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Jul

Semana decisiva para los mercados financieros

Escrito el 2 Julio 2008 por José Ramón Diez Guijarro en Política Monetaria

La situación de los mercados financieros casi un año después del inicio de la crisis continúa siendo extremadamente delicada. Las primas de riesgo continúan muy tensionadas, el euribor 12 meses en los niveles más elevados desde el nacimiento del euro (cerca del 5,5%), las bolsas acumulan caídas cercanas al 25% desde máximos y están rompiendo los mínimos de enero-marzo y, por si fuera poco, también estamos asistiendo a una corrección de los precios de la deuda pública (subida de rentabilidades) en las últimas semanas. Todo ello configura un escenario muy delicado para la actividad, pues al encarecimiento de las condiciones de financiación se une el efecto riqueza negativo que provocará el mal comportamiento generalizado de los activos financieros y, en algunos países como España, Irlanda, EEUU o Gran Bretaña, también de los activos reales.

En definitiva, sólo tres meses después de que algunos certificaran el principio del fin de las turbulencias financieras, ahora ni siquiera estamos seguros de encontrarnos ante el fin del principio. La primera explicación a este rebrote de la desconfianza entre los inversores internacionales podemos buscarla en las nuevas pérdidas que están aflorando las entidades financieras internacionales (el acumulado ya se aproxima a los 400.000 millones de dólares) y en las subsiguientes ampliaciones de capital que vuelven a lastrar el comportamiento del sector en bolsa y no permiten que se recupere la normalidad en los propios mercados interbancarios.


Sin embargo, son las nuevas complicaciones en el escenario macroeconómico las que pueden justificar mejor este nuevo repunte de las tensiones financieras. Durante el último año nos hemos enfrentado a un escenario económico caracterizado por un “shock” financiero global, acompañado en algunos países por un importante ajuste en el mercado de la vivienda. Mientras los principales bancos centrales rebajaban los tipos de interés y/o adecuaban la instrumentación de la política monetaria a una situación de emergencia en los mercados financieros, todos cruzábamos los dedos ante la posibilidad de que la inflación terminara complicando la coyuntura de manera casi definitiva. Pero como todo lo susceptible de empeorar suele terminar haciéndolo, la realidad es que, por primera vez en mucho tiempo, una fuerte desaceleración de la actividad está viniendo acompañada de importantes tensiones de los precios, lo que constituye el peor escenario para los mercados financieros.

Por tanto, vuelve a reaparecer el fantasma de la estanflación y el riesgo de un repunte de las expectativas de inflación. Todos sabemos que una de las cosas más difíciles de medir en economía son los “animal spirits” de Keynes, pero en el caso de la inflación, además de encuestas como la de Michigan en EEUU, tenemos herramientas valiosas como el diferencial entre los bonos indiciados a la evolución de los precios y los bonos normales con vencimiento a 10 años. En este caso y, en la UEM, se detecta un importante salto desde febrero en la expectativa de inflación que tienen los mercados financieros para el medio-largo plazo, al pasar de 2,20% a 2,85%, con una importante subida de 2,5% al 2,8% tras la publicación el pasado lunes del dato de inflación en la UEM (4% en junio).

Esto es lo que mañana intentará cortar de raíz el BCE, subiendo en 25 pb en los tipos oficiales. Y esa es precisamente la tarea que tienen encomendada los miembros del BCE, pese a quien pese. La clave va a ser el comunicado y la rueda de prensa posterior. Mi opinión es que se dejará claro que no se inicia una tendencia de subida de tipos por parte del BCE, pero que se mantienen todas las alertas sobre la evolución de los precios hasta finales de año. Con las Bolsas y la deuda pública en niveles técnicos muy delicados y, con el verano por delante, época de tradicional volatilidad en los mercados financieros, el BCE va a tener que realizar lo que los castizos llaman “encaje de bolillos”. Defendiendo su credibilidad antiinflacionista, pero mostrando cierta flexibilidad por si el escenario cambia en los próximos meses (algo bastante probable) y, nos encontramos a la vuelta de la esquina con un estancamiento de la economía europea y menos tensiones en los precios.

