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A las puertas de una recesión

Escrito el 31 octubre 2008 por José Ramón Diez Guijarro en Uncategorized

Los datos que vamos a ir conociendo en las próximos dos trimestres confirmarán un fuerte ajuste de la actividad. En esta segunda etapa de la crisis se percibirán los efectos sobre el consumo y la inversión de la restricción crediticia provocada por las turbulencias financieras que se iniciaron en verano de 2007. Y ninguna región del mundo podrá mantenerse al margen de este fuerte enfriamiento. Sólo hay que repasar algunos datos publicados en los últimos días:

– En EEUU, la economía decreció un 0,3% en términos anualizados en el tercer trimestre del año. Pero lo más preocupante es que el consumo se anota la primera caída desde 1991 y el peor registro desde 1980: -3,1% anualizado, lo que responde a la fuerte caída de la riqueza –acciones (-40%) e inmuebles (-16%)- y al continuo deterioro del mercado laboral (se han destruido 760.000 empleo en lo que llevamos de año). Hay que recordar que en la última recesión (2001) el gasto de las familias americanas no retrocedió gracias al endeudamiento, facilitado por unos niveles de tipos excesivamente bajos (1%). El resultado de esta larga etapa expansiva del gasto privado americano es que la tasa de ahorro de las familias es sólo algo superior al 1%. O, lo que es lo mismo, los consumidores han vivido por encima de sus posibilidades y ahora toca apretarse el cinturón, lo que provocará la entrada en recesión de la economía americana.


– En España, las fuertes caídas de las ventas minoristas en los últimos meses (-7,2% interanual en septiembre), el intenso ajuste del empleo (-0,9% en tasa interanual según EPA en el 2T) y algunas noticias como el probable descenso de las ventas del Corte Inglés este año, por primera vez en la historia, también anticipan la caída del consumo y del PIB en los próximos trimestres. Así parece opinar el Banco de España, que esta mañana en su Informe trimestral de la economía española, adelanta un crecimiento interanual en el tercer trimestre del 0,9%, consistente con una caída trimestral del 0,2%. Sería el primer retroceso del PIB en 15 años. Sólo una aportación positiva de 0,6 puntos porcentuales de la demanda externa (como en EEUU), compensaría en parte el fuerte ajuste de la demanda nacional que ya sólo crece un 0,3% en términos interanuales.

A grandes males, grandes remedios y, las autoridades siguen utilizando todos los grados de libertad de la política económica, a la vez que se reactiva la importancia de las instituciones supranacionales con el FMI a la cabeza para ayudar a los países emergentes.

– Vuelven a bajar los tipos del interés, desde el 1,5% al 1% en EEUU y, lo más sorprendente, del 0,5% al 0,3% en Japón. La efectividad de estas medidas empieza a ser muy limitada y el riesgo de una “trampa de la liquidez” elevado. No digamos nada si alguien piensa en la posibilidad de un proceso deflacionista que pueda terminar aumentando los tipos reales, pese a tener nominales próximos a cero. Pero indudablemente se debe utilizar toda la munición en una situación como la actual.

El siguiente paso de los bancos centrales será prestar directamente, como ha empezado a realizar la FED esta semana al comprar deuda privada (papel comercial) directamente en el mercado. Esta intervención permitió aumentar el volumen cruzado cada día en el mercado de 7.000 a 67.000 millones de dólares. Esta intervención teniendo en cuenta la importancia que tiene el papel comercial para la financiación de las empresas americanas explicaría la subida de las bolsas de las última semana (la bajada de tipos estaba muy descontada).

-La delicada situación de los emergentes, sobre todo, de aquellos países con mayor dependencia del ahorro internacional ha obligado a que el FMI ponga en marcha de manera urgente una línea de financiación (100.000 millones de dólares) a corto plazo (3 meses) a los emergentes con problemas de liquidez. Para evitar la “estigmatización” de estos países, no se harán públicas las ayudas. Además, la FED ha abierto una línea de crédito swap de divisas con los bancos centrales de Brasil, México, Corea del Sur y Singapur por un importe de 30.000 millones de dólares a cada país.

¿Serán suficientes estas medidas para evitar la recesión generalizada? Me temo que no. A partir de ahora, es el turno de la política fiscal. El objetivo debe ser poner las bases para una recuperación a partir de 2010 y limitar el daño a corto plazo sobre la actividad real. Y, sobre todo, reducir al mínimo la probabilidad de una deflación. Parece que la FED lo tiene claro, veremos la semana que viene cómo está de cintura el BCE.

Comentarios

Antoni Perpiñá 31 octubre 2008 - 15:31

Quién va a arreglar esto?

Varias dudas me asaltan al pensar en qué manos estamos para arreglar este desaguisado. Parece claro que esta crisis no es sólo de un sector, de un país o región o de una materia prima. Es una crisis de sistema financiero (sin entrar en la otra crisis de economía real en la que además nos vemos sumidos).
Ha muerto el capitalismo? Pues seguramente no, pero nos deberemos replantear la manera de actuar de los diferentes agentes y buscar un modelo nuevo o una adaptación del actual. Ni un extremo tan intervencionista como el comunismo ni un escenario de tan libre mercado como el era el actual. Por desgracia, parece que la intervención de los estados era la única manera para evitar una quiebra del sistema finaciero que habría parado el movimiento económico mundial.
Pero, quién va a definir este nuevo modelo? Evidentemente el ciudadano de a pie parece obvio que no, los agentes económicos que nos han llevado hasta aquí no parecería muy justo, economistas teóricos tampoco parece la solución, por tanto, quedarían los responsables políticos e institucionales. Difícilmente están preparados para afrontar la situación actual, más que nada, porque al ser un escenario inédito nadie sabe hacia dónde nos va a ir llevando, y nos irá llevando en base a las decisiones que tomen estos individuos. El problema es que como nadie tiene la experiencia de lo que viene detrás la sombra de la incertidumbre es grande.
Pero debemos estar tranquilos, mañana saldrá el sol, iremos a trabajar, compraremos el pan… el mundo no se acaba, pero sí deberá cambiar algo. Perdón, me olvidaba de que también está la crisis real, mañana saldrá un poco más nublado, irán a trabajar los que tengan trabajo y el que pueda comprará media barra de pan.

creditos 31 octubre 2008 - 20:30

¿Esto es lo que nos prometió ZP?
El cuadro clínico es comatoso: el PIB retrocede un 0,2% en el tercer trimestre, siendo que España necesita crecer al 3% para crear empleo. El déficit comercial provoca que estemos creando empleo en el extranjero. Por otra parte, el aumento del desempleo nos empuja a una nueva etapa de déficit público crónico. Y mientras, el Gobierno sólo se preocupa de apoyar a la banca.

Carlos Menéndez
http://www.creditomagazine.es

Nacho 1 noviembre 2008 - 06:15

¿Cuál es la “trampa de la liquidez” a la que se refieren?

Jose Luis Manzano 1 noviembre 2008 - 14:37

Segun Keynes, en epocas de depresión se puede entrar en la “trampa de liquidez” si bajan mucho los tipos de interes,y los precios de los bonos son tan altos que nadies espera que suban mas, con lo que la curva de demanda de dinero se hace muy elástica, incluso horizontal,ya que todo el mundo atesora dinero de forma ociosa, y la política monetaria deja de funcionar. (mas o menos)

José Manuel Fernández 1 noviembre 2008 - 17:42

Todas las medidas que se toman se hacen a toro pasado.

El inicio de la crisis comenzó en verano de 2007, y ya había voces que anunciaban lo que iba a pasar. Lo triste es que en ninguna de estas voces, estaba la de algún dirigente político o presidente de los Bancos Centrales, que no querían quitarse la venda de los ojos.

En concreto el BCE, ha estado subiendo los tipos durante todo el año, alcanzando un máximo del 4,25% preocupándose por la inflación, sin prever que a la vuelta de la esquina se acercaba un período deflacionista (menos mal que teníamos el ejemplo de Japón).

Considerando que los efectos de los cambios de los tipos de interés tienen una trascendencia en la economía real a 8-10 meses, creo que las medidas que están tomando tendrían que ir más allá que una bajada de tipos continuada y empezar a pensar en que puede desembocar todo esto dentro de medio año o un año. Utilizando la metáfora de Keynes, “la política monetaria es como una cuerda: es efectiva para contraer la economía tirando de ella, pero no siempre funciona para reactivar la actividad porque una cuerda no sirve para impulsar”.

¿Bajar los tipos medio punto es lo que necesitará la economía dentro de 9 meses?… Tal vez haya que ir pensando en recurrir a la política fiscal y a las reformas estructurales para reactivar la economía. Asumir que vamos a tener una crisis muy dura y que el objetivo es que sea lo más corta posible (que no dure una década como en Japón).

Rodrigo del Hoyo Jack 1 noviembre 2008 - 19:05

Está claro que es necesario que los bancos centrales intervengan en el mercado financiero para evitar que la crisis tenga efectos más desastrosos que los inevitables a estas alturas para la economía.
El único problema que veo a esta decisión de intervenir es cómo y a quién ayudan.
Se empezó inyectando liquidez a las entidades de crédito por las consecuencias que podría tener dejarlas caer y el tiempo que pasaría hasta reconstruir un sistema financiero. Conforme, pero si los bancos centrales empiezan a prestar, inyectar liquidez, comprar bonos (como está empezando a hacer la Fed) directamente a las empresas, ¿a qué empresas ayudará? ¿Bajo qué criterio? ¿Sólo grandes empresas? Creo que en este sentido se puede complicar la decisión.

Amarchante 1 noviembre 2008 - 23:17

Perdonar mi ignorancia, no soy economista. EEUU tiene muy limitada su actuación en cuanto a los tipos, ¿el siguiente paso podría ser una devaluación del dólar? O ¿es demasiado “grande” esa actuación?

Carmela Seijo 2 noviembre 2008 - 10:49

Buenas,
cada vez que estos días se habla de la crisis mundial y creo que es de continuo, a mi me asaltan unos montón de dudas, pero una de las más importantes es : ¿ Esto nadie lo vio venir? Ya se que en clase hemos hablado de la falta de regulación y control del mercado americano, pero el nuestro que se supone que está regulado y que aquí no existen esas hipotecas “subprime” ,¿ tanto nos va afectar?¿Se puede hacer una separación entre la crisis de España y la de Estados Unidos?
Es que veo que ahora todos (BCE, FED, FMI,…) se están liando a tomar medidas más o menos lógicas para atajar una DEPRESIÓN pero que no se hiciese NADA antes…Yo cuando voy a pedir una hipoteca, pobre ciudadano de a pie, me piden hasta la partidad de nacimiento de mis tatarabuelos y a estos señores americanos….

Roberto Carrasco 2 noviembre 2008 - 20:18

Respondiendo a la consulta anterior sobre si es que nadie vio venir esto,a mi me gustaria hacer una reflexion y es sobre la mano que gobierna y la que quiza deberia gobernar.
Seguramente, y a pesar de la enorme incertidumbre de cualquier prevision a futuro, existian voces hace tiempo que alertaban sobre la posibilidad de una recesion a nivel global y sobre todo sobre la escasa solidez del mercado financiero. Muchos sabrian que no se deberian estar avalando derivados de hipotecas de desempleados en EEUU ni vendiendo productos financieros “imposibles” de entender por todo el mundo sin conocer los riesgos. Tambien muchos preveian por ejemplo una posible fuerte caida del precio de la vivienda y de la inversion en infraestructuras sobre todo de administraciones locales y regionales debido a falta de financiacion via venta de suelo o impuestos, y muchas otras cosas mas.
El problema es que de esos muchos,unos no hablan, otros hablan pero nadie les escucha,otros son escuchados y se sabe que probablemente tengan razon pero intentar callarles o tacharles de locos.
y todos estos problemas de comunicacion hacen que finalmente los decisores y politicos nunca se planteen si una minoria tiene razon e intenten por lo menos contrastar la opinion de esa minoria porque: primero, la minoria son pocos votos y segundo, si estos locos tienen razon, que hacemos? paramos esto? y como lo paramos? y si luego no es tan grave y somos los unicos que hemos parado? es condicion del ser humano, primero tiene que estrellarse para la proxima vez intentar frenar antes.
lo que me da mucho miedo es que con el tema del cambio climatico a este mundo le pasara algo parecido,y eso no lo soluciona ningun banco central….

Borja Gómez 2 noviembre 2008 - 21:49

Los expertos sostienen que el próximo jueves el BCE bajará los tipos 50 puntos básicos, situando la tasa en el 3,25 % y sostienen que esta medida puede repetirse de nuevo antes de fin de año. Si esta tendencia continúa podemos llegar a ver los tipo durante el 2009, alrededor del 2 %…lo cual no es descabellado porque la FED ha bajado los tipos al 1 %….¿qué consecuencia tiene estas políticas expansivas?

Como comenta Jose Ramón, en el 2001 en EEUU se llegó a frenar la recesión gracias a “unos tipos excesivamente bajos”. Sin embargo, no parece los tipos, aún estando a los niveles del 2001, puedan frenar la recesión. La razón fundamental la encontramos en la liquidez de las entidades financieras. En el 2001, los bancos prestaron el dinero a las familias y empresas para que el consumo y las inversiones no decayeran. Actualmente, sus problemas de liquidez se lo impiden.

Si los bancos continúan sin prestar, las bajadas de los tipos dejarán de tener efectos sobre la demanda de bienes y servicios. Concluimos que el verdadero estímulo a la demanda se producirá con la recuperación del interbancario. Sin embargo las siguientes medidas: compra de deuda privada a las empresas, revisiones fiscales no están orientadas a reactivar el interbancario

Es prioritario seguir insistiendo en las medidas que vuelvan a impulsar el interbancario porque representa la base de nuestro sistema financiero actual y es la vía por la que la liquidez finalmente llega a las familias y empresas.

Raquel Jiménez 3 noviembre 2008 - 11:10

El objetivo de la unión (algo así como un sistema institucional de protección – SIP) de las cajas de Castilla y Leon es por una parte dar confianza a sus clientes ya que la unión de cajas avala las operaciones realizadas por cada una de ellas y en segundo lugar es el primer paso para una fusión real… Es un modelo que también podrían estar estudiando las cajas de Andalucía. Aunque en todos los casos puede que la fusión de cajas pertenecientes a la misma comunidad autónoma no sea lo más indicado, como ocurre en el caso de la Comunidad Valenciana donde la ‘concentración de ladrillo’ daría lugar a una entidad ‘peor’ con un elevado riesgo.

En cuanto a las ayudas concretas para salir de la crisis lo que a mi me preocupa es que no haya discrepancias en las medidas que se están tomando. Todos parecen estar de acuerdo en que el problema se soluciona (o al menos se alivia) inyectando liquidez al sistema / adquiriendo / nacionalizando empresas. ¿Realmente es eso lo único que se puede hacer? Los partidos políticos de la oposición, al menos en nuestro país, rápidamente se han puesto al lado del gobierno, no sé si en un acto de responsabilidad política o por carencia de ideas propias. En cualquier caso hasta cuándo puede ser sostenible este modelo de recuperación basado en el ‘gasto’ / ‘inversión’ público? ¿No estaremos hipotecando el futuro de los estados? ¿Si se sigue aumentando la tensión sobre el estado y las cosas sigan ‘viniendo mal dadas’ no llegarán a colapsar los estados? Parece claro que es necesario algo más, pero tiene el estado margen de maniobra para efectuar las reformas fiscales / estructurales necesarias? En este sentido parece que ya existe algo de movimiento y en estos momentos el gobierno tiene fijadas ciertas esperanzas en la nueva directiva europea de servicios que se aplicará próximamente, aunque sin duda son necesarias más medidas.

Continuando con las ayudas, como la inyección de 30.000 millones de euros aquí en España o las ayudas de los organismos internacionales a los países en problemas, parece que no está claro cual es el nivel de transparencia respecto a los miembros / entidades ayudados, deben hacerse públicos? El ministerio de Economía así como el Banco Santander (en declaraciones de Alfredo Sáenz) parece que están en contra, mientras que el gobernador del Banco de España y el consejero delegado de BBVA apuestan por la transparencia. En mi opinión si se dan a conocer las entidades que entren en los diferentes planes de ayuda, seguramente serán estigmatizadas por los inversores incluso pudiendo la ayuda llegar a ser contraproducente.

Carlos Blanco 3 noviembre 2008 - 15:52

El consumo como comentáis está retrocediendo a un ritmo elevado, provocando parones en las cadenas productivas de las grandes empresas de varios sectores (BMW) o disminuyendo las ventas y beneficios de muchas compañías (Adolfo Dominguez, Corte Inglés). Es decir, el descenso del consumo es y va a ser brutal. Eso sumado al cremiento continuado de la mora y al aumento de la cuota mensual de la hipoteca pese a la bajada del euribor, hace presagiar un aumento del paro elevadísimo. Pero el mayor problema reside en el consumo, como se estanque, podemos entrar en una recesión que parece evidente, pero puede alargarse más de lo que todos pensamos. La gente parece haberse dado cuenta de que no se puede vivir muy por encima de sus posibilidades y que las consecuencias de hacerlo no son muy gratificantes. Las generaciones que hayan comprado pisos en la burbuja inmobiliaria van a ver como gran parte de su dinero tienen que destinarlo a financiar sus hipotecas y en cuanto se ajusten los precios de las viviendas, van a ver como tienen que estar pagando casi toda su vida un bien que cada vez valdrá menos. Estas generaciones además de hacerse aversas al riesgo, no van a consumir como lo han hecho hasta ahora, las medidas fiscales pueden ayudar a relajar la situación, y en gran medida el exito o el fracaso de tomar buenas decisiones, reside en la manera que se incida sobre el consumo.

José Luis Fraga 4 noviembre 2008 - 12:17

En la reunión próxima del G-20 ¿están todos los que deberían?

El objetivo de esta reunión extraordinaria de ministros de Hacienda y presidentes de bancos centrales es discutir los aspectos de la crisis financiera mundial y su impacto en la economía global.

El G20 está integrado por ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales de 19 países: Suráfrica, Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, India, indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Sudáfrica y Turquia, además de la Unión Europea representada por el presidente del Banco Central Europeo.

El Grupo acoge a grandes naciones industrializadas y emergentes, que suman 90% del PIB mundial y 80% del comercio, según informaciones de la agrupación.

G-7, G-8 (G-7 más Rusia), G-20 (G-19 más Unión Europea), G-5,… Hay muchos G, muchos Grupos, pero España no está en ninguno. Y lo único en lo que deben de coincidir en estos momentos los últimos gobiernos que han dirigido el país es que España debería estar en el G-8 (supera en PIB a Italia y Canadá, que sí están) o, como mínimo, en el G-20 de los desarrollados y con entidad individual, no representado por la Presidencia de turno de la UE.
¿Por qué no está? Lo cierto es que la fundación del G-8 comenzó a gestarse en 1973 con cinco miembros y culminó en el 98 con la entrada de Rusia. Por su parte, la formación del G-20, constituido oficialmente en 1999, fue la respuesta a la crisis financiera de finales de los noventa y que tuvo su epicentro en Asia, concretamente, en los llamados Tigres Asiáticos (Hong Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwán).
Al principio, el principal empeño España fue convertirse en el 9 de un nuevo G junto a los países más grandes, ignoró el menos flamante G-20 y hoy, España no está ni en uno ni en otro. Esperemos que esta situación se replantee.

Tamara Vázquez 4 noviembre 2008 - 13:40

A día de hoy, como persona de a pie, consumidora media, ciudadana con limitados conocimientos sobre macroeconomía, tengo la sensación de vivir una especie de realidad virtual. Las noticias que recibo sobre la situación económica son alarmantes y muchos opinan que las medidas adoptadas son malas, malísimas y que los que toman esas medidas no tienen ni idea de lo que están haciendo. O sea, el apocalipsis está a la vuelta de la esquina.
Si la recuperación económica depende del consumidor y de las pequeñas y medianas empresas lo que está sucediendo en los medios de comunicación no especializados no va a ayudar mucho a que la gente se tranquilice. Sólo hay que recordar la forma morbosa y poco profesional con la que se trató la caída en Bolsa de ING y cómo se mostraban en todos los noticiarios las largas colas de ahorradores asustados, parecía que las cámaras de televisión habían esperado ansiosas todo el fin de semana a que llegase ese lunes por la mañana.
Para salir de esa especie de realidad virtual ayer decidí acercarme a mi banco a hacer algunas preguntas. Y la conclusión que saqué es que todo está en el aire. La respuesta clave es: “espera unos meses a que la situación se normalice”. Y en eso creo que consiste la situación actual, en esperar. Esperar a que pasen las elecciones estadounidenses, esperar a que las empresas presentes sus números sobre el ejercicio 2008, esperar a que las entidades financieras vayan parcheando (en el anonimato) sus agujeros. Y por lo que me transmitió mi banco, esperar con paciencia, pero sobre todo, con calma.
Las medidas que se están tomando para amortiguar, y posteriormente superar, esta crisis son medidas que se han tomado en cada una de las crisis anteriores, son medidas de libro adaptadas a los factores propios de esta situación así que funcionarán. ¿Evitarán la recesión? Por todo lo que he expuesto anteriormente estoy convencida de que este último trimestre no será un buen indicador de la situación real, hay demasiado miedo, demasiada incertidumbre, y demasiada desinformación. Todo está parado y expectante, por eso creo que lo mejor es seguir tomando medidas, pensando un poquito más allá. Creo que las políticas fiscales deberían empezar a tomarse ahora para que en el segundo trimestre de 2009, cuando la realidad se haya posado sobre nosotros, las empresas cuenten con un poco de energía extra para reactivarse.

Juan Alberto Martin 4 noviembre 2008 - 19:23

El consumo privado cae a ritmos acelerados, pero mas alarmantes son los niveles de ahorro con los que cuenta la poblacion para hacer frente a la crisis. La bajada de tipos, mas que una medida monetaria, es una medida fiscal, ya que los hipotecados dispondran de mas dinero para gastar en bienes alternativos. El tipo de interes se ha convertido en un impuesto para ellos.

Si el sector privado no consume, este rol lo tendra que asumir el Estado, aumentando el gasto publico. Es previsible un aumento del deficit por encima del 3%, para lo que sera necesario emitir Deuda a tipos atractivos. Con ello se puede potenciar el ahorro de las familias, dandoles una seguridad juridica y una rentabilidad aceptable con la compra de bonos.

Si los bancos no dan creditos al consumo, el Estado debe bajar los impuestos a las clases medias y subirlos a las clases adineradas, asi como combatir el fraude fiscal. A nivel internacional hay que acabar con los paraisos fiscales y privilegios (SICAV, etc).

El Estado deberia ser el primero en dar ejemplo de austeridad y recortar gastos innecesarios (que supriman ya los ministerios de igualdad y de vivienda), recortar personal en areas administrativas, fomentar la informatización de servicios, … en definitiva asumir una estrategia centrada en la racionalizacion del gasto y en la mejora de la productividad.
En definitiva, los gastos del estado que sean productivos (infraestructuras, subvenciones a I+D, educacion).

Pero me temo que en este pais, la voracidad recaudatoria de las Autonomias, municipios, … va a ser insaciable. ¿Cuando diremos los ciudadanos “basta” al expolio fiscal? ¿para cuando un replanteamiento del estado de las Autonomias?

Arantxa Villar 5 noviembre 2008 - 01:09

Respecto a lo comentado previamente sobre la “trampa de la liquidez”, en el contexto actual la teoría keynesiana de hace tres cuartos de siglo, sobre la demanda elástica del dinero, sea cual sea su precio, recobra toda la actualidad.

Hoy nos encontramos con esa “trampa de la liquidez”, es decir, se inyecta dinero al sistema y nadie presta, todo se atesora. Las personas prefieren conservar todo ese dinero ESPERANDO una situación más conveniente… ¡si hasta las mismas entidades financieras, como comenta Tamara, te recomiendan ESPERAR! La cuestión es que, en esa ESPERA, cualquier aumento en la oferta de dinero, será absorbido por el sistema (que está ESPERANDO), sin ningún descenso en la tasa de interés. Los Bancos Centrales habrán perdido entonces el control efectivo sobre dicha variable.

Pero volvamos a Keynes, que en el prólogo de su “Teoría General” dice que “la dificultad reside no en las ideas nuevas, sino en rehuir las viejas que entran rodando hasta el último pliegue del entendimiento de quienes se han educado en ellas”.

Por tanto creo que es el momento adecuado de ver las cosas desde un nuevo punto de vista, y que esta ESPERA sirva para iniciar una destrucción, cuanto menos, creativa.

Gabriela López 5 noviembre 2008 - 10:49

Desde que vivo en España tengo una especial afición por la R.A.E.:
recesión.
(Del lat. recessĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de retirarse o retroceder.
2. f. Econ. Depresión de las actividades económicas en general que tiende a ser pasajera.

“La recesión mundial es inevitable y durará al menos dos años”, dijo Nouriel Roubini la semana pasada en Madrid; el F.M.I, no lo escuchó cuando en 2006 habló de los impagos de hipotecas, de la caída del consumo y de la recesión mundial que se aproximaba. “Estados Unidos no ha estornudado, tiene una neumonía”, y esta no es una enfermedad pasajera. Ha quedado claro que los mercados no pueden autorregularse, no funciona dejarse llevar por los principios sin hacer caso a la reglas.

Hoy, además de ayudarle, toca curar al enfermo, y una posible receta pudiera ser la mezcla de varios ingredientes: bajar los tipos de interés, proponer una política fiscal que incentive el consumo de las familias y la inversión de las empresas, y potenciar industrias clave para generar empleo. Quizá de esa forma todos los contagiados -países, economías, sistemas, personas- poco a poco salgamos de esta “depresión pasajera” (según la R.A.E.) y volvamos a caminar recuperados.

Para ello ¿será el nuevo gobierno de EEUU quien suministre una medicina adecuada, regulada y prudente?

Erica Helling 7 noviembre 2008 - 00:18

El informe del FMI publicado esta semana, creo que es sólo para justificar la gran cantidad de desocupados que hay y habrá de acá a no mucho tiempo. Lo que me llama poderosamente la atención es la gran “seriedad” de estos informes: por ejemplo en octubre de este año, el FMI hablaba en su informe de “Estancamiento del crecimiento mundial”, pero no de recesión…”y hoy”…Para el FMI, la economía mundial entrará en recesión el próximo año.

No estaríamos ya en recesión, siendo que se considera que una fase es recesiva cunado hay dos trimestres seguidos de contracción ¿?.

Creo que todavía se siguen utilizando eufemismos para analizar la realidad que nos rodea. Se habla de crecimiento negativo, para no hablar de decrecimiento, aunque entiendo que quieran ser optimistas para generar confianza en la gente, y que las economías puedan seguir avanzando y no se contraigan, pero creo que esconderse detrás de palabras no muy claras, no hace más que marear a la gente. La gente no es tonta, y se ve a la vuelta de la esquina que la crisis ya ha llegado y lamentablemente no se irá por mucho tiempo.

Vincenzo Marot 10 noviembre 2008 - 13:53

La verdad es que no entiendo cómo, habiendo las facilidades que hay ahora de liquidez, no existe todavía un flujo de dinero. Pues será entonces que el problema no es que haya o no dinero circulando, la cosa está en que no hay confianza en el sistema, y esto no se arregla, por lo que veo, de la noche a la mañana.

Esta bien que abran el grifo, y refresquen un poco los mercados, pero aún así sigue habiendo un problema.

Yo considero que los bancos centrales, teniendo en teoría una visión más global, deberían apuntar directamente a las empresas que, en los últimos años, han demostrado solidez en sus operaciones, y empiecen a soltar esta liquidez en este tipo de empresa directamente, promoviendo desde abajo la economía.

Igual es una idea más, pero el problema entre los bancos es que no saben a quien prestar, porque no saben quién tiene la tilde de tóxico encima, pero es que de verdad, se puede ver un tanto de incertidumbre exagerada. Los grifos están cerrados en el último punto, en la salida, es como tener una bomba de dinero, bombeando y bombeando desde arriba y abajo en la boca, una válvula cerrada (los bancos), y cerradas por un sistema de control un tanto abstracto, porque no se está midiendo bien, a mi parecer, quién puede ser un buen candidato para un préstamo y quién no.

Supongo, que con todas estás medidas que ha tomado el BCE, de reducir el coste del dinero, poco a poco empezará a haber algún goteo en algún sitio que hará que esto vuelva a funcionar. Pero sabiendo que el problema es estructural, más que coyuntural, creo que serán tiempos difíciles, y aún nos queda esperar algún que otro pico bajo.

El tiempo lo cura todo, espero que no pase mucho tiempo…..

Alejandro de Gabriel 13 noviembre 2008 - 11:08

Los gobiernos deben estar atentos más que nunca, no basta con parecer que toman medidas sino que deben estudiar todas las posibilidades a corto y a largo plazo.
Las acciones sobre los tipos de interés han conseguido reactivar la economía en cierto modo, fomentando el consumo y la inversión, si bien este efecto se ha reprimido por la falta de confianza del consumidor, la producción sigue en caída y el empleo destruyéndose.
A corto plazo el mercado debe ajustar y ayudar al efecto de las bajadas de tipo de interés, pero debe ser a largo plazo y con políticas fiscales como debe recuperarse el ritmo de producción y crear empleo de nuevo.
Un incremento del gasto público en formación e I+D debe reactivar el lado de la demanda, aprovechar el tirón de la reducción de tipos y fomentar el consumo y la inversión, lo que reajustaría los tipos de interés y el tipo de cambio euro dólar, volvería a ser un poco más competitiva la eurozona y recuperaría los niveles de exportación.
Solo una políticas eficaces, bien hechas, bien respaldadas y conjuntas, pueden devolver la confianza a empresas y consumidores. Para algo está la Unión Europea y es hora de demostrarlo.

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