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Ene

El retorno del riesgo país

Escrito el 16 enero 2009 por José Ramón Diez Guijarro en Economía española

Durante la época de bonanza, en los primeros años de esta década, cuando los crecimientos económicos fueron muy elevados, los mercados financieros se comportaban de manera exuberante, ofreciendo elevadísimas rentabilidades y, la liquidez no sólo era abundante, sino además barata, hubo un cierto desprecio por el análisis de solvencia de los países. No se discriminaba entre regiones y mucho menos entre los países de una misma zona geográfica. Los elevados precios de las materias primas incrementaron los ingresos en divisas de buena parte de los emergentes, mejorando los ratios de liquidez y solvencia y, como resultado de todo lo anterior, las primas de riesgo bajaron hasta mínimos y las agencias de “rating” subieron de manera generalizada la calificación de los países. Algo no muy diferente de lo que ocurrió en los países industrializados, donde buena parte de los soberanos alcanzó la máxima calificación y las primas de riesgos tendieron casi a desaparecer.


Evidentemente, las cosas han cambiado mucho en los últimos meses. El impago de la deuda en Ecuador, la crisis macroeconómica de alguna de las naciones más ricas del mundo (Islandia) y, en general, las importantes pérdidas en los mercados financieros ha terminado ocasionando una reevaluación de los riesgos, lo que a su vez está ocasionando la liquidación indiscriminada de posiciones, importantes ajustes de las divisas y, en algunos casos, la apelación al FMI. La consecuencia está siendo un aumento de las primas de riesgos y la ya tradicional bajada de las calificaciones de “rating” una vez que se ha iniciado la tormenta (38 países en los últimos dos meses). En el caso de emergentes, la prima de riesgo casi se ha multiplicado por cuatro, pasando de 200 a 800 puntos básicos. Por tanto, parece que vuelve el análisis de riesgo-país.

Este proceso está afectando a la economía española, pues una de las agencias de “rating” (Standard & Poor´s) ha puesto en revisión a la baja la calificación de España, que era la máxima (AAA). Esto significa que en un breve período de tiempo (1 mes) la probabilidad de que la calificación se rebaje es muy elevada. Las razones para esta rebaja serían los problemas de competitividad que está mostrando la economía española, la excesiva dependencia del sector de la construcción y el deterioro de las cuentas públicas. También hay que decir, que no existe mucha diferencia en la probabilidad de impago entre un AAA y un AA+. Pero lo cierto, es que esta decisión está afectando a la prima de riesgo que se aplica a las emisiones españolas, al pasar en una semana de 80 a 115 puntos básicos, respecto al bono alemán. En este contexto, el gobierno ha revisado sus previsiones económicas en el marco del Plan de Estabilidad. Ahora están mucho más ajustadas a la realidad, aunque siguen siendo demasiado optimistas de cara al 2010. Lo principal es lo siguiente:

– El PIB se contraerá un 1,6% en 2009. Para 2010 se espera una recuperación del 1,2% y para el 2011 del 2,6%. El PIB nominal registrará una tasa de crecimiento nula. Por componentes, el consumo privado se contraerá un 1,5% y la inversión un 9,3%, de forma que la demanda interna restará 3,2 p.p al PIB mientras que la demanda externa, gracias a la caída de las importaciones (-4,6%) presentará una aportación positiva de 1,6 p.p.

– El déficit público se elevará desde el 3,4% de 2008 al 5,8% en 2009, y a partir de 2010 entrará en senda de moderación (-4,8% en 2010 y -3,9% en 2011). El déficit de 2009 por Administraciones se descompone de la siguiente manera: 4,7% para las AA.CC, 0,9% Comunidades Autónomas, 0,4% las corporaciones locales, mientras que la Seguridad Social mostrará un superávit del 0,2% frente al 0,8% de 2008 (esto último es bastante optimista a la vista de la marcha del empleo).

– En cuanto al saldo de deuda pública se prevé un aumento hasta el 47,3% en 2009 y al 51,6% en 2010.

– Por lo que se refiere al mercado de trabajo se espera una contracción del 3,6% (en términos de PTEC, puestos de trabajo equivalente a tiempo completo en CNTR). La productividad por empleado repuntará hasta el 2%. La tasa de paro media en 2009 será del 15,9%.

– Las necesidades de financiación del conjunto de la economía frente al exterior se reducirán desde el 9,2% de 2008 al 6,6% en 2009, debido a la recomposición del ahorro del sector privado, de forma que los hogares generarán una amplia capacidad de financiación (en mi opinión esta previsión de déficit por cuenta corriente implicaría un mayor ajuste de la inversión y el consumo privado).

