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Ene

globalArgentina provoca un nuevo brote de inestabilidad

Apenas ha transcurrido un año desde que algunos dirigentes de países emergentes manifestasen su preocupación por la excesiva apreciación de sus divisas (se llegó a hablar de “guerra de divisas”), cuando se vuelve a plantear la posibilidad de una crisis por lo contrario. En esta ocasión, la devaluación del peso argentino ha provocado inestabilidad en los mercados de acciones, de bonos y en las divisas emergentes. La aversión al riesgo está aumentando significativamente y las repercusiones empiezan a ser globales, extendiéndose también hacia los países desarrollados.

Los factores detrás de la creciente desconfianza hacia los países emergentes no son nuevos y destacan principalmente los siguientes:

– El cambio en la política monetaria estadounidense que anticipa una reducción en la liquidez global a medio plazo.
– El deterioro en las expectativas sobre China por el debilitamiento de la economía y la inestabilidad financiera.
– Las crecientes tensiones políticas y sociales, que empiezan a generalizarse (últimos casos de Tailandia, Indonesia, Ucrania, Turquía, etc).
– La acumulación de desequilibrios en algunas de las principales economías tras más de una década de bonanza (casos, por ejemplo, de Turquía, Indonesia, o los BRIC). Sin embargo, en la mayoría de los casos, estos desequilibrios son inferiores a los existentes en gran parte de economías desarrolladas y mucho menos importantes que los registrados cuando se desencadenaron crisis anteriores.

Por tanto, la reciente crisis cambiaria en Argentina ha sido sólo un detonante (no se trata de una sorpresa, dado que es uno de los países con fundamentos más débiles y sin acceso a los mercados internacionales), que ha acentuado el proceso de reestructuración de carteras que se venía observando en los últimos meses: infraponderación de los países emergentes a favor de los desarrollados, donde las expectativas han venido mejorando gradualmente, sobre todo, desde el segundo semestre de 2013.

Los factores detrás de la diferenciación negativa de los mercados emergentes no son nuevos (desde 2011 el MSCI Emerging Markets están corrigiendo) ni van a desaparecer de la noche a la mañana (seguirán interactuando en los próximos meses) y es previsible que los ajustes continúen, especialmente en los países más débiles. Sin embargo, exceptuando casos puntuales (Argentina, Turquía, e Indonesia, entre otros), los tipos de cambio flexibles están permitiendo ajustes ordenados de las divisas –una válvula esencial de ajuste en las economías- y es poco probable que se lleguen a casos extremos como las crisis registradas en el pasado, cuando la ruptura de los currency peg conllevó, inmediatamente, una crisis de deuda (la combinación de divisas sobrevaloradas y elevados endeudamientos en moneda extranjera era una combinación letal). Además, otra de las lecciones que mejor aprendieron de las anteriores crisis es que para reducir su vulnerabilidad conviene acumular superávit por cuenta corriente y reservas de divisas (éstas ascienden actualmente a 7,5 billones de dólares, frente a 1,2 billones hace sólo 10 años).

En cualquier caso, es preciso discriminar porque algunos países emergentes sí que muestran graves debilidades por la fuerte intervención en su economía, por elevados desequilibrios externos, por falta de acceso a la financiación en los mercados internacionales y por crecientes tensiones sociales. Los casos más graves serían los de Venezuela, Argentina, Ucrania y Egipto. En un escalón inferior están, por este orden, Turquía, Indonesia, Brasil e India, pues aún no han hecho las reformas necesarias, han vivido por encima de sus posibilidades en los últimos años, acumulando déficit por cuenta corriente, y el mayor desarrollo de sus mercados de capitales (con alta presencia de inversores extranjeros) les hace más sensibles ante un episodio de crisis de confianza.

Los fundamentos a favor de los activos de riesgo en los desarrollados no cambian

Es previsible que el contagio siga afectando negativamente a los mercados desarrollados, necesitados de una corrección tras subidas muy intensas en 2013 y el exceso de confianza que se había acumulado.

En el caso de España, la penalización ha sido mayor (-3,6% el viernes pasado) por tres motivos:

i) la fuerte subida registrada desde la segunda mitad de 2013,

ii) su mayor exposición a Latam en comparación con el resto de mercados europeos (en 2013 se estima que los ingresos por ventas en la región representaron en torno al 25% del total), y

iii) se teme el riesgo de contagio hacia los dos grandes de la región, sobre todo Brasil. Ello ha provocado la pérdida de los 10000 puntos en el Ibex y la caída hasta el siguiente soporte, en los 9800.

Sin embargo, no pensamos que esta corrección termine dañando las expectativas de los mercados desarrollados, cuyos fundamentos han mejorado significativamente: reactivación de la economía estadounidense, recuperación de la UEM y fin de la crisis soberana, tipos de interés de corto plazo en niveles muy bajos, incremento de los beneficios empresariales y mayor atractivo relativo en términos de valoración respecto a inversiones alternativas. De hecho, una vez superado el impacto inicial, podrían incluso verse beneficiados por la salida de capitales de emergentes hacia destinos más seguros y con mejores perspectivas.

Comentarios

Arianna Carrizo 27 Enero 2014 - 19:06

Si bien es cierto los “Emerging Markets” están pasando por un mal momento, considero que se puede apreciar con claridad las políticas desesperadas tomadas por el gobierno argentino, en este caso colocar restricciones para la compra de dólares, no permitiendo así a que la gente cambie su moneda es un indicio del final de este mandato.

Por otro lado es triste que estos Mercados emergente no hayan podido cuajar del todo y es que como indica en el articulo todavía hay mucho por cambiar en sus políticas económicas para que estos sean exitosos.

Paola Messina 27 Enero 2014 - 21:08

Las bolsas europeas y en particular la española sufren una gran caída y en particular la española. Una de las causas de esta caída proviene de las dudas que se suscitan con los países emergentes y la crisis del peso en Argentina. El peso Argentino se ha depreciado en lo que va de año un 34%, mas que en todo el 2013. Pero la presidenta Cristina sigue culpando “Las presiones especulativas sobre los tipos de cambio de los países emergentes” y las maniobras especulativas que han tenido los bancos. Por qué la Presidenta no interpreta lo que está sucediendo como una consecuencia directa de las restricciones cambiarías que ha implementado en Argentina.

Maria Vilella 27 Enero 2014 - 22:36

Como bien comenta el artículo, Argentina aprendió diversas lecciones después del “corralito” de 2001. Entre ellas, la acumulación de superávit por cuenta corriente y de reservas de divisas. Aun así, decisiones como la expropiación de Repsol-YPF no ayudan en absoluto en la confianza de inversiones extranjeras en el país, hecho que provoca en parte las dificultades del país para acceder a mercados internacionales.

Por otro lado, la crisis en los países desarrollados de los últimos años ha agudizado los factores de la creciente desconfianza en los países emergentes, a los cuales se les pide en varios casos (como el caso Chino) de regularizaciones de sectores económicos y/o detener los ritmos de crecimiento tan acelerados.

Eduardo Pérez Zafrilla 27 Enero 2014 - 23:44

Desde mi punto de vista, este suceso no es sino otro ejemplo del poder que ostenta la economía americana a nivel global. La retirada de estímulos monetarios y el anuncio de nuevas incursiones correctoras en este hecho, han ocasionado rápidos actos reflejo sobre el bolsillo de los inversores que apuestan por los emergentes. A este hecho, se unen de las caídas los mercados de valores asiáticos de una parte y las devaluaciones cambiarias de la lira turca y el peso argentino por otra. Obviamente, ante este anuncio de “cierre de grifo” de la FED, los inversores no destinarán esas cantidades restringidas a países donde las expectativas de crecimiento hayan disminuido (como es el caso de China) o países donde sus valores con el tiempo cada vez valgan menos.
En lo que acontece al caso argentino, creo que la apertura a la compra de dólar es mera campaña publicitaria porque hay restricciones; esto es, yo diría que todo apunta a un “lavado cambiario” para las grandes fortunas. La lectura que podemos sacar de todo esto es que la gallina de los huevos de oro con que nos presentaron a los emergentes parece ahora tambalearse y más todavía con el anuncio de la FED. ¿Podríamos hablar de un cambio de ciclo Latino-américa vs. Europa?

Maria Puig 29 Enero 2014 - 09:59

Tal y como está el asunto la mejor opción para estos países sería la economía de subsistencia basada en la creación de una marca “país”que favorezca las exportaciones y el auto-empleo. España y Argentina no son sino claros ejemplos de países que han vivido del sector servicios olvidando el potencial que tenían como país, y ya va siendo hora que se pongan manos a la obra para mirarse en el espejo en vez de depender de sus países vecinos. Dejo mi granito de arena en este mundo en esta web donde aquéllos a que les interese podrán ver sus predicciones para el horóscopo del día de forma gratuita y así guiarse en sus estrellas para poder crear un mundo mejor. ÁNIMOS!! http://www.tuhoroscopodeldia.com/

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