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Jun

Sexo en Nueva York

Escrito el 15 Junio 2008 por Rafael Pampillón en Miscelánea

En un reciente artículo de Christina Binkley en The Wall Street Journal (The ‘sex’ effect: empowering to some, trashy to others) se explica como la serie de televisión Sexo en Nueva York (que ha dado origen a la película Sex and the City, en castellano Sexo en Nueva York) consiguió que toda una generación de mujeres se vistiese de modo más femenino en sus lugares de trabajo sin necesidad de seguir imitando la indumentaria que llevaban los hombres. Christina Binkley explica que lo que empezó bien terminó en una moda provocativa (grandes escotes, ombligos o piernas al aire) más empobrecedora que liberadora.


Advierte también que muchas mujeres parecen no darse cuenta de que la liberación depende de tener verdadero poder y no de poder llevar ropa atrevida. Muchas no son conscientes de que esa liberación –la de vestir de una manera agresiva– está precisamente saboteando su propio avance profesional. Vestir adecuadamente y de forma discreta sigue considerándose una aptitud social y laboral indispensable para subir en el escalafón. Y cita a varias altas ejecutivas cuyo modo de vestir tiene más que ver con la sutileza que con lo exagerado.

Este artículo de Christina Binkley me trajo a la memoria la pregunta ¿Por qué se suele considerar atractivo el recato? que se hace Frank en el libro “El economista naturalista”. La contestación de Frank a esa pregunta es más o menos la siguiente: Los hombres y mujeres solteros suelen poner bastante empeño en encontrar una pareja para casarse. Con esta finalidad salen de noche y a veces piden ayuda a sus amigos y familiares para encontrar a su media naranja. No obstante, la mayoría de las personas suelen rechazar a parejas que podrían interesarles si éstas manifiestan demasiado interés por encontrar pareja.

¿Por qué se valora el recato y la discreción en los pretendientes? Robert Frank responde que la mayoría de los solteros aspiran a tener una pareja que sea cariñosa, inteligente, sana, sincera, emocionalmente estable y atractiva. Algunas de estas cualidades son fáciles de detectar, otras, no tanto. Una persona que poseyese todas estas cualidades estaría muy solicitada y, por tanto, poco desesperada por encontrar pareja. Justo lo contrario le ocurriría a una persona que supiese que falla en muchas de las cualidades que no se detectan a simple vista. Es probable que haya sido rechazada muchas veces y no pueda ocultar su ansia por conseguir pareja utilizando ropa más atrevida.

Para encontrar pareja, al igual que en el trabajo, un cierto grado de recato resulta conveniente. Las personas que saben que valen no suelen estar desesperadas por encontrar pareja.

Fuente:
Aceprensa
“El economista naturalista”
The ‘sex’ effect: empowering to some, trashy to others

Comentarios

Gabriel Aldamiz-echevarria 15 Junio 2008 - 06:33

Estoy de acuerdo.

Pero este es un tema que me ha sorprendido aquí en Estados Unidos, donde no hay ningún recato a la hora de decir claramente que estás buscando trabajo y pedirlo directamente. Después de ver la agresividad norteamericana en este tema (y en muchos otros), creo que el recato es algo cultural.

Un abrazo Rafa.

Gabi

Fabio Casasús 16 Junio 2008 - 09:29

Opino que la exageración como rasgo característico de la indumentaria de una persona, tanto mujer como hombre, lo único que consigue es desviar la atención del entorno que, más que observar las cualidades y aptitudes de esa persona, se fijarían exclusivamente en la forma de vestir. Lo cual, en un entorno laboral me parece nefasto.

Un saludo.

Angélica 18 Junio 2008 - 01:51

“Las chicas son guerreras” decía la canción. Y ahora más que nunca, habría que añadir.

En posts de este tipo lo que tiendo a ver es a unos hombres asustados ante la que se les viene encima. Y a unas mujeres lo suficientemente seguras de sí mismas como para enseñar lo que sus padres querían que ocultaran, y dispuestas a comportarse, por fin, de forma agresiva en los terrenos profesional y personal.

Se habla de “recato”, yo lo llamaría “mojigatería”. Es mucho más productivo ir a por las cosas que esperar a que nos las den, y es mucho más productivo ser agresivo en el mundo de los negocios que quedarse en un rincón acatando órdenes.

¿Y quién ha dicho que una mujer lleve escotes porque esté desesperada por encontrar pareja? Hay muchas solteras satisfechas de serlo, casadas felices, novias enamoradas que llevan minifalda a la oficina porque les hace sentir bien, y no para seducir al compañero…

javier zaci 18 Junio 2008 - 17:55

Es verdad que en muchas ocasiones me he encontrado compañeras que saben que son muy atractivas y de una u otra forma lo hacen valer sin que por eso pretendan tener una relación o buscar un novio. Creo que en estas materias el papel de la mujer ha cambiado mucho y puede que esos cambios sociales tengan efecto también en la forma de vestir.
De todas maneras, si un hombre en una oficina está sujeto a ciertas convenciones en el vestir que nos impiden venir en vaqueros, en bermudas o en camisa a trabajar, parece lógico que las mujeres en esos mismos ambientes tengan similares reglas de vestir. Un buen criterio sobre la ropa en el trabajo puede ser el de la que te pondrías para hacer una entrevista de trabajo; seguro que cuidarías tu imagen pero evitarías cualquier exceso. Como siempre habrá que utilizar algo de sentido común.
Un abrazo, Javier

Angélica 19 Junio 2008 - 15:46

“…un hombre en una oficina está sujeto a ciertas convenciones en el vestir…”

Cierto. Sobre todo porque hasta hace bien poquito la oficina era un terreno básicamente masculino, y no es que las mujeres no estén sujetas a reglas vestimentarias, en muchos casos es, simplemente, que a nadie se le ha ocurrido imponerlas. Por otro lado, las mujeres tenemos mucha más libertad en cuanto a ropa. Aunque sólo sea porque podemos elegir entre falda y pantalón. Y si últimamente a muchas les ha dado por elegir ropa menos discreta que el traje de chaqueta oscuro, me tengo que alegrar de que así sea. Las mujeres han llegado al mundo laboral y han llegado para quedarse, y también para cambiar las reglas.

Ferraz 13 Octubre 2016 - 21:00

El artículo dice “consiguió que toda una generación de mujeres se vistiese de modo más femenino en sus lugares de trabajo sin necesidad de seguir imitando la indumentaria que llevaban los hombres. Christina Binkley explica que lo que empezó bien terminó en una moda provocativa (grandes escotes, ombligos o piernas al aire) más empobrecedora que liberadora. ” En http://comoagrandarpene.info/ opina que si bien está viendo un aumento de la tolerancia y la aceptación hacia operaciones cosméticas como el agrandamiento de pechos entre el sexo femenino, los hombres se encuentran todavía recluidos en cuanto a resaltar sus atributos. Estoy de acuerdo con esas tesis y creo que también aplica a otros campos como el de la vestimenta para resaltar los atributos ¿Alguien se imagina a un hombre vistiendo de forma descaradamente sexy en la oficina?

Martina 24 Octubre 2016 - 20:14

Creo que encontrar pareja es muy difícil y una de las cuestiones más importantes es la compenetración sexual y la variedad en la utilización de los Juguetes eróticos

Maria 22 Junio 2017 - 17:02

No todo es ir recatado o sexy el trabajo, cada uno puede ir como considere. Como si quiere comprar la ropa en un sexshop sexshoponline.pro

García 31 Julio 2017 - 14:34

La verdad es que es lo que dicen en otros comentarios, la parte de “consiguió que toda una generación de mujeres se vistiese de modo más femenino en sus lugares de trabajo sin necesidad de seguir imitando la indumentaria que llevaban los hombres. Christina Binkley explica que lo que empezó bien terminó en una moda provocativa (grandes escotes, ombligos o piernas al aire) más empobrecedora que liberadora. ” En http://www.supene.com he visto también muchas opiniones sobre esto y la verdad es que es como todo, siempre es discutible todo, tanto en estética como en operaciones de estética.

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