6
Mar

El BCE persigue la estabilidad de los precios.

Escrito el 6 marzo 2008 por Rafael Pampillón en Política Monetaria, Unión Europea

Estaba cantado, el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido hoy mantener los tipos de interés de la eurozona en el 4%. Una inflación, como la actual, del 3,2% es inaceptable para el BCE, porque está muy por encima del 2%, que es su objetivo. Tres temores penden, por tanto, sobre la economía de la eurozona: la desaceleración del crecimiento económico, el aumento del paro y la espiral inflacionaria. El BCE ha tomado partido por lo último, mantener el objetivo de estabilidad de precios, en un año que se viene caracterizando por una serie de malas noticias para el crecimiento de la economía europea: Caen las ventas de nuevas viviendas y se contrae el sector de la construcción, los diversos indicadores de sentimiento económico de la eurozona disminuyen a marchas forzadas y se van multiplicando las revisiones a la baja del crecimiento del PIB.

¿Crecimiento o estabilidad de precios?

Entre otras cosas la economía se desacelera por a fortaleza del euro frente al dólar, que está en su máximo histórico, en 1,5371 dólares por euro. En principio, un euro fuerte se une a los argumentos a favor de una bajada de tipos, ya que la revalorización de la divisa abarata las importaciones y daña la competitividad de las exportaciones, lo que erosiona el crecimiento. El BCE ha revisado al alza sus previsiones de inflación para este año pero también ha rebajado sus previsiones de crecimiento. Y eso a pesar de que la historia sugiere que en muy pocos casos inflación y desaceleración del crecimiento del PIB van juntos, es decir, se producen al mismo tiempo. Sin embargo, la noción de que una desaceleración en el crecimiento del PIB reduce la inflación tiene sus detractores. Sólo hay que recordar la crisis de los años 70, cuando experimentamos alto desempleo e inflación, para darse cuenta de que un alto desempleo con flojo crecimiento económico e inflación pueden ir juntos.


La inflación es de costes

De ahí que el BCE siga preocupado por la inflación. En primer lugar, porque el alza en los precios de las materias primas, sobre todo del gas y el petróleo, se están traspasando a otros bienes y servicios. Es decir, los altos precios de los alimentos frescos y de la energía se están trasladando a los precios de los productos finales que compra el consumidor. Además, los precios de las materias primas siguen subiendo. El precio del petróleo que ha subido un 16%, en lo que va de año, cerró hoy a un nuevo récord por encima de los 104 dólares el barril. El precio del barril en términos reales está en el máximo histórico habiendo superando esta semana por primera vez el precio de hace 28 años. Pero los precios de otras materias primas han subido mucho más que los del petróleo. Así, los precios del gas natural han crecido, en lo que va de 2008, un 26%, los del carbón un 59%, el trigo un 32% y el cacao un 38%.

En segundo lugar, porque la elevada tasa de inflación se está volviendo permanente, ya que se incorpora también a la fijación de los salarios y los precios. El problema empieza a ser grave. ¿Dónde estamos? ¿En una crisis mixta como defendía ayer o en una estanflación? ¿Qué debe hacer el BCE, luchar contra la inflación y mantener los tipos de interés o bajar los tipos y ayudar al crecimiento?

Comentarios

Oscar 6 marzo 2008 - 16:34

No me gustaría estar en el pellejo del señor Trichet…

pedro arrobas 6 marzo 2008 - 18:02

A mi me parece que el BCE tendrá que bajar tipos en cuanto el euro llegue a 1,6 dólares
De otra forma, las exportaciones europeas a América caerían en picado. Además, la Reserva Federal ya ha advertido que bajará tipos lo que significa mayor apreciación del euro.

El problema es que los americanos manejan los tipos de interés como quien maneja un coche y nosotros como quien maneja un portaviones.

Jose Luís García 6 marzo 2008 - 18:07

Es verdad lo que diec Pedro los yankees bajan los tipos de interés para activar la economía (no entrar en recesión), a la vez que deprecian el tipo de cambio para exportar más y que no se desequilibre más su balanza comercial. Pero de esta forma trasladan su desgracia a Europa y obligarán al BCE a bajar el precio del dinero a pesar de que la inflación en Europa está, como dice el profesor, desmadrada.

López_S 6 marzo 2008 - 18:40

El debate de la inflación es muy interesante y muy complicado (sobretodo para los que no somos expertos).

Recientemente leí un artículo de Juan Ramón Rallo en el que hace una crítica al concepto de “inflación de costes”. No sé si estaréis de acuerdo con su opinión, pero cuelgo el artículo porque puede ser interesante.

http://www.juandemariana.org/comentario/1857/shocks/oferta/inflacion/costes/

Destaco algunos párrafos:

“Sin embargo, la inflación de costes sólo es una coartada para mantener vigentes teorías ruinosas. El término parte de una profunda incomprensión de la ley de Say, a saber, que oferta y demanda son necesariamente iguales. Si la oferta agregada se reduce (esto es, si la economía produce menos bienes) las rentas de los individuos se reducen proporcionalmente y por tanto su demanda (poder de compra) también cae en igual medida.”

“Una disminución de la oferta puede dar lugar a un incremento generalizado del precio de los bienes de consumo. Si la mayoría de individuos reduce su ahorro para seguir consumiendo al mismo ritmo que antes y la oferta de estos bienes se reduce, sí es cierto que aumentarán de precio. Sin embargo, el incremento del consumo reducirá los ahorros de la sociedad y, por consiguiente, el tipo de interés subirá, lo que reducirá la demanda de otros bienes (como por ejemplo la vivienda) y hará caer su precio. De nuevo, pues, no se aprecia ningún “aumento generalizado de precios” por ningún lado.”

Javier Tomas 6 marzo 2008 - 18:57

Creo que por el pellejo de Trichet podemos estar tranquilos. Me preocupa algo más el nuestro.

A mí me parece bien que se mantengan los tipos. Si se suben podría aspirarse al objetivo del 2% de inflación que tiene el BCE pero el crecimiento de la eurozona se resentiría. Si se bajan podría dinamizarse el crecimiento pero, por otro lado, podría empeorarse el 3,2% de inflación de enero y febrero.

Me parece importante que, dentro de lo posible, se controlen las presiones inflacionarias, dado que la inflación es “el impuesto de los pobres”. El BCE es coherente, por tanto, con la tradicional preocupación social que existe en este continente.

Fernando Peral 6 marzo 2008 - 20:04

La situación de la parte que más pesa en la Eurozona (y por tanto en el BCE) es la siguiente:

Tasas de inflación para los últimos 12 meses (enero 2007 – enero 2008)

Alemania : 2,9
Francia : 3,2
Países Bajos : 1,8
Bélgica : 3,5
Italia : 3,1
Parece ser que el enfado de Sarkozy en su última entrevista con Angela Merkel era precisamente la posición de Alemania, que, según dicen, no es partidaria de que el BCE baje los tipos hasta que se alcance el 5 por ciento. Lo cierto es que en la situación comparativa actual, Alemania tiene todas las de ganar en términos de competencia comercial y financiera dentro de la zona euro, por lo que se resiste como gato panza arriba a la bajada de tipos, pues eso provocará que haya muchas oportunidades de compras y opas de grandes empresas europeas por parte de empresas alemanas.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar