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¿Es el PIB la mejor medida de crecimiento y bienestar?

Escrito el 22 Septiembre 2009 por José Ramón Diez Guijarro en Uncategorized

La vieja polémica sobre la idoneidad del producto interior bruto como única medida del desempeño económico de un país y, por tanto, como objetivo a maximizar por la política económica (en combinación con la inflación) ha vuelto la última semana a la palestra, a raíz de la publicación de un informe encargado por Nicolás Sarkozy a un grupo de economistas liderado por Joseph Stiglitz. Es evidente que resumir en un solo número la situación de una economía y, por tanto, el éxito o fracaso de la política económica es un corsé demasiado estrecho. No digamos nada si en la coctelera introducimos conceptos como bienestar o sostenibilidad del modelo económico. No siempre una mayor producción de bienes y servicios significa más felicidad para los ciudadanos del país o un efecto neutro sobre la dotación de bienes naturales. Hay infinidad de ejemplos sobre problemas en la medición de la actividad. Por ejemplo, un atasco de tráfico implica más consumo de gasolina y, por tanto, más PIB, aunque si tuviéramos en cuenta la contaminación del aire o el efecto sobre el bienestar de los  ciudadanos inmovilizados en el atasco, la valoración debería ser claramente negativa.

El primer aspecto fundamental que trata el informe es como mejorar la medición de la actividad económica. Algo importante, teniendo en cuenta que últimamente parece existir cierta distancia entre la percepción sobre la evolución de las variables económicas (crecimiento o inflación) que tienen los ciudadanos y las señales que nos dan las estadísticas oficiales. De hecho, las encuestas en países como Francia o Reino Unido reflejan que casi el 30% de la población desconfía de los datos que presentan los institutos de estadística. El informe propone dar mayor importancia a medidas alternativas al PIB como la renta nacional neta, mejorar la medición de los servicios públicos, ajustar la valoración de los avances en calidad de los bienes (ordenadores, teléfonos móviles, etc), introducir medidas de la distribución de la renta y, por último, incluir medidas de tiempo libre.  Además, se aboga por incluir actividades que se realizan dentro de la unidad familiar (ej: cuidado de ancianos y niños) y que ahora no se contabilizan.

En segundo lugar, se demanda valorar el bienestar de los ciudadanos a través de un conjunto de indicadores que midan desde los niveles de salud y educación, hasta la calidad del entorno social y natural o la seguridad. Es decir, tratar de medir la calidad de vida, más allá de medidas como la renta per cápita. Por último, se incide en la necesidad de valorar la sostenibilidad de nuestro modelo de crecimiento. Es decir, apoya introducir el concepto de “desarrollo sostenible” como un objetivo más amplio y ambicioso para la política económica que el tradicional de crecimiento económico. Desarrollo sostenible sería aquel que permite satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas. Por tanto, como ha señalado el premio Nobel de Economía Robert Solow, se trata de otorgar a las generaciones futuras la posibilidad de seguir produciendo bienestar económico en igual situación que la actual, para lo que debe ser conservado el “stock” de capital físico, lo que incluye el capital natural. 

Un debate interesante en un momento delicado. Todo esto pone de manifiesto la importancia de las estadísticas económicas. Sin ellas es imposible hacer un buen diagnóstico de la situación, aumentando las probabilidades de tomar decisiones erróneas. Una buena información económica, junto a elevados niveles de formación financiera son condiciones necesarias para que los agentes tomen decisiones económicas correctas en el día a día, lo que terminará afectando positivamente al bienestar de la sociedad. Y, en ambos casos, pienso que existe un amplio margen de mejora.

Comentarios

Borja Gutiérrez 23 Septiembre 2009 - 17:04

Se trata de una iniciativa muy loable. Aunque en mi opinión será más difícil aún lograr desarrollar un indicador que mida con más exactitud que el PIB el crecimiento de una economía, puesto que se incluirán más variables. Si ya se interpreta erróneamente el PIB actual, creo que será más difícil la interpretación de un nuevo índicador con más variables e índices incluídas. ¿Medirán realmente todos los aspectos de una economía? ¿O será un índicador más entre los existentes? Y en el caso de que este indicador mida con exactitud una economía, ¿se ceñirán los gobernantes a ese indicador? ¿Sabrán interpretarlo?

