10
May

¿Petróleo a 200 dólares?

Escrito el 10 mayo 2008 por Javier Carrillo en Energía, medio ambiente y cambio climático

Al escribirse estas líneas el barril de petróleo (West Texas) acaba de sobrepasar los 126 dólares, alcanzando su enésimo record consecutivo. Si bien ya es posible hablar de máximos históricos en términos reales, esto es, teniendo en cuenta la inflación, todavía queda cierto recorrido al alza si se tiene presente en esa comparación la evolución en el tamaño relativo de la renta mundial. Un reciente estudio de Deutsche Bank calcula que en el pico del precio del crudo de 1980 el gasto global en petróleo ascendió al 5,9% del PIB mundial, y concluye que el precio actual debería escalar hasta los 150 dólares por barril para que la factura global fuera de un importe equivalente hoy día. Desafortunadamente, no parece algo improbable.

En los últimos días hemos podido escuchar pésimos y autorizados presagios al respecto. Chakib Jelil, presidente de la OPEP y ministro de Petróleo de Argelia, afirmó recientemente que el barril de crudo podría llegar a los 200 dólares si la divisa estadounidense seguía depreciándose. Por su parte Arjun Murti, director general y analista de Petróleo de Goldman Sachs, también apostó hace unos días por un umbral entre 150 y 200 dólares, aunque a diferencia de Jelil defiende que es el encarecimiento del petróleo el que colabora en la depreciación del dólar, y no a la inversa. La tesis del banco de inversión estadounidense es que las subidas no se detendrán hasta que impacten de modo evidente en la demanda. ¿Cuándo cabe esperar que esto suceda?


La Agencia Internacional de la Energía llevó a cabo en su informe de abril el mayor recorte en los últimos siete años de sus previsiones de demanda, a causa de la desaceleración en el crecimiento de las economías industrializadas, pero contemplando precios todavía al alza, debido a las incertidumbres presentes en el lado de la oferta. Sin embargo, esa reducción en el consumo occidental promete ser sobradamente compensada por el crecimiento de la demanda en el resto del mundo.

En los términos que nos ocupan, podría considerase que actualmente hay dos mercados mundiales del petróleo, con muy diferentes sensibilidades frente al precio en sus respectivas demandas: uno maduro, el de los países de la OECD, cuya demanda se ha ido moderando al tiempo que el barril se encarecía; y otro emergente, el de los países no-OECD, cuya demanda no parece responder en la misma medida a tal encarecimiento. Esta menor sensibilidad del segundo mercado podría deberse, además de a la propia pujanza económica de Asia y Latinoamérica, a que carece de la memoria histórica que posee el primero frente a los precios pasados. Adicionalmente, este segundo grupo cuenta entre sus demandantes con los propios países exportadores de petróleo, cuyos mayores ingresos han azuzado sus demandas internas y han disparado su consumo de crudo.

El año pasado los países miembros de la OPEP junto a Rusia y Méjico consumieron más de 13 millones de barriles (bbl) al día, una cifra tan sólo superada por EEUU, con el matiz de que el consumo estadounidense se ha mantenido estable en los últimos años y el de la OPEP viene creciendo a tasas del 5%. Por lo tanto, paradójicamente, buena parte de la demanda de este segundo mercado, emergente y desmemoriado, no sólo no responde a la baja frente a las subidas en el precio del barril, sino que lo hace al alza, un fenómeno que augura además menores exportaciones y mayores restricciones en la oferta.

¿Veremos pronto el petróleo a 200 dólares?

Comentarios

Javier Sanz 10 mayo 2008 - 09:49

Hace 6 meses en un foro diferente alguien pregunto cuando creíamos que se alcanzaría la barrera de los 100 $/bbl (en ese entonces estabamos a 85 $/bbl y la IEA pronosticando un escenario a corto plazo de 50 $/bbl). La clave no está tanto en si el peso sobre el PIB es de un 5% o un 10% sino de si la oferta puede crecer al ritmo de la demanda. Adjunto al final la respuesta que desarrollé.

Por otro lado no es que existan 2 mercados diferentes de consumo. El consumo de energía primaria está directamente ligado a 2 variables: crecimiento del GDP y eficiencia del sistema productivo. En Europa tenemos un GDP que está dejando de crecer y un progresivo incremento en la eficiencia del consumo que nos lleva a 0,7 puntos de incremento de consumo de energía por cada punto de crecimiento en GDP y si tenemos en cuenta que estamos a las puertas de una recesión el resultado esperado es claro. Los BRIC siguen empujando con tasas de crecimiento del 5-10% en su GDP y una eficiencia media de 2 frente al 0,7 de Europa. Por lo tanto salvo que se produzca un pinchazo en el crecimiento de estas economías el precio de la energía primaria seguira disparándose salvo que la oferta consiguiera crecer al mismo ritmo… y ese es el problema de fondo.

“Very likely we are approaching a situation in which demand vs offer is really adjusting the price. That was not the case in the past in which cuts in offer or reductions in consumption were distorting prices. In fact we are approaching a situation in which several attempts of proce control through increase in production have proven to not properly address the market. Energy consumption is growing at a rate of 0.5 to 1.0 times the increase of the GDP (yearly basis). So the only question is if we feel current 85 $/bl (aprox and depending on the day) is a price adjusted by the market. If the answer is yes then 85 $/bl x (100% + GPD world growth ) ^ n = 100 $/bl will provide you when we will achieve a sustained 100 $/bl. In the GDP world growth there is a direct impact of how the emerging economies behave. But to make numbers easy lets assume GDP will increase 5% per year. Then in around 3 years we will match your prediction. There is a hidden hypothesis: the production can grow at same rate than the consumption. If not n << 3 (and very likely 1 if no fuel replacement is able to cope with the gap) It sounds coherent, but who can verify all the hypothesis? (some of them are really hard) Fair enough.”

Txaber 10 mayo 2008 - 10:37

Será duro, pero creo que es la única manera de incentivar el desarrollo de fuentes energéticas alternativas.

La dependencia energética es muy incómoda. Los países productores de petrolio, más Rusia con su gas, se libran de presiones para mejorar sus democracias, entre otras cosas, gracas al poder que les da ser productores.

Por primera vez en EEUU se está hablando de la eficiencia de los coches cuando, hasta ahora, cuanto más grande fuera el pick up, mejor.

Buffet comentaba el otro día en Fortune que el sistema financiero americano es excelente y, afortunadamente, entre en crisis lo suficientemente a menudo para seguir mejorando. Bueno, pues si la crisis del petrolio mejora el mercado energético, bienvenida sea.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar