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La globalización va a ser uno de los temas más controvertidos del año 2009. Jagdish Bhagwati, profesor de economía y derecho de la Universidad de Columbia, opinaba hace poco, en el Financial Times, que no es cierto que la globalización amplíe la brecha económica entre países ricos y pobres. Bhagwati argumenta que la globalización no sólo mejora la situación económica de todos sino que también es solidaria, hasta el punto que mejora los resultados éticos y morales de los países y de sus ciudadanos. ¿Libre comercio o proteccionismo? Va a ser una de las grandes preguntas en este año que comienza.

La mayor globalización ha permitido que países como Vietnam, China, India y Taiwán aumenten el poder adquisitivo de sus ciudadanos. Según Bhagwati, en los países pobres el mayor comercio internacional y la mayor inversión extranjera han generado empleo a la población adulta y reducido el empleo infantil. Como los padres obtienen mayores ingresos económicos, no necesitan que sus hijos trabajen. En este sentido, los niños tienen mayores oportunidades de asistir a centros educativos, incrementandose así la asistencia de los niños en las escuelas.

Varios economistas son de la opinión de que la globalización, la inversión de las empresas en economías emergentes y la necesidad de incorporar más personas a trabajar en dichas empresas, también, ha generado la necesidad de emplear a la fuerza laboral femenina. Esto está produciendo una mayor igualdad de género, sobretodo en países donde la mujer tiene poco protagonismo en el mundo laboral y en la sociedad. Las empresas iniciaron la integración femenina del trabajo con el objeto de tener mano de obra aún más barata. Bhagwati dice que la globalización aún no produce una igualdad de salarios entre hombres y mujeres, sin embargo, sí ha reducido la brecha económica entre ellos.

Greg Mankiw añade que a pesar de que muchos economistas y políticos continúan criticando la libertad de mercado, el libre comercio y la globalización porque no son bienes sociales, sin embargo, muchas economías pobres se han visto muy beneficiada por la apertura de sus economías al mercado global. Países como China e India, que anteriormente poseían una gran pobreza, han podido aumentar sus riquezas a través de la inversión extranjera. Queda mucho por hacer, África, por ejemplo, se convertirá en potencia emergente y mejorará sus condiciones de vida si sigue el camino de apertura exterior marcado por China e India. En cambio la Política Agraria Común (PAC) sumamente protecionista ha impedido el desarollo económico de muchos pobres.

El fracaso, el año pasado, de la Ronda Doha impulsada por la OMC no es una buena noticia. La Ronda de Doha, que pretendía liberalizar el comercio en productos agrícolas y reducir los aranceles en sectores industriales, ha fracasado, lo que significa que vuelven a aparecer las tentaciones proteccionistas que suelen ser muy fuertes en épocas de crisis y que tanto daño hacen a la economía mundial. De ahí que sea una muy mala noticia que en 2009 se prevea una contracción del comercio mundial.

¿Crees que la globalización mejorará la situación de los más pobres? ¿Crees, como dice Bhagwati, que la globalización supone indirectamente una mayor solidaridad entre todos los países del mundo?

Comentarios

Pinar 4 enero 2009 - 22:12

La globalización no es positiva ni negativa. Entiendo esto será valorado en la forma de cómo se manejan las negociaciones y acuerdos.

Algo que ocurre en estos casos es la intervención de grandes potencias dentro de países pequeños, donde se realizan un libre comercio de productos. Esto busca un bienestar para el ciudadano al poseer bienes a menor precio y de mayor calidad, pero muchas veces maltrata las pymes.

¿Entonces, hasta qué punto es buena o mala la globalización? Todo dependará lo que cada país ofrezca, lo que desea conseguir y como es negociado. Es posible que por mala negociación se ha creado una brecha más amplia entre pobres y ricos, pero también ha dado la oportunidad de crecimiento y disminución de pobrezas de algunos países.

Para esto, cada país debe estar claro que quiere conseguir y como afecta a la población. También, tiene que saber negociar. Si esto no es realizado conforme al bienestar común, entonces no se puede alegar que la globalización es negativa o positiva, sino que es buena o mala según sea manejada.

Javier Tomás 5 enero 2009 - 10:42

Soy de la opinión de Bhagwati y Mankiw. Cuando mi empresa me mandó unos meses a Emiratos Árabes aproveché para visitar a mi primo que trabaja de ingeniero en medio del desierto qatarí. Mientras tomábamos un zumo exquisito en Doha discutíamos porque las mujeres autóctonas de esos dos países seguían sin tener una presencia destacada en el mundo laboral. Concluimos que había tres causas principales; el clima, los gobiernos y el petróleo.

El clima desértico, a nuestro juicio, ha retrasado durante décadas la llegada del capital extranjero a esta zona.

Respecto a los gobiernos de la zona cabe señalar que, en general, tienden a regirse como una empresa privada donde el mandamás es el CEO que rinde cuentas todos los años al grupo de jeques. Pero al igual que el clima, han retrasado durante décadas la llegada del capital humano y económico manteniendo contenta a la población gracias al petróleo. Todo ello cambió con el histórico Al Maktoum, verdadero artífice del Dubái que hoy conocemos y de las hermanas pequeñas que están surgiendo en Abu Dabi, Doha, Trípoli…

El petróleo ha sido la razón por la que estos países han podido mantenerse al margen hasta hace veinte años. Ha sido la causa, junto con las espetadas anteriormente, por la que estos países no han desarrollado una verdadera revolución industrial. Esas revoluciones trajeron, donde se dieron, unas necesidades productivas que propiciaron la incorporación de la mujer al trabajo remunerado y, con el tiempo, la consecución de otros derechos. Ahora que se acaba el oro negro y se buscan fuentes de energía alternativas, las mujeres de Emiratos Árabes y Qatar van incorporándose al mundo laboral. A la larga conseguirán otros derechos. Por ejemplo, cuando estuve por allí un tema polémico era el de los divorcios; no solo se discutían las causas del aumento de su número sino, también, el sistema legal que hace que sea el hombre quien decide cuando se produce éste. Es decir, algo se mueve. Poco a poco, sí, pero se mueve.

De todo esto hablábamos mi primo y yo, tomándonos unos zumos exquisitos.

Lukacs 7 enero 2009 - 06:22

Pues yo soy de la opinión contraria de Bhagwati y Mankiw: soy palestino, y mientras el ejército israelí bombardeaba mi casa en la ciudad de Gaza, aproveche para “visitar” a mi primo, que vive en un campo de refugiados en Jabalya, también en la próspera franja. Mientras tomábamos un trozo de pan seco donde ya empezaba a asomar el moho, y la armoniosa melodía de los misiles sionistas nos amenizaba semejante festín, discutíamos por qué se sigue apoyando el sistema capitalista. Concluimos que había tres razones principales: la alienación, la burguesía y los medios de comunicación, controlados por esta última.

La alienación que sufre la clase obrera a nivel mundial, a nuestro juicio, ha retrasado la llegada de un sistema en el que el hombre no sea explotado por el hombre.

Respecto a la burguesía hay que señalar que, no en general, sino siempre, se rige por sus intereses de clase, lo que es sinónimo de perpetuación de la esclavitud asalariada. Al igual que la alienación del trabajador, ha retrasado durante años la llegada de la igualdad y fraternidad humanas, manteniendo contenta a la población gracias al pan (muy poco) y el circo (pésimo). Todo ello ha de cambiar con una revolución verdaderamente comunista, verdadera artífice del sueño de los explotados: poder controlar sus vidas y destinos en un mundo en el que la humanidad no se encuentre dividida en clases.

Los medios de comunicación burgueses son una de las razones por las que el proletariado internacional se ha mantenido al margen de cualquier perspectiva revolucionaria durante ya demasiados años. Ahora que tenemos ante nuestras narices la peor crisis capitalista de los últimos 80 años, el pueblo griego ha tenido un conato de revolución. Desamos que los pueblos de todo el mundo se vayan sumando a una nueva internacional comunista, aunque somos conscientes de que sólo se conseguirá a la larga y tras innumerables luchas. Creemos que algo se mueve. Poco a poco, sí, pero se mueve.

De todo esto hablábamos mi primo y yo, bajo las bombas sionistas y con un trozo de pan seco en nuestras pobres manos…

Fernando Peral 7 enero 2009 - 16:18

Existe una idea preconcebida según la cual la mundialización es una “maniobra” de los ricos para hacerse más ricos. Puede que ése acabe siendo el resultado del proceso, pero la mundialización es algo completamente autónomo, que se deriva de la aparición y el abaratamiento paulatino de las nuevas tecnologías, y de la progresiva liberalización de los mercados, que no es sino el resultado de una constatación práctica: la autarquía es cosa del pasado, y el que no se adapta empieza a perder rápidamente competitividad frente a otros actores más audaces (véase el ejemplo de Burkina Faso y Rwanda, que se han destacado en los índices de los últimos informes “Doing Business” del Banco Mundial como los países más reformistas de África, y que han logrado suscitar inversiones por valor de 5 000 millones de dólares en los próximos años para el desarrollo de la infraestructura de tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) en África.
Las teorías del socialismo de estado han quedado relegadas a la historia, como lo demuestran el ejemplo chino y la decadencia imparable de regímenes como el cubano y el coreano.
El capitalismo ha sufrido un duro golpe con esta crisis financiera, y las soluciones puramente liberales comienzan a abrirse camino en el mundo financiero, antesala del resto de los sectores económicos. Las opciones reales de política económica empiezan a quedar reducidas a la socialdemocracia, el liberalismo capitalista y el liberalismo de tinte social (como Suiza o los países nórdicos).
La mundialización nos ha hecho tomar conciencia que, cada vez más, la riqueza de las naciones reside en la población más que en la estructura industrial o financiera, como lo demuestran casos como el de la India, Corea del Sur o Brasil.
Y el proceso no se detendrá por un periodo de recesión ni por la crisis financiera.

fernanda 10 agosto 2009 - 17:16

saludos :) voy en contra del calentamiento global (Y)

fernanda 10 agosto 2009 - 17:22

es muy malo lo que esta pasando (n) no em gusta para nada el calentamiento global :( xD! dadadsadsasda!! pero iwal tenemos que saber seguir adelante ^^ & cada vez mas cuidar mas nuestro planeta xD *-*! saludos a la koonny que esta sapiandoo & a la rastamanbata de la yary & a la anfibia gallardo :) salben al mundoo (yn) plis :G

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