Comentarios

Iván Bastida 17 enero 2009 - 08:08

Uno de los principales problemas que se han encontrado empresas exportadoras que no tienen conocimiento de los mercados a los que se dirigen, es la confianza en las agencias de rating que tan criticadas han sido últimamente.
En 2004 compañeros de la Universidad de los Andes (Colombia) me hacían participe de que las agencias de rating estaban dando calificaciones de doble A a su país, y que la prima de riesgo que existía entre Colombia y Noruega era demasiado elevada para la diferencia entre el riesgo de países.
Claro está que desde una perspectiva española, cualquiera prefiere bonos del gobierno noruego antes que el colombiano, pero… antes de la crisis de Islandia (pais que estaba calificado como AAA), cuál es la diferencia entre un bono noruego y uno islandés?
Dada la similitud de los paises y sus calificaciones por las agencias de rating, cualquiera puede decidirse a invertir en Islandia. Muchas empresas españolas, consciente o inconscientemente podían ver que es un país con la mayor calidad de vida, AAA,….
y muchas de estas mismas empresas se han encontrado que no pueden cobrar lo que se les adeuda porque el país esta en bancarrota.

Resumiendo me gustaría recalcar que las agencias de rating se equivocan y que hay que ahondar y analizar las economías de ciertos paises con los que se tiene relaciones comerciales para después no encontrarse con “malas noticias”

Un saludo,
Iván Bastida

Ximo 17 enero 2009 - 15:28

Standard & Poor’s no es el mismo que le daba un rating tan solvente a Lehmann Brothers?

luis 18 enero 2009 - 15:10

Hola,

Siguiendo en la línea de lo comentado con Iván, creo que la credibilidad de las agencias de rating ha quedado bastante en entredicho con los acontecimientos de los últimos meses.

De cualquier forma, no podemos obviar los graves problemas estructurales de la economía española, que hace que nuestras previsiones macroeconómicas (las presentadas por el ministro Solbes) sean de una tasa de paro del 15,9% para el 2009, de una contracción del PIB real del 1,6% y de un déficit público del 5,8%.
Con semejante panorama y la que está cayendo, no es de extrañar que las agencias de rating revisen nuestro riesgo.

El resultado es que el bono alemán a 10 años cotiza ya con un diferencial de 114 puntos básicos y subiendo. Con las necesidades de financiación que tenemos, esto es un problema adicional a resolver. Espero que seamos capaces de acometer las necesarias reformas estructurales por el lado de la oferta, para por lo menos estar preparados para cuando pase el temporal.

Un saludo.

Antonio Benítez 18 enero 2009 - 17:28

Estoy de acuerdo con vosotros en que las agencias de “rating” se equivocan. Y más cuando surgen conflictos de intereses entre sus trabajadores, como ha podido comprobarse con el caso de las hipotecas subprime.

Pero resulta que estas agencias son las que miden los riesgos y el mercado se “fía” de ellas. Pues bien, espero que una de las reformas futuras del sistema financiero sea el control más exhaustivo sobre las empresas dedicadas a hacer valoraciones de solvencia de los sistemas y agentes financieros (públicos o privados). No puede ser que estas empresas hagan sus juicios de valor y nadie se moleste en comprobar cómo han llegado a sus conclusiones. Bajo mi punto de vista, el control debería hacerse desde algún organismo público internacional, o bien que hubiese una comisión encargada de controlar a estas agencias.

Hemos visto fallos similares del mercado cuando se deja que se controle a sí mismo por medio de empresas profesionales e independientes (recordemos el caso de las empresas auditoras). El problema y lo realmente difícil surge con el término  y sobre todo con la realidad “profesionales e independientes”. Desde el momento que las empresas encargadas del control perciben las remuneraciones por su servicio de las empresas controladas, y que estas últimas, además, pueden escoger entre una u otra firma, se crea una situación de subordinación y dependencia que hace que se vicie el mecanismo de control. Es como pretender que se juegue un partido de fútbol y los propios jugadores se encarguen de arbitrar.

Indudablemente, hay una grave irresponsabilidad por parte de los organismos estatales por haberlo permitido, y espero que se aprenda del error y se enmiende.

Un saludo,

Antonio

Juan Nogales 18 enero 2009 - 19:42

Entiendo que las agencias de “rating” pueden proporcionar información útil al inversor con pocos medios, e incluso facilitar a los intermediarios financieros la venta de ciertos productos al consumidor final. Al fin y al cabo, no hay que ser un águila para preferir un bono de una AAA a otro de una BB, para la misma rentabilidad.

Yo las compararía fácilmente con los expertos en bolsa, que se dedican a recomendar o no la salida o entrada en ciertos valores. Si te fías y pierdes dinero, tampoco le vas a echar la culpa a ellos, ¿no?

Lo que me sorprende más es que estas agencias sean tenidas en cuenta por inversores institucionales a la hora de realizar sus inversiones. ¿No les bastaría con realizar un pequeño análisis macro para discernir el riesgo del bono colombiano frente al noruego? Probablemente estoy cogiendo el rábano por las hojas, pero con este comentario quiero recalcar el hecho de que el error en la inversión no está en las agencias, si no en quien se fia de ellas.

Probablemente, las épocas de crisis son el mejor momento para volver la mirada atrás, analizar qué se ha hecho mal y no volver a repetirlo. Volvamos pues al análisis fundamental a la hora de realizar nuestras inversiones, y evitaremos las burbujas.

Mónica Rico 18 enero 2009 - 19:47

También estoy de acuerdo con vosotros en que la credibilidad de las agencias de rating es más que cuestionable. Pero ahora mismo la calificación de riesgo está sujeta a las evaluaciones de estas agencias.

Como ha comentado Antonio, ¿hasta qué punto son transparentes si las empresas objeto de análisis son las que les pagan?

No obstante, las prácticas de dichas agencias ya han sido cuestionadas anteriormente (Enron). Y en 2004 la Organización Internacional de Comisiones de Valores ya aprobó un código para regular las agencias para garantizar la protección del inversor.

Vistos los resultados, creo que son necesarios más cambios de regulación para proteger al inversor.
En mi opinión estas agencias no son transparentes y sus calificaciones no son un indicador fiable de la solvencia de las empresas, bancos y estados. Y el ejemplo claro lo tenemos en S&P, que primero diseñó (o asesoró a Lehman Brothers) los productos “tóxicos” y luego le calificó con AAA.

Pero, al margen de la transparencia o no de las agencias, ¿qué consecuencias puede tener que S&P finalmente baje el rating de AAA de la deuda española a largo plazo? ¿Cuánto se encarecería la emisión de deuda? ¿Cuánto se incrementaría las primas de riesgo en la financiación a las empresas? ¿Y las familias? Creo que todo esto va a depender también de las revisiones de la calificación del resto de los países.

Con respecto a las previsiones macroeconómicas, aunque el Gobierno ha realizado una revisión importante a la baja de los indicadores, creo que la recuperación va a ser más lenta de lo que en principio se espera.

Creo que sin un aumento en el consumo de las familias, el descenso del PIB será mayor del 1,6%. Y con la situación actual, no se ve un incremento del consumo privado a corto plazo.

Es tiempo de analizar la situación, tomar medidas y aprender de los errores.

A ver cómo se presenta 2009.

Saludos,
Mónica.

Eva Martinez 19 enero 2009 - 15:09

¡Hola!

Dudemos o no del prestigio de S&P, la amenaza es ya un hecho: baja la calificación de España a AA+, en un día aciago en que coinciden los anuncios negativos sobre la economía española. Bruselas anuncia sus previsiones, que superan a las revisiones a la baja publicadas el pasado viernes por Solbes:

– Contracción de un PIB del 2% en lugar del 1.6%, y frente al 1.9% previsto para la UEM
– Aumento del déficit público de un 6,2% frente al anunciado de 5,8%
– Crecimiento del paro en dos décimas más de lo previsto por el MEH: 16.1%, frente al de la UEM 9.3%. Y aun peor en este punto: las perspectivas de mejora no se ven apoyadas en este punto (MEH preveía un 15.7% en 2010), y estima en 18.7% la tasa de paro media para 2010 (10.2% en UEM).

Creo que es difícil que las familias se animen a consumir cuando no se sabe qué va a pasar con sus puestos de trabajo.

No sé si toca apretarse el cinturón… o abrochárselo para protegerse en la caída…

Un saludo,
Eva

Miguel Mingo 20 enero 2009 - 10:27

Como dice Eva, confirmado, España se queda con AA+ según S&P (Fitch mantiene la AAA).

Esta bajada de la calificación no creo que sea una sorpresa para nadie, España puede acusar la crisis actual de manera más acentuada que otros países por los motivos que ya conocemos. Ha habido un exagerado endeudamiento de las familias y se ha invertido en ladrillo (particulares y empresas), buscando la rentabilidad a corto o “dinero fácil”, en lugar de invertir en I+D, formación, etc. Según se van incorporando países emergentes como mano de obra barata, países como España dejan de serlo, y es el momento de invertir en mejorar la productividad, es decir, competir en calidad, no en precio.

Pero estos síntomas se podían ver hace ya tiempo, una vez pasado ese tiempo, la reacción tardía de los gobiernos (no sólo el español) ha sido para evitar el derrumbe, pero está claro que para problemas profundos deben darse medidas a medio-largo plazo, y darse cuenta de la nueva realidad.

Dicho esto, y volviendo a las empresas de rating, da la sensación de que España no será el último país en ser revisado a la baja. De hecho, a largo plazo, si se termina generalizando la baja de la calificación de los paises, se podría establecer un nuevo techo, volviendo todos los AA+ a AAA. Cosas del rating, pero de momento, es lo que tenemos para valorar. Como decíá Juan, es el momento de volver al análisis, y seguir este tipo de calificaciones como información, no como el oráculo que todo lo sabe.

Un saludo,

Miguel.

Olga Mota 20 enero 2009 - 13:34

Buenos días a todos,

Aunque las agencia de Rating no son perfectas, a día de hoy es lo que hay. Ya era de todos conocidos su retardo en recoger cambios en la economía real. Pero cuando las cosas van bien nadie se preocupa. Por ello, aunque parezca increíble, hay algo beneficioso en una crisis. Esto es el ajuste/corrección que se produce sobre malas prácticas. Como algún compañero ha dicho, siempre se aprende de los errores para no cometerlos en el futuro.

Desde el comunicado de S&P de revisión de rating país de España y su posterior bajada de AAA a AA+ se ha producido una fuerte subida de su spread de crédito como era de esperar (el CDS a 5 Años ha pasado de 98 a 142 pb en diez dias). Dato preocupante para un gobierno con futuras importantes necesidades de financiación por las expansivas políticas económicas aplicadas para aplacar las consecuencias de la crisis.

Un efecto curioso y que puede darse por pertenecer a la zona Euro, tal como se comentaba en la pasada clase de Entorno, es que pueda llegar a darse que una empresa española tenga mayor rating que el rating país. Actualmente ya los spread de crédito del Santander (AA) y del BBVA (AA) de deuda senior a 5 años están a niveles de 105-110 pb.

Esto puede producir que el papel público deje de ser refugio para los capitales privados y parte se devíe a empresas privadas con menor riesgo.

Otro punto a destacar es que a medida que el prestigio de las agencias de rating cae otros indicadores toman más relevancia, por ejemplo indicadores como los que calcula el Banco Mundial de “tiempo de creación de una empresa”, agilidad del sistema judicial, etc.

España podría dedicarse a mejorarlos y así mejorar nuestra imagen ante potenciales inversores que se plantearan invertir en nuestro papel público…

Un saludo

Mónica Rico 21 enero 2009 - 15:38

Primeros cálculos del coste para el Estado por la rebaja del rating a AA+

El Tesoro calcula que será de 170 millones de euros en 2010 (cálculo realizado teniendo en cuenta la diferencia con el bono alemán a 10 años)

El diferencial a 10 años del bono español y el alemán está ya en 124pb. Y no para de aumentar. Habrá que ver si los cálculos no han sido muy ajustados.

Pero, en la emisión de deuda después de la bajada del rating no ha habido sobresaltos, 6.113 millones (dentro del rango estimado de 5.500-6.500). Claro que se trata de letras a corto plazo (3 y 12 meses)

Habrá que ver que pasa con la deuda a largo plazo. Aquí es dónde se verá reflejada la bajada del rating a largo plazo.

Creo que si no hay una revisión a la baja del resto de los países, España puede verse perjudicada, porque aunque hay unas necesidades de financiación muy grandes, la bajada del rating puede ahuyentar a los posibles inversores hacia otros países.

Elmer Vidal Liscano 21 enero 2009 - 22:39

A pesar de las conocidas fallas y baja fiabilidad de las compañias Calificadoras de Riesgo, es lo que hoy tenemos a nivel mundial como referente y por ahora no se vislumbra un cambio radical en este aspecto, con lo cual muchos paises seguiran afectados.

Adicionalmente al desconocimiento que estas entidades tienen de los paises tambien quiero destacar el aspecto politico que enmarca las decisiones que se estan tomando en estas entidades y un ejemplo es:

– Porque España esta incluida dentro de los primeros grupos de revisión de la UE ? si nuestra situación es similar a otros paises como UK?

Iván Ullastres 22 enero 2009 - 16:54

Buenos días a todos,
Siguiendo con la línea que comenta todo el mundo parece poco creíble la opinión de las agencias de rating, visto lo visto, aunque es verdad que por ahora es el único mecanismo con el que contamos para evaluar el riesgo de los países y de las empresas.

Creo que los datos macroeconómicos españoles son realmente malos y que por lo tanto la rebaja del rating es justificada, aunque por esta regla de tres, otros países deberían sufrir las consiguientes rebajas de rating, pero todos sabemos que esto no ocurrirá nunca por la importancia que tienen a nivel mundial.

De esta reflexión me gustaría planear una pregunta que me hago a menudo ¿qué efecto tendría en el panorama mundial una rebaja del rating de las principales potencias mundiales en un momento como el actual (por ejemplo EEUU)? ¿qué efectos podría desencadenar? Entiendo que, en la situación en la que se encuentra ahora el mercado mundial sería devastador.

Al hilo de lo que he comentado anteriormente, y viendo que las empresas de rating se han realizado evaluaciones de empresas, productos financieros, etc. influenciadas por unos intereses personales (económicos), ¿qué fiabilidad nos dan a la hora de evaluar a los países? Puesto que se supone que la bajada de rating a un país como EEUU le podría perjudicar en sus negocios (y a todo el mundo), lo que plantea la dicotomía de si estas empresas deberían ser órganos independientes que no se viesen influenciados por los intereses económicos. Para solucionar esto se podría plantear que, al igual que ocurrió con la FED y el BCE, se crease una entidad independiente que evaluase el riesgo país de todos los países del mundo o que fuese el Banco Mundial el que se ocupase de ello.

Siento haber generado más preguntas en lugar de aportar algo pero, como podéis ver, las dudas me absorben

Abrazos

Iván Ullastres

Maria Llosent de Nardiz 22 enero 2009 - 18:10

Revisión de las calificaciones ¿el final del euro en España?

Nos quedan unos meses por delante muy interesantes, flash-back ¿euro o no euro? Nunca me planteé que el euro pudiera tener una vida tan corta, ser tan efímero. ¿Como puede la opinión de Krugman en el blog del New York Times hacer que se cuestione nuestra pertenencia al euro?

La pérdida de la triple A en España ha hecho saltar a la palestra aquella herramienta de los Estados de “manejar” sus monedas. Ya no podemos devaluar la moneda ganando de esta forma competitividad. A corto plazo y fuera de la eurozona, pudiera parecer la situación perfecta que el Estado español pudiera “gestionar” su moneda. Si bien ¿lo es a medio, largo plazo?
Personalmente, estoy de acuerdo con los que se inclinan a pensar que salir de la moneda única es una barbaridad, un paso atrás. La pregunta que me surge es si dentro de la eurozona España está tan mal como para “tener” que salir del euro. Es cierto que las previsiones de paro que ha dado la Comisión para 2009-2010 no son muy alentadores… y espero que no lleguemos en ningún caso, sin embargo en lo que respecta al déficit no estamos muy lejos de Francia (previsión del 5,4%) (la nuestra es del 6,2%). Dentro de la eurozona siete países mantienen la triple A (incluida Francia a pesar de que tiene unos niveles de déficit parecidos a los nuestros), Bélgica está como nosotros y seis tienen peores calificaciones.

Creo de todos modos que la tan controvertida revisión de la calificación puede interpretarse como un aviso a navegantes y espero que nos sirva para hacer una introspección en nuestra economía y revisar los pilares en los que se basa: construcción y exportación de servicios (sobre todo de turismo) para reconstruir esos y otros pilares que nos hagan más competitivos a medio, largo plazo. ¿Debe eso llevarnos a revisar nuestra pertenencia a la zona euro con el esfuerzo que hicimos para entrar en su momento (control de la inflación, del déficit, deuda, etc.)? Me parece que no.

Manuel Marin 24 enero 2009 - 13:38

El Mundo Jueves, 22 de enero de 2009
“El deterioro de la calidad crediticia del estado desde el inicio supondrá coste extra de 11.200 millones de euros para las emisiones que se realicen hasta 2011. Esta cifra equivale a unos 600 euros por contribuyente”

Ahora los inversores exigen una rentabilidad mucho mayor a España que a Alemania. el spread ha pasado de ser casi nulo a alejarse hasta un 0.85% y , desde la puesta en revisión a la baja, al 1.15pb. Una vez se ha confirmado la rebaja en la calificación, cabe esperar más diferencial respecto Alemania.

