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Fraude Fiscal y Presupuestos Públicos.

Escrito el 9 Octubre 2013 por José María O'Kean Alonso en Economía española

Desde mayo de 2010, hablar de Presupuestos del Estado en España es hablar de recortes y de subidas de impuestos. Las medidas tomadas por los diferentes Gobiernos han sido muchas, los grupos afectados numerosos y naturalmente surgen dudas sobre lo adecuado o no de estas actuaciones.

Así, por ejemplo, en lo que hace a los ingresos presupuestados para 2014, está previsto ingresar 66.181 millones de € por el IRPF. Imaginemos que el total de esta recaudación solo comprendiera rentas de trabajo y  consideremos que no se declarara nada por rentas de capitales, alquileres, etc.  Si tenemos en cuenta que actualmente trabajan 16,7 millones de personas, saldría a pagar a cada unos 3.962 € al año, es decir unos 330 € al mes, algo que estaría encantada de pagar una parte muy numerosa de los actuales contribuyentes.  Sin embargo, del total de la población ocupada, 13,7 millones son asalariados y sus ingresos son transparentes y el resto, empleadores y autónomos, tiene fuentes de ingresos más opacas. Si dividimos la recaudación del IRPF entre la población asalariada, entonces cada asalariado pagaría 4.830 e al año. Supongamos que restamos de los asalariados aquellos que tienen contratos temporales, por tener rentas muy bajas seguramente exentas, y que según la EPA del segundo trimestre de 2013 son 3,1 millones de trabajadores. En este caso cada asalariado con contrato fijo pagaría 6.243 € al año de media.

Fijémonos ahora en la recaudación prevista por IVA  y otros impuestos indirectos, que asciende a 40.734 millones de €. En España hay una población mayor de 16 años, potencialmente contribuyente de estos impuestos de 38,2 millones de personas. Esto significa que cada persona tributaría al año unos 1.066 €. Si consideramos que estos impuestos gravaran una media de un 20% de los bienes consumidos, significaría que cada una de estas personas consume al año 5.330 €. Esto nos daría un consumo total de 203.606 millones de €, cuando el consumo de la economía española fue en 2012 de 599.892 millones.

Estos cálculos son simplistas y burdos, pero creo que dejan claro que si queremos arreglar las cuentas del Estado español lo que tenemos que hacer no es subir los impuestos a los de siempre sino hacer que todos paguen lo que deben y esta es una de las reformas más importantes que necesitamos hacer. ¿Más inspectores y penas más duras? ¿Prohibir el pago en metálico? Puede ser, pero creo que así no llegaremos muy lejos.

Lo que tenemos que hacer es generar incentivos para que todos obliguemos a los demás y a nosotros mismos a pagar lo establecido. ¿Cómo? Aunque sin duda hay otros agujeros negros fiscales importantes, y a modo de ejemplo , una de las fuentes de fraude proviene de los servicios pagados sin facturas que evitan el pago del IVA y a sus perceptores permite evadirse del pago del IRPF. Si todos pudiéramos desgravar un pequeño porcentaje de todos los servicios que pagamos a autónomos, pymes y profesionales, a cambio de incluir en la declaración el NIF de la empresa o autónomo, la cifra pagada y el IVA correspondiente, es seguro que pediríamos más facturas en nuestras compras y contratación de servicios y ampliaríamos la base de contribuyentes. Y así como este caso hay muchos otros que por la vía de los incentivos podría conseguirse que todos pagáramos unos impuestos razonables y las cuentas públicas obtuvieran unos ingresos suficientes para los servicios públicos que la población demanda.

Comentarios

Eduardo Arcos 9 Octubre 2013 - 09:20

Hay algo en lo que no estoy deacuerdo contigo José María: tus cuentas no son simplistas y burdas, sino más bien sencillas y claras y aunque seguro que con un análisis más riguroso podrían matizarse, tal y como están realizadas ponen de manifiesto la solución al problema.

Pablo 9 Octubre 2013 - 19:09

¿Porqué me da la impresión de que Jose María O’Kean es asalariado?
Poner en manos de los empresarios (yo, p.ej.) la responsabilidad del fraude es, estoy de acuerdo, muy simplista. El asunto es mucho más complejo que este análisis tan sesgado. Hay que mirar retribuciones exentas, ingresos extra de desempleados cuyo salario social no llega al mínimo de subsistencia, ingresos no declarados de las economías domésticas a través de trabajillos o residuales, millones de envíos contrarreembolso entre particulares sin control, blanqueo de rentas, ……..
Yo duermo tranquilo sabiendo que pago mis impuestos y conozco a muchos empresarios que también están muy tranquilos en ese aspecto.
¿Medidas para que todos paguen lo que deben? por supuesto, pero T-O-D-O-S

Como decía Churchill: algunos ven a los empresarios como vacas que hay que ordeñar, otros como a lobos que hay que abatir y tan solo unos pocos los ven como los caballos que tiran del carro.

Eduardo Arcos 10 Octubre 2013 - 08:54

A mi me parece que los empresarios tiran del carro al igual que los demás. Hay personal asalariado que tira más del carro que el propio empresario y hay empresarios chorizos y ladrones que viven de explotar a sus trabajadores. Aquí lo que tenemos que hacer es ser más consecuentes y responsables y repartir menos sobres y evadir menos impuestos, pero como he dicho en más de una ocasión eso sólo se arregla con la educación y para eso se tarda dos generaciones, así que pongámonos manos a la obra para que nuestros bisnietos lo disfruten.

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