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¿Para qué privatizar?

Escrito el 21 enero 2009 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía

Hoy hemos discutido en clase las ventajas de las privatizaciones. Escribo estas líneas, a modo de apuntes de clase, por si al lector le pueden resultar útiles.

Definición de privatización

Antes de señalar los motivos, parece conveniente definir qué es una Privatización. Se puede definir privatización como la transferencia total o parcial al sector privado de la propiedad de una empresa pública. En muchos casos la privatización supone la pérdida de influencia del Sector Público en la empresa de que se privatiza.


La necesidad de privatizar se fundamenta principalmente en. a) mejorar la competitividad de la Economía del país y b) la necesidad del Sector Público de obtener recursos para reducir sus niveles de endeudamiento.

Desde mi punto de vista privatizar es bueno, primero porque no es función del Estado ser empresario; y segundo, porque se crea más riqueza, se innova más, se satisfacen mejor las necesidades del mercado, y en definitiva, se crean más puestos de trabajo y más sólidos cuando es la iniciativa privada la que gestiona las empresas. Desde este punto de vista parece claro que la privatización de las empresas públicas previa liberalización de los sectores afectados, mejorará la competitividad de la economía de un país y ayudará a la mejora de las variables macroeconómicas claves como el paro o la inflación.

Los objetivos para privatizar son:

1) Desregular la economía, con el fin de iniciar o incrementar la competencia en determinados sectores (telecomunicaciones, aeropuertos, transporte ferroviario, eléctrico, tabaco, hidrocarburos, siderurgia, minería…). De esta forma se intenta conseguir que el mercado estimule la economía, permitiendo un mayor crecimiento económico. Los menores costes provocados por la mayor competencia incrementarán la productividad y la eficacia de las actividades empresariales, mejorarán la calidad y diversificarán la oferta de bienes y servicios. Por tanto, las privatizaciones pueden generar fuertes incrementos de la producción y de la productividad en los sectores y empresas públicas monopolizadas por el Estado, introduciendo incentivos para invertir y producir más y mejor, como consecuencia de la competencia. Ello va a suponer una mejora para los consumidores, que podrían disfrutar de más y mejores bienes y servicios.

2) Reducir las distorsiones económicas provocadas por las interferencias políticas que habitualmente se producen en el Sector Público Empresarial. Se trata, en definitiva, de evitar la politización de nombramientos de presidentes, consejeros y directivos que se suelen producir en las empresas públicas. Es decir, se elimina la posibilidad de que las empresas sustituyan su “objetivo natural” (maximización de beneficios) por el objetivo “político” de “colocar a los suyos” o la maximización del número de votos para el partido político del Gobierno. Se puede demostrar que en mercados competitivos o adecuadamente regulados (en el caso de “fallos de mercado”) la maximización del beneficio supone, al mismo tiempo, la máxima eficiencia.

3) Reducir Deuda Pública. Desde mi punto de vista, los ingresos por privatizaciones no deben ser dirigidos a disminuir el Déficit Público. Esta opinión se apoya en la lógica económica de la contabilidad. La venta de un activo (privatización de una empresa pública) debe ir, en ortodoxia contable, a reducir pasivos (deuda pública) y no a aumentar los ingresos corrientes.

4) Las privatizaciones no sólo contribuyen a disminuir parte de la deuda pública, sino que también reducen el déficit público al quedar eliminados los déficits operativos (subvenciones) que las empresas públicas con pérdidas suponen para las arcas del Estado. Si, además, y tal como se ha demostrado, las empresas una vez privatizadas realizan una mejor gestión empresarial, se podrán cobrar mayores impuestos por los beneficios mayores que generan. Con la transferencia y prestación de servicios por parte de empresas con capital privado, los ingresos del Estado serán previsiblemente mayores, en forma de impuestos. En este sentido, las privatizaciones no suponen sólo un ingreso puntual en el erario público como fruto de una venta.

Pero además de ingresos fiscales directos, las privatizaciones generan ingresos indirectos, ya que estimulan un flujo sostenido de riqueza suplementaria. Este efecto se realiza de tres maneras: En primer lugar, la privatización indica que un país desea crear un clima propicio a la inversión, lo cual atrae a su vez más inversiones; en segundo lugar, numerosas privatizaciones engendran inversiones destinadas a modernizar la instalación y los equipos de las empresas adquiridas; en tercer lugar, la privatización mejora a menudo la oferta de servicios básicos, tanto en calidad como en cantidad, lo que aumenta la rentabilidad del conjunto de la Economía y atrae más inversores aún. Este efecto catalizador de las privatizaciones va a permitir aumentar la actividad económica y, por tanto, los ingresos fiscales.

5) Desarrollar los mercados de capitales nacionales. En muchos países con una bolsa relativamente estrecha, las privatizaciones han aumentado la capitalización bursátil. Contribuye a desarrollar los mercados de capitales nacionales y locales y mayor participación de los inversores institucionales. Todo ello permite mayores tasas de ahorro y de crecimiento de la Economía. Se está contribuyendo, a la vez, a mejorar la cultura financiera del inversor particular. El ahorrador acostumbrado a obtener elevadas tasas de interés reales, a través de una inversión ” sin riesgo” en activos públicos de renta fija, se va convirtiendo en un inversor que busca mayores rentabilidades. El aumento de la demanda de títulos de renta variable, que genera un programa de privatizaciones, amplía, además, la oportunidad de salir a Bolsa a otras empresas. Aumentando la capacidad de inversión de la Economía, y por tanto, de crecimiento.

6) Las privatizaciones pueden permitir extender el universo de población propietaria de acciones (lo que Margaret Thatcher denominaba capitalismo popular) y aumentar la participación de los empleados en la propiedad de la empresa. En este sentido, las privatizaciones no pueden ser simplemente un negocio entre el Estado, los sindicatos y los grandes grupos empresariales. Hay que aprovechar la oportunidad que dan las privatizaciones para que muchos ciudadanos se vuelvan dueños (aunque sea en forma mínima) de las empresas que constituyen su entorno.

7) Entrada de capitales extranjeros. La inversión extranjera resulta atractiva porque los Estados reciben más impuestos y se benefician de los bienes y servicios que producen, además, las multinacionales compiten en la búsqueda de personal cualificado, lo que eleva el nivel de los salarios y anima a los trabajadores a mejorar su formación.

Se me olvidaba. Privatizar tiene sentido si los ingresos obtenidos por el Estado por la venta de la empresa pública son iguales (o mayores) que el valor de los flujos futuros de caja de la empresa descontado a su valor actual. Y, en principio, los compradores de la empresa pública sólo estarán dispuestos a pagar ese precio igual o mayor si esperan que el cambio de propiedad se traduzca en una gestión más eficiente de la empresa. Evidentemente, no se trata de privatizar para hacer caja, sino de modernizar el tejido productivo y mejorar la eficiencia empresarial.

¿Se te ocurre alguna otra ventaja? ¿Cuales son los incovenientes?

Comentarios

César Bengoechea 21 enero 2009 - 17:00

Rafa,

Estoy de acuerdo contigo!

Además me gustaría añadir que a parte de estos 7 beneficios que trae consigo la privatización, es importante introducir el factor de la corrupción que comentabas en clase. En presencia del mismo, se genera el inconveniente de la ineficacia de la privatización, debido a que como sucede en Latinoamérica, el tercer punto del análisis respecto a la reducción de pasivo, se vuelve sospechoso de fraude. Un gobierno corrupto, optará por no trasladar los beneficios a la sociedad, de la cuál es en primera instancia el derecho a beneficarse de esa venta, sino a otro tipo de objetivos de carácter meramente político-empresarial.

Es por este motivo, por el cuál no sólo se importante que un país no sea intervencionista, sino que también sea, por lo menos, “aparentemente” no corrupto.

Juan 21 enero 2009 - 18:04

Estoy de acuerdo a nivel general, sin embargo hay casos particulares. Especialmente en sectores estratégicos, como el de la energía. En este sector hay dos modelos: el “europeo”, completamente público, como ocurre en Francia e Italia, y el “anglosajón”, completamente liberalizado, como ocurre en UK. Y luego está un tercero que es el caso español, donde estaba privatizado, luego se desprivatizó “por partes”, luego con “prima de oro” y finalmente como todos hemos visto.

¿Consecuencias? Es previsible que en el caso de Endesa, ENEL siga extrayendo dividendos sin crear valor para la compañía ni el país, aplique su “política” de compras favoreciendo a los proveedores italianos, no potencie la carrera profesional de personal local y modifique su mix de generación con objetivos económicos (las renovables salen muy caras). Por último se deja una parte muy importante del suministro energético del país en manos de una compañía cuyo principal accionista es el gobierno italiano.

¿Qué se gana? Depende a quién se le haga la pregunta. Es de esperar que a los usuarios no les disminuya el nivel de servicio actual.

el_Salmon 21 enero 2009 - 22:32

A veces parece que los economistas perdeis la perspectiva temporal. El horizonte temporal de una empresa es demasiado corto para invertir en ciertas infraestructuras y servicios basicos para los ciudadanos y por eso hay ciertas cosas que nunca deberian privatizarse. El problema es que muchas veces la empresa deja de hacer inversiones a largo plazo o con externalidades positivas y se limita a vivir de las inversiones que se hicieron cuando era publica.

