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Negociación colectiva, salarios y productividad

Escrito el 22 Marzo 2011 por María Jesús Valdemoros en Economía española

El debate que ha surgido en torno a la vinculación de salarios y productividad conduce, inevitablemente, al planteamiento de propuestas sobre la reforma del sistema de negociación colectiva (hoy parece que se celebra una reunión clave al respecto entre sindicatos y patronal). Este sistema y sus resultados (los convenios colectivos) constituyen el marco legal en que sindicatos y representantes empresariales establecen las condiciones salariales y laborales.

Son varios los elementos del actual sistema de negociación colectiva que, de forma independiente y también a través de sus interacciones, provocan rigideces y desajustes en el mercado de trabajo español, donde destacan los problemas del desempleo y la temporalidad . Una reforma sensata debería actuar sobre todos ellos, para producir un sistema coherente y eficaz. Esos elementos son:

– Representatividad de los negociadores
– Ultraactividad de los convenios
– Eficacia general automática de los convenios de ámbito superior a la empresa
– Prevalencia de convenios de alcance intermedio
– Indiciación de los salarios a la inflación

Convenios centralizados vs descentralizados: en el medio no está la virtud

En esta entrada del blog me gustaría referirme al problema que plantean convenios colectivos con un nivel intermedio de centralización, como el español, comparándolos con sistemas más centralizados y descentralizados.

Los sistemas centralizados ofrecen como gran ventaja que permiten incorporar las restricciones y condicionantes del marco macroeconómico en que se inserta el mercado de trabajo. Por ejemplo, convenios nacionales deberían tener muy presente en la fijación de las condiciones salariales la existencia de mayores o menores tasas de paro (a mayor tasa de paro, menos deberían subir los salarios para permitir ajustar el mercado laboral vía precios y no vía cantidades) Por su parte, los sistemas más descentralizados (convenios a nivel de empresa) se adaptan mejor a las condiciones particulares de cada empresa.

Ambos sistemas permitirían una mejor incorporación de la evolución de la productividad a la fijación de salarios, bien a nivel agregado (sistema centralizado), bien a nivel desagregado (sistema descentralizado)

En nuestro caso,  la negociación colectiva genera fundamentalmente convenios con un nivel intermedio de centralización (provincial-sectorial), de modo que no logra hacerse ni con las ventajas de un sistema centralizado ni con las de uno descentralizado. Es, por tanto, un gran obstáculo para el correcto ajuste de los convenios tanto a la realidad macroeconómica como a la empresarial. Tiene, además, costes adicionales, como la multiplicidad normativa que se crea (convenios con rango de ley), el uso ineficiente de los recursos dedicados a la negociación y la creación de grupos de interés favorables al statu quo y opuestos a cualquier cambio (los negociadores que viven del sistema).
Debemos abordar la reforma del sistema para tratar de aprovechar las ventajas atribuibles a mayores grados decentralización o descentralización, favoreciendo una mayor representatividad de colectivos ahora descuidados en la negociación, como los parados, los trabajadores temporales y las pymes. Las fórmulas para hacerlo son muchas, por ejemplo mediante el fomento de convenios de empresa, el fortalecimiento de niveles superiores de la negociación que produzcan convenios luego adaptables por las empresas o una mayor facilidad para aplicar cláusulas de descuelgue.. Deberíamos aprovecharlas, porque sin duda facilitarían un mejor funcionamiento de nuestro mercado laboral y, por tanto, del conjunto de nuestra economía.

Comentarios

Carlos 22 Marzo 2011 - 10:41

Con el nivel de paro al que nos enfrentamos más vale que los sindicatos empiezen a ver la necesidad de cambiar nuestro modelo de negociación de los contratos porque será uno de los factores claves para poder generar empleo y crecimiento. Parece que cada vez cala más la idea de que de esta crisis no salimos con medidas coyunturales, se necesita cambiar la estructura de nuestro sistema productivo y volvernos más competitivos o nos quedaremos descolgados. Veremos si se llega a algún tipo de acuerdo, pero la verdad es que este tema lleva mucho tiempo sobre la mesa, asi que mejor no hacerse ilusiones.

David 22 Marzo 2011 - 16:37

Esperemos que no ocurra como con otras reformas, en las que lo único que ha importado ha sido la foto y se ha obviado el debate riguroso sobre la validez de las medidas anunciadas.

Yago 22 Marzo 2011 - 20:23

Es una pena que el post no trate seriamente los handicaps que conlleva la vinculacion de los salarios a las presiones inflacionistas (inflacion + expectativas de inflacion) y la alternativa (viable en el pais de los lazarillos?) de ligarlos a la productividad.

David 23 Marzo 2011 - 15:57

Yago, es interesante lo que planteas, aunque me parece que eso nos lleva a cuestiones diferentes a la que plantea María Jesús. En mi libre interpretación de lo que apuntas (perdona si me equivoco), un tema a tener muy presente es cómo afectaría la vinculación entre salarios y productividad a esta última: ¿serviría para impulsar ganancias de productividad? Entiendo que sí
un saludo

Yago 23 Marzo 2011 - 20:33

David, ante todo encantado. Evidentemente mi comentario no pretendia salpicar a MJ, si no mas bien cambiar la dinamica del blog en el sentido de lubricar la oferta (la gente preparada que escribe) con la demanda (nosotros). En lo que compete, a mi modo de ver el sistema centralizado de sindicalizacion acaba teniendo la virtud de vislumbrar la relacion salarios-inflacion (consecuencias macro) en detrimento de salarios-productividad. Por su parte el descentralizado si que calibra bien esta ultima relacion. De ahi que considerase oportuno analizarlo en el post, uniendo puntos como el que mencionas (que no tengo tan claro sus consecuencias: observa los empleos que tienen mayormente una retribucion variable, como los “asesores financieros” de las aseguradoras… es productividad una mayor colocacion de pensiones o habria que ponderarlo con el riesgo sistemico y moral que puede conllevar ese modus operandi? Ahi es donde creo que tendria que estar el debate sindicato-patronal).

Un simple debate, intentemos, con criterio. Saludos

Jesus Romero Quesada 24 Marzo 2011 - 00:06

Es evidente que algo no esta funcionando en el sistema de negociación de los sindicatos, el paro sigue aumentando y en las revisiones salariales anuales son pocos los que ven un”duro” de extra (ni el mínimo de subida anual del IPC!!), eso sí, para ellos (por ejemplo UGT) una subida salarial de hasta el 7%, se podía leer en Expansión, bien premiado? No lo creo, y poco altruista, cuando llevan ni se sabe con la negociación colectiva, que vuelve a retrasarse abril, alegando una “gran cantidad de complicaciones” a la hora de llegar a un acuerdo…¿Cómo van a plantear un sistema en el que se vinculen salarios y productividad si no son capaces de producir un mínimo de cordura y seriedad con un 7% mas en sus nominas? Un pensamiento y una opinión en el ecuador de una dura semana. Saludos.

Anónimo 28 Marzo 2011 - 15:15

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