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Jul

La equivalencia ricardiana

Escrito el 20 julio 2011 por Patricia Gabaldón en Diccionario de Economía

En los tiempos que corren, me encanta la idea de la equivalencia ricardiana. Ricardo propuso esta idea ya en el s.XIX, y Barro la recuperó hace menos años, pero sigo pensando que, a pesar de que presenta algunas lagunas, esencialmente explica lo que ocurre con el gasto público y los impuestos. Según Ricardo, el aumento de los préstamos y la deuda de los gobiernos puede no tener ningún impacto en el consumo ni en la demanda agregada, porque los consumidores saben que reducciones de impuestos hoy o un aumento del gasto actual darán lugar a aumentos de impuestos futuros para poder pagar esa deuda, y por tanto, empezarían a ahorrar ahora.

Foto: David Ricardo

Si esta teoría es cierta, significa que una reducción de impuestos financiada por un mayor endeudamiento no tendría ningún impacto en el aumento de la demanda agregada, porque los consumidores podrían ahorrar la reducción de impuestos para pagar los aumentos de impuestos en el futuro. De esta manera, si el gobierno pide dinero prestado para financiar una reducción de impuestos, o un aumento del gasto público, los consumidores racionales empezaran a ahorrar ahora porque saben que en el futuro los impuestos tendrán que subir para financiar esa deuda.

Esta teoría pone de manifiesto que los ciudadanos-consumidores-votantes no son/somos ajenos a las decisiones de gasto que toman nuestros gobiernos y que son/somos muy conscientes (en general) de las implicaciones que tendrán sobre su/nuestro futuro, ya que tendremos que ser nosotros los que nos hagamos cargo en el futuro de pagar esa deuda.

Comentarios

Juan Aspas 20 julio 2011 - 10:29

Creo que la hipótesis inicial no se corresponde con la realidad y por tanto la teoría de Ricardo no es realista. Creo que la mayoría de la gente no tiene cultura económica general para preveer subidas de impuestos y para valorar el impacto de los deficits en su cartera. La realidad muestra que los gobernantes que generan déficits siguen siendo valorados y votados. Las grandes obras públicas, servicios a corto plazo y su publicity en los medios funcionan. La inmensa mayoría de la gente tiene visión cortoplacista. Algunos ejemplos de la realidad, el ayuntamiento de la ciudad de Madrid, la política de la casta Papandreu en Grecia, la generación española hipotecada en el boom inmobiliario….
La realidad nos muestra que la gran mayoría de las personas no reaccionan de ésta manera y que el incremento del ahorro y la contracción de la demanda agregada no obedece a esta teoría..

Carlos 20 julio 2011 - 11:16

Yo creo que si te fijas en los datos del crecimiento de la tasa de ahorro y consumo privado se puede ver que prácticamente se ha cumplido la teoría para el caso de la crisis española. Desde principios de 2008 la tasa de ahorro empieza a subir y la de consumo a bajar, lo cual coincide con el último periodo electoral en el que el gobierno intentaba suavizar la crisis con calificactivos como “crecimiento desacelrado” y medidas como la de los 400 euros de reducción en el IRPF.

Al final, aunque la gente de a pie no sean expertos economistas, la cultura general si va en crescendo y no es tan facíl tomarles el pelo como antes. Además, a través de los medios tienes la opinión de especialistas que analizan la situación económica, a parte de los comunicados de todos los organismos internacionales que también salen en los medios. Durante la crisis se ha podido ver como mientras el gobierno decía blanco, el resto de autoridades decían negro y la gente y los mercados se dan cuenta de lo que ocurre.

Yo diría que puede que antes existiera un gap considerable entre el momento en el que el gobierno anunciaba sus medidas y la gente intentaba anticiparse a los efectos de las medidas, si es que lo hacía, pero ese gap cada vez es menor y las medidas coyunturales ya solo sirven para momentos puntuales y cada vez se dispone de menos. Ahora hay que ir a por medidas estructurales, que al final son las que dan resultados en el largo plazo.

Fernando 20 julio 2011 - 17:46

Oye, pues eso de que te encante, te queda muy bien, pero parece un poquito frívolo, ¿no? ¿o es escasez de vocabulario?

Matías 8 octubre 2012 - 17:44

Patricia, si bien estoy de acuerdo con que la intuición de Ricardo fue magnífica dada la época en la cual él vivió, como también lo es la formalización matemática de Barro, me parece pertinente aclarar un par de cosas. En la economía es difícil afirmar que una teoría es cierta o falsa. En el caso de la equivalencia Ricardiana es más correcto investigar en qué grado se cumple su afirmación. Resulta bastante fácil prever que probablemente algunas personas en cierto país tengan un comportamiento perfectamente acorde a las ideas de Ricardo, mientras que otros bien podrán ser más “insensatos” en términos Ricardianos. Es por esto que en diversos países es relevante hacer un estudio econométrico que determine el grado de correlación entre el ahorro y un alza de impuestos (o cambios en el gasto público). Estos estudios existen y les son de utilidad a los gobiernos porque con ellos pueden predecir la efectividad de su gasto fiscal como herramienta de estabilización económica.
En Chile, existe un estudio que determinó que el grado de correlación para dicho país es de 0,75 el cual ha sido puesto en duda por considerarse un resultado muy alto.

En resumen, la equivalencia Ricardiana no se cumple en un 100% debido a las siguientes razones: restricciones de liquidez, disparidad de horizontes temporales, miopía, diversidad de tasas de interés, distorsiones a precios relativos, etc. Pero aún así se cumple en cierta medida y es gracias a la formalización de Barro que ésta puede ser mesurada.

Espero que esto haya brindado claridad al tema.
Saludos.
Estudiante de Economía

[…] se llama reforma casi a cualquier cosa) que a mi entender no es más que un pequeño ajuste de“equivalencia ricardiana” que no afecta el núcleo impositivo de la nación y en todo caso se queda en lo de siempre: […]

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