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El imparable aumento del empleo en el sector público

Escrito el 27 Noviembre 2010 por Rafael Pampillón en Economía española

Mientras en otros países (Gran Bretaña, Grecia, Portugal, Irlanda, Holanda, etc.) están haciendo esfuerzos draconianos para reducir la plantilla de los empleados de sus respectivos sectores públicos, en España la plantilla de las Administraciones Públicas sigue aumentando. Los resultados de la última Encuesta de Población Activa, que muestra una reducción del paro en 70.800 se hizo a costa de crear 90.300 empleos públicos. En cambio el empleo en el sector privado ha sufrido una fuerte caída.

burocracia

Foto: Flickr Kongharald

Casi todo el mundo está de acuerdo en que las Administraciones Públicas españolas deberían hacer un esfuerzo adicional por reducir su gasto y eso lleva consigo una reducción del personal. Como ya hemos señalado reiteradamente en este blog los Presupuestos del Estado para el año 2011 contemplan un panorama relativamente optimista donde la economía crecerá en 2011 al 1,3% y se creará empleo neto. Sin embargo, parece que esto no va a ser así.  Las previsiones de crecimiento económico del equipo de Zapatero duplican las de los principales organismos económicos: en concreto el Fondo Monetario Internacional y Fundación de Cajas de Ahorro (FUNCAS) que apunta al 0,7%. Por tanto, tenemos la incógnita de qué ocurriría si las previsiones del Ejecutivo fallan. Parece que las medidas del Gobierno van a ir más en la dirección de aumentar los impuestos que en reducir el gasto público, incluido el gasto de personal.  

Las previsisones optimistas del Gobierno se basan también en que la demanda alemana y el crecimiento de los países emergentes darán, en 2011, alas a nuestra economía de forma que el paro se reducirá hasta el 19,3%, los ingresos por impuestos aumentarán y, gracias a eso, se reducirá el déficit público. Sin embargo como ya hemos visto las previsiones de los analistas no son esas por lo que tendrá que reducirse más el gasto público y recortar la plantilla de funcionarios. Gran parte de los analistas espera que, a lo largo del año que viene el desempleo se mantenga en el 20%.

En España, según la EPA, hay más de 3.175.000 funcionarios 185.000 más que hace dos años. En este sentido España va en dirección contraria a otros países. Efectivamente, en otros países europeos se está intentando reducir, o al menos no aumentar, el número de empleados públicos como un instrumento necesario para reducir el gasto público y reducir el déficit público. Sin embargo, en España y a pesar de la menor actividad constructora e inmobiliaria en ayuntamientos y Comunidades Autónomas, el número de funcionarios sigue aumentando y los impuestos para poder pagarles también

Niveles de empleo público en España (en miles de personas)     

1.977 1.350
1.997 2.270
2.007 2.932
2.008 2.990
2009 3.102
2010 3.175

Fuente: INE, Encuesta de Población Activa (III trimestre, 2010) 

Este aumento (ver cuadro) se debe, entre otros motivos, a que un objetivo fundamental del burócrata es aumentar su poder e influencia de su departamento, lo que le lleva a aumentar el empleo y el gasto públicos.  Diferentes estudios muestran que la función objetivo del burócrata es maximizar la dimensión de su agencia o departamento, y ello lo consigue a través del aumento de los créditos presupuestarios a su disposición y del número de expertos adscritos a los servicios que él dirige, iniciando así un círculo vicioso que se autoalimenta, por cuanto a medida que el sector público crece, aumenta la propensión de los individuos a ingresar en él. Esto genera subempleo; es decir, empleo de baja productividad. 

Los funcionarios y la política

Parece, pues, necesaria una reforma de la Administración (estatal, autonómica y local) que entre otras soluciones, apueste, cuanto antes, por la reducción del empleo público como mecanismo para aumentar su eficiencia (productividad). Sin embargo, tal reforma parece condenada al fracaso, ya que no existe una firme voluntad de cooperación en el propio funcionariado. Además, la incorporación de empleados públicos a la política activa dificulta dicha reforma. No se debe olvidar que el estatuto de la función pública permite a los funcionarios conseguir la excedencia por motivos políticos, garantizándoles la vuelta a su puesto si son víctimas de la inconstancia de los electores.

Soluciones

En España la incorporación de los empleado públicos a la vida política activa es muy notable. El 50% de los representantes del pueblo en el Congreso de los Diputados son empleados públicos. Desde posiciones tan estratégicas se podrían aprobar propuestas concretas de ajuste y reforma de la Administración Pública que reduzcan el gasto público y, por tanto, el coste fiscal que tienen que pagar los ciudadanos y las empresas. Los más interesados en ese ajuste deberían ser los propios funcionarios, porque una racionalización de la Administración conduciría a una mejor asignación de los recursos humanos, que se traduciría en un aumento de la contratación de funcionarios necesarios (jueces, por ejemplo, para evitar atascos judiciales) pero también en una reducción selectiva de puestos de trabajo por duplicidad de funciones, aplicación de nuevas tecnologías, etc. Todo ello redundaría en una mayor productividad del Sector Público y, por tanto, en mejores salarios, dejando para la historia las reducciones y/o congelaciones salariales y la baja productividad.

Comentarios

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José María Guillén 27 Noviembre 2010 - 21:55

La multiplicación de las administraciones y del consiguiente gasto, (o despilfarro), es uno de los graves problemas de este país. Paradójicamente, y mi experiencia es ésa, dicha multiplicación, a menudo lejos de contribuir mejorar la gestión y la atención al ciudadano, se acaba convirtiendo en una rémora que complica absurdamente la prestación de diversos servicios, (competencias ayuntamientos/diputaciones/comunidades/adm. central o movilidad de una comunidad aut. a otra por ejemplo).
Que el sistema se ha convertido en un sinsentido insostenible parece cada vez más claro,
La rapidez con la que seamos capaces de hacerlo más efectivo y racional, venciendo las presiones en contra y los peajes políticos a pagar, es otra cosa.

Feran Jaén 27 Noviembre 2010 - 23:26

Constatados el aumento del número de funcionarios, se sigue prácticamente el del coste, no sólo en salarios y complementos, sino también en gastos de diversa índole e incluso en espacios donde ubicarlos. Todo ello de carácter general. Se habla de reforma de la función pública escamoteando la raíz que la imposibilita y es que lo necesario es una reforma política que reduaca el númro de políticos que cobran del restod e la población. La reducción a la mitad de los diputados es una medida que no afectaría a las necesidades ciudadanas. La supresión, además, de todas (no alguna, todas) las administraciones intermedias entre la Comunidad autónoma y el municipio, además de agrupar estos reduciendo el número de concejales sería muy deseable y una única administración de Justicia, también.
La democracia tiene su hemorragia o se corta o se nos va el paciente.

Marc Fargas 28 Noviembre 2010 - 01:14

Porque siempre obviamos que este país *no* genera empleo neto hasta alcanzar un crecimiento del 3-3,5%? Otros paises lo hacen a partir del 2%. España a partir del 3. Si la previsión es del 1,3%, a menos que desprecien los dígitos “a la izquierda de la coma” ya me diréis como vamos a crear empleo neto…

Fabio Andrade Martinez 28 Noviembre 2010 - 02:12

La pregunta que tengo es: ¿Porque la mayoría de los universitarios (60%), se implican en la búsqueda del empleo publicó al envés de decantarse por trabajar en el sector privado o incluso emprender?
El sector privado al día de hoy en España no es competitivo, ni tampoco atractivo si lo comparamos con el Americano o incluso otros países Europeos o algunos de Latino América, el empresario, ejecutivo o el trabajador no es reconocido por sus méritos ya que estamos en un mercado donde hormigas y cigarras tienen la misma retribución.
La regulación, en exceso, no ayuda, lleva al fracaso esto ya sabemos y no hace falta ser un experto, no podemos tener un sistema proteccionista y de excesivo bien estar que va contra la productividad y el esfuerzo, es un sistema que va contra el mercado ya que el “malo” es carísimo, esta blindado, donde te obliga a prescindir del más barato y no del “malo”.

FeR 28 Noviembre 2010 - 09:48

Más inspectores de hacienda y de trabajo, eso sería una de las actuaciones ideales desde mi punto de vista para que la mitad de España, si si, como lo leen, comenzara a pagar los tributos a la hacienda pública y los tipos impositivos a la seguridad social que deberían abonar, para así engordar las arcas del Estado y poder reconstruir un Estado social digno del que nos merecemos los Españoles.

Si no existiera la alarmante cifra real de un 20% de economía sumergida del PIB en este país, se podría desde rebajar los impuestos, hasta llegar a tasas de corrupción mucho más bajas.

http://www.cincodias.com/articulo/economia/economia-sumergida-Espana-situa-PIB/20100113cdscdseco_9/

Beatriz Gómez Macho 28 Noviembre 2010 - 11:14

Considero que en el sector público hay mucho que mejorar y creo que debería hacerse una reflexión profunda sobre cómo debería ser este sector en los tiempos que corren.

En primer lugar, vaya mi admiración y respecto por todos aquellos funcionarios que cada día brindan un servicio de calidad a los ciudadanos (personal sanitario, profesores y maestros, asistentes sociales, cuerpos de seguridad del estado y un largo etcétera….). Lamentablemente, la percepción que tenemos de muchos funcionarios es que su productividad y desempeño no es el deseado. Es clave que existan herramientas que permitan medir la productividad y desempeño de los funcionarios, siempre orientado a logros y resultados. Aplicar la máxima de que por haber aprobado una oposición, se adquiere el derecho a cobrar del estado sea cual sea el desempeño, es un error para todos y más aún en la situación actual. Realmente dice mucho de nuestra mentalidad. Esto lo único que fomenta, es que en tiempos de crisis, mucha gente se plantee acceder al sector público, no para brindar un servicio de calidad a los ciudadanos, si no como solución rápida para conseguir una estabilidad económica para toda la vida.

Desde mi punto de vista y aunque parezca muy evidente, es importante que la clase política tenga un profundo conocimiento de la realidad sobre la que toma decisiones y que además esté muy bien preparado y formado. Aunque no sea un requisito imprescindible, sí considero muy importante la experiencia profesional en diversos sectores para poder tomar las decisiones adecuadas. Es triste ver cómo muchos de nuestros políticos no han llegado a trabajar nunca, no hablan idiomas y quizá su mayor éxito en la vida haya sido acceder al sector público.

[…] Vía | economy.blog.ie […]

Rosa González 28 Noviembre 2010 - 22:22

La reforma del empleo en el sector público es un problema pendiente desde hace muchos años en España y requiere un profundo análisis.

Creo que es un problema de gestión, como usted indica, muchas veces se contrata y se mantiene a gente sin una planificación y unas funciones definidas, con mentalidad cortoplacista y esto lleva a generar empleo de baja productividad. Se debería concienciar la propia Administración de que mantener esto así no es factible, y que es necesario:
a) Un análisis de puesto públicos, y desde una gestión eficiente, analizar donde necesita recursos (jueces, inspectores…) y ver qué sectores están sobredimensionados, intentando así optimizar las plantillas necesarias en cada destino.
b) Una valoración de los funcionarios por cumplimiento de objetivos, por implicación y eficiencia: incentivando a los funcionarios más implicados y penalizando laboral y económicamente a los que no cumplen.

Destacar que en la Administración está trabajando gente brillante que es capaz de sacarse una plaza pasando un examen-oposición muy competitivo y difícil y que podría ser muy útil para poner las bases de esta reforma. En este sentido, es lamentable que el funcionamiento tan rígido (jerarquizado y burocratizado) de la Administración haga que muchos de ellos se desmotiven y su aportación sea inferior a lo podría ser.

Creo por tanto que la solución es no es tanto contratar a más personal público en un momento tan complicado para nuestra economía, si no optimizar los recursos e introducir conceptos como eficiencia y productividad en el funcionariado.

Javier Tomás 29 Noviembre 2010 - 10:34

Es el momento de empezar a acometer esta tarea. Le ocurrío hace setenta hace años a la agricultura y hace veinte a los ejércitos.

Hoy con menos plantel son más eficientes.

José A. Pérez 29 Noviembre 2010 - 13:02

Es muy dificil justificar hoy en dia dos sistemas laborales paralelos.

¿Por qué unos tienen puestos vitalicios? En pleno siglo XXI, eso es un anacronismo.

¿Por qué los funcionarios tienen derecho a elegir su prestador sanitario y el resto de los trabajadores, están obligados a contribuir a la SS y si quieren otra prestación sanitaria, se la tienen que pagar?

¿Es esto igualdad? O todos, o ninguno.

Tiene que regir las mismas leyes laborales para todos. No se puede permitir estas desigualdades.

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