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Los problemas económicos de Japón

Escrito el 12 marzo 2011 por Rafael Pampillón en Economía Global, Economía Mundial

El terremoto ocurrido ayer en Japón impone una reflexión sobre cómo quedará el país después de la tragedia. Es decir, muchos economistas nos planteamos cuáles van a ser los impactos económicos que esta catástrofe provocará, tanto a nivel de Japón como mundial. Pero para poder contestar esa pregunta primero tenemos que saber cuál es la situación y los problemas económicos de Japón.
Qué problemas tiene Japón?

Japón, se encuentra en un momento crítico de su historia por el terremoto y también por su situación económica y poblacional. El país necesita un cambio radical si quiere salvarse. Su economía se estancó hace 20 años y en 2010 fue sobrepasada por China. Lleva, por tanto, muchos años con problemas muy graves: 1) Una población muy avejentada, 2)  una baja tasa de natalidad, 3) disminución de la productividad y 4) problemas internos (falta de liderazgo político) y externos (no hay una definición de cuales deben ser los aliados comerciales y de defensa).

La elevada edad de la población y la baja tasa de natalidad.

Éstos dos problemas son causa de los mayores problemas del país. Japón tiene una media de edad de 50 años junto con una de las tasas de natalidad más bajas del mundo (1,4 hijos por mujer). Esta situación genera un problema en el sistema de pensiones: la cantidad de personas que se jubilan es mucho mayor que la cantidad de las personas que entran en el mercado de trabajo o que van teniendo edad para hacerlo.

Este envejecimiento poblacional ha provocado, además, que las empresas adopten posiciones cómodas y poco competitivas. Sus directivos después de dedicar toda su vida luchando por poner la empresa, el sector y el país en una posición privilegiada, quieren ahora mantenerse en el puesto con una actividad más relajada. Esto ha producido un “tapón” que impide a los jóvenes entrar en las empresas en puestos directivos, evitando que se pongan en marcha ideas frescas y nuevas, que ayuden a cambiar el adormecimiento en que se encuentra el sistema empresarial y laboral Nipón.

Baja productividad

Se aplican, además, políticas laborales rígidas y estrictas en temas salariales que se basan en la edad de los trabajadores y no en su productividad a lo que se une la dificultad para despedir personas mayores de baja productividad. Así, las empresas pierdan flexibilidad. La solución pasa por suplir ese bache generacional aumentando la productividad con leyes de inmigración flexibles, modificar las normas culturales que abran oportunidades a jóvenes con nuevas ideas y disminuir la brecha que hay entre hombres y mujeres en las empresas.

Debido al envejecimiento, el gasto público en seguridad social está disparado pudiendo llegar este año 2011 a ser el 200% del PIB y con un pronóstico poco alentador de crecimiento para los próximos años y con el riesgo de volverse insostenible. Los líderes Japoneses tienen ahí uno de los más grandes retos y deben comenzar a implantar medidas para aumentar su población activa.

Para lograr lo anterior, una de las políticas a aplicar podría ser aumentar la productividad a través de jóvenes preparados y con nuevas ideas. Pero se debe tener muy en cuenta que generaciones más jóvenes las motivaciones pueden ser diferentes. Ahora los jóvenes ya no buscan un trabajo para toda la vida, sino un sistema más justo de reconocimiento. De ahí que las empresas deben replantear su cultura y hacer ese cambio necesario para integrar estos nuevos potenciales líderes para que levanten la estancada economía japonesa.

Los retos políticos internos y externos que afronta Japón.

Japón se encuentra cercano a economías emergentes y estables como es el caso de China e India y Corea del Sur que tiene una economía estable y madura. En sus vecinos debe encontrar, a través de Tratados de Libre Comercio, los socios necesarios para el crecimiento de su economía, mientras encuentra la fórmula adecuada para mejorar el gap generacional y la falta de consumo interno que hay en el país.

Además podría generar mecanismos de libre circulación de trabajadores entre los países vecinos, logrando así dos grandes objetivos. El primero sería lograr captar  profesionales de otros países que puedan ocupar puestos que le hacen falta dentro del país. Segundo, captar ideas nuevas de los diferentes países, y de esta forma adaptar la tecnología del exterior, y de este modo abrir más mercado exterior para sus productos e industria.

Por otro lado, aunque Japón tiene instituciones solidas, los frecuentísimos cambios  de Primer Ministro, podrían generar una situación de incertidumbre y desgobierno con aversión al riesgo. Es necesario hacer las reformas políticas adecuadas que den confianza a sus habitantes.

Conclusión.

Japón debe intentar implementar políticas económicas y sociales adecuadas para aumentar la productividad y minimizar el impacto de la brecha generacional. Y debe también realizar un cambio en sus relaciones con el exterior e implementar practicas que ayuden a integrarse más en la economía global y mejorar las condiciones que como hemos visto deterioran su situación económica.

Comentarios

Roberto Merino Pérez 12 marzo 2011 - 15:13

En términos macroeconómicos considero que el terremoto va a afectar a la oferta agregada. Se han producido enormes daños en fábricas, carreteras y otros bienes de capital, así como los desastres producidos en los recursos naturales del país. Incluso las muertes producidas afectarán a la cantidad de trabajadores.

Dado que la oferta agregada es función de los factores de producción (capital, trabajo, recursos naturales y tecnología), una disminución de los mismos provoca un desplazamiento de la curva a la izquierda, lo que conlleva una contracción en la economía que se traduce en una disminución del PIB y un aumento de la inflación.

Ana Gargallo 12 marzo 2011 - 17:13

En octubre, Japón comenzó a tomar medidas para aumentar el consumo y ayudar a la recuperación del país. Los tipos de interés bajaron del 0,1% a casi el 0% (tipos que aún continúan manteniendo). Según el organismo regulador japonés indicó que las exportaciones y la producción han mostrado leves signos de mejora tras las medidas tomadas el pasado octubre. Sin embargo, y agravado por los desastres ocasionados estos días, las medidas deberán aumentar para fomentar el crecimiento del país.

La mayor estabilidad política y la mejora en sus relaciones exteriores aumentaría la confianza para invertir en el país, tanto inversiones extranjeras como inversiones internas. El aumento de inversión ayudaría a su crecimiento y la salida del estancamiento actual.

Anónimo 12 marzo 2011 - 21:42

El terremoto no les podía haber ocurrido en un peor momento a los japoneses, ya que la delicada situación deudora por la que atraviesan no hace pensar en una rápida recuperación de la economía.
A falta de datos más precisos, sería interesante una comparación entre la recuperación que ha tenido Chile después del terremoto respecto a la recuperación que se prevé para el país nipón, que no es muy alentadora, ya que tendrá que financiarse en los mercados financieros externos para cubrir los previsibles costes en infraestructura y reconstrucción, y precisamente por la alta deuda del país asiático no es de extrañar que las agencias de rating terminen por rebajar nuevamente la calificación de la deuda japonesa, ocasionando un mayor pago de intereses.

Luis Barreto 12 marzo 2011 - 21:42

El terremoto no les podía haber ocurrido en un peor momento a los japoneses, ya que la delicada situación deudora por la que atraviesan no hace pensar en una rápida recuperación de la economía.
A falta de datos más precisos, sería interesante una comparación entre la recuperación que ha tenido Chile después del terremoto respecto a la recuperación que se prevé para el país nipón, que no es muy alentadora, ya que tendrá que financiarse en los mercados financieros externos para cubrir los previsibles costes en infraestructura y reconstrucción, y precisamente por la alta deuda del país asiático no es de extrañar que las agencias de rating terminen por rebajar nuevamente la calificación de la deuda japonesa, ocasionando un mayor pago de intereses.

Armando Vidal Gastañaga 12 marzo 2011 - 22:40

Aparte de los problemas mencionados anteriormente donde estoy totalmente de acuerdo. Japón también tiene problemas de demanda, que se deben a temas culturales, el japones ahorra más que lo que consume si lo comparamos con los americanos o europeos. Además el japones promedio es adverso al riesgo. Llegando a veces a ahorrar a tasas reales negativas. Por lo que los intentos de la política monetaria por estimular el consumo manteniendo la tasa de referencia casi en cero no han tenido éxito. Entrando Japón en lo que mucho economistas lo asemejan a la “trampa de liquidez” planteada por Keynes. Cambiar el tema culturar de un país me parece muy complicado, por lo que por ese lado la economía japonesa la tiene difícil.

Por otro lado, con el terremoto se verá afectada la oferta agregada desplazándose a la izquierda, lo que teóricamente generaría inflación y una reducción del PIB. Inflación que no le caería nada mal a Japón para poder reactivar su economía. Inflación que la ha venido buscando Japón por muchos años, donde el problema de deflación era tema de todos los años.

Jesus Romero Quesada 13 marzo 2011 - 14:46

Como bien ha sido comentado, este suceso ha sacudido a Japón en un momento nefasto. Japón lleva años atravesando momentos económicos complicados que no es capaz de solucionar, y que el origen del 8% de su PIB en el sector pesquero en el norte del País este destruido y la paralización de las grandes industrias de la automoción, no son sino agravantes significativos a su delicada situación, sin contar la ayuda externa que van a necesitar. Por otro lado, puede ser una ocasión para establecer relaciones internacionales y desarrollar aspectos de occidentes que podrían favorecerles. Efectivamente, es imposible cambiar una cultura drásticamente, tampoco en es necesario ni la intención, pero buscar una alineación social global, pienso, que es positivo. Los nipones han salido victoriosos ante otras situaciónes complicadas, y lo volverán a hacer.

Viviana Zorrilla Díaz 14 marzo 2011 - 12:20

La situación de Japón es del todo preocupante. Centrándonos en cuestiones puramente económicas creo que el principal obstáculo que se va a encontrar el país para recuperar el tímido crecimiento que había despuntado en los últimos meses consecuencia de las políticas activas de demanda va a ser la cantidad enorme de capitales que se van a necesitar para llevar a cabo la necesaria reconstrucción del tejido productivo y civil destruido por el terremoto, y las implicaciones sobre el endeudamiento ya muy elevado del país.

Japón va a tener que aumentar los tipos de interés, hoy día situados en ’0′ para atraer a los capitales internacionales. Por otro lado, la reciente rebaja de rating de la deuda nipona va a encarecer notablemente el servicio de la misma. Esto va a engrosar todavía más el ya enorme endeudamiento del erario público que alcanza niveles de deuda del 200% PIB y déficits del correspondiente 10%. En resumen, se va a destinar mucho dinero a pagar intereses de deuda sobre una deuda cada vez mayor, en lugar de destinarlo a inversión productiva.

Otro efecto posible derivado de la subida de tipos puede ser una mayor propensión al ahorro en detrimento del consumo privado, que es una de las variables macroeconómicas claves para la recuperación del país.

Sólo queda esperar a ver si Japón consige salir reforzado de esta crisis/desastre en su estructura económica y sistema productivo con la modernización de las industrias e infraestructuras.

María del Mar Val Fernández 15 marzo 2011 - 00:44

Como se ha comentado más arriba, la deuda pública japonesa alcanza casi el 200% del PIB y los tipos de interés oficiales son cercanos a cero, en lo que venía caracterizándose como una frágil recuperación económica del país, marcado por la deflación. El duro golpe vivido en los últimos días (amén de las víctimas producidas) ha provocado unas pérdidas económicas de más de 100.000 millones de dólares, según las primeras estimaciones. Además de financiar las labores de reconstrucción, el Ejecutivo japonés cuenta con un fondo de reserva y se prevé la aprobación de una ampliación con fondos adicionales. El Banco de Japón ha anunciado que inyectará liquidez dotando a los bancos con un fondo de un máximo de 26.300 millones de euros e intensificará su programa de compra de activos. Asimismo, ha decidido flexibilizar su política monetaria mediante préstamos al mercado financiero -porque además los bancos de las zonas afectadas podrían, si no, quedarse sin liquidez al tener que ampliar sus préstamos en condiciones especialmente blandas para los afectados-, reforzando su programa de lucha contra la deflación (puesto en marcha a finales de 2009) para tratar de alentar la actividad económica y disminuir la carga de la deuda. En definitiva, el gasto público se elevará y la recuperación ya ha sido frenada.

Las pérdidas en infraestructuras son también cuantiosas (incluso con riesgo nuclear) y los cortes de suministro eléctrico para ahorrar energía (con el fin de garantizar el suministro en las zonas devastadas) tiene consecuencias negativas para el país nipón. En una economía altamente dependiente de las exportaciones, las principales plantas de la industrial del motor (con gran peso en la economía) han paralizado su actividad. Esto –apuntan algunos- puede reportar algún efecto favorable a la industrial española del sector. Por otro lado, compañías españolas de otros sectores (por ejemplo, moda) han tenido que cerrar también sus centros.

En medio de esta situación y del desánimo por la tragedia, existen sin embargo análisis que apuntan a que, superados los primeros momentos, el medio plazo tiene visos de ser más positivo para Japón por virtud del aumento del gasto público y de la relajación monetaria. Y no faltan quienes hacen predicciones optimistas acerca del ritmo de recuperación de la actvidad industrial prevista.

(Fuentes: Expansión y Cinco Días).

