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El reto de un mercado eficiente y flexible

Escrito el 3 diciembre 2011 por Rafael Pampillón en Economía española

El Ministerio de Trabajo e Inmigración de España publicó ayer los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social correspondientes al mes de noviembre. Las cifras vuelven a ser muy negativas.

El empleo

La evolución de la afiliación refleja una pérdida en noviembre de 111.783 personas, una caída que es el doble a la registrada hace un año. Si quitamos el efecto estacional, la afiliación suma ya siete meses de caídas.

El desempleo

Por su parte, el paro registrado del mes de noviembre subió en 59.536 personas lo que ha elevado la cifra de desempleados registrados en las oficinas del INEM hasta los 4,42 millones de personas, un nuevo record histórico en dicho registro. En términos desestacionalizados el paro lleva 11 meses de subidas.

Recesión económica en el 4º trimestre de 2011 y en el 1º de 2012

Estos datos son coherentes con una caída del PIB en el cuarto trimestre del año. Desgraciadamente, es muy probable que se contraiga también la economía en el primer trimestre del año que viene, por lo que se seguirán reduciendo los afiliados a la Seguridad Social. Además, si bien en los últimos cuatro años se perdió empleo sobre todo en la industria (800.000) y en la construcción (1,5 millones) parece, sin embargo, que a partir de ahora los servicios van a tomar el relevo y se va a empezar a destruir empleo en la sanidad, educación (profesores interinos), las administraciones públicas, el sector financiero, el comercio minorista, etc.

Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 9 de diciembre

Para Mariano Rajoy, reducir el desempleo y aumentar la ocupación debería ser un objetivo prioritario. Precisamente, la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del fin de semana, 9 de diciembre, que viene, aparte de los temas fiscales, hará mucho hincapié en la necesidad de hacer las reformas estructurales, sobre todo la del sistema financiero (para conseguir recuperar el crédito) y la del mercado de trabajo (para crear empleo). España necesita abordar ambas reformas y cuanto antes. No es casualidad que lo primero que ha hecho Rajoy después de ganar las elecciones haya sido reunirse con los banqueros y con los sindicatos y la patronal, mostrando así la prioridad de esas dos reformas.

La reforma laboral

Rajoy, que tomará posesión del cargo antes de Navidad, ha pedido a los agentes sociales que lleguen a un acuerdo sobre la reforma del mercado laboral a principios de enero y ha prometido que habrá cambios en la legislación laboral haya o no un acuerdo entre los agentes sociales.

 En lo que a la reforma laboral se refiere es preciso: 1) simplificar los contratos, reduciendo las indemnizaciones por despido del contrato fijo, 2) descentralizar la negociación colectiva (facilitando que sea, principalmente en las empresas donde se decida la determinación de los salarios), 3) reducir las cotizaciones a la seguridad social para abaratar el coste de contratar trabajadores y 4) obligar a los parados a buscar activamente empleo para poder cobrar la prestación.

Conclusión

Se trata, por tanto, de diseñar un mercado eficiente, flexible, capaz de atender al principal derecho de los trabajadores, que no es otro que el de tener empleo, a la vez que se crean las condiciones adecuadas para facilitar el avance de la productividad y, con ello, un mayor bienestar para el conjunto de los españoles. En una situación de recesión, desempleo, elevados tipos de interés y falta de crédito la reforma laboral enviará una señal de confianza a los mercados que a corto plazo reducirá la prima de riesgo y a medio plazo permitirá una mayor flexibilidad de la economía con más crecimiento y una reinserción de los desempleados en el tejido económico.

Comentarios

Anónimo 3 diciembre 2011 - 16:24

El artículo, objetivo y riguroso a excepción del apartado final. A decir verdad, la mayoria de sus artículos, suelen estar impregnados de un aura de optimismo envuelto entre hechos y datos, objetivos pero demoledores.
Puedo entender que usted confie en los cambios que promete el nuevo gobierno. Al igual que usted, la inmensa mayoría tratamos de aferrarnos, consciente o inconscientemente, a esa esperanza.
Mi observación no es, no obstante, una crítica a su exceso de optimismo. Mi observación parte de que sería de esperar un poco más de rigurosidad en sus halagüeñas predicciones habida cuenta de que TODOS sabemos que los políticos siempre hacen lo correcto. Eso si, no sin antes haber agotado las demás opciones.

iker 4 diciembre 2011 - 09:25

No creo que el optimismo sea malo, de hecho solo el optimismo ya mejoraria la economia por si solo, pero como tenemos un sindrome de “crisis”….

Yo no creo que la reforma laboral vaya a ser buena, incluso aunque logre hacer los cambios necesarios, la gente no va a entenderlos, y los sindicatos menos. Pero bueno tal vez a falta de usar la razon, usara el miedo que eso el español si que entiende. Una desgracia.

PS: Para cuando entonces la reforma?, febrero?, marzo?

Juan 5 diciembre 2011 - 21:16

Yo no soy economista, de hecho este es mi primer año que empiezo a estudiar esta asignatura y espero que me corrijáis, ayudéis y sobre todo me perdonéis si digo alguna barrabasada. Indudablemente me afectan como a cualquier otro, la crisis y las medidas que se tomen o se deban tomar para solucionar lo antes posible esta situación.Me gustaría entender un poco mejor la reforma laboral. Entiendo que el abaratar el despido, ya que encima somos el país en el que más caro sale, reducir las cotizaciones a la Seguridad Social para fomentar las contrataciones y obligar a los parados a que busquen trabajo de manera activa, haría que el mercado laboral se moviese, motivando nuevas contrataciones y cambios de trabajo. Pero, en la parte que la empresa tendría que decidir cuál es el salario mínimo, me preocupa un poco. Por lo que entiendo, lo que se quiere conseguir con esto, es que por el mismo dinero se contrate a un número mayor de trabajadores, igualando la curva de la oferta y la demanda en un punto de equilibrio donde la empresa demande trabajo a un precio al que el trabajador esté dispuesto a ofrecerlo.¿Siempre se acordaría un precio aumentando las contrataciones? O por lo contrario en la situación en la que estamos ¿habría mas despidos, reducción de salarios y menos contrataciones y por lo tanto más paro?

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