Comentarios

Álvaro 2 Julio 2008 - 12:34

Pues hablando de crisis en los mercados financieros, Fortis Bank pronostica un colapso completo del mercado financiero norteamericano en los próximos días o semanas:

http://dprogram.wordpress.com/2008/06/28/fortis-bank-predicts-us-financial-market-meltdown-within-weeks/

Carlos 2 Julio 2008 - 13:51

La bolsa ayer vivió un día bastante movido. Esto fue debido principalmente a lo comentado por Solbes que dejaba caer que el crecimiento del PIB se situaría por debajo del 2% al final de año. Esto hizo que hubiese una fuerte ola vendedora, provocando que saltasen los stop loss que estuviesen fijados, provocando mayores caídas aún. Posiblemente en el mercado esté o haya descontado la más que posible subida de los tipos por parte del BCE.
Pero la noticia que más me llama la atención y que no se las razones por las que es así…es la que adjunto a continuación, en donde se comenta que España según la OCDE es el país desarrollado que tendrá más desempleo en 2009. En cambio en Alemania y Francia, los que deben ser nuestros referentes europeos, han mostrado en 2007 una aceleración de la creación de empleo llegando al punto porcentual.

A que se debe esta diferencia? Es fruto de la inversión intensiva en construcción? Se debe a una mala o poco eficiente distribución del gasto público?

http://www.cotizalia.com/cache/2008/07/02/33_preve_espana.html

Marta 2 Julio 2008 - 18:21

Durante los últimos años, y hasta el 2007 hemos presenciado el barbaro endeudamiento de familias y empresas a tipos muy bajos, los cuales no exigian a las familias un ahorro, y a las empresas competitividad excesiva, para que les cuadraran los numeros.
Ya iniciada la escalada de subida, yo personalmente era de la opinion que se tenia que alcanzar unos niveles de tipos de interes en la zona Euro que no ahogaran, pero que exigieran una mejor gestion por parte de los agentes economicos de sus recursos. Pensaba que los niveles del 4.5% podían sonar logicos, y coyunturalmente el BCE lo modificaria por motivos puntuales para influir en la inflacion y/o crecimiento. Todo ello antes del destape de las subprime, lo cual paralizo la escalada de subidas, y estabilizo el tipo de interes en el 4%.

Ahora, la inflacion en vez de venir por la parte de la demanda ( aumento de consumo e inversion en epocas de expansion, bonanza, bienestar…), viene motivado por el aumento de precios por parte del productor, que se ha encontrado con un aumento de costes de las materias primas (y no solo las energeticas), que los ultimos meses esta sustentada en la especulacion que se negocia en los mercados de futuros en vez de en el abastecimiento de las economias emergentes.
(http://www.eleconomista.es/economia/noticias/580105/06/08/Economia-Consumo-Los-precios-de-las-materias-primas-y-productos-de-compra-crecieron-un-227-hasta-marzo.html)

El consumo ya se esta contrayendo, y el tipo de interes de referencia al que consiguen financiacion familias y empresas para seguir invirtiendo, son ya mas elevados.

Esto es porque los spreads entre tipo BCE y tipos de referencia son elevadisimos. Los bancos deben acudir a una financiacion en el interbancario pagando diferenciales muy altos, al igual que los diferenciales con los que pagaran la deuda que estan titulizando en estos ultimos meses(oscilando entre 0.60%-1.35%).
A esto le deberiamos añadir que el mercado lleva semanas descontando una subida de 0.25 pb, y asi lo tiene reflejado el euribor. Esto no ha parecido tener consecuencia a la baja en los precios.

Con todo esto se pinta una coyuntura en Europa, en la que el BCE se deberia plantear la eficacia que tendrá esta posible subida. Por si hay dudas: ¡mi voto seria mantener!

JCR 3 Julio 2008 - 10:04

Totalmente de acuerdo con Marta. En estos momentos la inflación viene en su mayor parte desde el lado de la oferta, por lo que no creo que sea acertado subir tipos. Es cierto que problamente subiendo tipos también se logrará en parte disminuir la inflación (de demanda), anticipandose por ejemplo a los efectos de segunda ronda, pero el precio a pagar será muy caro: aumento mayor del desempleo y la producción, sin centrarse realmente en las causas: incremento de precios de materias primas. Mi voto también es mantener los tipos al nivel actual.

Saludos

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