6
Jun

Pocas novedades en la reunión del BCE

Escrito el 6 Junio 2013 por José Ramón Diez Guijarro en Política Monetaria, Unión Europea

El BCE ha decidido mantener en el 0,50% su tipo de intervención, tras la rebaja del mes pasado. El tipo de las facilidades de crédito sigue en el 1% y el de la facilidad de depósito en el 0%.

El comunicado y rueda de prensa posterior refleja que la reunión ha sido de transición, a la espera de valorar los efectos de las decisiones del mes anterior. Eso sí, sorprende que la decisión no se haya tomado por unanimidad, lo que reflejaría que algún miembro del Consejo es partidario de medidas más agresivas y no convencionales.

En este sentido, Draghi (en la foto) ha reconocido que se ha debatido ampliamente la posibilidad de: realizar nuevas operaciones LTRO, ajustar la política de colaterales, situar la facilidad de depósito en niveles negativos e impulsar los títulos respaldados por activos (ABS, en inglés).

Respecto a esto último, ha expresado su preferencia porque sea el BEI el que lidere esta iniciativa. Sobre los tipos de interés negativos, ha afirmado que técnicamente están preparados, pero que no hay razones para poner en marcha una medida tan radical en estos momentos. Otras experiencias en países del norte de Europa, ponen de manifiesto que los efectos positivos sobre el crédito no son muy importantes, mientras sí que se ven afectados negativamente los fondos monetarios o los mercados interbancarios.

Respecto a las expectativas económicas, Draghi destacó que los datos han mejorado, que ve una gradual recuperación a final de año y que las expectativas de inflación a medio plazo están firmemente ancladas. Los riesgos sobre el crecimiento aún son a la baja y no ve amenaza de deflación. Eso sí, rebajó ligeramente la previsión de crecimiento para este año en la zona euro hasta el -0,6%. Un tema interesante sería el anticipo de posibles cambios en la estrategia de comunicación. Se estaría considerando la posibilidad de expresar opinión (guidance) sobre la dirección a medio plazo de la política monetaria. Es decir, algo parecido a lo que hace en estos momentos la Reserva Federal.

Por tanto, el BCE parece dispuesto a adoptar nuevas medidas, incluso no convencionales. La batería que maneja es amplia, incluyendo todas las que ya se venían barajando. El problema es que su “ritmo” es muy diferente del que pide el mercado. No ha trasmitido ninguna sensación acerca de una próxima rebaja del tipos de interés. El mercado se ha visto decepcionado: los futuros sobre euribor repuntan 5 pb, el euro se aprecia y la renta variable se ha enfriado. Por tanto, a corto plazo el euro no va a apoyar mucho la recuperación en Europa, teniendo en cuenta las diferencias en términos relativos en las estrategias de los bancos centrales. Sólo si en el momento que la FED afloje los programas de compras de activos (otoño de este año), el BCE fuese más agresivo, podríamos ver cambios sustanciales en el comportamiento de las divisas.

Comentarios

Mariana 6 Junio 2013 - 18:48

La pregunta que me surge es por qué el BCE no se lanza a una política más agresiva y resolutiva? Quién, o qué países están detrás de la presión en mantenerse conservadores y seguir pisando el freno? Se suele apuntar hacia Alemania, y puede que sea así, porque Merkel ya dijo que no quiere tipos de interés tan bajos, que eso perjudica a su país ahora mismo.
Parece que estén a la espera, pero hay que seguir remando, no?

Beatriz Catasús 6 Junio 2013 - 22:20

Ahora lo necesario sería que la política del BCE de rebajar el nivel de los tipos de interés se contagie a la banca española y se respalde con medidas que eliminen las barreras de acceso al crédito a las PYMES que tengan un modelo de negocio sólido y con proyección de futuro y de este modo evitar que no prosperen este tipo de proyectos por falta de financiación.

Por otro lado, ¿en el caso de que el BCE llegase a establecer un tipo de interés negativo, qué impacto se cree que podría tener en España? ¿Sería esta una buena medida para reactivar la inversión o sólo afectaría negativamente a los fondos y tendría escaso impacto sobre los préstamos?

Alejandro Irazoqui 7 Junio 2013 - 01:16

Esta reunión de transición refleja el breve momento de calma que vive el mercado europeo. Los mercados de deuda están estables gracias a las anteriores medidas del BCE y los países están aprovechando para tomar aire. El problema que veo, es que los gobiernos (e incluso la gente de a pie) se han relajado con la situación actual. Deberían aprovechar la calma de los mercados para seguir apuntalando sus economías y buscando el crecimiento, y por el contrario parece que se dedican a relajar sus esfuerzos y a pensar que ya no hay crisis.

¿Y qué se ha comentado de la unión bancaria? El BCE es uno de los que considera vital su creación, surgiendo como un organismo que saque adelante el sistema europeo y sanee las entidades con problemas, pero ¿hasta qué punto los gobiernos van a ceder soberanía sobre este asunto? Alemania y Francia son los primeros que ya han comentado que son los gobiernos nacionales quienes deben realizar esa tarea.

Paco Mora-Figueroa 7 Junio 2013 - 15:04

En mi opinión, el BCE tendría que dejar de tener un papel de asesor o consejero económico, demasiado pasivo, y tomar mayores y más profundas medidas de actuación (medidas de quantitative easing, bajadas más agresivas de tipos, créditos a las pymes, sanciones a los depósitos en sus balances.. ), ya que es esto último lo que realmente se espera de esta institución.
En relación a las recomendaciones recibidas desde Europa esta semana, se me plantea la duda de por qué el BCE aconseja a los países (con clara alusión a España) bajar los impuestos para incentivar el crédito y el consumo, cuando la Comisión Europea nos dice unos días antes todo lo contrario, que los subamos para reducir el déficit. Entiendo que los mensajes del BCE y La Comisión Europa deben ser consistentes, o que por lo menos remen en la misma dirección.
Dicho esto, en lo que si estoy totalmente de acuerdo es en que se reduzcan los gastos improductivos del gobierno (aunque la paloma mensajera sea el BCE..). Abrazos!

Borja Varela 10 Junio 2013 - 23:07

Por un lado, todos estábamos esperando que no bajasen tipos de interés en esta reunión, ya que lo hicieron en la anterior.

Lo que más ha llamado la atención (y probablemente, lo que tuvo más impacto tanto en el euro como en los mercados) fueron por un lado, su revisión a la baja de las previsiones de crecimiento de la zona euro para 2013, y por otro lado, el hecho de descartar completamente la posibilidad de fijar tipos de interés negativos para los depósitos.

Con los tipos de interés negativos, lo que se busca es reducir las posiciones en efectivo de los bancos, y de esta forma fomentar el crédito. Este tipo de medidas se han tomado por parte de otros bancos centrales, y parecía que sí que habían tenido efectos positivos para el flujo de crédito, mientras que Draghi dice lo contrario.

El problema que tiene el BCE frente a otros bancos centrales, es que su mandato es únicamente control de la inflación. La Fed, en cambio tiene competencias sobre la inflación y sobre el crecimiento. De ahí que haya tenido más margen para tomar poíticas monetarias no convencionales, los llamados QE. Estos programas de recompra de activos han hecho por un lado aumentar de forma considerable la liquidez en usd, provocando una devaluación del usd.

El resto del bancos centrales (BoE, BoJ, SNB) han tomado medidas similares, buscando devaluar sus monedas, pero el BCE no lo ha hecho porque no tiene la potestad para hacerlo. El problema es que lo que se está produciendo es una sobrevaloración del euro frente a otras monedas, lo que nos hace ser menos competitivos a la hora de exportar (una de las posibilidades que tenemos para salir de la crisis, porque la demanda interna en la zona euro está muy deprimida) en un escenario de mmpp y coste de aprovisionamiento energético a la baja.

Lo único que ha hecho el BCE ha sido aplicar el LTRO, que aunque en un primer momento pareció ser efectivo, el hecho de que los bancos lo hayan repagado anticipadamente, hace que tampoco sea una de las mejores soluciones.

En resumen, estamos en una guerra de devaluación de divisas, en las que el USD, JPY, GBP y CHF se han devaluado contra el euro, pero que por la forma en la que está estructurado el mandato del BCE, no puede entrar.

Lo único que les queda por hacer es seguir bajando tipos en euros (poco probable) pero con el riesgo de generar demasiada inflación en el medio plazo.

Carlos Pacheco 11 Junio 2013 - 08:25

Desde mi punto de vista, esta escasez de incentivación del consumo no hará más que ralentizar el proceso de recuperación económica. Europa es a día de hoy el gran problema de la economía mundial, y el no tomar medidas que promuevan el consumo no provocará más que una mayor incertidumbre en los mercados. Sí me parece relevante el hecho de cambiar la política de comunicación, manteniendo informada a la población para generar cercanía y consecuentemente confianza.

En lo que a España se refiere, son otras las medidas que se deberían tomar, más allá de las decisiones que puedan venir o no del BCE. En este sentido parece que en los próximos meses viviremos una reforma tributaria completa, con modificaciones en los IVAS, pensiones, IRPF. Esperemos que se cumplan los objetivos sobre los que se ha diseñado la propuesta; fomento del ahorro en inversión, empleo, y financiación a las PYMES.

Jaime Bayón 11 Junio 2013 - 17:15

Mientras todos los países de la Unión Monetaria no se pongan de acuerdo respecto a las medidas a tomar, la recuperación de la zona Euro va a ser mucho más lenta de lo deseable. Una posición más unificada haría que las medidas fueran más efectivas, se fomentaría el consumo y se favorecerían las exportaciones. Además se transmitiría un mensaje de fortaleza y determinación a los mercados.
Que el flujo de crédito comience a llegar a las empresas y a las familias es fundamental para la recuperación económica y poder empezar a generar empleo, que es el principal objetivo que se deben fijar las autoridades nacionales y europeas.

María Bello 12 Junio 2013 - 09:51

El BCE se resiste a aplicar medidas más agresivas sobre este tema, pero lo importante es saber si con la política actual de tipos, las entidades financieras se van a decidir a dar crédito a pymes solventes o ,si por el contrario va a ser necesario que al final el BCE tenga que aplicar esas medidas con las que a priori se muestran tan reacios. Supongo que como casi todo, con el transcurso del tiempo se verá…

Beatriz Sáiz 12 Junio 2013 - 13:36

Todo apunta a que la proximidad de las futuras elecciones en Alemania está detrás de la política conservadora del BCE de mantener los tipos de interés y de no adoptar, por el momento, ningún tipo de medida extraordinaria para sacar a la Eurozona de las crisis. A pesar de los bajos tipos de interés, en España el crédito no fluye y las PYMES están atravesando momentos sumamente difíciles, viéndose obligadas a cerrar.

Por otra parte, un asunto que ha llamado mi atención estos días es lo ocurrido en la rueda de prensa posterior al Consejo del BCE. En dicha rueda de prensa, Draghi aludió a la situación que atraviesa nuestro país y dejó el siguiente recado para el Gobierno de Mariano Rajoy: “Hay que evitar las medidas fáciles, como las subidas de impuestos en países que ya tienen impuestos muy altos. Hay que bajar los impuestos y recortar el gasto improductivo”

A lo que el ministro español de Economía, Luis de Guindos, respondió la semana pasada que dos tercios de la rebaja del déficit se ha conseguido por la reducción del gasto y un tercio por la subida de impuestos. Y es que, en un país con una tasa de paro del 27% , rebajar el déficit y reducir los impuestos parece una tarea difícil.

No obstante, coincido con el Presidente del BCE en que el Gobierno español debería recortar más el gasto improductivo de las Administraciones Públicas y reducir la presión fiscal sobre los hogares para que se recupere el consumo.

Quizá, si en lugar de dedicar sus esfuerzos a defenderse de las declaraciones de Draghi, el Gobierno español se centrara en acometer la necesaria y, desde mi punto de vista, urgente reforma de la Administración Pública, la salida de la crisis sería más rápida.

Esther Martín 12 Junio 2013 - 14:52

De esta última reunión, me parece interesante destacar que el BCE explica que los datos macro de las últimas semanas en la eurozona han sido “especialmente malos” y también manifiesta que se fijará en especial en el aumento del desempleo, la caída de la inflación y la inestabilidad financiera.

Y aquí me pregunto…¿qué pesa más, que la inflación pueda estar bajo control o que el crédito no llegue a las empresas, la recesión se prolongue, el paro sigue en niveles socialmente insostenibles, etc.? La FED parece que lo tiene más claro, y es que relegar el objetivo de la inflación a un segundo plano para que la economía no siga en recesión no parece tan descabellado.

Ojalá el BCE tome medidas más agresivas, en especial, enfocadas a la financiación de las PYMES, tan importantes para la economía española.

Francisco Sarmento 13 Junio 2013 - 09:32

El ritmo de crecimiento esperado para la Eurozona y recientemente revisado a la baja por el BCE para -0.6% en 2013, refleja una diferencia de velocidad entre EE.UU y la UEM en lo que respecta a la adopción de políticas económicas que potencian el crecimiento: EE.UU más rápido y flexible, UEM más lenta y inflexible.

Esta divergencia de velocidades (EE.UU estima un crecimiento de +0.6% de su economía) se alimenta de una divergencia de opiniones en una UEM dividida entre países “productores de crecimiento”, liderada por el peso político de Alemania, y países “consumidores de crecimiento”, mayoritariamente del sur de Europa. Mientras no se llegue a un consenso sobre las políticas económicas en la UEM, difícilmente de adopten políticas mas expansivas y agresivas.

Esto es exactamente lo que está evitando Mario Draghi, sobretodo en un momento de mas tensión en que Alemania (principal “accionista del BCE”) está ejerciendo su peso y autoridad política sobre el BCE por su política de Bond Buying como herramienta de rescate de economías en recesión. En mi opinión, esta presión viene de una necesidad política de ganar la confianza de los votantes alemanes euroescépticos, preparando las elecciones de Octubre de este año.

Ignacio Cuervo-Arango 14 Junio 2013 - 12:11

En mi opinión, el margen de política monetaria con que cuenta el BCE es muy escaso, y una nueva bajada del tipo de intervención tendría escasa repercusión en los mercados; quizás algo a corto plazo, pero se iría diluyendo con el tiempo.

Creo que la fortaleza actual del euro viene originada más por la debilidad del dólar que por el propio euro.
Es significativo comprobar que activos como el oro y el petróleo, cuyos precios se mueven en sentido inverso al del dólar, están bajando a pesar del continuo descenso de la moneda americana.

Por otro lado, la situación de impasse que existe actualmente en el mercado es debida, entre otras cosas, a las elecciones alemanas del próximo septiembre.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar