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Los problemas de España y la supervivencia del euro

Escrito el 21 Septiembre 2009 por Rafael Pampillón en Economía española

Me piden unos alumnos que les explique con más amplitud lo que decía Thomas Catan en el artículo Spain’s Struggles Illustrate Pitfalls of Europe’s Common Currency (que por lo visto es de pago) y que citaba yo  la semana pasada en el post ¿Hay razones para salirse del euro?

Pues bien Catan decía en el artículo que aunque Francia y Alemania comienzan a mostrar señales de recuperación económica, miembros más débiles de la zona euro siguen atascados en la recesión. Sin dolorosas reformas, países que comparten el euro como moneda parecen destinados a pasar años con un crecimiento muy bajo, por lo cual les resultará más difícil pagar sus deudas.

El euro se encuentra en su nivel más sólido contra el dólar este año y los tipos de interés sugieren que los temores de los inversores a una suspensión de pagos de la deuda por parte de algún miembro de la zona euro se han calmado a comparación de unos meses atrás. Sin embargo, los tiempos más difíciles de la región podrían estar por venir.

Los problemas de España

Para entender por qué, vale la pena echar un vistazo a España. Quizás ningún otro país ilustra mejor las ventajas enormes —y potenciales desventajas— de la moneda común europea. Adoptar el euro hace una década significó que de repente España pasó a disfrutar de tasas de interés mucho más bajas que antes, porque el Banco Central Europeo (BCE) establece una tasa de interés única para toda la zona monetaria.

[Losing Edge chart and photo]

De hecho, los tipos de interés de los préstamos del BCE al sistema bancario se mantuvieron por debajo de la tasa de inflación de España durante muchos años, así que los hogares y las empresas del país tenían un enorme incentivo para pedir prestado. Y lo hicieron con gusto. La deuda de los hogares españoles escaló por encima del 130% del ingreso disponible en 2007, mientras el consumo experimentó un auge.

Con un sector de la construcción que fue alimentado por ese exceso de deuda, España recibió un impulso que la llevó a convertirse brevemente en la octava economía del mundo. El ingreso por ciudadano superó al de Italia. Los salarios aumentaron a un ritmo casi dos veces mayor que el del resto de la zona euro, lo que hizo que los españoles se sintieran adinerados.

Sin embargo, la desventaja eran los costes en aumento para las empresas españolas, que les hacía perder competitividad contra otros países en la zona euro como Alemania. Ahora, el alto valor del euro también dificulta que España pueda elevar sus exportaciones en una proporción más amplia que el resto del mundo.

El resultado es una economía española que aún se contrae mientras muchos otros países se vuelven a expandir. Se prevé que el PIB de España caiga hasta un 4,2% este año, y su tasa de desempleo del 18,5% es el doble que la del resto de la Unión Europea.

La devaluación de la peseta

Habitualmente, los países pueden devaluar su moneda para restablecer su competitividad. Antes de la introducción del euro, España —al igual que Italia— lo hizo en repetidas ocasiones para escapar de las recesiones. Sin embargo, ya no tiene su propia moneda que devaluar, o su propia tasa de interés que recortar.

En consecuencia, el país debe recuperar la competitividad de la forma más difícil: al bajar los sueldos y los precios en relación a otros países de la zona euro. Eso significa años de estancamiento salarial en un país en el que las personas se acostumbraron a estándares de vida notablemente mejores. Algunos economistas predicen una “década perdida” en España, al estilo de la de Japón.

La gran mayoría de los españoles apoya el euro. Muchos economistas afirman que España hubiera estado en una situación peor sin la moneda común, y apuntan al colapso de Islandia como un ejemplo. Pero la experiencia de España ilustra las dificultades de implementar una política monetaria en 16 países con distintos gobiernos y economías muy variadas.

Un gran problema para el euro son los grandes desequilibrios dentro de la unión monetaria. Países como España, Italia y Grecia han acumulado amplios déficit comerciales; Alemania y Holanda, a su vez, tienen superávit generosos.

Es necesario mejorar la competitividad

Eso funcionó bien mientras el crédito barato y disponible les permitió a los países comprar más bienes y servicios del exterior que los que vendían. La crisis financiera, no obstante, provocó una caída en la demanda doméstica a lo largo de Europa —y en especial en España— lo que ejerció presión sobre exportadores como  Alemania. A no ser que ambos lados equilibren sus economías, es decir que Alemania absorba más exportaciones e impulse la demanda doméstica y países como España e Italia den pasos para mejorar su competitividad, los países más débiles de la zona euro podrían más adelante afrontar onerosas deudas en los sectores privado y público.

Aunque ningún miembro de la zona euro está en peligro de caer en suspensión de pagos, un puñado de economistas cree que años de estancamiento podrían conducir a una crisis de deuda pública en el futuro.

España entró en la actual crisis económica con un nivel relativamente bajo de deuda pública, pero se proyecta que tal nivel aumente en los próximos años, de modo que el país necesita crecer para poder hacerle frente sin problemas.

¿Entrará España en una década pérdida con crecimientos medios anuales del 1,5% lo que supondría fuertes tasas de sempleo? ¿Suspenderá pagos la economía española? ¿Los problemas de España pondrán en peligro la existencia del euro?

Fuente: http://online.wsj.com/article/SB125288334119806859.html

Comentarios

meneame.net 21 Septiembre 2009 - 17:10

Los problemas de España y la supervivencia del euro…

La pérdida de competitividad de España con respecto a sus vecinos europeos sería fácilmente recuperable si controláramos la moneda o al menos los tipos de interés. Con la próxima subida de los tipos de interés en la zona euro (www.elblogsalmon.com/econ…

Fernando Peral 21 Septiembre 2009 - 19:30

El problema de la competitividad ha sido endémico en España desde los años 70, y hasta ahora siempre se había paliado a través de devaluaciones que nos permitían regresar a los mercados empobreciendo a toda la población. Nuestra cultura de la competitividad es hoy prácticamente inexistente, tanto entre el común de los empresarios como entre los trabajadores, y no digamos enlos gobiernos, que nos han estado hundiendo paulatinamente a través de unas leyes de educación cada vez más perniciosas, la rigidez del mercado laboral, la escasa inversión en I+D+I, a lo cual hay que sumar ahora los problemas que ha supuesto la desvertebración del tejido económico a través de las cesiones a las autonomías. Flexibilizar el mercado de trabajo y unificar el mercado en condiciones de competencia es algo que se puede hacer con relativa facilidad (sólo se requiere una reforma de la legislación). En el caso de la educación, clave de la competitividad, la cosa se presenta mucho más ardua y requerirá al menos una generación, o incluso dos. Las competencias generales en materia de educación deben regresar al gobierno central, que debería marcar unos programas mínimos y unas pruebas únicas para certificar el nivel de competencias adquirido al final de cada una de las etapas de los estudios, y las autonomías tendrían que aplicar dicha legislación con los márgenes que en ella se marquen. Lo que si debemos tener claro es que en ello nos va mucho, pues sin educación no habrá competitividad, y en el entorno del euro, sin competitividad estaremos condenados a la segunda o tercera fila.

Reformas Barcelona 29 Septiembre 2009 - 02:00
no name 16 Noviembre 2009 - 01:41

Los sueldos en España subieron el doble que en la zona euro? Los sueldos de quienes? futbolistas, clase política, altos ejecutivos. Los que si se doblaron fueron los beneficios de las empresas, muy por encima de las subidas salariales de los trabajadores.
Diversos informes de agencias europeas y la OCDE lo indican: en España, como término medio, el salario ha bajado desde 1996 hasta 2006 como consecuencia de políticas de apretarse el cinturón los de siempre, en tanto que los beneficios líquidos de grandes empresas han superado con creces el 25% o el 30% en ese periodo: véase inmobiliarias, banca, superficies comerciales…, sobre todo desde la entrada del euro en que los precios subieron de media por encima del 15% en 2001, a lo que habría que añadir la crisis de las vacas locas, la fiebre porcina, la gripe aviar…. En términos globales los beneficios empresariales fueron en ese periodo 10 veces mayores que la media del incremento salarial. Por favor que no me cuenten lo del PIB entre el número de trabajadores porque ese índice estadístico es un engaño, mayor que la norma de cálculo del IPC
Si ahora los trabajadores, con sueldo moda (el más repetido en este país) no llega a los 1100 euros/mes no consumen es porque no pueden, y los que se compraron coches de lujo o se metieron en segundas viviendas de lujo por los tipos de interés (se endeudaron estúpidamente) tienen que pagar las consecuencias de sus decisiones, pues que se le va a hacer.
Nota: La estadística es la rama de las matemáticas y de la economía, entre otras, diseñada para engañar a los tontos. Ya se sabe que mal de muchos, consuelo de tontos.

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