometiéndolas será posible afrontar los grandes problemas que aún aquejan a nuestra sociedad (paro, déficit público, sostenibilidad del sistema de pensiones, calidad educativa…). Ojalá se pueda seguir avanzando en las reformas en 2015 y que el gobierno que salga de las urnas el año que viene lo siga haciendo en 2016.

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “El reto de ganar competitividad”. Expansión, 15 de septiembre. Suplemento: el presupuesto que España necesita; página 8.

3
Sep

Las recetas de Mario Draghi

Escrito el 3 Septiembre 2014 por José Ramón Diez Guijarro en Economía Mundial, Política fiscal, Política Monetaria, Uncategorized, Unión Europea

La información económica publicada en la zona euro durante el verano no ha sido muy alentadora. Una vez más los datos han decepcionado y contrastan con una economía americana que va ganando solidez y que aproxima a la FED al momento en el que tendrá que empezar a subir los tipos de interés. Sin embargo, en la UEM, al reducido crecimiento real en la zona euro en el segundo trimestre (+0,2%) se ha unido el dato más bajo de inflación en 5 años (+0,3% en agosto), con algunos países como Italia en los mínimos de los últimos 55 años. De esta manera, el crecimiento nominal trimestral es claramente insuficiente, sobre todo, si pensamos en los países del sur de Europa que necesitan desapalancarse. Y recuerda mucho a la situación de Japón en los últimos 20 años. Es más, las bajísimas rentabilidades de la deuda pública (en zona negativa hasta el plazo de 2 años en buena parte de la UEM) estarían descontando una larga etapa de bajísimos crecimientos nominales en la región, con el evidente riesgo de terminar cayendo en un proceso deflacionista.

DraghiAnte este panorama y mientras los políticos europeos anuncian la enésima reunión en Italia a la búsqueda de medidas que aumenten el empleo en la zona euro, el único que ha vuelto a hablar alto y claro ha sido el presidente del BCE en la reunión de banqueros centrales de Jackson Hole. Hay que reconocer que el verano suele inspirar a Draghi y después de las milagrosas palabras de hace dos años (“whatever it takes….”) esta vez pronunció un interesantísimo discurso en EEUU sobre el problema del desempleo, alertando que el futuro de la zona euro dependerá de la capacidad de las autoridades económicas en afrontar esta lacra. Draghi reconoció que los elevados niveles de paro, en parte se deben a factores cíclicos y en parte a factores estructurales. Europa está muy cerca de la trampa de la liquidez y los tipos de interés reales son excesivamente altos para alcanzar equilibrios en los mercados de bienes y factores de producción. Por tanto, el desempleo sólo se puede afrontar con una adecuada combinación que incluya políticas de oferta y demanda.

Por tanto, en el recetario de Draghi (al estilo de las tres flechas de las Abenomics en Japón) se incluyen tres grandes tipos de medidas: 1) Políticas de oferta/reformas estructurales, 2) Política monetaria y 3) Política fiscal. En el primer punto no hubo muchas novedades, para aumentar el crecimiento potencial y reducir el desempleo estructural se necesitan reformas en los mercados de trabajo y, sobre todo (aunque no lo dijo explícitamente) que dos países como Francia e Italia pongan en marcha medidas para flexibilizar sus economías. Sin embargo, las novedades más importantes del discurso vinieron en la parte que le atañe (política monetaria), pero sobre todo, en las recomendaciones de política fiscal. En el primer punto y fuera del discurso que se repartió a la prensa, Draghi dejó claro que el BCE utilizará todos los instrumentos a su disposición para asegurar la estabilidad de precios, es decir, se va aponer en marcha un programa de compra de ABS y, si es necesario, el BCE comprará títulos de deuda pública (QE). Y la probabilidad de todo ello aumenta, pues Draghi reconoció un fuerte descenso de las expectativas de inflación en los últimos meses, es decir, el BCE va “por detrás de la curva de inflación”.

Pero todavía más sorprendente es que Draghi abogó por una política fiscal más expansiva, justificada por el significativo componente cíclico del desempleo en Europa y por la limitada eficacia de la política monetaria en un contexto caracterizado por una baja inflación y una elevada deuda pública y privada. En este sentido presentó cuatro ideas: 1) flexibilizar los objetivos de políticas fiscal, 2) modificar la composición de las políticas fiscale: menos impuestos en las áreas con multiplicadores fiscales más elevados a corto plazo y menos gasto público en las zonas con multiplicadores más reducidos, 3) más coordinación en las políticas fiscales de los 18 países del euro (forma muy educada de pedirle más inversión pública a Alemania y sus vecinos) y, 4) un programa de inversión pública a nivel europeo (propuesta Juncker).

