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Argentina: cambio en el modelo económico.

Escrito el 6 abril 2008 por Rafael Pampillón en América Latina

Oscar Martínez ha hecho un comentario, en este blog de economía, al post ¿A quién se le ocurrió la curva de Laffer? que me ha perecido muy interesante y que paso a comentar. Señala Martínez que la curva de Laffer explica la muy grave crisis social, política, económica y fiscal que atraviesa la Argentina desde primeros de marzo de 2008. La ambición recaudatoria del gobierno de la presidenta Kirchner rompió el saco ya que los agricultores se han rebelado frente al gobierno (dejando de sembrar) cuando este anunció un incremento en los impuestos a la exportación de productos agrícolas. El ejemplo más significativo es el de la soja. El impuesto a las exportaciones de soja será incrementado del 35% al 44%. Pero ya que los agricultores también tienen que pagar un impuesto del 35% sobre sus beneficios, el agricultor termina pagando un impuesto de 63% sobre los beneficios y si el precio de la soja sube el estado puede gravar hasta el 95% cualquier incremento marginal de los ingresos brutos de los agricultores.

Como señala la curva de Laffer esta elevada fiscalidad reduce el incentivo a producir, reduce la inversión nacional desanima a la inversión extranjera por lo que la capacidad de producción del país disminuye, la oferta se reduce y aumentan los precios. Pero al generar inflación y provocar escasez, la política económica de la señora Kirchner está alimentando un descontento general. Cristina Kirchner defiende el aumento de los impuestos como un mecanismo de redistribución, sugiriendo que los cultivadores y terratenientes tienen que ser forzados a compartir más su buena fortuna con los otros. Pero en el fondo, esta política económica pone de manifiesto un estilo autoritario que quiere controlar el país con impuestos insufribles, prohibiciones, regulaciones, subsidios y un banco central que obedece al gobierno dándole todo el dinero que solicita lo que alimenta un proceso inflacionario de consecuencias imprevisibles.


Todos estos factores están siendo percibidos por los empresarios como una fuerte intervención del estado en la economía que distorsiona los incentivos del mercado, distribuye inadecuadamente los recursos, introduce un fuerte elemento de imprevisibilidad en las empresas y ahuyenta las inversiones extranjeras. Ha llegado el momento de cambiar la política económica de la Argentina.

Pero que nadie se engañe: la única solución pasa por introducir mayores niveles de libertad económica, eliminando toda la política económica populista e intervencionista de corte peronista y kirchnerista. Es decir, hay que ir eliminando, poco a poco, pero sin pausa, los controles de precios, las restricciones aduaneras a los productos importados, los impuestos a la exportación, los subsidios a los precios de la energía y la prohibición a las exportaciones de carne. También hay que descongelar las tarifas de los servicios públicos ya que su congelación ha puesto en serio peligro la continuidad y la calidad de los servicios. Por último hay que aplicar una política monetaria restrictiva, controlar el gasto público, hoy desbordado, y liberalizar el tipo de cambio (hasta ahora muy intervenido para mantenerlo debilitado).

Comentarios

Alejandro Negrete Mateos 6 abril 2008 - 03:01

Los altos impuestos en la agricultura y tomando en cuenta que Argentina es un pais agricultor y no industrial ,como México o Brasil, la competitividad llega a los suelos.

Roberto Verino 6 abril 2008 - 11:35

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner no es la inventora del populismo. Pero es la continuadora de aquellos que introdujeron en la historia nacional, hace ya mucho tiempo, la semilla del odio.

Ha llegado la hora, tal como dice el profesor, de que los argentinos dejemos de lado definitivamente esas políticas peronistas y esos estilos que envilecen y rebajan el nivel de nuestra vida cívica. Ha llegado la hora de que sustituyamos el lenguaje del agravio y encausemos el debate político hacia la vía del respeto y la dignificación del adversario.

Que el odio no ocupe nunca más un lugar en la historia de nuestro país. Que el futuro argentino sea cada vez más el fruto de una convivencia fundada en la aceptación del “otro” como base y fundamento de una sociedad auténticamente pluralista. Y que edifiquemos una Argentina basada inequívocamente en el respeto a la dignidad ajena sin insultarnos como acostumbramos.

Fernando Bertello 6 abril 2008 - 21:15

Después de lo que ha venido sucediendo con respecto al paro agropecuario, sobre todo en estos últimos días, vemos, sin duda, que hay una especie de compás de espera, una tregua, hasta ver en los próximos treinta días cómo sigue la situación. Se espera ver cuáles serán las posiciones que lleven adelante las entidades del campo y cuáles serán las propuestas que pueda haber por parte del gobierno en relación a este tema del último incremento de las retenciones a la soja y el girasol que no tuvieron una vuelta atrás como pensaban las entidades.
Hoy, lo que sí se puede ver en el campo es que la gente está trabajando intensamente con la cosecha de soja, tratando de sacar los animales que no habían tenido venta por el paro agropecuario y también normalizando la cadena de pago a proveedores, tratando de asentar las bases para proyectar la empresa agropecuaria, mientras en este tiempo se intenta buscar una salida a este problema.

Antonio Senprún 6 abril 2008 - 21:19

La gente de campo es gente que comienza el día muy temprano, a las 6.00 de la mañana, y continúa trabajando hasta la última hora del día o inclusive más. Siempre hay vacas que revisar o alguna que esta por parir, alguna situación de emergencia, es esta cara del campo que no se termina de conocer bien o que no se valora en cuanto a su magnitud en los grandes centros urbanos aunque tal vez en los últimos días y con todo lo sucedido, la gente de la ciudad comenzó a comprender un poco más como es el campo, comenzó a entender que hay todo un esfuerzo, trabajo e investigación en esas tareas. Incluso dar a conocer la misma producción de carne, entender lo que demora producir una vaca, criarla, alimentarla hasta que el productor la puede vender. Esa es la cara social del campo que en los últimos días se pudo ver reflejada en miles de rostros de gente que todos los días trata de ser más eficiente también, porque en el fondo son negocios que hay que tratar de cuidar. En el fondo todo esto que estuvo pasando con el paro tenía que ver con gente que intentaba defender su negocio.

Diego Alvarez 28 diciembre 2008 - 15:38

Muy buen post.

ornella 22 marzo 2009 - 06:24

que tal estaba buscando una simple cosa para mi materia economia, y me encontre con una pagina realmente interesante,,
bien ahi,
hoy aprendi algo nuevo
abajo los K

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