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Ago

Un nuevo mandato para Ben Bernanke

Escrito el 26 agosto 2009 por José Ramón Diez Guijarro en Economía de EEUU, Economía Global, Política Monetaria

Ayer por la tarde se conoció la propuesta de Obama para renovar a Ben Bernanke como gobernador de la Reserva Federal. Si normalmente el nombramiento de la máxima autoridad de la FED nos atañe a todos, por su influencia en el comportamiento de los mercados financieros (bolsa, bonos, tipos de cambio), qué decir en momentos como los actuales, cuando las principales economías del mundo empiezan a levantar cabeza, después de verse inmersas en la mayor recesión de las últimas décadas. La decisión era esperada por múltiples motivos. Políticamente, porque fue nombrado por una administración republicana y, por tanto, la extensión de su mandato ayudará al consenso en otros temas que se están debatiendo en estos momentos, como la reforma del sistema sanitario. Técnica y académicamente es una candidato irreprochable, no en vano es uno de los mayores expertos en la Gran Depresión, último episodio de crisis que se puede comparar al actual. Y, por último, en términos de pragmatismo, no conviene cambiarse de caballo a mitad del río, sobre todo, teniendo en cuenta los riesgos que ha asumido la política monetaria en los últimos meses. Es mejor que el delicado proceso de normalización monetaria que se llevará a cabo en los próximos dos años lo ejecute el cerebro detrás de la innovadora estrategia. Ese parece haber sido el veredicto de los mercados, que han cotizado positivamente la extensión del mandato de Bernanke.

 ¿Pero qué valoración podemos hacer de los tres años y medio que lleva Bernanke al frente de la FED? Sustituir a una personalidad como Alan Greenspan no era una tarea sencilla, pues si ahora es blanco de numerosas críticas por la falta de regulación y control en buena parte del sistema financiero, así como por la ausencia de respuesta ante la formación de burbujas en diferentes mercados, a principios de 2006 seguía siendo “El Maestro” que había pilotado una de las etapas de mayor prosperidad y crecimiento de la economía americana. Así que desde enero de 2006 hasta el verano de 2007, la FED mantuvo a grandes rasgos su filosofía y Bernanke se centró en intentar un cambio hacia un objetivo más explícito de política monetaria, al estilo del que tenemos en la UEM. Precisamente, esa inacción cuando se estaba formando la mayor burbuja de las últimas décadas en la economía americana es la principal crítica que están realizando estos días, economistas reputados como Stephen Roach. De hecho, pese a las bajadas de tipos, desde el verano de 2007 hasta septiembre de 2008, la FED siguió mostrando dudas sobre la naturaleza de la crisis. Es a raíz de la caída de Lehman Brothers (otra crítica a la actuación de la FED), cuando realmente Bernanke empezó a aplicar un “by-pass”  a la economía, inyectando financiación directamente a los agentes, saltándose a los intermediarios financieros. El aumento del balance del banco central se ha utilizado para comprar papel comercial, titulizaciones y hasta deuda del estado, evitando un colapso de la economía. Sin esa intervención, no estaríamos viendo una mejora en los indicadores de actividad.

 A medio plazo, la decisión de cuándo y cómo empezar a reducir el balance y, por tanto, normalizar la política monetaria va a ser una de los movimientos más difíciles que han acometido los bancos centrales en las últimas décadas. Si se hace demasiado pronto, la economía podría volver a caer y, si se realiza demasiado tarde, podrían dispararse las expectativas de inflación, con la consiguiente caída del precio de los bonos y del valor del dólar. Pero además, la FED va a tener un papel esencial en la reforma de la regulación y supervisión del sistema financiero americano, asumiendo un poder que nunca había tenido una institución en EEUU. Si a lo anterior añadimos, que la estrategia de la política monetaria (objetivo e instrumentos) tiene que cambiar en los próximos años, la tarea que tiene ante sí Ben Bernanke es ciertamente complicada. Es por ello, que todos deseamos que Obama haya acertado con su decisión. Buena parte de la estabilidad y comportamiento de los mercados financieros mundiales en los próximos años dependerá de ello.

Comentarios

cassandra 26 agosto 2009 - 15:27

THE ROAD TO HYPER….

Just so we can go along ticking the boxes… obviously it’s just an approximation, but it’s more or less how it happened in other countries… Weimar/Zimbabwe/Argentina/Brazil/Yugoslavia….
http://en.wikipedia.org/wiki/Hyperin…hyperinflation

1. BOOM: mkts rise… asset bubbles
2. BUST: mkt crash, inflation goesn -ive, CBanks overreact: rate cuts, money injections
3. BOND BOOM: govt debt balloons, debt issues soar…
4. STABILIZATION: stocks, comodities recover, bonds stabilize, volatility declines…
5. BOND BUST: inflation goes +ive, bond buyers pull out… CBs step in.. buy bonds (QE), gradually crowd out, scare off real buyers…
6. CURRENCY CRISIS: money flees inflated currency, first a trickle, then a flood…
7. INFLATION ROARS: QE, currency weakness push prices, inflation accelerates, commodities rise, inflation reaches pre-BUST highs….
8. POINT OF NO RETURN: cbanks slow to contract money supply, govt still spending more, deficits keep growing…. real economy still slow… prices spiral
9. CURRENCY DESTRUCTION: double digit inflation, currency devaluation, bond mkt crash… inflation goes logarithmic… confidence in money is destroyed… eventually even monetary contraction will not help as demand for cash evaporates….

**********************************

…inject 1 dose of VOLCKER at any stage before 8.PNR to avoid going HYPER… side effects include: sharp recession, lost elections, unemployment spike, unpopularity, strikes…

cassandra 27 agosto 2009 - 11:36

The Shell Game – How the Federal Reserve is Monetizing Debt

http://www.chrismartenson.com/martensonreport/shell-game-how-federal-reserve-monetizing-debt

[…] por Rafael Pampillón en Economía de EEUU, Política Monetaria Tal como señalaba el miércoles José Ramón en este blog de economía Barack Obama ha renovado, esta semana el mandato de Ben Bernanke al frente de la Rserva Federal […]

IGG 2 septiembre 2009 - 00:43

Es posible que Bernanke sea la mejor opción, pero en mi opinión no se debe a que sea la mejor sino la menos mala, o por lo menos entre lo conocido.

Lo que parece claro es que tenemos muy poca memoria. Si esta decisión en lugar de tomarla ahora se hubiera tomado hace solo unos meses, todos nos llevaríamos las manos a la cabeza.
No debemos olvidar que la recuperación, tanto en EEUU como en el resto de Paises, se ha logrado a “golpe de talonario”, defendiéndose a capa y espada al sector bancario/seguros/… pero llevándose por delante muchos sectores menos populares pero quizá más necesarios.

Un gran problema que se plantea es, ¿hemos aprendido la lección?, es decir, ¿cuidaremos de lo que hacemos o como lo hacemos? o por el contrario hemos visto que da igual lo que hagamos ya que siempre tendremos a Papá Estado para pagar nuestras deudas.

A ver como acaba todo esto, pero igual que yo tenía muchas dudas sobre la actitud tan “catastrofista” con todo esto de la crisis y las noticias que generaba (pasa siempre, no hay más que ver lo que está ocurriendo ahora con la Gripe A), tengo muchas dudas sobre esta salida tan clara.

Francisco Morillas 2 septiembre 2009 - 23:05

Obama y su equipo económico necesitarán trabajar cerca de Bernanke a medida que se enfrenten a los problemas que puedan ir surgiendo de ahora en adelante y porque además de lo indicado es necesario de un mensaje de continuidad para dar confianza a los inversores y a los mercados nacionales e internacionales. Hay que recordar que el predecesor de Bernanke, Greenspan, fue designado por primera vez por Reagan en 1987 y se mantuvo en su cargo por cinco períodos, siendo ratificado por un demócrata como Bill Clinton y por dos presidentes republicanos (la familia Bush). No parece por tanto que sea una novedad la politica de continuidad seguida por Obama.

Javier Aparicio Miguel 3 septiembre 2009 - 09:57

¿”Economía política” o “economía y política”?

Estoy de acuerdo contigo, IGG, en que la cuestión principal sería saber si el mundo y, muy especialmente quienes lo dirigen, han aprendido las lecciones de la crisis. Reflexionando sobre las posibles motivaciones de la reelección de Ben Bernanke, me temo que a la gente de a pie se nos antoja muy difícil conocer las prioridades reales de los altísimos cargos políticos en su toma de decisiones.

El último número de The Economist, en un artículo a mi juicio no exento de contradicciones y bastante difuso titulado “Right man, rough job” del 27 de agosto de 2009 (http://www.economist.com/opinion/displaystory.cfm?story_id=14303777) reconoce que el anuncio de reelección de Bernanke cuatro meses antes de que termine su primer mandato está relacionado con la necesidad de Barack Obama de generar titulares amables tras varias semanas de duras críticas relacionadas con la reforma de la sanidad. Como apunta José Ramón Díez Guijarro, la decisión era esperada políticamente para que la Administración Obama encontrara puntos de consenso y posibles apoyos con el Partido Republicano. En este punto no encontramos razones estrictamente económicas sino políticas, no sólo de la reelección de Bernanke, sino también del momento y premura de su anuncio.

Por otra parte, gran número de economistas (entre los que se encuentran defensores y detractores de Bernanke) han criticado duramente su lentitud en la previsión de las crisis inmobiliaria, financiera y crediticia, su mantenimiento prolongado de tipos bajos y la similitud de sus acciones respecto de las políticas llevadas a cabo por Alan Greenspan. A pesar de sus críticas, muchos de estos economistas parecen apoyarle por la buena gestión de la crisis realizada en 2008 y 2009 y por los nervios de hierro que ha venido mostrando en todo el proceso.

Incluso el artículo antes citado de The Economist, a pesar de aplaudir la reelección de Bernanke, le señala como cómplice de la creación de las condiciones monetarias que alimentaron la crisis en sus inicios. Por último, ese mismo artículo hace especial hincapié en que la sustitución de Bernanke por un candidato nombrado por los demócratas daría imagen de politización de la Fed, lo que sería perjudicial para la institución y en última instancia para la economía estadounidense. Una vez más, se trata de un argumento de calado especialmente político.

Todos deseamos que la decisión de Obama sea la óptima, pero, de acuerdo con los argumentos que preceden, entiendo que la reelección de Bernanke no está fundada única ni exclusivamente en razones técnicas o de política económica sino basada en motivaciones de índole política, entendida ésta como política de partidos y estrategia política.

Miguel Labrador 3 septiembre 2009 - 23:05

Creo que Javier tiene razón respecto a la continuidad política de Bernake en su puesto. En una situación tan delicada como la que ha pasado y está pasando la economía mundial y en particular la de Estados Unidos, quizá la mejor opción es la de continuar con el mismo gobernador general de la FED, para dar confianza a los mercados, y por supuesto, como estrategia política.
Quizá esa estrategia política sea un poco arriesgada por los ataques que ha sufrido Bernake en los últimos tiempos. El Wall Street Journal atacaba a Bernake en junio acusándole de cometer errores del pasado, de no tomar acción ninguna a tiempo y publicaba un editorial del 2003 donde ya avisaba al gobernador de estos mismos errores. El FT también exhortaba a Bernake a actuar, y a pasar de la contemplación a la acción.
Veremos si Bernake saca a Estados Unidos del agujero, y si a Obama le sale bien la jugada. Personalmente espero que así sea.

Víctor Romero Suárez - MBAP 2010 13 septiembre 2009 - 20:16

Bernanke ha sido el responsable de la política monetaria de EEUU durante el estallido de la mayor crisis económica desde la gran depresión. Ha dejado los tipos de interés cerca del 0%, ha reconocido que la Fed está “imprimiendo billetes” para luchar contra la recesión, dijo que no había burbuja inmobiliaria en EEUU y que las subprime no eran un problema.

EEUU no ha conseguido poner en positivo su PIB, al contrario que Francia y Alemania. ¿Gracias a Bernanke o por culpa de Bernanke?

Luces y sombras con Bernanke los próximos cuatro años.

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