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jun

El precio del petróleo y el IPC de mayo

El Instituto Nacional de Estadística de España publica hoy el IPC del mes de mayo. La inflación en España (medida por el IPC) se ha disparado hasta el 4,6%, la más alta desde julio de 1995, cuatro décimas más que en abril y la más alta de la eurozona. La causa más importante de esta elevada inflación es la subida de los precios del petróleo. Efectivamente los grupos que más han influido en el aumento del IPC español, en los últimos 12 meses, son: 1) el “Transporte”, con una subida en tasa anual del 8,4%, que se explica en su mayoría porque los precios de los carburantes y lubricantes y 2) la “Vivienda”, que aumenta su tasa anual seis décimas, situándose en el 6,6%, debido principalmente al aumento de los precios del gasóleo para calefacción.


Este proceso inflacionario que se está produciendo desde la energía se está extendiendo a todos los bienes y servicios que necesitan derivados del petróleo para su producción y que terminan pagando los consumidores finales. De ahí que la inflación subyacente -que excluye los alimentos frescos y la energía – también esté subiendo, y se sitúa en el 3,3%, dos décima por encima de la registrada en abril. Lo que significa que la firme trayectoria de la subida de los precios del petróleo está produciendo efectos de segunda vuelta sobre los precios de bienes elaborados. Es evidente que la subida del precio del petróleo nos perjudica por esta mayor inflación y también por la subida de los tipos de interés.

¿Nos beneficia en algo los elevados precios del petróleo?

Los elevados precios del petróleo también nos benefician. ¿Por qué? Porqué un precio alto ahorra energía, mejora la eficiencia del combustible y tiende a sustituir el petróleo por otras energías. En este sentido que el precio del petróleo se mantenga alto no es tan malo.

El cambio climático

Una razón importante para economizar petróleo es el cambio climático. La combustión de petróleo genera un crecimiento del dióxido de carbono y otros gases invernadero en la atmósfera que está relacionado con el incremento de la temperatura del planeta. Este incremento en la temperatura es el que provoca el cambio climático. Si el precio del crudo se mantiene elevado favorecerá la utilización de energías alternativas. En este sentido son muchos los economistas que sugieren que no se debe rebajar la fiscalidad sobre las gasolinas ya que la elevada fiscalidad mejora el medio ambiente a la vez que supone un aumento de los ingresos fiscales.

Además precios del petróleo altos también podrían reducir la dependencia de la energía importada fomentando la explotación de energías renovables dentro del territorio nacional. Si se consiguiera depender menos del petróleo el mundo dependería menos de la energía de Medio Oriente y de otras regiones con gobiernos poco democráticos e inestables que están en permanente convulsión política y económica (Irak, Irán, Libia, Nigeria, Bolivia, Venezuela, etc.).

Conclusión

A corto plazo precios del petróleo elevados no presagian nada bueno. Tal como se deduce del dato de IPC publicado hoy la subida de lso precios del petróleo generan mayor inflación, tipos de interés más elevados, más paro y menos crecimiento económico. Pero a largo plazo la situación es muy diferente. Cuando los periodos de tiempo son largos, los consumidores responden ahorrando más, reduciendo la calefacción y el aire acondicionado, utilizando más el transporte público, sustituyendo los viejos automóviles ineficientes por otros más nuevos y eficientes, dirigiendo el avance tecnológico hacia energías alternativas y utilizando sistemas de transportes, calefacción, etc. que consuman otro tipo de energías que no estén vinculadas con el petróleo.

Comentarios

Oscar 11 junio 2008 - 16:05

Yo aún no entiendo como siguen apareciendo en los medios de comunicación y tertulias, determinados eruditos y supuestamente “entendidos” que defienden una bajada de los impuestos sobre los hidrocarburos y aplauden la propuesta de Sarkozy. Sería pan para hoy y hambre para mañana tratando de retrasar lo inevitable. Y es que el petróleo se agota y la demanda no para de crecer. Cuanto antes nos adaptemos y busquemos fuentes alternativas (el ferrocarril es fundamental para mercancias y personas, basta ya de tanta autovía!), mejor nos irá.

Saludos

Miguel Ruiz 11 junio 2008 - 21:38

A mi también se me ocurren beneficios que podemos obtener de la crisis energética:
- Menos turismo y desplazamientos a grandes distancias = Mayor desarrollo de las telecomunicaciones, reducción del trafico( ahorro en infraestructuras y menos accidentes)
- Reducción de la obesidad por encarecimiento alimentos.
- España pude relanzar la ganadería ovina merina, que tanta riqueza le dio en el pasado y el sector textil, por el encarecimiento de la calefacción y las fibras artificiales.
- Cambio de modelo urbanístico para favorecer la concentración en ciudades frente a la dispersión en chalets adosados que requieren mayor gasto energético y desplazamientos = relanzamiento de la construcción e impulso del comercio de proximidad.
- Etc,etc,etc….

Mientras tanto que sean los americanos los que subvencionen su petroleo y biocombustibles; los chinos e indios igual. España esperara a que pasen los 10 o 20 años necesarios, y con sus ahorros en el petroleo llegara bien posicionada al futuro.
Nosotros no podemos renunciar ni un ápice en la fiscalidad de los carburantes; como si no vamos a compensar el 25-30% de economía sumergida mas el incalculable, porque los Sres. Rato, Solbes y los que sigan no quieren evaluarlo, fraude del IVA.

En serio, normalmente no se desarrollan políticas a largo plazo en este país y se van tomando medidas puramente coyunturales, así nos acaba pillando el toro; pero cuando nos ha pillado algo tendremos que hacer en la coyuntura para que no nos siga corneando.
Y estoy de acuerdo con cualquier politica que desarrolle fuentes energeticas
y tecnologías mas eficientes, mas económicas y menos dependientes.

Fernando Peral 12 junio 2008 - 07:31

Como dijo un afamado científico, la energía procedente de la fisión nuclear no es la solución, pero sin ella no habrá tiempo para encontrar una solución. Las energías llamadas “renovables” se limitan, a precios de hoy, a la energía hidráulica. Las demás sólo tienen cabida gracias a las subvenciones directas e indirectas. La fusión nuclear parece, hoy por hoy, la única fuente de energía alternativa.

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