8
Sep

Esperando a la W

Escrito el 8 septiembre 2011 por José Ramón Diez Guijarro en Economía Global, Política Monetaria

O eso es al menos lo que parecen estar descontado los mercados, a través de las decisiones de compra y venta de activos financieros de millones de inversores a lo largo y ancho del mundo. Sólo hay que repasar algunos datos sorprendentes: la rentabilidad del bono a 10 años estadounidense (1,97%) está en mínimos de 60 años, (¡como si la administración americana no tuviese un problema de sostenibilidad fiscal a largo plazo!), la del  bono alemán en mínimos históricos (1,85%), los futuros del franco suizo en niveles negativos (¡están descontando que los inversores tendrán que pagar dinero por tener ahorros en francos  suizos!). Como escribía Martin Wolf la semana pasada en Financial Times, el mercado anticipa recesión en los próximos doce meses y, a la vez, incapacidad de la política económica para resolver los problemas, lo que está desencadenando una búsqueda de activos refugio, sin importar los precios estratosféricos que se están pagando por ellos. Lo curioso es que la sobrerreacción de los mercados provoca oportunidades de inversión para los más osados: con los tipos de los bonos griegos a un año en el 95%, se puede pedir un préstamo en francos suizos (0,30%), e invertirlo en el bono griego; además, con cierta cobertura del riesgo de tipo de cambio, si nos creemos el objetivo que se ha impuesto el Banco Central de Suiza: no va a dejar que el tipo franco/euro caiga por debajo del 1,20 (sobre esto volveré más adelante).  

Obviamente, el riesgo es que, en los próximos 12 meses, Grecia termine impagando, más allá del canje de deuda que se está pergeñando en esta semana con los acreedores privados. El verdadero problema es que todo lo que estamos viendo ha sido la tónica de los últimos cuatro años: volatilidad, desprecio por las valoraciones fundamentales, dificultades para obtener financiación en los mercados de crédito, etc.

Pero la diferencia, esta vez, es que se anticipa una recesión con deflación. No en vano, el único bono que se ha situado de manera estable por debajo del 2% desde hace  quince años es, precisamente, el japonés. Y, en este sentido, el mercado está infravalorando la capacidad que tienen los bancos centrales para responder a esta situación. Por ejemplo, el Banco Central Suizo (SNB) ha advertido esta semana que no dejará apreciarse más su moneda (sobrevalorada en un 40%) y, para ello, está dispuesto a intervenir todo lo necesario en el mercado, comprando divisas a cambio de francos suizos. ¿Y qué capacidad tiene para hacerlo? En teoría ilimitada, vía aumento de la base monetaria. ¿Eso puede incrementar la inflación? Probablemente, pero ese es el riesgo menor teniendo en cuenta la coyuntura actual.

Eso sí, más preocupante es que la coordinación de los bancos centrales, que se consiguió tras la crisis de Lehman Brothers, empieza a perderse pues ya hay varios que están haciendo la guerra por su cuenta: evidentemente el Banco Central de China, pero también las autoridades monetarias de Brasil o Suiza. Esto explicaría, el indisimulado disgusto con el que el BCE recibió la decisión del SNB. Es cierto, que el euro se puede ver afectado, pero la autoridad monetaria europea tiene las herramientas para afrontar una situación como la actual. Algunas las está utilizando (compra de bonos, inyecciones de liquidez al sistema financiero, etc), pero siempre con demasiada timidez y con la sensación de que va por detrás del mercado. Lo que también puede reflejar las disensiones dentro del Consejo.

En definitiva, todos nos hemos puesto demasiado pesimistas tras el verano. Quizás es el estado consustancial del ser humano después de las vacaciones. Pero ni el escenario de recesión es el más probable, aunque sí el de una fuerte desaceleración de la actividad, ni mucho menos vendrá acompañado de un proceso deflacionista en la OCDE. Esto es así, porque todavía la política monetaria tiene capacidad para responder a este tipo de riesgos.

Comentarios

weiwei kite 8 septiembre 2011 - 11:00

moneda (sobrevalorada en un 40%) y, para ello, está dispuesto a intervenir todo lo necesario en el mercado, comprando divisas a cambio de francos suizos. ¿Y qué capacidad tiene para hacerlo? En teoría ilimitada, vía aumento de la base monetaria. ¿Eso puede incrementar la inflación? Probablemente, pero ese es el riesgo menor teniendo en cuenta la coyuntura actual.Electronics Wholesale

Juan Garza 8 septiembre 2011 - 12:23

Análisis económico a tener en cuenta para el conversor de divisas

Paz Santamaría 8 septiembre 2011 - 14:11

Es más que cierto que el estado de ánimo de la sociedad sea pesimista actualmente, y ello deriva en las previsiones de nueva recesión, “que lo peor está aun por llegar”, etc. Y es que está resultando que esta crisis es más de fondo que de sprint, y las medidas que se tomaron inicialmente a la ligera en base al músculo financiero de los grandes países están pasando factura.
De ahí entiendo que el BCE las toma con pies de plomo y cuestionándose todo con desconfianza (y por eso China empieza a temer por toda la inversión que tiene en Estados Unidos!).
De todos modos, la clave, diría, es estimular la economía de manera más profunda, entrar a cambiar el estado de ánimo de las personas con incentivos y en términos marginales para el beneficio de todos… la teoría es sencilla, ¿y la práctica?

Anónimo 8 septiembre 2011 - 17:54

La demanda de activos refugios es una muestra clara de que el inversor en este momento no busca rentabilidad sino proteger su capital. Lo mas importante en esta es hacer cuanto antes un diagnostico correcto de la actual situación, tener miedo del propio miedo como lo dijo Roosevelt en la gran depresión. No solamente la rentabilidad del bono americano es un dato relevante, en el mes de agosto la economía americana no crea empleo neto, tienen 14 millones de desempleados y otros 9 millones que trabajan tiempo parcial, aun así, con estos indicadores que presagian el inicio de una tormenta perfecta, es increíble que el comité de ciclos del NBER suele tomarse un año para establecer si EEUU esta en recesión.

CARLOS EDUARDO TRIVINO 8 septiembre 2011 - 17:54

La demanda de activos refugios es una muestra clara de que el inversor en este momento no busca rentabilidad sino proteger su capital. Lo mas importante en esta es hacer cuanto antes un diagnostico correcto de la actual situación, tener miedo del propio miedo como lo dijo Roosevelt en la gran depresión. No solamente la rentabilidad del bono americano es un dato relevante, en el mes de agosto la economía americana no crea empleo neto, tienen 14 millones de desempleados y otros 9 millones que trabajan tiempo parcial, aun así, con estos indicadores que presagian el inicio de una tormenta perfecta, es increíble que el comité de ciclos del NBER suele tomarse un año para establecer si EEUU esta en recesión.

Pablo Salvador Pardo de Santayana 8 septiembre 2011 - 18:14

Antes de dar mi opinión sobre el poder de los bancos centrales en esta coyuntura económica, y haciendo referencia al título de la entrada del blog, me gustaría lanzar una reflexión: ¿Realmente estamos hablando de una W? ¿Llegó el mundo y sobre todo Europa y USA a salir realmente de la recesión?, en mi opinión más que de una W en este momento estamos hablando de una L (aunque quizá con la parte horizontal ligeramente inclinada hacia arriba).
• ¿Existen signos de recuperación en la economía americana?, su situación es bastante complicada, con una histórica rebaja de su calificación crediticia por Standard &Poors, un dólar que da la impresión de ser cada día menos fuerte debido a su insostenible política fiscal y cifras de desempleo que no logran alcanzar una recuperación sostenida.
• ¿Y en el caso de Europa?, la recuperación se ve lejana con tres países rescatados, con España, Italia y Bélgica en el alambre, la capacidad de hacer frente a la deuda de Francia puesta en duda y con mamá Alemania que se queda sin brazos para intentar salvar a todos.

Respecto al poder de los Bancos Centrales, para hacer frente a esta situación, es probable que se encuentren con serias dificultades para intervenir con política monetaria (más allá de los problemas de coordinación que se vienen presentando en los últimos días). Las monedas no parecen estar muy fuertes en este momento, lo que se evidencia en la búsqueda de activos refugio como el oro, cuyo precio registra una marcada tendencia creciente en los últimos años.