Javier Aparicio Miguel 23 Septiembre 2009 - 19:20

Desde mi punto de vista, en la polémica sobre el producto interior bruto como objetivo a maximizar por las políticas económicas se entremezclan y en ocasiones se confunden dos asuntos que conviene diferenciar:

1. La relativa idoneidad del PIB como medida del crecimiento económico. A este respecto, el informe del grupo liderado por Joseph Stiglitz pone de manifiesto las imperfecciones técnicas del PIB como índice de medición, comparación y análisis (no contabiliza todos los bienes y servicios producidos en una economía, ni el valor de recursos naturales de los países, se establece en base a los precios, con todas las imperfecciones en términos comparativos que esto conlleva, etc.).

2. El cuestionamiento de que el objetivo de las políticas económicas sea siempre el crecimiento económico y a cualquier precio en términos ecológicos o de sostenibilidad (cuestionamiento de la propia noción de crecimiento). A este respecto existen teorías muy diferentes, desde las más radicales que niegan todo crecimiento como objetivo a conseguir por las economías (teorías del crecimiento cero) hasta muchas otras que pretenden compatibilizar los niveles óptimos de crecimiento con la defensa de otros criterios ecológicos o de sostenibilidad en mayor o en menor medida (corriente del decrecimiento – Georgescu-Roegen- , teorías del desarrollo sostenible, etc.).

Es muy difícil que convengamos globalmente en un único índice del crecimiento económico y del bienestar. Para ello, tendríamos que convenir primero en un modelo de crecimiento sostenible y en una ponderación compartida de tantas variables que intervienen en los conceptos de bienestar y calidad de vida. Coincido con Borja en que la interpretación e indexación de tantas variables, entre las que hay muchas de índole subjetiva, será tarea extremadamente compleja.

Miguel Labrador López de Azcona 23 Septiembre 2009 - 22:59

La medida e interpretación del PIB como brújula económica en el desarrollo de un país es bastante arriesgada. Es cierto que el PIB tiene muchas ventajas, como puede ser el reflejo de las transacciones económicas de un país, o cómo de idóneas han sido las últimas decisiones del Gobierno respecto a la economía.

El problema es que el PIB no puede medir el bienestar o la felicidad de las familias. Si hacemos un ejercicio de imaginación, y pensamos dentro de 5 años en una familia normal que tiene al padre de familia en paro, y que lleva seis años en paro, aunque el PIB haya crecido y el país haya salido de la recesión, esa familia sigue teniendo los mismos problemas que hace seis años, y aunque el PIB haya crecido este valor no refleja esa situación. Este ejemplo sólo es válido entendiéndolo de manera general, es decir, si dentro de cinco años sigue habiendo tres millones de parados, aunque el PIB haya crecido, todas esas personas seguirán insatisfechas, y su bienestar no habrá aumentado.

Creo que la propuesta de análisis de la situación económica utilizando más índices y encuestas además del PIB es acertada. De esta forma se podrá atinar en las necesidades de los ciudadanos por parte de los gobernantes, comprobarán si sus medidas son aceptadas y acertadas, y podrán prever con antelación situaciones de crisis para lograr afrontarlas mejor focalizando sus esfuerzos en aquellos aspectos que más atención requieren.

Carlos A. Castañeda M. 24 Septiembre 2009 - 10:47

El PIB, es un indicador de desarrollo de gran utilidad pero debería complementarse con un indicador de la distribución de esos medios entre la población. Este podría lograrse por ejemplo con el coeficiente de Gini.

Adicionalmente encuentro que existen dos factores (podrían haber mas) que no tiene en cuenta el PIB.

1) El PIB es más una medida de crecimiento y no una medida de desarrollo, el PIB, solo capta aquellos bienes y servicios que tienen un “precio”.

2) Tampoco tiene en cuenta la cantidad de tiempo de trabajo necesarios para producir el PIB. Es claro que no es comparable por ejemplo dos países que tenga el mismo PIB donde sus media de horas de producción es diferente.

IGG 25 Septiembre 2009 - 00:02

Sabiendo que el PIB no mide lo que debería medir, y que todo este discurso no es nuevo, en mi opinión creo que sigue siendo el mejor indicador que tenemos para analizar el crecimiento de un país. Otra cosa es si queremos utilizarlo para medir algo tan intangible como la felicidad o el bienestar…¿realmente es medible?.
Los refranes o dichos populares siempre tienen algo de verdad y creo que aquí nos viene como anillo al dedo: “nunca llueve a gusto de todos”.
Durante la época de bonanza, parecía que todo era felicidad y “ramas” verdes, pero ¿éramos felices?. Si analizamos la situación desde el punto de vista de un constructor, de un banco, de un albañil… el PIB era absolutamente justo, el PIB crecía y todos eramos más felices, pero ¿y desde el punto de vista de los jóvenes que queríamos adquirir una vivienda?, me parece a mi que no. Si claro, había trabajo pero dedicábamos 3/4 del año trabajando para pagar la hipoteca, teníamos casa, coche, verano en la playa… pero ¿a que precio?.
Claro, ahora que las cosas vienen mal dadas nos echamos las manos a la cabeza y todo es malo, somos infelices, la gente está amargada, hay despidos…
Ayer precisamente estaba viendo un programa de TV en el que un constructor, desesperado, no hacía más que decir que esta situación era injusta, que no tenía ni para comer, que no sabía lo que iba a ser de sus hijos, pero eso sí, la entrevista era en su Chalet al lado del garaje donde tenía 3 coches y unas cuantas motos, menuda crisis estaba pasando el buen hombre. Evidentemente que la situación es muy mala, pero todos y cada uno de nosotros hemos contribuido a que así sea, no seamos vayamos ahora a esconder la mano.
Resumiendo, no creo que un número en color verde (o rojo), un tanto por ciento o cualquier símbolo matemático vaya a servir nunca para decirnos si la gente es feliz o no lo es. Cuantas más dependencias nos creamos, más queremos compararnos y competir con el de al lado y más tiempo personal dedicamos a lo material (sobre todo al dinero), más nos costará ser felices, independientemente de lo diga o quiera decir un índice mundial.

Angel Torralba 25 Septiembre 2009 - 10:45

Estoy de acuerdo con casi todos vosotros, pero creo que al igual que habeis comentado, lo que queda claro es que sigue faltando un indicador que mida realmente la microeconomía, porque hasta este momento el PIB iba en aumento a ritmos de más del 3%, un crecimieto muy elevado, era el más elevado de toda la UE, ¿era real?, se está demostrando que no lo era, ya que ahora decrecemos también a ritmos muy superiores que el resto de la UE.
En España tenemos un mal endémico que es la economía sumergida, la cual no se refleja en PIB. Este indicador de la economía sumergida está ya en el 30%, una cifra que hay que tener en cuenta y sería de gran importancia para computar en el PIB.
El estado del bienestar, que ahora está tan de moda, es una consecuencia de una buena economía donde todas las necesidades básicas están cubiertas y sobre todo empleo, cosa que ahora no lo están, ¿se puede seguir manteniendo este estado de bienestar? Es evidente que si no crecemos no podemos hacer nada más porque no hay con que pagarlo.
Lo del constructor, con todo mi respeto, ya podía haber guardado algo en época de opulencia, ahora, la vida es dura, tendrá que prescindir de sus lujos, de los cuales tampoco hemos disfrutado algunos (es un apunte).

Lo que está claro es que producimos poco, porque no es normal que aquí se hagan jornadas de 12 horas mientras que en el resto de Europa hagan ocho, ganen más y sean más ricos, algo pasa.

Víctor Romero Suárez - MBAP 2010 26 Septiembre 2009 - 20:43

Intentar medir la economía y el bienestar de un país sólo con un número me parece harto complicado. El PIB es una buena medida pero necesitaría ser complementado por otras cifras o en su defecto retocado para que tenga en cuenta esto que se comenta.

Véase contaminación, jornadas de trabajo (35 horas en el caso de Francia), medir las diferencias de renta per cápita entre las clases bajas y altas, etc.

Queda mucho por hacer y el camino va por el reajuste de esta variable y la mejora de las estadísticas para poder tener más herramientas con las que tomar las decisiones correctas.

Francisco Morillas 26 Septiembre 2009 - 23:57

El PIB siempre ha sido un indicador muy útil para indicar la recuperación de las economías occidentales tras la catástrofe de la segunda guerra mundial. Pero su énfasis en la medición del consumo y la inversión parece que ya no es capaz de reflejar la complejidad de las economías del siglo XXI ni los verdaderos avances en la calidad de vida/bienestar de un país.
Incluso un PIB en aumento puede ocultar considerables pérdidas de riqueza y bienestar. Y para muestra un botón ( trabajo infantil, conomias sumergidas, costes laborales dispersos, y ocultos…) y en caso de una catastrofe natural ¿ que efecto pueden tener en los indicadores los trabajos de reconstrucción?..
Creo que también presenta problemas para reflejar las diferencias de renta dentro de un mismo país o, incluso, de una ciudad y por mucho menos han caido muchos indices e indicadores de medida-
El ” Rey de los Indicadores”ha sobrevivido a críticas desde su nacimientoo.Pero ahora la novedad es que las instituciones empiezan a unirse en defender que un mundo cambiante debe tener otros índices de medida acordes con los camibos que sufren los modelos de crecimiento.

Monika Steiner 27 Septiembre 2009 - 16:55

Al igual que disponemos de un IPC subyacente para eliminar distorsiones en el tiempo y hacerlo más estable al no incluir las fuertes variaciones de los productos energéticos y bienes no elaborados, y un IPC armonizado que nos permite modificar los distintos IPC de los países para sus comparaciones, también sería recomendable crear un PIB en donde se tengan en cuenta el bienestar y calidad de vida de la población. No se trataría desde mi punto de vista de eliminar el PIB original, pues sus datos a nivel económico siempre son importantes, sino de ampliarlo viendo la repercusión que las acciones llevadas a cabo por los gobiernos, en su afán de crecimiento económico, tienen sobre el bienestar de la población, es decir, a qué precio nos merece la pena crecer a toda costa.

Ejemplo: Históricamente uno de los aspectos que más ha influido en un rápido crecimiento económico ha sido una rápida industrialización que ha propiciado un enorme crecimiento del PIB a la vez que ha generado una de las tasas de contaminación más grandes jamás conocidas con anterioridad al proceso de industrialización, y como ya sabemos, el medio ambiente es un componente indiscutible de la calidad de vida de los ciudadanos. Es aquí donde surge el conflicto de desarrollo sostenible, la dificultad de conseguir los tres objetivos básicos del bienestar a la vez: eficiencia, equidad y ecología.

Por último, resaltar no tanto la manipulación de los datos estadísticos por parte de los gobiernos, sino la utilización y presentación intencionada e interesada de los mismos en función de la etapa del ciclo económico en la que nos encontramos, pues hay muchas maneras de contar la verdad y aunque a priori un ratio o variable nos pueda hacer pensar que el dato es bueno, hay que analizar que nos está diciendo y con que se está comparando. Debido a esta mezcla entre la mala fe de los organismos a la hora de ofrecer los datos económicos unidos a la falta de conocimiento de la población a la hora de entenderlos nos da lugar a un coctel muy peligroso.

gustmetallica 20 Noviembre 2009 - 20:53

yo creo lo mismo, pero exactamente lo contrario…

gustmetallica 20 Noviembre 2009 - 20:55

monika kieres ve mi PIB, yea yea….

[…]  http://economy.blogs.ie.edu/archives/2009/09/%C2%BFes-el-pib-la-mejor-medida-de-crecimiento-y-bienes… […]

claudiia 5 Marzo 2012 - 03:50

no m sirvio para nadaaaaa k horror con todos ustedes

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