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Jul

La economia puede ser divertida

Escrito el 4 julio 2009 por María Jesús Valdemoros en Miscelánea

La mayor parte de la gente desconecta cuando oye hablar de economía; parece un tema reservado a sesudos expertos, cuya jerga resulta incomprensible para el común de los mortales. Muchos estudiantes de diversas titulaciones universitarias sufren con cursos de introducción a la economía que los abruman con gráficos, ecuaciones y conceptos “metafísicos” como la relación marginal de sustitución o las curvas de indiferencia. Y es una pena, porque la economía no sólo nos afecta a todos, sino que puede ser muy entretenida.

Creo que los economistas deberíamos hacer un gran esfuerzo por elevar el nivel de la educación económica de la sociedad. Una mayor cultura económica dotaría al ciudadano medio de mejores instrumentos para la toma de decisiones, facilitando asi el funcionamiento eficiente de los mercados. Además, contribuiría al desarrollo de una sociedad más informada, comprometida, crítica y exigente con las políticas de las distintas administraciones.

Para ello, nada mejor que presentar la economía como lo que es: el análisis riguroso del modo en que todos respondemos a los incentivos que se nos presentan, eligiendo la que consideramos la mejor de las alternativas de acción posibles. Esto, creedme, puede hacerse de manera divertida. Hay varios libros que lo logran y cuya lectura, aprovechando el próximo comienzo de las vacaciones, me gustaría recomendar.
• Naked Economics: Undressing the Dismal Science, de Charles Wheelan (La economia al desnudo)
• The Undercover Economist, de Tim Harford (El Economista Camuflado: La Economia de las Pequenas Cosas)
• Freakonomics, de Steven D. Levitt (Freakonomics: las cosas no son lo que parecen)
• Armchair Economist: Economics & Everyday Life, de Steven E. Landsburg (El economista en pijama)

En todos ellos, encontrareis interesantes ejemplos de como el enfoque de la economía puede ayudarnos a superar el engaño de las apariencias en situaciones que, de una u otra forma, nos son cercanas.

Un ejemplo ilustrativo para terminar. Hace poco conocía que en cierto país desarrollado se proponía la reducción del coste de la matrícula en estudios universitarios como medida para luchar contra las bolsas de pobreza. A primera vista, resulta una fórmula atractiva: si estudiar es más barato, más personas podrán hacerlo y mejores oportunidades de futuro encontrarán. Sin embargo, no todo lo que reluce es oro. Hay que tener en cuenta que quienes viven en un entorno socioeconómico desfavorable tienen mayores dificultades para acceder a la universidad, no porque sea cara, sino porque abandonan sus estudios en etapas anteriores. De ese modo, una política en principio progresiva es, en realidad, regresiva, puesto que los estudios de quienes ya gozaban de cierta ventaja inicial se ven financiados con el dinero de todos, incluido el de aquellos que partían con desventaja económica o social y que no llegarán a la universidad. Podría discutirse la conveniencia o no de la rebaja del coste de la matrícula, pero el argumento difícilmente podrá ser el de la lucha contra la pobreza.

Comentarios

bsanchez 4 julio 2009 - 10:39

Y si me lo permites añado dos recomendaciones de lectura económica liviana (apta para el verano) que ayudan a poner la crisis en contexto:

(1) The Ascent of Money: A Financial History of the World por Niall Ferguson, catedrático de historia en Harvard;

(2) The Storm: The World Economic Crisis & What it Means por Vince Cable, portavoz económico del partido Liberal Democrat en el Parlamento británico y Chief Economist de Shell entre 1995 y 1997.

Bill Easterley ofrece una perspectiva muy entretenida de las recetas económicas a países pobres en los últimos 60 años.

Y pare finalizar un ejemplo concreto sobre tu último párrafo: en Malawi (país pobre de Africa Sur-oriental con 13 millones de habitantes) el gobierno gasta lo mismo en términos absolutos en 6.000 estudiantes universitarios de lo que se gasta en 3.000.0000 de estudiantes de primaria. Un hecho aún más escandaloso cuando se tiene en cuenta que la mayoría de los estudiantes universitarios estaban pagando matrículas diez veces más caras un año antes para estudiar en escuelas secundarias de pago.

bsanchez 4 julio 2009 - 10:41

Perdón, me ha faltado dar el título del libro de Easterley, que por supuesto es The Elusive Quest for Growth: Economists’ Adventures and Misadventures in the Tropics.

Grumete 8 julio 2009 - 18:01

En español también existen algunas Webs de economía sin estiramientos académicos y con buena dosis de diversión y humor, por ejemplo: Venimécum de Economía
Saludos

Santiago 10 julio 2009 - 08:39

Interesantes también para esta lista: ‘Discover your Inner Economist’ de Tyler Cowen, traducido al español por Planeta como ‘Descubre al economista que llevas dentro’; ‘The Black Swan. The Impact of the Highly Improbable’ de Nassim Taleb, traducido por Paidós como ‘El cisne negro: el impacto de lo altamente improbable’; y el interesantísimo ‘Economic Facts and Fallacies’ de Thomas Sowell, editado por Deusto como ‘La economía: verdades y mentiras’.

José 14 julio 2009 - 10:03

Bueno, como veis hay vocaciones de economista tardías

http://www.youtube.com/watch?v=V2iQLPeajiA

Perdón si es un pcoo frívolo, peor no podái resistir ponerlo.

Fausto 16 agosto 2012 - 11:05

La economia puede ser no divertida, sino muy divertida. Les recomiendo el libro o mejor ensayo (un cuento de economia empresa banca y politica”. Divertidísismo. Secundo todas sus propuestas.
Un saludo.

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