19
Jul

Las condiciones laborales y salariales de los funcionarios y empleados públicos constituyen un tema de máxima actualidad, después de la aprobación, en el paquete de medidas de ajuste que el Gobierno aprobó el pasado viernes en Consejo de Ministros, de la supresión de la paga extra de Navidad y de varios de los días de libre disposición con los que contaban.

Más allá de los aspectos más mediáticos de las medidas –manifestaciones, protestas, etc.- me parece muy llamativa la coincidencia en el tiempo de varias noticias adicionales que giran en torno a la situación laboral de los empleados públicos en España.

Reducción del empleo público

La primera de estas noticias es la valoración que ha hecho la CEOE de estos ajustes, que ha abogado por una racionalización de plantillas de empleados públicos en vez de por recortes horizontales de sueldos. Es decir, un ajuste “vía cantidades” y no “vía precio”. Es decir, se considera implícitamente que la reducción del tamaño de las plantillas del sector público puede no reducir la productividad de éste, lo que generaría un comportamiento más eficiente y, por supuesto, un ahorro económico.

Para valorar adecuadamente dicha propuesta deberíamos plantearnos la siguiente pregunta: ¿hay indicios de unas plantillas públicas “hinchadas”?

La respuesta a esta espinosa pregunta, en mi modesto entender, es que los datos parecen indicar que probablemente así es, y para ello me baso en un análisis muy sencillo. La naturaleza de los servicios públicos que se prestan hoy en España, en el conjunto de todas las administraciones públicas, es similar a la de los prestados a finales de 2007. Pero mientras que en dicha fecha, inicio de la crisis de empleo en España, el número de empleados públicos ascendía a 2.913.300, según el INE, en el primer trimestre de este año la cifra es de 3.104.100, casi 200.000 empleados públicos más que a principios de la crisis, un 6,5% de crecimiento (ver cuadro). Y eso que en el último año ha habido una reducción de más de 81.000 empleados públicos respecto al máximo histórico alcanzado en el primer trimestre de 2011. Cabe pensar, por tanto, que existe margen para la reducción.

Cuadro: Niveles de empleo público en España (en miles de personas)

                      Año

1.977

1.350

1.997

2.270

2.007

2.913

2.008

2.990

2009

3.102

2010

3.175

2011

3.136

2012 (1er trimestre)

3.104

Fuente: INE, Encuesta de Población Activa (I trimestre, 2012)

Bajas laboralaes injustificadas

Por otra parte, una manera diferente de incrementar la eficiencia del sector público es hacer frente al controvertido asunto de las bajas laborales injustificadas. En este sentido es interesante resaltar los resultados de un análisis realizado por MUFACE y el Instituto Nacional de la Seguridad Social, que pone de manifiesto que aproximadamente un tercio de las bajas laborales por razones médicas resultan injustificadas en el ámbito de la función pública, lo que tiene un impacto sobre la productividad general de la administración especialmente dramático puesto que el nivel de absentismo es enormemente superior al del sector privado.

En definitiva, soluciones diferentes para un mismo problema. Algunas de más fácil implantación que otras, pero todas igualmente contestadas por los afectados.

Comentarios

Victor Diaz 20 Julio 2012 - 11:12

Permíteme discrepar ligeramente de los datos que aportas. El número de empleados públicos no es excesivamente mayor al de otros países tal como se muestra en http://golpedefecto.blogspot.com.es/2012/01/es-razonable-el-numero-de-empleados_15.html . Siendo además la mayoría funcionarios implicados en sanidad y educación, respectivamente el 41% y 39% del total. Otra cuestión es que el número de empleados públicos en general se haya incrementado desmesuradamente, así como sus sueldos, hecho que probablemente haya que atribuir al clientelismo político que caracteriza a este país, cuando además los ingresos públicos estaban mermando como consecuencia de la crisis y el empleo dependiente privado se estaba reduciendo igualmente por el mismo motivo.

Valentín Bote 20 Julio 2012 - 11:38

Estimado Víctor. Los datos que doy son datos de asalariados del sector público de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística, así que nos podrán gustar más o menos, pero son cifras oficiales, e indican que desde finales de 2007 el número de empleados públicos ha aumentado en 200.000 personas en España en el conjunto de administraciones, y eso es inobjetable. El link es: http://www.ine.es/jaxiBD/tabla.do?per=03&type=db&divi=EPA&idtab=133#nogo

Por otra parte, sus sueldos durante estos años de crisis no han crecido de manera desmesurada como indicas y en cualquier caso es algo conocido, puesto que los convenios colectivos que los regulan se publican en el BOE o en los boletines oficiales autonómicos.

Victor Diaz 21 Julio 2012 - 23:25

Valentin. Ante todo gracias por la contestación. Comentarte que no me he referido en ningún momento al incremento del número de empleados públicos sino al valor absoluto y su número por 100 habitantes para poder hacer comparaciones con otros países. Indudablemente se ha incrementado su número de forma irresponsable cuando el empleo no público se estaba reduciendo debido a la crisis.
Por otra parte los costes totales por empleado, por lo menos de las CCAA se han incrementado a una tasa superior al 5% (http://golpedefecto.blogspot.com.es/2012/01/el-empleo-publico-en-las-comunidades.html) simplemente dividiendo el coste total de personal por el número de empleados totales. Quizá este dato haya sido debido al tipo de empleo público que se ha creado en estos últimos años. Un saludo.

Joaquín Alvarez 23 Julio 2012 - 19:05

No soy partidario de reducir los salarios de los empleados públicos, pero sí de una racionalización de la administración pública, que supondría una disminución del número de empleados públicos. Tenemos excesivas empresas públicas, administraciones sin mucho cometido, excesivos políticos, televisiones autonómicas y locales, “embajadas” de las comunidades autónomas, diputaciones… que son el cáncer real de este país.

JULIO 18 Septiembre 2012 - 11:36

BUENA OPORTUNIDAD PARA LOS FUNCIONARIOS DE SANIDAD ( OPERARIOS DE SERVICIOS) DE TRASLADO A VITORIA. QUEDAN 8 DÍAS. MAS INFORMACION EN LA PAGINA WEB DE OSAKIDETZA

Alberto García-Lluis 11 Octubre 2012 - 20:31

Me incorporo tarde, pero espero rescatar este interesante debate.

Personalmente Valentin, coincido con tu enfoque, creo que efectivamente si hay un exceso de funcionarios públicos. Tu tabla da una idea del cómo ha evolucionado en las últimas décadas.

El modelo territoria de España, con sus 17 Comunidades Autónomas, las Diputaciones Provinciales, y los Ayuntamientos, han dibujado una realidad que invita a la duplicidad y triplicidad de funciones, y por consiguiente de funcionariado.

A esta realidad que es compleja, pues esas duplicidades y triplicidades no son simétricas en todos sus escenarios ni en vertical, ni en trasversal. Hay que añadir algo que puede tener un efecto aún muy superior al ya citado. La obsolescencia de los perfiles profesionales de los funcionarios, y los procedimientos y estructuras de la AA.PP.

A) por un lado la preparación de los funcionarios, profesionales que han demostrado su capacidad para enfrentarse a unas oposiciones, dónde han tenido que defender sus conocimientos sobre leyes, y procedimientos jurídicos-administrativos. Que hoy no les capacitan para atender a un nuevo nivel de exigencias y necesidades que el mercado demanda. Ya que poco a poco se está pasando de un modelo de Administración Pública burocrática, a otro más funcional y resolutiva. Dónde los funcionarios han de actual a un nivel técnico y más próximos a la sociedad.

B) Por otro lado, un marco juridico tremendamente regulador y rígido, que establece una estructura de procedimientos dentro de la función pública, que son obsoletos, lentos e ineficientes. Que define un modelo opaco, intensivo en funcionarios en vez de tecnología.

En ocasiones, los puntos A y B, quedan en evidencia, cuando la Administración Pública entra en la exploración de la externalización de servicios, con el sector privado.

Por otro lado, el exceso de funcionariado público, no es simétrico. Policias, médicos o jueces, son cuerpos funcionariales que actualmente tienen estructuras deficitarias.

La bajada de salarios, es una depreciación del capital humano, que cuando se hace vía presupuestos y no por la normalización de salarios con el sector privado (mercado), tiene unos efectos negativos sobre la propia percepción del valor del trabajo y de la gestión pública.

Manuel garcía garcía 10 Febrero 2014 - 18:10

Varias precisiones:
– Las ratios en España, tanto de antes de la crisis (2007) como las de hoy día (2014) de empleados públicos por habitante, población activa y ocupada estaban y están a la cola de los países integrantes de la Unión Europea. Este es un dato objetivo; quién afirme lo contrario o miente o es un ignorante interesado.
No sobran empleados públicos, sino que se deben corregir los malos repartos de estos, suprimiendo Administración paralela y dotando mejor áreas deficitarias (Justicia o Administración tributaria para así combatir el principal problema de este país y que no es otro que el fraude fiscal, cosa en la que, a diferencia de la anterior, sí somos líderes en Europa).
– Es cierto que las pruebas de acceso a la condición de empleado público inciden en el manejo de los rudimentos legales pero no hay que olvidar que la Administración se rige, ante todo, por el principio de legalidad. Esto es así pero ¿y los empleados de las empresas privadas? ¿qué pruebas superan? ¿y los empresarios?. Al menos muchos empleados públicos sí que hemos superado pruebas de algún tipo.
– Mi experiencia personal es que la empresa privada, cuando trabaja para realizar servicios de carácter público mediante contratos administrativos no trabaja mejor que los empleados públicos pero sí siempre de forma más cara para el contribuyente. No hay que olvidar que la diferencia esencial entre ambos ámbitos es que los trabajadores privados trabajan para conseguir el lucro de sus empleadores y los públicos por el interés general. Esta es la nota que define de manera decisiva su marco de derechos y obligaciones, por eso deben ser distintos ambos.
– Todos aquellos que defienden la reducción del número y de los derechos de los empleados púbicos lo hacen tan sólo por dos motivos: por envidia (lo quisieran ser ellos) o bien porque no quieren servicios públicos. Como dice Sánchez Losasa en su reciente ensayo “Piratas de los público” son los que quieren que la gente tenga la educación y la sanidad que se puedan pagar, negando la redistribución de renta entre todos los ciudadanos vía servicios públicos y sistema fiscal.
– La vergonzosa campaña que venimos experimentando desde tiempo atrás los empleados públicos es una estrategia bien diseñada desde la clase gobernante cuyo único objetivo es deteriorar lo más posible la Administración para justificar, posteriormente, su privatización. Externalización que nos saldrá mucho más cara que la actual y que introducirá el factor de desigualdad en la asignación de servicios públicos.
– Los sueldos de los empleados públicos han crecido desde finales de los años 80 de modo comparativamente inferior respecto a los privados y al IPC. Este es un dato objetivo; quién afirme lo contrario o miente o es un ignorante. Los que más han crecido en estos años de burbuja han sido precisamente los de aquellos sectores que ahoran se rescatan con el esfuerzo del contribuyente, véase sector financiero.
– Por mucho que se empeñen en decirnos lo contrario, no hay país en el mundo que no tenga empleados públicos o que los servicios que éstos prestan se puedan hacer de forma gratuita. Los servicios públicos hay que pagarlos. Y, curiosamente, los españoles somos de los ciudadanos europeos que reclamamos más y mejores servicios públicos y cuanto más cercanos mejor..

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar