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Abr

¿Bajarán en Cataluña el IRPF a los “ricos”?

Escrito el 18 abril 2011 por Valentín Bote en Economía española

Ahora que la campaña del IRPF está dando sus primeros pasos, mi atención experimenta algunos sesgos a la hora de absorber las informaciones diarias. Así, una de las noticias que han llamado mi atención esta mañana de la prensa es el curioso sainete que tiene montado el gobierno catalán a raíz de la reducción del IRPF a las rentas más altas. Si recuerdan los lectores, el año pasado el otro gobierno catalán -el compuesto por el “tripartito”- aprobó una subida de dicho impuesto a las rentas más elevadas (120.000 euros o más), utilizando un argumento muy frecuente en dichos días -es un tema recurrente, que cada cierto tiempo vuelve a ser escuchado- de que ya era hora de que los “ricos” fuesen solidarios y aportasen más recursos para poder salir de la crisis.

Pues bien, resulta que el gobierno catalán actual, de CIU, había prometido entre sus múltiples compromisos electorales eliminar dicho recargo autonómico sobre las rentas altas, pero ahora les ha entrado miedo y han decidido aplazar la medida para más adelante. ¿Cómo se va a bajar los impuestos a los individuos de más recursos?

Hace ya unos meses escribí sobre esta cuestión así que trataré de no repetir argumentaciones ya dadas, pero me parece importante recordar que los individuos que más recursos tienen ya son, con enorme diferencia, los que más aportan a la recaudación de IRPF, dada la fuerte progresividad de dicho impuesto. Así, según la última Memoria de la Agencia Tributaria disponible, los contribuyentes con rentas superiores a 57.000 euros, que son el 4% de todos los contribuyentes por IRPF en España, aportan el 38,7% de la recaudación total de este impuesto [Cuadro I.36 de la Memoria Tributaria de 2008, la última publicada], con tipos efectivos medios que se sitúan en el entorno del 30%. En el otro extremo de la distribución de ingresos nos encontramos con que la Hacienda extrae de los contribuyentes de las 7 primeras decilas de renta -es decir, del 70% de los contribuyentes- sólo el 16% de los ingresos por IRPF. Es obvio, por tanto, que el esfuerzo tributario que se exige a los individuos de mayores rentas en España -la mayor parte de ellos clases medias- es extraordinariamente elevado.

Y finalmente, si nos fijamos en el nivel de renta en el que se estableció el polémico incremento en Cataluña, 120.000 euros, nos encontramos con que estamos refiriéndonos al 0,6% de los contribuyentes por IRPF en España, de los que se extrae el 17,8% de toda la recaudación de este impuesto. Ante estas cifras creo que no es descabellado pensar en que bajar impuestos a todos los contribuyentes, pero a los de más recursos también, tiene todo el sentido.

Comentarios

Juan Garza 18 abril 2011 - 17:12

Informe muy completo que me ha servido para analizar bien la bolsa local y otra fuente de valía la tengo en http://www.1forex1.com

juan 18 abril 2011 - 18:25

Urbaneja ha comentado esta mañana el problema de la presión fiscal en Cataluña. No dejéis de escucharlo: http://www.puntoradio.com/popup/audio.php?id=66270#

Carlos 19 abril 2011 - 08:21

Estimado Valentín,
Para saber si un colectivo paga más de la cuenta habría que comparar el % de la recaudación que aportan con el % que representan de los ingresos totales de la población. Comparar con el % de población me parece engañoso.
Cuando dice que el 4% de la población aporta el 38,7% de la recaudación omite que ese 4% gana al menos el 35% del total. Estas rentas de hecho seguramente ganan más, dado que estas rentas tienen muchas vías legales -y no tanto- para no declarar sus ingresos. Pero en cualquier caso, que el 35% de las rentas paguen el 39% de los impuestos no parece tan desequilibrado. Es posible que las rentas más altas paguen más de la cuenta, o es posible que paguen menos, pero creo que en este debate se deberían usar argumentos reales y no sesgados como el que presenta usted.

Valentín Bote 19 abril 2011 - 09:31

Estimado Carlos,

me fascina que me acuses de utilizar datos sesgados cuando el único dato que tú aportas, esa elucubración de que el 4% de la población acumula al menos el 35% de la renta, te lo has inventado sobre la marcha. De hecho, no tienes que utilizar la imaginación, lo tienes en la tabla: las declaraciones de IRPF con base imponible superior a 57.000 euros suponen el 4% de las declaraciones totales y el 23,7% de la base imponible total declarada en el impuesto. Es decir, que ese 4% de declarantes tienen el 23,7% de la base imponible total y aportan el 38,7% de la recaudación total del impuesto. Yo creo que la progresividad ya ha actuado suficientemente sobre estos individuos, por lo que lo veo ya suficientemente desequilibrado, pero eso sí es un juicio de valor personal donde cada uno tendrá su opinión. Por otra parte, puestos a sesgar la información, me llama la atención ese comentario tuyo dando por hecho que “seguramente” los perceptores de rentas en el intervalo que analizamos utilizan medios legales e ilegales para no declarar ingresos. Es decir, que implícitamente estás apoyando la idea de que sí tiene sentido castigar más a estos asalariados (recuerda que esencialmente el IRPF extrae rentas de los asalariados), porque “seguramente” están cometiendo fraude. Ese argumento, bastante naïve, por no decir malintencionado, probablemente debería estar referido a los verdaderamente ricos, pero esos no están afectados más que marginalmente por este impuesto, por lo que nada sobre ellos puede extraerse de la información de la tabla…

Carlos 19 abril 2011 - 13:54

Estimado Valentín,
Parece que no se ha publicado mi post de respuesta. Bueno, pongo una nueva versión a ver si esta vez hay suerte.
El tono que destila tu post (“elucubración”, “te lo has inventado sobre la marcha”, “naive”, “malintencionado”) me parece poco apropiado para un blog, y creo que no promueve el debate. Leo este blog para escuchar opiniones y aprender, y pensaba –al parecer equivocadamente, al menos en este caso- que opiniones distintas serían valoradas. Para tu tranquilidad, comento más abajo las razones de lo que escribí que te ha llamado tanto la atención. En cualquier caso, por tu comentario sobre el 23% asumo que estás de acuerdo conmigo en que ese es el dato relevante para comparar (al menos no me has corregido en el concepto). Esto era el motivo de mi post y me alegra saber que estamos de acuerdo. Comparar el % de la recaudación con el de población en vez de con el de los ingresos es un argumento muy común para promover las rebajas de tipos a las rentas más altas, y es un argumento que me parece equivocado. Esto es independiente de si la rebaja en sí está justificada o no, que no era el objetivo de mi post. Pero creo que es importante poner los conceptos correctos para que la gente opine: creo que la diferencia entre 38,7% y 23% es mucho menor que la diferencia con 4%, y que podría afectar la opinión del lector.
Comento ahora los puntos en los que me corregías:
– El valor del 35% no me lo inventé. Lo calculé, al parecer erróneamente. Eres tú el experto y si dices que es 23%, lo acepto como válido. Pero de ahí a tu acusación de inventarme cosas creo que traspasas la línea del respeto.
– Tus acusaciones de que mis comentarios son “malintencionado” y las opiniones según tú implícitas en mi post me parecen con poca base en mi post y seguramente dicen más de ti que de mí. El gobierno español ha reconocido públicamente en el último año que habían detectado un número elevado de contribuyentes de rentas altas que habían evadido impuestos. No parece por tanto descabellado pensar que seguramente los ingresos de las rentas altas son mayores, y que el 23% es un mínimo. Me parecía un asunto relevante. Si a ti no, me parece bien que no lo tengas en cuenta en tu opinión o que lo rebatas, pero no hace falta que te montes todo un argumento implícito, y mucho menos que me acuses de naive ni de malintencionado.

Valentín Bote 19 abril 2011 - 17:07

Estimado Carlos,

– creo que si hablamos de qué maneras se debe “promover el debate” deberías leer tu primera intervención, dado que el que “empieza a disparar” eres tú, cuando afirmas que “en este debate se deberían usar argumentos reales y no sesgados como el que presenta usted”. Como te decía en mi respuesta anterior, desprecias mis argumentos y frente a ellos sólo utilizas un dato que, o bien mal calculado, o bien inventado, lo que sí es cierto es que es simplemente falso. Y no lo digo yo por mi supuesta condición, según tus palabras, de experto, sino que es lo que se observa en la Memoria de la Agencia Tributaria, precisamente en la tabla que os adjunté.

– En cuanto a que estoy de acuerdo contigo en que es más lógico comparar agrupaciones de renta que de individuos, la verdad es que discrepo. El dato del 23% lo he reflejado para desmontar tu argumento del 35%: el 4% de los contribuyentes con mayor nivel de renta, que acumulan el 23% de la renta (y no el “al menos 35%” que defendías en tu post) que es utilizada como base imponible para la recaudación de IRPF, aportan el 38% de los ingresos de la Hacienda por este impuesto. Pero aún así, creo que tener en cuenta la proporción de personas es importante, porque obviarlo es entrar en consideraciones de tipo comunista-igualitarias con las que yo, al menos, no estoy de acuerdo, pero acepto que a otros les puedan parecer importantísimas. Mi postura es clara: el 4% de los contribuyentes por IRPF (que, insisto, son en su inmensa mayoría asalariados) aportan más del 38% de la recaudación de este impuesto, por tanto, ¿de verdad se puede decir (ojo, no son palabras que pongo en tu boca, pero que sí hemos escuchado a miembros del Gobierno en los últimos dos años) que son insolidarios, que ya es hora de que arrimen el hombro para combatir la crisis y otras lindezas similares? Y es que algo que mucha gente no sabe es que nuestro sistema de tributación por IRPF es mucho más progresivo que en muchos otros países de nuestro entorno.

– Y respecto al nivel de fraude, la verdad es que es algo que llevamos oyendo decir al Gobierno desde hace por lo menos tres años. Desde que empieza la crisis y el déficit público se les dispara, como inicialmente se negaban a recortar el gasto público -de hecho, no lo han hecho hasta que tanto Bruselas como Obama les han obligado- y no iban a salir diciendo abiertamente que iban a subir impuestos -que los han subido- pues se apuntaban al discurso del fraude fiscal y las importantes mejoras que iba a suponer su control en la reducción del déficit. Francamente en el pasado el impacto fue mínimo y de momento, por lo que hemos ido viendo en las sucesivas memorias no se aprecia una gran mejora. Por cierto, lo que quería decir era que tu manera de escribir daba apoyo implícito al argumento que yo calificaba como malintencionado -especialmente cuando algún miembro del Gobierno lo empleaba, por la relevancia del cargo que ocupa quien hace esas interpretaciones. No me refería a que tú fueses el malintencionado, sino más bien a que esos comentarios malintencionados habían calado en tí.

Anónimo 20 abril 2011 - 00:01

Gracias Carlos por darnos tu punto de vista es muy aclaratorio
Un saludo

Carlos 20 abril 2011 - 10:39

Estimado Valentín,
Tras releer su último post sigo sin entender por qué el 4% es relevante. Si el 23% de la renta genera el 39% de la recaudación, la tasa media de impuestos aplicada parecería que es independiente del % de población que gane ese 23%, ¿no? ¿Cambiaría el argumento si fuera el 10% o el 1% de la población? Parecería que no, y su argumento de que esto “es entrar en consideraciones de tipo comunista-igualitarias” me parece poco convincente. Asumo que si no presenta un argumento técnico es porque tendrá buenas razones para ello, pero creo que el que ha presentado no aclara el impacto que tiene el 4%.
Releyendo mi post inicial no veo lo que dice de “disparar primero”. Sólo le menciono para decir que presenta un argumento, y es al argumento al que valoro. Y ese argumento se ve a menudo en publicaciones económicas, por lo que tampoco le atribuyo a usted su autoría. De usted sólo digo que presenta ese argumento. En mis posts hablo sobre qué cifras comparar, y no entro en por qué usted incluye o no algún aspecto en su post inicial o en el análisis posterior (aunque su último post es bastante revelador). Por favor relea ahora usted su post y compare. En cualquier caso, decir “tú disparaste primero” para justificar su actitud me parece indigno de un autor de un blog serio.
En cualquier caso, gracias por su último post: creo que deja muy claros los razonamientos que usa para justificar lo que hace y lo que piensa. Ya no comentaré más en este thread, le dejo a usted la última palabra.
Que tenga unas buenas fiestas.

Valentín Bote 25 abril 2011 - 11:58

Estimado Carlos,
Veo que mis argumentos previos no han conseguido que entiendas el funcionamiento del IRPF, al menos en lo relacionado con los aspectos que comento en mi post inicial. Pero haré un último intento:
1. Las personas importan. De acuerdo con tu argumentación las personas no importan en el IRPF, sólo las rentas que generen. Pero esto es un error, tanto conceptual como en la aplicación práctica:
– El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, tal como está definido en la legislación vigente, es un “tributo de carácter personal y directo que grava, según los principios de igualdad, generalidad y progresividad, la renta de las personas físicas de acuerdo con sus circunstancias personales y familiares”. Por tanto, puedes ver que el carácter personal es lo primero que se destaca. Se grava a las personas por el hecho imponible de la “obtención de renta por el contribuyente”. Luego, como ves, el primer error conceptual queda aclarado: el IRPF no grava a las rentas, sino a las personas físicas, por el hecho de obtener rentas.
– Estos “matices” legales podrían ser interpretados por algún lector como algo que no deja de ser un juego de palabras, y que al final estamos hablando de lo mismo, de que se gravan las rentas y que las personas no importan. Esto es lo que tú defiendes cuando dices en tu último post lo siguiente: “Si el 23% de la renta genera el 39% de la recaudación, la tasa media de impuestos aplicada parecería que es independiente del % de población que gane ese 23%, ¿no? ¿Cambiaría el argumento si fuera el 10% o el 1% de la población? Parecería que no”. Bueno, pues esa idea es un error garrafal, como espero que te quede claro en el siguiente ejemplo, nuevamente basado en datos reales también extraídos de la tabla que os incluí en el post inicial.
– En este nuevo ejemplo hay dos factores clave a los que prestar atención: que el IRPF es un impuesto personal –es decir, que grava a las personas- y que es un impuesto progresivo –algo obvio en mi argumentación, pero a lo que parece que no has prestado atención:
En el ejemplo inicial que expuse, ponía de manifiesto que el 4% de los contribuyentes obtiene el 23% de la renta gravada en el IRPF y genera el 39% de la recaudación. Tal y como tú argumentas la cuestión, afirmando que si el 23% de la renta genera el 39% de la recaudación, es irrelevante qué porcentaje de población la generó, olvidas la cuestión más básica: como el IRPF es un impuesto progresivo, el 23% de la renta gravada genera el 39% de la recaudación … SÓLO COMO CONSECUENCIA de que dicha renta ha sido generada por SÓLO el 4% de los contribuyentes.
De hecho, cuando tú preguntas, aparentemente de manera retórica, que si “¿Cambiaría el argumento si fuera el 10% o el 1% de la población?” la respuesta no puede ser más que un rotundo SÍ. Fijémonos en el rango de declarantes con bases imponibles comprendidas entre 16.500 y 28.500 euros. Estos declarantes acumulan el 23,3% de la base imponible sometida a gravamen por el IRPF, y generan una recaudación que representa el 18,7% de la recaudación total. ¿Por qué en mi primer ejemplo, siguiendo con tu terminología, el “23% de la renta” generaba el 38% de la recaudación, ahora el “23,3% de la renta” sólo genera el 18,7% de la recaudación?
La respuesta es obvia: porque LAS PERSONAS SON LA CLAVE. En mi primer ejemplo, ese 23% del total de renta la obtenían sólo el 4% de los contribuyentes, y la progresividad del impuesto actuaba de manera muy intensa sobre ellos. En el nuevo ejemplo, esos declarantes cuyas bases imponibles oscilan entre 16.500 y 28.500 euros representan no al 4% de los contribuyentes, sino al 20,9% de los declarantes, por lo que su 23% de renta no se somete, ni de lejos, a la misma progresividad. De hecho, este 20,9% de declarantes aportan sólo el 18,7% de la recaudación, mientras que el 4% de declarantes de mi primer ejemplo, con el mismo 23% de la renta total, aportan el 38% de la recaudación total del IRPF. Espero que, por fin, hayas podido entender mi argumentación. Un cordial saludo!

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