Por ejemplo, la privatización de Timofonica ha sido un descalabro para las telecomunicaciones “fijas” en España. Estamos a años luz de Francia y la mayoría de países europeos en cuanto a calidad y precio de acceso a Internet. Nadie quiere invertir nada, ni Timofonica ni el resto. Después de privatizarse, el antiguo monopolio se ha financiado sacando rendimiento de sus antiguos “abonados” y del cable tirado hace 50 años con dinero publico, sin gastar un duro en nuevas centrales o cableado nuevo. Ademas, sigue recibiendo una enorme cantidad de dinero publico en subvenciones del Estado y la UE mediante proyectos de investigación por el simple hecho de ser GRANDE y no por meritos propios. Aunque esto ultimo es comun a todas las operadoras europeas que se dejaron el higado y parte del riñon en las famosas licencias de UMTS, para luego ser devuelto en cierta medida vía subvenciones por proyectos I+D.

Salvador Gómez 22 enero 2009 - 18:44

Sin duda una privatización bien hecha supone un gran beneficio a cualquier país, pues pone en movimiento una enorme cantidad de dinero y cambios tanto dentro de las empresas como en todo el entorno que la envuelve, mejorando no solo su productividad, sino también la de las empresas relacionadas.
En el caso de España los beneficios superan con creces los problemas, sin el plan de privatizaciones no hubiese sido posible cumplir con la convergencia al Euro. Tampoco se hubiese conseguido reducir un paro que rondaba el 20% y que nuestro ministro anterior (ahora actual) argumentaba que era coyuntural. ¡Cosa que parece estar empeñado en demostrar!

No es oro todo lo que reluce, centrándonos en el caso de España a mi juicio hubo cosas que se podían haber mejorado, hablando de telefónica lo más vergonzoso fue colocar como presidente a Villalonga compañero de pupitre de Aznar, aunque mi impresión es que tendrían que haber divido la compañía en servicios y arquitectura de la red (no obstante no dispongo de información suficiente, pues esto podría haber sido nefasto para la creación de un gigante como telefónica, capaz de competir en cualquier mercado).

Me gustaría resaltar que estoy completamente desacuerdo con los argumentos del comentario de Juan. En primer lugar, creo que nuestros políticos son mucho más cortoplacistas que nuestros empresarios, que por lo general son personas mejor formadas y de mente más abiertas que la de nuestra clase política. En segundo lugar, aunque estoy completamente de acuerdo con la denominación de TIMOFONICA, no creo que sea culpa de la privatización, si no del paso siguiente, que es la realización del seguimiento por organismos reguladores independientes y eficientes. El que la gestión sea privada no es malo, siempre que se disponga de reguladores independientes, especialmente en sectores estratégicos.

Pese a que estoy al 99% de acuerdo con el artículo del blog. Discrepo en lo de dedicar todo el dinero a reducir deuda pública. Antes de anunciar públicamente la privatización, es necesario anunciar y realizar un cambio drástico en el sistema judicial que solucione el enorme cuello de botella de nuestros juzgados y ampliar las cárceles, (si me apuran, reducir el tamaño de las celdas), pues hay un principio básico en negociación: “la amenaza es más fuerte que la ejecución.” Si todo el mundo tiene claro que corromper el sistema supone, en un corto plazo de tiempo, terminar habitando una de estas nuevas habitaciones; todos iremos más tranquilos a la oferta pública y hasta estaremos dispuestos a pagar más por la acción. (¿No creéis que sería un buen comienzo para algunos países, empezando por España?).

El caso de ENEL aunque como español me duele, sobre todo por como se ha llevado a cavo, está dentro de las normas del juego de la UE. No podemos jugar cuando nos interesa y salirnos cuando no, además es un tema local, por lo que si nuestro regulador funciona adecuadamente y se construyen las centrales nucleares necesarias, no tendríamos por qué preocuparnos.

Diferente es el caso de REPSOL, este sí que me preocupa, pues ya no es un caso estratégico, si no geoestratégico, si Rusia se hace con su control tendría el monopolio del suministro de gas para Europa y con experiencias como las de estos días queda claro que no se puede permitir. En un mercado no solo hay que tener en cuenta quien paga más, si no si está dentro de las normas del juego.

¿Qué opináis de hablar de privatización en un momento en el que solo se lee sobre Nacionalización?

