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Tal como decíamos ayer  había razones para que el gobierno socialista perdiera las elecciones al Parlamento Europeo. Y las ha perdido. Una razón de la derrota es porque en vez de explicar a los ciudadanos la crisis económica, y las dificultades que tenemos para salir de la misma, ha preferido optar por una política de “meter la cabeza debajo del ala”, prefiriendo decir que “aquí no pasa nada”, sin darse cuenta de que con ello lo único que hace es perder la confianza del pueblo, tal como indicaron ayer las urnas.

Aún a riesgo de ser repetitivo con lo que dije ayer, los resultados electorales son una muestra de cómo la táctica de optimismo informativo ha generado exactamente el efecto contrario al que se pretendía. En vez de dar confianza ha provocado desconcierto, incertidumbre y desconfianza. Así que, después de las elecciones de ayer, la veracidad de la información es, más que nunca, una variable que hay que recuperar, y decisiva para que los agentes puedan tomar sus decisiones y la economía no siga paralizada.

Por lo que se refiere a la política económica, quizá haya llegado el momento de suprimir algunos ministerios que suponen un gasto público absurdo. Muchos economistas y ciudadanos creemos que el gasto público se debe orientar al cambio de modelo económico, es decir, hacia la mejora de la productividad, por ejemplo, infraestructuras, tecnologías de la información, comunicación y del conocimiento, I+D+i y reforma del modelo educativo para que se dirija a fomentar la excelencia y el esfuerzo. Para hacer frente a todos esos gastos necesarios habría que reducir el gasto público ostentoso e inútil. Así, se podrían suprimir algunos Ministerios (Vivienda e Igualdad) que parecen bastante prescindibles.

Son medidas que devolverían la confianza en un gobierno que parece que la ha perdido.

Comentarios

APAC 8 junio 2009 - 06:31

El populista presidente actual jamás ha dado su brazo a torcer en cinco años, ni lo hará. Cuanta más presión, más se enroca en sus convicciones (por no llamarlo tozudez).

La primera prueba la tendremos en los próximos días con el posible cierre de Garoña frente al sentido común y las opiniones de los expertos.

Debe estar durmiendo mal estos días, se trata de una decisión que le puede apartar de su clara dirección progre de buenismo integral… o que España tire la toalla a nivel de independencia energética con la que está cayendo…

Fernando Peral 8 junio 2009 - 09:11

Eliminar ministerios inoperantes no sería suficientes, habría que eliminar también a los ministros y ministras inoperantes e iniciar una reforma de las administraciones comunitarias y de las instituciones judiciales y de mercado. Sería una auténtica pirueta política hacerlo sin desatar las iras de los aliados actuales del Gobierno y provocar unas anticipadas que se saldarían con la derrota del PSOE. Apuesto por más de los mismo, pero más radicalizado aún.

Juan Hermoso Gomez 8 junio 2009 - 12:16

Estimado Rafael, se te ve un poco el plumero y por ello no tendré reparos en que se me vea a mi también.

Lo primero es que la “derrota” del gobierno es muy relativa. Muchos más puntos debería haber perdido el PSOE como consecuencia del voto de castigo, y sin embargo no lo ha hecho. Mas que una “derrota” es una advertencia al gobierno, que tendrá que poner más empeño para no perder las próximas generales. En estos tiempos de crisis todos los gobiernos de los países europeos se están viendo afectados por la pérdida de credibilidad y de votos, y España no iba a ser la excepción. Por otro lado, hay que entender que solo han votado el 46% de los electores y que en la mente de la gente estas votaciones son de segundo orden, por lo que extraer conclusiones a nivel nacional me parece muy arriesgado.

Con respecto al desconcierto, incertidumbre y desconfianza que mencionas que ha provocado la política del gobierno de negar la crisis apunto dos cosas:

Primero, hace ya mucho tiempo que el gobierno reconoció la verdadera magnitud de la crisis, y si no lo hizo antes es porque ni el más agorero de los economistas agoreros preveia una debacle de estas proporciones, ni en España ni en ninguna otra parte de Europa, razón por la cual los datos reales eran cada vez mucho peores que los pronósticos gubernamentales, en España y en todas partes de Europa, insisto.

Segundo, respecto de la desconfianza y el desconcierto, a mi no hay nada que me produzca más desconfianza que una oposición que no tiene ninguna propuesta anticrisis conocida como alternativa al gobierno y nada que me produzca más desconcierto que ver como dicha oposición usa el insulto gratuito y la descalificación como arma fundamental.

Con respecto al cambio de modelo económico y la mejora de la productividad mediante la incentivación de infraestructuras, I+D+i y reforma del modelo educativo, el gobierno ya está tomando medidas, pero obviamente no se puede cambiar el modelo económico en 3 días. Harán falta décadas.

Fernando Peral 8 junio 2009 - 13:35

Estimado Juan Hermoso

Desde luego, el plumero queda a la vista. En cuanto a tu primera observación, la crisis mundial se había anunciado ya en 2006, y en este blog en junio de 2007. Otra cosa es que los Gobiernos se hayan tomado este augurio en serio. Los grandes inversores privados internacionales sí lo hicieron, y de hecho bancos de gestión de fortunas como Pictet, Lombard, Darier Hentsch, etc… sacaron de su cartera casi toda la inversión inmobiliaria y hotelera en España ya en 2006. otros teóricos de las inversiones internacionales también anunciaban en 2006 y 2007 las estrategias para sacar partido de la crisis que se venía encima (véase, por ejemplo, “Crash Proof: How to Profit from the Coming Economic Collapse”‎ de Peter D. Schiff, Editorial John Downes, 2007). Es más, estoy firmemente convencido de que el Gobierno lo sabía y se calló porque venían elecciones a principios de 2008. El PP no lo hizo mucho mejor, hasta el debate Pizarro-Solbes, donde el primero destapó la situación y el segundo la negó.

Respecto de lo segundo, coincido contigo, porque no se ha oído ninguna propuesta concreta del PP respecto de la manera de encarar técnicamente la crisis, a pesar de que tiene a gente de muy alto nivel que seguro que ya tiene una metodología para encarar la situación, aunque me temo que se la quedan para ellos porque hacerla pública podría restarles muchos votos.Pero es que el Gobierno no tiene ninguna, y lo ha demostrado con las medidas absurdas tomadas desde el mes de febrero.

Coincidimos pues en la desconfianza respecto de las posiciones manifestadas por el PP, pero soy mucho menos benévolo respecto del Gobierno. En cuanto al cambio de modelo económico, un gobierno lo más que puede hacer es propiciarlo, pero en ningún caso dirigirlo, tal y como pretende ZP con el último anuncio en el debate sobre el Estado de la Nación y en su mítin de Andalucía. Los que saben de negocios rentables en condiciones de competencia son los empresarios, y en ningún caso los políticos o los funcionarios. Y que el PSOE lo haya convertido en un lema de campaña (más ordenador y menos ladrillo) me hace no ya desconfiar, sino resignarme a la catástrofe si sigue adelante con su proyecto.

Un saludo

Jorge Monedero 8 junio 2009 - 16:40

y yo me pregunto…¿hasta donde va a llegar el crédito y confianza que damos a la clase política? Estoy de acuerdo que necesitamos otro módelo económico, pero señores, creo que es necesario primero otra clase política para poder cambiar después el módelo económico.

Es muy complicado hacerle ver a un parado que tiene que participar en unas elecciones y votar cuando observa que los elegidos de las elecciones tendrán un sueldo de 8600 euros al mes y 21 tipos distintos de pagas extras, mientras el pais se desangra.

Juan Hermoso Gomez 9 junio 2009 - 08:05

Desde luego que el plumero está a la vista, estimado Fernando. Esto es indudable. Déjame que analice tu último comentario:

“Es más, estoy firmemente convencido de que el Gobierno lo sabía y se calló porque venían elecciones a principios de 2008. El PP no lo hizo mucho mejor, hasta el debate Pizarro-Solbes, donde el primero destapó la situación y el segundo la negó.”

Claro, estimado Fernando. Por eso en ese mismo debate mientras Solbes defendía la propuesta del Gobierno para la creación de 2 millones de nuevos puestos de trabajo, Pizarro defendía la del PP, consistente en el “y nosotros más”, es decir, en la creación de nada menos que 2,2 millones de nuevos puestos de trabajo. O sea, 200.000 más de los que prometió el Gobierno. Si el Gobierno mentía, el PP también. Y la verdad, no encuentro ninguna razón plausible por la que el PP quisiera mentirnos, en lugar de poner en evidencia al Gobierno. Sencillamente, NINGUNO DE LOS DOS nos mentía, querido Fernando, porque NINGUNO DE LOS DOS supo predecir lo que se venía encima. Exactamente como el resto de los gobiernos y las oposiciones del resto de Europa.

Es muy fácil decir que todo esto ya se había predicho, pero es una falacia. Los economistas están acostumbrados a lanzar todo tipo de pronósticos, desde los más optimistas a los más pesimistas, puesto que se manejan diversos escenarios económicos con diversas hipótesis, de modo que SIEMPRE hay alguien que acierta, de la misma manera que siempre son muchos más los que se equivocan en sus pronósticos, pero mientras que estos últimos pasan inadvertidos, a los primeros se les considera unos verdaderos visionarios: ¿ves? Si ya lo decía fulanito…Lo que no se suele saber es que el tal fulanito acertó un pronóstico de cada 100 que falló.

Respecto de tu segundo párrafo dices que el PP tiene medidas que no dice para así no perder votos, mientras que el Gobierno las que tiene son sencillamente “absurdas”. O sea, que por unos o por otros, la casa sin barrer. Pues en el último debate del estado de la Nación, el propio Rajoy se dolía al confesar que muchas de las medidas adelantadas por el Gobierno ya estaban en su programa anticrisis (vaya usted a saber si era así o no, ya que dicho programa no lo conoce ni el CNI). Por lógica por tanto, dichas propuestas de la oposición serían también sencillamente “absurdas, si hay que hacerle caso a tu reflexión. Lo más que se podría decir, estimado Fernando, es que algunas de las medidas del Gobierno no han sido todo lo efectivas que debieran, y en eso estoy de acuerdo contigo, pero de ahí inferir que TODAS son absurdas…me parece un poco cínico, con perdón.

Has dicho que “Los que saben de negocios rentables en condiciones de competencia son los empresarios, y en ningún caso los políticos o los funcionarios.”. Ahora va a resultar que en las administraciones del estado y en el Gobierno no hay economistas, abogados, ingenieros, médicos, etc, etc de gran valía…¿acaso cree usted eso?. Fíjese que en el Gobierno hay hasta EMPRESARIOS DE PRESTIGIO y no creo necesario enumerarlos aquí a todos, pero están en todo los sectores económicos, créame usted que eso es así.

Defiende usted por tanto la más pura tesis del NEOCONISMO, consistente en dejar que el mercado se autorregule por sus propios mecanismos sin la más mínima intervención del Estado. Fíjese si esa idea estará desacreditada, que está en la base misma de la actual crisis. Si algo ha demostrado la actual crisis es que HACEN FALTA MECANISMOS DE REGULACION DE LA ACTIVIDAD ECONOMICA.

Por otro lado y ya para terminar no veo por qué le parece a usted una catástrofe que se dote a las escuelas de ordenadores, mediante los cuales los chicos podrán dejar de ser analfabetos digitales y podrán acostumbrarse al uso de una herramienta CLAVE en la competitividad y productividad de cualquier país desarrollado.

En fin, estimado Fernando, termino como empezaba: Desde luego que el plumero está a la vista.

Un saludo

Juan Hermoso Gomez 9 junio 2009 - 10:50

Ah y por cierto estimado Fernando:Dejame que te recuerde que tú mismo has sostenido en este blog un escenario con un 14% de paro como peor de los escenarios posibles en España y ya andamos en el 18% y subiendo. ¿También tú nos estabas engañando?.

Fernando Peral 9 junio 2009 - 15:28

Estimado Juan Hermoso,

Me parece que haces una lectura algo sesgada en defensa de tu plumero. Conviene que leas las cosas en su contexto. Cuando dije que los analistas de mi entorno se movían en escenarios pesimistas del 14 por ciento, el paro estaba en el 8 por ciento, y la avalancha de críticas parecidas a las que tú expresas hoy fue notable. Te diré que esas mismas fuentes se mueven hoy en el entorno del 24 por ciento de desempleo en los escenarios pesimistas.

Por último, aunque coincido contigo en que los partidos políticos siempre nos quieren vender una “moto” cuando hablan de economía, yo espero siempre que haya una diferencia entre un Ministro de Economía y un candidato a unas elecciones. Y lo cierto es que en el caso de Solbes, la misma “moto” que describió en su debate se tradujo en cifras concretas en los presupuestos, con los resultados que ya sabemos. Si a tí y a tu plumero os parece una buena gestión de la economía, así sea. Y si estás dispuesto a comprar la “moto” de la economía sostenible por decreto, pues por mí bien también. De momento, sois mayoría, incluso entre los parados. Yo por mi parte, considero que los gestores de la política económica del gobierno están desacreditados, y que no están haciendo más que agravar la situación a base de deuda pública y medidas coyunturales, sin abordar los graves problemas estructurales de nuestra economía. Y como yo piensan los analistas de inversión de mi entorno (Suiza). Ahora, que cada uno se haga su composición de lugar y actúe en consecuencia. Y ¡que Dios reparta suerte!

Juan Hermoso Gomez 10 junio 2009 - 08:10

Estimado Fernando, respecto a lecturas sesgadas y defensas de los “plumeros”, tú no te quedas atrás como fácilmente puede evidenciarse.

Hablando de lecturas sesgadas, no veo por qué a ti te parece lícito equivocarte al decir que el paro alcanzaría un máximo del 14% cuando ya supera el 18%, mientras que no te parece lícito que el Gobierno de la Nación en sus previsiones pudiese también equivocarse, y eso que igualmente ha pronosticado crecimientos del desempleo y caídas del PIB, que desgraciadamente luego han sido peores de lo previsto. El “lo que para mi vale, no vale para ti” es una postura elitista muy típica de “tu plumero”, por desgracia.

Dices que esperas que siempre haya una diferencia entre un Ministro de Economía y un candidato a Ministro de Economía. Pues no veo por qué. Si la hubiese (como de hecho la hubo y mucha) es que dicho candidato no tiene la suficiente valía.

Y puestos a comprar “motos” no me interesa comprar ninguna y mucho menos una “moto” de la que ni siquiera es conocida la cilindrada, como es el triste caso de “las motos” de la oposición que padecemos.

Con respecto a la economía sostenible, no veo qué problema ves en que el Gobierno tome iniciativas para el estímulo empresarial en la línea de ir incentivando el cambio de modelo en España. Una cosa es el dirigismo del estado a la soviética y otra cosa es el estímulo del Estado a la actividad empresarial. ¿O es que crees que el Estado debe desaparecer ABSOLUTAMENTE de la vida de las empresas?. Un poco radical y neocon me parece tu punto de vista, que insisto está en el origen de la actual crisis.

Y eso de que somos mayoría entre los parados me parece altamente ridículo y mezquino utilizarlo como arma arrojadiza por tres razones al menos: Una, porque yo no estoy en paro, de modo que el “sois” sobra. Dos, porque el hecho de que una persona tenga determinadas creencias no implica que sea peor trabajador y tres, porque supone un gran desconocimiento de la estadística: Hay más votantes del PSOE que del PP en España y además estos votantes de izquierdas tienen en mayor porcentaje empleos en sectores tradicionalmente cantera de trabajadores de izquierdas como son la construcción y los servicios, que son los más afectados desgraciadamente, por lo que es razonable que sean más. La verdad, no espero muchos neocons como tú en las líneas de montaje de las empresas automovilísticas ni subidos en los andamios de las obras o atendiendo a clientes en los Hoteles.

Y para terminar y hablando del descrédito, no hay nada más desacreditado en los tiempos que corren que un analista de inversión, por muy suizo que sea. Saludos.

Lego 10 junio 2009 - 08:37

Estoy bastante de acuerdo con Fernando Peral. Sobretodo con lo dicho en esta frase: “En cuanto al cambio de modelo económico, un gobierno lo más que puede hacer es propiciarlo, pero en ningún caso dirigirlo, tal y como pretende ZP con el último anuncio en el debate sobre el Estado de la Nación y en su mítin de Andalucía. Los que saben de negocios rentables en condiciones de competencia son los empresarios, y en ningún caso los políticos o los funcionarios”.

No podría expresarlo mejor. Siempre he pensado que, efectivamente, se pueden hacer determinadas políticas públicas que favorezcan la economía productiva y que generen externalidades positivas que puedan ser aprovechadas por la iniciativa privada; pero una cosa es esa (que si se hace de forma moderada puede dar sus frutos) y otra bien distinta es el desincentivador dirigismo económico.

Por lo demás, yo sigo este blog hace tiempo, aunque no escriba con frecuencia, y hay que decir que Fernando Peral es de los pocos que acertó a la hora de predecir una tendencia tan claramente negativa en la economía española y del empleo, cuando todavía algunos hablaban de pleno empleo. Peral es un buen economista pero no creo que tenga un servicio de estudios como el del Ministerio para precisar al detalle los datos del desempleo. Ni siquiera creo que tenga sentido hacer esa comparación. La tendencia por la que apostó Fernando Peral fue clara.

Saludos

Bill Gates 12 junio 2009 - 11:29

@Juan Hermoso
que dijo “no veo por qué le parece a usted una catástrofe que se dote a las escuelas de ordenadores, mediante los cuales los chicos podrán dejar de ser analfabetos digitales y podrán acostumbrarse al uso de una herramienta CLAVE en la competitividad y productividad de cualquier país desarrollado.”

Catástrofe no es, desde lugo, pero:
a) Hay muchos menos menores analfabetos digitales que profesores analfabetos digitales
b) La mayoría de los menores están acostumbrados al uso de la tecnología y lo hacen con más soltura que su mayores
c) El problema es que lo que nosaben usar es el lenguaje y las matemátcias, así que, desgraciadamente, un ordenador en sus manos para incrementar la productividad es como una llave inglesa (gran herramienta) para comerse un filete.

Esteban 15 junio 2009 - 11:30

Sincéramente yo puedo creo que de este Blog estoy aprendiendo mucho pese a que no tengo una visión “neocon” sino todo lo contrario. Sin embargo, si me gustaría decirle al señor Fernando Peral que me parece vergonzosa la afirmación posteriormente aplaudida por “Lego”:

“En cuanto al cambio de modelo económico, un gobierno lo más que puede hacer es propiciarlo, pero en ningún caso dirigirlo, tal y como pretende ZP con el último anuncio en el debate sobre el Estado de la Nación y en su mítin de Andalucía. Los que saben de negocios rentables en condiciones de competencia son los empresarios, y en ningún caso los políticos o los funcionarios”

Se acabó el predominio de la economía sobre la política y la utilización que de la política hace la economía. La política está al servicio de las personas y la economía al servicio de las sociedades. Como bien dice Juan Hermoso es el paradigma neoliberal el que nos ha traido hasta aquí y no solo merece reflexión por parte de los economistas la propia situación económica: amplien ustedes, que tienen base para ello, su campo de estudio para ponerse al servicio verdadero de las sociedades. Los políticos y los funcionarios son aquellos que ocupan el poder legislativo y el ejecutivo en una cosa llamada DEMOCRACIA. ¿Acaso pretenden ustedes condenarnos a una TECNOCRACIA o, lo que vendría a ser lo mismo una TEOCRACIA ECONOMICISTA?

Pedro Barrios 15 junio 2009 - 12:50

@ Fernando Peral: Has dicho que …<>

Vaya, pues esas fuentes tuyas parece que ayer decian una cosa, hoy dicen otra muy distinta y a saber lo que dirán mañana!. Son más volubles esas fuentes que las hojas de otoño!. O sea, para que yo lo entienda, que esas fuentes tuyas tan fiables y suizas como un reloj de cuco fallan más que una escopeta de feria! Y encima criticas las previsiones del gobierno exactamente por la misma razón y te permites el lujo de decir que nos engañan. ¿pero como te atreves?.

Ya está bien de economistas ultra-neo-liberales, elistas, narcisistas y engominados, por Dios!. La economía no es intocable!. Al contrario, hay que tocarla y mucho!

Pedro Barrios 15 junio 2009 - 12:54

@ Fernando Peral: Has dicho que …”cuando dije que los analistas de mi entorno se movían en escenarios pesimistas del 14 por ciento, el paro estaba en el 8 por ciento, y la avalancha de críticas parecidas a las que tú expresas hoy fue notable. Te diré que esas mismas fuentes se mueven hoy en el entorno del 24 por ciento de desempleo en los escenarios pesimistas.”

Vaya, pues esas fuentes tuyas parece que ayer decian una cosa, hoy dicen otra muy distinta y a saber lo que dirán mañana!. Son más volubles esas fuentes que las hojas de otoño!. O sea, para que yo lo entienda, que esas fuentes tuyas tan fiables y suizas como un reloj de cuco fallan más que una escopeta de feria! Y encima criticas las previsiones del gobierno exactamente por la misma razón y te permites el lujo de decir que nos engañan. ¿pero como te atreves?.

Ya está bien de economistas ultra-neo-liberales, elistas, narcisistas y engominados, por Dios!. La economía no es intocable!. Al contrario, hay que tocarla y mucho!

Fernando Peral 15 junio 2009 - 15:38

Estimados Esteban y Pedro Barrios,

Lamento mucho causarles a ambos tan graves disgustos. Esteban, la política y la economía no han hecho nunca buenas migas; el paradigma de la economía sometida a la política es el sistema de economía planificada, que tan “buenos” resultados dio en la España de Franco y en los regímenes comunistas. La economía mundializada se rige por unas normas, y la política nacional por otras, y por mucho que la segunda quiera, la primera evoluciona por su propia senda. Las bolsas de valores no se gestionan por votación.

Pedro Barrios, como sabe cualquier economista, las predicciones en el análisis económico se centran en anticipar las tendencias, y nunca en predecir un hecho concreto; por la propia naturaleza cambiante de la realidad económica, esas predicciones se van adaptando a las nuevas informaciones que van surgiendo. La predicción del Gobierno era “Vamos al pleno empleo” (una tendencia), y la de los analistas financieros era “va a multiplicarse la tasa de paro y, con los datos de que disponemos, podría alcanzar hasta el X%”. Reconocerá conmigo que la tendencia descrita por el Gobierno no sólo no se cumplió, sino que fue en sentido contrario, mientras que la de los analistas de inversiones se confirmó. Si para usted las predicciones del mismo gobierno que dijo “vamos al pleno empleo” son más fiables que las de los analistas profesionales que anunciaron que la tasa de paro se iba a multiplicar por dos (aunque se quedaran cortos entonces), pues me parece bien y no trataré de entenderlo.

Por último, me gustaría saber que entienden ustedes por “ultra-neoliberales”, o simplemente por “neoliberales”, o mejor aún, por “liberal”, y qué relación creen ustedes que hay con la crisis actual. En cuanto a lo del elitismo y lo de la gomina, confieso mi desconcierto y no pretendo siquiera tratar de entender cuál pueda ser la relación.

Esteban 16 junio 2009 - 15:04

Estimado Fernando Peral:

Quiero reiterar que no tengo nada contra los economistas y que creo que he aprendido mucho leyendo este blog. Pero si que es cierto que hay cosas con las que no estoy de acuerdo y permítame que le diga que no me quemo, pero tengo una visión muy distinta de las cosas. Quizá por ser politólogo nunca podré llevarme bien con un economista, aunque yo nunca creí en los determinismos ni lo hago ahora.

Sin embargo tengo muy claro lo que es una ciencia social y que tanto la ciencia política, como la sociología, como la economía, como la historia, como la antropología como otras tantas materias tienen su campo de estudio compartido. La sociedad. La teorías liberales son teorías de la sociedad al igual que las marxistas o incluso el populismo. Pero fijese usted ¿Si tantas ciencias sociales encuetran su campo de estudio en las sociedades, con instrumentos y variantes diferentes…acaso vamos a ser usted y yo tan ilusos de pensar que vamos a encontrar la respuesta unívocamente desde alguna de las disciplinas que he nombrado? ¿No cree usted que la política y la economía están ligadas? Efectivamente, el sistema político y el mercado son cosas diferentes, pero le guste a usted o no, para contratar un trabajador usted tiene que respetar la legislación laboral aprobada en un Parlamento, por Real Decreto de un Ejecutivo. Para construir, usted tiene que respetar la Ley del Suelo aprobada en un Parlamento e incluso para realizar una transacción financiera usted, además de pagar impuestos (al Estado) tiene que respetar el Derecho.

Se lleven bien o mal, son los economistas del fundamentalismo del libre mercado quienes se empeñan en dibujar un chiringuito donde economía y política estén separadas y donde no compartan un fin útil y aplicado para/con la sociedad. Eso es, a mi juicio, un fundamentalista del libre mercado. Yo recuerdo que cuando empecé a estudiar me dijeron que nadie estaba más equivocado y con nadie peor para discutir, que con aquel que pretende tener una verdad absoluta. La verdad de un fundamentalista del libre mercado es el mercado.
He de añadir a este respecto que no es lo mismo un liberal que un neo-liberal o un ultra conservador.

Me resulta chistoso observar que a cada opinión divergente que a usted se le plantea, saca a colación la economía planificada y la URSS. Si yo lo que le pedí precísamente en mi intervención es que no cayera en la tentación fundamentalista, en la tentación teológica de creencia suprema en el mercado como contrapunto a una situación planificada que gracias a dios acabó, como fue la experiencia soviética (a la que por cierto, se le aplicaron unas políticas de ajuste neoliberales que hundieron a la población). ¿Sabe usted qué es lo peor para analizar un tema? Caer en un maniqueo, como ha hecho usted – con todos mis respetos por supuesto- a lo largo de todo este debate.

¿Todavía se atreve a cuestionar que los principios del liberalismo económico no han tenido nada que ver en esto? Acaso ignora usted la desregulación financiera de Estados Unidos o de Gran Bretaña y otros muchos países en los años 80? ¿Qué es para usted la especulación inmobiliaria…una partida de bolos?

Fernando Peral 16 junio 2009 - 16:29

Estimado Esteban,

En primer lugar, sepa usted que yo también soy licenciado en Ciencias Políticas, así que un saludo a un colega. Creo que usted confunde el Estado de Derecho (uno de los fundamentos del liberalismo) con la planificación política de la economía. Los liberales no están en contra de la intervención del Estado, sino en contra de la intromisión del Estado en terrenos donde no le corresponde actuar. Es decir, es lícito regular los mercados, pero no hacerlo para favorecer a unos actores sobre otros. Es lícito regular los derechos sociales siempre que el terreno de juego sea el mismo para todos. Es lícito garantizar la igualdad de trato entre los trabajadores y ls trabajadoras y una remuneración digna a los trabajadores. Es lícito regular la urbanización para impedir la especulación y garantizar la oferta de servicios a los propietarios. Pero no es lícito financiar al sector privado cuando este no responde a la demanda del mercado (en el caso que nos ocupa, por qué se financia a unas empresas que lo han hecho mal en detrimento de las que lo han hecho bien? Por qué se financian en medio de una crisis tan profunda inversiones no productivas en el sector privado con dinero procedente de los impuestos de los ciudadanos?).

Por supuesto que creo que los principios del liberalismo no han tenido nada que ver en esto. Creo que el capitalismo salvaje, por no decir delictuoso, se instauró en las finanzas nacionales e internacionales, y que el resto de la economía es la que está pagando el pato. Soy liberal, y creo que hay que regular los mercados financieros internacionales para evitar que robar y timar sea lícito y no se pueda castigar. Creo que hay que regular el mercado financiero nacional para que los políticos no intervengan en la gestión financiera de las cajas de ahorros, y para que el que roba sea juzgado y vaya a la cárcel. Una cosa es que puedan decidir en qué se gastan los beneficios, y otra muy distinta financiar las campañas electorales o a los amigos.

En cuanto a la especulación inmobiliaria, creo que ha sido fruto del exceso de liquidez y los tipos de interés artificiales que han engañado al ciudadano y le han llevado a endeudarse por encima de sus posibilidades. Y creo que eso también hay que regularlo, como ocurre en otros países, donde se establece un límite de endeudamiento a los ciudadanos sobre la base de sus ingresos. Y me considero liberal (aunque algunos liberales puedan tener otra visión de mis posiciones).

Un saludo cordial

Esteban 16 junio 2009 - 18:23

Hola Fernando, de nuevo,

Todo esto dicho así, suena mucho mejor y está mucho mejor explicado. Por cierto, me alegro de que sea usted licenciado en Políticas, le devuelvo el saludo “colega”. Yo todavía no, pero me queda poco, soy jovencito.

Creo que has llevado el debate a otro terreno y sin embargo creo que esto te ha dado mucha más corrección. No es que yo confunda el Estado de Derecho que es fundamento liberal, claro que sí, es que yo he venido a advertirle de cierto cariz fundamentalista en su “discurso”. Ahora usted dice que hay que regular y defiende la regulación (puede que la intensidad de la misma nos sirviera de discrepancia) pero anteriormente usted ha negado la relación entre política y economía y la incapacidad de los políticos para dirigir la economía dejando tan solo la responsabilidad al mercado y a los empresarios cuando, como usted dice ahora, hay relación SIEMPRE, nos guste o no, entre el ámbito privado y público. La hay y debe haberla porque debe, como usted afirma, existir una BUENA regulación.

Por ejemplo, supongo que usted sabe que durante muchos años la inversión en I+D+i ha estado protagonizada por la Universidad y el Sector Público, una de las cosas que demandan las empresas es que ese conocimiento sea transferido al mercado, a las sociedades privadas. ¿Sería entonces aquí lícito una colaboración? Yo opino que sí, que en este ámbito y en otras muchas cosas – que no en todas-. Me preguntas si es lícito financiar al sector privado porque unas empresas lo hayan hecho bien y otra mal. Yo considero que no es esa la razón por la que se financia a un sector privado determinado y creo que sería estúpido, con perdon, que consideráramos que hay favoritismos gubernamentales. Creo que tanto usted como yo estaremos de acuerdo que hay que invertir en aumentar y mejorar nuestra capacidad productiva con infraestructuras, nuevas tecnologías, caminar hacia una mayor eficiencia energética, redimensionar o reestructurar los sectores en crisis etc etc etc. ¿Ha sido solo el exceso de liquidez lo que ha provocado esto?…yo no me lo creo, y estoy seguro de que usted tampoco. ¿Que se puede hacer por ley o no por ley, que es quizá frivolo decir que tiene que empezar en Andalucía? Lo de Andalucía lo dejo para el debate que usted tuvo con Juan Hermoso. Lo de si debe o no debe hacerse por Ley….yo lo que creo que es que debe impulsarse desde el ámbito público facilitando y promoviendo la actividad de la empresa privada y, en caso de que fuera necesario no vería con malos ojos una empresa pública- ¿ Y si va a ser impulsada desde el ámbito público por qué no por Ley? Dicha Ley acordada en el Parlamento por todas las fuerzas políticas (+ empresas, + agentes sociales + expertos + etc, etc, etc) o las que quieran sumarse puede ser un gran logro colectivo, independientemente de quien Gobierne. En realidad lo que se pide es un esfuerzo colectivo de todos nuestros políticos por eso el PP tampoco es defendible en este ámbito. Usted ha comentado antes que el PP tiene mucha gente que sabría que cosas habría que hacer…¿No le parece que es tan irresponsable guardarse dichas cosas por puro electoralismo? A mi me parece una vergüenza que ataquen al Gobierno de la manera que lo hacen utilizando como solución frases ambigüas y propuestas que no se sabe qué contenido tienen. Austeridad, reducción del gasto y bajar impuestos. Vale… ¿Y eso a donde nos conduce? A mi juicio, a más de lo mismo: Pan para hoy y hambre para mañana. A las pruebas me remito, la actualidad.

Sigo pensando que echar las culpas de esto al capitalismo salvaje a la vez que se hacía sacrosanta la autonomía de la disciplina o la actividad de la economía respecto de la política y los fundamentos de la regulación no es compatible y es en cierta medida engañar a quien les sigue – como un servidor-. Usted decía en su anterior intervención que la economía mundializada se jugaba en otro terreno de la economía nacional, por supuesto, a mi entender se juega en el terreno del chiringuito que antes le comentaba en el cual la “constitución” imperante es el neoliberalismo, el capitalismo salvaje. Yo puedo estar de acuerdo con un liberal pero no con un neo-liberal, puesto que dicho “neo”, entiendo, nace desde el momento en el que unas clases económicamente más pudientes defienden el montarse un chiringuito fuera del Estado en el que la regulación financiera no exista o sea muy leve y donde puedan, a fin de cuentas, mover capitales con total libertad, gracias a esa escasa regulación que facilita especulación. Creo que me he extendido un poco, pero creo que me entiende.

De todas formas me reitero, creo que nunca sería sano el gobierno de una tecnocracia economicista todo lo cual hace pensar que un Gobierno, un Parlamento y toda una clase política tiene que echar mano de múltiples disciplinas y ser enormemente pragmático para gobernar.

Esteban 16 junio 2009 - 18:33

PD: Fijese si es buena la regulación y la unión entre política y economía que la época de mayor crecimiento económico mundial se da entre 1945 y 1973. ¿Qué opina usted de Bretton Woods y el pacto social de posguerra y de la economia posterior a la II Guerra Mundial? A mi, con correcciones, me parece un modelo a tener en cuenta…

Un saludo cordial también para usted.

Fernando Peral 16 junio 2009 - 19:32

Estimado Esteban,

Aprovechando que está usted en una etapa apasionante de formación, le diré que liberalismo viene de “libertad”, y que, en lo económico, el liberalismo defiende la libertad individual (o iniciativa), la igualdad de oportunidades y el libre mercado. Me permitiré recomendarle dos obras que a mi me influyeron enormemente:
Cuatro Ensayos sobre la Libertad, de Isaiah Berlin y
El camino a la servidumbre, de Friedrich Hayek, que es un autor brillante que evolucionó del socialismo al liberalismo.

Yo hice un trabajo crítico sobre este último, porque encontré algunas contradicciones en su manera de abordar el peso de la tradición cultural en la economía.

No quiero convencerle de nada, pero me parece que podría servirle para formarse una opinión informada.

Por último, a riesgo de que piense que “pontifico”, decirle mi opinión respecto de los fundamentos de nuestra polémica:

1) que el mercado es el mejor regulador de la economía, al ser el terreno en que se conforman la oferta y la demanda. Como decían los liberales cristianos cuando se debatía sobre la teoría del precio “El verdadero valor de las cosas sólo lo conoce Dios, nosotros nos tendremos que conformar con el mercado”.
2) que el mercado sea el regulador básico de la economía no quiere decir que sea el único ni, mucho menos, que regule a la sociedad, porque la sociedad es mucho más que la actividad económica. Lo cierto es que, repasando la historia de los dos últimos siglos, es fácil comprobar que la política económica que ignora al mercado produce grandes desastres sociales, siendo el caso más estudiado el del crack de 1929 y el New Deal; ejemplos más próximos son, en mi opinión, las medidas adoptadas y anunciadas por este gobierno, como queda claro en mis últimas intervenciones en este blog. No es exclusivo de este gobierno, sino que se aplica a cualquier gobierno, porque la tendencia de la política es siempre inmiscuirse en la economía, por tratarse de una de las principales fuentes de poder.
3) que la política es una mezcla de ideología y teorías del poder, por una parte, y de concertación de intereses antagónicos, por otra. Y que la única manera de enjuiciarla es por sus resultados concretos en términos de la libertad que procura a todos y cada uno de los individuos de la sociedad.

Por supuesto, la discrepancia es la base de la reflexión, y el espíritu crítico es lo más valioso que puede tener cualquier persona. Usted empieza a tenerlo. Cultívelo, pero también con sus propias reflexiones. Yo seguiré procurándolo.

Un saludo

Fernando Peral 16 junio 2009 - 19:36

PD Por cierto, creo que mis niestos estudiarán esta crisis como la peor crisis de la historia por haber ignorado que, en lo económico, el mercado es, al final, el que acaba por imponerse a la política económica que lo falsea o lo ignora. Pero eso es otra historia…

Esteban 16 junio 2009 - 21:29

Estimado Fernando:

Sé lo que es liberalismo, conozco la historia política y económica. Gracias de todos modos por sus recomendaciones. Apuntadas quedan.

