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Costumbres para después de una crisis

Escrito el 12 Diciembre 2009 por Mikel Aguirre en Economía Global

Esperamos que el nuevo año traiga mejores datos y una mayor estabilidad  a nuestras economías particulares y a las empresas para las que trabajamos.  Lo que es interesante es ver si algunas de los cambios en los comportamientos que hemos adquirido en estos dos años largos de crisis se mantienen o nos olvidamos inmediatamente y volvemos a una alegría consumidora.

El consumo: Los particulares se han acostumbrado a las ofertas, descuentos y las compras por Internet a bajo precio.  Cuando se ha usado Skype cuesta pagar decenas de euros por una conferencia transoceánica.  Si has comprado en Ebay, a buen precio y sin pagar ningún tipo de impuesto cuesta dedicar un 16 o 18% de tu capacidad de compra en el pago de tasas.  Las marcas blancas o tiendas diarias de descuento ya han dejado de ser algo puntual para incorporarse a nuestro día a día. El eslogan de “la calidad no tiene por qué ser cara” ha educado a una generación de consumidores que quizás siguen mirando con desconfianza el futuro.

El sistema financiero: Hoy en día  la rentabilidad del pasivo en la entidades financieras esta por los suelos.  Muchos ciudadanos han llegado a desconfiar del sistema financiero, en primer lugar por todos los problemas habidos y en segundo lugar porque la rentabilidad que se les puede ofrecer por un depósito es mínima.  Volver a tener dinero en efectivo o buscar alternativas a los depósitos y fondos tradicionales es algo cada vez más frecuente.  Se comenta las grandes oportunidades que ofrece la bancarización de cientos de miles de brasileños o chinos.  ¿Qué pasa con aquellos ciudadanos europeos o estadounidenses que se han alejado de lo servicios financieros por desconfianza o la baja rentabilidad o que han sido expulsados al quedarse sin una nómina? Sólo en Estados Unidos (según FDIC) indica que más de una cuarta parte de los hogares del país (25,6%) se encuentran fuera del sistema financiero.  Los servicios de cambio de cheques no bancarios, los giros postales, los contratos de alquiler con opción de compra, los préstamos de anticipos salariales  o las casas de empeño (o similar) han llegado para quedarse.

Disfrutar de los servicios públicos: Durante dos años hemos comprobado como las obras de infraestructuras públicas se ha multiplicado a nuestro alrededor: parques, jardines, bibliotecas etc mientras nuestra liquidez se reducía.  ¿Volveremos a querer pagar más por servicios privados, que en ocasiones están ahora más masificados que su contraparte pública? ¿Para qué paga impuestos una clase social que contrata sanidad, educación, transporte,  o seguridad privada?

La crisis actual es única en los últimos 40 años, cuando la dejemos atrás ¿Cambiaremos nuestra manera de actuar?

Comentarios

[…] This post was mentioned on Twitter by egarrido, Ricardo Moreno. Ricardo Moreno said: buena reflexión…¿nos estamos preparando? http://bit.ly/8WFgxZ […]

Miguel Amaral 12 Diciembre 2009 - 19:48

Estimado Miguel,

Me ha encantado su artículo, me hizo pensar como seria interesante que el Estado se convirtiera en una gran empresa y los partidos políticos se transformaran en empresas especializadas en gestionar Estados, como seria maravilloso, que el Estado fuera gestionado de modo a presentar Beneficios y pagar dividendos a sus accionistas (los ciudadanos) al final de cada año. Claro, en función de la peformance (los dividendos pagos) el ciudadano tendría más facilidad en eligir que empresa (Partido Politico) para gestionar su Estado. Creo que seria un cambio interesante en nuestra sociedad.

Un saludo,
Miguel Amaral.

La semana en los blogs LVIII 13 Diciembre 2009 - 13:49

[…] Economy Weblog analiza los hábitos de comportamiento creados por la crisis; búsqueda de ofertas y descuentos, cautela con el sistema financiero y poner en mayor valor la economía doméstica son los puntos que destacan en estas propuestas. […]

Monica Aries 14 Diciembre 2009 - 13:13

Ciertamente la crisis ha obligado a todos a bajar precios ajustando los margenes, nosotros los consumidores nos hemos acostumbrado a comparar y buscar ofertas que quizás antes no haciamos con tanta frecuencia. Creo que cuando la crisis haya pasado, algo quedará pero sin duda tenemos la memoria bastante floja y en gran mayoría volveremos a comprar más alegremente. (nos suele gustar a todos los productos de marcas originales)

LADY MACBETH 14 Diciembre 2009 - 16:39

Estimado responsable del blog:

Antes que nada, ¡ENHORABUENA!. Soy seguidora fiel aunque casi nunca comento nada. Tu blog es fresco, serio, sin ser pesado, y con contenidos muy actuales y bien comentados.

Una vez más, estoy de acuerdo, en casi todo, contigo.

Los consumidores hemos aprendido. Nos ha costado algunos disgustos pero yo creo/espero que no volveremos a cometer los mismos errores. Antes de la crisis, comprar caro era de pijos-sofisticados-“guay”…y ahora…comprar caro es de tontos…!!!. Esta filosofía parece que sí ha calado.

En cuanto a los mercados financieros, no me atrevo a opinar….

¿Por qué tenemos que seguir subvencionando los servicios públicos cuando luego, por sus propias carencias, nos vemos obligados a contratar servicios privados? Para ayudar a los que no tienen la “suerte” de tener una nómina, una hipoteca, una VISA, la factura de INTERNET, el colegio de los niños….que pagar a fin de mes….pero…éste es otro debate…

UN ABRAZO Y ¡ESPERO SEGUIR LEYENDO TU BLOG HASTA LA PRÓXIMA CRISIS DENTRO DE OTROS 40 AÑOS!

Lady Macbeth

Rubén 15 Diciembre 2009 - 23:16

Buenos días,

Lo que faltaba que el estado fuera una empresa, menuda ruina para el país acabariamos estafados y engañados como en los servicios de telefonía y los combustibles.

Un estado no es dinero son personas.

Un saludo.

Alejandro Woodman 17 Diciembre 2009 - 21:18

Las crisis pueden (y deben) enseñarnos para no cometer los mismos errores. Pero me atrevo a pensar que lo que no se cambiará será el hábito de consumo. Quizás seamos más acusiosos en comparar precios de un producto o de un servicio; pero lo que no podremos cambiar será las ánsias de tener más y consumir más. En general el norteamericano promedio tiene su vida empeñada con préstamos hasta casi su muerte a diferencia de otras latitudes; si es verdad que los primeros tienen una cultura muy fuerte respecto a las jubilaciones ya que sus gobiernos no son tan paternalistas ni proteccionistas como son los europeos o latinoamericanos.

En escencia, podremos tener cuidado de comparar los precios de los alimentos o los servicios pero en cuanto tengamos un horizonte más prometedor, volveremos a gastar lo que no tenemos, sobretodo en tecnologia y diversiones.

Atte.

Alejandro Woodman

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