Sólo con esta intervención, Draghi consiguió recuperar a los mercados financieros después del susto de principios de agosto y acentuar el debilitamiento del euro, variable clave para reequilibrar el crecimiento entre las dos grandes potencias.

En este contexto, para la reunión del BCE del jueves, no parece muy probable que se anuncien nuevas medidas (aunque hay gente que piensa en una nueva bajada de tipos de interés), pero sí que se mantenga el tono “dovish” de Jackson Hole. El QE sólo se considerará después de los “stress-test”, una vez que se compruebe si los TLTRO han tenido alguna incidencia. Pero lo importante, es que el BCE reconoce que la política monetaria tiene límites y que sólo con una adecuada coordinación con la política fiscal y las políticas de oferta se pueden afrontar los problemas en Europa. Por tanto, es el turno de los políticos.

1
Jun

El Gigante Indio:Nuevos pasos

Escrito el 1 Junio 2014 por Mikel Aguirre en Economía Mundial

En el 2013, India redujo su crecimiento respecto al año anterior (4% frente al 5%) debido a la caída de la demanda interna.  Persistieron los déficits gemelos (twin déficits), con un elevado -7.4 en las cuentas públicas y un -3.6 en la cuenta corriente.  Y para completar la situación, la debilidad de la moneda local, la rupia, seguir impulsando la inflación por encima del 7%.  En el plano político  además de las tradicionales  tensiones con el vecino Pakistán sobre la región de Cachemira , los diferentes gobiernos se mantenían mediante coaliciones de interés en medio de un ambiente de alta corrupción generalizada.  El 16 de Mayo el BJP(Bhajarita Janata Party), un partido nacionalista indio, ganó las elecciones celebradas en la democracia más poblada del mundo.  Aunque el BJP obtuvo sólo un 31% del voto popular, obtuvo 282 parlamentarios sobre un total de 543 lo que ha supuesto la mayor victoria en décadas para un único partido .  Enfrente de este partido y de un país de 1.200 millones de ciudadanos se encuentra Narendara Modi.  Su vida es remarcable, ya que naciendo en una casta menor, hijo de un vendedor de té  y tras años gestionando el prospero estado de Gujarat, ha logrado convertirse en el decimocuarto primer ministro de la India.  Los ciudadanos indios le han dado un mandato muy amplio a Modi, ya que son conscientes que aunque sean la décima economía del mundo según el Banco Mundial, hace años que el país pierde fuelle, el ambiente es oscuro y la posibilidad de mantener un crecimiento similar al de , por ejemplo, China, cada vez parecía más improbable.  Una encuesta del Pew Research Center, en Marzo de este año, señala que tres cuartas partes de los ciudadanos no estaban contentos  con la marcha de su país, citando, la (pésima) gestión gubernamental, el desempleo y la inflación como las mayores preocupaciones. Narendra Modi Full Hd Wallpaper - srahir.tumbr.com (44)

554 Millones de indios votaron durante cincos semanas y todo apunta a que buscan en Modi, no sólo crecimiento económico, sino una estrategia para la próxima década.  Será interesante analizar los nuevos pasos de la India

25
May

Los países árabes

Escrito el 25 Mayo 2014 por Mikel Aguirre en Economía Mundial

El pasado viernes celebramos en el IE un Regional Insights sobre los Países Árabes.

A destacar que se calificó a la “Primavera Árabe” como un término periodístico que mejor debía ser calificado: El despertar árabe.  Varios países con Egipto a la cabeza, con 85M de habitantes,  han despertado de años de gobiernos que son auténticas gerontocracias.  La media de edad entre los 320 millones de árabes es de 24 años, lo que significa un cambio generacional  tremendo y una necesidad de canalizar el malestar y la frustración de esa amplia población joven.  Las clases dirigentes, perpetuadas en el poder y la amplia masa social no hablan el mismo idioma. Primaveraarabe3

En las últimas dos décadas se han incorporado varios motores del cambio, comenzando por la aparición de una cadena de televisión Al Yashira, primera cadena común del mundo árabe; el uso masivo de internet y el acceso de las mujeres a la educación superior y al mundo laboral.  El papel de las mujeres  en los países árabes es mucho mayor que lo que a veces suponemos en occidente e incluso actualmente existen facultades donde su número supera al de estudiantes varones. Pero el cambio en dos generaciones ha sido tremendo y eso ha creado todavía más necesidad de control en países árabes que temen perder el control de un esquema tradicional donde los hombres y sobre todo ancianos controlaban la sociedad.

La diversidad en la zona es amplísima, desde Emiratos a Irán , pasando por Yemen, pero quedo claro en el foro que los movimientos de cambio no surgieron por necesidades económicas sino por la reiteración en las promesas incumplidas y la distancia entre gobiernos cleptocráticos y los ciudadanos que los sufren.

Más de 3 años han pasado desde la mecha que se prendió en Túnez y este queda como el país dónde los cambios han sido más profundos, con una nueva nueva constitución aprobada hace meses.  Por el medio quedan elecciones y resultados fallidos con los hermanos musulmanes en Egipto o las negociaciones con Irán sobre el uranio para usos militares que comentaba hace una semana en este mismo blog.

Parece claro que las peticiones de cambio han llegado para permanecer con lo que estamos ante un período decisivo para los países de la zona

20
May

Mercados frontera

Escrito el 20 Mayo 2014 por José Ramón Diez Guijarro en Economía Mundial, Previsiones económicas

El concepto de mercados frontera es todavía bastante ambiguo y subjetivo, aunque suele emplearse para definir a un subconjunto de mercados emergentes caracterizados por ser poco líquidos y con baja capitalización, pero con accesibilidad a los capitales internacionales. No obstante, muchos inversores asocian mercado frontera con un escalón inmediatamente anterior al de mercado emergente; algo así, como los mercados emergentes del mañana.

(Haga click para ampliar la imágen)

países frontera

En cualquier caso, se trata de mercados de alto riesgo que atraen a inversores que buscan elevadas rentabilidades a largo plazo y diversificar sus carteras gracias a sus bajas correlaciones con otros mercados, aprovechando:

(i) su gran disparidad;

(ii) su menor dependencia del contexto exterior (suelen ser economías poco abiertas, más condicionadas por las tendencias internas que por las globales); y

(iii) su menor sensibilidad a la evolución de los flujos de capitales internacionales (menor participación relativa de inversores internacionales).

El interés de los mercados frontera es creciente debido a que el atractivo de los mercados emergentes tradicionales está disminuyendo progresivamente: más maduros, con expectativas de crecimiento menguantes y muy sensibles al cambio en la política monetaria por parte de la Fed. La mayoría de las economías con mayor crecimiento durante los últimos años son mercados calificados como frontera (según la clasificación por MSCI) y la expectación que generan puede compararse con la que los emergentes transmitieron hace dos décadas. No obstante, para algunos inversores es un síntoma de complacencia y de excesos en la toma de riesgos provocada por la excepcional liquidez global.

En cualquier caso, no hay nada de irracional en que, ante el agotamiento de oportunidades, los inversores vean en los mercados frontera un relevo evidente a los mercados emergentes tradicionales, confiando en que aprovechen sus ventajas competitivas, sus favorables tendencias demográficas y sus recursos naturales para replicar modelos de desarrollo que ya han demostrado ser exitosos. Además, los mercados frontera pueden ser muy volátiles por su escasa liquidez, su inseguridad jurídica y su elevada inestabilidad política y social pero, dada su diversidad y baja correlación como grupo, han mostrado una menor volatilidad que los emergentes tradicionales: en los últimos 10 años, la volatilidad anual del MSCI de emergentes ha sido prácticamente el doble que la del MSCI frontera.

Los países incorporados en el índice MSCI de mercados frontera son un grupo muy heterogéneo, que incluye:

(i) a países ricos de Oriente Medio, con rentas per cápita similares o superiores a buena parte de los países desarrollados;

(ii) a países exportadores de materias primas (casos de Argentina, Kazajstán, Nigeria, Ghana o Botsuana); y

(iii) a países asiáticos muy pobres y muy poblados con potencial para convertirse en potencias manufactureras (por ejemplo, Sri Lanka o Vietnam).

Por tanto, se trata de países extraordinariamente diversos, con rating entre sobresaliente (calificación AA, como Arabia Saudí y Qatar) y muy deficiente (calificación C, casos de Ucrania y Argentina) o no calificados (Palestina), que no comparten patrones verdaderamente comunes. En conjunto y dependiendo de los criterios utilizados, los países frontera suponen alrededor del 5% del PIB mundial, aunque su población asciende al 18% del total. En términos de capitalización del mercado, los frontera apenas representan un 2,0% frente al 25% de los emergentes tradicionales.

