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La importancia del crecimiento nominal

Escrito el 18 febrero 2014 por José Ramón Diez Guijarro en Economía española, Política fiscal

El Banco de España publicó ayer que la deuda pública alcanzó el 94% del PIB, lo que constituye un nuevo récord en las últimas décadas. Este aumento de la deuda pública, desde niveles inferiores al 40% antes de la crisis, se ha debido a los efectos de los estabilizadores automáticos (seguros de desempleo), a las ayudas al sector financiero, etc. En el polémico artículo de Rogoff y Reinhart de hace un par de años se estimaba que niveles a partir del 90% tienen efectos negativos sobre el crecimiento de los países. Aún con todo lo discutible que puede ser fijar esas líneas a partir de las cuáles el efecto “crowding out” termina penalizando a la inversión privada y, por tanto, al crecimiento futuro, lo cierto es que estamos en una zona que, como mínimo, se debería calificar como incómoda.

En primer lugar, porque tener una deuda pública cercana al billón de euros (según el protocolo de déficit excesivo), supone que todos los años se deben refinanciar alrededor de 180.000 millones de euros, a lo que se debe sumar el déficit público. Y esto supone una elevada fragilidad ante unos mercados financieros internacionales que suelen experimentar importantes cambios de humor y, si no, que se lo pregunten a los emergentes.

De hecho, precisamente ahora nos estaríamos viendo beneficiados por esos fondos provenientes de emergentes y por la valoración positiva de los analistas internacionales de la evolución reciente de nuestra economía: nos encontramos con una prima de riesgo de sólo 186 puntos básicos o una rentabilidad del bono español en el 3,5% (mínimos desde inicios de 2006).

Por tanto, ahora el Tesoro español disfruta de un momento de mercado muy favorable para su actividad. Por ejemplo, hoy ha celebrado su subasta regular de letras a 6 y 12 meses con una demanda excepcional y con unos tipos de financiación en mínimos (0,38% a 6 meses y 0,62% a 12 meses). Sólo hace 18 meses, teníamos que pagar más de un 5% por captar financiación a un año y la prima de riesgo se situaba por encima de 600 puntos básicos. Es decir, vivir al albur del sentimiento de los mercados internacionales no es el mejor escenario. Además, también hay que hablar del coste de oportunidad que supone pagar todos los años entre 32.000 y 38.000 millones en intereses de esa deuda. A nadie se le escapa el coste de oportunidad que supone en términos de carreteras, fondos para investigación u hospitales.

Así que un objetivo de la política económica debería ser fijar una senda a medio plazo de reducción del endeudamiento público. Para ello la condición debería ser alcanzar un superávit primario (saldo de las cuentas públicas sin intereses de la deuda). Pero todo el proceso se vería muy beneficiado si retornáramos a crecimientos nominales próximos al 4%-5%.

De hecho, en décadas pasadas el proceso de desapalancamiento del sector público y privado se vio muy favorecido por crecimientos nominales elevados. Ese es el problema actual, las expectativas de crecimiento real son muy moderadas (1%-1,5% en los próximos 24 meses), a lo que se debe sumar una inflación esperada muy baja (en torno al 0,5%-1%). Todo eso nos llevará a un crecimiento nominal que difícilmente superará el 2,5% a medio plazo. Desde luego para una economía que necesita desapalancarse, no es el mejor escenario. ¿Pensará lo mismo el BCE?

Comentarios

Eduardo Pérez Zafrilla 18 febrero 2014 - 22:51

Y es que con esta emisión se han alcanzado ya más de 28.000 millones, lo que representa un 21,1% de la cuantía prevista a recaudar durante todo 2014. Bien es cierto que mirando atrás estamos en época dorada para la captación de la deuda, pero de seguir los mercados respondiendo de esta manera, ¿serán realmente 133.300 millones los dispuestos a recaudar durante el periodo? Máxime cuando en todas las subastas hasta ahora se está colocando más del objetivo…

Esto puede llevarnos a dos lecturas: la proveniente de los medios como “los ganadores de la batalla” u otra quizás más sensata, ¿Es realmente inteligente picar en el anzuelo de los bajos tipos para apalancarnos todavía más con el ratio actual? Este hecho puede que a medio-largo plazo sea un arma de doble filo para nuestra proyección a los mercados.

Arianna Carrizo 19 febrero 2014 - 12:22

Realmente no es bueno que la deuda pública haya incrementado hasta un total del 94% del PIB, sin embargo esto era algo que se veía suceder, ya que el país tiene un deficit fiscal, así es que la deuda crece cada año. El PIB no ha crecido sin embargo creo que al aumentar el mismo y que el deficit se vuelva menor, nivel de la deuda se va estabilizar.

José Ignacio Hernández Rodríguez 20 febrero 2014 - 18:55

La mayor preocupación que me genera esta noticia es la financiación del déficit. Los prestamos de la banca así como las prestaciones por desempleo, entre otros, han ido engordado la deuda. El problema añadido es que parece que a la economía española, tras sufrir una gran recesión, le aguardan aun unos años de bajo crecimiento que dificultan el pago de lo debido.
Las medidas de ajuste para controlar este déficit y reducir la deuda pueden frenar a su vez el despegue económico por lo que se puede entrar en un círculo vicioso que impida el saneamiento de las cuentas del Estado, lo cual puede ser muy perjudicial.

Katarina Ramírez Udovichenko 20 febrero 2014 - 21:58

El primer punto que quisiera destacar del articulo, es el alto crecimiento que ha tenido la deuda pública en los últimos 5 años, el cual ha sido aproximadamente el doble, tema que me parece preocupante ya que además de que tener una deuda tal alta genera problemas a corto plazo. Sin embargo desde mi punto de vista veo problemas mas graves a mas a mediano y largo plazo tales como: 1) El Estado deberá asumir los intereses que suponen la financiación de dicho deficit (además del pago de la deuda), los cuales van a ser directamente proporcionales a la deuda y que corresponden a una gran cuantía de dinero. 2) Riesgo de una alta inflación 4) posibilidad de impago 3) Calificación de riesgo país. entre otros. Esta lógica me lleva a pensar que no puede seguir creciendo de este modo la deuda y que si realmente esta es una buena manera de resolver el problema de corto plazo, revisando las consecuencias que puede generar

Mark de Zabaleta 24 febrero 2014 - 16:21

Tema bien tratado…

Mark de Zabaleta

regalos originales 27 agosto 2014 - 10:00

Cuanto más intento entender la situación actual más me desanimo. Como siempre, la realidad económica y la visión del gobierno que es propaganda para generar confianza son bastante opuestas. Según quien hable del tema, la opinión es muy diferente. Está claro que la predicción del comportamiento de los mercados no es una ciencia exacta pero cada vez se parace más a la parapsicología: están los que se lo creen todo y los que no se lo creen nada. ¿No hay constantes en este ecuación que haga que coincidan en algo?

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