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Abr

Una nueva sopa de letras

Escrito el 18 abril 2008 por José Ramón Diez Guijarro en Economía Mundial

La información que se ha ido publicando en estos primeros meses del año en países como EEUU o España refleja una intensificación del ajuste de la actividad. Lo anterior está obligando a revisar a la baja las previsiones de crecimiento, de manera que prácticamente todos los analistas ya tenemos como escenarios centrales de previsión, los que hace sólo tres meses eran escenarios alternativos pesimistas. Pero lo importante y, lo difícil, es tratar de anticipar cuánto durará la fase bajista en el ciclo de actividad. En este sentido, vamos a pasar sin solución de continuidad de la sopa de letras de las estructuras de activos (CDO’s, CLO’s, etc), a la que intenta caracterizar gráficamente lo que le espera al ciclo en los próximos meses: recuperación en V, U, W, L, etc. Desechando la versiones más extremas (V y L) lo más lógico es pensar que la debilidad se mantendrá al menos durante 2008 y 2009 (aunque en la W podría haber una recuperación temporal en el 3T por el cheque a las familias de países como España o EEUU). Por tanto, la conclusión es que la debilidad se va a extender al menos hasta bien entrado 2010.


Así son las crisis, llegan por sorpresa, cuando queremos darnos cuenta el castigo ya se ha producido y la posibilidad de éxito de la política económica expansiva suele ser más un deseo que una realidad. En este sentido, son los estabilizadores automáticos los que mejor pueden ejercer el papel de colchón en el momento de la caída, debiendo concentrarse el esfuerzo de las políticas públicas en mejorar las dotaciones del país en conocimiento, stock de capital y tecnología para el momento en el que el ciclo vuelva a despegar. A lo mejor el concepto de “destrucción creativa” no está de moda, pero sanear los excesos en los que se incurrió en los momentos de euforia es una de las condiciones necesarias para que el próximo ciclo expansivo sea tan exitoso como el último. Por tanto, no convendría malgastar el margen de la política fiscal en medidas cortoplacistas de muy dudosa eficacia. Algo así se hizo en EEUU en el 2001 y la recuperación fue artificial, basada en endeudamiento y en revalorizaciones artificiales de los activos, lo que seguramente habrá que pagar con intereses a partir de ahora.

Comentarios

Raúl Ladrero 20 abril 2008 - 22:59

Las peores previsiones hablan de crisis, y a la vez a través del IRPF se va a dar a cada contribuyente 400 € desde junio hasta diciembre.
El riesgo de utilizar los estabilizadores automáticos supondrá que muchos trabajadores puedan pasar unos meses “tirando del paro” pero aquí podríamos tener un problema. Menos trabajadores cotizando implicará menos dinero en las arcas públicas y no sólo habrá que ayudar a algunos si no que ahora nos aprovechamos de los tiempos de bonanza con “descuentos fiscales” coincidentes con la pasada campaña electoral…

Octavio Morcuende 24 abril 2008 - 14:31

Leyendo el artículo me surge una duda respecto al papel de los estabilizadores automáticos como “colchon” ante la desaceleración que estamos sufriendo. Y si así fuera la pregunta es ¿son suficientes los estabilizadores automáticos para amortiguar en este periodo de desaceleración o sería necesario la utilización de medidas discrecionales?

En general, el efecto de los estabilizadores depende de dos factores: por un lado lo que se conoce como sensibilidad cíclica del presupuesto (es decir, cómo los componentes de los gastos e ingresos públicos se modifican como consecuencia de las fluctuaciones económicas) y por otro dependen del tamaño de los multiplicadores del gasto e ingresos públicos (que “cuantifican” el impacto que tienen sobre la actividad económica las fluctuaciones).

Tanto la sensibilidad cíclica como los multiplicadores varían en función de las circunstancias de la economía. En concreto, la sensibilidad de los gastos y los ingresos dependen de la estructura del Sistema de Bienestar (tamaño del Sector Público, grado de progesividad del sistema impositivo, prestaciones de desempleo…) y del tipo de shock que se produzca (oferta, demanda…). Por su parte los multiplicadores dependen principalmente del consumo y la inversión, pero el grado de apertura de la economía y la flexibilidad de precios y salarios tambien son importantes.