En esta situación, resulta complicado realizar maniobras monetarias que impliquen un impacto real, si es que el campo de acción está limitado por la desconfianza en la moneda como activo valioso.

Por otro lado, como indicaba el Secretario del Tesoro de EEUU recientemente en FT (*), tanto USA como Europa requieren ir más allá de políticas monetarias para salir de la crisis, de ahí el nuevo plan que han sacado en USA para invertir US$300 mil millones en generar empleo. Sin embargo, debe tomarse en cuenta también que la viabilidad de este tipo de políticas podría verse afectada considerando los problemas de EEUU con el límite de su deuda y la “pérdida de atractivo” de los bonos americanos que repercutiría en una contracción de la compra de los mismos por parte de su principal inversionista: China.

¿Qué ocurriría si China optase por dejar de comprar deuda americana?, ¿Quién le va a financiar a Obama sus proyectos?, ¿Cómo va a poder entonces financiar la recuperación de USA?

(*)http://www.ft.com/intl/cms/s/0/f332490e-d9f8-11e0-b199-00144feabdc0.html#axzz1XNBmRPCy

Carla Azorí 8 septiembre 2011 - 23:57

Según las cifras publicadas por la Administración Estatal China de Divisas, las inversiones directas del país en el extranjero alcanzaron los 67.800 millones de dólares en 2010, un 41 % más que en 2009. Hasta finales de 2010, el total de las inversiones chinas en otros países superaron los 300.000 millones de dólares.

Según dijo el Subdirector de la Asociación China de Desarrollo y Planificación Empresariales, Fan Chunyong, “China ocupa el quinto puesto en la exportación del capital al extranjero, incorporándose a los principales exportadores de fondos en el mundo”, en un forum sobre la cooperación de inversión en el extranjero, celebrado el pasado 1 de septiembre.

Mientras se enfrentó a las críticas de Estados Unidos por atar su moneda al dólar, China cambió el foco de atención a los problemas de la zona euro y el endeudamiento cada vez mayor de Washington. El asistente del ministro de Finanzas, Zhu Guangyao, dijo que: “La crisis de deuda soberana en Europa es un desafío no sólo para los países que forman parte de ella, como Grecia, de hecho, es un desafío a la estabilidad de todo el mercado financiero internacional”.

La crisis de deuda europea y Estados Unidos ha dejado en evidencia la fragilidad de las finanzas globales. La principal contraparte ha sido el considerable superávit por cuenta corriente de China (el 10,6% del PIB y el 0,7% del PIB mundial), que refleja un patrón de crecimiento caracterizado por elevadas tasas de ahorro y por una demanda interna constreñida, muy dependiente de las exportaciones. Es particularmente destacable el elevado ahorro privado, tanto por parte de las familias como de las empresas, cuyo dinamismo excede al de la inversión.

La tasa de ahorro china no solo se ha mantenido en los elevados niveles que registraba a principios de los noventa, sino que ha tenido a aumentar hasta superar el 50% del PIB, en gran medida por el aumento del ahorro corporativo.

Existe un importante debate en torno a las causas de esta elevada tasa de ahorro y de su progresivo incremento, aunque hay consenso sobre su carácter estructural, reforzado por las políticas económicas.

Un segundo factor es el mantenimiento de tipos de cambio favorables, propiciados por una política de limitada flexibilidad cambiaria, que han contribuido a preservar la competitividad de las exportaciones.

China es el mayor tenedor de bonos del Tesoro estadounidense del mundo con 895,200 millones de dólares.

Según pronostican economistas locales, tomando como referencia la tasa acumulativa anual de las inversiones directas chinas en el extranjero, se espera que en 2013, el volumen de inversiones del país alcancen los 100.000 millones de dólares, el total del capital chino destinado a la inversión en el extranjero sea de 500.000 millones de dólares y la proporción entre los fondos chinos exportados y los introducidos aumente de uno a dos, en la actualidad, a uno a uno en 2015.

China desea mejorar la coordinación de las políticas económicas con Estados Unidos como un amortiguador para las turbulencias globales y le gustaría que el G-20 juegue un rol en el fortalecimiento de la respuesta mundial.

Juan Garza 9 septiembre 2011 - 13:07

Todas estas son divisas globales que hay que tener en cuenta en el conversor de divisas

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar