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Jun

Malthus, falso profeta.

Escrito el 7 junio 2008 por Rafael Pampillón en Economía Mundial

Hace 210 años, el 7 de junio de 1798, se publicó el “Primer ensayo sobre la población” de Thomas Robert Malthus (1766-1834). Desde entonces el crecimiento de la población mundial y las posibilidades de ser alimentada ha sido un tema de discusión permanente entre los economistas. La importancia y la influencia de las ideas maltusianas han sido tan grandes que Malthus junto con Marx, son los dos únicos economistas que según el Diccionario de la Real Academia Española, han conseguido que su apellido se convierta en un adjetivo (marxista y maltusiano).


El principio fundamental de la teoría maltusiana es hacer depender el crecimiento de la población de las condiciones materiales de la economía, especialmente de la oferta de alimentos. En su primer ensayo, Malthus afirmaba: “La población, libre de restricciones, crece en progresión geométrica. Los alimentos aumentan sólo en progresión aritmética”. Esta ley nunca fue probada, como el mismo Malthus reconoció en su obra posterior, más madura. Los datos con los que trabajó Malthus eran muy endebles. Al darse cuenta de que estos datos contradecían su modelo, Malthus se retractó de su afirmación juvenil. Con la esperanza de que su primer trabajo fuera olvidado, publicó una segunda edición del “Ensayo sobre la población”, la de 1803, muy distinta de la primera: después de todo, pensó, nadie lee una primera edición cuando se ha publicado ya la segunda. Sin embargo, el texto original ha sido mucho más leído que la versión revisada.

Hoy, la mayoría de los expertos reconoce que el mundo produce suficientes alimentos para todos. En los últimos 50 años, la producción de alimentos ha superado el crecimiento de la población. Si el incremento de la población mundial no ha supuesto un problema en las últimas 5 décadas, cuando éste registraba tasas de crecimiento entorno al 2%, ahora que dicho crecimiento se ha ralentizado hasta el 1,2% debería preocupar aún menos. Sin embargo, la constante subida de los precios de los alimentos está reavivando las tesis de Malthus y de los maltusianos.

¿Cuáles son, pues, las razones de la subida de los precios de los alimentos?

1º) Los cambios en el estilo de vida que se están dando en los países que experimentan un rápido crecimiento económico, como en Asia. Los chinos se han vuelto más ricos y han empezado a consumir más carne. Esto provoca que la demanda de alimentos básicos como los cereales aumente ya que cuanto más ganado se necesita para alimentar al hombre, más cereal es necesario para nutrir al ganado.

2º) La obsesión de EEUU por los biocombustibles ha hecho que el Gobierno dé importantes incentivos fiscales a la producción de biocombustibles. Casi el 30% de las tierras que antes se dedicaban a producir comida para personas, ahora producen para los automóviles. Esto es un despropósito, diga lo que diga el anuncio de Abengoa.

3º) La aversión europea a los transgénicos que está causando reducciones importantes de la oferta mundial de alimentos. Como ha señalado Xavier Sala i Martí (“El problema de la intervención” La Vanguardia 17 de mayo de 2008 ) los países africanos tienen miedo a utilizar semillas transgénicas por el riesgo de no poder exportar algún día sus productos agrícolas a Europa. Y desgraciadamente los agricultores de estos países se niegan a adoptar maíz, trigo o arroz transgénicos que les permitirían obtener productividades superiores

4º) El extraño y perverso proteccionismo mediante el cual algunos países están limitando sus exportaciones de alimentos. En un principio esta medida puede aliviar al país que impone las restricciones a la exportación, generando una sobreoferta en su mercado interno pero desgraciadamente reduce la oferta en el mercado mundial. Los aranceles sobre las exportaciones es una respuesta potencialmente peligrosa ya que frena el comercio internacional.

Los modelos económicos presentan importantes limitaciones al crecimiento, algo que no sucede con el ingenio del ser humano. El avance tecnológico y la capacidad de innovar son las principales razones por las que los postulados de Maltus y los maltusianos son erróneos, tanto ahora, como hace dos siglos.

Por último, como se ha demostrado en repetidas ocasiones, y así lo hemos hemos señalado en este blog de economía, el hambre en el mundo tiene solución. Solo hay que aplicar las medidas adecuadas.

Fuente: The Economist (Malthus, the false prophet)

Comentarios

Miguel Ruiz 7 junio 2008 - 15:16

La cosa es bastante compleja y hay opinones cualificadas en sentido contrario.
El relator de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación
dijo a los periodistas que en la reunión de Roma se omitió abordar la influencia que han tenido las inversiones especulativas en la creación de ‘una burbuja (alimentaria) totalmente desconectada de la economía real’.
Asimismo, dijo que no se mencionó el rol de las multinacionales vinculadas a la agricultura en esta situación, pese a tratarse de uno de ‘los pocos sectores en el que se compran los insumos a precios de minorista, pero la producción se vende a precios al por mayor’.
Asimismo, dijo que no se mencionó el rol de las multinacionales vinculadas a la agricultura en esta situación, pese a tratarse de uno de ‘los pocos sectores en el que se compran los insumos a precios de minorista, pero la producción se vende a precios al por mayor’.
‘Las grandes compañías venden a los agricultores semillas, fertilizantes e insecticidas, que están protegidos por derechos de propiedad intelectual, pero los productores tienen que vender al precio que les dictan las multinacionales’, explicó.
‘Estamos ante un desequilibrio de poder entre la cadena de producción y la de distribución’, pese a que 500 millones de hogares o 2.000 millones de personas dependen de la primera, recalcó el relator.

