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Los diferentes tipos de paro (desempleo)

Escrito el 9 diciembre 2010 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía, Economía Global

El post de ayer (ver más abajo en este blog de economía) ha generado una interesante discusión entre los lectores sobre el desempleo en EEUU. Hoy vamos a dar algunos datos y a explicar que tipos de paro existen.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el desempleo en el mundo aumentó en más de 30 millones desde 2007. El desempleo tocó máximos históricos a escala internacional en 2009. Entonces eran más de 200 millones de personas, o sea, el 7% de la fuerza laboral mundial. Desde entonces el desempleo de los países emergentes ha ido reduciéndose mientras que en los países ricos (OCDE) se ha estabilizado. En las economías avanzadas el incremento del desempleo ha sido especialmente grave. Así, en los 33 países de la OCDE, actualmente el número de parados es de 45,5 millones de personas. El paro de la OCDE es del 8,5% de la población activa, un dato que encubre divergencias ya que mientras en la zona euro la tasa de paro es del 10,1%, en España es del 20%, en Alemania del 6,7%, en Holanda del 4,4% y en Estados Unidos es del 9,6%.

A continuación vamos a analizar los diferentes tipos de desempleo. Se trata de un análisis pedagógico cuya única finalidad es informar al público en general y de forma sencilla a que responde el fenómeno del desempleo. Comprender porque se produce el desempleo ayuda a combatirlo.

El paro cíclico

No es coincidencia que estas espectaculares cifras de desempleados se produzcan en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión. El desempleo está muy supeditado a la actividad económica (ver gráfico 1); de hecho, parece lógico que cuando la Demanda Agregada es vigorosa, la producción global aumenta y se necesita más gente para generar más bienes y servicios. En cambio cuando la Demanda Agregada decae, las empresas suprimen empleos y la desocupación sube. Este tipo de desempleo se denomina de varias maneras: cíclico, coyuntural, por insuficiencia de demanda agregada o keynesiano. Es un paro involuntario e imprevisible que aumenta cuando retrocede la demanda agregada, y viceversa.

Pero este paro cíclico no se reduce inmediatamente que aumenta la Demanda Agregada y la producción. Lo normal es que las empresas primero intenten recuperarse de una desaceleración haciendo que el mismo grupo de empleados trabaje o produzca más, y que contraten solo a medida que la recuperación se afiance. Por tanto, es posible que el desempleo cíclico tarde en comenzar a bajar, hasta mucho después de que la economía se fortalezca. Lo contrario sucede cuando una economía empieza a enfriarse: las empresas prefieren recortar las horas de trabajo o los sueldos antes de despedir empleados. La desocupación toma ímpetu únicamente si la desaceleración se prolonga. Por ese motivo, el desempleo por insuficiencia de demanda agregada es un indicador retrasado de la actividad económica.

 La sensibilidad de la tasa de paro al crecimiento económico depende de varios factores, sobre todo de las condiciones del mercado de trabajo y de su regulación. Por ejemplo, la ley de Okun postula que en EEUU un aumento del PIB del 3% producirá una caída del desempleo del 1%. Aunque según estimaciones más recientes bastaría con un crecimiento del 2% para reducir la tasa de paro. Sin embargo, EEUU está creciendo al 2,5% y la tasa de paro se mantiene constante en el 9,6%.

 El desempleo estructural y friccional 

Cabe preguntarse si, en caso de que las economías se expandieran indefinidamente, el desempleo desaparecería. La respuesta es negativa incluso en la década de 2000, cuando la economía internacional prosperaba (al menos hasta la crisis de 2008–09), la desocupación mundial bajó, pero nunca hasta llegar a cero. ¿Alguna vez dejará de haber desempleo? 

Según la teoría económica clásica, todos los mercados —incluso el laboral— deberían alcanzar un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda. Pero la existencia misma del desempleo parece implicar que eso no ocurre en ningún mercado laboral del mundo. ¿Sufren acaso el mercado laboral un fallo permanente? 

Lo que impide el equilibrio en el mercado laboral son varios factores que generan el paro estructural: 1) la falta de formación profesional que puede generar una inadecuación de la oferta de trabajo a lo que demandan las empresas, 2) las regulaciones laborales como es la legislación sobre el salario mínimo, la negociación colectiva, los subsidios de desempleo o las indemnizaciones por despido,  3) los sindicatos cuando piden aumentos de sueldos superiores a los que pueden pagar las  empresas, 4) los impuestos sobre el trabajo (en España se llaman cotizaciones a la Seguridad Social) y 5) los salarios de eficiencia. Cuando esas rigideces del mercado laboral producen un exceso de oferta, se habla de desempleo estructural, y la población estructuralmente desempleada en promedio sufre períodos de desocupación más prolongados. 

Sin embargo, aunque haya pleno empleo siempre habrá cierto desempleo, en EEUU es un 4,5% de la fuerza laboral, aunque solo sea porque siempre habrá gente que deja un trabajo para encontrar otro o está al comienzo de su vida laboral. No están desempleados porque escasee el empleo en el mercado, sino porque encontrar un trabajo lleva tiempo. Esa desocupación de corta duración y voluntaria se denomina desempleo friccional.

 La tasa natural de desempleo (NAIRU)

 La combinación de estos dos factores desempleo friccional y desempleo estructural produce un promedio a largo plazo en torno al cual suele rondar la tasa de desocupación y que se denomina tasa natural de desempleo (TND) en España este tipo de paro ronda el 10%. El término “natural” no denota ni que sea natural ni siquiera una constante inalterable; al contrario, implica que esa tasa es un suelo que se forma por las propias características del mercado laboral. Y el mercado laboral responde a las políticas vigentes. Por ejemplo, el nivel relativamente elevado de la desocupación europea, en comparación con la estadounidense, se debe en parte a que en Europa los sindicatos son más poderosos y las regulaciones laborales, más rígidas y estrictas. Gracias a estas instituciones laborales, los trabajadores europeos tienen en teoría más poder de negociación, pero también pueden resultar demasiado costosos para los empleadores. En Estados Unidos, los sindicatos son más débiles y los mercados laborales, más flexibles; por eso la tasa de empleo de EEUU suele ser más baja que en Europa (ver gráfico 2).

 La tasa natural de desempleo a veces se denomina tasa de desempleo no aceleradora de los precios (NAIRU, por sus siglas en inglés), porque refleja una economía que está creciendo de acuerdo con su potencial a largo plazo, sin presiones alcistas o bajistas sobre la inflación. El problema es que si el desempleo se desvía provisionalmente de la NAIRU, la inflación se vería afectada. Tomemos el ejemplo de una recesión, cuando la actividad económica está apocada. Ante la caída de la demanda de bienes y servicios (Demanda Agregada), las empresas comienzan a despedir personal y suben menos los precios. Lo que cabría esperar entonces durante una recesión es un aumento del desempleo y una caída de la inflación. Sin embargo, esa relación entre el desempleo y la inflación —curva de Phillips— es pasajera: una vez que los precios llegan a un nuevo equilibrio en el mercado de bienes y servicios, las empresas retoman la producción a plena capacidad y el desempleo vuelve a bajar, hasta llegar a la NAIRU. 

Comprender qué genera desempleo y cuáles son los tipos de paro, las autoridades saben lo que pueden hacer —o no— para reducirlo. Por ejemplo, las políticas que intentan reducir el desempleo estimulando la demanda de los consumidores (y fomentando así la producción) surten efectos cuando hay un exceso de capacidad productiva ociosa. Si hay pleno empleo expandir la Demanda Agregada solo tendrá efectos pasajeros, y a expensas de hacer subir la inflación más adelante. En cambio las políticas que buscan aliviar el desempleo friccional o estructural pueden promover el empleo sin afectar necesariamente a la inflación. 

No obstante, la NAIRU también puede cambiar a lo largo del tiempo sin que medien políticas explícitas: los cambios estructurales, como los avances tecnológicos, la mejora en la formación o la evolución demográfica pueden tener consecuencias duraderas y positivas para las tendencias del desempleo. Por ejemplo, muchos economistas convienen en que el boom tecnológico de los años noventa incrementó la productividad de la mano de obra, realzando el “atractivo” de cada trabajador para los empleadores, y por ende redujo la NAIRU, si bien inicialmente el desempleo dio un salto porque los trabajadores que no estaban preparados para usar las nuevas tecnologías se vieron desplazados. El rápido envejecimiento de la población —que está ocurriendo en muchas economías avanzadas— es otro factor importante que reduce el número de personas en el mercado laboral y hace bajar el desempleo.

 La medición del desempleo 

No todo el que no trabaja es un desempleado. Para que las estadísticas del gobierno consideren a una persona desempleada, no solo debe estar sin trabajo, sino que también debe estar buscando empleo activamente. En casi todos los países que cuentan con un sistema estadístico organizado la desocupación se mide mediante una encuesta trimestral o mensual que se pasa en los hogares y que abarca una muestra representativa de la población. La fuerza laboral (población activa) incluye tanto a las personas con trabajo como a quienes lo están buscando. La tasa de desempleo es el porcentaje de la fuerza laboral que no tiene trabajo pero que busca activamente obtener un empleo. La relación entre la fuerza laboral y la población en edad activa se denomina tasa de actividad. 

La población activa  no incluye a las personas de edad activa que ni están empleadas ni están buscando trabajo —por ejemplo, pensionistas, estudiantes y amas de casa—, pero tampoco a las personas que buscaron empleo durante un tiempo pero que abandonaron la búsqueda. Cayeron en el intento y son trabajadores desanimados (paro encubierto) y es una de las razones por las cuales las estadísticas pueden subestimar la verdadera demanda de empleo en una economía. Otra forma de desempleo es el llamado  oculto o subempleo pero a ese tipo de paro le dedicaremos otro post. 

También hablaremos otro día de la política económica que se debe aplicar para reducir cada uno de los tipos de desempleo que hemos estudiado hoy.

Fuente: Ceyda OnerBack to Basics: What Constitutes Unemployment?” Finance & Development, September 2010, Vol. 47, No. 3

Comentarios

[...] This post was mentioned on Twitter by Creacionempresa.es and indicebursatil.es, GrupoTECNOCO. GrupoTECNOCO said: Los diferentes tipos de paro (desempleo): El post de ayer ha generado una interesante discusión entre los lector… http://bit.ly/hi9Ejs [...]

Jaime Fernández Dguz. 9 diciembre 2010 - 19:25

Lo que no me cuadra es porqué no responde este mercado (el de trabajo) cómo los demás, a la ley de la oferta y la demanda. ¿No debería ser más fácil quelos empleadores contratasen gente en estas épocas de tanta oferta de “mano de obra”? ¿Cómo es posible que en España la cuestión del paro esté en momentos tan críticos?

iker 9 diciembre 2010 - 19:35

Muy interesante el post me quedo con dos cosas. Primero que existe y siempre existira un grupo de personas marginadas en la sociedad en cuanto a sus posibilidades reales de conseguir un trabajo -en economias de libre mercado-. Segundo, al imponer un sistema de seguridad para los trabajadores se incentiva a las empresas a buscar trabajadores extranjeros, hasta aqui nada nuevo, pero estas politicas parecen que lo unico que permiten es el aumento de ese paro estructural……. ¿Al querer ayudar a los trabajadores se les perjudica?, ¿que ocurriria sin ningun tipo de salario minimo?, para mi esta claro que los sistemas mixtos al estilo europeo no pueden funcionar con gobernantes mediocres como los de España.

Bea Jiménez 9 diciembre 2010 - 19:46

Jaime Fernández Dguz, lo que pasa es que en este caso la oferta y la demanda tiene “truco”: quien ofrece empleo no son las empresas, sino los trabajadores (ofrecen su trabajo), por lo que las empresas son las que lo demandan. Es decir, que al contrario de lo que expresabas, en la situación actual no ha crecido la demanda, sino la oferta, al haber mucha gente en paro ofreciendo sus servicios, y cayendo la demanda, al no necesitar las empresas más trabajadores.

Salvador Gimeno 9 diciembre 2010 - 20:09

Jaime, el problema de España es que necesita una reforma laboral de arriba abajo. Considero que aquí en España ahora mismo se dan todos los tipos de paro: Friccional porque los “españoles” nos hemos acomodado y consideramos que es mejor cobrar el subsidio por desempleo que ser “mileurista”. Por insuficiencia de la demanda, ya que nos encontramos en una época de recesión, con disminución de la actividad económica y el trabajo que hay no es suficiente para cubrir la demanda. Paro encubierto, ya que no se ayuda a la conciliación de la vida laboral y la personal (han rechazado la ampliación de la baja maternal) y por último el paro estructural. La economía española, basada en el “ladrillo” durante los últimos años, no es capaz de recolocar esos trabajadores en otros sectores por la falta de conocimientos. Si a esto añadimos que tenemos una administración pública poco eficiente tenemos como resultado la situación ante la que nos encontramos.

Antonio Belmonte 9 diciembre 2010 - 22:57

Creo que la gran diferencia del mercado laboral entre esta crisis y las anteriores, sobre todo comparando con la Gran Recesión, es la entrada en juego de los países emergentes, que se han visto afectados en menor medida por la crisis global y cuyas economías crecen con más vigor. El hecho de que los países BRIC estén creciendo a un ritmo superior al de los OCDE juega muy en contra de la recuperación del mercado laboral en EEUU y Europa. De hecho, como hemos visto en el anterior post, el desempleo está estancado en Estados Unidos pese a que la economía norteamericana crece a tasas ya cercanas al 3%.
En mi opinión, gran parte del desempleo en los países occidentales puede empezar a dejar de ser coyuntural para convertirse en estructural. De hecho, ésa es una de las consecuencias de la deslocalización de la producción a esos países BRIC: se deslocaliza la producción… y el empleo.
Por ello, me temo que a muchos países, con España a la cabeza, no les quedará más remedio que cambiar el modelo productivo. Pero, amigo, cambiar un modelo productivo no es algo que se logre de la noche a la mañana. Se debe estudiar el entorno, la población, las condiciones, el sistema educativo, el marco laboral, el tejido empresarial… en resumen, reflexionar hacia dónde queremos ir (y si realmente podemos ir a ese lugar).
Es decir, hay que pensar entre todos: Gobierno, oposición, sindicatos, empresarios… Bueno, no sé yo si seremos capaces…

Ignacio Tuduri 10 diciembre 2010 - 10:54

Las estadísticas, en todos los ámbitos del conocimiento, requieren transparencia y honestidad en su interpretación. Si el paro puede disminuir por mejora de la situación económica, efecto suelo de la crisis, éxito de las políticas activas de empleo, pero también por: disminución de la población activa por paro encubierto, cambios demográficos, estacionalidad, cambio en el sistema de contabilidad del desempleo, cambio en la política migratoria, por realización de cursos de formación, etc, sería de agradecer que la interpretación de LA CIFRA del paro a la que asistimos de forma mensual considerara estos factores. No solo interesa saber la tasa de paro, sino especialmente los factores de su aumento o disminución.
Los agentes implicados en un potencial pacto social por el empleo (gobierno, oposición, empresarios, sindicatos) interpretan las cifras de forma sesgada y partidista. Parece poco probable que ante interpretaciones tan diversas se pueda lograr pactar unas políticas de empleo que reactiven el mercado laboral y favorezcan la recuperación económica.
Y España lo necesita: empleo implica confianza, confianza implica consumo, y el consumo producción económica. De los indicadores desfavorables de la economía Española, quizá éste sea el más preocupante, ya que va a actuar de lastre de una eventual mejora económica global. El paro es a la vez efecto y causa de la mala situación económica, por lo que requiere un foco mayor de las políticas ecónómicas de lo que se ha hecho hasta ahora.

Carlos de la fuente 10 diciembre 2010 - 12:36

En el caso de España en particular, la crisis ha puesto al descubierto (si no lo estaba ya) el tremendo desequilibrio que tiene el mercado de trabajo en nuestro país. Lo que algunos pensaban que era el “motor” de la economía (el ladrillo), ha resultado ser el “lastre” que situa la tasa de paro en el 20%. Ahora nos encontramos con una gran cantidad de personas en paro con una capacitación muy específica y enfocada a un sector, que tienen una alta rigidez para su reubicación en otros sectores. Además, el alto coste que imponen a la ley a los empleadores limita en gran medida las nuevas contrataciones, el mantenimiento de las actuales y fomenta, en muchos casos, la existencia de parados que trabajan sin contrato mientras cobran el subsidio…

Cristina Martín 10 diciembre 2010 - 13:01

Parece que un NAIRU o “paro natural” del 10 por ciento, consustancial a la economía española, es una cifra un poco alta para lo que se debería considerar normal en las economías de nuestro entorno. No sorprende, por tanto, que en cuanto se gire a la baja el ciclo económico, esta tasa del 10 por ciento se multiplique rápidamente por dos, como ocurre en la actualidad en España. ¿Pueden realmente los gobiernos, sean del signo que sean, reaccionar ante acelerones en la tasa de paro tan fuertes como el que vivimos ahora? ¿No indica esto que habría que hacer reformas estructurales de enorme calado y, por supuesto, consensuadas entre Gobierno, oposición (que, de lo contrario, heredará ese altísimo NAIRU si llega al poder) y los agentes sociales, para conseguir que ese NAIRU fuera mucho más bajo y no se disparara hasta tasas del 20 por ciento de paro “normal” si llega una crisis tan fuerte como la actual?

Al margen, no parece claro que las políticas liberalizadoras del mercado laboral lleguen a ser tan eficaces como se proclama para reducir el desempleo. Ahí tenemos el reciente caso de Irlanda, al parecer con uno de los mercados laborales más flexibles de Europa (muy del estilo estadounidense) pero con una tasa de paro que tampoco está nada mal, en torno al 14 por ciento, y con el agravante de que tanto liberalismo y relajación fiscal, combinados con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la pésima gestión de sus bancos, han llevado al país prácticamente a la quiebra y a entrar en la UVI de las economías europeas. ¡No está mal presumir de ser el más liberal para que luego tengan que rescatarte tus socios menos liberales y, además, tu población sufra unas tasas de paro más bien propias de economías menos “americanizadas”!

Marina Molina 11 diciembre 2010 - 07:37

Lo que se comentó ayer en clase sobre el INEM y su “eficiencia” en la ayuda de busqueda de empleo, aparece reflejado hoy en esta noticia; solo el 14% encuentra trabajo por medio de este canal, usando sus redes de contacto e internet como principal medio de búsqueda. Y cuánto nos cuesta el INEM a todos los españoles??? … otra tarea pendiente para el gobierno ….

http://www.expansion.com/2010/12/11/economia/1292023557.html?a=88e25f9e7c47880ad61f28a602d2c8d1&t=1292049445

[...] otro lado es muy interesante el artículo «Los diferentes tipos de paro (desempleo)» en Economy Weblog en el que desde el punto de vista de nuestras economías, y barajando las cifras [...]

Carlos 13 diciembre 2010 - 10:09

Una de las razones de que haya tanto paro es que la mano de obra que ha quedado liberada del sector de la construcción es mano de obra poco cualificada y ahora los sectores que están creciendo y creando empleo son industrias altamente especializada, como la energética por ejemplo, por tanto la oferta no se ajusta a la demanda. A parte de una reforma laboral se necesita también mucha formación, hay que sumar a todos los parados que tenemos ahora los trabajadores que están trabajando en sectores no productivos y subvencionados como el de la minería y la agricultura, y que cada vez están más cerca de que se le acaben las subvenciones. Esto nos da una idea de cuanto tenemos que cambiar si no queremos quedarnos a la cola de Europa. También habría que contar a los parados que están realizando cursos de formación y que segun el gobierno no son parados.

Hemos estado creciendo la última decada a costa de Europa y el resto del mundo, ahora dependemos más de nosotros mismos y la situación se nos pone muy negra. habrá que onerse las pilas. Si nos fijamos en las cifras del artículo, aproximadamente un 10% de los parados de la OCDE (más de 4 millones en España respecto de los 45,5 de la OCDE) están en España, me parece un dato escalofriante y que nos da un toque de atención tremendo, no es de extrañar que hallamos sido blanco de los mercados. Veremos que se hace, pero yo creo que la recesión nos va a durar bastante y es muy posible que nuestro paro estructural nos situe más alto que la media europea.

Julio Monteagudo 22 abril 2011 - 17:58

Como siempre yo me voy a referir al caso de España por mi proximidad al mismo. Creo que la solución no está en aplicar teorías por supuesto con mucho fundamento desde el punto de vista económico sino en cambiar la cultura de los trabajadores. En esta situación de crisis la mayoría del paro se puede considerar debido al tipo estructural y por tanto si modificáramos los factores tan rígidos que le afectan podrían quizá mejorar las tasas de desempleo pero esto será imposible hoy por hoy.
Me explico, la gran masa de los trabajadores no es una masa tan cualificada y es a estos principalemente a los que protegen todas estas normas tan rígidas, como el salario mínimo, las subvenciones por desempleo, etc. Y es a este tipo de ideas a las que van dirigidas las políticas de gobierno.
Si tuviéramos unos gobiernos que aportaran, en el caso de España, por el desarrollo de la fuerza laboral creo que todos saldríamos ganando. Y al final las tasas de desempleo se reducirían por la creación de nuevo empleo que es lo que no va a pasar en nuestro país, sino que simplemente recuperaremos poco a poco el nivel de empleo que teníamos anteriormente.
Un ejemplo de estas políticas aplicado a las empresas es la gran cantidad de trabajadores disconformes por la falta de formación que se les ofrece.
Sino hay un cambio radical en este tipo de cultura de la fuerza laboral basada en la comodidad y en la estabilidad hacia un modelo basada en el avance y en el desarrollo creo que seguiremos así por unos cuantos años más hasta recuperarnos totalmente de esta crisis.

Rupert imba N7 25 abril 2011 - 21:22

Como comenta Julio,

En España hay un problema añadido que es la inmigración que son estas personas con menos cualificadas que tienen unas tasas de paro realmente altas.

Si a esto la añadimos todas la ayudas sociales existentes y la poca exigencia por parte del gobierno en incentivar la formación o la búsqueda realmente activa de estas personas será difícil salir adelante.

Mariela Gayoso 25 abril 2011 - 21:55

Una forma de disminuir el paro estructural es mediante la promoción de las pequeñas y microempresas (PYMES). En el Perú, las PYMES han demostrado ser el sector empresarial que más empleo crea y un factor clave para el desarrollo económico y social del país.
Siendo el Perú un país en el que hay pobreza y altos niveles de desempleo, las PYMES se constituyen como una importante alternativa para generar empleo y riqueza; sin embargo, presentan también algunos inconvenientes que requieren de la atención de los gobiernos, inconvenientes como el bajo aporte a la productividad del país, debido a los bajos sueldos y la baja inversión en capacitación laboral.

DiegoSN7 25 abril 2011 - 23:22

Difiero un poco del comentario de Rupert, ya que considero que el problema no esta solamente en los inmigrantes, mas bien asiento en el comentario de Julio que va dirigido a un problema estructural, un problema de fondo de las regulaciones laborales existentes en países desarrollados como España (las cuales ya no se adaptan a la realidad actual) en donde los trabajadores pretenden descansar su inflexibilidad para adaptarse a los cambios del mercado laboral y realizar tareas que consideran “poco cualificadas” (que en buenos tiempos solo querían realizarse por los inmigrantes) en los programas de Seguridad Social/laboral impulsados por el Gobierno.
Sin duda, los inmigrantes son un problema, pero no son la causa fatalista del desempleo.