1. El verdadero regulador de la economía es el mercado, por eso el mercado favorece, en ocasiones, la especulación como hemos conocido recientemente con la crisis inmobiliaria o con el petroleo en hasta mediados de 2008. Al igual que a los que confían en Dios para todo, los que confían ciegamene en el mercado, considero que son demasiado ilusos, cuanto menos.

2. No entiendo muy buen su explicación sobre el fracaso de 1929 y el New Deal. En que consiste ese “ignorar al mercado” y esos “desastres sociales”?

3. En la tercera afirmación tuya estoy de acuerdo. Siempre y cuando añadas otras finalidades. Libertad y algo más: bienestar, creación de riqueza para su reparto equitativo…etc
Otra lección de la historia es que quien atendiendo a la libertad económica en favor de una élite u oligarquía descuida el bienestar total relegándola a situaciones de subordinación produce fuerzas políticas antisistema (como lo fueron en su día fascismo y comunismo- o populismo en América Latina ).

Seguiremos fomentando el espíritu crítico en este Blog. Les sigo aténtamente.

Mientras tanto, ¿Me contesta sobre qué opina de los “años de oro del capitalismo, del pacto social de posguerra, Bretton Woods, etc?

Muchas Gracias. Un Saludo

Fernando Peral 17 junio 2009 - 04:36

Estimado Esteban,

Respondo a tu pregunta sobre los “años de oro del capitalismo, del pacto social de posguerra, Bretton Woods, etc”. Esos años coinciden precisamente con la liberalización progresiva de los mercados y el fin de los imperios coloniales.
En cuanto al proceso del New Deal,te sugiero leas las intervenciones en el post “http://economy.blogs.ie.edu/archives/2009/05/%c2%bfse-parece-la-actual-crisis-economica-a-la-de-los-anos-30.php”

Un saludo

Esteban 17 junio 2009 - 08:06

Fernando,

Le agradezco el post, ahora me dispondré a leerlo. Esos años, como usted dice coinciden con una liberalización de los mercados. Casi todas las crisis además, después de la II Guerra Mundial ha tenido una consecuencia o un proceso paralelo que es liberalización de los mercados. Sin embargo el problema es que a partir de los 80 esa liberalización se hizo especialmente en el sector financiero. Pero los años de oro del capitalismo no es solamente liberalización de mercados. Son más cosas, es tecnología, es participación de los salarios en los beneficios o un mercado de trabajo X.

Un saludo.

Esteban 17 junio 2009 - 08:39

Bueno después de haber leído tu artículo del enlace que me pasaste he de decir que sigo tu linea de argumentación pero no la comparto.

Dices que la política económica no puede ignorar el mercado, en tu intervención en aquel hilo dice que ese ignorar el mercado procede de darle al boton de encender de la máquina de hacer billetes a diestro y siniestro, bajar los tipos de interés y generar una riqueza artificial que acaba siendo mucho peor. Bien. Yo no estoy de acuerdo con que eso sea así y más de acuerdo creo estar con Rafael cuando afirma que alguna de las políticas económicas anticíclicas que se han puesto en marcha han podido amortiguar el golpe en los Estados Unidos.

Al final, lo que saco de sus exposiciones es que es el mercado el único que regula, el único que tiene una lógica. Yo le entiendo, pero me sigue pareciendo un fundamentalismo absurdo. Eso supone aceptar la versión cíclica de la economia a rajatabla. Supongo entonces que cuando Solbes dijo aquello de que si entrábamos en recesión, al menos limpiaríamos la economía…estará usted de acuerdo. Pero imagínese usted que está en un Gobierno, con 4. 300.000 parados que le dicen por favor que haga algo para solucionar sus problemas. Imagínese usted que está en un país con un déficit tecnológico notable que condiciona de manera importante la actividad. O imagínese un país en el que tiene usted a millones y millones de empresarios sin dinero porque fundamentalmente esto es una crisis de liquidez. ¿Qué les dirá a estos últimos? Esperen ustedes a que el mercado limpie la economía? Al final de lo que se trata es de Gobernar.

Para los parados ya sé lo que me va a decir. Supongo que más flexibilidad. Para el déficit tecnológico? Y para los empresarios? No liquidez? Porque si la conclusión es que aumentar la liquidez es peligroso para el futuro porque según usted ignora al mercado y produce inflación….y el problema es la liquidez. Ya me dirá usted. Tampoco le gustó a usted que se garantizaran los depósitos? Incluso entiendo su preocupación por este tema porque acabaríamos hablando de la crisis misma y en fin, los cambios en la política monetaria en Europa al menos, a lo largo de 2007-2008 fueron interesantes.

Fernando Peral 17 junio 2009 - 10:02

El tipo de medidas que se han adoptado hasta la fecha se han orientado a evitar quiebras bancarias (y no las de las empresas con dificultades de liquidez y no de rentabilidad, por ejemplo garantizando el descuento de letras de cambioa través de us seguro público) a través de inyecciones masivas de dinero, de bajada de los tipos de interés y de subvención a procesos de fusión/adquisición en el sector financiero.

Pero el problema monetario que se está creando se corresponde a la figura retórica de “tener al tigre agarrado por la cola”, es decir, hemos encontrado una solución momentánea, pero el futuro no se presenta nada prometedor. Pronto veremos los efectos sobre los mercados de divisas, los sistemas de pensiones y la presión fiscal, y ya estamos viendo los efectos en términos de desempleo y de aumento colosal de la deuda pública.

Creo que estamos en una situación similar a la que se creó con el New deal: hemo hipotecado a dos o más generaciones para salvar al sistema financiero, sin que las inversiones realizadas se traduzcan en nada tangible (creación de riqueza). Más dinero respaldado por menos riqueza = hiperinflación a medio plazo.

¿La solución “política”? Hacer lo necesario para que el número de parados sea el menor posible, y que su desempleo sea lo más corto posible (aquí tienen sentido las medidas de flexibilización del mercado laboral), mejorar la educación y la formación profesional, modernizar la economía productiva (no especulativa), abaratar el coste de la energía, mejorar las infraestructuras, dar credibilidad a las instituciones de mercado a través de la creación de consensos, eliminar distorsiones de la competencia, etc… Fíjate si hay medidas políticas que pueden aportar soluciones. Por eso creo que fomentar las distorsiones del mercado y las desigualdades económicas (caso del Estatuto de Cataluña o del Estatuto de Valencia), encarecer la energía subvencionando en este momento de crisis financiera las renovables y renunciando a la nuclear, y anunciar una “ley de la economía sostenible” que fijará por decreto los sectores que se van a desarrollar, en contra de las demandas del mercado, me parecen una auténtica insensatez que deberán pagar generaciones de españoles.

Pedro Barrios 17 junio 2009 - 13:00

“En cuanto a la especulación inmobiliaria, creo que ha sido fruto del exceso de liquidez y los tipos de interés artificiales que han engañado al ciudadano y le han llevado a endeudarse por encima de sus posibilidades”.

Qué barbaridad Fernando!. La culpa de la crisis inmobiliaria según usted la tienen los ciudadanos que se han endeudado demasiado a resultas de unos bajos tipos de interés, no los especuladores que se han enriquecido insaciablemente a costa de los primeros!. Qué barbaridad!. Pero como puede usted pensar asi?.

Seguramente aplicando su peculiar manera de pensar, la culpa de la crisis económica la tienen los ciudadanos que no consumen lo suficiente y no los especuladores que prestaron dinero para la adquisición de viviendas a ciudadanos con muy escasas posibilidades económicas a sabiendas de los riesgos incurridos con el mero y único objetivo de saciar parcialmente su insaciable sed de dinero, su pulsión avariciosa como paradigma último del perfecto neoliberal.

Usted, Sr. Peral, me temo que no ha digerido correctamente las lecciones de esta crisis.

Lego 17 junio 2009 - 15:14

Los responsabilidad de esa excesiva liquidez, y supongo que la afirmación de Fernando Peral va en ese sentido, entiendo que la tienen la Fed y el BCE que han mantenido unos tipos de intervención artificialemente bajos, lo que ha supuesto una expansión crediticia descomunal.

Creo que el sistema monetario, tal y como está configurado en la actualidad, debe de modificarse para no incentivar la excesiva conceción de préstamos (y, por tanto, creación de liquidez) a los agentes económicos que, al final, lo que hace es inflar los precios de activos, bienes y servicios sin un sustento económico real.

El libro que ha publicado M. Sarachaga, titulado “Dónde está mi dinero”, explica ese fenómeno con claridad y sencillez. Es la segunda vez que lo menciono en este Blog, pero es soprendentemente didáctico y riguroso.

Un saludo

Fernando Peral 17 junio 2009 - 15:25

Sr Barrios,

Le sugiero que lea las intervenciones antes de disparatar sobre ellas.

Lego,eso es exactamente lo que pienso.

Pedro Barrios 18 junio 2009 - 07:11

Sr. Perales, las intervenciones leidas están. Fijese si están leídas que las replico exactamente como usted las escribió.Mi intención no es disparatar sobre nada, sino responder a los disparates que leo.

Me confirmo en mi creencia de que usted no ha extraido las lecciones de esta crisis y se ha quedado trasnochado, en la creencia ciega de que el neoliberalismo es una fé eterna e inmutable.

Fernando Peral 22 junio 2009 - 15:06

Estimado Pedro Barrios:

El hecho de que me llame usted “Sr. Perales” me lleva a dudar de la atención con que ha leído las intervenciones, pero en fin, a cualquiera le puede ocurrir.

Me parece bien que se confirme en sus creencias, y acepto que las enseñanzas que usted haya extraido sean tan válidas para usted como las mías lo son para mí.

Por último, acepto también que es posible que me haya quedado trasnochado por pensar como liberal que la libertad individual y la igualdad de oportunidades deben ser la base de cualquier sociedad democrática.

Es más, “me confirmo en mi creencia ciega” al respecto.

Un saludo

Pedro Barrios 26 junio 2009 - 08:24

No tergiverse usted, Sr. Peral, que para eso se le ve a usted muy dotado!. Usted acaba de escribir “extraido” sin acento en la “i” y no por eso merecería que le dijesen que no sabe escribir. Como usted bien dice, un error a cualquiera le puede ocurrir. Fíjese que incluso a usted mismo, aunque no lo crea.

Nadie discute la Libertad individual, ni la Igualdad de oportunidades, ni la Democracia, no vaya a creerse usted que estos conceptos son patrimonio exclusivo del neoliberalismo que usted profesa. Son otros aspectos muy oscuros de su confesión los que se discuten aquí.

Efectivamente usted profesa una fe ciega y ya se sabe que no es más ciego el que no ve sino el que no quiere ver.

Fernando Peral 27 junio 2009 - 06:09

Estimado Pedro Barrios:

Sólo los idiotas creen que no se equivocan. Pasaré por alto, una vez más, el tono de sus intervenciones, que en mi opinión se aleja bastante del que cabe esperar en un intercambio sobre economía entre personas educadas.

Yo no profeso esa teoría económica que, no me cuesta reconocerlo, desconozco. Usted sigue refiriéndose al neoliberalismo. En una de mis intervenciones anteriores (que usted habrá leído con atención) decía “Por último, me gustaría saber que entienden ustedes por “ultra-neoliberales”, o simplemente por “neoliberales”, o mejor aún, por “liberal”, y qué relación creen ustedes que hay con la crisis actual”. Sigo esperando respuestas.

Pedro Barrios 27 junio 2009 - 06:16

No encuentro yo que el tono de mis intervenciones esté fuera de lugar, sino perfectamente en línea con respecto a las suyas. Efectivamente, le doy la razón: Sólo los idiotas creen que no se equivocan.

LLámelo neoliberalismo, llámelo X, Y o Z, el caso es que su esquema de pensamiento que deja usted relucir con sus comentarios está muy trasnochado en mi opinión, y vuelvo a insistir que se encuentra también en el origen profundo de esta crisis. Seguir por ese esquema solo nos traerá desdichas en forma de crisis convulsas, como la actual.

Fernando Peral 27 junio 2009 - 07:43

Estimado Pedro Barrios:

Sigo sin saber qué entiende usted por neoliberalismo y, puesto que parece saberlo todo de mí, quisiera que me dijera cuál es, según usted, mi “esquema de pensamiento”.

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