Anónimo 16 marzo 2011 - 05:35

El pais japones desde su historia siempre a logrado enmerjer de la cenisas, y se que de este desastre saldran brillando y con un futuro prometedor……

Anónimo 16 marzo 2011 - 10:19

A mí también me gustaría ver el vaso medio lleno.
Ciertamente, después de un desastre de estas magnitudes los efectos son catastróficos, y como bien se explica en varios de los comentarios anteriores, se va a producir en una primera instancia una contracción de la oferta agregada
Pero me gustaría poner un punto de vista optimista, sobretodo viendo los positivos resultados luego de eventos similares.
Un caso cercano para mi, fue el terremoto en Chile del año anterior, en donde luego de un terremoto de 8,9 grados, el país salió adelante y mostró un crecimiento de 6%, muy e línea a lo proyectado antes de que se produjera este desastre natural.
Tampoco hay que olvidar lo que pasó con Japón luego de la segunda guerra mundial, en donde después de vivir un desastre similar en términos físicos y psicológicos, supo salir adelante y plantearse en pocos años en una de las potencias mundiales.
Estoy bastante optimista en que este terremoto será el “remezón” que Japón necesita para continuar creciendo y salir de esta etapa de bajo crecimiento. Quiero pensar que la reconstrucción de carreteras, casas y aeropuertos van a ayudar a incrementar el PIB y generar el despertar del potencial económico y tecnológico que tiene Japón.

Ignacio Gonzalez Recabarren 16 marzo 2011 - 10:20

A mí también me gustaría ver el vaso medio lleno.
Ciertamente, después de un desastre de estas magnitudes los efectos son catastróficos, y como bien se explica en varios de los comentarios anteriores, se va a producir en una primera instancia una contracción de la oferta agregada
Pero me gustaría poner un punto de vista optimista, sobretodo viendo los positivos resultados luego de eventos similares.
Un caso cercano para mi, fue el terremoto en Chile del año anterior, en donde luego de un terremoto de 8,9 grados, el país salió adelante y mostró un crecimiento de 6%, muy e línea a lo proyectado antes de que se produjera este desastre natural.
Tampoco hay que olvidar lo que pasó con Japón luego de la segunda guerra mundial, en donde después de vivir un desastre similar en términos físicos y psicológicos, supo salir adelante y plantearse en pocos años en una de las potencias mundiales.
Estoy bastante optimista en que este terremoto será el “remezón” que Japón necesita para continuar creciendo y salir de esta etapa de bajo crecimiento. Quiero pensar que la reconstrucción de carreteras, casas y aeropuertos van a ayudar a incrementar el PIB y generar el despertar del potencial económico y tecnológico que tiene Japón.

Carlos Ferris Vollbracht 17 marzo 2011 - 20:20

Si bien es cierto que Japón esta teniendo un problema en la actualidad por su baja productividad, creo que el problema realmente reside en el desarrollo de nuevas tecnologías, por un lado estan corriendo el riesgo de quedarse sin una masa laboral importante (el paso de los años y la baja natalidad atentan contra este indicador), pero más que necesitar un incremento en el número de gente, yo creo que la manera más eficiente de desplazar la frontera de producción es inequívocamente con mejoras tecnológicas. Adicionalmente, tal como vimos en clase con una mejora en la legislación para darle más flexibilidad laboral aunado a una apertura política imigratoria puede rápidamente acabar con el problema de la poca masa laboral y además, al haber mayor oferta de gente los salarios serán más bajo y en consecuencia los costes de producir los productos se abaratarán (al final ganan los consumidores).

Giancarlo Cereghino 24 marzo 2011 - 18:17

La crisis de Japón se está dando en un contexto en el cual el mundo está en una mejor posición con respecto a la crisis de Lehman Brothers en el 2008 con lo que la situación es diferente.
Para Japón, el efecto de corto plazo en su economía será negativo por contracción de la oferta agregada, disminución del PIB e inflación, pero en el largo plazo se verá estimulada y probablemente tenga un crecimiento rápido.
Considero que es probable que las tasas de interés se mantengan bajas dado que el Banco Central de Japón está dispuesto a proveer de alta liquidez al mercado para afrontar esta crisis; y asimismo considero probable que la Fed ayude a Japón a facilitar de liquidez su economía por un largo periodo.
La crisis japonesa hacia el mundo: El efecto en Estados Unidos será limitado dado que la economía estadounidense depende entre 8% y 10% de sus exportaciones de las cuales solo un pequeño porcentaje se dirige a Japón y la mayor parte de este intercambio comercial se da con la parte sur de Japón mas no la parte norte que ha sido la más golpeada. Aumentará el gasto en infraestructura como repercusión de la crisis y varias empresas podrían beneficiarse de este gasto; en particular empresas de China o Brasil se encuentran bien posicionadas y se beneficiarán por la exportación de materiales básicos que serán utilizados para la reconstrucción del país.

susana 23 mayo 2011 - 23:03

qué rasgos caracterizan a los japoneses en cuanto a su disciplina laboral y a la preparación para este tipo de catástrofes. ?

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