Anónimo 28 abril 2011 - 12:49

Por ejemplo,en México una medida para la reducción del paro estructural es el apoyo económico a través de créditos a 5 familias para la formación como socios de un pequeño negocio en común. Los créditos se comienzan a pagar a partir del primer año de apertura del negocio, puesto que durante este tiempo se comienza a percibir utilidades. A diferencia de Europa, en México no existe el paro, las personas que no cuentan con empleo no tienen forma de sustentar sus hogares con un promedio de 4 hijos.

YERI DUAM 28 abril 2011 - 12:50

Por ejemplo,en México una medida para la reducción del paro estructural es el apoyo económico a través de créditos a 5 familias para la formación como socios de un pequeño negocio en común. Los créditos se comienzan a pagar a partir del primer año de apertura del negocio, puesto que durante este tiempo se comienza a percibir utilidades. A diferencia de Europa, en México no existe el paro, las personas que no cuentan con empleo no tienen forma de sustentar sus hogares con un promedio de 4 hijos.

Enrique Culsat N7 3 mayo 2011 - 19:38

Creo que la forma más rápida y eficiente de contrarrestar el paro estructural es desmontando el subsidio al desempleo que utilizan países desarrollados como es el caso de España. Estos subsidios hacen que muchas personas que pueden acceder a subsidios, no se preocupen por obtener algún empleo de manera rápida, mientras el subsidio siga vigente.

Tomás Requena Peña 9 enero 2012 - 20:07

Dada la situación de desempleo que tenemos en España, ¿como afectaría la creación de pequeños empleos temporales? Mediante contratos de corta duración, periodos de dos años. Según he leído en el Diario Expansión, también barajan la posibilidad de modificar un contrato de tiempo completo a tiempo parcial para empresas con dificultades. Todo ello con el fin de animar a la creación de empleo, ¿son estas buenas soluciones? También opino que deberían moderar ciertos subsidios ya que lejos de alentar a la búsqueda de trabajo, acomodan al subsidiario.

Marcelo Masotti 29 enero 2013 - 21:17

Me queda claro que el problema del desempleo hoy dia en España es estructural, tenemos un 26% de personas desempleadas y gran parte de estas mismo preparadas no buscan por un nuevo empleo por tener la disponibilidad de un subsidio ofrecido por el gobierno (Seguro Desempleo). Estoy seguro de que un cambio en la politica de ayuda a los desempleados, como por ejemplo disminuyendo en valor pago (creando un techo de 1.500 euros) y principalmente bajando la cobertura de 24 meses para un maximo de 4 meses, haria con que gran parte de los que se dicen desempleados hoy empezaran a buscar con mas enfoque por su recolocacion en el mercado de trabajo.

Diana Luna 3 febrero 2013 - 21:27

Al leer sobre el problema de desempleo en España, he podido analizar lo que aumentado el empleo en los países de Latinoamérica, entre ellos el Perú.
En donde el crecimiento de la economía peruana ha generado más de 4,7 millones de empleos en diez años. Este datos es importante por lo que se precisa es que la tasa de subempleo ha disminuido considerablemente, generándose más puestos de alta calidad en el país.
En estos países el empleo se caracterizaba por presentar un empleo de baja productividad, limitados salarios y malas condiciones pero esto ha comenzado a cambiar. El crecimiento de la educación está ayudando que esto cambie y que permita el mayor desarrollo al país.

Juan Manuel Restrepo 3 febrero 2013 - 22:42

¿Que sucedería en un mundo donde la economía no fuera dirigida por los dirigentes políticos de los países sino por las fuerzas del mercado como tal? Si las políticas económicas ni los impuestos ni las subvenciones existieran, que sucedería en España en especial. ¿Como tomaría la sociedad española, sus instituciones y sindicatos si los sueldos fuesen determinados por las fuerza de la oferta y la demanda? ¿Como lo tomaría el mundo entero? Me parece alucinante pensar en eso, total anarquía. ¿Sería mejor o peor para nuestra sociedad?