La recesión en la que nos encontramos, en mi opinión, genera una perturbación de demanda (aumento del desempleo, inflación…) en la cual, normalmente, los estabilizadores automáticos suelen ser buenos para neutralizar el shock, pero son más efectivos para neutralizar el shock de consumo que un shock de inversión o exportaciones (recordemos que la depreciación del dólar respecto al euro penaliza nuestras exportaciones). Esto, es fácil de entender: la política fiscal se sirve del uso de los impuestos como estabilizador automático para incentivar la actividad económica; una reducción impositiva incentiva el consumo que a su vez supone una reactivación de la actividad económica. Pero, ¿cómo solucionar el problema de lo caro que resulta importar productos denominados en euros?
¿Serán suficientes los estabilizadores para reactivar la economía?
¿Seran necesarias medidas discrecionales?…

Flavio Sánchez 24 abril 2008 - 18:08

Estoy de acuerdo con que exista una expansión fiscal en sectores críticos para el despegue de la economía (el sistema educativo, la investigación y la infraestructura del desarrollo). Sin embargo, el gasto fiscal podría no ser suficiente considerando las expectativas de los agentes del mercado y que el FMI no sólo ha reducido una vez más las previsiones de crecimiento, sino que señala a España como uno de los países de Europa que más sufriría la desaceleración. Lo que es peor, el FMI también añade que la inflación ha desgastado la confianza del consumidor (lo que ya se recoge en datos económicos).

Es probable que la expansión fiscal no provoque los cambios necesarios en el consumo en el corto plazo ya que el efecto multiplicador no afectaría al consumo y menos a la inversión privada. Tampoco puede considerarse como alternativa el crecimiento en el mercado externo debido a la consolidación del euro (que perjudica productividad y la competitividad), y mucho menos aspirar a una política monetaria de rescate por parte del Banco Europeo. En este sentido, el impacto de la expansión fiscal podría llevar años en verse reflejada en los resultados del producto interno.

Considerando que los agentes tienen presente que sus expectativas cada vez son menores y que continuarán disminuyendo; y que se aplicarán medidas para amortiguar la caída del consumo (uso del superávit); se puede esperar que el ciclo económico tome forma de “U”. ¿Cuánto tiempo duraría la parte profunda de la “U”? ¿Se puede cambiar la “U” por una “V”?

No creo que una reducción impositiva genere el efecto multiplicador deseado para la reactivación de la economía. ¿Dejamos que el ciclo económico purgue las ineficiencias? Supongo que el gobierno espera que las correcciones las realice el mercado y sólo aplicará medidas en casos extremos. Sin embargo, ¿El Banco de España podría proponer medidas de rescate? ¿Se debería tomar medidas ahora o esperar más?

Alvaro Fraile 4 mayo 2008 - 17:17

Según un nuevo informe de la Comisión Europea, el crecimiento de la economía de la Unión Europea se ralentizará y en 2008 pasará a ser del 2%, cayendo en 2009 hasta el 1,8%. Para la Zona Euro los cálculos se limitan a 1,7% en este año, y 1,5% en 2009. Además, se rebajan las estimaciones de crecimiento de todos los países miembros, y en el caso de España, que se calcula que crecerá medio punto por encima de la media europea, el PIB alcanzará en 2008 el 2,2%.

Para fomentar el consumo privado para reactivar la economía, hay que meter más dinero en circulación a través de los estabilizadores automáticos, ya sea través de una disminución de impuestos o bien incrementando el gasto público. Afortunadamente, en España disponemos de margen, gracias a años de superavit, para poder permitirnos algún año de déficit cuando sea necesario. En cambio, por ahora tenemos el problema de la inflación. Las estimaciones sobre la inflación para la Zona Euro se elevan sobre las primeras aproximaciones hechas, ya que para 2008 se estima un nivel de precios al consumo del 3,6%, muy por encima del objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo. Es por esta razón, que a pesar de que el BCE ha reconocido que la crisis de crédito no se ha superado todavía, la inflación impide poder reducir los tipos de interés por ahora. Flavio se pregunta si habría que esperar más para actuar, y dicha inflación me sugiere que habría que aguantar más tiempo antes de activar los estabilizadores automáticos. Es por ello que no parece tener mucho sentido que el Estado ofrezca 400€ a cada contribuyente, ya que es una manera de inyectar dinero en la economía, fomentando la inflación, y demostrando falta de prudencia a la hora de manejar la crisis.

dancetuful stardoll 21 marzo 2012 - 04:28

esto n me sirvio de nada =(

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