El cálculo de El Mundo apoyado con dos entidades financieras independientes, establece que, para emisiones netas del Tesoro hasta 2011 (incluyendo emisiones desde 30 años a tres meses y tomando una duración ponderada de 6 años), nos costarán 11.200 millones de euros extra mientras esas emisiones de deuda sigan vigentes. Somos 18.2 millones de contribuyentes a la Seguridad Social, nos sale la broma a unos 615€ por cabeza.

Lo más interesante de la noticia, no es tanto el dato negativo sino la voluntad de calcular la repercusión real de lo que un dato macro aporta. es decir, llamar a las cosas por su nombre, sobretodo cuando es tu bolsillo el que se va a ver comprometido.

Me importa menos si el cálculo es acertado, si deberíamos tener en consideración otras variables o si la duración ponderada de esas emisiones deberían ser 10 años en lugar de 6…lo importante es que se le llame a las cosas por su nombre.

El nuevo presidente electo de EEUU llama a las cosas por su nombre y les dice a sus ciudadanos que los planes de rescate harán crecer la deuda del país hasta llegar a un 60% y que se tendrá que pagar año tras año y contribuyente a contribuyente.

Sabemos las medidas que se van a llevar a cabo…pero no aclaran el impacto real públicamente y creo que eso es un ejercicio de responsabilidad política. En españa, tenemos margen de mejora.

saludos,

Toda la verdad en este articulo 25 enero 2009 - 03:21

EL PENÚLTIMO ENGAÑO ECONÓMICO DEL GOBIERNO
by Roberto Centeno
Artículo publicado en elconfidencial.com /// 20.01.09

Hace solo 30 días, el gobierno de Rodríguez Zapatero, entregó varios cientos de millones de euros pertenecientes al pueblo español, a los separatistas del PNV y el BNG, para conseguir aprobar unos Presupuestos 2009, cuyo fundamento macroeconómico, y en consecuencia, el contenido de los mismos, era sencillamente delirante.

Tan delirante, que solo han pasado las fiestas navideñas, y no han tenido más remedio que revisarlo drásticamente. Este hecho, que sería inconcebible en cualquier otro país desarrollado, refleja perfectamente el comportamiento político-económico del gobierno Zapatero: sectarismo ciego, mendacidad e irresponsabilidad absoluta.

Unos adjetivos, que se aplican por igual a la denominada “Actualización del programa de estabilidad 2008–2001”, aprobada el viernes por el Consejo de Ministros, y cuyo resumen es que en 2009 la crisis tocará fondo, iniciándose en el cuarto trimestre “una recuperación rápida y duradera, especialmente en el terreno del empleo”.

¿Y cómo se producirá tan increíble milagro?, pues muy sencillo, gracias al “Plan español para el estímulo de la economía y del empleo”, con 31.000 supuestos millones de euros, de supuestas rebajas fiscales a familias y PYMES, en 2008 y 2009, y digo supuestos porque a esa cifra hay que restarle una cantidad muy superior por el incremento de la presión fiscal en esos dos años, un incremento que está siendo particularmente brutal en 2009 en CCAA y Ayuntamientos, con lo que el impulso fiscal neto no solo no es positivo, sino negativo. El nuevo keynesianismo asimétrico de Zapatero, “pongo dinero con una mano y me lo llevo con la otra”.

Le siguen medidas para facilitar el acceso al crédito a las PYMES (29.000 millones fundamentalmente a través del ICO), que compara con los 31.000 millones que les adeudan CCAA y Ayuntamientos, ¿y por qué no les pagan lo que les deben y nos dejamos de camelos? Y después, por los 11.000 millones del Fondo especial de creación de puestos de trabajo, que con un coste de más de 36.900 millones de euros por cada empleo temporal creado – ¡si será por dinero!- constituye la esencia del famoso Plan E.

Y no se lo pierdan Uds, a esto se añaden “medidas financieras” sin especificar, pero “que proporcionarán liquidez al sistema financiero sin coste para los contribuyentes -debe ser que lo van a pagar Solbes y Zapatero de sus propios bolsillos-, y que movilizarán el crédito hacia familias y empresas”, algo que resulta de una desvergüenza y una obscenidad extrema, justo cuando acaba de confirmarse lo que tanto hemos denunciado algunos, la dejación absoluta del Banco de España en el control de Bancos y Cajas, que puede llevar a la quiebra de una parte significativa del sistema a lo largo de 2009. Solbes dice que ha agotado el margen, pues ya puede ponerse a buscarlo, porque lo que ha soltado hasta ahora, puede ser una broma comparado con lo que va a necesitar para apuntalar al sistema financiero más sólido del mundo.

Pero entremos en los detalles. En primer lugar, el paro, que es el eje central de la demagogia zapateril.

La nueva previsión es un incremento de 600.000 en todo el año 2009, ¿y a través de qué mecanismo mágico se produce tan increíble milagro?, porque en el último trimestre 2008 se incrementó en 500.000, destrucción de empleo en su mayor parte, y para acabar de arreglarlo, el primer día laborable de enero, el viernes 2, las afiliaciones a la Seguridad Social cayeron en más de 100.000, es decir, 100.000 parados más en las primeras 24 horas de 2009, aunque será el alcalde Corbacho quien, con su superior criterio, decidirá qué parados están parados y cuáles, estando igual de parados, no son dignos de figurar como tales en las estadísticas de Zapatero. Pero centrándonos en la cifra oficial del último trimestre corregida de estacionalidad, y elevando la misma a tasa anual, que es como se realiza la estimación más probable, el paro subirá en 2009 en 1,5 millones de personas, aunque con la falta de solvencia de parte del sistema financiero, la cifra puede quedarse corta.

Y aquí hay un tema que empieza a adquirir caracteres trágicos, por lo que el alcalde Corbacho ha decidido desde octubre no facilitar más información al respecto: a 30 de noviembre había 2,2 millones de personas cobrando subsidio de desempleo, y como el paro real era de 3,9 millones, no los 2,9 oficiales, hay 1,7 millones de parados que ya no cobra absolutamente nada, y serán 400.000 más en mayo.

¿Cuánto cree el gobierno que van a poder aguantar estas gentes antes de echarse a la calle?, porque además, el paro actual nada tiene que ver con el del pasado, ya no puede uno volverse al pueblo, donde siempre hay algo para comer, sólo les queda Cáritas que está desbordada, ahora no hay pueblo al que volverse para la mayoría, y la probabilidad de encontrar empleo, la ocupabilidad, es casi nula para más del 50%, lo que puede llevar a la gente a la desesperación.

Lo siguiente es el déficit público, que pasa del -1,9% al -5,8% en sólo cuatro semanas, pero que tampoco tiene nada que ver con la realidad, y no tiene nada que ver porque las nuevas proyecciones presupuestarias prevén que las CCAA y las Corporaciones Locales, esos auténticos despilfarradores sin fronteras, que han elaborado unos Presupuestos de gastos 2009 ignorando total y absolutamente la crisis, no sólo no incrementan, ¡sino que reducen el déficit previsto para 2008!, déficit que además –la previsión 2008– estimado con los datos del primer semestre está fuertemente infravalorado.

Y aquí la estimación es más especulativa, ya que no tenemos datos recientes de cómo están cerrando el ejercicio 2008 estos derrochadores, incompetentes y sectarios, aunque pueden temerse lo peor, ya que el hundimiento de los impuestos ligados al ladrillo, han supuesto caídas brutales de ingresos, no trasladadas en absoluto a reducciones similares de gastos, sí sabemos, como ya he señalado que las CCAA y los Ayuntamientos adeudan a las PYMES 31.000 millones de euros, el 3% del PIB, y eso es puro déficit que alguien tendrá que pagar.

La estimación más optimista posible sería suponer que el déficit conjunto de CCAA y Ayuntamientos sea igual al previsto en las proyecciones del gobierno para la Administración central, el -4,7%, lo que nos llevaría al -9,2% del PIB, si restamos el supuesto superávit de la Seguridad Social, + 0,2%, que ni va a tener superávit ni habría que restárselo en caso de que lo hubiere, porque son cajas separadas.

Y todo ello sin contar la deuda de las PYMES. La más realista, es que también el déficit de la Administración central esta infravalorado, más de tres puntos de PIB lo infravaloraron estos mismos artistas en 2008, pero en ese caso, mejor que hagan Uds los números, porque se sale del dibujo.

En todo caso, esto es lo que están descontando los mercados, el riesgo de impago de España se cotiza en máximos históricos, y una emisión de deuda a 30 años colocada el mismo día que el BCE bajaba tipos ha tenido que pagar un tipo de interés del 4,8% un 17% superior al de hace un mes, y es que el desplome de las cuentas públicas es inocultable.

Pero éste no es el mayor problema, el problema es la gravísima situación de parte del sistema financiero, aunque Fernández Ordoñez quiera esperar al segundo semestre, antes de abordarlo, una decisión que entra en el terreno del juzgado de guardia. Y la pregunta es, ¿qué volumen de recursos serán necesarios para resolver el problema?, ¿300.000 millones que es la deuda de promotores?, ¿podrán obtenerse en los mercados financieros?, ¿permitirá el BCE el desplome de una parte del sistema financiero de un país miembro? Y sobre todo, ¿los responsables se van ir de rositas o van a ir a la calle, de donde no debieron salir nunca? No lo sabemos, pero de momento, todo hijo de vecino, más de 20.000 personas, cobrará sus “bonus” religiosamente, desde los de 5 millones de euros a los de 100.000 o menos, el Banco de España no tiene nada que objetar al respecto.

Y el tercer elemento son las perspectivas macroeconómicas, donde sencillamente han puesto las cifras que se les ha pasado por la mente, sin el menor fundamento que las avale.

Empecemos por el consumo final privado, que caerá según el nuevo cuadro un -1,5%. Pero vamos a ver, si las ventas interiores deflactadas caían en noviembre en un -13%, las ventas de automóviles en un -49%, los gastos de turistas extranjeros en un -7,5%, el consumo de cemento en un -36,5%, la producción industrial en un -15%, etc, ¿de dónde narices, o en base a qué misteriosos mecanismos, una cifra que en conjunto supone una caída del consumo privado de más del -10%, y con una tendencia clara al hundimiento, detiene la caída y remonta verticalmente después para terminar el año en el -1,5%, y lo mismo la inversión, -23% en octubre – último dato – y con una caída de las matriculaciones de vehículos industriales un indicador claro de la evolución de la inversión del –66,9% en diciembre, las peores cifras de Europa con gran diferencia, y a pesar de ello, el “señorito” ha decidido que la caída será solo del -9,3%.
Sencillamente una broma.

Por cierto, se me olvidaba, la habitual “modernización de la economía”, pues no la íbamos a obsoletizar digo yo, y sepan cómo, pues no se crean que es fácil, “adoptando medidas estructurales que mejorarán la productividad de sectores fundamentales como el transporte, la energía las comunicaciones, los servicios y la administración, será la clave para reforzar la competitividad de la economía española e impulsar el crecimiento a largo plazo”, ¿les suena?, pues nada ¡viva Cartagena!

De todas maneras para que vean que esta vez va en serio Zapatero ha autorizado las mayores subidas del precio de la electricidad de Europa, y en el caso del gas donde la materia prima, que es más del 80% del coste, ha bajado en casi dos tercios, los precios al público se han reducido nada menos que en un 3%, no vaya a ser que entremos en deflación y la liemos.

Bueno, y esto es 2009, porque si nos fijamos en 2010 y en 2011, momento en que nuestra economía estará a pleno crecimiento, y volveremos a ser la envidia no ya de Europa sino del mundo, nos daremos cuenta que la fe mueve montañas, que el pesimismo no crea puestos de trabajo, y que si la realidad no se ajusta a nuestro pensamiento, nada como tener un Banco ( del Partido Socialista ) de España, y un sistema estadístico a las ordenes de un Comisario político, para que lo haga.

Y además seguimos en la Champions League, y si no se lo creen, encuentren Uds un solo país en el mundo lo suficientemente rico para tener 86.000 concejales, casi 9000 alcaldes, 17 Presidentes, 1600 parlamentarios autonómicos, 350 diputados, 300 senadores, 200 parlamentarios en Estrasburgo, 20 ministros con toda su corte, más de tres millones de funcionarios un 16% de la población inocupada, frente a poco más del 6% en el resto de países, y más de 300.000 asesores. Si eso no es ser ricos, si con tamaño elenco de servidores públicos con su capacidad para arrimar el hombro, con sus desvelos por los parados y los más necesitados, no ven clarísimo que saldremos volando de la crisis, entonces es claro que son Uds. la derecha extrema: unos antipatriotas y unos fascistas.

Fran 31 enero 2009 - 10:40

Diciamoloca, la Italiana demente de este blog. Deja ya de postear cosas de Roberto Centeno. Tu y él hariais una extraordinaria pareja de dementes.

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