April 26, 2008   

Libertad de horarios comerciales.


Margarita Alonso

La Comunidad de Madrid se plantea dar libertad total de horarios comerciales, entre los argumentos a favor, se esgrime que es una medida que reactivará el consumo, creará empleo e incrementará la competitividad del sector. Pero existen además dos argumentos menos mencionados que considero esenciales en esta decisión, que son la conciliación y el turismo. Los horarios actuales, aun con las tímidas flexibilizaciones de las últimas décadas, no están adaptados a la realidad española en la que hombres y mujeres profesionales tienen serias dificultades para conciliar la vida personal con la profesional y con el ocio (recordemos que para muchos y muchas comprar es una de las mejores diversiones).

Por otro lado, el turismo: España y Madrid aspiran a incrementar, no sólo el número de turistas, sino también la calidad de los mismos, atrayendo a aquellos que consumen más. En contra están los que dicen que se arruinará el pequeño comercio y que es una medida anti-conciliación. Nueva York, meca del consumo, muestra que no es cierto el argumento que la libertad de horarios acabará con el pequeño comercio. En esta ciudad conviven grandes y pequeñas tiendas abiertas a todas horas.

Sin duda, el pequeño comercio tendrá que innovar para incrementar márgenes y poder cubrir horarios más amplios o adaptados al flujo de su clientela. Algunas soluciones posibles: buscar nichos muy especializados que cubran una demanda muy específica a la que no llega la gran superficie; formar cooperativas o pensar en franquicias; crear marca. Ofrecer servicios diferenciales tales como, personalización, entrega a domicilio, venta por internet, etc. Y recordemos que se trata de libertad de horario no de tener que abrir las 24 horas.

Recuerdo con horror a uno de nuestros alumnos extranjeros recién llegado a Madrid cuando me describía su decepción después de su primer domingo en España: “¡Madrid cierra los domingos!” a lo que me dieron ganas de contestar “¡y en agosto!”. Madrid sabrá si se puede perder a esos turistas que un domingo pasaban por aquí y que no volverán más.

Es urgente para el pequeño comercio empezar la renovación ahora pues la liberalización de horarios es imparable propiciada por la demanda del consumidor local o foráneo, las grandes superficies o la misma competencia del pequeño comercio, pues ya empieza a ser habitual, también en nuestro país, la luz de esa tienda regentada por chinos abierta el 24 de diciembre a las nueve de la noche haciendo su particular agosto.


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Posted on 26 April 2008 in Economía española

Comments

Uno de los principales beneficios que se deriva de la libertad de horarios comerciales es que puede llegar a multiplicar por casi 2,5 el número de empleos en este tipo de actividad.

En su día la OIT realizó un estudio sobre la base de que la apertura de grandes superficies reducía el empleo en el sector del comercio minorista; a medio estudio, se dieron cuenta de que no sólo no era cierto, sino que el número de empleos aumentaba y que, en los países donde había libertad de horarios comerciales, el empleo en los comercios pequeños y medianos se multiplicaba más gracias a un efecto de segmentación del mercado, que permitía atender a una parte de los clientes que estaba hasta entonces desatendida.

Por otra parte, este tipo de empleo aporta mayor flexibilidad al mercado laboral urbano, pues es el típico trabajo que, aunque poco remunerado, permite una transición "suave" hacia otro empleo y puede compatibilizarse con una formación.

Posted by: Fernando Peral at April 26, 2008 12:06 PM

Totalmente de acuerdo. Las medidas antiflexibilización tienen el objetivo teórico de proteger al pequeño comercio, sin embargo éstos pequeños comercios acaban cerrando por falta de continuidad familiar y falta de competitividad. Proteger a un sector no competitivo es impedir que se modernice y a la larga acaban sucumbiendo de igual forma. El debate es, como siempre, si un entorno de más competencia favorece la modernización de las empresas y beneficia al consumidor final o al contrario. A esto hay que añadir que los cambios sociodemográficos, con la incorporación de la mujer al trabajo, hacen incoherente que los horarios para hacer la compra sean coincidentes con los horarios laborales. Facilitar la compra a los consumidores implica que éstos puedan hacerla en los horarios que no trabajan, incluyendo los fines de semana o las últimas horas del día. No debería extrañarnos tanto; yo recuerdo que en los pueblos de mi tierra hace años se abría los domingos y se cerraba los lunes porque eran los domingos cuando las personas de las aldeas podían ir a comprar. Eso es tener un foco en tu cliente. La situación actual es tener el foco en el vendedor.

Posted by: Javier Roza at April 26, 2008 01:30 PM

Gran ejemplo el de Nueva York. La verdad es que fue sorprendente el ver una cantidad inmensa de pequeños comercios sobreviviendo al lado de las Pharmacies, Delis y demás establecimientos 24/7 sin ningún problema.

Supondría un buen número de puestos de trabajo y no jornadas más abusivas para el trabajador al contrario de lo que piensa mucha gente. Además, estoy convencido de que ello no supondrá ver Mercadonas, Carrefours y demás abiertos las 24 horas. Si hay demanda suficiente, abrirán, si no, pues no. O al menos eso dijo Juan Roig, presidente de Mercadona.

Saludos.

Posted by: Oscar at April 26, 2008 02:04 PM

Yo creo que en el mejor de los casos, la liberalización de horarios tendrá un efecto parecido al de un tratamiento para la calvicie. Al principio, miles de pelos caen por la renovación que empuja a realizar el tratamiento. Y miles de comercios, cuyos dueños no pódrán asumir el nuevo entorno, cerrarán sus persianas. Al cabo de dos meses, el pelo nuevo empieza a surgir igual que, al cabo de 3 o 4 años de cierres, empezarán a aparecer nuevos comercios con capacidad para competir. Pero, como digo, esto sucede en el mejor de los casos. Porque no está muy claro como funcionan (si funcionan, cuando funcionan) los tratamientos para la calvicie, ni porque unos son más efectivos, en determinadas personas, que otros. Y Sevilla, no es Nueva York.

Posted by: atman at April 26, 2008 08:38 PM

Some years ago The Economist quoted a review of trade concentracion and the consequent disappearance of the traditional independent store. It showed that the trade had concentrated at roughly the same rate in countries that had completely liberal commercial policies as in countries where governments had intervened with draconion legislation designed to protect the traditional trade. The likely conclusion is that consumer lifestyles (the flight to the suburbs, women working etc) are the principle drivers of trade concentration and not regulation.

Posted by: Bill Clarke at April 28, 2008 11:15 AM

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