Guillermo Belloso 24 enero 2009 - 18:19

Despuer de haber leido los objetivos y las ventajas de privatizar puedo afirmar lo siquiente:
En Venezuela se privatizaron una cantidad importante de compañias hace como 15 o 20 años atras y los resultados positivos no se vieron en el corto plazo, pero si en el mediano y largo plazo ya que por poner un ejemplo: Cantv “compañia telefonica de Venezuela” paso a ser de una compañia ineficiente y con perdidas en los ejercicos a ser una compañia rentable y eficiente. La misma mejoro notablemente sus servicios ofrecidos a los clientes e incorporaron tecnologia de punta en sus plataformas tecnologicas.
La reflexion que me planteo es la siguiente: Porque si esta demostrado que las privatizaciones traen una serie de ventajas tanto para el Estado como para los habitantes de un pais, el gobierno venezolano actualmente esta haciendo lo contrario de privatizar, es decir esta estatizando las compañias que anteriormente fueron privatizadas?
Cuales serian los beneficios? Porque retroceder despues de haber avanzado?

Iñigo de Luis 24 enero 2009 - 18:21

Personalmente me gusta valorar las acciones por sus resultados. En el caso de las privatizaciones en España hay unos cuantos ejemplos de que el resultado ha sido más que correcto.
A día de hoy Repsol y Endesa son dos referentes en el sector energético mundial y Telefónica es ya de las primeras empresas a nivel mundial. Estos son los ejemplos más claros.
¿Se podían haber hecho algunos otros mejor? Por supuesto. Especialmente la privatización de Renfe. Tal y como se cita en el post una privatización tiene que venir de la mano de una VERDADERA liberalización del sector, ferroviario en este caso. Sino es así lo que realmente se está haciendo es crear un escenario monopolista.
Este es el caso de Renfe absolutamente. En el mercado de pasajeros no hay ninguna duda porque de hecho no está todavía ni liberalizado, pero en el de mercancías que se supone sí lo está tampoco se está estimulando la competencia. Son tantas las trabas que se están poniendo para otorgar licencias que no van a estimular el hecho de que entren nuevos operadores al sector. Por el momento son supuestamente 7 las operadoras con licencia para competir con RENFE en el transporte de mercancías. Se da la casualidad de que RENFE está metida en el accionariado de al menos dos de ellas (Tranfesa con DB y SNCF y Continental Rail con ACS).
El problema es que a día de hoy todavía no se ha separado ADIF de RENFE al 100%. Se supone que sí, pero operativamente si le preguntas a cualquiera que esté involucrado en el sector te va a decir que no. El problema es que RENFE todavía es del Ministerio de Fomento al igual que el ADIF. ¡Menuda privatización!

Pedro Cordeiro Rosario 25 enero 2009 - 02:11

Veo que una privatización trae innegables ventajas para la economía, pero me surge la duda sobre cual sera la hora ideal para hacer ese complejo proceso. Como se aumentara la competencia en sectores donde hay un monopolio claro, como sean la energía, agua, comunicaciones? Se podrá decir que el estado, se proceder a la privatización de una empresa donde no hay ninguna empresa en el sector, aumentara la competencia solo pasando simplemente los capitales públicos a privados?
En mi opinión yo creo que no. Antes de hacer una privatización el estado tendrá que crear las condiciones necesarias para que surja esa misma competencia por forma a que cuando decida privatizar la empresa publica haya ya un mercado establecido y eficiente, trayendo claros beneficios para todos, productores, consumidores y el proprio estado. Como ejemplo, siendo yo portugués, el gobierno crió esas condiciones antes de privatizar grandes empresas que antes fueron publicas (Portugal Telecom, Galp Energia, EDP – Electricidad de Portugal, entre otras). Todavía aún noto que esas empresas además de tener una cultura de empresa publica, pues no han perdido sus vicios burócratas, el estado aún mantiene las famosas “golden share” de una forma disimulada que tanto bruselas prohíbe, dándole algún poder para influir en las estrategias de esas empresas privadas. Sera estas empresa de todo privadas?

DICIAMOLONERO LA ATIPICA 26 enero 2009 - 18:33

Me das pena diciamolo, porque no entiendes NADA de lo que posteas. Ese 20% se refiere a SUBSTRATO COMUN DEL PALEOLITICO DE HACE MUCHOS MILES DE AÑOS PROVINIENTE DE AFRICA, QUE NADA TIENE QUE VER CON MOROS O NEGROS, SINO CON POBLACIONES DE IBEROS QUE VINIERON DE AFRICA (LOS IBEROS ERAN BLANCOS Y DE APARIENCIA COMPLETAMENTE EUROPEA Y SON LOS EUROPEOS MAS ANTIGUOS. INCLUSO EL ARTÍCULO MENCIONA QUE LA INFLUENCIA MAS RECIENTE PROVINIENTE DE AFRICA(LA DE LA INVASIÓN EN 711) ES MINIMA.

