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Oct

Acuerdo amplio y global, ¿pero suficiente?

Escrito el 27 Octubre 2011 por José Ramón Diez Guijarro en Unión Europea

Las cumbres de la UE y la UEM celebradas ayer aprobaron las líneas generales de la estrategia para hacer frente a las crisis soberana y financiera. Se trata de un plan global que aborda todos los frentes de la crisis, pero las divergencias entre países tan sólo han permitido cerrar un acuerdo con pocos detalles y mejorable en algunos aspectos, que deberán concretarse en las próximas semanas. Los puntos clave del acuerdo son:

1. Una solución estable para Grecia
Las autoridades europeas, por fin, reconocen la insolvencia de Grecia –en lugar de seguir tratando su crisis como un problema de liquidez, como en los últimos 18 meses– y adoptan medidas contundentes para mejorar la sostenibilidad de su deuda pública, entre ellas, una quita sustancial. Se vuelve a insistir en que su caso es único, para evitar que Irlanda y Portugal acaben en una situación similar.

Los elementos clave del segundo programa de rescate son los siguientes:
▪ Una quita “voluntaria” del 50% del valor nominal de la deuda en manos de inversores privados (alrededor de dos tercios del total). Ello debería permitir reducir la deuda pública hasta el 120% del PIB en 2020, desde el 160% actual. Aparentemente, se instrumentará mediante un canje de bonos, si bien no se han concretado las características de los nuevos títulos (vencimiento, tipo de interés y garantías). La inconcreción dificulta el cálculo de la pérdida en valor actual, pero las primeras estimaciones apuntan hasta un 75%, muy por encima del 21% pactado en julio.
▪ El FMI y la UEM aportarán asistencia financiera oficial por valor de 130.000 millones de euros (por encima de los 109.000 millones acordados en julio). De ellos, 100.000 millones –aportados por el FMI y la EFSF– se destinarían a cubrir las necesidades de financiación griegas hasta 2014 y la recapitalización de su sistema financiero. Los 30.000 millones restantes –aportados por la EFSF– se dedicarían a garantizar los bonos que se entregarán a los acreedores privados en el canje.
▪ Grecia se compromete a aportar a la EFSF hasta 15.000 millones de euros de los ingresos extra que obtenga por su programa de privatizaciones (cifrado en 50.000 millones).

2. Medidas para mitigar el riesgo de contagio
Esta parte del acuerdo es la más inconcreta, por las diferencias entre países y la complejidad técnica que entraña. Con el fin de evitar el contagio a otros países bajo la presión de los mercados, se reforzará la capacidad financiera del mecanismo de rescate por dos vías que podrán utilizarse simultáneamente:
▪ La EFSF avalará emisiones soberanas, cubriendo parte de las posibles pérdidas en caso de impago (los porcentajes aún no se han acordado).
▪ La EFSF podrá captar financiación adicional de inversores e instituciones financieras públicas y privadas, a través de vehículos de finalidad especial. Se abrirá un período de negociación, de duración indeterminada, con los potenciales inversores.
El “efecto apalancamiento” de estas dos opciones permitirá cuadruplicar o quintuplicar los recursos disponibles de la EFSF, hasta superar el billón de euros, sin que los países de la UEM tengan que comprometer garantías adicionales (lo cual hubiera tenido implicaciones muy negativas para los ratings de algunos de ellos, particularmente Francia).
Por su parte, el BCE podría mantener su línea de actuación. El nuevo presidente del BCE apoya el uso de las medidas no convencionales de política monetaria, considerándolas una acción preventiva ante los efectos del mal funcionamiento de los mercados sobre los mecanismos de transmisión monetaria. Esto ha sido interpretado como un apoyo implícito al programa de compra de deuda pública. El presidente francés celebró estos comentarios rápidamente, sin que hubiese respuesta por parte de la canciller alemana (lo cual ha sido valorado positivamente).

3. Saneamiento del sistema financiero
Con el fin de restaurar la confianza en el sistema bancario, deteriorada a raíz de la crisis de la deuda soberana, se acuerda un paquete urgente de medidas bancarias cuyo contenido se estructura en torno a dos tipos de medidas:
Medidas de liquidez dirigidas a asegurar la financiación de los bancos a medio plazo con el fin de evitar la restricción del crédito y salvaguardar el flujo del crédito hacia la economía real:
▪ Se requerirán garantías sobre los pasivos bancarios para que los bancos puedan acceder a financiación a plazo (ya que disponen de financiación a corto plazo en el BCE y los bancos centrales nacionales), y limitar así el desapalancamiento.
▪ Se trabajará en un esquema de liquidez (criterios de acceso, fijación de precios y condiciones) coordinado a nivel UE (entre CE, BCE, BEI y EBA).
Plan de recapitalización diseñado por la EBA, integrado por medidas destinadas a reforzar la calidad y cantidad del capital bancario para resistir a los shocks y demostrar dicha mejora de un modo fiable y armonizado:
▪ Elevar temporalmente los requerimientos mínimos de capital (hasta el 9% de capital de máxima calidad) teniendo en cuenta una valoración más realista de las carteras de deuda soberana (según precios de mercado a 30 de septiembre de 2011, lo que supondría una rebaja entre el 2% y el 3% en el caso de la deuda española). Dicha valoración se realizará como protección temporal, justificada por las circunstancias excepcionales.
▪ Los bancos deberán recapitalizarse, prioritariamente a través de fuentes privadas, incluyendo reestructuraciones y deuda convertible en acciones. De no ser posible, se recurriría a los gobiernos nacionales y, en última instancia, a un préstamo del EFSF. Las entidades estarán sujetas a limitaciones en el pago de dividendos y bonus hasta que logren cubrir su déficit de capital.
▪ El proceso de recapitalización deberá completarse antes del 30 de junio de 2012. Los bancos están obligados a remitir sus planes de recapitalización a sus supervisores nacionales antes del 25 de diciembre de 2011, previo acuerdo y debate con los supervisores y con la EBA, que deberán constatar que no suponen un desapalancamiento excesivo.
▪ El plan contempla unas necesidades de capital de 106.447 millones de euros, de las cuales, los bancos españoles deben aportar 26.161 millones (la segunda contribución más alta después de Grecia) que se reducirían en torno a 11.000 mll. € incluyendo los bonos obligatoriamente convertibles . Tales necesidades son provisionales ya que el cálculo final solo se podrá hacer hacia mediados de noviembre, cuando se disponga de las cifras definitivas de capital y de exposición soberana a fecha 30 de septiembre de 2011.

Conclusión

Las medidas van en la dirección correcta, aunque faltan muchos detalles todavía. La duda es si serán suficientes y, sobre todo, en el caso de la recapitalización del sector financiero, los efectos potenciales sobre el crecimiento. Dichos efectos además dependerán de otros factores como el grado de apertura de los mercados mayoristas de financiación o de la estabilidad del complejo marco regulatorio.

Comentarios

Camilo Fernández 29 Octubre 2011 - 17:43

Hay dos cosas que no entiendo del artículo.

1. El hecho que la UEM reconozca la insolvencia de Grecia, ¿quiere decir que el país está en quiebra? ¿Puede esto tener repercusiones sobre la UE?
¿Sería posible expulsar a Grecia, o algún otro país de la UEM, si no cumple con las directrices que se le han impuesto?

2. No me queda claro porqué los bancos deben perder el 50% de la deuda que tienen con Grecia.
¿Por qué aceptan una medida que a simple vista los perjudica?
¿Por qué, si compraron bonos griegos con el fin de obtener beneficios a largo plazo, y no les pueden pagar, la UEM impone que dejen de percibir un dinero que ya les pertenece?

Esto me hace pensar en la forma en que los bancos han financiado la adquisición de estos bonos ya que algo está claro y es que en pocas ocasiones los bancos pierden dinero.

Anónimo 31 Octubre 2011 - 11:09

Las medidas adoptadas recienteme, desde mi punto de vista vienen a solucionar la situación a corto plazo. La quita del 50% de la deuda griega no hace más que solucionar los problemas de liquidez en el corto plazo, pero la solvencia de Grecia, sigue estando presente para hacer frente al largo plazo. Las medidas creo que deben estar más encaminadas a la creación de industrias, generación de empleo, ayuda a la formación. Si el país no puede subsistir por sí mismo, no puede generar empleo y consecuentemente bienes y servicios, siempre necesitará ayuda exterior. Esto mismo se puede aplicar a España.
Por el lado de España, la recapitalización de los bancos haciéndoles aumentar los requerimientos mínimos de capital, desde mi punto de vista, creo que es una medida que afectará directamente a los ciudadanos restringiendo el crédito, puesto que como los bancos no van a aumentar sus recursos propios porque diluirían a sus accionistas, tocarán la parte del activo vendiéndo activos ponderados de riesgo (inmuebles), pero estos a su vez generarán pérdidas por venderlos por debajo de su valor, por lo tanto la medida que les perjudica menos, es dejar de emitir créditos.

Miguel Solana 31 Octubre 2011 - 11:11

Las medidas adoptadas recienteme, desde mi punto de vista vienen a solucionar la situación a corto plazo. La quita del 50% de la deuda griega no hace más que solucionar los problemas de liquidez en el corto plazo, pero la solvencia de Grecia, sigue estando presente para hacer frente al largo plazo. Las medidas creo que deben estar más encaminadas a la creación de industrias, generación de empleo, ayuda a la formación. Si el país no puede subsistir por sí mismo, no puede generar empleo y consecuentemente bienes y servicios, siempre necesitará ayuda exterior. Esto mismo se puede aplicar a España.
Por el lado de España, la recapitalización de los bancos haciéndoles aumentar los requerimientos mínimos de capital, desde mi punto de vista, creo que es una medida que afectará directamente a los ciudadanos restringiendo el crédito, puesto que como los bancos no van a aumentar sus recursos propios porque diluirían a sus accionistas, tocarán la parte del activo vendiéndo activos ponderados de riesgo (inmuebles), pero estos a su vez generarán pérdidas por venderlos por debajo de su valor, por lo tanto la medida que les perjudica menos, es dejar de emitir créditos.

CARLOS EDUARDO TRIVINO 31 Octubre 2011 - 15:58

El acuerdo no me parece suficiente y deja muchos detalles que son importantes y no han sido revisados en consideración, por ejemplo; cual es el acuerdo con la patronal bancaria y como va a afectar la liquidez de los mismos en un momento de máxima necesidad, otra duda que me surge es de donde va a salir la financiación del EFSF. Será China y sus intereses en la región la que va a suplir estas necesidades de capital.. a cambio de que?

Gracias:
CARLOS TRIVINO

Juan Martínez 1 Noviembre 2011 - 13:50

Lo que ha ocurrido es que nadie se esperaba la reacción del gobierno griego anunciando un referendum. ¿Una votación en contra podría suponer la salida de Grecia del euro?

Saludos,

Juan Martínez

Ramón García 1 Noviembre 2011 - 19:10

Como ya comentan, el anuncio de que Grecia pretenda someter a referendum si adopta las medidas propuestas es, como poco, desconcertante.
¿Significa esto que en Grecia pretenden dejar sus decisiones en manos de gente sin una cualificación real para decidir a este respecto? Entiendo que el paquete de medidas propuesto habrá sido elaborado por expertos y, según parece, en Grecia pretenden “debatir si estos expertos tienen razón o no…

La verdad, no entiendo demasiado bien este anuncio del gobierno griego, pero creo que la UE debería imponer su criterio dado que, de lo contrario, perdería en cierto modo su autoridad.

Saludos,

Ramón García.

Carmen Romero 1 Noviembre 2011 - 23:06

Me gustaría preguntar, a tenor de la situación tras el anuncio del referendum de Grecia sobre si aceptan o no las condiciones del segundo rescate, en caso de que se negaran a este segundo rescate y salieran del Euro, qué diferencia hay entre Grecia y Portugal para que una vez que Grecia se salga del Euro sin asumir su deuda pueda existir un “efecto contagio” de modo que otros países como Portugal tengan interés en hacer un default y no asumir la deuda que ya tienen contraida.
En caso contrario, si aceptan las condiciones del segundo rescate, ¿qué ocurrirá si el quité del 50% de deuda no es suficiente? ya que se había calculado previamente que se necesitaba un mínimo de quite del 60%, ¿volverá a repetirse toda esta situación con un tercer rescate y nuevo quite de deuda?

Por otro lado, me gustaría saber si, en su opinión, se está planteando llegar en un corto plazo a ejercer el control presupuestario desde la UE de cara a encaminarnos hacia una política Fiscal común, o si bien esta política presupuestaria común tardará aún en llegar por las resistencias de países como Alemania o Francia, cuya oposición a los “Eurobonos” es clara, pero que quizá sean más flexibles en cuanto a los presupuestos.

Por último, si no se consiguiese incrementar el capital del EFSF con China, Brasil u otros inversores, ¿qué ocurriría con las garantías de las emisiones soberanas? Además, parece que el Sr. Mario Draghi, nuevo presidente del BCE, no está del todo de acuerdo con las actuaciones de su predecesor en cuanto a la compra de bonos soberanos.

Gracias!

Carlos de Andrés 2 Noviembre 2011 - 00:06

Pues suena un poco a hacerse el “harakiri” ¿no? Está claro que sin ayuda no pueden pagar, y van y ahora desprecian la ayuda.
Lo que parece seguro es que si deciden no aceptar las ayudas lo siguiente en venir será su quiebra e inminente salida del Euro, al menos así lo exponen Fitch, The NY Times..

Y con este panorama vemos como el efecto contagio va haciendo su trabajo y vuelve a poner a Italia en la palestra de un nuevo posible default, con su prima de riesgo cerca de los 450 puntos basicos respecto al bono alemán.

Las medidas del UE y UEM podrían frenar una quiebra forzada de Grecia, pero cualquier medida que tomen parece no tener el poder de controlar el sentimiento y la confianza en los mercados, y al final son estos últimos los que marcar el tipo al que se tienen que financiar los países, y en consecuencia que tengan que pagar intereses más altos para poder emitir deuda. A las pruebas me remito, las principales potencias económicas y sus “líderes” intentando controlar y solucionar la situación griega y al final una simple noticia de referendum es quien mueve el mercado (5-6% de caidas en Bolsas, primas de riesgo..).Pero no es la noticia en sí quien lo mueve, sino el miedo y la falta de la confianza de los inversores, que a la mínima de cambio sale a la palestra para dar un claro mensaje: “nada de lo que estaís haciendo es suficiente”. Igual es que no se puede hacer mas,o igual es que ya es tarde,o igual es que no interesó hace ya meses escuchar como premios Nobel de Economía y grandes personalidades en materia económica aconsejaban que se admitiera la verdadera situación de Grecia. Sin trasparencia no hay confianza, y sin confianza nadie saca el dinero del colchón para invertirlo ( o va al Banco a pedirlo)

Camilo: con el tema de las quitas en el mundo empresarial tambien funciona así. Conozco a mas de una empresa en la que despues del proceso concursal se aprueba una quita,y aunque al acreedor por supuesto no le hace ninguna gracia, no te queda mas que asumirla. Mejor poder cobrar algo que no perderlo todo ¿no?

Carlos de Andrés

Omar Abou-Hinin Rayward 2 Noviembre 2011 - 08:30

¿Y ahora qué?

Tras el anuncio de Georgios Papandreu de someter a referéndum las decisiones tomadas el pasado miércoles por la UEM parece evidente que el mercado a respondido de una manera muy negativa al más que seguro rechazo del pueblo griego para aceptar el paquete de reformas que lleva asociada la quita del 50% de la deuda helena.

¿Esto tiene algún sentido?

¿Acaso sometieron a referéndum, los políticos griegos, la conveniencia o no de falsear las cuentas a la entrada del euro? (entre otras decisiones)

No parece razonable que ahora que se le está pidiendo cuentas a Grecia y a sus políticos, por la mala gestión realizada en años anteriores, vuelvan a escurrir el bulto ya que: “La democracia está por encima de los mercados financieros” (Georgios Papandreu).

Parece claro que si Grecia no acepta la quita del 50% de su deuda, tendrá que salir del euro y esto podría contagiarse a otros países como Portugal, Italia o España. Imagino que esta incertidumbre en la que nos encontramos actualmente es la que se quería evitar el pasado miércoles en las cumbres de la UE y UEM.

Veremos que pasa en las siguientes jornadas que se presentan críticas para el devenir de la eurozona, pero debemos empezar a pensar en las consecuencia de un default griego.

Fernando Esteve 2 Noviembre 2011 - 16:16

Comprendo que, tras el anuncio de Papandreu, aumenta la tensión con la situación griega.
Además, queda el deber de informar adecuadamente a la población para que tomen una decisión informada.
Pero creo que ha sido un gesto muy valiente ya que lo que está en juego es el futuro de Grecia.
Al menos, se merecen ser dueños de su propio destino.

Os dejo un artículo sobre las implicaciones de este referendum:

http://www.20minutos.es/noticia/1206872/0/implicaciones/referendum/grecia/

Saludos,

Fernando

Ramón Granero 2 Noviembre 2011 - 16:48

El “órdago” griego, y ahora “visto” por Francia y Alemania negando el sexto tramo del primer rescate (unos 8.000 millones) hasta que se aclare la situación recuerda al juego de “el gallina”: Dos coches enfrentados a toda velocidad y en el que pierde el primero que se aparte.
Sea cual sea el resultado, se ha abierto todavía más la brecha de credibilidad de las autoridades europeas en la gestión de esta crisis. Gestión poco propia de lo que, autodenominamos, primer mundo. Cada vez parece más claro que una moneda común sin una política fiscal común es una utopía. ¿No sería el momento de cortar por lo sano y empezar de nuevo en materia económica común? El coste sería alto, pero quizás el precio de eternizar esta situación lo sea más.
La política y la economía tienen muchas veces objetivos divergentes, y justo en estos momentos que es cuando necesitamos que todo esté alineado es cuando más visible se hace. El principal remedio para esta crisis más que cualquier otra medida sería recuperar la credibilidad, que estamos perdiendo en Europa cada día.

José Luis Tejedor 2 Noviembre 2011 - 18:41

Reputación y Credibilidad en Europa. ¿Realmente lo estamos perdiendo por causas meramente financieras o el espectáculo a de políticos fraticidas en escena está haciendo más daño que la propia causa económica?
Hasta el momento, todos los esfuerzos por salvar a nuestro euro, transmiten garantías dudosas y mientras la necesidad de fondos sigue en aumento. Para algunos estados, la profunda quita de la deuda supone la única vía razonable. Otros recogen con resignación la noticia y miran indefensos la repercusiones en sus bolsas y mercados. ¿Tendrán los bancos del sur de Europa (junto a sus homólogos en Alemania y Francia) suficiente oxígeno para combatir las pérdidas?
Hoy parece que los mercados se recuperan de forma tímida, y Francia saca a relucir sus miedos por la posible pérdida de la triple A.

Pablo Fernández Salido 3 Noviembre 2011 - 08:21

Lo más importante, desde mi punto de vista, del artículo para la economía doméstica puede ser cómo afecte esto al crédito a las empresas, sobre todo en España que es el país cuya banca se ve más afectada. Si aquí el crédito está duro, se pagan pólizas por encima del 10%, condiciones para empresas solventes y con un historial limpio, y para que una operación se apruebe por un banco de referencia en España (Banco Sabadell, Popular, Banesto…) hay que pignorar, y normalmente, la operación viene condicionada otras vinculaciones de seguros, domiciliación de nóminas.. después de esto, qué va a pasar con el tejido empresarial español?

Podría haber algún mecanismo que obligue a los bancos a seguir prestando a de épocas aceptables? De lo contrario, si esto se traslada a la economía de a pie, caerán muchas más empresas asfixiadas por las circunstancias.
Las nuevas exigencias de la EBA para España son tan radicales o de los 26000€ entre beneficios retenidos, convertible y algún otro se pueden cubrir sin tener que llegar a cerrar aún más el crédito?
o si?

Paz Santamaría 7 Noviembre 2011 - 10:45

Más de dos años después de iniciada la crisis soberana griega, se esperaba más de las cumbres de la UE y la UEM del 26.10.11, que evidenciaron claramente que la eurozona no es una Unión, y que sus Estados miembros mantienen discrepancias que hacen imposible concretar y detallar los acuerdos conseguidos.
Pocos días antes, en la ceremonia de despedida a Trichet, en la sede del BCE en Frankfurt, el ex-Canciller Helmut Schmidt afirmó “estamos en una crisis del funcionamiento de las instituciones políticas. Y esto, para el futuro de Europa, es una amenaza mucho mayor que el endeudamiento excesivo de algunos países…”
Como solución estable (“integral y definitiva”) para corregir la insolvencia griega -2º programa de rescate-, en la cumbre se ha “negociado” un descuento voluntario del 50% sobre la deuda en poder de la banca europea, con la esperanza de lograr en 2020 estabilizar la deuda de Grecia en el 120% de su PIB (hoy alcanza el 173%; la española ronda el 60% ; y la media de la eurozona es del 80%)
Se ha querido convertir el estabilizador financiero europeo (European Financial Stability Facility, EFSF) como cortafuegos capaz de defender del contagio griego a los Estados miembros solventes, mejorando su aseguramiento para la nueva deuda emitida por Estados periféricos, y apalancando sus recursos; pero mientras el BCE no pueda ser prestamista de última instancia -a lo que se opone Alemania-, el sistema no funcionará.
Y para evitar una nueva crisis bancaria, los bancos -son el 80% del mercado financiero de la eurozona, y se les exige un “core capital” del 9%-, antes del 30.06.12 deberán recapitalizarse para hacer frente a sus tenencias de deuda soberana, según plan diseñado por el Regulador Bancario Europeo (European Banking Authority, EBA), con la inyección de 106.000 M€ de capital propio, privado, estatal o del Fondo de Rescate (EFSF), ampliando hasta el billón de Euros el citado salvavidas.
Por cierto, recapitalización que estigmatiza injustamente a los bancos españoles (26.161 M€ -cantidad sólo superada por los 30.000 de Grecia; y una cuarta parte de lo que se exige a los bancos europeos…-, además de la obligación de valorar los títulos de deuda soberana que posean al precio de mercado de sep.2011, en lugar de a precio de vencimiento, como se venía haciendo hasta ahora). “Los bancos españoles no tienen problemas para captar esos miles de millones que les exige el incompetente supervisor europeo…”declaraba un famoso banquero en la madrugada del jueves 27… A los pocos minutos de conocerse el resultado de la cumbre, todos coincidían en que había sido un tardío, pero gran éxito: el Euro aumentó en un 6% -hasta 1,41- su cotización frente al Dólar; y los mercados bursátiles continentales y mundiales subieron entusiastas hasta más del 5%.
Pero, todavía falta mucho. El Fondo de Estabilidad de un billón de Euros, vital para el futuro de Italia y España, no sabemos aún cómo va a utilizarse -Francia y Alemania no se ponen de acuerdo-. Además, Italia (3ª economía del Euro, con deuda pública 120% PIB) se está afianzando como el Estado más desestabilizador de la UE, dispuesto a suceder a Grecia como preocupación de gestores, ahorradores e inversores. Y debe plantearse la necesidad de un Tesoro europeo; además de una Autoridad Fiscal, para evitar los ataques a la deuda de ciertos países, y asegurar la disciplina en materia de Déficit… Es inevitable que EEUU y China (con cumbres con la UE en noviembre y diciembre, respectivamente) sigan aconsejando –y censurando- a Europa.
El ineficaz sistema decisorio de gobernanza de la eurozona -tardanza, falta de detalles, discrepancias del dúo “mercozy”-, y la torpe comunicación de nuestros líderes europeos, deslucen los acuerdos, y acentúan el estancamiento económico de la UE.
La alerta lanzada por la OCDE (el crecimiento de la eurozona en 2012 bajará al 0,3%, en lugar del previsto 2%) confirma que ya no hay margen para el diletantismo. La situación es muy grave.

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