José Luis Miguel 8 junio 2008 - 13:11

Pues fijese D. Rafael que algunos malthusianos hasta ahora vergonzantes, podemos salir a la luz e incluso escribir en foros como este. Malthus solamente elaboró una teoría basada en el sentido común, pero se equivocó en el timing y también en otras cosas como la valoración del progreso tecnológico. ¿Se cumplieron sus teorías? Por favor, lean los periodicos de hoy domingo y tendrán una buena ración de malthusianismo.
En cuanto al crecimiento de la población mundial, lo importante no es si crece al 2% o al 1,2%, sino cómo crece la demanda de recursos del conjunto de la población del Planeta y esto es lo que pone los pelos de punta. ¿De verdad nos creemos que el conjunto del Planeta puede tener el nivel de vida de Occidente sin que pase nada?. Hoy más que nunca vemos el mundo pequeño y los recursos finitos y nos lo demuestra el rally del petróleo, materias primas y alimentos.
Ampliemos nuestra mirada, no es crisis alimentaria, es crisis global y el mundo que conocimos no va a volver. Soluciones: bastante de acuerdo con Camdessus, nuevo orden mundial o como gobernar la globalización.
Cordiales saludos.

Miguel Roig 9 junio 2008 - 00:59

Completamente de acuerdo. Sobre todo con:

“Los modelos económicos presentan importantes limitaciones al crecimiento, algo que no sucede con el ingenio del ser humano. El avance tecnológico y la capacidad de innovar son las principales razones por las que los postulados de Maltus y los maltusianos son erróneos, tanto ahora, como hace dos siglos.”

El ingenio e inventiva del hombre hace que esos modelos teoricos no puedan reflejar ni preveer los caoticos, impredecibles y sorprendentes avances que la humanidad y su capacidad de iniciativa consiguen.

Más aún, lamentablemente la justicia social que se persigue con el intervencionismo suele traer resultados más negativos que la injusta y egoista libre adaptación consigue.
Como ilustración, este interesante podcast sobre los grandes éxitos que Stalin y Lysenko consiguieron con su economía planificada: http://www.bbc.co.uk/radio4/history/inourtime/inourtime.shtml

Iñigo de Luis 2 marzo 2009 - 18:35

Cierto es que la producción mundial de alimentos ha sido superior al crecimiento de la población, ¿pero es el reparto de los mismos el adecuado?
Desde un punto de vista macroeconómico el excedente total ha aumentado con lo que el bienestar total aumenta pero a costa de algunos pocos que casualmente siempre son los mismos ¿no?
El mundo más desarrollado tiene que favorecer el crecimiento tecnológico de aquellos países que no tienen los medios necesarios para mejorar las condiciones de su agricultura.
Las campañas de envío masivo de alimentos son una solución a corto plazo, pero no lo son a largo por generar una dependencia absoluta del consumo de dichos países y no les permite mejorar la productividad de sus cosechas (cd las tienen) y creer en un posible futuro mejor.
Abogo por sembrar para recoger y no en depender de lo sembrado por otros.
Pero para eso se les tiene que ayudar con inversión extranjera e introducir en el comercio internacional.

Alvaro García del Moral 3 marzo 2009 - 01:01

Este artículo fue escrito en pleno auge de precios del año pasado, cuando el IPC de la mayoría de países desarrollados se disparó por la subida del precio del crudo y los alimentos básicos como el trigo, la leche, etc.

Con la situación económica actual de crisis y recesión mundial, los precios se han vuelto a estabilizar. La gasolina ha vuelto a precios de hace 5 años y los alimentos también se han depreciado. Supongo que será una de las pocas ventajas para la economía de los países desarrollados aunque para aquellos países subdesarrollados supondrá un descenso de sus ingresos, ya que suelen ser los países productores y exportadores de dichos productos.

¿Hasta qué punto era relevante el consumo de carne de los chinos, dada la situación actual? Porque supongo que los chinos seguirán consumiendo carne… ¿Es posible que el incremento del nivel de vida de los países hasta el año pasado hiciera subir los precios de dichos productos? ¿Qué parte de culpa tiene el petróleo en este proceso?

hambritis 18 mayo 2010 - 09:47

Y los subsidios al trigo y cebada en EEUU que han eliminado la produccion en Sudamerica, que ha desplazado a los agricultores a la pobreza y a emigrar a ese pais?

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