LEE, LEE, QUERIDA, AUNQUE NO ESPERO QUE ENTIENDAS ABSOLUTAMENTE NADA.ERES UNA PERSONA LASTIMOSA QUE TIENE EL CEREBRO SECO.

“The most striking results are that contemporary NW African and Iberian populations were found to have originated from distinctly different patrilineages and that the Strait of Gibraltar seems to have acted as a strong (although not complete) barrier to gene flow…. The Islamic rule of Spain, which began in A.D. 711 and lasted almost 8 centuries, left only a minor contribution to the current Iberian Y-chromosome pool.

“…the origins of the Iberian Y-chromosome pool may be summarized as follows: 5% recent NW African, 78% Upper Paleolithic and later local derivatives (group IX), and 10% Neolithic (H58, H71). No haplotype assumed to have originated in sub-Saharan Africa was found in our Iberian sample. It should be noted that H58 and H71 are not the only haplotypes present in the Middle East and that the Neolithic wave of advance could have brought other lineages to Iberia and NW Africa.

“A small NW African genetic contribution in Iberia is also detected with mtDNA, the female counterpart of the Y chromosome. … [North African] haplogroup U6 is found at very low frequencies: it has been found in 3 of 54 Portuguese and in 2 of 96 Galicians and is absent in Andalusians and in 162 other Iberians (Bertranpetit et al. 1995; Côrte-Real et al. 1996; Pinto et al. 1996; Salas et al. 1998).”

(Bosch et al. 2001)

“An analysis of 11 Alu insertion polymorphisms…has been performed in several NW African…and Iberian…populations. Genetic distances and principal component analyses show a clear differentiation of NW African and Iberian groups of samples, suggesting a strong genetic barrier matching the geographical Mediterranean Sea barrier. The restriction to gene flow may be attributed to the navigational hazards across the Straits, but cultural factors must also have played a role. … Iberian samples show a substantial degree of homogeneity and fall within the cluster of European-based genetic diversity.”

Alfredo Vasallo 7 febrero 2009 - 22:00

Hola a todos

En mi opinión, una de las privatizaciones que deberían realizarse en este país es la de RTVE. Mis razones, son las siguientes:

1) Actualmente existe una oferta sólida y creciente de canales de información privados que es diversa y plural (en sesgo ideológico, formatos, formato comercial, etc.)y cuenta con la calidad técnica y comercial necesaria para suministrar eficiente los servicios a la población.

2) Se reduciría el poder de manipulación informativa del Gobierno de turno. ¿Alguien se imagina hoy en día la existencia de un periódico del Gobierno? Del mismo modo, no debería ser asumido en el ambito radiotelevisivo.

3) Se dice que RTVE tiene un know-how técnico y una capacidad de realización especialmente valioso y diferencial. En este caso, con la privatización simplemente desplazaría ese activo inmaterial de manos propietarias, pudiendo obtenerse sinergias al transmitirse a compañías privadas con mayor orientación de mercado (business). Asimismo, el Estado obtendría un ingreso por ello, al tiempo que reduciría sus gastos.

Un saludo,
Alfredo Vasallo

Alfredo Vasallo 8 febrero 2009 - 20:30

Una aclaración a mi comentario anterior:

en el apartado 3), con “reducir gasto”, no me refiero a la aplicación del valor de venta a financiar gasto corriente. Me refiero al conjunto de gastos que la administración pública deja de incurrir como consecuencia de desprenderse de la empresa.

Un saludo,
Alfredo Vasallo

José Luis Breva Valls 10 febrero 2009 - 17:09

Estoy totalmente de acuerdo con las ventajas expuestas, en lo que respecta a las privatizaciones. No obstante, pienso que también es positivo comentar algunos de los inconvenientes que éstas pueden presentar, especialmente si se ejecutan en países con un sistema político y democrático con más irregularidades:

- El gobierno puede marcar normas y criterios que hagan que no se lleven a cabo de la forma más conveniente. Es importante que se hagan con transparencia y publicidad, para evitar irregularidades, reducir las posibilidades de corrupción y aumentar las posibilidades de obtener mayores ingresos por parte del Estado, gracias a las venta.

- Existe la posibilidad de que el gobierno emplee lo recaudado a la venta en gasto corriente, en lugar de destinarlo a, por ejemplo, inversión en infraestructuras. Es decir, es muy importante que el Gobierno sepa hacer una gestión eficaz de las recaudaciones obtenidas con las ventas.

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