El crecimiento económico de los mercados frontera ha sido muy dinámico durante los últimos años superando el 6% en media, si bien desde 2013 se han desacelerado hasta un ritmo próximo al 4%. El comportamiento por países es muy diferente, reflejo de ritmos de crecimiento potenciales muy distintos: en general, menos elevado en América y en Europa del Este que en Asia y África, donde se concentran los países más pobres que pueden tomar mayor ventaja de su mayor capacidad ociosa (mano de obra barata) para importar y adaptar tecnología de las economías más avanzadas. En términos agregados, las perspectivas de crecimiento siguen siendo positivas para los mercados frontera, pero también están debilitándose, como para el resto de emergentes: el crecimiento en los próximos años puede reducirse hasta el rango del 4%-5%. No obstante, las divergencias entre países seguirán siendo sustanciales. Las expectativas para los años 2014-2017 oscilan entre ritmos medios muy dinámicos del 6,5%-7,5% para Nigeria, Sri Lanka, Bangladesh o Ghana, y una situación de estancamiento en los casos de Argentina, Croacia, Ucrania o Eslovenia.

De la misma forma, el balance de riesgos también es muy diverso. En general, el elevado crecimiento potencial y el bajo endeudamiento del sector público y privado (el escaso desarrollo del sistema financiero ha limitado el acceso a la deuda) suponen los principales puntos fuertes internos de los mercados frontera compartidos con la mayoría de países emergentes, que siguen apoyando las favorables perspectivas de medio y largo plazo (excluyendo casos muy concretos).

Sin duda, las oportunidades y los riesgos de invertir en los mercados frontera son mayores que en los desarrollados o emergentes tradicionales. Se trata de economías muy diversas, con potenciales y vulnerabilidades muy diferentes, difíciles de analizar, con un elevado riesgo-país y con mercados muy poco líquidos, pero algunos riesgos pueden ser mitigados a través del diseño de carteras de inversión diversificadas. De hecho, en algunos casos es posible reducir el riesgo de una cartera de inversión añadiendo mercados frontera gracias a su baja correlación con los mercados emergentes y desarrollados. Por tanto, estamos ante potenciales historias de éxito en el medio y largo plazo. Lo difícil, como siempre, es saber discriminar y, por tanto, acertar en nuestras decisiones de inversión. Para ello es necesario realizar un buen análisis de riesgo país, algo que como saben nuestros alumnos, no es tarea sencilla.

22
Abr

Participación (%) en las exportaciones mundiales de bienes

2003 2012 2013
China

5,9

        11,4           11,8
Estados Unidos

9,8

8,6

8,4

Alemania        10,2

7,8

7,7

Japón

6,4

4,5

3,8

Francia

5,3

3,2

3,1

España

1,6

1,6

1,7

Fuente: OMC (2014)

La Organización Mundial de Comercio (OMC) acaba de publicar la participación de los diferentes países del Mundo en las exportaciones mundiales de bienes para el año 2013.

España, en 2013 ganó cuota en las exportaciones mundiales de bienes con respecto a 2012 (ver cuadro).

En 2013, España ocupó la posición 18 dentro del ranking de los principales exportadores mundiales de mercancías con una cuota del 1,7%. En 2012 ocupaba la posición 20 con el 1,6%.

En los últimos 10 años (2003-2013), excepto España, en el resto de las principales economías desarrolladas descendió su participación en as exportaciones mundiales de bienes. En general, desde hace ya varios años ganan cuota los países emergentes y en cambio pierden participación los países desarrollados (excepto España).

Países como China, India, Turquía, Paquistán, Brasil, África del Sur y Méjico ganan cuota en las exportaciones mundiales de bienes porque tienen costes laborales más bajos y, por tanto, sus productos son muy competitivos en los mercados internacionales.

La importante transformación estructural que se está produciendo a nivel internacional, se debe a la aparición de estos nuevos competidores sobre todo los países emergentes del Sudeste Asiático y de América Latina. Una manifestación es la pérdida de cuota exportadora de los países ricos.

12
Abr

Dos Líderes

Escrito el 12 Abril 2014 por Mikel Aguirre en Economía Mundial

El pasado 27 de Marzo, los dos líderes más importantes del mundo se reunieron: El Papa Francisco y el Presidente Obama.

El primero se convirtió en arzobispo de Buenos Aires en 1998.  El mismo año que la economía del país se estancó,

papa obamadejando a un quinto de la población desempleada y a la mitad en situación de pobreza.  La 

violencia y las protestas llegarían en el 2001 dejando 16 muertos.  En el 2009, Obama se convirtió en Presidente de los Estados Unidos mientras una severa recesión dejaba a millones de norteamericanos sin empleo incrementando la tasa de desempleo hasta el 10%.

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