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La situación en Libia

Escrito el 4 septiembre 2011 por Mikel Aguirre en Economía Global

Libia es un país de poco más de 6 millones de habitantes y con una extensión geográfica que equivale a tres veces la de España.  El 95% de sus exportaciones y el 90% de los ingresos públicos se obtienen de la exportación de hidrocarburos. Desde el 1 de Septiembre de 1969 los destinos de Libia están en manos de Muamar el Gadafi que, sin ocupar formalmente ningún cargo público, recibe el título de Hermano Líder y Guía de la Revolución Libia.

Dentro del contexto de las protestas que surgieron en varios países árabes a finales de 2010, el 17 de Febrero de 2011 se precipitaron una serie de acontecimientos que motivaron un extenso levantamiento popular frente al gobierno gestionado por su líder durante más de 40 años. El conflicto que ha acabado por convertirse en una guerra civil se ha extendido más de seis meses por varios motivos: En primer lugar, se trataba de una revuelta totalmente espontánea y poco organizada; en segundo lugar, aunque los rebeldes se enfrentaron a un ejército de mercenarios que inicialmente aplastaron el levantamiento en Trípoli, la intervención militar de la OTAN impidió que fueran eliminados; y en tercer lugar hay que tener en cuenta que las fuerzas combatientes no han superado unas decenas de miles por lo que algunas localidades han cambiado de mano varias veces .

Aunque desde el 27 de agosto Trípoli parece estar en manos de los rebeldes, el conflicto bélico sigue en estos días en la ciudad de Sirte.

Gadafi no supo medir el hartazgo de sus ciudadanos y, aunque fue abandonado por sus aliados occidentales (con los que contaba tras su cambio de política exterior de 1999) y Rusia, quienes han precipitado los acontecimientos de las últimas semanas, el factor determinante ha sido el interno.

Confiemos en que próximamente, tras  varias décadas de despotismo total, los libios puedan disfrutar de una forma diferente de gobierno.

Comentarios

Miguel Torres 4 septiembre 2011 - 03:20

Buenas, muy interesante el post. Me gustaria agregar que la situacion en que se encuentra la infraestructura del pais es desastroza, sin servicios basicos para la poblacion. Estos proximos meses el Consejo Nacional de Transicion tiene un reto en la recostruccion del pais, sin descuidar que todas las etnias dentro de Libia trabajen conjuntamente en este objetivo. Es importante poner en marcha el motor de la economia Libia, aqui las pretroleras internacionales tienen especial interes ya que tienen millones invertidos en infraestructura o contratos de explotacion, entre ellas Eni, Marathon, Occidental Petroleum, ConocoPhillips, Hess, ExxonMobil, BP, Royal Dutch Shell.
Un saludo.

Juan Garza 5 septiembre 2011 - 12:22

Las grandes implicancias nos refieren en cuanto al precio del petroleo y lo podemos ver en el conversor de divisas

Javier Tomás 5 septiembre 2011 - 17:12

Por fin se habla en Libia en este blog….Y eso que el IE ha contado en sus filas a uno de los personajes más destacados y tristemente interesantes de este conflicto. He vivido los dos últimos años en Trípoli y soy de los que he tenido que dejar el país tras el 17 de Febrero. Esa fecha no es baladí ya que era XXIV aniversario del ahorcamiento públicos de varios jóvenes disidentes al régimen en Bengazhi. Bien entrados los ochenta era aún una práctica usual del régimen.

Esa fecha simbólica fue la señalada para la revolución. Sin duda el descontento se venía fraguando desde hacía mucho tiempo, hablamos de lustros o décadas, pero discrepo con el blog en que el factor determinante haya sido el interno. Había mucha frustración en el país, sobre todo en Cirenaica donde nadie disimulaba su hartazgo, pero bajo mi punto de vista ha sido la influencia exterior la realmente determinante en estos acontecimientos:

– El acceso a la televisión satélite y a Internet que ha permitido a los libios ver cómo se vive a 200 kilómetros al norte de sus costas (a nivel de infraestructuras Libia está aún en 1969, sino en 1951). No hay que desdeñar el uso de Al Jazeera como herramienta de expansión de la nueva potencia emergente en el mundo árabe: Qatar. Ellos son los primeros que han llegado a acuerdos petrolíferos con la CNT y, muy probablemente, en otros aspectos económicos. Qatar es la sombra que ha mecido la cuna de los rebeldes.

– Las revoluciones tunecinas y egipcias; especialmente la de esta última porque el país de los faraones es el país más influyente de la zona. Libia tiene tendencia a imitar lo que pasa en Egipto con algún retraso; la independencia, el derrocamiento del rey, el antiimperialismo, los dictadores militares y finalmente las revoluciones de este año han sido réplica a lo previamente sucedió en El Cairo. Cuando Libia ve las barbas de Egipto cortar pone las suyas a remojar.

– La acción de la OTAN. Sin ella los rebeldes jamás habrían pasado de Al Beyda. Cuarenta y un años de Gadafi sustentan esta afirmación. En estas cuatro décadas ha sofocado revueltas, abortado golpes de estado e intentos de magnicidio con mano de hierro. Lo hubiera seguido haciendo como cuando hace cinco años pasó a napalm el este del país. Sin ninguna duda los bombardeos aéreos, la venta/entrega de armas a los rebeldes (¿de verdad tenemos que creernos que nos les han dado ninguna?) y la más que probable infiltración de tropas de élite de ejércitos occidentales en las huestes rebeldes han allanado el camino. Ello sin olvidarnos del abandono político de quienes hasta hace bien poco le bailaban el agua; el primer revés para Gadafi hay que situarlo en 2010 cuando no consiguió ser renovado como presidente de la Unión Africana. Además los crímenes contra la Humanidad de los rebeldes se han soslayado justificados, ¿puede justificarse algo así?, en el ansia de revancha acumulado durante tantos años.

Que Gadafi haya caído es una buena noticia. Que Libia esté anclada en 1960 es delictivo, sin entrar en otros temas más peliagudos como los Derechos Humanos. Tiene clima, historia, ingente capacidad productiva de gas y petróleo, no totalmente explotada, gente fantástica, de carácter mediterráneo, abierto, cercanía con el primer mundo…A pesar de que dudo muy mucho que vaya a ser posible una democracia a nuestro estilo, el cambio era necesario.

Ahora bien, obviar que la revolución misma y su triunfo se han basado en la aportación exterior me parece naif. Hay demasiado oro negro como para que todo sea tan romántico. La Reunión de amigos de Libia en París de esta semana no es más que una escenificación de ese tutelaje internacional al que se someter al nuevo gobierno libio.

Le deseo lo mejor a Libia, país donde he pasado dos de los mejores años de mi vida. Pronto volveré a ver a los viejos amigos.

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