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¿Hay razones para salirse del euro?

Escrito el 17 septiembre 2009 por Rafael Pampillón en Economía española

Un artículo de Thomas Catan publicado esta semana en The Wall Street Journal (Spain’s Struggles Illustrate Pitfalls of Europe’s Common Currency) pone de manifiesto la baja competitividad de la economía española que se  agrava además por la fortaleza del euro frente al resto de las divisas. El artículo explica que un país puede recuperar su competitividad mediante devaluaciones de su divisa. Efectivamente, antes de su incorporación al euro, España devaluó la peseta en varias ocasiones para salir de las crisis económicas. El artículo de Catan apunta que, como España no tiene ahora moneda propia para devaluar, deberá ganar competitividad a través de rebajas salariales y de precios respecto a sus socios de la zona euro.

 Esta solución no es nada fácil ya que España es un país inflacionista. Es más, en los últimos 10 años, España ha tenido el dudoso honor de ser el país más inflacionario de la Eurozona. Precisamente y como consecuencia de nuestra mayor inflación hemos tenido que sufrir disminuciones de competitividad de nuestros productos en el exterior. Esta pérdida de competitividad, se manifiesta en la pérdida de puestos en el ranking de competitividad del World Economic Forum (del 22 del mundo al 33, en 10 años). Desgraciadamente, hay una fuerte resistencia a bajar precios y salarios por lo que España seguirá siendo muy poco competitiva. La otra opción sería salirse del euro para poder devaluar.

¿Hay razones para que España se salga del euro?

Un artículo de Martin Feldstein (“¿Sobrevivirá el euro a la crisis?”, EXPANSIÓN 25 de noviembre de 2008) pone de manifiesto que el principal motivo para que un país opte por separarse del euro sería poder devaluar el tipo de cambio de su moneda. Por eso algunos analistas han considerado la alternativa de que España se saliera del euro y así tener una moneda que poder devaluar y recuperar la competitividad perdida por nuestra mayor inflación. Por ejemplo, Wolfgang Munchau en un artículo publicado en Financial Times (“Spain has more reason to quit the euro than Italy”) señala que si en vez de estar en el euro España tuviera una moneda propia le permitiría una rápida salida de la crisis ya que actualmente ante una demanda interna muy baja se podría pensar que depreciando una hipotética peseta aumentarían las exportaciones. Además, con el elevado déficit público que tenemos (y los que vamos a tener) la deuda pública española se va a disparar por lo que resultará muy complicado colocarla. Si dejáramos, en cambio, de formar parte del euro y, por tanto, del Banco Central Europeo (BCE), nuestro nuevo banco emisor nacional (Banco de España) podría comprar esa deuda pública y financiar así el déficit público.

peseta1¿Hubiera sufrido España la crisis que padecemos si nunca hubiera formado parte de euro?

De no haber estado en el euro, la política monetaria hubiera seguido otros derroteros y el Banco de España hubiera subido más los tipos de interés de lo que lo ha hecho el BCE. Con tipos de interés más altos el crecimiento hubiera sido menor pero quizá con una composición más equilibrada (hubiera habido una menor demanda y construcción de viviendas). Es decir, con tipos de interés más altos se habrían producido menores desequilibrios, una menor “burbuja inmobiliaria” pero también un menor crecimiento económico y mucha menos creación de empleo. Esta fase baja del ciclo sería mucho menos dura y con menos desempleados. El euro explica, en parte, nuestros desequilibrios y problemas actuales. Si esto es así ¿por qué resulta difícil que España se salga del euro?

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¿Hay razones para seguir perteneciendo al euro?

Las ventajas de estar en el euro son muchas y quizá no compensen las que obtendríamos si nos saliéramos de él ¿Por qué? 1º) gracias al euro nuestra credibilidad internacional durante estos más de 10 años ha sido mayor y nuestros tipos de interés mucho más bajos, lo que nos ha permitido crecer muy por encima de nuestros socios europeos; el éxito económico español se debe al euro, 2º) es muy probable que si nos saliésemos el aumento de la competitividad derivado de la depreciación de la peseta perjudicaría las exportaciones del resto de los países de la Unión Europea (UE) lo que pondría en peligro nuestras buenas relaciones y probablemente nuestra condición de miembro de la UE, 3º) porque la política monetaria del BCE y todo el mercado monetario está muy cristalizado en España y eso tiene difícil vuelta atrás, 4º) al entrar en el euro se ha eliminado el riesgo del tipo de cambio, que ha permitido una gran accesibilidad de las empresas españolas a la financiación internacional lo que les ha permitido su fuerte expansión en el exterior, 5º) fuera del euro la inflación española sería probablemente mucho mayor y como consecuencia el tipo de cambio de la peseta sufriría una enorme volatilidad con respecto a otras monedas lo que generaría bastante incertidumbre en las relaciones económicas de España con el resto del mundo y 6º) una reintroducción de la peseta empeoraría la gestión de las finanzas públicas con aumentos en el déficit presupuestario y la deuda pública. Esto aumentaría el riesgo país por lo que resultaría mucho más caro obtener financiación en los mercados financieros internacionales. En resumen los costes de estar dentro del euro son muy inferiores a los de abandonarlo.

¿Qué puede hacer España para evitar un largo periodo de estancamiento económico?

Desechada la posibilidad de abandonar el euro, y ante la imposibilidad de devaluar, la competitividad sólo se puede alcanzar mediante estímulo a la competencia y reformas estructurales que permitan, a su vez, una mayor movilidad de los factores productivos y mayor flexibilidad de la economía. Se puede aumentar también la productividad mejorando las infraestructuras (carreteras, autopistas de peaje, infraestructuras hidráulicas y ferrocarriles), los niveles educativos y las tecnologías de la información y del conocimiento. De no seguir este camino lo único que nos espera es una crisis como las que han tenido Japón, Italia y Portugal, durante diez años. Es decir, una larga recesión económica, en toda regla, con daños incalculables. Y entonces sí que habrá que hacer, durante muchos años, esas reformas estructurales (a la japonesa) para ganar competitividad y poder así salir del “hoyo” en el que nos hemos metido.

Comentarios

Esther Garcia 17 septiembre 2009 - 15:18

Sin embargo, nuestros políticos en lugar de realizar reformas estructurales y liberalizar el mercado de trabajo, optan por subsidiar más a los parados … con lo que solo consiguen desincentivar que la gente se busque la vida. Porque para qué engañarnos, mucha gente preferirá recibir un mísero subsidio en lugar de levantarse temprano, desplazarse e ir a trabajar una jornada completa por tan solo 200 Euros más … así nos va … Creo que habría que reducir el tiempo por el que se recibe una prestación por desempleo, no ampliarla. Así ahorraría dinero el Estado, y la gente se haría más responsable de su propia economía y vida. Claro, con ese ahorro de gasto también reclamaría a los poderes públicos que redujesen la carga impositiva a los ciudadanos.

bsanchez 17 septiembre 2009 - 17:50

Es interesante ver el impacto que la depreciación de la moneda podría tener en el saldo de la posición neta de inversión internacional (es decir lo que debemos al resto del mundo menos lo que nos deben).

La posición de inversión internacional española se puede ver en el gráfico disponible aquí:
http://www.bde.es/webbde/es/estadis/infoest/e0706.pdf

La posición neta es que debemos el 85% de nuestro PIB y como el déficit por cuenta corriente se va cerrando lentamente no podemos esperar un cambio dramático.

Y ahora, comparese con lo que ha pasado con la posición neta británica (ver página 47 en http://www.statistics.gov.uk/elmr/09_09/downloads/ELMR_Sep.pdf). En dos años ha pasado de representar el -30% del PIB a ser un valor positivo.

Manuel 18 septiembre 2009 - 15:00

Sr. Pampillón entiendo que quiera ser políticamente correcto, pero su artículo debería finalizar “nos han metido”, en concreto, el Sr.Zapatero y su ineficaz y despilfarrador gobierno.

Nunca entenderé porqué en este país gobernar mal no tiene consecuencias electorales. Sin duda, es un caso que requiere algo más que un estudio sociológico, quizá antropológico.

Un saludo.

Fernando Peral 18 septiembre 2009 - 15:40

En mi opinión, la solución sólo reside en nuestra capacidad de ganar competitividad y crear riqueza, optemos por seguir en el euro o por salirnos de él..

Mantenerse en el euro requiere una política de reducción del gasto draconiana, reformas estructurales de gran calado (agua, energía, unidad de mercado, transparencia de precios, libre competencia, etc…) y una política fiscal y de I+D que compense las carencias competitivas de los productos españoles en el exterior, de modo que España vuelva a ser un destino atractivo para las inversiones de nuestros compañeros de la eurozona.

Salirse del euro significaría dotarse de algo más de tiempo para llevar a cabo estas reformas fundamentales (que tendrían que anunciarse y promoverse de manera creíble para los mercados internacionales); en este caso,expuestos al peligro de sufrir agresiones monetarias como la desencadenada por George Soros en los últimos años de circulación de la peseta, se podría gestionar mejor el desempleo y paliar rápidamente el actual déficit de competitividad en precios; quedaríamos a expensas de los precios del petróleo y las materias primas en dólares y en euros.

Pero, como digo, si queremos recuperar la posición económica del último periodo “fasto” (2000-2006), la lógica nos dicta que la clave no reside en seguir o salirse del euro. En uno y otro caso, las reformas antes mencionadas son indispensable y, aún emprendiéndolas, nos llevará una decena de años de políticas sociales, económicas y fiscales coherentes y orientadas a lograr ése objetivo (recuperación de competencias estatales en ámbitos fundamentales como la educación, la fiscalidad, el suministro de agua y energía, y además unos pactos entre los principales partidos políticos, los empresarios, la banca y los sindicatos fijando límites y objetivos concretos, una acción decidida del gobierno de turno para velar por un entorno propicio para el cambio y la transparencia en la formación de los precios, así como un calendario por etapas e instrumentos para el seguimiento de lo logrado en cada etapa respecto de cada objetivo fijado, a fin de poder rectificar con rapidez en función de las distintas coyunturas que sin duda se producirán).

Seguir en el euro no resolverá nuestros problemas y tal vez los agrave, y puede que salir de él tampoco los resuelva y tal vez también los agrave. La única conclusión a la que cabe llegar es que, tanto en un caso como en el otro, dependeremos de nosotros mismo y de la viabilidad de nuestras estructuras políticas, económicas y sociales que, hoy por hoy, dejan mucho que desear. Si no se emprenden las reformas mencionadas, mucho me temo que nos dará igual estar o no en el euro.

[...] Escrito el 21 Septiembre 2009 por Rafael Pampillón en Economía española Me piden unos alumnos que les explique con más amplitud lo que decía Thomas Catan en el artículo Spain’s Struggles Illustrate Pitfalls of Europe’s Common Currency (que por lo visto es de pago) y que citaba yo  la semana pasada en el post ¿Hay razones para salirse del euro? [...]

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