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FME y otros debates europeos

Escrito el 18 marzo 2010 por José Ramón Diez Guijarro en Economía Mundial, Política fiscal, Unión Europea

La discriminación y segmentación que están realizando los mercados financieros desde finales del año pasado está teniendo importantes implicaciones macroeconómicas. La primera de todas ellas es un viraje completo en la percepción de los inversores sobre el estado de las finanzas públicas. De un aparente desprecio por el tremendo coste de los programas fiscales puestos en marcha durante los dos últimos años, hemos pasado en poco más de un semestre a la exigencia de señales de consolidación de las cuentas públicas y no sólo en el medio plazo. Esto ha provocado un cambio de orden en las ya famosas estrategias de salida. Ahora lo urgente es buscar la reducción de los déficits públicos y, por tanto, diferenciarse positivamente de los vecinos, mientras el buen comportamiento de la inflación y la debilidad del mercado de trabajo parece que retrasarán las subidas de tipos de los principales bancos centrales hasta el año próximo.

En este contexto, el castigo a los países periféricos de Europa y, especialmente a Grecia, ha vuelto a poner de manifiesto algunas debilidades del proceso de construcción europea, al no ser la UEM un área monetaria óptima. Siendo la mayor de todas las debilidades, la ausencia de un verdadero presupuesto europeo para responder a shocks de oferta o acontecimientos extraordinarios. Esta política fiscal comunitaria debería disponer de un mecanismo bien diseñado para limitar los problemas de “moral-hazard” y, por tanto, contar con la capacidad de imponer los programas adecuados de consolidación fiscal a los países incumplidores. E, incluso, los alemanes defienden la capacidad de suspender fondos de cohesión o derechos de voto.

Por tanto, sería algo parecido a la creación de un Fondo Monetario Europeo. Este debate se ha abierto en las últimas semanas, con posiciones enfrentadas, tanto en el ámbito académico, como político. Los que se oponen defienden que si ya existe un FMI, que además ya ha concedido fondos a países de la UE (aunque no de la UEM) como Letonia, Hungría y Rumanía y, tiene las capacidades técnicas para poner en marcha programas de estabilización: para qué duplicar esas funciones en Europa. Además, probablemente la creación de un Fondo Monetario Europeo conllevaría cambio en los Tratados y ya sabemos lo que cuesta aprobarlos. Los que apoyan la creación de un FME, aluden a que serviría para cubrir una ineficiencia en el proceso de construcción europea y, por tanto, para dar un paso adelante en el mismo. Además, si está bien diseñado serviría para complementar y/o sustituir un Pacto de Estabilidad y Crecimiento que se ha saltado demasiadas veces a la torera en los últimos años (y no sólo por los países periféricos). Por último, los defensores de este mecanismo aluden a que Europa debe ser capaz de lavar sus trapos sucios y no tener que recurrir al FMI en caso de problemas, algo que sería impensable si, por ejemplo, Florida entrase en crisis.

Pero todavía más interesante en las últimas semanas es el debate entre las autoridades alemanas y francesas sobre los modelos de crecimiento en Europa. Algo que se puede aplicar perfectamente a la economía mundial, cuando hablamos de las últimas disputas entre las autoridades económicas chinas y las americanas. La pregunta es si modelos de crecimiento como el alemán (o como el chino), casi exclusivamente centrados en la exportación, van a facilitar el reequilibrio de los balances y, por tanto, la recuperación de los países a los que exportan. Es decir, si estos países no estimulan su demanda interna y ayudan a equilibrar los déficits externos de sus vecinos, estos últimos van a tener que reducir su dependencia externa vía ajustes muy importantes de la actividad y el empleo. O, lo que es lo mismo, probablemente esta crisis no finalizará del todo, mientras la demanda interna alemana no aporte más crecimiento o China ajuste de una vez por todas su divisa. Temas importantes para discutir en las próximas semanas.

Comentarios

Ismael Ordoñez 18 marzo 2010 - 21:54

Las últimas noticias que han aparecido en los medios en relación al EMF y la estrategia europea para Grecia (desmarque de varios miembros del grupo de los 16 a la “solución europea” para Grecia; el cambio de postura de Alemania, a través de las declaraciones del Representante de Finanzas, respecto a la intervención del IMF en Grecia; algunas declaraciones del Primer Ministro griego y su reciente visita a los EEUU…) parecen anunciar un nuevo fracaso en el camino de la Unión Europea hacia la formación de un ente político-económico independiente con influencia determinante o al menos capaz de influir en el escenario internacional.

Más allá del debate acerca de si crear un EMF es la solución idónea para el rescate de la economía griega, una vez más, parece que la “Unión” no es capaz de adoptar una posición común, como está sucediendo también con la política exterior común, (con el “papel estelar” de la nueva Alta Representante), y no digamos de la política de defensa común, eterna asignatura pendiente. El conglomerado de actores en juego: Gobiernos de los distintos países, Comisión Europea, Parlamento, BCE,… hace una vez más que no haya una respuesta rápida, firme y eficaz ante un asunto que es clave para el futuro de la Unión y el presente de los ciudadanos griegos. En este aspecto, parece que foros como el G20, que actúo tras el estallido de la crisis financiera internacional, son enormemente más eficaces como elementos de consenso internacional e impulsores de iniciativas que unas burocratizadas instituciones europeas y unos gobiernos que no parecen en la senda de la cesión de más competencias o la renuncia a sus intereses particulares en virtud del interés general.

A esto se suma la situación política en Francia (con la más que probable derrota en la segunda vuelta de las regionales del partido de Sarkozy) que seguramente lleve a centrar la atención del Gobierno en los asuntos internos del país, haciendo poco probables “experimentos” económicos en la Eurozona.

En resumen, creo que desde un punto de vista político, el debate acerca del FME no llegará a buen puerto si es posible, mediante los instrumentos existentes actualmente (FMI), dar una solución al conflicto griego; a pesar del coste para la credibilidad de la Unión Europea como potencia mundial.

ANTONIO GOMEZ VILLALBA 19 marzo 2010 - 18:17

La creación de un Fondo Monetario Europeo , actualmente se me antoja politicamente complicado, en un marco de globalización y acercamiento internacional también lo veo como una competencia al FMI, además en términos económicos entiendo que la creación de un FME para la UE supondría un esfuerzo presupuestario importante para su creación y mantenimiento, en un contexto actual de crisis.Tampoco creo que la extructura financiera de la zona Euro donde cada pais es responsable de su gasto público y de su control presupuestario sea el marco idoneo para este organismo entendido como ” prestatario de recursos”.

O , ¿ no creeis que sería más interesante y barato si los paises de la Zona Euro comenzaran a cumplir los acuerdos comunitarios? . Cuanto menos me resulta chocante ,que un pais como Alemania proponga la creación de este organismo, el cual uno de sus objetivos ( imagino ) sería reforzar las normas que controlan el Euro, cuando este pais ha incumplido una y otra vez la prohibición comunitaria de deficits públicos superiores al 3% de PIB. Señora Merkel, en lugar de proponer este tipo de organismos , Alemania como una de las principales potencias económicas de la UE debería dar ejemplo en el cumplimiento de los acuerdos comunitarios.
Si lo pensamos , un FME no es una solución para la situación actual de Grecia, o para cualquier pais que pudiera estar en su misma situación.

Mucho más complicado y a la vez interesante , me parece replantearse el modelo de crecimiento de Alemania dentro de la UE. De los diferentes debates , entiendo que lo que se plantea es el hecho que si Alemania potenciara su demanda interna , ayudaría a que paises eminentemente importadores equilibraran su Balanza de pagos, y pudieramos salir antes de la crisis.
Independientemente de que esto fuera asi, lo cual podría abrir un debate largo, actualmente no veo que un pais este dispuesto a cambiar un modelo de crecimiento que le funciona y que muy posiblemente supondría un perjuicio en su balanza , en pro de una mejora de la balanza de pagos de un pais tercero. Esto se llamaria algo asi como “solidaridad” preocuparse por un tercero en lugar de uno mismo, y , no se para vosotros , pero para mi lo veo , hoy por hoy dificil de alcanzar.

Elisa Villar Rubio 20 marzo 2010 - 00:38

¿Cómo afrontar a nivel europeo la crisis actual? La propuesta de creación de un FME sería una herramienta útil si realmente existiesen garantías de su correcta puesta en marcha y de su funcionamiento. Crear una institución es un proceso lento y las soluciones a la crisis se necesitan con urgencia. Una rápida capacidad de reacción y adaptación es fundamental si queremos regresar a la senda del crecimiento.

Existe ya además una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, en la que la Comisión Europea fija unos objetivos claramente definidos para el 2020. Se ha creado también a finales del 2009 una Comisión Especial sobre la Crisis Financiera y Económica donde 45 personas trabajan buscando soluciones. El riesgo es que todas estas medidas se queden en mera palabrería y no lleguen a aplicarse en los países miembro ¿Sólo confiamos en la Unión Europea cuando necesitamos fondos, o creemos realmente que puede ayudarnos en materia legislativa, optimización de recursos, etc.? ¿Es la población consciente de la existencia de unos objetivos a nivel europeo o solo nos fijamos en el mercado nacional?

Para la salida de la crisis, es fundamental la unión de los estados miembro y no únicamente con el fin de definir una política común, ya que en realidad cada economía es particular y no todas las soluciones tienen que ser óptimas para todos los países. Por tanto, podríamos enfocarnos hacia medidas beneficiosas para todos, sinergias, etc. Un ejemplo es efectivamente la consolidación fiscal, donde evitar la doble imposición y el fraude fiscal puede ser clave para reavivar el consumo y la recaudación respectivamente.

Por otro lado, habría que replantearse, como están haciendo las empresas actualmente, la forma de reducir costes ¿Estamos importando productos que podríamos fabricar nosotros de forma más económica, contribuyendo además a la creación de empleo? Esto no significa necesariamente que tendamos al proteccionismo, quizás nos sorprendamos con un incremento de la demanda interna ante un producto nacional más económico. Tenemos el talento y el capital humano suficiente como para desarrollar este tipo de alternativas, así como para fomentar acciones emprendedoras.

En resumen, considero que las medidas de apoyo a los países de la UE que atraviesan situaciones de difícil sostenibilidad, no están en facilitarles fondos para comprar cañas de pescar, sino en enseñarles a pescar.

Pablo Calvo 20 marzo 2010 - 10:12

Hola,

Lo primero de todo, os quiero dejar dos enlaces para los que no conocíamos al detalle los objetivos del FMI: http://www.imf.org/external/about/overview.htm y http://www.monografias.com/trabajos14/fmi/fmi.shtml (al loro con el segundo, que seguro que hay cosas inexactas). Pero en resumen, podríamos decir que “Esta institución se creó con el objetivo básico velar por la estabilidad del sistema monetario internacional, principalmente a través de la promoción de la cooperación y de la consulta en Asuntos monetarios entre sus países miembros. destinado a evitar que se repitan las desastrosas políticas económicas que contribuyeron a provocar la Gran Depresión de los años treinta. Puesto que este se encarga de velar por la estabilidad del sistema financiero internacional”

Dicho lo cual, y ante la mención de la posibilidad de crear un Fondo Monetario Europeo, creo que primero debemos analizar el problema de toma de decisiones y ejecución que tenemos en Europa, pues éstos afectarían al posible FME:

La alta rotación en la presidencia, los largos procesos de decisión, los derechos de veto, la inexistencia de un único interlocutor, la existencia de intereses contrapuestos por país y región (caso de las comunidades en España), que nos llevan a una indecisión, la práctica imposibilidad de imposición, el incumplimiento de acuerdos… y un largo etc, me llevan a pesar que:
* Tenemos herramientas a nivel europeo que debemos optimizar antes de crear un nuevo organismo.
* Que si creáramos un nuevo organismo pecaría de los mismos defectos que ya tenemos, con lo cual comprometería su eficiencia.

Evidentemente, no soy un experto en el tema :) pero creo que existen herramientas que tenemos que optimizar, respetar, utilizar e imponer, más allá de los intereses políticos del gobierno de turno, sino del bien a largo de plazo de Europa (y de sus países miembro).

Con dichas herramientas bien engrasadas y un Banco Central Europeo fuerte, ¿no creéis que no haría falta el FME?

Saludos,

Pablo

Pablo Calvo 20 marzo 2010 - 20:58

Por cierto! Os dejo una noticia que habla precisamente de la urgencia de aprobar medidas para ayudar a Grecia: http://www.elpais.com/articulo/economia/UE/afronta/dividida/solucion/crisis/financiera/Grecia/elpepueco/20100320elpepieco_2/Tes

Saludos,

Pablo

Pablo Ruiz Andújar 22 marzo 2010 - 18:36

Efectivamente la creación de un Fondo Monetario Europeo parece una vía más a tener en cuenta de cara a solucionar los actuales problemas en los que se ve involucrada Europa, y en concreto ciertos países como Grecia que necesita una ayuda urgente.
Sin embargo llegados a este punto se plantean varios debates. El primero de ellos es claramente valorar si realmente es necesario el FME existiendo ya un FMI, y si aportaría algo nuevo. Esta cuestión ha sido tema de debate durante las últimas jornadas. Se puede pensar que el FMI es suficiente por sí mismo y tiene ya la suficiente experiencia en este tipo de situaciones, y en el caso de que el FME fuera más estricto en cuanto a las condiciones económico-financieras impuestas, los países seguirían acudiendo al FMI por razones obvias.
Aún así, podría plantearse el FME como una solución para males menores, teniendo que acudir al FMI en situaciones más graves.
Sea cual sea la posición más acertada, la creación del FME conlleva algunos problemas que habría que resolver para poder alcanzar su creación. Uno de los más importantes es el volumen del fondo necesario para poder realmente hacer algo efectivo y los países que están en este momento en disposición de contribuir al fondo (léase países como Alemania o Francia) y países que no están en disposición (léase por ejemplo España o Portugal que, sin estar en una situación tan delicada como Grecia, si puede llegar a ser preocupante). Otra de las cuestiones que se abren es si se debería incluir en el FME sólo a los países de la Eurozona o a toda la Unión Europea, lo que básicamente se reduce a cuál será la posición del FME ante los problemas del Reino Unido.
En definitiva, creo que hay debate para rato, pero si me preguntan mi opinión, el FME podía haber sido la respuesta si se hubiese planteado en los inicios y no ahora, cuando se acrecienta la gravedad de los problemas. La solución para la situación de Grecia pasa por convertirse a un modelo basado en exportaciones, generando suficiente exportación para cubrir la deuda externa. Esto implica que Alemania debería convertirse en un país netamente importador…¿será esto posible?

Juan Rodríguez-Fraile 22 marzo 2010 - 23:53

Simplemente unas líneas para expresar mi malestar por la discriminación que se está haciendo por parte del Financial Times desempolvando el término “PIGS” para referirse a las economías de (Portugal, Italia/Irlanda, Grecia y España) me parece lamentable, que nos metan a todos en el mismo saco, que nos traten con tanto desprecio, cuando cada país es diferente y tiene sus propios problemas, la verdad que no me sorprende que sean los periodistas Ingleses los que estén utilizando este término ya que son unos soberbios maleducados.
¿Qué pasa que ellos no tienen problemas? Lo cierto es que se sienten superiores por que tienen una política monetaria independiente y pueden fijar los tipos de interés que más les convengan, al no depender del BCE.
Las agencias de rating como Moodys, S&P o Fitch tampoco ayudan a la economías de la eurozona. “Alto riesgo de muerte lenta” ese es el diagnostico de Moodys para Portugal el gobierno vecino ha puesto el grito en el cielo y acusa a la agencia de calificación de catastrofista, pero lo cierto es que las cifras están ahí y gracias a ellos cada vez les cobrarán un precio más alto por prestarles dinero, con lo que les será más difícil salir de la crisis.
No soy un experto en el tema, pero por lo que leo en los periódicos parece que estamos en un momento decisivo para los países con grandes deudas como, los países del sur de Europa, ya que mientras las economías mundiales se recuperan, estos países se están quedando atrás y se les está castigando duramente por las políticas monetarias de sus dirigentes, que si no toman medidas drásticas para frenar su deuda, los inversores internacionales les penalizaran (como el caso de España durante el pasado mes de enero).
Por último solamente comentar lo mismo que mi compañero Pablo Calvo, estoy totalmente de acuerdo con él en cuanto el FME, creo que no es el momento para discutir este tema, es tiempo de tomar decisiones y de actuar, lo último que hace falta es otro organismo lento y poco eficiente. Utilicemos bien los organismos de los que disponemos y no hará falta un FME.

Isabel Cristina Córdova 23 marzo 2010 - 00:49

Estoy de acuerdo con la creación de un FME, u otro similar, que apoye a las economías débiles de la UE, que atraviesen por recesión/crisis, a cambio de contraprestaciones que obliguen a modificar las actuaciones del país favorecido por la ayuda comunitaria.

Pero, las atribuciones y el ámbito de actuación de un FME deberán estar fijadas restrictivamente. Es decir, un organismo de esta naturaleza nunca podrá amparar todo tipo de situaciones desafortunadas de los países miembros para evitar la pérdida de legitimidad de sus actuaciones.

Fernando Padeira Lara 23 marzo 2010 - 14:52

La creación de un FME que ha sacado a debate el Ministro de Finanzas alemán Schauble, parece más una forma de dar un paso más allá del pacto de estabilidad y desarrollo que no se ha cumplido, y no parece estar pensado para esta clase de situaciones.
Desde mi punto de vista, Alemania ha planteado el FME como un organismo de control y sanción que evite situaciones como la que está viviendo en Grecia que afectan a la confianza y la credibilidad de la unión monetaria, y no como un ente rescatador de catástrofes.
Sólo daría ayudas de emergencia en situaciones que supongan una amenaza para la estabilidad de la zona, pero ojo con las condiciones que plantean: Precios muy altos, sanciones y multas más duras, y en ningún caso se deben dar estas ayudas por sentadas. Esto último nos lleva al punto clave: El planteamiento hecho por el Ministro alemán de que no hay que descartar la posibilidad que un estado de la UEM puede quebrar o que su situación financiera afecte a los demás y deba abandonar la unión monetaria,es decir, ley de libre de mercado, tu lo has guisado, no has cumplido las reglas, los demás no vamos a pagar por ello……(parece ser que bastante se ha pagado al sistema bancario y ciertos países están cansados de rescates). También debemos tener en cuenta que más de un 60% de la población alemana está encontra de ayudar a Grecia, y al final esto cuenta y mucho. ¿Pero que pasaría realmente si esto se llevase acabo y un país de los 16, en este caso Grecia fuese “invitado a abandonar” la euro zona? No olvidemos que el 96% de la deuda pública griega es propiedad de inversores internacionales y hay mucho en juego no sólo dentro de Grecia.

Trichet ha comunicado que sólo se ayudará a Grecia si su situación afecta a la estabilidad de la zona euro, y nunca mediante subvenciones únicamente mediante prestamos no concesionarios. Angela Merkel ha dicho que no se tratará el tema de Grecia en la cumbre del Jueves, a mi no me da una imagen de reacción rápida y ayuda entre paises de la zona, sino más bien un planteamiento por parte de Alemania de posible expulsión de un estado si no consiguen mejorar su situación por sus propios medios. Se ha pedido a Grecia que baje el deficit del 12,7% al 8,7 en 2010. ¿Es esto posible?¿Se ha planteado que medidas se adoptarían en caso esto no ocurra?

El otro punto a destacar es la soilcitud por Alemania y Trichet de que Eurostat audite a los estados miembros, para que no se repita el escandalo Griego. ¿Que pasará si se descruben más irregularidades de Moodys, S&P…? esperemos que no porque puede ser la deBacle.

En cualquier caso el FME no se crearía en menos de 4 o 5 años y no es solución a corto plazo y lo que realmente hace falta es una unión fiscal. A Europa le falta mucho por recorrer. Y para España todo esto debe ser más que un toque de atención….. cuando veas a tu vecino las barbas cortar…….

Gorka Pantoja Gómez 24 marzo 2010 - 14:22

En la época que vivimos éste tipo de alternativas son totalmente válidas, normales y beneficiosas, máxime cuando nos encontramos ante una Europa que se recupera de la crisis a varias velocidades. La creación de un FME sería de gran ayuda teniendo en cuenta que:
-Respecto a su historia, Europa, ha creado nuevas y fuertes medidas tras grandes crisis (podemos hablar de una Europa común tras la II Guerra Mundial) que le ha hecho convertirse en la potencia que es ahora.
-El FMI, históricamente apoya a EE.UU. y deja de lado a otros países, por lo que un Fondo, únicamente europeo, ayudaría a contrarrestar éste poder.
-Europa debe continuar convergiendo hacia una Europa que tenga políticas fiscales y económicas comunes para todos los estados miembros. Esto solo se logrará si se crean nuevas medidas y se complementan las ya existentes. No es necesario eliminar el Pacto de Estabilidad pero si es necesario revisarlo, en vista de la evolución económica existente.
Pero hay algo que debe hacernos pensar antes de dar una opinión a favor o en contra de la creación de un Fondo Monetario Europeo, ¿Cómo se financiaría? ¿Es realmente viable o haría más profunda la diferencia entre Alemania, Francia con el resto de países?
Respecto al candente tema de Grecia, Europa debe ponerse de acuerdo en las medidas a tomar, si entra o no a ayudarla o algún tipo de sanción para el futuro. A partir de aquí la decisión que tome será muy importante, puesto que sentará un precedente de actuación con cualquier medida que se intente introducir en próximos años. Si miramos unos años atrás podemos ver como Europa perdonó a Francia y Alemania cuando de forma sistemática incumplían los criterios de Deuda y Déficit, pero evidentemente, Grecia no son estos dos países.
En definitiva lo ideal sería ir paso a paso, primero intentar salvar la economía de Grecia; segundo plantear nuevas alternativas al Pacto de Estabilidad, llámese FME o de cualquier otra forma, y todo ello con coherencia y cohesión entre los países integrantes.

María Álvarez Caro 24 marzo 2010 - 23:47

La creación de un Fondo Monetario Europeo es una medida necesaria viendo el panorama actual. creo que no reconocer la necesidad de esta institución sería no querer ver un problema. Alemania ha propuesto que se cree este Fondo (no obstante, Merkel ha dicho que sería como último recurso y se implantarían unas sanciones para el Estado que solicitase su ayuda) y creo que contar con un Fondo que supervise las políticas fiscales en la eurozona sería muy positivo. Con un Estado como el griego en situación de insolvencia y varios países en la cuerda floja (Irlanda, España y Portugal) una iniciativa de este tipo debe ser bienvenida.
No obstante, su creación no es un proceso facil. Primero, los Estados están demasiado ocupados en sus economías nacionales como para ponerse a pensar en términos supranacionales. Segundo, no hay que olviar las exigencias del Derecho comunitario, según las cuales sería necesario que los socios apoyasen la iniciativa por unanimidad y que se respetasen los Tratados. No es fácil. Además, surgen muchas preguntas: ¿Quién paga, cómo y cuánto para su creación?, ¿Qué grado de independencia tendría de la Comisión Europea? ¿Se solaparía en funciones o quitaría competencias al FMI?

Andrés Gil-Casares Gasset 25 marzo 2010 - 11:35

La idea, como concepto, no es ninguna tontería; tiene una base ideológica como países que juegan en equipo de lo más interesante.

La creación de un Fondo Monetario Europeo sería una nueva forma de que los propios países de la Unión Europea, y en especial los de la Zona Euro, sean capaces de ayudarse entre sí sin que la riqueza que eso genere, recuperando dicho país, tenga que salir fuera de nuestras fronteras, y que sean esos mismos países los que se aprovechen de esa recuperación. El ejemplo perfecto, del que viene toda esta cuestión, es Grecia.

Grecia podría haberse acogido al fondo de financiación especial que el Fondo Monetario Internacional tiene dispuesto en la actualidad para paliar los graves efectos de la crisis en sus países miembros. Si Grecia tomara esos fondos del FMI, se beneficiaría, pero al devolver ese crédito repercutiría sobre un muchos países pertenecientes al FMI saliendo parte de esa riqueza de la Europa donde se ha generado.

Si Grecia recibiera los fondos directamente de los países miembros del la Unión Europea, Grecia no sólo se recuperaría, sino que la cantidad devuelta (el montante con intereses incluidos) no harían otra cosa que refinanciar a los países miembros, ayudando que esa riqueza generada se quede al 100% en nuestro propio sistema económico.

Una de las cosas más complicadas de toda esta teoría es que la creación de un nuevo marco económico europeo no haría otra cosa más que seguir fomentando los gastos, los costes y los altos cargos que, cada vez más, pesan sobre todos los 27 países de la Unión Europea. La organización supranacional cada vez funciona mejor y para más cosas, pero también es evidente que cada cosa nueva, cada nueva reunión, cuestión o votación de proyecto, genera unos costes muy altos que no dejan que estas organizaciones no sean siempre tan rentables como deberían ser.

En mi opinión es una buena idea, la creación de un Fondo Monetario Europeo, siempre y cuando se produzca teniendo en cuenta que su misión principal es ayudar a los países miembros que estén afectados sin perder el umbral de rentabilidad.

María Bermejo Rubio 26 marzo 2010 - 11:29

La discriminación que se está produciendo en los mercados financieros y la facilidad de movimiento, con que tanto los inversores grandes, que la han tenido siempre, como los pequeños que gracias a las comunicaciones actuales, Internet y otras redes privadas entre centros financieros, con la que también pueden moverse por todos los mercados mundiales, ha provocado la aceleración de los problemas que en su día no se resolvieron al montar el puzzle que sustentaba la moneda única europea.
La pérdida de las herramientas de política monetaria han dejado a los países sin recursos para sostener una economía en recesión.
Las medidas que se están barajando para resolver estas situaciones son tan dispares que pone de manifiesto que no hay una solución buena sino que en todo caso se analizará cada situación y se resolverá puntualmente.
La opción de crear un FME no es aceptada ni por el Banco Central Europeo que lo ve como una injerencia en sus funciones de estabilización de la economía, ni por el Consejo Europeo que necesita los acuerdos previos de los grandes para resolver estos problemas.
La solución final de recurrir a los prestamos bilaterales con ayuda del FMI y todo previo acuerdo entre Alemania y Francia pone de manifiesto que nadie quiere cambiar el estatus actual por la incertidumbre de perdida de poder que les puede suponer a algunos miembros del Consejo la nueva situación. Cada uno lo pretende resolver de la forma menos costosa a sus intereses.
El efecto sobre Portugal y su posible incidencia sobre España se esta poniendo de manifiesto externamente con la perdida de valoración internacional e internamente con los vaivenes de las bolsas europeas.

