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May

¿Qué hacer con los inmigrantes en paro?

Escrito el 18 mayo 2008 por Rafael Pampillón en América Latina, Economía española

En España el paro inmigrante está aumentando rápidamente sobre todo en el sector de la construcción, ¿con esta crisis es la recolocación una alternativa?

La recolocación es una alternativa aunque no siempre exitosa. Es muy difícil que el inevitable aumento de desempleo en la construcción se compense con un mayor dinamismo del resto de la economía. Además, muchos inmigrantes son de baja calificación por lo que resultará difícil que encuentren empleo en sectores de mayor productividad. Es decir, resulta harto complicado que en España se empiece a formar a una persona que trabaja en la construcción para que labore en un sector que requiera mayor conocimiento tecnológico. Una alternativa es el empleo en la obra pública, en la mejora de las infraestructuras.


¿Y para los que no encuentren trabajo en la obra pública?

Aunque resulte duro decirlo una alternativa es que vuelvan a su país y aprovechar los conocimientos adquiridos en España. Allí pueden ser muy útiles. En momentos de crisis, el inmigrante puede perder su empleo y si ha cotizado tiene derecho a cobrar el subsidio de desempleo. Pero si no encuentra trabajo hay que animarlo a que se vaya. El extranjero ha venido a buscar un empleo que le permita vivir y enviar dinero a su familia. Al entrar en el paro rompe el vínculo con el trabajo. Los que vuelvan a sus países de origen, lo harán más formados, con una nueva visión del mundo, tal vez más profesionalizados. A lo mejor eso significa luego mayor productividad, una nueva cultura ciudadana, crecimiento económico y estabilidad.

¿Se puede pensar que los migrantes o sus hijos van a volver y refundar su país?

España fue durante muchos años un país de emigrantes. Muchos españoles se fueron al extranjero buscando un puesto de trabajo. Una parte volvió pero otra se quedó en el país de destino. Eso ocurrió con los españoles que migraron a América y que ahora son y se consideran ecuatorianos, peruanos o venezolanos. De la misma forma los emigrantes que han llegado a España de América Latina, Norte de África o del Este de Europa pueden optar por estas dos vías quedarse o irse. Algunos han encontrado aquí un lugar acogedor y sus hijos ya no quieren volver sino ser españoles. Pero también puede ser que muchos inmigrantes que han trabajado o están trabajando en España quieran volver a su país.

¿En qué cambió la sociedad española cuando a mediados de los años setenta sus migrantes volvieron a su tierra?

A raíz del Plan de Estabilización de 1959 y la consecuente apertura de la economía española al exterior, muchos trabajadores españoles perdieron su empleo en España y emigraron a Europa. Después y a raíz de la crisis del petróleo perdieron su empleo en Europa y volvieron a España ¿Por qué? Porque los echaron de Europa. Y volvieron a España con ideas nuevas. España aprendió mucho de quienes venían de Alemania, de Francia, de Suiza. Además, esos migrantes enviaron durante muchos años remesas en francos y marcos y los invertían en España. Junto a las partidas de turismo, las remesas de los migrantes fueron para España la principal fuente de divisas. Luego llegaron con ese dinero y algunos montaron sus pequeños negocios, pequeñas empresas y ayudaron a dar al país un aire de iniciativa, de crecimiento de la pequeña y mediana empresas.

Comentarios

María 19 mayo 2008 - 15:09

Discrepo en tu percepción, Rafael.

La mayoria de los españoles que se fueron al extranjero no estaban en paro, si no que se fueron para mejorar su salario, y los que volvieron eran los emprendedores, pues vinieron a montar aquí empresas que pensaban funcionarian, y los menos activos se quedaron allí hasta la jubilación, o hasta que la mujer tuvo hijos y no podia soportar la presión de tenerlos lejos de su hogar materno.

Yo no conozco a nadie que volviera porque los “echaran”, si no por cuestiones siempre personales. Ni siquiera volvian los españoles que tras pasar en Francia o Alemania 30 años no sabian hablar más que español.

Jamás se dió un retorno como el que estamos viendo ahora por parte de los sudamericanos, sobretodo porque los españoles de aquel entonces eran menos dinámicos y despiertos que los actuales sudamericanos, y jamás se produjo un efecto llamada o retorno, desde España, ofreciendo trabajo a los exiliados economicos españoles.

Rafael Pampillón 19 mayo 2008 - 19:04

Gracias María, una vez más, no se que haríamos, en este blog, sin ti .

Por lo que yo se, que es más bien poco, los hechos fueron los siguientes. Con el plan de estabilización de 1959 la economía española se abrió al exterior. Se liberalizó, se abrió al comercio exterior y empezaron a entrar empresas extranjeras. Muchas empresas españolas “superineficientes” que habían nacido a la sombra de la autarquía (1939-1959) tuvieron que cerrar por que no soportaron la competencia de las importaciones, de las empresas extranjeras que se estaban instalando y de las españolas que se creaban bajo el paraguas de la modernización y liberalización.

Como consecuencia de estos cierres del obsoleto aparato productivo aumentó el paro. Por otro lado, el campo (la agricultura) empezó a mecanizarse, aparecieron los tractores. Se sustituyó la mano de obra por capital. Sobraba gente en la agricultura y en la industria. Franco, que como buen dictador no le gustaba el paro, se puso de acuerdo con los gobiernos de Francia, Alemania, Suiza y otros países europeos que necesitaban mano de obra barata y organizó la emigración de los españoles parados a Europa.

15 años más tarde, la primera crisis del petróleo puso en dificultades a la industria del mundo desarollado por la subida del precio de la energía y la aparición de los nuevos países industrializados (Corea del sur, taiwán, singapur, Hong-Kong, etc ) y los primeros que perdieron su empleo en Europa fueron los españoles que tuvieron que volver. En aquella época en plena crisis en Alemania o Francia antes de irse al paro un alemán o un francés se iba el español. Los españoles tuvieron que volver en plena crisis a España, muchos de ellos a engrosar el ejército de parados. El paro empezó a aumetar a pasos agigantados desde 1975 a 1984.

Ahora, en 2008, según la última EPA, en España se sigue creando empleo en la población inmigrante mientras se destruye entre la población española. Entre otras cosas por que los extranjeros están dispuesos a trabajar por un salario inferior que el de los españoles. Efectivamente, María, han cambiado los tiempos. Los españoles somos más solidarios y tratamos mejor a los inmigrantes de lo que lo hicieron los europeos durante la primera crisis del petróleo.

María 20 mayo 2008 - 13:42

jeje, como soy muy tozuda, te pongo aquí partes de un estudio sobre las migraciones en el franquismo, “Migraciones, mercados de trabajo y desarrollo económico del Franquismo a la Transición”
El mercado laboral en este período de expansión conocido como “Golden Age”. Fernando Guirao (Universidad Pompeu Fabra) señala la nula influencia que sobre la emigración tuvo el Acuerdo Preferencial de junio de 1970 entre la Comunidad Económica Europea y España. Este convenio sirvió al Régimen para hacer propaganda de su política exterior, tanto económica como social, pero su contenido era meramente comercial. Al ser la política social y laboral competencia exclusiva de cada Estado miembro, la gestión de la emigración no podía dejar de depender de los acuerdos bilaterales suscritos entre los países receptores y los países emisores.

La Ley de Convenios Colectivos de 1958, pretendida liberalización del mercado de trabajo, se vio contrarrestada por las Normas de Obligado Cumplimiento, que reservaban a la Administración plena capacidad de veto sobre los Convenios firmados. Según Axel Kreienbrink (Bundesamt für Migration und Flüchtlinge) las presión del mercado laboral unida a la creciente demanda exterior de trabajo forzó el paso de la política migratoria prohibicionista de los años cuarenta a la promoción de la emigración de los años sesenta.Incluso aquel prohibicionismo había sido burlado en gran medida por las redes migratorias ya existentes. En esa segunda etapa, la nueva retórica de la paliación del paro interno y de la obtención de remesas parece poco consistente con las evidencias. La emigración estaba sujeta a fuertes flujos de retorno y gran parte de los migrantes no procedían de la población en paro.

Bien, en el se insiste en la poca influencia que tuvo el franquismo en los flujos, así como lo poco fiable de sus estadisticas, y de igual manera se incide en que la mayor parte de los migrantes no eran acometidas por parados (yo no conozco a nadie de la colonia española en Saboya que dijera que en España estaba en paro, pero puede que mientan).

De igual manera, en los 70, las condiciones no eran propicias para el retorno de los emigrados, pues las condiciones salariales en españa seguian siendo leoninas, y desde luego, impedia el retorno de las mujeres, pues aquí no se veia bien que la mujer trabajara, por lo que las mujeres que allí trabajaban no iban a retornar para quedarse en paro y sin poder ni contratar. Además de la imagen de que en las colonias españolas en el extranjero, la imagen fija de la españa que habian dejado era tenebrosa, y dicho tenebrismo se mitificaba para destruir la nostalgia, con lo que incluso aún hay recelos al retorno, pues es ahora cuando se están jubilando los que emigraron y se está cuestionando el retorno, el cual es dificil en los que aún tienen hijos y nietos franceses.

Es cierto que igual un 50% de las migraciones eran fallidas, y la mitad debia volver, y quizás era más facil volver en los 70, al calor del desarrollismo para aquellos que fracasaban en colocarse en Francia, Suiza Alemania, y quizás el franquismo vendiera aquello como que sus ofertas de retorno estaban dando resultados, pero yo no sé de nadie que diciera en los 70, de los migrados en los 60 a mi zona, volver a España, si no era por causa de fuerza mayor.

Desde luego, te puedo asegurar, que para mis tias, la opción era impensable, tanto por lo que te he dicho, de la imposibilidad de trabajar en españa, como la menoria de edad adjudicada a las mujeres, como por el cambio de mentalidad que experimentaron las mujeres que se fueron a Francia con edades de entre 16 y 24 años. El retorno no era una opción para las que rompieron el vinculo emocional el primer par de años de estar fuera de España.

Rafael Pampillón 25 mayo 2008 - 08:42

La salida:

En 1956 Francisco Franco crea el Instituto Español de Emigración (IEE), a quién se le encomendó la dirección y desarrollo de la política emigratoria del gobierno.

El IEE, no es sino el reflejo de la filosofía pragmática que inspiraba la actitud de la Dictadura con respecto de los movimientos migratorios. Este IEEE se articula como un instrumento oficial canalizador de la salida de mano de obra del país para aliviar el mercado de trabajo interior y obtener las divisas que tanto necesitaba la economía española. En este punto están de acuerdo una larga lista de demógrafos y economistas españoles que te ahoro, pero que puedes encontrar en la bibliografía del libro que cito abajo.

En España, la emigración hacia el exterior, que comienza en los años 50, es la válvula de escape de la población activa que permitió disminuir las tensiones en el mercado de trabajo español y mantener las tasas de desempleo a niveles reducidos a lo largo del período del desarrollo (1959-74).

¿Cuales son los datos? Desde 1960 y hasta 1974, las salidas de personas es de 1,9 milones, pero el flujo neto de salidas de emigrantes (emigrantes menos inmigrantes) desde España hacia el exterior es de 853.431 personas.

Es bien conocida la importancia de las cifras de emigración española hacia algunos países europeos como Francia, Alemania o Suiza en el período de 1960 a 1973. La conjunción de un excedente de mano de obra en España y una fuerte demanda de trabajadores no cualificados procedente de estos países, dio como resultado un elevado volumen de emigración con destino en Europa. Además, la oportunidad de encontrar empleo, o de obtenerlo mejor remunerado, en el mismo continente y la relativa facilidad del regreso, fueron determinantes de este proceso. A ello hay que unir las dificultades impuestas a la emigración española por los países americanos.

Los retornados:

Desde 1974 y hasta 1980, coincididendo con la crisis europea, ya explicada, el flujo se invierte y se produce una entrada neta de 253.480 personas. Lo que representa el 30% de las salidas netas del periodo anterior.

Otra vez la salida (1980-90):

A partir de 1980 y hasta 1990 coincidiendo, al principio de este periodo, con el fuerte aumento del paro en España y también con una cierta recuperación de la economía europea de las crisis del petróleo se produce otra vez una salida neta esta vez de 226.771 personas.

Fuerte entrada de inmigrantes:

A partir de 1990 y hasta nuestros días el flujo migratorio se vuelve a invertir y se vuelve a producir una fuerte inmigración neta, sobre todo a partir de 1997.

Fuente: Carmen Ródenas Calatayud. “EMIGRACIÓN Y ECONOMÍA EN ESPAÑA”. Editorila Civitas. Madrid. 1994.

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