Sandra Montes 6 febrero 2013 - 00:29

Tal y como se ha hecho público esta misma mañana, los autónomos y pymes que contraten a jóvenes de forma indefinida recibirán ayudas de 3.600 euros en la cotización empresarial de la Seguridad Social. Además, los jóvenes emprendedores que contraten a parados mayores de 45 años reducirán al mínimo su cotización a la Seguridad Social durante el primer año del contrato del mismo. La idea es mantener esta iniciativa hasta que el porcentaje de población activa que se encuentra desempleada sea del 15%, mediante la ayuda a los jóvenes parados y también a jóvenes empresarios que lanzan sus empresas y deciden contratar a personas de 45 o más años. Aunque la idea parezca muy atractiva a fin de resolver la terrible situación del empleo en nuestro país, ¿no supone un gasto muy significativo dado el déficit público de España?

ANA 18 febrero 2013 - 11:35

POR LO QUE ENTIENDO EN ESTE POST, SIEMPRE EXISTIRAN PERSONAS EN PARO. Y QUE EN ESPAÑA EXISTE UN PROBLEMA DE PARO ESTRUCTURAL Y ES MAS GRAVE YA QUE REACOMODAR A LAS PERSONAS SERA MAS DIFICIL Y ES DE LARGA DURACION. EN ESPAÑA EXISTE AL DIA DE HOY UN 27% DE DESEMPLEO Y NO SE VE MANERA DE SALIR.

Arturo A. Gómez M. - IMBA A4 23 junio 2013 - 16:01

“La tasa de desempleo es quizás el indicador más popular para medir el éxito o el fracaso de la política macroeconómica de un gobierno.” (-Henao M.L, Rojas, N. “La Tasa Natural de Desempleo en Colombia”(DNP Colombia, 1998).

Veo con preocupación que en el año 2010 la NAIRU de un país desarrollado como España fuera del 10% con un desempleo del 20%, concentrado mayormente en una población joven (cerca al 50%- El Pais, 02/06/2013), hoy el desempleo en la economía española constituye en un 27% y es el segundo mas alto de la eurozona. (El Hufftington Post, 31 de Mayo de 2013 http://www.huffingtonpost.es/2013/05/31/paro-espana-eurostat-abril-2013_n_3364656.html )

Sin embargo lo mas preocupante es que este dato sigue siendo significativamente alto teniendo en cuenta la tendencia y el rápido envejecimiento de la población española,(Diario El Mundo, publicación del 19/11/2012, http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/19/espana/1353326652.htmla=85a970320b2edc236e4b81ce1ab62756&t=1353344910&numero= ) “El 37 de la población española, tendrá mas de 65 años en el próximo medio siglo” .

La preguntas que nos deberíamos hacernos son: Que políticas macro-económicas debió tomar el gobierno Español desde el año 2010 para disminuir el desempleo estructural y no permitir que esta situación llegara a los niveles alarmantes de hoy, que decisiones debe tomar hoy teniendo en cuenta las presiones del FMI para que esta situación tenga una solución inmediata y sostenidas en el mediano y largo plazo?. De acuerdo a lo explicado en el blog sabemos que rigideces deberían eliminarse del mercado laboral, no deberían empezar a tenerla en cuenta?

Alfredo Acero 24 junio 2013 - 13:01

Durante la ultima decada Espana tuvo muchos jovenes que dejaron de estudiar para dedicarse al sector construccion que fue un factor fundamental para el PBI a traves de la inversion. Actualmente gran parte de los parados son aquellos que no cuentan con una mano de obra calificada y sera dificil que se recoloquen en empleos. Como el gobierno enfrentara esta situacion en el largo plazo? o se podria denominar que sera una generacion perdida como paso en paises subdesarrollados?

[...] El post de ayer (ver más abajo en este blog de economía) ha generado una interesante discusión entre los lectores sobre el desempleo en EEUU. Hoy vamos a dar algunos datos y a explicar que tipos de…  [...]

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