Alejandro Fuentes 26 marzo 2010 - 12:36

Buenos dias a todos,

Mas allá de la crisis, el problema de trasfondo para que Europa tenga una respuesta ágil ante la crisis es el mismo de siempre, los gobiernos son muy recelosos de ceder sus competencias a ningún organismo que les obligue a tomar unas medidas determinadas sin que dispongan de flexibilidad para ajustar sus instrumentos monetarios, fiscales, de empleo, etc. en base a las necesidades a corto plazo de la economía y del aparente prestigio de las medidas de sus gobiernos. Y ahora ocurre esto más que nunca, los gobiernos y las medidas adoptadas estan bajo la lupa de la opinión pública que habitualmente sólo ve las implicaciones a corto plazo de las medidas adoptadas. Los gobiernos no estan dispuestos a ceder competencias que puedan suponer medidas que en el corto plazo puedan enfadar a su opinion pública y desde luego no piensan gastar dinero en algo que no se asegure que va a ser respetado por todos los miembros ya que hay que controlar el gasto y el déficit, y menos existendo antecedentes de importantes incumplemientos como el PEC.

En principio considero que no es necesaria la creacion de un Fondo Monetario Europeo con los gastos que ello supone. Estoy de acuerdo con Pablo en que tenemos suficientes organismos que con ciertas reformas de competencias, funcionamiento, etc . podrían gestionar las ayudas y políticas a seguir en Europa. Pero está claro que esto exige un verdadero compromiso por parte de los diferentes miembros en cuanto a su respeto y cumplimiento, así como el asumir las posibles sanciones derivadas de posibles incumplimientos.

Creo que nos encontramos en una situacion compleja, y va siendo hora de que los jefes de estado y sus equipos se reunan habiendo hecho sus deberes. Quiero decir, igual que nosotros en el master estamos estudiando la viabilidad de empresas e inversiones siguiendo las pautas que se han ido marcando y las previsiones esperadas, esta gente tiene auténticos especialistas que poseen suficiente información historica y conocen la situación en la que se encuentra cada economía respecto a su crecimiento, deuda, industrias, exportaciones, etc, además de las políticas que se están siguiendo y sus implicaciones en el corto, medio y largo plazo. Con toda esta información son capaces de establecer los diversos escenarios en que se puede ver cada país y establecer aquellas políticas que busquen una evolución positiva y sostenible en el medio-largo plazo.
Si lo que buscamos es crear una Europa fuerte y homogénea que funcione equilibradamente aunque deba ser a varias velocidades, debe velarse porque se respeten aquellas medidas que nos hacen sumar a todos e informando a la población con mayor transparencia de lo que se está haciendo y de porque se está haciendo. Y sin duda, siendo los países más fuertes y representativos los que primero den ejemplos de cumplimiento y se favorezcan las competencias de los organismos pertinentes para llevar un control real, conjunto con los gobiernos, de las medidas adoptadas por cada uno para evitar oportunismos y pasos hacia atrás que nos faciliten evolucionar en el proceso de integración europea y no en el fomento de mayores proteccionismos.

Un saludo.

Pablo 26 marzo 2010 - 15:27

Echadle un ojo a esta otra entrada en el blog del profesor Pampillon del IE, contrario a la creación de un FME: http://economy.blogs.ie.edu/archives/2010/03/creacion-del-fondo-monetaro-europeo.php?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+IEeconomy+%28IE+Economy+Weblog%29

Saludos,

Pablo

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